Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Pérez Casanova. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Pérez Casanova. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de enero de 2023

Fideicomiso y Abinader | Por Luis Pérez Casanova

Por Luis Pérez Casanova enero 23, 2023 

Fideicomiso y Abinader  

Luis Pérez Casanova

El proyecto de fideicomiso, zarandeado por la oposición con más argumentos políticos que técnicos, ratifica una de las auspiciosas facetas exhibidas por el presidente Luis Abinader: la de la institucionalidad y la transparencia. Y si en torno a la pieza se ha generado algún tipo de confusión ha sido, en gran medida, por el criticable estilo del Gobierno de no motivar sus decisiones.

La gente le reconoce las mejores intenciones a Abinader, cuya solvencia moral ha sido hasta cierto punto un valladar contra las críticas de sectores interesados en denostar un proyecto que, como el de fideicomiso, solo procura crear un marco jurídico para esas operaciones.

El mandatario podía regirse por la vieja tradición de utilizar la figura de acuerdo con las circunstancias, pero su interés, como ha demostrado con la elección de los miembros de la Cámara de Cuentas, la JCE y el Tribunal Superior Electoral, no es politiquero ni clientelista.

Como se ha insistido en que este es un Gobierno de ricos se ha alegado que la ley de fideicomiso ha sido concebida para privatizar el patrimonio público, cuando el propósito es más bien lo contrario. Todos los argumentos se han venido desplomando, pero no como resultado de una ofensiva oficialista, sino por inconsistentes. Tras el escándalo que surgió con Punta Catalina, en que hubo que revocar el proyecto, la explicación es más pertinente todavía.

Con la magnitud del déficit que se heredó, institucionalizar este país no será una tarea sencilla. Son muchas las lacras que todavía tienen que erradicarse, además de modificarse una cultura.

Aunque no haya prosperado, el revuelo que se ha tratado de crear con el proyecto de fideicomiso es otra lección para el Gobierno sobre la necesidad de motivar y dar explicaciones de iniciativas controversiales. Cierto es que no se trata de una figura nueva, pero la verdad es que no todo el mundo la conoce. No se puede, por tanto, someter nada sobre la base de que por las buenas intenciones del Presidente la gente lo va a entender y aceptar.

La experiencia ha debido bastar para modificar la estrategia. Tiene que entenderse que con los muchos intereses que hay en juego hasta la más inocua de las decisiones afecta a algún sector. Y más tratándose de una ley que busca salvaguardar el patrimonio público de la voracidad que acabó con las 24 empresas de Corde y los 12 ingenios del CEA y que ha patrocinado contratos tan onerosos como la Red Vial de Carreteras.

A la gente hay que refrescarle la memoria. Esa ley de fideicomiso, como la rechazada independencia del Ministerio Público, hay que verla como un esfuerzo para consolidar la seguridad jurídica y atraer más inversiones nacionales y extranjeras.

https://elnacional.com.do/fideicomiso-y-abinader/

lunes, 5 de octubre de 2015

Pecado del Papa | Luis Pérez Casanova

Pecado del Papa 
Publicado el 2:14 pm por Luis Pérez Casanova
Casanoval.casanova@elnacional.com.do e-mail: redaccion[@]elnacional.com.do


