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sábado, 28 de noviembre de 2015

Laurent Fabius: “Habrá que actuar en tierra con tropas árabes o kurdas”

LAURENT FABIUS | MINISTRO FRANCÉS DE ASUNTOS EXTERIORES

Laurent Fabius: “Habrá que actuar en tierra con tropas árabes o kurdas”

Fabius afirma que la cooperación contra el ISIS es su principal objetivo y ello comprende "todas las fuerzas sirias", en el marco de una "transición política creíble"

Laurent Fabius, este viernes en el acto por las víctimas. / P. LE SEGRETAIN (GETTY IMAGES)
Laurent Fabius (París, 1946), el ministro más veterano del Gobierno de François Hollande, ha participado activamente en la ofensiva diplomática de Francia para recabar apoyos en su luchacontra el terrorismo del ISIS (Estado Islámico). Tras una semana de gestiones diplomáticas junto al jefe del Estado, Fabius inicia este sábado otra semana intensa como presidente de la COP21, la cumbre del Clima de París. Antes, responde a las preguntas en esta entrevista concedida a cinco medios europeos, entre ellos EL PAÍS.
Pregunta. ¿El incidente entre Turquía y Rusia, con un avión ruso derribado, pone en riesgo esa gran coalición que busca François Hollande?
Respuesta. El incidente muestra que hace falta una coordinación estrecha entre todos los que intervienen. Aquellos que quieren luchar realmente contra el ISIS deben intercambiar información, y eso vale también para los bombardeos. Queremos que los rusos se concentren en la lucha contra el ISIS y que se preste mucha atención también a los aspectos humanitarios.
P. ¿Qué espera usted de sus socios europeos, de Merkel, de Renzi y otros?
R. El Gobierno británico va a pedir permiso al Parlamento para poder intervenir en Siria y Merkel ofrece al mismo tiempo ayuda en Malí, lo que permitirá aliviar la carga francesa, incluso en Siria.
R. La gestión de ese asunto depende del ministro de Defensa. Jean-Yves Le Drian me ha dicho que hay reuniones al respecto. Espero que el resultado sea positivo. En cuestiones de defensa, España siempre ha respondido.
P. ¿El futuro de Bachar el Asad es el punto más problemático de las negociaciones sobre Siria?
R. Para nosotros, El Asad no puede ser el futuro de Siria. No solo por poderosas razones morales, sino también por cuestiones de eficacia. Si queremos una Siria libre y unida, no se entiende cómo el principal responsable de 300.000 muertos podría encarnar su futuro y su unidad. Moscú y Teherán tienen un punto de vista distinto. Desde nuestro punto de vista, el Gobierno de transición debe contener elementos del régimen y de la oposición. Se celebrará pronto una reunión en Riad entre fuerzas de la oposición y deseamos que el proceso de Viena logre un alto el fuego, un Gobierno de unidad, una Constitución y unas elecciones presidenciales incuestionables. El objetivo es la paz en Siria y eso supone destruir al ISIS y también implica la transición política. Si le decimos a la población que van a seguir viviendo lo mismo que viven hoy, la paz no será posible.
P. ¿Se plantea la intervención en tierra?
R. Será necesaria. Los bombardeos golpean los convoyes y los pozos petroleros y deben golpear Raqa. Francia no tiene intención de intervenir sobre el terreno. Las tropas extranjeras serían vistas como una fuerza de ocupación. Por lo tanto, deben ser tropas sirias, árabes, kurdas... Hay muchas posibilidades.
P. ¿Aceptaría Francia tropas del régimen sobre el terreno?
R. La cooperación contra el ISIS es nuestro principal objetivo y ello comprende todas las fuerzas sirias, incluido el Ejército, lo que no será posible más que en el marco de una transición política creíble.
P. ¿Teme usted que la situación de alarma provocada por los atentadosoculte la importancia de la cumbre de París?
R. Vendrán 150 jefes de Estado y de Gobierno. Es la mayor reunión diplomática jamás organizada en Francia. No solo no hemos renunciado a organizar la cumbre, sino que algunos dirigentes han decidido venir después de los atentados. La lucha contra el cambio climático y la lucha contra el terrorismo serán los dos principales desafíos del siglo XXI. El acuerdo sobre el clima que esperamos alcanzar es aún más necesario.
P. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, rechaza un acuerdo vinculante. ¿Lo ha hablado en Washington?
R. Sí. En realidad, el acuerdo será en general vinculante. La cuestión es si debe llamarse “tratado”. De ser así, eso supondría un problema para EE UU, porque lo debería aprobar el Congreso.
P. ¿Las contribuciones nacionales no serán vinculantes?
R. Hoy contamos con 177 contribuciones nacionales que representan más del 93% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Es positivo y un gran avance para el futuro. Si hubiésemos exigido que las contribuciones fueran vinculantes, algunos países habrían reducido sus objetivos para asegurarse alcanzarlos. Habrá revisiones al alza y también, en el futuro, avances tecnológicos considerables y contribuciones no gubernamentales, de empresas, ciudades y regiones. Todo esto es ya un éxito de la COP21.
P. Algunos países petroleros han pedido una compensación financiera porque tendrán que cambiar su modelo económico.
R. La compensación financiera habría sido complicada para algunos porque son países ricos.
P. Según un análisis de la OCDE, el mundo rico ya destina a la financiación por el clima 62.000 millones de dólares [58.488 millones de euros]. Al mismo tiempo, esos mismos países destinan 150.000 millones a subvencionar las energías fósiles. ¿Hablan en las negociaciones de un posible trasvase de fondos?
R. Algunos lo mencionan. La OCDE recomienda la eliminación progresiva de subvenciones a las energías fósiles. Si se comparan las cifras, ahí tenemos una posible solución. Pero la realidad es compleja. Los 100.000 millones fijados como objetivo en Copenhague (2009) incluyen fondos públicos, parapúblicos y privados. Y dentro de esa cantidad, un elemento es el Fondo Verde. Por otra parte, hay incoherencias: hoy, contaminar no cuesta nada pero luchar contra la contaminación es caro. Cada vez se habla más de una tarificación del carbono y hay muchos bancos, fondos o empresas que ya no quieren apoyar el carbón. Esa es la posición del Gobierno francés. El camino general que debemos seguir es evidente y ofrece oportunidades. China se ha convertido en el primer país del mundo en energía solar. Si logramos electrificar África, el continente tendrá un desarrollo considerable que beneficiará a su población. http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/27/actualidad/1448652131_812768.html

