Mostrando las entradas con la etiqueta Fidel Castro Ruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fidel Castro Ruz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Versión de las palabras concebidas ante el cuarto aniversario de su desaparición física. Universidad de Camagüey

 fidel castro

Fidel en la hora actual de Cuba

Versión de las palabras concebidas ante el cuarto aniversario de su desaparición física. Universidad de Camagüey 

Ignacio Agramonte Loynaz

Por Noel Manzanares Blanco Publicado el 25 Nov, 2020

El 25 de Noviembre de 2016, justo al cumplirse seis décadas del traslado del Yate Granma desde México para reiniciar la lucha libertadora en nuestro país, Fidel partió a la Eternidad. Sin duda, se trata de quien constituye la síntesis enriquecida de las doctrinas de los Padres fundadores de la nación cubana (desde Félix Varela hasta José Martí); de las teorías de Carlos Marx, Federico Engels y Vladímir I. Lenin; y de lo más avanzado del pensamiento social universal —incluido el cubano desde Julio A. Mella hasta Che Guevara.

Impuesto del suceso que nos convoca en este día, de la fructífera vida y legado de Fidel traje a colación un par de acontecimientos que por sí mismo develan la extraordinaria fuerza del pensamiento del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana:

Uno: tras el desembarco del Granma el 2 de Diciembre de 1956 y el revés de Alegría de Pío luego de 72 horas, al encontrarse con Raúl Castro y un puñado de combatientes del Ejército Rebelde el 18 de aquel mismo mes —precisamente en el momento en que la lógica, el sentido común y la aritmética aconsejaban cesar la lucha ante la superioridad militar del enemigo—, Fidel atinó a decir: “¡Ahora sí ganamos la Guerra!”.

Y dos: el 26 de Julio de 1989, ante el camino a la desintegración de la Unión Soviética y la enorme tragedia que de ello se derivaría —en una trama internacional en la que hasta el sabio Noam Chomsky creyó que seríamos la próxima víctima—, Fidel sentenció que en esas condiciones Cuba y su Revolución continuarían resistiendo y luchando por un mundo mejor para nuestro pueblo —suceso devenido cúspide en nuestro Internacionalismo Proletario.

Ahora, resalto tres pasajes del magisterio de Fidel sobre la unidad revolucionaria:

Primero, confesó al entrar en La Habana en 1959: “Creo que todos debimos estar desde el primer momento en una sola organización revolucionaria”. Segundo, alertó al reunirse con los intelectuales en 1961: “La Revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios”. “Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada”. Y tercero, manifestó en aras del consenso en 1963: “A nuestro pueblo una orientación:  que nuestra tarea es unir, dentro y fuera; eliminar todo lo que nos divida, dentro y fuera; luchar por todo lo que nos una, dentro y fuera.  ¡La unidad dentro de los principios, esa es nuestra línea!”.

Asimismo, destaco un juicio acerca de lo que se convirtió en nuestra Vanguardia ideo-política:

Como premisa del proceso de construcción partidista conducido por Fidel de la mano de José Martí, por un lado encontramos la tesis martiana que data del 20 Julio de 1882:

“[…] si no está en pie, elocuente, erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus proyectos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país —¿a quién ha de volverse [el pueblo], sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces?”.

Por otra parte, hallamos que Martí escribió el 10 de Abril de 1892: “[…] Nació uno, de todas partes a la vez. Y erraría, de afuera o de adentro, quien lo creyese extinguible o deleznable. Lo que un grupo ambiciona, cae. Perdura, lo que un pueblo quiere. El Partido Revolucionario Cubano, es el pueblo cubano”.

En correspondencia con estas ideas —y sin demeritar la labor de Fidel en favor de la unión de las organizaciones revolucionarias durante la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista (1952-1958)—, después del Triunfo de 1959 debían juntarse el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR 26-7), el Partido Socialista Popular (PSP —Comunista) y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo (DR 13-M).

Así, entre 1960 y 1961, surgieron las Organizaciones Revolucionarias Integradas (las ORI) que —tras un proceso de rectificación de posiciones sectarias entre los años 1962 y 1963—, se transformaron en Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (el PURSC) cuya evolución y perfeccionamiento entre finales de Septiembre de 1965 y principios de Octubre del mismo año condujeron a que optara por el nombre de Partido Comunista de Cuba (PCC).

Al calor de este proceso, emergió un principio fidelista para ingresar a la Vanguardia ideo-política cubana: me refiero a la consulta con las masas. Ello constituyó un aporte a la lucha por la calidad del Movimiento Comunista a escala internacional; al paso que devino condición sine qua non para legitimar recurrentemente al Partido conductor de la edificación de nuestro Socialismo desde el postulado expuesto por Fidel, a saber: “La vinculación más profunda y permanente con las masas fue ayer, es hoy y deberá ser siempre la brújula de nuestro Partido”.

He aquí la síntesis del origen martiano y fidelista de nuestro Unipartidismo.

No obstante, hemos de recordar también un día como hoy que Fidel nos legó de manera especial su Concepto de Revolución —la quintaesencia del trabajo político-ideológico, al decir del propio Raúl—, en cuyo contenido consta el “sentido del momento histórico”, “cambiar todo lo que debe ser cambiado” y la necesidad de “luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo” —entre otros principios medulares.

