martes, 21 de abril de 2026

Gobierno explica al Episcopado plan para enfrentar la crisis internacional | Prioriza mantener estable la canasta básica y el transporte mediante subsidios a combustibles y fertilizantes, y un monitoreo permanente de precios


Gobierno explica al Episcopado plan para enfrentar la crisis internacional
Prioriza mantener estable la canasta básica y el transporte mediante subsidios a combustibles y fertilizantes, y un monitoreo permanente de precios

Santo Domingo, R.D., 21 de abril de 2026.– La comisión gubernamental que coordina y consensua con distintos sectores nacionales el plan de respuesta del Gobierno ante la actual crisis internacional sostuvo este martes un encuentro con el Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, a fin de exponer los ejes centrales de las medidas en ejecución y las acciones previstas según evolucione el contexto.

Durante la reunión, los representantes del Gobierno compartieron los principales lineamientos del plan orientado a proteger a la población, preservar la estabilidad económica y salvaguardar la producción nacional, al tiempo que reiteraron la disposición de mantener un diálogo abierto con los actores clave de la vida institucional del país.

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, explicó que, como parte de las acciones destinadas a mitigar el impacto de la crisis sobre los hogares más vulnerables, el Gobierno ha destinado casi RD$10,000 millones en subsidios a los combustibles, con el objetivo de evitar presiones adicionales sobre la inflación y el costo de vida.

“La prioridad es mantener sin cambios la canasta básica y el transporte, mediante la asignación de subsidios a los combustibles y fertilizantes, junto con un monitoreo constante de los precios”, indicó el funcionario, al detallar que el Estado absorberá el mayor costo de estas medidas para reducir su impacto en la ciudadanía.
La comisión gubernamental estuvo integrada, además, por el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista García, y el ministro de Administración Pública, Sigmund Freud.

Por el Episcopado Dominicano participaron **monseñor Héctor Rodríguez**, presidente de la Conferencia; Jesús Castro, vicepresidente; Faustino Burgos, secretario general; así como Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís, y Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de Barahona, miembros del Consejo Permanente.

Con este encuentro, el Gobierno reconoció a la Iglesia católica como una voz de referencia y cercanía con la ciudadanía, especialmente en tiempos de incertidumbre, y subrayó la importancia de mantener canales de comunicación y coordinación con las instituciones que acompañan y orientan a la sociedad.
Sanz Lovatón precisó que el plan se sostiene sobre tres pilares: proteger el bolsillo de la gente frente a la inflación, preservar la producción y el empleo, y garantizar que el Estado asuma el mayor costo de las medidas de contención.

Asimismo, se contempla la reasignación de recursos hacia la protección social y el seguimiento estricto del tipo de cambio y las tasas con el propósito de preservar la estabilidad macroeconómica y contribuir a la estabilidad de precios.
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OPINIÓN 

Dialogar para proteger: el plan anticrisis y la responsabilidad de sostener lo esencial

Cuando una crisis internacional golpea, lo primero que se tensiona no es la retórica: es la mesa del hogar, el pasaje del concho, el costo del gas, el precio del pollo, la incertidumbre. En esos momentos, gobernar no se reduce a anunciar medidas; implica explicar, escuchar, corregir y sostener confianza. Por eso tiene valor institucional —y también social— que la comisión gubernamental encargada de coordinar la respuesta del Estado haya acudido al Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Dominicano. En tiempos de ansiedad económica, la Iglesia católica continúa siendo un puente real con comunidades que no leen informes técnicos, pero sí sienten de inmediato el alza de un producto básico o el encarecimiento del transporte.

El encuentro no fue un gesto ceremonial. Fue un mensaje: el plan existe, está en ejecución y se está colocando bajo el escrutinio de actores que representan sensibilidad social y autoridad moral. En un país donde la percepción ciudadana suele oscilar entre la incredulidad y el agotamiento, la comunicación pública importa tanto como la medida misma. Explicar al Episcopado es, de forma indirecta, explicarle al país, porque la Iglesia escucha donde el Estado a veces no llega con suficiente rapidez o empatía.

