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jueves, 25 de septiembre de 2025

La convergencia progresista: entre la estética moral y la urgencia estructural


🌐 Opinión | Luis Orlando Díaz Vólquez

La izquierda global enfrenta una crisis de identidad: ¿estética moral o transformación real? Mientras Trump arremete contra el multilateralismo y Netanyahu niega el Estado Palestino, Abinader y Macron defienden la cooperación internacional. Lula busca pragmatismo, y la izquierda dominicana sigue atrapada en su marginalidad. ¿Puede el progresismo reinventarse sin perder su esencia?

📎 Artículo completo disponible en el blog.
#Opinión #Geopolítica #Progresismo #ONU #LuisOrlandoDíazVólquez

La convergencia progresista: entre la estética moral y la urgencia estructural

_ Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En tiempos de polarización global, el progresismo enfrenta una encrucijada ideológica. Lo que alguna vez fue una fuerza transformadora basada en la justicia social y el universalismo, hoy parece atrapado entre una estética moral identitaria y una urgencia estructural que no logra atender. Esta tensión se analiza con agudeza en el video ¿La izquierda woke traicionó al progresismo? (Minuto Crítico, 2025), donde se plantea que el discurso identitario ha desplazado la lucha estructural, generando una fragmentación tribal que debilita la acción colectiva.

La filósofa Susan Neiman advierte que el abandono del ideal de progreso ha convertido al progresismo en una política de representación simbólica más que de transformación real. Influenciado por el pensamiento posmoderno, el progresismo ha caído en una sospecha permanente que paraliza la acción política y favorece el statu quo. En América Latina, donde las desigualdades materiales son más crudas, esta deriva se vuelve aún más evidente: la visibilidad digital no siempre se traduce en cambios tangibles.

América Latina: promesas rotas y realidades complejas

Gobiernos como los de Gustavo PetroAMLO y Gabriel Boric llegaron al poder con discursos renovadores. Sin embargo, el estancamiento económico, la inseguridad y la falta de resultados tangibles han debilitado sus proyectos. El progresismo ha sido incapaz de romper con el modelo extractivista y de consolidar una institucionalidad fuerte, lo que ha abierto la puerta al retorno de líderes autoritarios o populistas (Svampa, 2022; Carrillo Nieto et al., 2020).

Brasil: ¿Lula y Trump, química inesperada?

La reunión relámpago entre Lula da Silva y Donald Trump en la ONU ha sacudido el tablero político brasileño. Aunque breve, el encuentro generó una “química” inesperada entre ambos líderes, lo que podría abrir una nueva etapa en las relaciones bilaterales. Lula expresó su deseo de fijar una reunión formal con Trump, mientras que el bolsonarismo se muestra en alerta ante este giro inesperado (Zuppello, 2025).

Este acercamiento, impulsado por intereses empresariales como Embraer y JBS, revela cómo el pragmatismo económico puede superar las barreras ideológicas. Sin embargo, también plantea interrogantes sobre la autonomía política de Brasil y el papel del STF en la defensa de la democracia.

Trump en la ONU: el retorno del unilateralismo

El discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU fue una exposición cruda de su visión del mundo. Arremetió contra el multilateralismo, la inmigración, el cambio climático y la propia ONU, afirmando que “sus países se están yendo al infierno” (Landale, 2025).

Trump afirmó: “La ONU no ayuda a la paz, solo escribe cartas enérgicas sin seguimiento. Las palabras vacías no detienen guerras”. También calificó el cambio climático como “la mayor estafa jamás perpetrada en el mundo” y criticó a Europa por “ideas suicidas sobre energía y fronteras abiertas”.

Macron: multilateralismo frente a la ley del más fuerte

En respuesta directa al discurso de Trump, el presidente francés Emmanuel Macron defendió el multilateralismo como pilar esencial del orden internacional. “Vivimos un momento paradójico donde necesitamos más que nunca restaurar el espíritu de cooperación que prevaleció hace 80 años”, afirmó.

Macron advirtió: “El gran riesgo del momento que vivimos es ver que el estado de hecho se imponga, que la ley del más fuerte prevalezca, que algunos crean que pueden decidir solos el curso del mundo”.

