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lunes, 28 de octubre de 2024

La globalización en retirada | por Moisés Naím @moisesnaim

La globalización en retirada

Moisés Naím / El Pais

Los ministros de finanzas y presidentes de bancos centrales de más de 191 países se han reunido en Washington estos días. Esta reunión la organizan anualmente el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Como siempre, mucho más interesantes que los discursos públicos fueron las conversaciones en los pasillos.

Este año, un fantasma recorrió esos pasillos: el fantasma de la desglobalización. La ola global de populismo, las fricciones comerciales, las restricciones a la inversión extranjera y la hostilidad hacia la inmigración han venido ganando terreno. El proteccionismo está en auge.

Esto hay que lamentarlo, porque a pesar de las frecuentes denuncias contra el comercio internacional, la experiencia con el proteccionismo es mucho peor: es el empobrecimiento de todos, sobre todo de los más vulnerables.

Esto no quiere decir que la globalización carezca de defectos.Entre sus principales fallas están el haber contribuido a la desigualdad en la distribución de la riqueza y los ingresos y el no haber ofrecido, hasta ahora, respuestas a gran escala para contener la emergencia climática. Esto, sin embargo, no debe impulsar a los gobiernos a adoptar posturas proteccionistas y aislacionistas. Más bien hay que trabajar para corregir estos problemas sin perder los beneficios generados por el comercio entre naciones.

Las barreras comerciales, manifestación principal de la desglobalización económica en marcha, se presentan en forma de aranceles y regulaciones que entraban el comercio. En Estados Unidos, muchos de los aranceles impuestos por Donald Trump durante su presidencia fueron sigilosamente mantenidos por Joe Biden, prueba clara de que, en este ambiente político, nadie se atreve a enarbolar la bandera de la liberalización comercial. En estos tiempos, calificar a alguien de “globalista” es un insulto.

La desglobalización no solo afecta a la movilidad de bienes y capitales, sino también al de las personas. El cierre de fronteras y las políticas antinmigratorias reflejan otro aspecto de este retroceso. En Estados Unidos y en Europa se ha instalado un clima político en el que se demoniza la inmigración y se asocian los flujos migratorios con amenazas a la seguridad, y a la estabilidad económica. Esto se traduce en un trato más restrictivo hacia los migrantes, quienes a menudo son utilizados como chivos expiatorios de problemas económicos y sociales que nada tienen que ver con ellos. No se trata de tolerar fronteras sin control, aceptar continuas crisis migratorias o esperar que muros, cercas y agentes armados contengan las mareas de inmigrantes. Se trata de tener políticas migratorias realistas y más influidas por el análisis racional que por el oportunismo político.

Así, el intento de cerrar fronteras se convierte en un símbolo más de la desglobalización, y quienes más sufren son los más vulnerables, que huyen de crisis humanas y colapsos económicos solo para enfrentarse a nuevos obstáculos.

Por ejemplo, el Brexit, un desaforado acto de autolesión económica para Reino Unido, introdujo nuevos controles que impusieron barreras significativas a los exportadores británicos y europeos por igual. Los retrasos en aduanas y los costes adicionales afectan a empresas que alguna vez se beneficiaron del acceso fluido a un atractivo mercado común. En la misma línea, la creciente retórica nacionalista en Europa dificulta cada vez más las inversiones extranjeras, y los fracasos de las políticas migratorias nutren los resultados electorales de los partidos de la ultraderecha radical.

El proceso de desglobalización es gradual, e inicialmente no es fácil detectar cómo se va perdiendo el dinamismo económico y social. A medida que las barreras al comercio, la inversión y la movilidad de personas aumentan, las cadenas de suministro globales se fragmentan, los precios suben y las economías de los países en desarrollo se vuelven más vulnerables. Los trabajadores y las pequeñas empresas, que dependen de un flujo constante de bienes y capital, se ven atrapados en el fuego cruzado, enfrentando la incertidumbre de un sistema económico que se vuelve cada vez más cerrado y excluyente.

Quienes alguna vez prosperaron gracias al comercio internacional afrontarán el estancamiento, el desempleo y la falta de oportunidades. Los aumentos de costos que aparecen cuando se imposibilita el comercio y se restringe la movilidad humana irán socavando la prosperidad de familias trabajadoras que, muchas veces sin saberlo, dependen de la integración global para su bienestar.