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, puso sobre la mesa el núcleo de la estrategia: evitar que el shock externo se convierta en inflación doméstica y pérdida de bienestar, especialmente entre los más vulnerables. La cifra no es menor: casi RD$10,000 millones en subsidios a los combustibles para contener presiones inflacionarias. A la vez, el plan apunta a mantener sin cambios —en la medida de lo posible— la canasta básica y el transporte, combinando subsidios a combustibles y fertilizantes con monitoreo constante de precios. Detrás de esa fórmula hay una idea central: proteger lo esencial, amortiguar lo inmediato.

Ahora bien, la eficacia de un subsidio no se mide por la foto del anuncio, sino por su capacidad de llegar donde duele, sin desbordar las finanzas públicas ni crear distorsiones que mañana se pagan más caras. El Estado, según se ha explicado, asumirá el mayor costo para reducir el impacto en la ciudadanía. Esa decisión puede ser socialmente acertada en el corto plazo —porque la gente no puede “esperar a que pase la tormenta” cuando vive al día—, pero exige disciplina técnica: focalización, evaluación y una ruta de salida. Los subsidios generalizados tienden a beneficiar también a quienes menos los necesitan; por eso, cuando el contexto lo permita, deben transitar hacia instrumentos más precisos que protejan al vulnerable sin subsidiar el exceso.

Los tres pilares anunciados —proteger el bolsillo frente a la inflación, preservar producción y empleo, y que el Estado absorba el mayor costo— dibujan un marco de estabilidad. Sin embargo, la estabilidad no se decreta: se gestiona. Preservar la producción y el empleo implica garantizar que el costo de insumos (energía, transporte, fertilizantes) no paralice el aparato productivo. Allí la política pública se juega en la cadena completa: desde el campo que requiere fertilizante hasta el colmado que repone mercancía, desde la logística hasta el crédito, desde el tipo de cambio hasta la competencia en mercados sensibles.

El Gobierno también ha mencionado la reasignación de recursos hacia la protección social y el seguimiento estricto del tipo de cambio y las tasas. Ese componente macroeconómico es crucial: si se pierde el ancla de expectativas —si la población percibe que el dólar se desordena o que el crédito se encarece sin control—, el costo de la vida sube por vías que ni los subsidios alcanzan a frenar. En consecuencia, el plan debe ser coherente, coordinado y transparente: un mismo rumbo entre política fiscal, monetaria, social y productiva.

Aquí entra el tema de la confianza. La ciudadanía suele apoyar las medidas cuando entiende el “para qué”, el “cómo” y el “hasta cuándo”. En crisis, la transparencia no es un lujo: es una herramienta anticíclica. Publicar de manera periódica los indicadores que justifican los subsidios (precio internacional, impacto fiscal, evolución de canasta y transporte), explicar criterios de selección y fortalecer observatorios de precios contribuye a que el sacrificio del Estado sea visto como inversión social y no como improvisación. Y cuando haya que ajustar —porque ninguna crisis se comporta igual todas las semanas—, hacerlo con datos y con honestidad reduce el costo político y el ruido social.

El diálogo con el Episcopado sugiere, además, una lectura sensata del momento: la crisis no es solo un problema económico, es un fenómeno social. Cuando se aprieta la canasta básica, aumenta el estrés familiar; cuando sube el transporte, cae la asistencia al trabajo y se resienten ingresos; cuando se encarece la producción, se amenaza el empleo. En ese contexto, la coordinación con instituciones con presencia territorial y legitimidad comunitaria puede ser un aliado para canalizar información, escuchar alertas tempranas y sostener cohesión.

Aun así, no basta con contener precios: hay que evitar que la economía se acostumbre a vivir en modo emergencia. La crisis debe acelerar reformas: mejorar eficiencia del gasto, fortalecer competencia y fiscalización en mercados donde aparecen especulaciones, reducir costos logísticos, impulsar productividad agrícola e industrial, y expandir mecanismos de apoyo social inteligentes (transferencias focalizadas, asistencia temporal vinculada a condiciones verificables). Mitigar es necesario; transformar es lo estratégico.

En síntesis, el Gobierno ha puesto sobre la mesa un plan que prioriza lo esencial: canasta básica, transporte, estabilidad de precios. Haberlo explicado al Episcopado es una señal de que se entiende el peso de la legitimidad social en la gestión económica. El siguiente paso —el más exigente— es sostener la consistencia técnica, la transparencia pública y la capacidad de ajustar sin perder el objetivo: que la crisis internacional no se convierta en crisis doméstica, y que la protección de hoy no hipoteque el mañana.