ANÁLISIS ¿Bombardear o no bombardear? / JOHN CARLIN

ANÁLISIS

¿Bombardear o no bombardear?

El debate en Reino Unido acerca de los ataques en Siria está al rojo vivo, se espera que el Parlamento vote


El líder laborista, Jeremy Corbyn (derecha), y el ex primer ministro Tony Blair en un acto en Londres. / F. A. (EFE)
El debate sobre qué hacer con el ISIS agita a medio mundo pero está al rojo vivo en Reino Unido, donde se espera un voto parlamentario la semana que viene para decidir si los británicos se incorporan a la campaña de bombardeos que están llevando a cabo los franceses, rusos y estadounidenses contra las bases terroristas del Estado Islámico en Siria.
Hay una gran diversidad de opiniones pero los que dicen no a la guerra y sí a la guerra tienen dos cosas en común: poca ciencia en su análisis, con lo cual proponen pocas soluciones prácticas; en el fondo, su motivación, cada cual según sus valores o principios, es poder acostarse de noche con la conciencia tranquila.
Lo que sigue es un repaso a los argumentos que se oyen a favor y en contra de bombardear, y algunas posibles opciones intermedias en las que las dos partes quizá podrían ponerse de acuerdo

Argumentos a favor de bombardear:

1. Solidaridad con Francia, cuyo presidente declaró la guerra al ISIS tras las recientes masacres en París. El ministro de defensa francés, el socialista Jean-Yves Le Drian, hizo un apasionado llamamiento a los británicos a unirse a la campaña aérea en un artículo en The Guardian el jueves. “El enemigo de Francia”, recordó, “es también el enemigo de Reino Unido”.
2. El antiguo y casi irresistible impulso humano de responder a la violencia con más violencia. No podemos poner la otra mejilla y quedarnos de brazos cruzados cuando nos atacan. Si nos dolió a nosotros, que les duela a ellos más. Tenemos que mostrar firmeza viril.
3. Debilitar militarmente al ISIS acelerará su deseado fin.
4. Decir que se provocarán más atentados terroristas en Europa es absurdo y cobarde porque ya estamos en el punto de mira del ISIS, que atacará igual.