Con estos presupuestos, encaramos la actualización de nuestro modelo de desarrollo o sea, una nueva etapa con la brújula enfilada en crear una “Sociedad socialista próspera y sostenible” en diálogo con los documentos emanados de los Congresos seis y siete del PCC en 2011 y 2016, respectivamente —además de los Objetivos de trabajo del PCC aprobados en la Conferencia Nacional de 2012: dígase, la Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 y la Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista y en las bases del Plan nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030.

En este contexto, tiene lugar el paulatino traspaso de las riendas del sistema político cubano: estamos transitando de la conducción de la Generación histórica a la conducción de la Generación de continuidad liderada por el Compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Vale significar que el Presidente Díaz-Canel trabaja a tono con el legado de Fidel y las orientaciones de Raúl; revitaliza el Proceso de Rectificación de los años ochenta del siglo XX; vigoriza la percepción martiana del deber ante la Patria para dinamizar la edificación/irreversibilidad de nuestro Socialismo; lidera la obra fortalecida con nuestra nueva Carta Magna; y tiene una marcada huella ante la Covid-19 en medio de agresiones inéditas facturadas por Donald J. Trump.

No es ocioso subrayar que significa un mérito cubano el enfrentamiento a la Covid-19 en un ambiente en extremo hostil. En ello está la impronta de Fidel en la Ciencia cubana cuyo punto focal lo resume su advertencia del 15 de Enero de 1960: “El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento”.

Apenas un ejemplo de cuánto hemos alcanzado en el enfrentamiento a la Covid-19 en un entramado excesivamente complejo pero alumbrado por el pensamiento pro científico de Fidel, está en que Cuba es el primer país en América Latina y el Caribe en tener un candidato vacunal en fase de ensayos clínicos contra la pandemia que hoy azota a la humanidad, sin despreciar la existencia de otros tres candidatos vacunales 100 % cubanos. Son resultados precedidos por la experiencia que tienen nuestros científicos e instituciones en el campo de la Biotecnología.

Tampoco es ocioso ponderar la actitud del Estado cubano frente a la Covid-19 a través del grupo temporal de trabajo encabezado por el Presidente de la República que —en estrecha comunión con el pueblo— ha logrado que hasta la fecha se haya recuperado el 91,3 % de las personas contagiadas; que mantenga su fortaleza nuestro Sistema de Salud Pública; que no se reportan infantes ni adolescentes fallecidos, y no lamentamos muertes maternas ni de personal sanitario en Cuba vinculado a la atención médica —sin renunciar al principio de la Solidaridad en el patio y en la arena mundial.

Entretanto, en los días que vivimos de modo particular nos enfrentamos al llamado Ordenamiento de la economía cubana en el marco de las directrices del PCC y de nuestro Estado al amparo de la nueva Constitución

.El Presidente Díaz-Canel, el pasado mes en nuestro Parlamento, dijo que la voluntad del Gobierno es avanzar con determinación en los dos meses que nos restan del año para alcanzar el mayor nivel de implementación posible dentro del propio 2020; que es preciso acelerar el ritmo y las transformaciones profundas que nos debemos con innovación; y que por eso insistimos tanto en el papel de nuestras universidades y centros científicos, que nos acompañan en los análisis y elaboración de las propuestas.

Al respecto, la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz se esfuerza por contribuir al desarrollo del país de acuerdo con su “Actualización de la Planeación Estratégica / Año 2020-2021” entre cuyos Objetivos consta:

“No 3: Incrementar el desarrollo científico- tecnológico de la Universidad y el impacto de la introducción de los resultados de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en los sectores estratégicos para el desarrollo económico y social del territorio y del país.

“No 4: Garantizar la satisfacción de las necesidades de capacitación, superación y posgrado académico, de profesionales, cuadros, reservas y canteras en correspondencia con las demandas del desarrollo sostenible local, territorial y del país”.

No se trata solo de objetivos sino además de hechos y realizaciones concretas. Ahí está nuestro quehacer creciente desde las diversas Facultades, Centros de Estudios y Proyectos de Investigaciones con trascendencia local, territorial, nacional e internacional; en paralelo con el perfeccionamiento del proceso docente-educativo y la labor extensionista universitaria más allá de lo artístico y lo deportivo.

Hago un aparte, para referirme al virtual nuevo Presidente de EEUU: Mr. Joe Biden.

Podemos aplaudir que en su discurso del pasado 7 de Noviembre Biden se pronunciara a favor de las batallas para controlar la Covid-19, construir la prosperidad, asegurar la atención médica de la familia, lograr la justicia racial, erradicar el racismo sistemático, salvar a nuestro planeta, restaurar la decencia, defender la democracia y darle a todos en EEUU una oportunidad justa.

Así, es comprensible que nuestro Presidente Díaz-Canel planteara: “Reconocemos que, en sus elecciones presidenciales, el pueblo de EEUU ha optado por un nuevo rumbo. Creemos en la posibilidad de una relación bilateral constructiva y respetuosa de las diferencias”.

Sin embargo, debemos tomar nota de un hecho: el próximo presidente de EEUU envió un mensaje en medio de las festividades por la Virgen de la Caridad del Cobre el pasado 8 de Septiembre mediante el cual planteó: “Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de luchar por los derechos humanos, la libertad y la democracia en la isla”. En otras palabras, su compromiso por restaurar el capitalismo en Cuba.