Luis Orlando Díaz Vólquez 
Ingeniero de Sistemas, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación

La República Dominicana se reúne con el Banco Mundial, FMI, BID y bancos de inversión ante la crisis internacional

La República Dominicana se reúne con el Banco Mundial, FMI, BID y bancos de inversión ante la crisis internacional

Ministerio de Hacienda
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Santo Domingo.– Con el propósito de consolidar relaciones institucionales con actores fundamentales para el crecimiento y desarrollo del país, y en un escenario marcado por el conflicto en el Medio Oriente y el impacto económico que esto está teniendo en los países, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, representó a la República Dominicana en las Reuniones de Primavera 2026 del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), celebradas en Washington D.C. 

Como parte de su agenda, el ministro Díaz sostuvo un intercambio de trabajo con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, y otros altos ejecutivos del banco. 

Además, el ministro acompañó al gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, en una reunión liderada por la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en las que se ofrecieron proyecciones del crecimiento global y regional, y se analizaron herramientas de política fiscal y monetaria para mitigar los impactos en las economías ante la compleja coyuntura internacional.  

“Estos intercambios no solo sirven para consolidar nuestras relaciones institucionales con actores fundamentales para el crecimiento y desarrollo de las naciones, sino que también nos permiten identificar y aprovechar de nuevas oportunidades de inversiones y financiamiento que promueven el crecimiento económico y beneficien a la población”, resaltó el ministro. 

Díaz también fue invitado a una reunión con el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, presidido por el congresista French Hill, durante la cual pasaron revista de la agenda económica y comercial entre ambas naciones. 

Por otro lado, la delegación dominicana sostuvo un encuentro con Michale Kaplan, subsecretario de Tesoro para Asuntos Internacionales, con el cual se acordó retomar los programas de asistencia técnica para los órganos rectores del Sistema Integrado de Administración Financiera del Estado (Siafe). 

De igual forma, el ministro sostuvo una reunión bilateral con el área de Asuntos Económicos del Departamento de Estado, en la que se enfatizó la importancia de los Estados Unidos para las exportaciones dominicanas, las remesas y la inversión extranjera, entre otras, y se exploraron vías de colaboración para seguir promoviendo el desarrollo de la República Dominicana. 

En este último encuentro, el ministro estuvo acompañado por la embajadora dominicana en los Estados Unidos, María Isabel Castillo.  

Adicionalmente, la delegación dominicana sostuvo encuentros de trabajo con bancos de inversión como Bank of America, J.P. Morgan, Barclays y Deutsche Bank, además de las agencias calificadoras Fitch Ratings, Moody's y S&P Global Ratings. Todas estas instituciones financieras mostraron su satisfacción con el manejo del Gobierno para mitigar los efectos del shock externo de precios. 

Las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el FMI son consideradas el principal foro económico global, al servir como espacio para definir políticas y estrategias orientadas a fortalecer la estabilidad, el crecimiento y el desarrollo sostenible. 

Estos encuentros reúnen a ministros de finanzas, gobernadores de bancos centrales, representantes del sector empresarial y de la sociedad civil, con el objetivo de debatir los principales desafíos económicos globales y regionales, como la estabilidad financiera, la deuda pública, el cambio climático, la generación de empleo, la reducción de la pobreza y el crecimiento inclusivo. 

https://presidencia.gob.do/noticias/la-republica-dominicana-se-reune-con-el-banco-mundial-fmi-bid-y-bancos-de-inversion-ante

OPINIÓN

Diplomacia financiera en tiempos de shock: la jugada de Washington

Hay momentos en que la política económica se define más por credibilidad y acceso que por discursos. En un escenario internacional marcado por el conflicto en el Medio Oriente y su impacto económico, la presencia de la República Dominicana en las Reuniones de Primavera 2026 del Banco Mundial y el FMI, en Washington D.C., debe leerse como una acción de gestión de riesgos: anticipar, escuchar el pulso del sistema financiero global y asegurar ventanas de cooperación y financiamiento antes de que la volatilidad se traduzca en presión interna. [presidencia.gob.do], [meetings.imf.org]

La delegación encabezada por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, se movió en tres frentes que hoy definen la estabilidad: multilaterales, Washington político y mercados. El objetivo explícito fue consolidar relaciones institucionales e identificar oportunidades de inversión y financiamiento que beneficien a la población, mientras se revisan herramientas de política fiscal y monetaria para mitigar impactos de una coyuntura compleja. [presidencia.gob.do], [eldia.com.do]