Aún estamos a tiempo de cambiar de rumbo. Revertir estas tendencias y restaurar un enfoque de cooperación internacional, que incluya tanto el comercio como la inversión y la movilidad humana, podría evitar un empobrecimiento generalizado y devolver al mundo a un camino de prosperidad compartida. El reto es reconocer el error que estamos cometiendo antes de que sea demasiado tarde.

@moisesnaim


lunes, 12 de noviembre de 2018

Ni caravana, ni economía: fueron las mujeres | por MOISÉS NAÍM | #CaravanaMigrante

Ni caravana, ni economía: fueron las mujeres

Ya nadie habla de la oleada inmigratoria, ni siquiera Trump; a raíz de su reciente éxito electoral, en Estados Unidos ahora hay más mujeres en posiciones de poder que nunca

Caravana de refugiados latinoamercanos hacia Estados Unidos
Caravana de refugiados latinoamercanos hacia Estados Unidos 
Donald Trump le apostó a la caravana y perdió la Cámara de Representantes. Mientras el presidente usaba todos sus actos electorales para alertar a sus seguidores sobre la inminente invasión del país por parte de una caravana de refugiados centroamericanos, las mujeres americanas se organizaban para votar por mujeres.
En los días siguientes a las elecciones legislativas de mitad de mandato de Estados Unidos se hicieron evidentes dos realidades. La primera es que ya nadie habla de la caravana, ni siquiera Trump. La segunda es que, a raíz de su reciente éxito electoral, en Estados Unidos ahora hay más mujeres en posiciones de poder que nunca. Este logro le debe mucho al presidente Trump: sus políticas, su conducta, y hasta su estilo, movilizaron a millones de mujeres que, por primera vez, “se politizaron”. Pero en su contra.
Primero, organizaron multitudinarias “marchas de las mujeres”. Luego, se organizaron para que sus reclamos tuviesen consecuencias. Después, miles de ellas decidieron postularse a cargos electorales en el Congreso, gobiernos federales y legislativos locales. Y, finalmente, votaron masivamente. Y ganaron.
Las políticas, la conducta, y hasta el estilo personal de Trump movilizaron a millones de mujeres que, por primera vez, se politizaron. En su contra
Por ahora, la politización de las mujeres ha beneficiado mayoritariamente al Partido Demócrata. Ello es debido a que, por un lado, el Partido Republicano ya venía sufriendo desde hace décadas de la llamada brecha de género, es decir, la dificultad crónica para atraer mujeres a sus filas o nombrarlas en cargos de importancia. Por otro lado, tal como lo indican las encuestas y los resultados electorales, el control del Partido Republicano por parte de Donald Trump y los suyos ha ensanchado aún más la brecha de género. De nuevo: el resultado de todo esto es que se batieron récord en cuanto al número de mujeres que decidieron ser candidatas a cargos electorales, así como el número de ellas que triunfó en estas contiendas.
Otra sorpresa de estas elecciones fue que las aspiraciones y reclamos de las mujeres tuviesen más peso en el resultado electoral que la economía. Y una sorpresa aún mayor es que Trump también le haya dedicado más atención y tiempo a la caravana que a la boyante situación económica. La economía americana está en franca expansión, el desempleo es el más bajo en décadas y los salarios aumentan a un ritmo que no se veía desde 2009. Trump, por supuesto, hizo frecuente referencia a la economía en sus discursos, pero lo que arrancaba los aplausos más entusiastas de sus seguidores eran las feroces críticas a los inmigrantes, a los periodistas (“los enemigos del pueblo”), y a los divisivos temas que el presidente tan hábilmente explota.
En 1992 James Carville, el asesor del candidato Bill Clinton, acuñó la frase “¡Es la economía, estúpido” para recordarle a su equipo que enfatizara la débil situación económica por la que entonces estaba atravesando el país. La frase terminó siendo el eslogan de esa campaña electoral que llevó a Clinton a la presidencia. En adelante, fue adoptada, como en una especie de mantra electoral. No hay que distraerse con otros temas: la situación económica es la clave para ganar —o perder— elecciones.
Nunca sabremos qué hubiese pasado si Trump hubiese respetado esta regla de oro electoral, y se hubiese concentrado en resaltar y celebrar la próspera situación económica y no le hubiese dado tanta prioridad a los temas que dividen a la sociedad estadounidense. No hay duda de que su agenda, y los mensajes que exacerban la conflictividad social sirvieron para motivar a su base y ayudaron a que el Partido Republicano aumentara su mayoría en el Senado. Pero tampoco hay duda de que sus políticas y mensajes también actuaron como un potente combustible para enardecer y movilizar a su oposición, y hacerle perder la Cámara de Representantes por un amplio margen.
Finalmente, una reveladora sorpresa de estas elecciones fue la desaparición del debate electoral de un importante tema pendiente en la agenda del país: las armas.
En febrero pasado un joven de 19 años entró en una escuela secundaria en Parkland (Florida) y asesinó a 17 personas e hirió a otras 17, la mayoría estudiantes. Algunos de sus compañeros que sobrevivieron resultaron ser inteligentes, organizados y muy buenos comunicadores. En los días y semanas siguientes a la tragedia, este grupo de jóvenes logró crear una amplia e intensa discusión nacional acerca de la necesidad de controlar más la compra y tenencia de armas. La intensidad del debate auguraba que el tema formaría parte inevitable de las campañas previas a las elecciones del martes pasado. No fue así. Si bien es cierto que fueron elegidos varios representantes del Partido Demócrata que se atreven a enfrentarse abiertamente a la NRA, el poderoso lobby de las armas, la discusión sobre la necesidad de reformar las leyes en este campo brilló por su ausencia.
Al día siguiente de las elecciones, un hombre armado entró a un bar en California y, sin decir nada, asesinó a una docena de personas y luego se suicidó. En lo que va de este año ha habido 307 ataques como este.
Twitter @moisesnaim https://elpais.com/elpais/2018/11/10/opinion/1541875213_677727.html

