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Venezuela: gobernadores opositores se juramentan ante la Constituyente
El presidente Nicolás Maduro celebró la acción de los gobernadores electos, la cual ha provocado las críticas y el rechazo de los líderes de la oposición.
Cuatro de los cinco gobernadores electos de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela se juramentaron este lunes (23.10.2017) ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), a pesar de no haber reconocido oficialmente la legitimidad del organismo, el cual es dominado completamente por el chavismo.
Los cuatro gobernadores son Laidy Gómez de Táchira, Ramón Guevara de Mérida, Alfredo Díaz de Nueva Esparta y Antonio Barreto Sira de Anzoátegui, todos pertenecientes al partido Acción Democrática.
El chavismo registró una contundente victoria en los recientes comicios regionales, en los cuales ganó 18 gobernaciones frente a apenas cinco de la oposición. La MUD se ha negado a reconocer los resultados tras denunciar una serie de supuestas irregularidades.
"Aquí está el acto firmado por los cuatro gobernadores del partido Acción Democrática que prestaron juramento ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)", dijo la presidenta de la Constituyente, la oficialista Delcy Rodríguez en una declaración.
El presidente venezolano, Nicolas Maduro, saludó personalmente el gesto de los opositores e informó que conversó telefónicamente con cada uno de ellos para felicitarlos y "pasar la página" tras un año marcado por las protestas opositoras contra su Gobierno que dejaron más de un centenar de muertos.
"Quiero informar también que he conversado telefónicamente con cada uno de estos gobernadores para reconocerlos y además para ofrecerles mis dos manos, para el trabajo. Muy pronto me voy a reunir personalmente con estos cuatro gobernadores", dijo Maduro.
El quinto candidato de la MUD que se impuso en las regionales del 15 de octubre, el gobernador del estado Zulia Juan Pablo Guanipa, del partido Primero Justicia (PJ), ratificó su negativa a "ser juramentado por una ANC" que volvió a tachar de "fraudulenta" y que, a su modo de ver, "no representa la voluntad del pueblo de Venezuela".
Por su parte, la gobernadora de Táchira (occidente), Laidy Gónez, explicó que tuvo que aceptar la "humillación" de juramentarse ante la ANC por ser lo mejor para su estado. "Cuando el Pueblo te implora que no le abandones, la humillación de un líder es un medio para lograr libertad. Tachira sólo muerta te abandono", señaló Gómez en twitter.
La decisión de los gobernadores de AD de presentarse ante la ANC para poder asumir sus cargos ha provocado un alud de críticas dentro de la agrupación opositora y entre la sociedad civil venezolana.
"El engaño y descarado desprecio al pueblo es imperdonable", escribió en su cuenta de Twitter el director ejecutivo de Foro Penal, Alfredo Romero. La organización jurídica ofrece asistencia a la gran mayoría de detenidos y familiares de las decenas de personas que murieron este año en protestas contra la creación de la Constituyente.
El diputado nacional Armando Armas, representante del partido Voluntad Popular (VP), mostró su rechazo abogando por la creación de "una nueva alianza por Venezuela" de la que "quedarán fuera quienes han claudicado ante la dictadura".
Los lideres del la Asamblea Nacional (AN) mostraron también su rechazo. El vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, expresó que "los gobernadores que se juramentaron se apartaron" del consenso de la MUD, que según el diputado decidió hace tiempo no presentarse ante la Constituyente. Por su parte, el presidente de la AN, Julio Borges, felicitó al gobernador electo del Zulia "por su postura al no humillarse ante el fraude (de la) Constituyente".
Asimismo, el Parlamento venezolano informó este lunes que no autorizará la rueda de prensa convocada para el martes en sus instalaciones por los cuatro gobernadores electos juramentados ante la Constituyente.
Sin embargo, los gobernadores de AD mantendrán su comparecencia ante los medios, mudándola a un hotel de la capital venezolana
JCG (EFE, dpa)
ELECCIONES REGIONALES EN VENEZUELA
Sufragio postergado
Según la Constitución, los comicios de este domingo (15.10.2017) debían haberse realizado en diciembre de 2016. La máxima autoridad electoral, alineada con el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pospuso el proceso sin mayores explicaciones. Analistas dan por sentado que el PSUV habría perdido muchas gobernaciones en aquel momento. Los pronósticos no son muy distintos ahora.
AMÉRICA LATINA |VENEZUELA ‘Uno pierde la esperanza’: Los venezolanos votaron con poca ilusión de cambio
Por KIRK SEMPLE y ANA VANESSA HERRERO 16 de octubre de 2017
Partidarios de candidatos opositores acusaron al chavismo de haber obstaculizado la votación.CreditMeridith Kohut para The New York Times
SUCRE, Venezuela — Ella había escuchado los llamados para boicotear la elección y le preocupaba que si al candidato que apoyaba le iba bien, el chavismo podría manipular los resultados en su contra. Y el día iba a ser largo: el gobierno cambió la ubicación de su centro de votación, en el que había sufragado desde 1972, a otro ubicado en un barrio lejano y con altos índices delictivos.
