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domingo, 9 de julio de 2023

Donald Rumsfeld, el maquiavélico estratega de la guerra de Irak / Rumsfeld falleció el martes en Taos (Nuevo México) rodeado de su familia, debido a un mieloma múltiple, informaron este miércoles sus allegados.

Donald Rumsfeld, el maquiavélico estratega de la guerra de Irak

Este contenido fue publicado el 30 junio 2021 - 22:55

Lucía Leal

Washington, 30 jun (EFE).- De héroe en los atentados del 11-S a villano criticado en todo el mundo por la guerra de Irak y las torturas a sospechosos de terrorismo: Donald Rumsfeld, fallecido a los 88 años, fue una de las figuras más poderosas y controvertidas de la historia de EE.UU., y nunca huyó de la polémica.

Rumsfeld falleció el martes en Taos (Nuevo México) rodeado de su familia, debido a un mieloma múltiple, informaron este miércoles sus allegados.

Por la mesa del exsecretario de Defensa pasaron las tres decisiones militares más trascendentales de Estados Unidos en el siglo XXI: la guerra de Afganistán, la invasión de Irak y la decisión de encarcelar a cientos de sospechosos de terrorismo en la base naval de Guantánamo (Cuba).

El fiasco de la guerra de Irak, cuya justificación -las presuntas armas de destrucción masiva- resultó ser falsa, deterioró rápidamente la imagen de estratega brillante de Rumsfeld.

En documentales, películas y libros, Rumsfeld quedó inmortalizado como parte de un dúo maquiavélico, junto al exvicepresidente Dick Cheney (2001-2009), que engatusó al entonces presidente George W. Bush para que lanzara una "guerra contra el terrorismo" abstracta, con múltiples escenarios y que aún está por cerrar.

Los aliados de Rumsfeld aseguraban que la historia era más compleja, y el propio Bush negó en un libro en 2017 que sus subordinados le manipularan, al afirmar que no tomaron "ni una jodida decisión" que correspondiera al presidente.

DEFENSA IMPERTÉRRITA DE LA GUERRA DE IRAK

En cualquier caso, "Rummy" -como le conocían sus amigos- siempre justificó las decisiones que tomó cuando dirigía el Pentágono entre 2001 y 2006; y años después de dimitir, seguía defendiendo la invasión de Irak a pesar de las 4.400 vidas estadounidenses perdidas.

"Liberar a la región del régimen brutal de Sadam (Husein) ha creado un mundo más estable y seguro", escribió Rumsfeld en 2011 en sus memorias, "Known and Unknown" ("Conocido y desconocido").

El título de ese libro hacía referencia a su célebre diatriba de 2002, la que emitió cuando le preguntaron por su denuncia sin pruebas de que Irak tenía armas de destrucción masiva y las había entregado a los terroristas.

"Están las cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también están las cosas desconocidas que no sabemos, aquellas que no sabemos que no sabemos", zanjó.

DOS VECES JEFE DEL PENTÁGONO

Sarcástico y astuto, Rumsfeld fue el único estadounidense que ha ocupado dos veces el cargo de secretario de Defensa: la primera fue entre 1975 y 1977, bajo el mandato del republicano Gerald Ford (1974-1977), con Estados Unidos inmerso en plena Guerra Fría.

En esa ocasión, Rumsfeld marcó un récord como el jefe del Pentágono más joven hasta entonces, a sus 43 años; y volvió a batir otro en 2006, cuando abandonó el cargo como el secretario de Defensa más anciano de la historia de Estados Unidos.

En esa segunda etapa, se propuso rediseñar el papel de Estados Unidos en el mundo y se convirtió en el secretario de Defensa más poderoso desde Robert McNamara (1961-1968), que supervisó uno de los periodos más convulsos de la guerra de Vietnam.

Las críticas a su gestión de la guerra de Irak acabaron por forzar su dimisión en 2006, pero Rumsfeld ya había ofrecido al presidente su renuncia dos veces en 2004, cuando se reveló que tropas estadounidenses habían abusado de los presos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib.

LAS TORTURAS DE GUANTÁNAMO

Un documento desclasificado en 2004 por el Departamento de Defensa muestra que, en 2002, aprobó personalmente una recomendación sobre el tipo de "técnicas" que debían usarse contra los prisioneros en Guantánamo.