domingo, 14 de octubre de 2018

AMLO y Bolso explican el mundo | pr MOISÉS NAÍM

El candidato a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro,
El candidato a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro,  AFP
COLUMNA
AMLO y Bolso explican el mundo
Ambos políticos han entendido bien que ofrecerse como el mesías salvador del país gana más votos que hablar de instituciones que limitan el poder presidencial
Uno ya llegó al poder y el otro parece que está por llegar. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) será el próximo presidente de México y Jair Bolsonaro (Bolso) lo puede ser de Brasil. El éxito político de estos dos líderes nos dice mucho del mundo de hoy.
Las diferencias entre el mexicano y el brasileño son profundas y sus parecidos reveladores. Sus orígenes, carreras políticas, ideologías, estilos y propuestas son radicalmente opuestas. López Obrador es de izquierda y Bolsonaro de derecha. AMLO ha antagonizado a los empresarios, mientras que Bolso promete una política económica liberal. También ha declarado una feroz guerra sin cuartel contra los criminales, mientras que López Obrador habla de una amnistía. A Bolsonaro le gustan los militares y a López Obrador los sindicalistas. Los medios de comunicación suelen caracterizar a Bolsonaro como homofóbico, misógino, sexista y racista. Naturalmente, está en contra del aborto, y del matrimonio entre personas del mismo sexo. AMLO, en cambio, elude fijar posición sobre estos temas y dice que “consultará al pueblo”. Jair Bolsonaro admira a Donald Trump y detesta a Hugo Chávez, mientras que Andrés Manuel López Obrador es cauteloso en su relación con Trump, quien habitualmente ofende a los mexicanos.
Sobre Venezuela, el presidente electo de México se ha cuidado mucho de expresar simpatías hacia Hugo Chávez o su revolución bolivariana, cosa que no han hecho algunos de sus colaboradores, conocidos por su solidaridad con el régimen venezolano. En una de sus primeras declaraciones, Marcelo Ebrard, el secretario de relaciones exteriores de López Obrador, anunció que su Gobierno tratará la crisis venezolana como un asunto interno de ese país y no intervendrá en su política doméstica. En cambio, el general Hamilton Mourão, quien será el vicepresidente de Brasil si gana Bolsonaro, ha dicho que ellos no reconocerán al Gobierno de Nicolás Maduro y que apoyan un cambio de régimen en Venezuela.
Las semejanzas de AMLO y Bolso son tan interesantes como sus diferencias. Ambos llegan al poder gracias a tendencias globales que están rompiendo con la política y los políticos tradicionales en todas partes. Los dos se presentan ante los votantes como outsiders, como políticos excluidos y hasta ahora victimizados por quienes AMLO llama “las mafias del poder”. Sus campañas se basan en el despiadado ataque a un sistema con el cual, según ellos, nada han tenido que ver. Esto último, por supuesto, no es cierto. Ambos son políticos profesionales de larga trayectoria. AMLO militó desde joven en el hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde ocupó importantes cargos. Durante cinco años gobernó la populosa capital de México y fue candidato presidencial en las últimas tres elecciones. Bolsonaro, por su parte, ha sido diputado por casi tres décadas y tres de sus hijos ya son políticos exitosos.