En tal escenario, nos debe guiar la reflexión de Fidel en “El hermano Obama” el 28 de Marzo de 2016, básicamente lo que continúa:

“Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: ‘Es hora ya de olvidarnos del pasado […] mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos’”.

“No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta” —concluía Fidel.

En consecuencia, si bien podemos declarar una enhorabuena la victoria de Biden para el Mundo y, no en poco medida, para Cuba —aún sin la despedida del trumpismo; no obstante, con la sabia del Eterno Fidel hemos de identificar al virtual Presidente de EEUU como ¿otro hermano? instalado en la administración de Washington.

Es decir, es tan probables que Biden se aleje de las atrocidades del casi fascista Donald Trump ante la Revolución Cubana, como que el ex vicepresidente de Barack Obama apele al incremento de la subversión ideológica en su intento de desmontar el Socialismo cubano.

Cuanto he resaltado de la vida, obra y pensamiento nutriente de Fidel, va acompañado de un matiz excepcional: su capacidad para dilucidar el desarrollo de sucesos y fenómenos tanto en su devenir histórico como en su tendencia/coyuntura —reflejo de quien “viaja al futuro, regresa y lo explica”, al decir del Expresidente argelino Abdelaziz Bouteflika; unido a la determinación de buscar “los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo”, según la percepción del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Todo, muestra de una característica del liderazgo fidelista.

Concluyo: en la hora actual de Cuba, Fidel ilumina nuestro quehacer en torno al modelo de desarrollo cubano liderado por el Presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez con las orientaciones del Primer Secretario de nuestro Partido Comunista, Raúl Castro Ruz; al tiempo que la sabiduría del propio Fidel constituye pauta tanto de cara a la futura administración Biden como frente a la construcción de la irreversibilidad del proceso revolucionario cubano. ¡Amen!

Nota: el autor es Presidente de la Cátedra Honorífica de Estudio del Pensamiento y Obra de Fidel Castro Ruz en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, Cuba.

https://kaosenlared.net/fidel-en-la-hora-actual-de-cuba/


domingo, 21 de abril de 2019

Trump vuelve a 1959 | EDITORIAL El País

Trump vuelve a 1959

La reactivación de la ley Helms-Burton es un golpe calculado contra Cuba y la Unión Europea

Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos
Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos ASSOCIATED PRESS
La Administración de Donald Trump ha eliminado la suspensión, renovada por semestres, del artículo III de la Ley Helms-Burton. A partir de ahora las empresas estadounidenses podrán presentar reclamaciones en los tribunales por la expropiación de bienes durante la revolución castrista de 1959 en Cuba. Donald Trump cancela así la estrategia de distensión con Cuba iniciada por Barack Obama, plantea directamente la cuestión de la extraterritorialidad de las leyes norteamericanas, e involucra a Europa y, en particular a España, en un nuevo gesto de agresión comercial. Estamos ante un caso de abuso político de la ley y un paso más en la guerra fría comercial que caracteriza su mandato.
Muchas empresas europeas y españolas están utilizando bienes expropiados 60 años atrás, legítimamente adquiridos y con autorización legal. Reactivar ahora una cadena de reclamaciones históricas, con el agravante del aniversario de la invasión en la bahía de Cochinos, solo puede entenderse como una parte de la estrategia política y comercial de Trump que mezcla el proteccionismo reaccionario con el nacionalismo económico más rancio. Llega además en un momento especialmente inoportuno, cuando el Consejo de Ministros de la UE aceptó la apertura de negociaciones comerciales con Estados Unidos. Pero esta es la táctica preferida de Trump: golpear y presionar antes de iniciar una negociación.
Las empresas españolas, en particular las hoteleras, pueden verse atrapadas en una maraña de pleitos que comprometan la estabilidad de los negocios en los próximos años. Para la economía cubana significa un aumento de la incertidumbre que retraerá a los inversores y frenará el crecimiento; para Bruselas, plantea un dilema. Puede seguir el criterio de “esperar y ver”, o el de activar el reglamento de bloqueo que permite a los tribunales europeos rechazar las sentencias estadounidenses o contraatacar frenando las negociaciones comerciales previstas. https://elpais.com/elpais/2019/04/18/opinion/1555601424_336714.html