Argumentos en contra:

5. Razones humanitarias: inevitablemente morirán niños y adultos (ya han muerto demasiados bajo las bombas de la extraña alianza de facto Rusia / OTAN), gente cuya única conexión con el ISIS es que les tocó vivir donde les tocó vivir. Destruir los pozos de petróleo con los que el ISIS financia su guerra (vendiéndolo en las partes de Siria controladas por su enemigo, Bachar el Asad) significaría también más pobreza para los habitantes de sus zonas y más frío en invierno.

Es difícil imaginar un acuerdo sin una gran presión militar sobre el ISIS
6. Razones estratégicas: el ISIS se fortalecerá con más reclutas y mayor apoyo ideológico/religioso; más refugiados huirán a Europa; el beneficiado podría ser El Asad, tan tirano con la población civil como el ISIS.
7. Incluso el primer ministro británico probombardeos, David Cameron, reconoce que no habrá una victoria final sin tropas de infantería sobre el terreno que hoy controla el ISIS. Ni Reino Unido, ni Francia, ni Estados Unidos ni Rusia, ni nadie ajeno a la región demuestra la más mínima intención de lanzarse a otra aventura de la magnitud que tuvo la operación Tormenta del Desierto en Irak en 2003. Y aunque esta actitud cambiase, ¿se quedarían las tropas de Occidente durante años y años en Oriente Próximo? Difícil.
8. La ley de las consecuencias no intencionales: con tantos aviones de guerra de tantos países sobrevolando Siria existe la posibilidad de que se repita el incidente del avión ruso derribado esta semana por un misil turco, incluso con mayores posibilidades de una escalada de máximo peligro en caso de un accidente involucrando a un avión ruso y uno estadounidense.
9. Recurrir al bombardeo es un gesto político, o emocional, más que una intervención militar fríamente calculada.
10. No se puede “vencer” en una guerra contra al terrorismo igual que no se puede ganar la guerra contra el crimen, o la pobreza, o —hasta hoy— el cáncer o la malaria. Habrá más víctimas inocentes.

Opciones intermedias:

11. Intentar reducir el riesgo de atentados terroristas en Europa con medidas de contención internas, lo cual exigiría coartar en ciertos casos la libertad del individuo frente al Estado. Por ejemplo, ampliando la capacidad de vigilancia de los servicios de seguridad, siempre y cuando operen bajo la ley; reforzando las fronteras.

Las soluciones intermedias incluyen ataques quirúrgicos y alianzas con el diablo
12. Intervenciones quirúrgicas por parte de las fuerzas especiales, acciones de máximo riesgo para los atacantes pero que minimizan la posibilidad de que haya víctimas civiles, como el asalto de tropas de Estados Unidos en un octubre a una cárcel del ISIS que logró la liberación de 70 presos a punto de ser ejecutados.
13. Alianzas con el diablo —con Putin o con El Asad— para intentar acordar aunque sea una tregua parcial en la guerra civil siria y sentar las bases para un eventual acuerdo negociado, posibilidad remota hoy en día.

Conclusiones tentativas:

14. Para intentar limitar el poderío terrorista del ISIS en Europa habrá que adulterar la pureza de ciertos valores democráticos. Curiosamente, un artículo el viernes en The Guardian, el diario británico más pacifista, fue acompañado por un anuncio de publicidad de MI5, el servicio de inteligencia interno de Reino Unido, solicitando candidatos a espías.