La razón de fondo es simple: el mundo está atravesando un shock que viaja por los canales clásicos de transmisión—energía, comercio y finanzas—y que golpea con más fuerza a los importadores de energía y a los países con menores márgenes fiscales. El FMI ha advertido que la guerra afecta precios de energía, condiciones financieras y cadenas de suministro, elevando riesgos inflacionarios y reduciendo perspectivas de crecimiento, con impactos desiguales entre regiones y niveles de ingreso. [imf.org], [news.un.org]

En el plano energético, la tensión en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz se ha reflejado en episodios de alta volatilidad del petróleo. Reportes recientes registraron repuntes fuertes del Brent y el WTI en jornadas marcadas por escaladas y bloqueos, una dinámica que, para economías abiertas, se traduce en mayores costos logísticos y presiones sobre precios internos. [infobae.com], [imf.org]

En ese marco, la agenda con los multilaterales no fue ornamental. El ministro Díaz sostuvo intercambios con el BID, incluyendo su presidente Ilan Goldfajn, y acompañó al gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, a una reunión encabezada por la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, donde se presentaron proyecciones de crecimiento global y regional y se discutieron herramientas de política para amortiguar impactos. Estas Reuniones de Primavera—consideradas uno de los principales foros económicos globales—justamente reúnen a ministros, bancos centrales, sector privado y sociedad civil para debatir estabilidad financiera, deuda, crecimiento y desarrollo sostenible. [presidencia.gob.do], [eldia.com.do] [meetings.imf.org], [worldbank.org]

La segunda capa de la estrategia fue Washington como socio económico. La delegación fue invitada a un encuentro con el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de EE. UU., presidido por el congresista French Hill, para revisar la agenda económica y comercial bilateral. Y sostuvo reuniones con el Departamento de Estado enfatizando la relevancia de Estados Unidos en exportaciones, remesas e inversión extranjera, con el acompañamiento de la embajadora dominicana en EE. UU., María Isabel Castillo. [presidencia.gob.do], [eldia.com.do]

Pero quizá el elemento más estructural—y menos visible—fue el acuerdo para retomar programas de asistencia técnica en torno al Sistema Integrado de Administración Financiera del Estado (SIAFE), tras un encuentro con Michael Kaplan, subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales. En tiempos de incertidumbre, la confianza no depende solo de intenciones: depende de la capacidad institucional para ejecutar, controlar y transparentar. Fortalecer los engranajes de la administración financiera pública mejora la calidad del gasto, eleva previsibilidad y fortalece la señal país frente a acreedores e inversionistas. [presidencia.gob.do], [7dias.com.do] [7dias.com.do], [presidencia.gob.do]

El tercer frente fue el diálogo directo con el mercado: bancos de inversión como Bank of America, J.P. Morgan, Barclays y Deutsche Bank, y agencias calificadoras Fitch, Moody’s y S&P Global Ratings. Según el reporte oficial, estas instituciones expresaron satisfacción con el manejo del Gobierno para mitigar el shock externo de precios, un detalle que importa porque la percepción de riesgo impacta el costo del financiamiento y la estabilidad de expectativas. [presidencia.gob.do], [ensegundos.do]

El mensaje estratégico de estas reuniones es que República Dominicana está jugando a defender estabilidad sin renunciar al crecimiento. En un mundo donde el FMI advierte que los shocks energéticos pueden elevar inflación y endurecer condiciones financieras, la prioridad es sostener coordinación macroeconómica y responder con medidas focalizadas, evitando que la factura externa se convierta en desequilibrio interno. Por eso Washington no es un destino, sino una estación: el lugar donde se calibran instrumentos, se negocian respaldos y se refuerza la credibilidad que permite atravesar turbulencias con menos costo social. [news.un.org], [imf.org] [presidencia.gob.do], [meetings.imf.org]

Si quieres, también puedo preparar una versión web (≈2,150 caracteres) y un post para X/Instagram con emojis y hashtags, alineados al mismo enfoque.