Sobre la ONU, expresó: “Los peores críticos de la ONU son también quienes quieren cambiar las reglas del juego, seguros de su dominación y más interesados en repartirse el mundo que en alcanzar los compromisos necesarios para el bien común”.

Netanyahu: negación del Estado Palestino y ruptura del consenso internacional

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu reiteró que “no habrá un Estado Palestino”, calificando como “vergonzosa rendición al terrorismo” el reconocimiento del Estado palestino por parte de diez países, incluyendo Reino Unido, Australia y Canadá (DW, 2025).

Esta postura desafía el consenso internacional, donde 157 países ya reconocen a Palestina como Estado. La negativa de Netanyahu intensifica el conflicto en Gaza y pone en tensión el sistema multilateral, al ignorar resoluciones históricas de la ONU y rechazar condiciones humanitarias mínimas.

República Dominicana: entre la marginalidad progresista y la urgencia de reinvención

A diferencia de otros países latinoamericanos, la izquierda dominicana ha permanecido en una marginalidad estructural. Según Julio Disla (2025), vive atrapada entre su historia heroica y su irrelevancia política actual. La fragmentación interna, el sectarismo ideológico y la falta de renovación organizativa han convertido a muchos partidos en aparatos estériles.

Además, la izquierda dominicana ha fallado en construir una narrativa transformadora adaptada al siglo XXI. La política para redes sociales ha privilegiado lo visual sobre el contenido sustancial, y el llamado “honestismo” ha impedido alianzas pragmáticas necesarias para avanzar en la política real (Decamps Blanco, 2024).

Multilateralismo y liderazgo regional: la voz de Abinader en la ONU

En contraste con Trump y Netanyahu, el presidente Luis Abinader defendió en la ONU una visión multilateralista, reclamando acción urgente ante la crisis haitiana y proponiendo un nuevo pacto financiero global. “La ONU no puede limitarse a registrar crisis: debe ser brújula en la tormenta y faro en la noche”, afirmó.

Abinader también abogó por justicia climática para los Pequeños Estados Insulares y por un liderazgo latinoamericano renovado en la ONU, incluso sugiriendo que ha llegado el momento de que una mujer ocupe la Secretaría General.

¿Qué hacer?

Reinventar el progresismo no significa abandonar sus principios, sino reconstruirlos desde una lectura crítica y actualizada. Esto implica reconectar con las bases sociales, superar el dogmatismo ideológico y el caudillismo, apostar por una gestión eficiente, transparente y moderna, e innovar en la comunicación política sin caer en el espectáculo. Asimismo, exige articular las luchas feministas, ecologistas, antirracistas y decoloniales, y proponer un proyecto de país que responda con audacia y responsabilidad a los desafíos del siglo XXI.

Referencias APA

Carrillo Nieto, F., et al. (2020). La izquierda latinoamericana en el siglo XXI. Siglo XXI Editores.

Decamps Blanco, L. (2024, junio 6). Crisis del progresismo de la República Dominicana. AlMomento.net.

Disla, J. (2025, junio 9). Reinventar la izquierda en República Dominicana. Acento.

Fundación Carolina. (2024). El futuro del progresismo en Europa y América. Fundación Carolina.

Landale, J. (2025, septiembre 23). “Sus países se están yendo al infierno”: el incendiario discurso de Trump ante la ONU. BBC News.

Minuto Crítico. (2025, agosto 11). ¿La izquierda woke traicionó al progresismo? [Video]. YouTube.

Presidencia de la República Dominicana. (2025, septiembre 24). Presidente Abinader reclama acción urgente ante la crisis haitiana y llama a renovar el multilateralismo en la ONU.

Zuppello, M. (2025, septiembre 25). Cómo impacta en Brasil la reunión relámpago entre Lula da Silva y Donald Trump. Infobae.

DW. (2025, septiembre 24). Netanyahu reitera que “no habrá un Estado Palestino”.