jueves, 24 de mayo de 2018

Posada Carriles: héroe y villano en la muerte

CUBA

Posada Carriles: héroe y villano en la muerte

Mientras Cuba y Venezuela anuncian: "ha muerto un terrorista sin pagar sus crímenes", sectores de la intelectualidad y el exilio político latinoamericano esperan conocer alguna vez el verdadero rostro de este hombre.
Miami Luis Posada Carriles (picture-alliance/AP Photo/A. Diaz)
Luis Posada Carriles
Luis Posada Carriles acaba de morir y sólo una verdad existe que nadie puede negar: fue de esos hombres vinculados a política latinoamericana que pueden pesar en una misma balanza el odio y la admiración ganada por sus controvertidas acciones, una especie de ser humano común en la historia de América Latina desde La Malinche en los tiempos del emperador Moctezuma y Hernán Cortés hasta Fidel Castro, Hugo Chávez o Luis Inacio Lula Da Silva.
Aunque lo negó siempre, y así lo defendió en entrevistas, testimonios y documentales, para los cubanos de la isla su nombre representa una herida abierta: el gobierno de Fidel Castro lo acusó con numerosas pruebas, cuya veracidad muchos dudan y otros muchos ratifican, de ser el autor del que hasta hoy se considera el más horrendo atentado terrorista perpetrado en el hemisferio occidental contra una aeronave comercial: la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación, en 1976, que causó la muerte de 73 personas, entre ellas, jóvenes esgrimistas del equipo nacional cubano que regresaban de ganar todas las medallas de oro en el Campeonato Centroamericano y del Caribe celebrado ese año en Venezuela.
Sin embargo, Posada Carriles no negó su responsabilidad en los atentados que conmocionaron varios hoteles y sitios turísticos de La Habana en 1997, donde perdiera la vida el turista italiano Fabio Diccelmo de 32 años.  En esa ocasión confirmó al New York Times: "No queríamos lastimar a nadie, sino hacer un gran escándalo para que los turistas ya no vayan a la isla". Se le procesó por delitos relacionados con la ley de inmigración norteamericana: resultó absuelto. Tampoco fue condenado por la voladura del avión de Cubana, pese a que estuvo encarcelado en Venezuela, desde donde escapó hacia Estados Unidos.
Fuera de la isla, especialmente entre los luchadores anticastristas, se le considera un héroe de la lucha contra el comunismo internacional. Con ese sello se resalta como heroísmos lo que la propaganda revolucionaria cubana considera crímenes: que haya trabajado para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre 1965 y 1967; que haya sido espía informante en la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), en Venezuela, entre 1968 y 1976, y que haya planificado varios de los más duros golpes recibidos por el llamado "movimiento revolucionario latinoamericano" en casi seis décadas.
Fidel Castro, en una charla con el premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, llamó a Posada Carriles "hiena sedienta de sangre de cubanos inocentes"; Hugo Chávez, en su estilo rimbombante lo tildó de "mascota sanguinaria del imperio", e incluso el mítico Henry Kissinger desmintió cualquier lazo que atara al gobierno norteamericano con Posada Carriles y el atentado de 1976, dejándolo sólo luego de que Washington se aprovechara vergonzosamente de los servicios de alguien sobre quien el escritor Mario Benedetti dijo que "no era un exiliado común, sino un mercenario asesino".
 
Ver el video01:22

Muere el anticastrista Posada Carriles

En Cuba, cuando se supo la noticia de que había sido atrapado y condenado en Panamá en el año 2000 acusado por el propio Fidel Castro de liderar un complot para asesinarlo durante su estancia en ese país, Raúl Castro comentó en una reunión pública con sus generales que Posada Carriles sufría el juicio de la historia: "Roma paga a los traidores, pero los detesta", dijo Raúl.
Recientemente, el cineasta cubana Lilo Vilaplana, le dedicó uno de los capítulos de su serie "Leyendas del exilio", testimonios dramatizados que pretenden desmentir los infundios de la propaganda castrista que han logrado empañar la trayectoria de luchadores por la libertad, como Félix Ismael Rodríguez (hombre clave en la captura del Ché Guevara en Bolivia, en 1967), entre otros.  En el capítulo dedicado a Posada Carriles se le presenta con virtudes que, por ejemplo, no tienen mucho que ver con esos testimonios fílmicos  de mujeres que dicen haber sido torturadas por este controvertido personaje, que al morir con 90 años seguía repitiendo que era inocente de todas esas acusaciones y que lo único que había hecho era luchar por liberar al mundo de la epidemia del comunismo.
El secretismo, la desinformación y la manipulación de la verdad histórica que rodea a la política, sea hecha en La Habana, en Washington o en Moscú, y sea del signo ideológico que sea, impide hasta hoy que se sepa la verdad sobre hombres ¿siniestros o heroicos? como Luis Posada Carriles.
Autor: Amir Valle (few) 
Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |
 
Ver el video03:08

Posada Carriles fue un férreo opositor a Fidel Castro

DW RECOMIENDA

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA

http://m.dw.com/es/posada-carriles-h%C3%A9roe-y-villano-en-la-muerte/a-43905452

jueves, 19 de abril de 2018

EE.UU. pide a Díaz-Canel "escuchar" al pueblo cubano y acabar con "represión"

TEMAS
 
INTERNACIONALES

EE.UU. pide a Díaz-Canel "escuchar" al pueblo cubano y acabar con "represión"