Pero que ambos se presenten como candidatos “antisistema” no tiene nada de particular. Es lo que hay que hacer para ganar elecciones en estos tiempos. Es una tendencia mundial. Reina la antipolítica, el rechazo popular hacia todos los líderes y partidos que hayan estado cerca del poder. No es de sorprender, por lo tanto, que los políticos se estén disfrazando de nuevos y de personas sin culpa alguna de los males que tienen hartos a votantes cuyo mantra, ya universal, es: “Que se vayan todos”.
Desde esta perspectiva, AMLO y Bolso son candidatos normales.
Lamentablemente, en estos tiempos también se ha hecho normal que ganen elecciones candidatos que muestran una profunda antipatía por las normas e instituciones que limitan el poder del presidente. Socavar la independencia del congreso, sembrar el poder judicial con jueces amigos, atacar a medios de comunicación críticos con el Gobierno, crear canales alternativos de comunicación que son afines al presidente, así como el abundante y frecuente uso de mentiras que enardecen y fomentan la polarización son, tristemente, parte del menú político que vemos de Hungría a Tailandia y de Estados Unidos a Turquía.
Tanto Bolso como AMLO han tenido actuaciones y han dicho cosas que revelan que, en esto también, son políticos normales de estos tiempos.
Esta guerra mundial que busca debilitar los pesos y contrapesos que limitan el poder presidencial se beneficia mucho de la profunda desilusión que muestran los votantes por la democracia. Más de la mitad de los brasileños afirma que aceptaría un Gobierno no democrático si “soluciona los problemas”. Las mismas actitudes se encuentran en México.
La búsqueda del proverbial hombre fuerte que sea nuevo y luche contra la corrupción, los criminales y que le dé esperanza a sociedades traumatizadas por terribles niveles de violencia, domina las preferencias de los votantes en Brasil y México. Ofrecerse como el mesías salvador del país gana más votos que hablar de instituciones que limitan el poder presidencial y protegen al ciudadano, independientemente de quien sea el presidente. Esto lo han entendido bien Bolso y AMLO. 
https://elpais.com/elpais/2018/10/13/opinion/1539452431_856891.html Twitter @moisesnaim

lunes, 30 de octubre de 2017

La revolución digital que llevó Juego de Tronos a Cuba

La revolución digital que llevó Juego de Tronos a Cuba
EfectoNaim Publicado el 30 oct. 2017 https://youtu.be/L4-9txdKj68
Cuba es uno de los países más desconectados del mundo. El régimen de los Castro mantiene tan controlado el acceso a la red que solo algunos privilegiados pueden tener internet en sus casas. Otros deben acudir a cibercafés o pagar alguno de los costosos puntos de acceso de WiFi que el gobierno ha instalado, gracias al restablecimiento de las relaciones diplomáticas con EE.UU, en 2014. Sin embargo, nada de esto ha podido detener el ingenio de los cubanos, que ahora ofrecen una cantidad de contenido, programas, series de televisión como Juego de Tronos o boletines de noticias por un módico precio. Conozca en este reportaje cómo funciona el mercado negro de la internet en Cuba.