Luis Pérez Casanova
El papa Francisco puede hablar de todo y mediar en todas las crisis. Sus mensajes, por lo menos en un 99.9% han encontrado la aprobación hasta de ultraconservadores. Gracias en gran medida a su intervención Estados Unidos y Cuba han restablecido relaciones diplomáticas, Colombia está cerca de un acuerdo de paz con las guerrillas de las FARC y Chile de iniciar conversaciones con Bolivia sobre su histórico diferendo marítimo. Nadie lo ha catalogado como un intruso por reclamar un trato humano para los desamparados, perseguidos y la masa humana que huye de la pobreza y la violencia en procura de mejor vida.
Sin embargo, ese hombre, que fascina al mundo por su sencillez e integridad, que los medios internacionales han bautizado como “El Papa de la Gente”, ha incurrido en un pecado al pedir a los obispos dominicanos que sean receptivos con los inmigrantes. Porque hablar de inmigrantes por estos predios es hablar de haitianos, y eso es una mala palabra. Esa solicitud no tardó en inflamar el patriotismo y en sacaliñar la solidaridad con los haitianos, obviándose deliberadamente que en muchas ocasiones ha sido forzada por las circunstancias. O “para que no digan. Como evidencia de esa receptividad se sacan a relucir las ayudas “humanitarias” a los inmigrantes procedentes de la vecina República, pero dejando de lado el aporte de estos a través del trabajo en las peores condiciones.
Los pretextos en torno al supuesto interés de las potencias por fusionar la isla abundan desde mucho antes de que grandes consorcios exploraran o explotaran los yacimientos mineros a ambos lados de La Española. No hay que remontarse ni siquiera a los tiempos de la colonización para recordar su potencial aurífero. La regularización de los extranjeros, que se concibió para remediar el impacto y la repulsa causados por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la nacionalidad, no ha calmado a esos patriotas que disienten de la receptividad que solicitó el Papa a los obispos. Ese mismo mensaje se lo expresó el Pontífice al presidente de Estados Unidos, donde viven decenas de miles de dominicanos indocumentados.
Aunque por aquí el mensaje repercutiera como un sacrilegio, no deja de alentar que líderes como Barack Obama tengan otra visión más humana y realista sobre esos extranjeros que han desafiado las barreras más inimaginables para llegar a Estados Unidos en procura del sueño americano y que muchos otros mandatarios se hayan mostrado receptivos frente a la crisis que, por las razones que fueren, hoy conmueve al planeta. Como no se considera un ser especial, Su Santidad puede seguir pecando siempre que sea en la misión que predica en apoyo a la paz y a las víctimas de intolerancia y brutalidades. http://elnacional.com.do/pecado-del-papa/

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Retos para el Gobierno - por Luis Pérez Casanova

por Luis Pérez Casanova l.casanova@elnacional.com.do
Publicado el 29 de diciembre del 2014 - 12:57 pm   
La desgravación de los aranceles que en virtud del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta) entra en vigencia a partir del 1 de enero de 2015, así como el cierre de la embajada de Italia en el país son dos acontecimientos que no dejan de plantear sus interrogantes. Y de colocar al Gobierno en una disyuntiva. Si bien las autoridades han declarado, por un lado, que están preparadas para sortear la situación en cuanto al irreversible caso del convenio comercial, la caída de los ingresos que supondrá la reducción de los gravámenes a las importaciones no será el único impacto en la economía. Están también los efectos en el aparato productivo, en torno a los cuales algunos sectores han expresado sus temores.

Por otro lado, es una incógnita la decisión que se asumirá cuando a partir del 31 de este mes Italia retire su embajada aquí, no por algún tipo de conflicto, sino para ahorrar recursos. Toca la casualidad que en tanto la sede de la nación no tiene más que cinco o seis empleados, incluyendo al embajador, la legación de República Dominicana allá es una de las más numerosas del mundo, sin incluir los representantes ante la Santa Sede y organismos internacionales como la FAO. Aunque el canciller Andrés Navarro ha hablado de la reestructuración de la política exterior y de una nómina que cuenta con más de 1,850 servidores, sobre el caso en concreto de Italia nada se sabe.

El ministro de Relaciones Exteriores adelantó que del 14 al 16 de enero se celebrará un foro de la diplomacia dominicana para sentar las bases sobre la política exterior. El objetivo es empapar a embajadores y cónsules, de los cuales muchos pasan la mayor parte del tiempo en República Dominicana, sobre las prioridades de la nación en materia comercio, producción, inversión y relaciones culturales. Todo eso está muy bien. E incluso vale reconocer que bajo la gestión del presidente Danilo Medina ha habido una significativa reducción de la nómina, que apenas se ha notado por lo abultada que todavía está.

La comunidad italiana, una de las más influyentes y tradicionales, ha tratado de evitar el cierre de la embajada aquí dispuesta por el primer ministro Matteo Renzi. Pero los italianos, cuya economía no pasa por sus mejores momentos, han resistido todo tipo de presiones. La legación en República dominicana no es la única que será clausurada como parte del plan para acortar el déficit sin endeudarse más. De manera que la decisión de Italia y la desgravación de los aranceles desde el mismo comienzo del próximo año representan para el Gobierno dos acontecimientos que marcan la hora de la verdad. Son dos realidades que, si bien no plantean mayores conflictos, tampoco dejan de representar una incógnita. Sin que se les pueda sacar el cuerpo.  http://elnacional.com.do/retos-para-el-gobierno/