10 de abril de 2018
  • EE.UU. PIDE A DÍAZ-CANEL "ESCUCHAR" AL PUEBLO CUBANO Y ACABAR CON "REPRESIÓN"
  • +
    Estados Unidos pidió este jueves al nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, que "escuche" el deseo del pueblo cubano de un país "más libre y democrático", que mejore su calidad de vida y acabe con la "represión", y dijo que el flamante líder tiene la opción de dirigir el país hacia un nuevo paradigma.
    "El nuevo presidente de Cuba debería dar pasos concretos para mejorar la vida del pueblo cubano, respetar los derechos humanos, acabar con la represión y permitir mayores libertades políticas y económicas", dijo a Efe una portavoz del Departamento de Estado estadounidense.
    "Urgimos al presidente Díaz-Canel a escuchar y responder a las peticiones de los ciudadanos cubanos de tener una Cuba más próspera, libre y democrática", añadió la fuente.
    Preguntada por si Washington considera como un cambio el relevo de poder en la isla, la portavoz respondió que el hasta ahora presidente cubano, Raúl Castro, "seguirá teniendo influencia como primer secretario del Partido Comunista de Cuba" (PCC, único), cargo en el que permanecerá hasta 2021.
    "El presidente Díaz-Canel tiene ahora una decisión que tomar: seguir con el precedente autoritario que marcaron los hermanos Castro, o avanzar hacia un estilo de gobierno más abierto y democrático", indicó la vocera.
    "Estados Unidos seguirá apoyando al pueblo cubano en sus esfuerzos para crear una Cuba más democrática y libre", agregó.
    La portavoz criticó el proceso de elección de Díaz-Canel en el Parlamento de Cuba, al asegurar que "los ciudadanos cubanos no tuvieron ningún poder real para influir en el resultado de este proceso de transición no democrático".
    "Estamos decepcionados porque el Gobierno cubano optó por silenciar a las voces independientes y mantener su represivo monopolio del poder, en lugar de permitir que su pueblo tuviera una capacidad de decisión significativa mediante elecciones libres, justas y competitivas", indicó la fuente.
    La Casa Blanca adelantó este miércoles que no planea cambiar la política antagonista hacia Cuba que ha mantenido el presidente de EE.UU., Donald Trump, desde su llegada al poder el año pasado, y que se ha manifestado en la restricción del comercio y los viajes de los estadounidenses a la isla.
    "No se espera que cambie nuestra política de dirigir fondos hacia el pueblo cubano y alejarlos de los servicios militares, de seguridad y de inteligencia de Cuba", afirmó a Efe un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
    El Gobierno de Trump no tiene "ninguna expectativa de que el pueblo cubano verá mayores libertades bajo el sucesor elegido a dedo por Castro", añadió ese portavoz.
    Díaz-Canel, de 57 años, fue propuesto este miércoles ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla para ocupar la Presidencia del país en sustitución de Raúl Castro, de 86 años, quien deja el cargo tras dos mandatos.
    http://z101digital.com/articulos/ee-uu-pide-a-diaz-canel-escuchar-al-pueblo-cubano-y-acabar-con-represion-04-19-2018

    Cuba: quién es Miguel Díaz-Canel, el "discípulo predilecto" de Raúl Castro llamado a continuar con el castrismo

    Cuba: quién es Miguel Díaz-Canel, el "discípulo predilecto" de Raúl Castro llamado a continuar con el castrismo

    Miguel Díaz-Canel
    Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionMiguel Díaz-Canel, actual vicepresidente primero, sucederá a Raúl Castro.

    Para algunos es un reformista a la espera de su oportunidad para hacer los cambios que necesita la Revolución de Cuba.
    Para otros, un burócrata gris elegido a dedo para mantener a flote el retrógrado sistema político de la isla.
    ¿Quién es realmente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el hombre nominado para suceder a Raúl Castro en la jefatura del Estado cubano?
    "Es una gran pregunta cuya respuesta solo dará el tiempo", responde en conversación con BBC Mundo el exembajador cubano Carlos Alzugaray.
    Díaz-Canel, quien celebra su 58 cumpleaños este 20 de abril, debe asumir este jueves la responsabilidad de guiar al país en circunstancias inéditas.



    CubaDerechos de autor de la imagenAFP
    Image captionLa Asamblea Nacional de Cuba nominó a Miguel Díaz-Canel como nuevo presidente en sustitución de Raúl Castro

    Por primera vez en seis décadas no habrá un Castro en el poder.
    La generación que protagonizó la insurrección contra Batista inicia su retirada y cede la posta a una menos avejentada de la que él es el máximo exponente.
    Los círculos políticos e intelectuales en el país se debaten entre quienes piden más reformas económicas y más apertura al exterior, y quienes abogan por mantener el control de la economía y la opinión pública para asegurar la estabilidad política.
    Con cuál de estas visiones se alinea este hombre corpulento, canoso y de ojos azules es la incógnita que todos quieren despejar.
    Su mirada vidriosa y su voz áspera, que le llega a los cubanos cada vez más a menudo a través de los noticieros oficiales, es de las pocas certezas que sobre él tienen los habitantes de la isla.

    Raíces en Villa Clara




    Díaz-Canel.Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionDíaz-Canel ha subrayado en sus últimas declaraciones su apuesta por la "continuidad" en Cuba.

    Descendiente de inmigrantes asturianos, casado en segundas nupcias con una profesora universitaria y padre de dos hijos de un matrimonio anterior, es oriundo de Placetas, en la provincia de Villa Clara.
    Fue en esa provincia central donde forjó la mayor parte del crédito político que ha terminado por auparle a lo más alto de un extenso entramado estatal que ha recorrido casi en su totalidad desde su juventud.
    Completados sus estudios en la Universidad de Las Villas y el servicio militar obligatorio, se incorporó como profesor a esa misma Universidad en 1985.
    En 1987 se convirtió en dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas y daba el primer paso de su incipiente carrera política.



    Raúl Castro, junto a su vicepresidente primero, Miguel Díaz-Canel.Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionRaúl Castro se comprometió que dejaría la presidencia al culminar su segundo mandato.