Al pie de página de ese documento, Rumsfeld escribió a mano una pregunta sobre una de las estrategias de tortura: "Yo estoy de pie entre 8 y 10 horas al día. ¿Por qué estamos limitando a cuatro horas el tiempo que tienen que estar de pie?".

"HÉROE" DEL 11-S

Consciente de los puntos oscuros de su carrera, el expresidente Bush quiso recordar uno de los más loables en el comunicado con el que reaccionó a la muerte de Rumsfeld, a quien describió como "un servidor público ejemplar".

"La mañana del 11 de septiembre de 2001, Donald Rumsfeld corrió hacia el fuego en el Pentágono para asistir a los heridos y asegurar la seguridad de los supervivientes", relató Bush.

El entonces secretario de Defensa ignoró las advertencias de sus subordinados e incluso tomó en sus manos una pieza del avión que acababa de estrellarse contra el Pentágono, y dijo: "Esto es de American Airlines", contó una de sus guardaespaldas, Aubrey Davis, en un libro en 2019.

Poco después, Rumsfeld y Bush iniciarían la guerra de Afganistán, la más larga de la historia del país, a la que el actual presidente Joe Biden quiere poner fin en septiembre.

ENTRE LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

Casado, con tres hijos y siete nietos, Rumsfeld nació en una familia acomodada en Evanston (Illinois) en 1932, y su primer trabajo fue como aviador de la Marina, pero pronto se dejó seducir por la política y fue elegido congresista en 1962.

Tras pasar por la Administración de Richard Nixon, con quien fue embajador ante la OTAN; se convirtió en jefe de gabinete de Ford, que luego le elevó al Pentágono.

En sus décadas fuera del Gobierno dirigió varias empresas, como las farmacéuticas Searle (1977-85) y Gilead (1997-2001) y la de comunicaciones General Instrument Corporation (1990-93), y mantuvo lazos con contratistas de defensa.

Rumsfeld llegó a coquetear con una carrera presidencial en 1988, pero no llegó a presentarse, consciente de que podía ejercer su poder sin llegar al Despacho Oval. EFE