lunes, 26 de junio de 2017

Mano a mano imperdible entre Moisés Naím y Jaime Bayly


Mano a mano imperdible entre Moisés Naím y Jaime Bayly

lunes, 22 de mayo de 2017

Flujo de hierro: las armas ilegales en México vienen de Estados Unidos


Flujo de hierro: las armas ilegales en México vienen de Estados Unidos

De los romanos a los millennials: quejarse de los jóvenes es un pasatiempo milenario EfectoNaim / EfectoNaim


De los romanos a los millennials: quejarse de los jóvenes es un pasatiempo milenario

Publicado el 22 may. 2017  https://youtu.be/aRGvCXekjwk
Son perezosos, narcisistas, irresponsables. Quejarse de los tan nombrados “millennials” está de moda. Pero no es una moda de los viejos amargados de hoy… quejarse de las nuevas generaciones es una tradición milenaria. 

lunes, 15 de mayo de 2017

Activismo capitalista - la publicidad “con causa” se pone de moda

Activismo capitalista - la publicidad “con causa” se pone de moda

 https://youtu.be/2cUDvS45C4c Publicado el 15 may. 2017 Parecería que nada. Pero marcas como Corona, Bancolombia, y Audi han invertido millonarias sumas en campañas publicitarias que lidian con temas muy políticos - y muy polémicos. ¿Es hora de que las marcas tomen una postura frente a los grandes debates de nuestros tiempos? ¿O es eso un uso frívolo de temas delicados para propósitos comerciales? Lo exploramos en este reportaje.

lunes, 8 de mayo de 2017

Qué tienen que ver los hipsters con el crecimiento económico? EfectoNaim #EfectoNaim


¿Qué tienen que ver los hipsters con el crecimiento económico?

Publicado el 8 may. 2017 https://youtu.be/v8_-m5HETPE


El nacimiento de un barrio cool es una historia bien conocida. Primero llegan los hípsters y los alternativos. Los siguen los profesionales bien acomodados… y cuando llegan los inversionistas a construir apartamentos de lujo y pastelerías orgánicas, ya a los residentes originales no les alcanza el dinero para seguir viviendo ahí. Es “revitalización urbana” para sus defensores, o “gentrificación” para sus críticos. En este reportaje le contamos por qué son tan controversiales estas transformaciones urbanas.
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La nueva crisis urbana: Moisés Naím entrevista a Richard Florida https://youtu.be/eMl69Rb2Ve4 vía @YouTube @MoisesNaim @LuisOrlandoDia1


La nueva crisis urbana: Moisés Naím entrevista a Richard Florida

Publicado el 8 may. 2017 En el 2004 Richard Florida escribió un libro que cambió la manner en que entendemos las ciudades. El secreto no es atraer grandes fábricas o proyectos de infraestructura, el secreto es atraer a la Clase Creativa: los emprendedores, los innovadores, los artistas. Las ciudades que siguieron sus recomendaciones han tenido mucho éxito… pero ahora se enfrentan a consecuencias inesperadas. Hoy, Florida busca soluciones a esta nueva crisis urbana.

lunes, 1 de mayo de 2017

Corea del Norte - El país más peligroso del mundo EfectoNaim - #EfectoNaim


Corea del Norte - El país más peligroso del mundo

lunes, 6 de marzo de 2017

Los seis días más importantes del siglo XXI El 11-S, la quiebra del banco Lehman Brothers o el ‘Brexit’ forman ya parte de la historia - MOISÉS NAÍM

Los seis días más importantes del siglo XXI

El 11-S, la quiebra del banco Lehman Brothers o el ‘Brexit’ forman ya parte de la historia