Partidarios y detractores comparten poca ciencia en su análisis
15. No hay final feliz a la vista para el dilema que presenta el ISIS. Es difícil imaginar un acuerdo si no va acompañado de una severa presión militar sobre el ISIS. Cualquiera que ofrezca una solución hoy que pretenda ser viable miente o se engaña a sí mismo. El fanatismo salvaje del ISIS y la complejidad de la guerra que se libra en Siria han servido hasta la fecha como un baño de humildad para Rusia y las potencias de Occidente, por más que lo quieran negar. Lo que predomina en el debate es mucho ruido y mucha especulación sobre lo que Donald Rumsfeld, el antiguo secretario de defensa de Estados Unidos, llamaba “hechos desconocidos conocidos”. http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/27/actualidad/1448650444_359735.html

domingo, 22 de noviembre de 2015

Entre el terrorismo islamista y el imperialismo ruso

ANÁLISIS

Entre el terrorismo islamista y el imperialismo ruso

La UE se enfrenta en Ucrania a Putin, con quien ha establecido una alianza militar en Siria

Por las mañanas la Unión Europea se enfrenta al terrorismo islamista y por las tardes trata de contener el imperialismo ruso
Así, en Siria, Europa está en una alianza militar con la Rusia de Vladímir Putin, mientras que en Ucrania, trata de contener los apetitos imperiales de... Vladímir Putin.
En Siria la fuerza aérea rusa bombardea los bastiones del Estado Islámico en estrecha coordinación con las fuerzas militares de los países miembros de la coalición anti-ISIS. En represalia a la beligerante conducta del Kremlin en Europa del Este, la Unión Europea impuso severas sanciones económicas a Rusia. Así, con su decisión de tomar Crimea, desestabilizar Ucrania para devolverla a su esfera de influencia y con sus amenazas a los países bálticos, Putin logró lo que décadas de reuniones cumbres y manifiestos no habían logrado: una Europa unida y capaz de tomar decisiones difíciles en política exterior y mantenerlas con sorprendente disciplina.
Por su parte, el Estado Islámico también logró cambios no menos sorprendentes: Una Europa dispuesta a aliarse con Rusia para enfrentar militarmente a la amenaza yihadista en Siria. Pero no es todo: el Estado Islámico también logró que los archienemigos Irán y Estados Unidos coordinaran sus acciones militares en Siria e Irak en su contra. Y que Irán y Rusia abandonaran sus recelos y rivalidades para colaborar en la defensa del régimen de Bachar el Asad.
Todo esto era inimaginable poco tiempo atrás. Y no es solo sorprendente y enredado sino, también, muy inestable. Es poco probable que estos arreglos de conveniencia entre naciones cuyos intereses fundamentales son tan diferentes mantengan estas alianzas y acuerdos a largo plazo. También es improbable —aunque no imposible— que Europa mantenga las sanciones a Rusia. Formalmente, su eliminación depende de que haya un alto el fuego permanente entre Ucrania y los movimientos separatistas armados y patrocinados por el Kremlin. El actual régimen de sanciones a Rusia expira a finales de enero y, a pesar de que los líderes europeos han declarado su intención de prorrogarlo, los ataques en París y la sensación generalizada de que la prioridad es fortalecer las defensas de Europa contra el terrorismo islamista están socavando el apoyo a la línea dura contra el Kremlin. Es obvio que, entre los europeos, el temor al terrorismo islamista es mucho más intenso que el temor al imperialismo ruso.
Además, Putin parece haber abandonado sus posturas más beligerantes y expansionistas. Rusia ya ha retirado una parte importante de sus tropas de la zona en conflicto y los líderes separatistas ucranios (que son controlados por el Kremlin) declaran con creciente frecuencia que la guerra se terminó. Hace poco, Rusia sorprendió al Gobierno de Ucrania ofreciéndole ayuda para reestructurar su deuda externa y apoyo para la estabilización de su economía. Y el Putin que asiste a los foros internacionales es menos pugnaz que el Putin que daba amenazantes discursos sobre la “Nueva Rusia” que recuperaría territorios perdidos y protagonismo mundial. Ese, además, era el Putin que gozaba de la seguridad que le daba el vender el petróleo a más de 100 dólares por barril (ahora el precio está a 60 dólares y Rusia necesita que suba a más de 110 para equilibrar sus cuentas).
No es de sorprender, entonces, el interés de Putin por hacer lo necesario para que las sanciones sean eliminadas. Le han costado a la economía rusa más del 1% de su Producto Interior Bruto.
Puede ser, por lo tanto, que la aventura militar de Putin en Siria le haya comprado un alivio económico. Si bien es plausible que una de sus motivaciones al intervenir militarmente en Siria fue la de impedir la caída de Assad, no hay duda de que otra fue la de convertirse en un jugador indispensable en ese terrible tablero junto con Europa, Estados Unidos y los demás países de la región que están involucrados en el conflicto. Quizás en las negociaciones no se haga tan brutalmente explícito el que la alianza en contra el terrorismo islamista no puede ir de la mano de las sanciones con las que sus aliados castigan a Rusia por lo de Ucrania. Pero es obvio que ahora Putin tiene una carta que no va a dejar de usar.
Sin embargo, si Europa logra mantenerse unida, no levanta las sanciones prematuramente y así sigue presionando para que Putin abandone sus pretensiones de “recuperar” Ucrania, quizás se pueda lograr un buen resultado: limitar las aventuras imperiales de Putin en Europa por un tiempo y ganar un importante aliado en la lucha contra el Estado Islámico. No estaría mal.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/21/actualidad/1448135870_946144.html
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Propuestas para combatir el terror sin armas