Pero Roberta Elicelia Castillo Isturiz, de 77 años, no iba a quedarse sentada en su casa durante los comicios regionales del domingo en Venezuela, la primera elección en el país desde que el presidente Nicolás Maduro afianzó su poder por medio de una Asamblea Nacional Constituyente, un proceso que otras naciones de la región han calificado como una dictadura.
“Lo peor sería quedarse en casa”, dijo Castillo mientras estaba sentada en su antiguo centro de votación en Sucre, en el estado Miranda, en espera de un autobús que la llevara a su nueva ubicación. “La esperanza muere al último”.
En medio de una crisis económica signada por un severo desabastecimiento de alimentos y medicinas que ha ocasionado un aumento de la violencia, los venezolanos acudieron el domingo a las urnas para elegir a los gobernadores de los 23 estados del país.
La votación se desenvolvió de manera pacífica, sin protestas políticas violentas como las que han afectado a la capital y otras ciudades desde hace meses. Sin embargo, la incertidumbre abundó entre los votantes sobre cuándo o cómo podrían siquiera sufragar y sobre si los resultados harían alguna diferencia en cuanto al futuro del país.
Encuestas realizadas en los días previos a la votación sugerían que la oposición ganaría la mayoría de las gobernaciones, aumentando el número de entidades bajo su control de tres a dieciséis, según algunas predicciones.
Pero el domingo por la noche, los funcionarios electorales venezolanos anunciaron que el partido del presidente Maduro había resultado victorioso en diecisiete gobernaciones, mientras que la oposición solo ganó en cinco y los resultados de un estado todavía se estaban definiendo.
“Hoy ha ganado la verdad de Venezuela”, dijo Maduro en un discurso desde el palacio presidencial. “Hoy la patria se ha fortalecido”.
Pero los líderes de la oposición se comprometieron a impugnar los resultados, exigiendo una auditoría y pidiendo a sus candidatos que planifiquen “diversas actividades callejeras” para apoyar su protesta. “Ni Venezuela ni el mundo se comen el cuento”, dijo Gerardo Blyde, un líder opositor. “Ni el propio gobierno puede explicar estos resultados”.
Recientemente la oposición acusó al gobierno de intentar confundir a los ciudadanos y obstaculizar la elección al reubicar más de doscientos centros de votación durante los últimos días, además de incluir boletas con los nombres de candidatos opositores que ya no estaban en la contienda.
Carlos Ocariz, candidato de la oposición para el estado de Miranda, con simpatizantes después de ejercer su voto en una zona de Caracas distinta a la que acostumbraba ante los cambios de casillas.CreditMeridith Kohut para The New York TimesContinue reading the main storyFoto
Barrio Unión estaba lleno de simpatizantes chavistas y del rival electoral de Ocariz, quienes se burlaron y abuchearon a los votantes de la oposición.CreditMeridith Kohut para The New York Times
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) dijo que las maniobras del gobierno continuaron el domingo, con denuncias contra el Consejo Nacional Electoral. Los funcionarios electorales fueron acusados de retrasar a propósito la apertura de algunos centros en zonas que apoyan a la oposición.
Un centro ubicado en Miranda, el estado que colinda con el distrito capital de Caracas, no tuvo electricidad sino hasta pasadas las nueve de la mañana, tres horas después del momento en que debían abrir los centros. Los simpatizantes de la MUD presentes en el sitio acusaron que hubo mano negra en los retrasos y que los funcionarios chavistas no tenían prisa alguna por arreglar el problema.
“Eso no pasa solo porque sí”, dijo George Rotker, ingeniero químico que fungió como observador electoral de la oposición en ese centro.
Maduro ha descartado las acusaciones de que su gobierno se encamina hacia una dictadura con las elecciones del domingo como evidencia de democracia, aunque líderes opositores como Henrique Capriles han denunciado que “la democracia no solo es votar”.
Con esto en mente, grupos de la oposición primero le pidieron a sus simpatizantes que no votaran, bajo el argumento de que la elección era fraudulenta y que la participación solo validaría el programa de Maduro. Temían que, incluso si el chavismo era derrotado, hubiera fraude en el conteo. La participación habría rondado el 61 por ciento, según los datos del CNE.
Abraham Semerene, guardia de seguridad de 22 años y del municipio de Los Salias, votó por primera vez en su vida en las elecciones legislativas del 2015. A menos de dos años, ya está desilusionado con la política venezolana.
“Uno pierde la esperanza”, dijo. “El gobierno hace lo que quiere. Tienen demasiado que perder como para ceder el poder”.