Contaminación en París, sede de la última cumbre sobre cambio climático.  REUTERS
“Hay décadas en las que no pasa nada y semanas en las que suceden décadas”. Esta frase, que algunos atribuyen a Lenin, capta muy bien los tiempos que corren. Está pasando de todo. A diario despertamos con noticias que nos sorprenden y sacuden. Algunas (usualmente las mejores) se originan en el mundo de la ciencia y la tecnología y otras (con frecuencia malas) nos llegan de la economía y la política. Las innovaciones en medicina, materiales, energía o computación nos han deparado constantes sorpresas. Somos testigos de cómo Google, Facebook, Twitter o Uber han transformado países, industrias y maneras de vivir.
Y, como siempre, la economía y la política también han trastocado el mundo. ¿Pero cuáles, entre tantos, son los eventos políticos y económicos más importantes en los últimos 16 años? Esta es mi lista, y la resumo en seis fechas.
11 de septiembre de 2001. Ese día murieron 2.996 personas y más de 6.000 resultaron heridas por el ataque terrorista de Al Qaeda a EE UU. Los daños materiales excedieron los 10.000 millones de dólares. Pero el mayor impacto no lo causaron los ataques terroristas sino la reacción del Gobierno de EE UU. Inició en Afganistán la guerra más prolongada de su historia (15 años) y en Irak tuvo la tercera más larga (9 años). Los costos totales de la guerra de Irak se estiman en tres billones de dólares. Aproximadamente 210.000 civiles sufrieron muertes violentas en esas dos guerras. Los ataques y la reacción de Washington también tuvieron enormes consecuencias internacionales. La aparición del Estado Islámico, la guerra en Siria, la crisis de los inmigrantes en Europa son tragedias cuyos orígenes se pueden trazar en la invasión de Irak y sus secuelas.
11 de diciembre de 2001. Tres meses después de 11-S pasó algo aún más importante aunque menos conocido. Ese día, después de 16 años de negociaciones, China entró en la Organización Mundial del Comercio (OMC), formalizando así su decisión de integrarse a la economía capitalista y globalizada. El gigante asiático ya venía abriéndose al comercio internacional y adoptó más reformas que alejaban su economía del comunismo. Después de su entrada en la OMC, China aceleró su crecimiento económico. Se convirtió en el centro manufacturero del mundo y en un voraz comprador de materias primas. La demanda de China hizo subir los precios de estos productos, lo cual, naturalmente, benefició a los países que los exportan. Esta bonanza económica contribuyó a crear la más numerosa clase media de la historia. En la propia China, centenares de millones de pobres dejaron de serlo. Mientras que el 11 de septiembre de 2001 afectó a cientos de millones de personas, el 11 de diciembre le cambió la vida a miles de millones.
15 de septiembre de 2008. Este es el día que el banco Lehman Brothers se declaró en bancarrota, disparando así una crisis financiera mundial de la cual muchos países, especialmente en Europa, aún no se han recuperado. Los Gobiernos de Grecia, Portugal, Irlanda, España y Chipre no pudieron pagar o tuvieron que refinanciar sus deudas. Enormes empresas colapsaron, los precios de las acciones en las bolsas cayeron, al igual que los precios de propiedades inmobiliarias. Numerosos bancos tuvieron que ser auxiliados por los Gobiernos, miles de familias perdieron sus casas, el desempleo aumentó y la perdida de ahorros y de riqueza fue inmensa. Todo esto tuvo consecuencias sociales que aún hoy moldean la política de muchos países. La crisis también trajo al centro del debate político la desigualdad económica, quizá el principal tema de discusión en estos tiempos.
4 de noviembre de 2008. El primer hombre de raza negra es elegido presidente de Estados Unidos. La llegada de Barack Obama a la Casa Blanca sorprende al mundo y a muchos de sus compatriotas. Es aún temprano para evaluar su legado, pero no hay duda de que sus ocho años como presidente produjeron cambios que marcarán significativamente el futuro de su país y del mundo.
12 de diciembre de 2015. Los representantes de 196 países firman en París un acuerdo para reducir el cambio climático causado por actividades humanas. Queda por ver si esta fecha pasará a la historia como una promesa incumplida o como el día en el que la humanidad comenzó a hacer esfuerzos para evitar la catástrofe climática que le espera de seguir las cosas como van.
23 de junio de 2016. Es el día que los británicos votaron a favor de salir de la Unión Europea. La importancia de esta fecha trasciende al Reino Unido y a Europa. Las mismas fuerzas sociales, económicas, políticas y tecnológicas que condujeron al Brexit contribuyeron a la elección de Donald Trump y a la ola de populismo que sacude a otros países.
¿Qué otros eventos ocurridos en este joven siglo XXI merecen estar entre los que han tenido mayor impacto? Le invito a que nos los proponga a través de Twitter: @moisesnaim http://elpais.com/elpais/2017/03/04/opinion/1488643977_506614.html?id_externo_rsoc=TW_CC