Macron, E. (2025, septiembre). Discurso ante la Asamblea General de la ONU. Naciones Unidas.

martes, 20 de octubre de 2020

La importante decisión que debe tomar ya la derecha boliviana tras el triunfo del MAS (y una reflexión para el progresismo)

 La importante decisión que debe tomar ya la derecha boliviana tras el triunfo del MAS (y una reflexión para el progresismo)

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La más preciada lección es la importancia de la paciencia a la hora de establecer estrategias y resistir los embates de las fuerzas con mayor poder de fuego y mayor rencor político.
La importante decisión que debe tomar ya la derecha boliviana tras el triunfo del MAS (y una reflexión para el progresismo)

El triunfo este domingo de Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS) dirigido por Evo Morales (ahora en el exilio), deja importantes reflexiones para todos los bandos políticos, las democracias y los socialismos en América latina.

La más preciada lección, la que más nos importa porque se refiere al éxito de los pueblos en lucha, es la importancia de la paciencia y la cabeza fría a la hora de establecer estrategias y resistir los embates de las fuerzas con mayor poder de fuego y mayor rencor político.

La paciencia y estrategia de Evo Morales

Desde los días previos al golpe de Estado en Bolivia hasta la consumación total del hecho, varios actores políticos del progresismo advirtieron con responder al adversario de la misma manera con la que este acechaba: llamar a movilizaciones radicales y abrir un escenario de guerra prolongada.

Nada de esto ha sido necesario.

La paciencia se impuso y Evo prefirió optar por el largo y tortuoso camino que incluía su salida de la política y del país para no establecer un enfrentamiento directo con las fuerzas reaccionarias que tenían, sin duda, una mayor fuerza militar y policial.

La estrategia de un retorno posterior al gobierno, frente a la de 'mantener el poder a costa de lo que sea', ha salido victoriosa, aunque todavía hay que esperar al reconocimiento del resultado por parte de todos los actores, incluidas las fuerzas militares y policiales.

Esto no significa que la gente del MAS y los movimientos sociales pusieran eternamente la otra mejilla, sino que dejaron que la ola derechista pasara sin confrontarla directamente y, una vez la situación se calmó, con la mayor de la perseverancia, volvió a medirse en el terreno que ha sido prolijo en victorias populares de América latina: el electoral. Y lo hace con una fórmula que aunque no tenía al líder histórico como cara visible, sino a un economista sin mucho carisma, superará la votación del propio Evo Morales hace casi un año.

Evo no se dejó matar ni que mataran a su pueblo. Hoy su movimiento vuelve 'hecho millones' debido a la paciencia y a una estrategia adecuada, a pesar del golpe militar racista que estaba preparado para reprimir a fuego cualquier resistencia.

Hay que recordar que el MAS no solo evitó una profundización del conflicto después de las masacres de Senkata y Sacaba, también negoció su estadía en el Congreso con acuerdos pragmáticos. Los movimientos sociales, por su parte, no respondieron a la ultraderecha con las mismas armas cuando esta quemaba casas de dirigentes del partido y linchaba a varios de sus hombres y mujeres.

Evo no se dejó matar ni que mataran a su pueblo. Hoy su movimiento vuelve 'hecho millones' debido a la paciencia y a una estrategia adecuada, a pesar del golpe militar racista que estaba preparado para reprimir a fuego cualquier resistencia. La pregunta que queda en el aire después del resultado conocido es: ¿vendrá un golpe definitivo y más radical?

La derecha, ¿aprenderá con este resultado?

Si algo le cuesta aprender a los sectores racistas y reaccionarios es cómo enfrentar políticamente a las mayorías populares.

El triunfo del MAS le deja ahora amargos sabores que le obligan a replantear su estrategia, lo que hace que se pueda convertir en una fuerza más agresiva y antielectoral o, por el contrario, que tenga que volver a ocultar bajo la alfombra a sus sectores más racistas.

El reconocimiento de la presidenta de facto, Jeanine Añez, así como del principal oponente de Arce, Carlos Mesa, y el propio secretario general de la OEA, Luis Almagro, al triunfo del MAS, aleja una posible radicalización como respuesta inmediata, aunque habrá que esperar por los jóvenes cruceñistas de la ultraderecha y su candidato más extremista, Luis Fernando Camacho.

La derecha boliviana deberá decidir si va a trabajar para presentarse a unas futuras elecciones o si, por el contrario, va a buscar un atajo inmediato para impedir la consumación de la vuelta del MAS al gobierno

La derecha boliviana tendrá que pensar en cuál será su estrategia a largo plazo; sin embargo, probablemente habrá sectores internos, incluidos los militares, que ya estarán pensando en cómo posicionarse ante la coyuntura y cómo van a responder, especialmente aquellos que apoyaron al gobierno de facto y el golpe de Estado contra Evo Morales.