Propuestas para combatir el terror sin armas

Tras la respuesta militar, Francia busca respuestas sociales contra el caldo del yihadismo


Un musulmán, en uno de los homenajes de París. / D. FAGET (AFP)
Tras la firme respuesta militar a los atentados del 13-N, Francia se pregunta qué soluciones puede aportar desde la educación y la lucha contra la desigualdad. El ministro de Economía, Emmanuel Macron, se convirtió ayer en el primero en desmarcarse del tono marcial que el Ejecutivo francés ha utilizado en los últimos días. “Con el pretexto de que alguien lleva barba o tiene un nombre que suena musulmán, tiene cuatro veces menos posibilidades de tener una entrevista de trabajo”, dijo Macron. “No estoy diciendo que esa sea la raíz del yihadismo, que es la locura humana y la mente totalitaria y manipuladora de algunos. Pero existe un caldo de cultivo, y ese caldo de cultivo es nuestra responsabilidad”, añadió.
En las últimas horas, distintos intelectuales han empezado a exigir soluciones que vayan más allá de la seguridad y la defensa, capaces de paliar “una integración social que no funciona y una modernización social defectuosa”, como ha señalado el filósofo Jürgen Habermas en Le Monde. En un plano simbólico, el atentado ha evidenciado el conflicto entre dos juventudes opuestas: los favorecidos y los marginalizados. Cuatro de los terroristas implicados en los atentados –Brahim Abdeslam, Samy Amimour, Ismaël Omar Mostefaï y Bilal Hafdi, de entre 20 y 31 años– eran ciudadanos franceses, nacidos en París o su conflictiva banlieue y escolarizados en centros del país.
¿Qué les llevó a terminar disparando a bocajarro contra compatriotas de su misma edad? “Los jóvenes radicalizados son profundamente franceses, pero han tenido una experiencia infeliz respecto a Francia. Se sienten ciudadanos de segunda categoría”, explica el jurista Antoine Garapon, que preside el Instituto de Estudios Superiores de la Justicia y fue juez de menores en Créteil, en la periferia de París. Hoy participa en un programa para la reinserción de esa juventud tentada por la yihad en la banlieue de la capital.
“Encuentran en el islam radical un imaginario consolador, que les remite a una edad dorada de su religión, un momento histórico en contradicción frontal con la mediocridad que experimentan hoy. Es necesario hacer con ellos un trabajo de reconciliación”, opina Garapon, opuesto a la estrategia militar francesa. “Hay que ir con cuidado en no desmarcarse de los valores de la Ilustración al querer defenderlos. No hay que caer en la reciprocidad violenta hacia la que el enemigo nos empuja. A diferencia de los adversarios que tuvimos en guerras pasadas, al Isis no le interesa ocupar nuestro territorio. El peligro, esta vez, es de naturaleza moral”.