    Fue entonces cuando el Departamento de Organización y Cuadros del Partido Comunista se fijó en este joven que admiraba a los Beatles pero se adscribía sin fisuras a la causa socialista.
    Compañeros de aquellos años recuerdan el aprecio que le mostraban sus subordinados en las caminatas por el campo que se organizaban como parte del trabajo de adoctrinamiento de la juventud.
    Díaz-Canel era un leal seguidor de la ortodoxia socialista y, sin embargo, no mostraba el talante autoritario al que estaban habituados.
    Fue luego enviado en misión internacionalista a Nicaragua, por donde pasaron militares, médicos y otros profesionales cubanos desplazados por el gobierno en apoyo a la causa sandinista.
    "Allí organizaba los comités de base de los jóvenes comunistas e hizo el trabajo político-ideológico que buscaba reforzar las posiciones afines al gobierno cubano y el sandinismo", recuerda Arturo López Levy, politólogo de la Universidad de Texas.
    De vuelta en Cuba, se convirtió en 1993 en primer Secretario del Partido Comunista en su provincia natal.



    Díaz Canel.Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionDíaz-Canel tiene una larga carrera política en diferentes responsabilidades en el Estado cubano.

    Máximo responsable provincial en los duros años del Periodo Especial, cuando la la caída de la URSS hizo desplomarse a la economía cubana, se ganó fama de gestor comprometido y dirigente más tolerante de lo acostumbrado.

    Progresista

    El también villaclareño Harold Cárdenas Lema, autor del blog "socialista y revolucionario" La Joven Cuba, rememora en conversación con BBC Mundo sus "políticas sociales progresistas, que lo hacían muy diferente de las de otros".
    Otros lugareños recuerdan su celo en la persecución del mercado negro, al que muchos en la planificada economía de Cuba acuden en busca de los productos que escasean en el circuito comercial legal.
    Uno de los hitos que más mencionan quienes, como Alzugaray, lo creen un hombre "moderno", fue su defensa del club El Mejunje, un local frecuentado por los miembros de la comunidad LGTB que escandalizaba a los sectores más intransigentes del oficialismo por los espectáculos con travestis y otras actividades que allí se organizaban.
    Su fundador, el artista Ramón Silverio, recuerda cómo Díaz-Canel solía llevar a sus dos hijos pequeños a las actividades infantiles del club.
    López Levy coincidió con él en su época de responsable ideológico juvenil.



    Un Comité de Defensa de la Revolución en Santa Clara.Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionDíaz-Canel recorrió Comités de Defensa de la Revolución (CDR) como este de Santa Clara en su época de gobernador de la provincia de Villa Clara.

    Evoca a un político distinto.
    "Ejerció en Santa Clara un liderazgo bastante raro para la época, andaba en bicicleta y en pantalones cortos por las calles", le cuenta a BBC Mundo.
    "En una época de escasez se había construido una imagen de modestia, de cercanía a la gente. Fue una jugada política muy inteligente".
    Pero, además de sus maneras desenfadadas, lo distinguía su capacidad de organización.
    Es un ingeniero que piensa en términos de eficiencia, preguntándose qué sistema dará los mejores resultados"
    "Es un ingeniero que piensa en términos de eficiencia, preguntándose qué sistema dará los mejores resultados".
    Racionalista y metódico, se fue erigiendo en una especie de alto funcionario ejemplar bien considerado por sus superiores.

    Fidel Castro, impresionado

    López Levy cuenta que "impresionó a Fidel Castro porque fue capaz de organizar en pocas horas una gran movilización" con motivo de una visita del histórico dirigente a la provincia.
    En 2003, al mismo tiempo que se le asignó dirigir a la provincia de Holguín, Raúl Castro promovió su candidatura al Buró Político del Partido Comunista.
    Había nacido entre ambos una relación "de maestro y discípulo predilecto", como la describe Alzugaray, que se ha mantenido desde entonces.
    Díaz-Canel entraba así en el núcleo duro del poder estatal en Cuba y en 2009 se le nombró ministro de Educación Superior.



    Raúl Castro y Miguel Díaz-CanelDerechos de autor de la imagenAFP
    Image captionRaúl Castro promovió que Miguel Díaz-Canel ingresará en el Buró Político del Partido Comunista.

    Fiel a su proceder meticuloso, al poco de tomar posesión, organizó una serie de reuniones con cuadros estudiantiles para conocer la situación de su nueva área de responsabilidad.
    Luis Carlos Bautista era uno entre la quincena de jóvenes que se reunía con el nuevo ministro en la Universidad de la Habana.
    "Recuerdo a un hombre serio, pero no frío, que estaba al tanto de lo que ocurría en las universidades extranjeras", le dice a BBC Mundo.
    Mostraba especial interés por "las condiciones materiales y el trabajo político-ideológico".
    Harold Cárdenas también tomó parte en esos encuentros y notó algo que cree que puede ser un problema.
    "Díaz-Canel pertenece a la generación de mis padres, que creció bloqueada por Estados Unidos y tiene una actitud negativa hacia ese país".
    En 2013, al ser nombrado primer Vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, se convirtió en el sucesor "in pectore" de Raúl Castro.



    Un bicitaxi en las calles de La HabanaDerechos de autor de la imagenAFP
    Image captionMuchos en Cuba se preguntan si Díaz-Canel avanzará en las reformas iniciadas por Raúl Castro.