Luis Orlando Díaz Vólquez

lunes, 20 de abril de 2026

Cumbre de Barcelona: continuidad de un modelo nacido en EE. UU., sin ser un bloque anti-Trump

Cumbre de Barcelona: continuidad de un modelo nacido en EE. UU., sin ser un bloque anti-Trump

El encuentro reunió a más de 3,000 participantes de unos 40 países y cerca de 20 jefes de Estado o de Gobierno

Cumbre de Barcelona: continuidad de un modelo nacido en EE. UU., sin ser un bloque anti-Trump
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c), junto a los mandatarios y delegados que participaron en la IV Reunión en Defensa de la Democracia en Barcelona. (EFE)

La IV Reunión en Defensa de la Democracia, celebrada días atrás en Barcelona, consolidó un espacio de articulación política entre gobiernos progresistas con predominio iberoatlántico, heredero —aunque con sello propio— de las cumbres por la democracia impulsadas por Estados Unidos durante la administración de Joe Biden (2021-2024).

Aquellas iniciativas estadounidenses, orientadas a enfrentar el autoritarismo y promover derechos humanos, establecieron un marco de diplomacia multilateral que, tras el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, perdió continuidad. Ese vacío fue ocupado por España y Brasil, cuyos líderes, Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva, promovieron desde 2024 un formato alternativo, menos institucional y más político.

El encuentro de Barcelona reunió a más de 3,000 participantes de unos 40 países y cerca de 20 jefes de Estado o de Gobierno. Entre los principales mandatarios presentes figuraron Brasil, España, México, Colombia, Uruguay y Sudáfrica, además del presidente del Consejo Europeo en representación de la Unión Europea.

También hubo participación de representantes políticos de Alemania, Austria, Irlanda, Lituania, Albania, Barbados y Cabo Verde, junto a figuras como el expresidente de Chile, Gabriel Boric. La composición confirma un núcleo iberoamericano con extensiones hacia Europa socialdemócrata, el Caribe y África, aunque con ausencias notables como Estados Unidos, Asia y el mundo árabe.

Pese a las lecturas que han surgido en distintos países, incluida República Dominicana, el foro no fue una cumbre anti-Trump per se. No hubo declaraciones formales dirigidas contra el mandatario estadounidense ni una agenda explícitamente diseñada en su contra. Sin embargo, sí estuvo atravesado por una narrativa que contrasta con su visión del orden internacional. Coincidió con una reunión amplia de la socialdemócrata Internacional Socialista que preside Pedro Sánchez .

El consenso principal giró en torno a la idea de que la democracia atraviesa una etapa de fragilidad. En respuesta, los líderes estructuraron la agenda en tres ejes: multilateralismo, gobernanza digital y reducción de la desigualdad, entendida esta última como condición para la legitimidad democrática.

No obstante, también afloraron tensiones. Hubo matices en torno a conflictos internacionales, como el de Oriente Medio, y propuestas como una eventual declaración contra una intervención estadounidense en Cuba. Más significativo fue el silencio sobre situaciones en países como Venezuela, Nicaragua o la propia Cuba, lo que ha alimentado críticas sobre la coherencia del foro.

El valor del encuentro radicó, sobre todo, en su capacidad para articular una narrativa común y fortalecer redes de cooperación política. Sin embargo, su falta de compromisos jurídicamente vinculantes, la ausencia de mecanismos de seguimiento y su homogeneidad ideológica limitan su alcance como plataforma global.

  • A diferencia del modelo original promovido por Estados Unidos, que aspiraba a una cierta universalidad, el formato actual privilegia la afinidad política. Esa característica explica tanto su rápida consolidación como las controversias que ha suscitado.

La cumbre de Barcelona deja así una doble lectura: continuidad de una agenda democrática global nacida en Washington, pero reinterpretada desde un eje progresista que, sin ser abiertamente anti-Trump, sí representa una alternativa a su visión del mundo.