 Peligro económico y cultural

Los sondeos confirman que la inmigración ya no es solo percibida como un peligro económico –“tres millones de inmigrantes, tres millones de parados”, rezaba un pretérito eslogan del Frente Nacional–, sino también como un síntoma de erosión de la identidad cultural francesa. Según un estudio realizado 2011, el 42% de los encuestados opinó que el Islam suponía “un peligro” para Francia. En otro sondeo aparecido en enero, el 51% consideró que el islam no era “compatible con los valores republicanos”. Para el politólogo Vincent Martigny, profesor de la Escuela Politécnica de París y especialista en ese modelo republicano, el mito francés de la adhesión feliz de las minorías ignora “una fuerte segregación social y espacial, además de una ausencia de integración cultural”.
“En el modelo republicano, la multiculturalidad es una palabra tabú, porque remite a la angustia francesa sobre el fraccionamiento de su unidad. Obsesionada por su indivisibilidad desde los tiempos de la Revolución, Francia teme que reconocer esa diversidad acabe provocando su explosión”, añade Martigny. “La apertura a las minorías y la noción de diferencia están muy presentes en nuestra política cultural, pero sigue existiendo una ambivalencia. Por ejemplo, en la lucha contra la discriminación laboral, en Francia no se ha hecho el mismo trabajo que con las mujeres y los homosexuales”.

 Cada vez más frustraciones

Según una encuesta realizada por el instituto público de estadística en 2008, el 42% de los inmigrantes se decían víctimas de esa discriminación. Entre los hijos de inmigrantes, el porcentaje se elevaba hasta el 58%. A diferencia de lo que sucede en el mundo anglosajón desde los sesenta, las encuestas sobre los orígenes étnicos y religiosos, que permitirían cruzar datos para cuantificar con precisión el alcance de esas discriminaciones, están prohibidas en Francia, en nombre del principio republicano de igualdad. “En el modelo francés, uno se convierte en ciudadano sin que se tenga en cuenta su sexo, su edad, su lugar de nacimiento o su religión”, apunta Garapon a modo de explicación.
Aun así, los expertos han encontrado formas de demostrar que esas discriminaciones constituyen un fenómeno masivo. “Más que a la integración de los inmigrantes, es un problema ligado al propio funcionamiento de la sociedad francesa. Existen mecanismos estructurales de desigualdad que afectan a los hijos de inmigrantes, en especial, de cultura musulmana. Esos jóvenes nacidos y educados en Francia no tienen las mismas oportunidades que los demás, lo que provoca cada vez más frustraciones”, explica la socióloga Mirna Safi, del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po), especializada en las discriminaciones de tipo étnico y religioso. “Si ningún político interviene en la cuestión, es porque atañe profundamente al modo en que Francia se define, a la retórica de la igualdad en el modelo republicano. Ante el auge del Frente Nacional, meterse en este tema es un suicidio”, opina Safi.

Prevenir y curar

La escuela también se encuentra en el punto de mira. “La institución escolar dispone de un gran discurso sobre los valores republicanos, especialmente desde el atentado de Charlie Hebdo [el ministerio de Educación introdujo entonces un nuevo currículo para reforzar la transmisión de esos valores]. Pero no existe ninguna política voluntarista para que alumnos de clases sociales y orígenes distintos se mezclen en cada centro escolar. En París sucede en muy pocos lugares, como los distritos 10 y 11, que ahora han sido atacados. No podemos llorar sobre este drama sin responsabilizarnos de las generaciones que vienen detrás”, sostiene Laurence Le Cock, profesora de historia en un liceo de Nanterre, en las afueras de París, y fundadora de Aggiornamento, un colectivo de maestros que aboga por reformar la educación pública.
Para la profesora, ha llegado la hora de que la institución escolar haga autocrítica. “La escuela no puede curar a los radicales. Puede sí preguntarse qué sucede para que un joven de 15 años adopte ese camino. La yihad le confiere un proyecto político, que es criminal y asesino, pero que le da poder, frente a una sociedad que no le ofrece poder alguno”, añade Le Cock. “La escuela debe decirle a ese alumno que es un individuo con valor, y que piensa darle sentido a su vida. Lo que no puede hacer es resignarse a no ofrecerle nada”, concluye.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/22/actualidad/1448216319_104639.html