    Este elogió de él que "no era un advenedizo" y su "firmeza ideológica".
    "Distanciarse de Raúl Castro le hubiera puesto en riesgo", explica López Levy. Desde entonces ha evitado impulsar una agenda propia y ha mantenido un perfil bajo que dificulta pronosticar cuál será su política.

    Cautela

    Puede que Díaz-Canel aprendiera la lección de Carlos Lage, Roberto Robaina o Felipe Pérez-Roque, otros dirigentes defenestrados inesperadamente por tomar iniciativas que los Castro vieron como desleales.
    La cautela, casi timidez, que lo caracteriza según quienes lo han tratado quizá lo ayudaron a sobrevivir en la cúpula.
    Un veterano periodista cubano que prefiere no dar su nombre afirma que "lo único que ha podido hacer hasta ahora es lo mismo que todos los demás, obedecer".
    Alejándose del perfil aperturista que dibujó en su etapa de dirigente provincial, en sus últimas declaraciones ha subrayado su total adscripción a los postulados clásicos del comunismo en Cuba y prometido persistir en "la marcha triunfante de la Revolución".
    "En los últimos tiempos muestra una dureza ideológica algo preocupante", señala Alzugaray.
    Para Antonio Rodiles, activista anticastrista, Díaz-Canel "es una persona gris y apagada que repite como un robot lo que se ha repetido en Cuba en los últimos 60 años".



    CubaDerechos de autor de la imagenAFP
    Image captionMás que en sus palabras, algunos prefieren fijarse en sus gestos.

    Según él, con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la reducción en el número de gobiernos en manos de la izquierda en Latinoamérica, el gobierno cubano se siente "arrinconado" y solo se plantea "resistir".
    Rafael Rojas, del Centro de Investigación y Docencia Económica de Ciudad de México, lo achaca a que, sin ser un Castro, "el continuismo es la garantía de su legitimidad".
    Este experto cree que, en sus primeros años al menos, Díaz-Canel cumplirá sus promesas de "continuidad".
    En un video filtrado hace algunos meses cargaba contra algunos medios cubanos, acusándolos de practicar "estereotipos probados de guerra cultural", lo que desalentó a quienes esperan que sea el gobernante que pilote los cambios que muchos demandan en el país.
    Algunos observadores han visto en la filtración un intento de desprestigiarlo por parte de sus propios compañeros de filas.
    Más que en sus palabras, algunos prefieren fijarse en sus gestos.



    Díaz-Canel y su esposa, antes de votar en la provincia de Villa Clara.Derechos de autor de la imagenAFP
    Image captionAl contrario que otras generaciones de dirigentes cubanos, Díaz-Canel se ha mostrado en público con su esposa.

    Díaz-Canel acostumbra a acudir a sus reuniones con una tableta y se deja ver en público con su mujer, algo inusual entre la vieja dirigencia cubana, reacia a las nuevas tecnologías y a la exposición pública de su vida privada.
    López Levy cree que él, en realidad, es partidario de "aplicar con más premura" las reformas ya aprobadas y que "se le está subestimando al presentarlo como alguien en manos del sector más reaccionario".
    Para muchos en Cuba y entre la numerosa colonia cubana en el exterior, esos cambios no solo son necesarios sino insuficientes.
    Díaz-Canel tendrá que pilotar la nave entre presiones contradictorias.
    La capacidad de trabajar en equipo que se le reconoce deberá ser uno de los recursos que explote.
    Porque, como dice Alzugaray, "a Fidel se le perdonaba todo, a Raúl casi todo, pero a él no se le va a perdonar tanto".



    BBC

    Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

    Contenido relacionado

    • Cuba: la Asamblea Nacional nomina a Miguel Díaz-Canel como nuevo presidente del Consejo de Estado en sustitución de Raúl Castro
      4 horas
    • Cuba: ¿Quiénes son los candidatos para suceder a Raúl Castro y quién tendrá el poder real en la isla?
      7 horas
    • 8 cosas que Raúl Castro hizo en sus 12 años como presidente de Cuba y a las que su hermano Fidel se negó durante casi medio siglo
      17 abril 2018
    • Cuba: cómo se elige al sucesor de Raúl Castro
      18 abril 2018


    • CAMBIOS EN CUBA|18 ABR 2018, 3:56 PM |

      Díaz-Canel, disciplinado pupilo de Raúl Castro que pilotará el poscastrismo

       El primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, asiste hoy, miércoles 18 de abril de 2018, en La Habana (Cuba), a la sesión constitutiva de la IX legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), que será la encargada de elegir al próximo presidente de la isla, en sucesión de Raúl Castro.
      El primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, asiste hoy, miércoles 18 de abril de 2018, en La Habana (Cuba), a la sesión constitutiva de la IX legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), que será la encargada de elegir al próximo presidente de la isla, en sucesión de Raúl Castro. 
      LA HABANA.- Miguel Díaz-Canel, el disciplinado pupilo de Raúl Castro, se dispone a entrar en el libro de la historia de Cuba como el primer presidente del poscastrismo, tras una carrera forjada desde la base del Partido Comunista y rodeado de incógnitas sobre cómo pilotará la nueva era que se abre en la isla.