La fila de venezolanos en espera de votar en Petare, CaracasCreditMeridith Kohut para The New York Times
Incluso entre los simpatizantes de la oposición que sí sufragaron cundían las dudas sobre si sus votos harían diferencia alguna o aun si serían contados.
Al gobierno de Maduro se le acusa de haber alterado los resultados de la elección para la constituyente, que fue declarada por encima de los demás poderes, incluida la Asamblea Nacional, la única instancia gubernamental que es controlada por la oposición. La constituyente incluso tiene el poder para remover del cargo a gobernadores o impedir que funcionarios electos puedan asumir el cargo.
“El gobierno nunca juega limpio”, dijo Jesús Pestana, de 46 años, un vendedor de autopartes mientras esperaba para votar por el candidato de la MUD en Miranda. “Siempre hacen las cosas para favorecerse entre ellos”.
Jorge Marrero, de 41 años, había estado haciendo fila por casi tres horas, con el sol encima, en una casilla en Sucre que registró varios problemas técnicos.
“Estoy seguro de que van a aplicar todas los trampas del mundo y que van a falsear los resultados”, dijo Marrero, dueño de una franquicia de Papa John’s Pizza. “Pero tengo fe en que si hay una respuesta fuerte, no podrán hacerlo”.
Poco después el sol dio paso a la lluvia y Marrero se encogió de hombros. “Si te mojas, no importa”, dijo. “Al menos estamos haciendo algo”.
Alejandro Feo La Cruz, candidato opositor por el estado de Carabobo, en un evento en septiembre en el que le dio galletas leche de chocolate a niños en una escuela.CreditMeridith Kohut para The New York TimesContinue reading the main storyFoto
Ese mismo día de septiembre, el candidato chavista Rafael Lacava dio un discurso durante un mitin en Valencia.CreditMeridith Kohut para The New York Times
El día fue muy pesado para los electores cuyos centros de votación fueron reubicados. Quienes normalmente sufragaban en el Instituto San Lucas en el barrio de clase media de El Llanito fueron trasladados en autobuses de la oposición a un centro ubicado en el barrio La Unión.
El candidato opositor para la gobernación de Miranda, Carlos Ocariz, fue uno de los venezolanos que tuvieron que ser trasladados. Él solía votar en El Llanito, pero en esta ocasión tuvo que hacerlo en La Unión. Así que lo convirtió en un evento.
En una conferencia de prensa improvisada frente al Instituto San Lucas, reportó que hubo muchos retrasos en casillas en todo el estado, y que eso significaba que era muy importante que la gente saliera a votar.
La Unión parecía ser un territorio enemigo para Ocariz. Los muros estaban cubiertos de carteles a favor del candidato chavista Héctor Rodríguez. Los residentes le gritaron al convoy desde sus ventanas y puertas.
Se bajó del autobús y caminó hasta el centro de votación donde sus partidarios y los chavistas se gritaban consignas a favor y en contra.
Muchos venezolanos batallaron para saber dónde debían y podían votar debido al cambio de la localización de casillas.CreditMeridith Kohut para The New York Times
Rosa Colón, de 70 años, dijo que estaba “100 por ciento” a favor de Rodríguez y que el Partido Socialista Unido de Venezuela había hecho un mejor trabajo a lo largo de los años para apoyar a los más pobres.
Dijo que, empezando por la Constitución de 1999 redactada durante el gobierno de Hugo Chávez, “descubrimos que la gente de los barrios populares podía ser incluida”.
Colón, una analista jubilada del Ministerio de Defensa, reconoció que las condiciones de vida han empeorado con Maduro, pero culpó a los partidos opositores por su presunta colaboración con Estados Unidos para socavar al gobierno.
“Todo esto es para tumbar a Maduro”, dijo.
Matilde Bautista, de 48 años y asistente de cocina en un restaurante, también dijo que votó por Rodríguez, pero agregó que ningún partido podía rescatar al país de la crisis.
“Los bandos tienen que unirse”, dijo.
Pese a todo, añadió Bautista, todavía tiene fe en el proceso democrático de Venezuela. Dijo que si un funcionario electo fracasa en su tarea de mejorar el país “votaremos por otro”.
“Como dice el refrán: Quítate tú pa ponerme yo”, dijo.
La oposición anunció que no reconocerá los resultados de las elecciones regionales celebradas en Venezuela. Leandro Uría prevé que volverán los días de protestas masivas y habrá más sanciones internacionales.
Fue un resultado que muy pocos esperaban, pero muchos temían. El oficialismo se quedó en Venezuela con 17 de los 23 Estados del país. Y podrían ser 18.