Por otro lado, están las corrientes de pensamiento y el funcionariado de derechas en todo el continente, que siente que se acaba el ciclo de gobiernos conservadores. El regreso del peronismo en Argentina y ahora el triunfo del MAS boliviano muestran que el progresismo tiende a recuperar su terreno electoral en cuanto la derecha soberbia en el poder comete errores.

La derecha boliviana deberá decidir si va a trabajar para presentarse a unas futuras elecciones o si, por el contrario, va a buscar un atajo inmediato para impedir la consumación de la vuelta del MAS al gobierno. Es decir, volver al escenario del golpe de Estado, tal como ocurrió en 2019, abortando el proceso de vuelta a la democracia e imponer un régimen en el que, por ejemplo, Evo Morales y los exiliados no puedan volver o, incluso, impedir la posesión de Arce. Hoy parece improbable un escenario de dictadura militar, pero aún es temprano para descartar esa opción.

Gobierno no es poder

Por último, también hay una lección para las dirigencias de los movimientos progresistas de América Latina por dos razones que son, en el fondo, la misma.

La primera es que 'estar en el gobierno' no es ejercer el poder. El liderazgo político de izquierda, al estabilizarse en el gobierno, tiende a pensar que ya el trabajo se hizo y el triunfo es definitivo, pero, como todos los partidos gobernantes, va cometiendo errores y acumulando malestar. Muchas veces ni siquiera tiene suficiente mando en las fuerzas armadas y las policías, por lo que puede sucumbir en pocas horas ante una arremetida, como sucedió en el caso de Bolivia. Una formación puede llevar 14 años en el gobierno pero, a la vez, ser débil.

La otra es que no tiene sentido contrariar los sentimientos y sensaciones del pueblo. Desconocer el resultado del referendo de 2016 en Bolivia supuso un error muy grande para el MAS, dejando en evidencia su debilidad para aceptar una alternancia, incluso dentro del mismo partido. Hoy Arce saca más de 5 puntos de ventaja al Evo Morales de 2019. Sin embargo, por otro lado, cuando el liderazgo de ese partido ha diseñado una vía para entregar el testigo a un compañero de partido, no necesariamente le ha ido bien, como fue el caso de Ecuador.

Son muchas las lecciones que van a correr por el ADN de los movimientos y los poderes establecidos después de esta victoria del MAS. Por lo pronto queda celebrar el triunfo indigenista y detectar las reacciones del mundo conservador.

Ociel Alí López

Es sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido ganador del premio municipal de Literatura 2015 con su libro Dale más gasolina y del premio Clacso/Asdi para jóvenes investigadores en 2004. Colaborador en diversos medios de Europa, Estados Unidos y América Latina.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.

martes, 13 de noviembre de 2018

Tyszka: “Hay un punto emocional en el populismo que expulsa el discernimiento”

Barrera Tyszka: “Hay un punto emocional en el populismo que expulsa el discernimiento”

El escritor venezolano, autor de 'Patria o muerte' y biógrafo de Hugo Chávez, analiza la política regional en el festival Puerto de Ideas de Valparaíso