El Estado Islámico lanza una yihad global tras verse acosado en sus feudos

El Estado Islámico lanza una yihad global tras verse acosado en sus feudos

El ISIS ataca los países que bombardean sus bastiones mientras pierde posiciones

GRÁFICO INTERACTIVO
Fuente: Agencias y elaboración propia.
Cuando los yihadistas del Estado Islámico (ISIS, ISIL o Daesh) conquistaron la ciudad de Mosul, la tercera mayor de Irak, en junio de 2014, proclamaron un califato islámico a caballo entre el norte iraquí y el valle del Éufrates en la vecina Siria. Fue la primera entidad paraestatal del islamismo radical desde la caída de los talibanes en Afganistán tras los atentados del 11-S. A diferencia de Al Qaeda, que nunca contó con un territorio propio y que mantuvo como objetivo golpear al Occidente y a los países islámicos que colaboraban con los “cruzados”, el ISIS se afianzó sobre el terreno en un territorio en el que impuso la Sharía, recabó tributos, organizó la vida civil cotidiana según sus reglas y recreó para miles de radicales el ensueño de un califato en expansión, como en los primeros tiempos del islam, hace ahora 11 siglos.
Los ataques del ISIS en París, que se cuentan entre los más sangrientos y osados del yihadismo, se han dirigido precisamente contra uno de los países que bombardeaba sus posiciones y sus bases. La oleada de atentados de la capital francesa ha coincidido además con una de las mayores derrotas del califato en el norte de Irak, tras más de un año de victorias ininterrumpidas. El ISIS ha emprendido una yihad global, en la estela la antigua estrategia de Al Qaeda, que parece responder a una reacción defensiva ante el acoso y el confinamiento que empieza a sufrir en sus propios bastiones, a pesar de contar con “provincias” como Libia, el Sinaí o el Magreb. En lo que va de año el ISIS ha causado más de 800 muertes fuera de Siria e Irak en acciones terroristas cada vez más sangrientas.
Javier Martín, autor del “Estado Islámico. Geopolítica del caos (La Catarata, 2015), cree que “existe una relación evidente entre los bombardeos de la coalición [encabezada por Estados Unidos, y en la que participa Francia] y los atentados de París”. “Pero el objetivo del ISIS no es Occidente por definición; lo principal sigue siendo consolidar y ampliar el califato en las tierras de la antigua Mesopotamia”, puntualiza.
“Hemos asistido al nacimiento de un califato islámico territorial, en el que el líder de ISIS se erige en jefe religioso en una región del planeta”, reconocía el año pasado a EL PAÍS—poco después de la proclamación efectuada en Mosul por Abubaker el Bagdadi-- Olivier Roy, politólogo francés experto en el islam. ”Los notables y los miembros de las tribus suníes necesitan a los yihadistas locales y extranjeros para luchar contra los chiíes, en Irak, o los alauíes en Siria”, según el director del programa para el Mediterráneo en el Instituto Universitario Europeo de Florencia,
Casi nadie reparó en que el mismo día de la masacre de París, el Estado Islámico había perdido ante las tropas kurdas de Irak la ciudad de Sinjar, un punto estratégico para sus rutas comerciales, de avituallamiento y de reclutamiento de extranjeros, destaca ahora Martín. Se trata de uno de los retrocesos militares más importantes del ISIS en más de un año de avances triunfales. “Pero gracias a su propaganda, ha quedado ensombrecida por la “victoria de París” ante sus seguidores”, argumenta este periodista español especializado en Oriente Próximo, que considera por el momento “muy posible” que otros países implicados o que se impliquen en la coalición contra el Estado Islámico “sufran atentados si los bombardeos prosiguen”.
Pero mientras los atentados del pasado mes de enero contra el semanario satírico Charlie Hebdo, en una clara agresión a la libertad de prensa de las sociedades occidentales, y el supermercado judío de París fueron obra de “lobos solitarios” que actuaron aislados y aparentemente descoordinados, la cadena de ataques registrados ahora en la capital francesa estaba perfectamente “coreografiada”, según los expertos, como las atentados islamistas radicales de Bombay en 2008.
En poco más de un mes, entre el 10 de octubre y el 13 de noviembre ha golpeado con dureza en los países que han participado activamente en bombardeos y operaciones contra sus milicias en Irak y Siria. París (130, muertos). Beirut (43) en un barrio chií de estilo de vida occidental pero que apoya a Hezbolá, que combate a los yihadistas en las filas del régimen sirio. Península del Sinaí (224), todos los ocupantes del Airbus ruso que se estrelló cuando transportaba turistas desde Sharm el Sheij hasta San Petersburgo. Rusia interviene directamente en la guerra siria en el bando de Bachar el Asad. Ankara (100 muertos), dos atentados suicidas sembraron el terror en un acto político en plena campaña electoral turca.
Se trata sin duda de las réplicas del ISIS a países o grupos que combaten contra el califato. Excepto en Túnez, el país pionero de la “primavera árabe” y el único en el que parecen haberse consolidado las reformas democráticas. Javier Martín, que precisamente ejerce como delegado de la agencia Efe en la capital tunecina—tras haber informado desde El Cairo, Teherán y Jerusalén--, considera que los atentados contra el museo del Bardo, en marzo, y en la localidad costera de Susa, en junio, “respondieron a un entorno local, a los objetivos y a las necesidades de combate de los grupos yihadistas en Libia y Túnez”. Sostiene que ambos fueron planeados y ejecutados por grupos con financiación y recursos propios para golpear al turismo en pleno proceso de transición. La toma de rehenes del viernes en Bamako, que se saldó con 27 muertos, se inscribiría también es esta perspectiva local, además de que no se acreditado la lealtad al ISIS de los comandos que actuaron en la capital de Malí.