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lunes, 9 de abril de 2018

La Guerra de Irak: al principio fue la mentira…

EL MUNDO

La Guerra de Irak: al principio fue la mentira…

En abril de 2003, soldados estadounidenses derribaron la estatua de Saddam Hussein en Bagdad. Hoy es innegable que la Guerra de Irak se basó en mentiras, mató a cientos de miles y dejó al Medio Oriente sumido en el caos.
Irak Sturz Regime Saddam Hussein (picture-alliance/dpa)
La Guerra de Irak comenzó el 20 de marzo de 2003 con los bombardeos estadounidenses sobre el país asiático; pero la primera imagen que quedó grabada en la memoria colectiva como emblema de esa ofensiva fue la del derribamiento de una estatua de Saddam Hussein en Bagdad, orquestado por soldados occidentales el 9 de abril. Hoy, quince años más tarde, sigue habiendo preguntas sobre esa invasión que no han recibido respuesta oficial. Por ejemplo, aún no se sabe exactamente cuántos iraquíes fueron víctimas de la ocupación y del caos que ésta generó.
En lo que respecta al saldo de muertos, la mayoría de las estimaciones oscila entre los 150.000 y los 500.000. Investigaciones fiables arrojan un número mucho mayor: en 2006 –un lustro antes de que la Casa Blanca diera por terminada la Guerra de Irak– la reconocida publicación médica Lancet hablaba de más de 650.000 "muertes adicionales”, causadas por la destrucción de la infraestructura sanitaria iraquí. No cuesta imaginar que las cifras aludidas son conservadoras. Lo que sí se sabe es que los argumentos usados para justificar la invasión eran falsos.
Otra imagen emblemática de la Guerra de Irak data del 5 de febrero de 2003 y muestra al ex Secretario de Estado estadounidense Colin Powell (2001-2005) ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Seis semanas antes de que comenzara la invasión, Powell pasó 76 minutos esmerándose en persuadir a la opinión pública internacional de que ella era necesaria. Su mensaje principal era que el hombre fuerte de Bagdad, Saddam Hussein, poseía armas biológicas y químicas de destrucción masiva; fomentaba el terrorismo y tenía ambiciones nucleares.
Irak Saddam Hussein im Gerichtssaal (picture-alliance/dpa/C. Hondros)
Saddam Hussein, quinto presidente de Irak (1979-2003)
Las apariencias engañaron
Powell apoyó su presentación con ilustraciones, según las cuales Irak burlaba los estrictos controles armamentistas de las Naciones Unidas gracias a una flota de camiones que funcionaba como un laboratorio itinerante. Esa alocución de Powell es memorable, ante todo, por la falsedad de sus planteamientos; dos años más tarde, el propio Powell describió ese episodio como una mancha en su hoja de vida profesional. Ray McGovern, un exempleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), tiene mucho que decir al respecto.
"No es sólo que la información proveída por los servicios secretos tenía fallas, es que la misma era falsa”, comenta el experto de 78 años en entrevista con DW. En 2003, varios especialistas del ámbito de la inteligencia –incluido McGovern, quien ocupó cargos de alto rango en la CIA– fundaron la organización VIPS con miras a ofrecer análisis crítico de la política interior y exterior de Estados Unidos. VIPS sostiene que una parte esencial del contenido expuesto por Powell ante el Consejo de Seguridad de la ONU se basaba en datos de inteligencia germanos.
En 1999, el químico iraquí Rafed Ahmed Alwan llegó a Alemania solicitando asilo. Terminó llamando la atención del Servicio Federal de Inteligencia (BND) y éste procedió a interrogarlo con la esperanza de obtener información sobre las presuntas armas de destrucción masiva en poder del dictador Saddam Hussein. Al poco tiempo, Alwan –a quien se le asignó al alias "Curveball”– se percató de que, mientras más detalles ofrecía, más beneficios recibía a cambio: el refugiado iraquí obtuvo la nacionalidad alemana, un domicilio a su nombre y dinero para sus gastos.
Ehemalige US-Präsidenten Barack Obama und George W. Bush (AFP/Getty Images/S. Loeb)
El expresidente de EE. UU. George W. Bush (2001-2009), a la izquierda, y su sucesor, Barack Obama (2009-2017)
George W. Bush, información sabidamente falsa
La situación cambió cuando el entonces jefe del BND empezó a poner en duda la veracidad de los datos compartidos por Alwan: los servicios secretos alemanes comprobaron que éste mentía y notificaron al respecto a sus colegas estadounidenses. De hecho, en 2001, los estadounidenses les pidieron a los alemanes que firmaran una declaración vinculante alusiva a la veracidad de las declaraciones de Alwan y el expresidente del BND, August Hanning, se negó a suscribirla. Así lo señaló el diario Dei Welt en agosto de 2011, citando al propio August Hanning.