El escritor venezolano Barrera Tyszka (izq.), entrevistado en el festival Puerto de Ideas de Valparaíso
El escritor venezolano Barrera Tyszka (izq.), entrevistado en el festival Puerto de Ideas de ValparaísoPUERTO DE IDEAS
Más que a redimir o condenar el populismo, es preciso comprenderlo. Con ese propósito, el escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka (Caracas, 1960) –autor de la novela Patria o muerte–, protagonizó una conversación con el periodista chileno Ascanio Cavallo y el columnista político Héctor Soto, en el marco del festival cultural Puerto de Ideas, que se celebró entre el viernes y el domingo pasado en Valparaíso, ciudad costera a 110 kilómetros de Santiago de Chile. Crítico del régimen de Nicolás Maduro, Barrera reconoció que el populismo –“una etiqueta que está de moda”–, le “genera inseguridad y confusión”. “A veces no sé muy bien a qué corresponde”, señaló este domingo por la tarde en un auditorio repleto del Centro Cultural del puerto, donde alguna vez funcionó la cárcel de la cuidad. “¿Por qué hay algunas experiencias que nos resulta fácil decir de inmediato que es populismo y otras no?”, se preguntaba al arrancar. Ejemplificó con Iván Duque, el presidente en Colombia, y Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, “al que todo el mundo identifica como populista”.
 Barrera Tyszka –autor junto a la periodista Cristina Marcano de la biografía Hugo Chávez sin uniforme–, indicó que el fenómeno tiene distintos elementos. “Por una parte, una idea de pueblo original: de una unidad pura que está rota o amenazada por el mercado, los extranjeros, la corrupción o los ricos. Sin importar las ideologías”, señaló el escritor. Una segunda característica del populismo, según Barrera Tyszka, “es la existencia de un líder carismático que encarna a este pueblo y que produce una narrativa donde este pueblo se reconoce”. Para el escritor radicado en México, existe un tercer elemento de total importancia: “En el populismo existe una dimensión mágico-religiosa. Este pueblo cree que, de manera automática, la complejidad de la realidad se puede resolver a través del líder”. Utilizó, nuevamente, ejemplos de la realidad política latinoamericana: “El gran tema de la campaña de AMLO, en México, por ejemplo, fue la corrupción. Es su gran explicación de la tragedia mexicana. Pero cuando le preguntaban cómo iba a resolver el problema de la corrupción, respondía: ‘Bueno, mi llegada a la presidencia ya resuelve el problema”.
El venezolano fue una de las estrellas de la octava versión del festival Puerto de Ideas, que convocó a unas 27.000 personas para reflexionar en torno a lo mejor del pensamiento y de la reflexión chilena e internacional, con invitados como el sociólogo francés Gilles Lipovetskyel filósofo español Daniel Innerarity o la cineasta chilena más importante e internacional, Valeria Sarmiento.
El sábado, en una conversación con la periodista chilena Vivian Lavín titulada Escribir mientras tu país estalla, Barrera Tyszka se había referido al populismo y la situación política de Venezuela. Alentado por su interlocutora, leyó un extracto de su novela Patria o muerte: “Con la llegada de Chávez al poder, en 1999, los viejos sueños de Antonio resurgieron. Para toda su generación, el gobierno comenzó a proponer una suerte de parque temático de los años sesenta. Por momentos, el país parecía un espacio adonde sacar a pasear las nostalgias”. Luego reflexionó: “Nos estamos repensando y nos toca esa tarea. Venezuela es una herida tan presente, que me resulta imposible no escribir desde ahí”.
En la charla con Cavallo y Soto, Barrera Tyszka indicó que el populismo se produce también por el “fracaso de los partidos y las élites”. “Una crisis en la representación política que permite el surgimiento de líderes como Bolsonaro, donde existe un componente de irracionalidad”. “Bolsonaro es impresentable y nadie públicamente va a decir que está de acuerdo con lo que dice respecto a los homosexuales o a los negros. No hay manera de suscribir y, sin embargo, triunfa. Hay un punto emocional en el populismo que expulsa el discernimiento de la discusión política”, señaló el escritor, que agregó que “la dimensión mediática es fundamental” para comprender el fenómeno. Como biógrafo de Chávez, relató decenas de escenas del fallecido presidente de Venezuela. Como cuando en sus giras internacionales pedía traductores del inglés, aunque sabía el idioma, para no dar señales de cercanía con Estados Unidos.
La conversación sobre el populismo en la ex cárcel de Valparaíso derivó inevitablemente hacia la crisis venezolana, “que se ha internacionalizado por la inmigración”. Barrera Tyszka confesó que, tratando de dilucidar el tema de la izquierda y de la derecha, quizás sería necesario un nuevo lenguaje: “¿Pensar en Cuba o en Venezuela como gobiernos de izquierda, progresistas, distintos, revolucionarios? No me sirve el lenguaje para definir estas realidades. Estamos en un momento de cambios importantes, porque, ¿qué señala eso que decimos izquierda? ¿a qué alude? ¿Y la derecha?”.
Ante la pregunta por el desenlace de la crisis venezolana –"la pregunta del millón", dijo Soto–, el escritor señaló que la salida electoral, la sublevación popular o militar y la invasión, son escenarios que parecen improbables. “La respuesta sobre el desenlace de Venezuela, por lo tanto, sigue danzando en el aire. Se podría pensar que la crisis económica agudiza las contradicciones, pero en Venezuela no: hay un sometimiento de la población. Ya ni siquiera la polarización política existe tal y como la conocimos”.