En clave local

Todos estos ataques y atentados deben ser considerados en última instancia como “una forma de autodefensa y una cruenta campaña de propaganda del ISIS”, según el autor de El Estado Islámico. Geopolítica del caos. Así, el doble atentado suicida de Líbano que precedió a la oleada de ataques en París contiene “un evidente componente religioso” contra la comunidad chií. Respecto al Airbus 321, cree que se trata de “un aviso para Rusia”, si bien también pude responder a intereses locales, igual que en Túnez, con el objetivo de “causar daño al Gobierno egipcio mediante el hundimiento del turismo”. Los objetivos están cuidadosamente preparados y elegidos y tienen un doble mensaje, según Martín: “Uno para consumo externo: cada enemigo recibirá su castigo donde más le duela. Y otro de consumo interno: aunque el califato sufra derrotas, es lo bastante fuerte como para acoger a sus seguidores”.
En una tribuna publicada esta semana en The New York Times, Olivier Roy resalta que el Estado Islámico no es el principal enemigo del régimen de Bachar el Asad ni de Rusia, que combaten fundamentalmente a otros grupos rebeldes; ni de Turquía, concentrada en su lucha contra las milicias kurdas sirias y turcas; ni de los kurdos, que se mueven dentro de en sus fronteras étnicas; ni de los saudíes, con quienes comparten una visión rigorista del islam; ni de los iraníes, que aspiran a contener al ISIS sin que deje de amenazar al mismo tiempo otros grupos suníes. Hasta Israel parece satisfecho de que grupos árabes e islámicos peleen entre sí, mientras el conflicto palestino queda en el olvido. Nadie parece tener la intención de derrotar a un ISIS que ya ha alcanzado sus límites territoriales en territorio suní. “Estancado en Oriente Próximo, se vuelve ahora hacia el terrorismo globalizado (…) Los atentados de Sharm el Sheij, de Beirut, de París, tienen el mismo objetivo: mantener vivo el terror”, concluye el autor de El islam mundializado.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/21/actualidad/1448132088_116638.html