De acuerdo con el testimonio recogido por Die Welt, Hanning le escribió el siguiente mensaje a quien fuera director de la CIA en 2001, George Tenet: "Ninguna otra persona ha aportado información similar a la ofrecida por nuestra fuente y, por esta razón, la información en cuestión no puede darse por verificada”. Y a pesar de que se hicieron otras advertencias, las declaraciones de "Curveball” terminaron apuntalando la argumentación de Powell a favor de la Guerra de Irak. McGovern subraya que a Washington no le importaba si ‘Curveball' sabía o no de lo que hablaba.
"El Gobierno estadounidense obtuvo algo que le permitió pronunciarse públicamente sobre Irak. Esa información les permitió a los expertos del departamento de diseño de la CIA crear ilustraciones donde aparecían laboratorios móviles fabricando armas químicas, a pesar de que éstos no existían. Y esos gráficos fueron usados en la presentación de Powell”, explica McGovern. Su narración de los hechos fue corroborada en 2011 por el exjefe de la división europea de la CIA, Tyler Drumheller, en entrevista con el diario británico The Guardian.
Tony Blair im Interview (picture alliance/empics/J. Brady)
El ex primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair (1997-2007)
Tony Blair, pese a la falta de evidencias
Drumheller asegura que sus colegas del BND le advirtieron mucho antes de 2003 que los datos proveídos por "Curveball” no eran de fiar y que él mismo le había hecho llegar esa señal de alerta al jefe de la CIA, George Tenet, varias veces. "Incluso en la noche de la alocución de Powell en la ONU”, enfatiza Drumheller. En un artículo de opinión publicado recientemente por el sitio web Project Syndicate, el ex secretario general de la OTAN, Javier Solana, comenta que las bases para la invasión estadounidense se sentaron mucho antes del 11 de septiembre de 2001.
Solana recuerda que, poco después de su elección como presidente de Estados Unidos, George W. Bush hizo de Irak uno de los dos puntos principales de su política de seguridad. El Reino Unido se involucró tempranamente en su agenda: en mayo de 2005, el Sunday Times de Londres hizo público un memorándum confidencial que documentaba una reunión del alto mando celebrada el 23 de julio de 2002. A ella asistieron el entonces primer ministro británico, Tony Blair, varios miembros de su Gabinete y de los servicios secretos del país europeo.
Sir Richard Dearlove, a la sazón director del MI6, es citado en el memorándum reportando sobre un encuentro reciente con el jefe de la CIA, George Tenet; comentaba que Bush deseaba derrocar a Hussein mediante un ataque militar, justificado por su presunta cercanía con terroristas y su supuesta posesión de armas de destrucción masiva; y esgrimía, eso sí, que tanto la información de inteligencia como los hechos estaban siendo manipulados. El ministro británico del Exterior, Jack Straw, decía por su parte: "Las evidencias son muy débiles. Saddam no amenaza a sus vecinos”.
Gerhard Schröder (picture-alliance/dpa/P. Pleul)
El excanciller de Alemania Gerhard Schröder (1998-2005)
Gerhard Schröder: no, pero sí…
El entonces Fiscal General del Reino Unido, Lord Goldsmith, fue bastante elocuente cuando observó en esa cita: "El deseo de un cambio de régimen no constituye una base legal para una misión militar”. Pero las palabras de Goldsmith no impidieron que Blair inmiscuyera a Gran Bretaña en la Guerra de Irak, que, a juicio de Björn Schiffbauer, especialista en Derecho Internacional radicado en Colonia, "fue un delito de agresión reñido con la jurisprudencia global”. Un acto de violencia, acota Schiffbauer, en el que Alemania participó, al menos indirectamente.
Oficialmente, Berlín se negó a respaldar la invasión y la ocupación del país asiático. Es más, el entonces canciller de Alemania, Gerhard Schröder, fue reelecto en 2002 gracias a su posición de cara a esa ofensiva. No obstante, Florian Pfaff, otrora mayor del Bundeswehr, recuerda que el Ejército germano apoyó las operaciones de Estados Unidos y sus aliados en actividades logísticas, como la de preparar los aviones de vigilancia aérea (AWAC) para sus misiones y proteger los cuarteles estadounidenses. Pfaff trabajaba entonces como especialista en tecnologías de la información.
Pfaff se rehusaba a participar en una guerra de agresión y así lo hizo saber en su batallón: "Voy a analizar todas las órdenes que reciba y si compruebo que las mismas me obligan a involucrarme en la guerra, me negaré a obedecerlas”. Sus superiores reaccionaron ordenando su reclusión en la unidad de Psiquiatría durante una semana. "Yo ya había oído decir que los comunistas encerraban a los rebeldes en centros psiquiátricos. Por fortuna, en mi caso determinaron que yo estaba muy bien de salud”, le cuenta Pfaff a DW. El Ejército alemán empezó a ejercer presión sobre él y llevó su caso ante la Fiscalía General. Sin embargo, en 2005, el Tribunal Administrativo de Leipzig sentenció que Pfaff tenía derecho a negarle su apoyo a una guerra que, por razones comprensibles, él consideraba reñida con el Derecho Internacional y, por lo tanto, ilegal.
Matthias von Hein (ERC/ERS)