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May afronta un fuego cruzado de leales y críticos contra su pacto del Brexit

May afronta un fuego cruzado de leales y críticos contra su pacto del Brexit

La primera ministra reúne este martes al Gobierno para debatir el posible acuerdo

Theresa May va acumulando enemigos a medida que tiene más cerca un posible acuerdo del Brexit con Bruselas. La primera ministra de Reino Unido reúne hoy a sus ministros para explicarles, en teoría, los términos del pacto. En las horas previas le han llovido una dimisión estrepitosa, la del secretario de Estado de Transportes y hermano de Boris Johnson, Jo Johnson, varias amenazas veladas de más divisiones en el seno del Gobierno y la rebelión in crescendo de los diputados conservadores partidarios de permanecer en la UE.
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, llega este lunes a su residencia del número 10 de Downing StreetAmpliar foto
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, llega este lunes a su residencia del número 10 de Downing Street  REUTERS
Ni un lunes sin la correspondiente columna de opinión, cada vez más vitriólica, del exministro de Exteriores y líder euroescéptico, Boris Johnson. En la última se dirigía a sus lectores, en The Daily Telegraph, y les invitaba a “saborear el horror completo de esta capitulación”, en referencia al acuerdo del Brexit que May estaría a punto de alcanzar con la Comisión Europea. Sin embargo, no es este Johnson el que preocupa a la primera ministra, sino el hermano, Jo Johnson, considerado entre sus pares como el más serio y diligente de ambos. Su dimisión como secretario de Estado de Transportes este pasado fin de semana, y su exigencia de que se celebre un nuevo referéndum, han provocado gran revuelo en las filas conservadoras. Jo Johnson defendió en 2016, frente a la campaña de su hermano, la permanencia en la UE. Desde entonces ha permanecido fiel a May, hasta que ha estallado.
“Es engañoso presentar este acuerdo como el cumplimiento del resultado del referéndum”, ha explicado en una entrevista al vespertino Evening Standard. “Se suponía que con el Brexit íbamos a recuperar el control. Lo que estamos haciendo es ceder más. Se suponía que íbamos a tener libertad para cerrar acuerdos comerciales; no vamos a poder cerrar ninguno que sea significante. Íbamos a ser un tigre económico a las orillas de Europa; la realidad es que seguiremos atados a las reglas comunitarias sin capacidad para poder influir en la redacción de esas normas”, se explaya el político. Johnson acusa a May de haber engañado a todos y pide al resto de miembros del Gobierno “que miren dentro de sus almas y se pregunten si pueden apoyar un pacto así”.
Lo cierto es que muy pocos han visto el contenido íntegro del acuerdo, y las señales que llegan desde Bruselas sugieren que todavía no está concluido y quedan escollos importantes. Pero la versión que el equipo de May ha hecho circular en los últimos días, según la cual Reino Unido se mantendría dentro de la unión aduanera más allá del periodo de transición de dos años, ha irritado a gran parte de los conservadores.

Cambio de marea

Dominique Grieve, el diputado que lidera la facción del partido favorable a la permanencia en la UE, mantenía hasta ahora un mensaje de lealtad contenida hacia May y hacia los esfuerzos de la primera ministra por cerrar un pacto con Bruselas que defendiera del mejor modo posible los intereses de Reino Unido. Este lunes empezó a hablar claramente, y aseguró que había comenzado a percibir un “cambio de marea” entre las filas del grupo parlamentario conservador. Y que veía muy posible que otros ministros siguieran los pasos de Johnson, rompieran filas y exigieran la celebración de una nueva consulta a la ciudadanía sobre la permanencia o no en la UE. “Está claro que estamos ante una crisis cada vez más profunda. Las opciones de un Brexit suave son inexistentes y cada día es más evidente. Necesitamos contemplar posibles alternativas, y eso incluye que la ciudadanía tenga la última palabra sobre este asunto”, dijo Grieve.
La secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Penny Mordaunt, una de las voces euroescépticas más potentes en el seno del Gobierno, se permitió incluso lanzar una advertencia claramente dirigida a May, al sugerir que “el acuerdo debe pasar un doble control: el del propio Ejecutivo y el del Parlamento”.