Varios encuestadores de renombre afirmaban fuera de grabador que debía darse un resultado exactamente inverso pero favorable a la oposición, y decían que por el efecto de las irregularidades electorales y la presión del aparato chavista -que llegó a tomar lista de asistencia a los comicios de funcionarios, de empleados públicos y de beneficiarios de bolsas de comida subsidiada, y llegó a enviar partidarios para "asistir en el voto” a discapacitados o a personas de edad elevada- la justa electoral iba a terminar empatada. Es decir que oficialismo y oposición se disputarían el triunfo en una elección de final abierto, con aproximadamente 11 gobernaciones cada uno.
Pese al "error” de los expertos de opinión pública en cuanto al resultado final, sí acertaron ciento por ciento en el nivel de participación, superior al 60 por ciento y bastante alto para este tipo de elecciones, un indicio que llevó a no pocos analistas a afirmar que, en realidad, no estaban equivocados cuando hablaban de empate técnico entre chavismo y oposición.
La elección en sí enfrentó desde el vamos muchas denuncias de irregularidades, pero la oposición creía que podía contrarrestarlas con un operativo especial, que bautizó Operación Remate contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Se trataba de recrear el espíritu que llevó al contundente triunfo opositor en las legislativas de 2015 de modo de que el apoyo popular permitiera ejercer una presión lo suficientemente fuerte como para evitar las manipulaciones electorales del chavismo.
En un país en el que los principales líderes opositores están inhabilitados o en prisión, se imprimieron boletas confusas y se cambiaron centros electorales a último momento para desorientar aún más a los militantes opositores.
Por eso, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desarrolló esquemas de emergencia para intentar acercar a los votantes a los centros de votación que les adjudicaron a último momento. Y creían haber enfrentado con creces el desafío: tal es así que importantes líderes opositores como Julio Borges o Henrique Capriles declararon que sus partidarios habían superado los obstáculos para votar poco antes de que la MUD se atribuyera -sobre las 19 horas de ayer- un triunfo electoral histórico en Venezuela. Pero había nubarrones en el horizonte.
Poco después de las 20 horas locales, la votación había ingresado en territorio desconocido gracias a los centros electorales que permanecían abiertos a pesar de que no había afluencia de votantes. Por eso, la MUD pedía a sus "testigos” (fiscales de mesa), un último esfuerzo para que permanecieran en los centros de votación y no abandonaran el voto de los venezolanos. Fue en vano.
Leandro Uría
Henry Falcón, gobernador opositor del Estado de Lara, declaró incluso que la Guardia Nacional Bolivariana se había apropiado de centros de votación después de las 18 horas, sin que la autoridad electoral comunicara el cierre oficial de los comicios.
Tras una larga demora, pasadas las 22 locales, Tibisay Lucena, la titular del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, daba a conocer los resultados, calificados después como fraude masivo por los opositores y aplaudidos por el chavismo, que habló de una jornada electoral ejemplar y del profundo espíritu democrático de Venezuela.
En realidad, ya antes había signos por doquier de que los comicios podían desbarrancarse. Maduro había declarado muy suelto de cuerpo que las autoridades electorales no eran las que habían convocado la elección de gobernadores, sino la Asamblea Constituyente, elegida en julio pasado en unos comicios muy cuestionados, en los que la propia empresa informática encargada del recuento de los votos acusó al gobierno de inflar el resultado en un millón de votos.
Como si ese no fuera un signo muy evidente de lo que iba a terminar pasando con esta votación, Maduro fue más allá: dijo que los gobernadores que asuman deberían jurar obediencia a la resistida Asamblea Constituyente como condición sine qua non para asumir su cargo.
De este modo, el voto de millones de venezolanos corría el riesgo de resultar en vano, aun si las autoridades electorales reconocían el triunfo opositor en los estados disputados. No hizo falta llegar a tanto: el chavismo arrasó, según el gobierno y las autoridades electorales. Y Maduro puede ilusionarse con que los gobernadores jurarán ante ese resistido organismo. También puede creer que él alcanzó su objetivo real de manipular esta votación para legitimar la resistida Constituyente y dotar de "nuevas armas a la Revolución Bolivariana” en medio de una crisis galopante.
Pero nadie debería llevarse a engaño. Lo que realmente está sucediendo es que volverán los días de violencia y de protestas masivas en Venezuela y se agravarán las sanciones internacionales, mientras el país avanza hacia la suspensión de pagos de la deuda, lo que aumentará el calvario que sufre el pueblo venezolano por culpa de su dirigencia.
VENEZUELA: ¿QUIÉN ES QUIÉN EN EL OFICIALISMO?
Nicolás Maduro
Ungido por Hugo Chávez poco antes de su muerte, Nicolás Maduro (en primer plano, flanqueado por la élite militar del país) llegó a la presidencia de Venezuela tras vencer al líder opositor Henrique Capriles Radonski en unos comicios controvertidos. Su control sobre la mayoría de los poderes públicos y sus esfuerzos para neutralizar a un Parlamento insumiso han llevado a que se le tilde de tirano.