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El juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Clarence Thomas, advierte sobre el progresismo como una amenaza para América


**El juez de la Corte Suprema Clarence Thomas advierte sobre el progresismo como una amenaza para América.**
«El progresismo está reemplazando los principios esenciales de la Declaración de Independencia.»
«Si piensas que estamos perdiendo la fe en nuestro país… levántate y participa. No te quedes de brazos cruzados.»
https://x.com/i/status/2045162433807863876

**Resumen completo y extractos clave del discurso del juez de la Corte Suprema Clarence Thomas del 15 de abril de 2026 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas en Austin (Hogg Memorial Auditorium), pronunciado como parte de los eventos por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.**

El discurso, de aproximadamente una hora (incluyendo preguntas y respuestas), fue transmitido en vivo por C-SPAN y ampliamente cubierto por Fox News y otros medios como “declaraciones completas”. Se centró en los principios perdurables de la Declaración, reflexiones personales de su infancia en la Georgia segregada y una fuerte crítica al progresismo como incompatible con los ideales fundacionales de Estados Unidos. No existe una transcripción pública completa y verbatim disponible gratuitamente en todos lados, pero se han publicado las partes principales y citas directas.

Temas centrales y estructura
Thomas elogió la nueva Escuela de Liderazgo Cívico de la UT y los esfuerzos por restaurar la enseñanza de la civilización occidental, la educación cívica y la tradición constitucional estadounidense. Argumentó que estas iniciativas son urgentemente necesarias porque los valores de la Declaración han “caído en desgracia”.
Relató sus primeros encuentros con los principios de la Declaración en un mundo segregado: las comunidades negras, su abuelo y las monjas inmigrantes irlandesas le enseñaron que los derechos provienen de Dios (o de la naturaleza), no del gobierno, lo que hace que las personas sean iguales en un sentido fundamental a pesar de la discriminación. Estos eran verdades “evidentes por sí mismas”: no eran solo filosofía abstracta, sino una “forma de vida” y “artículos de fe” vividos.

Contrastó esto con el cinismo moderno, el rechazo y la hostilidad hacia los ideales estadounidenses, a menudo fomentados por intelectuales y universidades.

Citas clave sobre el progresismo
Las secciones más destacadas abordan directamente el tema:
> «El progresismo busca reemplazar las premisas básicas de la Declaración de Independencia y, por tanto, nuestra forma de gobierno. Sostiene que nuestros derechos y nuestra dignidad no provienen de Dios, sino del gobierno. Exige de la gente una sumisión y debilidad incompatibles con una Constitución basada en el origen trascendente de nuestros derechos.»
Thomas trazó el progresismo (ejemplificado por Woodrow Wilson y John Dewey) como un rechazo de los derechos naturales, la igualdad ante el Creador y el gobierno limitado, a favor de la administración por expertos y derechos otorgados por el gobierno que evolucionan. Lo calificó de “retroprogresista” y señaló que ha coexistido de forma incómoda con los principios de la Declaración, pero “no es posible que los dos coexistan para siempre”. Lo vinculó con la oposición a los compromisos de la Declaración con la igualdad y los derechos naturales, contrastándolo con la audacia de los Fundadores.
Mencionó ejemplos históricos donde progresistas o ideologías relacionadas admiraron o se cruzaron con figuras como Stalin, Hitler, Mussolini y Mao (antes de sus atrocidades), así como problemas anteriores en EE.UU. como la eugenesia y la segregación, argumentando que se oponían a la base de derechos naturales de la Declaración.

Llamado a la acción y participación
Thomas instó a la ciudadanía activa en lugar del cinismo o la pasividad:
> «Creo que si no nos levantamos, tomamos posesión de nuestro país y asumimos responsabilidad por él, estamos permitiendo lentamente que otros controlen cómo pensamos y qué pensamos.»
> «Si piensas que está perdiendo confianza… levántate y participa. No te quedes sentado en la banca.»
Destacó el coraje y la devoción como la de los firmantes de la Declaración (dispuestos a arriesgar sus vidas y fortunas), los soldados de Valley Forge y líderes posteriores como Frederick Douglass, Lincoln y Martin Luther King Jr., quienes usaron los principios de la Declaración para criticar la esclavitud y la segregación. Criticó la demora de la Corte Suprema en derogar *Plessy v. Ferguson* (que él vivió bajo el régimen de Jim Crow) como una falta de coraje moral.
Otros puntos importantes:
- La Declaración establece el *propósito* del gobierno (proteger derechos inalienables); la Constitución proporciona la estructura.
- Los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son sagrados y preceden al gobierno.
- Animó a las generaciones más jóvenes a involucrarse en el gobierno, aprender educación cívica y rechazar la complacencia: la gente sabe más de programar teléfonos que de participar en el autogobierno.