Tres ministros clave

Tres son los ministros cuyo veredicto final sobre el posible acuerdo con Bruselas resultará fundamental para que los planes de May salgan adelante: el de Exteriores, Jeremy Hunt; el de Interior, Sajid Javid; y el ministro para el Brexit, Dominiq Raab. Han sido los más combativos contra la oferta de la primera ministra a Bruselas de mantener a Reino Unido dentro de la unión aduanera por un tiempo indefinido, hasta que se alcance definitivamente un nuevo acuerdo comercial. Todos ellos exigen la capacidad unilateral del Gobierno británico de poder salir cuando crea conveniente, algo que la UE rechaza absolutamente.
De momento, ninguno de ellos ha querido expresarse públicamente en las últimas horas, aunque una fuente del Ejecutivo citada por varios medios asegura que, en el momento final, los tres respaldarán a May, “porque no se han realizado los preparativos necesarios para hacer frente a un escenario de Brexit sin acuerdo”.
Ahí está parte de la clave que permite un cierto respiro a May en estas horas de incertidumbre política, revuelo interno y discursos salidos de tono. Los que realmente conocen la gravedad que supondría llegar al 29 de marzo sin que hubiera sido posible un acuerdo con la UE se echan atrás a la hora de impulsar una rebelión. Solo desde fuera del Gobierno los euroescépticos elevan la voz y la gravedad de los adjetivos. Jacob Rees-Mogg, el líder ultracatólico del opaco European Research Group (Grupo de Investigaciones Europeas), sugiere abiertamente que el liderazgo de May está en juego si no abandona sus propuestas de acuerdo, que llevarían a Reino Unido a ser “una colonia de la Unión Europea”.
Si resultaba difícil de gestionar la rebelión en las filas conservadoras, las advertencias de la oposición laborista de que votará en bloque contra cualquier posible acuerdo del Gobierno con la UE y las reiteradas amenazas del socio parlamentario de May, los unionistas norirlandeses del DUP, este lunes vino a sumarse al coro de voces críticas un nuevo grupo de presión. Cuatro partidos de Irlanda del Norte, entre los que se incluye el nacionalista del Sinn Fein y que tienen entre todos mayoría en el Parlamento de ese territorio, aseguraron que se estaban creando las condiciones propicias para que se comenzara a reclamar un referéndum por la unidad de las dos Irlandas. “Estamos viviendo un periodo de cambio fundamental, como el que vivimos en 1998 [durante el proceso de paz]“, dijo ayer Michelle O'Neille, la líder del Sinn Fein en Irlanda del Norte. “Se acerca rápidamente el momento en que tendremos que poner ante el pueblo irlandés la cuestión de la unidad de la isla”.

Caída de la libra

Toda esta incertidumbre ha provocado que la libra esterlina vuelva a debilitarse frente al dólar y frente al euro y que se extienda una nueva ola de nerviosismo en la comunidad empresarial. El presidente en Reino Unido del gigante industrial alemán ThyssenKrupp, Terry Sargeant, se despachaba este lunes con serias acusaciones contra el Gobierno británico. “Es un completo desastre. El Partido Conservador ha fallado a los empresarios. No están tomando las decisiones pensando en nosotros sino en cómo evitar una implosión en el seno de su propio partido”, dijo Sargeant.
El equipo de May aprieta los dientes a la espera de que puedan cerrarse los últimos flecos del acuerdo con la UE, y según diversos medios británicos, preparan una descomunal campaña de lanzamiento a la opinión pública, con ayuda de voces políticas y empresariales autorizadas, para vender las bondades del pacto, transmitir la idea de que May ha cumplido con lo que prometió y ha convertido en realidad el resultado del referéndum de 2016, y sobre todo, para apagar las voces del bando de los euroescépticos, cuyo siguiente objetivo será derribar en el Parlamento los planes de May.
https://elpais.com/internacional/2018/11/12/actualidad/1542052096_007324.html