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lunes, 30 de noviembre de 2015

¿Cuánto territorio ha perdido realmente Estado Islámico por los bombardeos en Irak y Siria?

¿Cuánto territorio ha perdido realmente Estado Islámico por los bombardeos en Irak y Siria?

  • 30 noviembre 2015
CompartirImage copyrightAPImage captionEl secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, aseguró que están ganando terreno a EI.
"Hemos ganado territorio. Estado Islámico lo ha perdido", dijo con seguridad recientemente John Kerry, el secretario de Estado de Estados Unidos.
Se refería al resultado de las operaciones que la coalición internacional liderada por Washington está llevando a cabo contra el grupo en Siria e Irak.
Las declaraciones las replicó el primer ministro británico, David Cameron.
Hacía apenas cuatro días de los ataques en París, en los que los yihadistas se cobraron la vida de más de 130 personas, y la ofensiva se había intensificado.
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Image captionLa ofensiva contra el grupo se intensificó tras los ataques de París.
Francia respondió inmediatamente con bombardeos aéreos sobre Raqa, el bastión de EI en Siria.
Sin embargo, no era la primera vez que los líderes de las grandes potencias hacían declaraciones similares.
En abril el Departamento de Defensa de EE.UU. había presentado un informesobre la supuesta pérdida de terreno del grupo también conocido como ISIS.
Washington y sus aliados, además de las fuerzas kurdas que apoyan al gobierno iraquí, habían logrado arrebatar al grupo -desde el punto álgido de su expansión en agosto de 2014- entre un 25 y un 30% del territorio.
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Image captionEl Departamento de Defensa de EE.UU. había presentado un informe sobre la supuesta pérdida de terreno del grupo.
Esto es, entre 13.000 y 17.000 kilómetros cuadrados.
Así aseguraba el informe del Pentágono.
Según éste, pudieron recuperar el control de las ciudades sirias de Kobane y Tal Hamis, así como avanzar en el progresivo cerco en Irak de Sinjar, Tal Afar, Mosul o Baiji.
¿Pero cuán veraces son estas estadísticas y declaraciones?
¿Está el autodenominado Estado Islámico perdiendo terreno realmente?
Y si es así, ¿cuánto?

"Idea engañosa"

"La idea de que están perdiendo el 25% de su territorio, tal como dijo David Cameron, es engañosa", dice Frank Gardner, el corresponsal de seguridad de la BBC.
Image captionEI "todavía sigue allí", dice Frank Gardner.
"Quizá se puede encontrar una forma de representar eso en un mapa, pero el hecho es que solo el año pasado se hicieron con el control de Palmira, tomaron Ramadi y aún no hay señales de que hayan cedido Mosul, la segunda ciudad más importante de Irak", explica.
"Todavía siguen ahí. No se han ido", advierte.
"No hay duda de que los ataques aéreos están haciendo daño a EI", reconoce el periodista al programa More or Less de Radio 4, de la BBC.
Image copyrightReuters
Image captionLos expertos reconocen que los ataques aéreos han hecho daño a EI.
"De acuerdo a EE.UU. están perdiendo un líder de primer nivel o de medio nivel prácticamente a diario con los ataques, pero están siendo capaces de reemplazarlos", señala.
Por su parte, el profesor Paul Rogers, consultor de seguridad global del Oxford Research Group, un organismo independiente de investigación de Reino Unido, duda al responder sobre la exactitud de las estadísticas del Pentágono.
"Es cierto que EI ha dejado de avanzar en Irak y que ha sufrido varios reveses en el noreste, donde los kurdos han hecho avances, así como en el norte de Bagdad, en Tikrit y en Badgi", reconoce a la BBC.
"Tikrit fue recuperada por las tropas iraquíes y parece que Badgi también está en manos del gobierno", detalla.
"Pero se ha visto que en las principales ciudades, Faluya y Ramadi, donde ha tenido lugar un largo asedio, y Mosul es difícil hacer frente a EI".
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Image captionTikrit fue recuperada por las tropas iraquíes .
Además, señala que existen evidencias de que en Siria los yihadistas están controlando más territorio.
Sin embargo, dice que la cifra podría ser exacta de corresponder a áreas despobladas y no a ciudades clave.

"La preocupación principal"

De todas formas, el experto no cree que el avance de terreno sea la mejor forma de medir el progreso de la guerra de la coalición contra el grupo yihadista.
"Lo preocupante de EI es que ha vuelto a usar una táctica que utilizaba Al Qaeda hace diez años, cuando empezó a lanzar ataques en el extranjero", dice Rogers.
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Image captionHasta hace poco se había concentrado casi exclusivamente en el desarrollo de su propio territorio geográfico, pero están cambiando de estrategia, dicen los expertos.
Y se explica: "Hasta hace poco se había concentrado casi exclusivamente en el desarrollo de su propio territorio geográfico, su propio califato, su proto-califato como ellos lo llaman".
"Se está moviendo realmente en el extranjero. Lo hemos visto con el terrible atentado en París, con el ataque al avión ruso, y el reciente atentado en Beirut, en el que también mataron a mucha gente", recuerda.
"Ahora estamos entrando en una era en la que EI tiene más determinación que nunca para facilitar y animar ataques en el extranjero", dice.
"Y eso debería ser la preocupación principal".
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151127_gch_estado_islamico_isis_territorio_ganando_perdiendo_lv

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