      El actual primer vicepresidente encabeza la propuesta de la Comisión de Candidaturas Nacional (CCN) para la conformación del máximo órgano de gobierno del país, el Consejo de Estado, candidatura que será sometida a votación en la Asamblea y cuyo resultado no se conocerá hasta mañana.
      El primer presidente de Cuba que en casi 60 años no se apellidará Castro y que no llevará uniforme militar encabezará así el relevo generacional prometido por su antecesor, en una sucesión minuciosamente diseñada y cuyo objetivo es asegurar la supervivencia del sistema socialista cubano.
      Perteneciente a una generación que no participó en la lucha de Sierra Maestra, educada en la ortodoxia comunista y cuya juventud sí conoció el socialismo próspero auspiciado por la extinta URSS, Díaz-Canel es un hombre del Partido Comunista (PCC) que ha escalado paso a paso y sin estridencias los peldaños del poder hasta llegar a la cúpula dirigente.

      “No es un advenedizo ni un improvisado”: ya lo dijo Raúl Castro cuando en 2013 Díaz-Canel fue nombrado primer vicepresidente, el número dos del régimen, en lo que fue su plataforma de lanzamiento hacia la presidencia.

      Nacido en Placetas (Villa Clara) en 1960, un año después del triunfo de la Revolución, este ingeniero electrónico que el viernes cumple 58 años comenzó su carrera política en 1987 en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la cantera del PCC, en la Universidad Central de las Villas, donde ejercía como docente.
      Siete años después y, tras progresar en el escalafón de la UJC e ingresar en el PCC, fue designado primer secretario del partido en su provincia natal de Villa Clara.
      Allí dejó una impronta de dirigente accesible y cercano a la gente en los duros tiempos del Periodo Especial, pues se le podía ver recorriendo los barrios en bicicleta o a pie, bailando en actos festivos e incluso apoyando iniciativas como El Mejunje, centro pionero en espectáculos de travestismo y convertido en símbolo de la lucha por los derechos LGTBQI.
      En 2003 se produjo un paso sustancial en su trayectoria: además de ser nombrado primer secretario del partido en la provincial oriental de Holguín, ingresó en el todopoderoso Buró Político del PCC.
      Ya estaba en la mira del general Raúl Castro que, entonces, subrayó de Díaz-Canel su “alto sentido del trabajo colectivo y de exigencia con los subordinados” y su “sólida firmeza ideológica”.
      Su paso al Gobierno llegó en 2009 como ministro de Educación Superior. Cuatro años después, en 2013, fue elevado a primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, “un paso definitorio en la configuración de la dirección futura del país”, anunció Raúl Castro en aquel momento.
      De mirada seria y gesto un tanto frío e inexpresivo en sus apariciones oficiales, Díaz-Canel es un político experimentado que se ha conducido con cautela, sabedor de los riesgos que entraña ser tentado por “las mieles del poder”.
      Tentaciones que sí acabaron en la defenestración de anteriores “delfines” del castrismo como Roberto Robaina o Carlos Lage, dos de las fallidas promesas de la era fidelista que destacaron más de lo que tocaba.
      Ya como “número dos”, Díaz-Canel se hizo visible para los cubanos y para el exterior: en la isla se hizo constante su aparición en los medios estatales y en los últimos cinco años ha cursado numerosas visitas y giras internacionales.

      En sus intervenciones públicas, Díaz-Canel ha exhibido un discurso fiel a la ortodoxia revolucionaria, con continuas referencias de lealtad a Fidel y Raúl Castro y a la generación histórica que luchó en Sierra Maestra.

      Como su mentor, Díaz-Canel no es amigo de prodigarse ante los medios y menos ante los internacionales, pese a que ha hablado en varias ocasiones de acabar con el secretismo de las fuentes informativas y ha admitido limitaciones en los medios cubanos -todos estatales-.
      Un aspecto que le distingue de sus predecesores es cierta sensibilidad por impulsar las nuevas tecnologías en Cuba, uno de los países del mundo con menor acceso a internet, pero con la vista puesta en contrarrestar la “avalancha pseudocultural”, “banal” y “subversiva” para sustituirla por los “contenidos de la Revolución”.
      Los retos que afronta Díaz-Canel son tantos como las incógnitas que suscita.
      Descartada una transición política, el candidato está llamado a culminar las reformas que Raúl Castro deja pendientes como la unificación monetaria, la ampliación del trabajo privado, la inversión extranjera o la mejora de los precarios salarios en el sector estatal.
      Díaz-Canel, disciplinado pupilo de Raúl Castro que pilotará el poscastrismo
      Otro interrogante es cómo gestionará las maltrechas relaciones con Estados Unidos tras el frenazo al deshielo impuesto por la administración Trump.
      Y uno de los enigmas más interesantes es cómo consolidará su propio liderazgo, tanto de cara a la población como en los complejos equilibrios del poder en Cuba entre el Partido Comunista, las Fuerzas Armadas y el Gobierno y los sectores reformistas y ortodoxos.
      Díaz-Canel es un dirigente discreto con su vida familiar, aunque se sabe que tiene dos hijos de su primer matrimonio.
      Está casado en segundas nupcias con Liz Cuesta, una académica experta en cultura cubana con la que se ha dejado ver en numerosos actos públicos, que la proyecta, en una imagen inédita en la Cuba revolucionaria, como la “primera dama” del país. Soledad Álvarez https://www.diariolibre.com/mundo/latinoamerica/diaz-canel-disciplinado-pupilo-de-raul-castro-que-pilotara-el-poscastrismo-JD9665812