Aspectos destacados de la sesión de preguntas y respuestas
Thomas respondió preguntas de estudiantes sobre sus opiniones favoritas (evita “llevar la cuenta” y valora el trabajo cuidadoso y discreto), las influencias de su abuelo, la aplicación del originalismo a temas modernos (como teléfonos celulares bajo la Cuarta Enmienda) y casos difíciles donde sus opiniones personales chocan con su deber constitucional. Enfatizó la moderación judicial, los límites del Artículo III y la disciplina.
El discurso ha sido elogiado por los conservadores como una poderosa defensa de los principios fundacionales y criticado por algunos en la izquierda por ser demasiado amplio al vincular el progresismo con tiranías del siglo XX o ignorar matices.

Fuentes de video para ver el discurso completo:
- Fox News / Facebook: video de “FULL REMARKS” de aproximadamente 53 minutos.
- C-SPAN: cobertura completa del evento, incluyendo preguntas y respuestas.
- Clips en YouTube de varios medios.

Se trató de un discurso público extendido poco común de Thomas, que enfatiza la renovación cívica de cara al 250 aniversario de Estados Unidos en 2026. Está en línea con su filosofía originalista de larga data y su enfoque en los derechos naturales.
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Comentario 
El progresismo como advertencia y el deber cívico que exige respuesta

El reciente discurso del juez de la Corte Suprema Clarence Thomas en la Universidad de Texas —pronunciado en el marco del 250 aniversario de la Declaración de Independencia— plantea una advertencia que merece ser tomada en serio y examinada con rigor. Thomas afirmó que «el progresismo está reemplazando los principios esenciales de la Declaración de Independencia» y urgió a la ciudadanía: «Si piensas que estamos perdiendo la fe en nuestro país… levántate y participa. No te quedes de brazos cruzados». Esas frases condensan dos mensajes distintos: una interpretación histórica y filosófica, y un llamado a la acción cívica. Ambos requieren respuesta pública, pero no necesariamente la misma.

En su alocución, Thomas trazó una genealogía del progresismo que lo presenta como una corriente que sustituye la noción de derechos naturales por la idea de derechos otorgados y gestionados por el Estado y por expertos. Esa lectura conecta con su visión originalista y con su experiencia personal en la segregación, y por ello tiene peso moral y simbólico. Sin embargo, convertir esa crítica en una ecuación que iguale automáticamente al progresismo con formas autoritarias del siglo XX o con prácticas como la eugenesia exige matices: la historia política es compleja y las corrientes ideológicas contienen contradicciones internas. Señalar errores históricos de ciertos movimientos no basta para describir la totalidad de un campo intelectual contemporáneo.

El segundo mensaje de Thomas —la invitación a la participación— es, en cambio, inobjetable y saludable para la democracia. Cuando dice que permitir la pasividad equivale a dejar que otros «controlen cómo pensamos y qué pensamos», apunta a un peligro real: la erosión del compromiso cívico. Hoy, la desafección política, la desinformación y la polarización reducen la capacidad de deliberación pública. Recuperar la educación cívica, fomentar el debate informado y promover la participación ciudadana son tareas urgentes que trascienden etiquetas ideológicas.

No obstante, hay riesgos en la retórica que conviene evitar. Presentar al progresismo como una amenaza existencial puede alimentar la polarización y cerrar la puerta al diálogo. La democracia no se fortalece cuando las diferencias se convierten en demonización mutua; se fortalece cuando las discrepancias se discuten con argumentos, pruebas y respeto por las instituciones. Asimismo, la apelación a los principios fundacionales debe incluir la memoria completa de la historia: los ideales de la Declaración han sido invocados tanto para justificar la libertad como para denunciar sus incumplimientos. Recordar a figuras como Frederick Douglass o Martin Luther King Jr., tal como lo hizo Thomas, es recordar que la misma Declaración ha servido para ampliar derechos, no solo para preservarlos.

La lección práctica que deja este episodio es doble. Primero, la crítica intelectual al progresismo —o a cualquier corriente— debe ser precisa y basada en ejemplos concretos, no en analogías históricas que simplifiquen realidades distintas. Segundo, el llamado a la acción cívica debe traducirse en políticas públicas y en prácticas sociales: más educación cívica en las escuelas, mayor transparencia en las instituciones, incentivos reales para la participación electoral y comunitaria, y espacios de deliberación pública donde se confronten ideas sin descalificaciones.

Si la preocupación de Thomas es legítima en cuanto a la necesidad de defender ciertos principios constitucionales, la respuesta democrática adecuada no es la exclusión ni la estigmatización, sino la movilización informada. Levantarse y participar implica, entre otras cosas, escuchar a quienes piensan distinto, exigir responsabilidad a los gobernantes y cultivar una ciudadanía capaz de distinguir entre crítica fundada y alarmismo retórico.

En última instancia, la salud de la república depende menos de consignas que de prácticas: de escuelas que enseñen civismo, de tribunales que respeten la ley y de ciudadanos que ejerzan sus derechos con conocimiento y responsabilidad. Si el país está en riesgo, la cura no es la polarización sino la deliberación activa. Ese es el desafío que el discurso de Clarence Thomas plantea a todos los que creen en la vigencia de los principios fundacionales: convertir la preocupación en compromiso, y el compromiso en instituciones más fuertes y más inclusivas.

Luis Orlando Díaz Vólquez


El juez de la Corte Suprema Clarence Thomas advirtió sobre la amenaza que el progresismo representa para Estados Unidos y sus principios fundacionales durante un discurso sobre el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.

MÁS: https://trib.al/ntLl82z

Clarence Thomas warns of progressivism’s threat to US ahead of 250th anniversary https://www.washingtonexaminer.com/news/supreme-court/4531684/clarence-thomas-progressivism-threat-to-us/ 

Presidente Abinader encabeza reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana

Presidente Abinader encabeza reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana

Lunes, 20 de abril de 2026
Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader se encuentra presidiendo en estos momentos la reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana, con el propósito de fortalecer las estrategias que se implementan en todo el país para garantizar mayor protección y tranquilidad a la población.
La sesión de trabajo se está llevando a cabo en el Salón del Club de Oficiales del Palacio de la Policía Nacional. En ella se evalúan las tareas cumplidas hasta la fecha, los resultados alcanzados y las nuevas disposiciones que serán adoptadas para continuar elevando los niveles de seguridad en beneficio de los dominicanos.
En compañía del mandatario se encuentran, los ministros, de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre; de Interior y Policía, Faride Raful; el comandante general de la Fuerza Aérea de República Dominicana, mayor general piloto Floreal Tarcicio Suárez Martínez; los directores de la Policía Nacional, mayor general, Andrés Modesto Cruz Cruz; de Migración, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester; 
el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa; la Procuradora General de la República, Yeni Berenice Reynoso; el viceministro de la Presidencia para Proyectos Especiales y Coordinación de Seguridad, Roger G. Pujols; el comisionado ejecutivo para la Reforma Policial, Luis Ernesto García Hernández y la presidenta de la Comisión Técnica para la Reforma del Sistema Educativo de la Policía Nacional, maestra Mu-Kien Adriana Sang Ben. 
También se encuentran presentes, el presidente del Consejo Nacional de Drogas, Alejandro de Jesús Abreu; el director de la Comisión Militar y Policial, coronel Jorge Rivera López; el director de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), general Pascual Cruz Méndez; el director de la Policía de Turismo (Politur), general Minoru Matsunaga; el director del Sistema Nacional de Atención a Emergencias 911, coronel piloto Randolfo Rijo.

Además, participan el director de la Policía Escolar, general Francisco Osoria de la Cruz; el director de Prisiones, Roberto Santana, y de la Dirección Nacional de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia (Dinnaf), Olga Diná Llaverías.
Forman parte de la reunión una comisión de fiscales integrada por la del Distrito Nacional, Rosalba Ramos; de San Cristóbal, Ramona Santana; de La Vega, Aura Luz García; de María Trinidad Sánchez, Juan Antonio Mateo Ciprián; de La Altagracia, Claudia Garrido; de San Pedro de Macorís, Suleyka Mateo, y de Duarte, Smaily Yamel Rodríguez.
También, los fiscales titulares de Santo Domingo Este, Milcíades Guzmán; de Santo Domingo Oeste, Eduard López; de Valverde, Víctor Mejía; de Hermanas Mirabal, Zoila Agustina Rodríguez Ynfante; de Barahona, Wellington Matos Espinal; de Peravia, Ángel Darío Tejeda Fabal; de Dajabón, Yeisin Alcántara; de Espaillat, Yorelbin Rivas, y de La Romana, Kevin Santana.
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