Mostrando las entradas con la etiqueta Ideología. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ideología. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de junio de 2026

Diáspora dominicana: del desarraigo defensivo a una estrategia de progreso

 

Diáspora dominicana: del desarraigo defensivo a una estrategia de progreso

El ascenso de nuevas políticas de protección social en ciudades como Nueva York, Madrid o Barcelona no debe ser leído por la diáspora dominicana solo como una disputa ideológica entre izquierda y mercado, sino como una señal de que el costo de vida, la vivienda y la precariedad laboral han llegado a un punto crítico. Para los dominicanos en el exterior, la respuesta no puede limitarse a resistir: debe convertirse en una estrategia consciente de regularización, formación, movilidad económica, protección patrimonial y organización comunitaria. [publicseminar.org], [latinameri...tudies.org], [bing.com], [elconfidencial.com]

La primera verdad que la diáspora dominicana debe asumir es que ya no constituye una periferia sentimental de la nación, sino una de sus estructuras centrales. Al cierre de 2024, el Estado dominicano registró 2,874,124 dominicanos y dominicanas en el exterior, de los cuales 2,398,009 viven en Estados Unidos y 201,162 en España, con presencia adicional en Italia, Chile, Canadá, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Alemania y Suiza, entre otros destinos. Ese mismo registro resalta que se trata de una diáspora joven, mayoritariamente femenina y cada vez más extendida geográficamente. En otras palabras, hablar hoy del bienestar dominicano exige pensar simultáneamente en Santo Domingo, Santiago, Nueva York, Nueva Jersey, Florida, Madrid y Barcelona. [bing.com], [jornada.com.mx], [elespanol.com]

Pero esa centralidad convive con una vulnerabilidad real. En Estados Unidos, el Migration Policy Institute recuerda que la comunidad dominicana sigue extraordinariamente concentrada en la costa este y, sobre todo, en el área metropolitana de Nueva York, donde históricamente se consolidó su mayor núcleo urbano. Sin embargo, un estudio del CUNY Graduate Center mostró que la población dominicana de Nueva York cayó casi 13 % entre 2021 y 2024, no por falta de inmigración desde República Dominicana, sino por una salida creciente hacia otras partes del país. La explicación es reveladora: los dominicanos siguen llegando, pero el costo de permanecer en la gran ciudad se ha disparado. Eso significa que el problema ya no es solo entrar; es poder quedarse sin que la vivienda, el salario y la desigualdad devoren el proyecto migratorio. [infoespacial.com], [elconfidencial.com], [youtube.com]

Ahí comienza la orientación más importante: la diáspora debe dejar de pensar su experiencia internacional exclusivamente en clave de sacrificio y empezar a pensarla en clave de planificación. La migración dominicana ha sido extraordinaria en esfuerzo y resiliencia, pero muchas veces ha operado bajo una lógica defensiva: trabajar, enviar remesas, sobrevivir y aplazar. Ese ciclo ya no basta cuando los grandes centros urbanos se encarecen, cuando el ingreso rinde menos y cuando la movilidad social exige credenciales, idioma, legalidad migratoria, acceso a información y capacidad de organización. El hecho de que los dominicanos en Nueva York presenten, según CUNY, uno de los ingresos familiares medianos más bajos entre los principales grupos latinos de la ciudad, pese a sus avances educativos, sugiere con claridad que el trabajo duro, por sí solo, ya no garantiza ascenso. [elconfidencial.com], [youtube.com], [s.giannini.ucop.edu], [migration....cdavis.edu]

La primera tarea práctica, por tanto, es blindar el estatus jurídico y documental. En Estados Unidos, eso implica revisar de forma permanente el estatus migratorio, explorar toda vía legal disponible para residencia estable o naturalización cuando corresponda, y aprovechar los mecanismos de alivio económico que ofrece el sistema. USCIS mantiene oficialmente el Formulario I-912 para solicitar exención de tarifas en determinados trámites por incapacidad demostrada de pago, una herramienta que puede marcar la diferencia para familias que postergan procesos migratorios por razones económicas. Del lado dominicano, el Portal Único de Servicios de Relaciones Exteriores y la sección consular del MIREX concentran trámites como pasaportes, certificaciones, poderes, nacimientos, matrículas y otros servicios que no deben dejarse para “más adelante”, porque en contextos de mayor presión económica la informalidad documental se convierte en una fuente adicional de fragilidad. [uscis.gov], [servicios3...rex.gob.do], [Inicio - M...Exteriores], [mirex.gob.do]

La segunda tarea es transformar la experiencia migratoria en capital humano verificable. Aquí la diáspora dominicana tiene una deuda consigo misma: demasiados profesionales y técnicos siguen trabajando muy por debajo de sus capacidades por falta de homologación, certificación, inglés funcional o actualización profesional. En España, el Ministerio de Educación mantiene abierto permanentemente el trámite oficial de homologación y convalidación de títulos y estudios extranjeros no universitarios, justamente para facilitar equivalencias y continuidad académica. Además, el propio INDEX ha ampliado acuerdos de becas para dominicanos en el exterior, incluyendo programas académicos con cobertura parcial de costos, y ha definido como parte de su misión impulsar formación, investigación y codesarrollo para elevar la calidad de vida de las comunidades dominicanas fuera del país. El mensaje para la diáspora es claro: en el nuevo contexto, estudiar no es un lujo; es una forma de defensa económica. [educacionf...tes.gob.es], [index.gob.do], [index.gob.do], [debate.do]

La tercera tarea consiste en pasar de la renta al patrimonio sin caer en decisiones financieras improvisadas. La vivienda es hoy el gran punto de presión sobre la vida migrante. Cuando una familia dominicana gasta una proporción creciente de su ingreso en alquiler, transporte y servicios, su capacidad de ahorro, inversión y estabilidad emocional se reduce. En ciudades como Nueva York, donde los informes públicos llevan años mostrando un fuerte peso del alquiler sobre los ingresos, la comunidad dominicana debe aprender a leer mejor los mercados donde vive y a decidir estratégicamente si conviene permanecer, desplazarse o diversificar su residencia hacia áreas con menor presión de costos. Eso no significa abandonar identidad ni desarticular comunidad; significa comprender que quedarse en un código postal simbólicamente prestigioso, pero económicamente inviable, puede destruir en diez años lo que una familia tardó treinta en construir. [dol.gov], [agri-pulse.com], [elconfidencial.com]

La cuarta tarea es redefinir la remesa como instrumento de desarrollo y no solo como respuesta a la urgencia. El Banco Central de la República Dominicana reportó que las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones en 2025, con alrededor del 80 % proveniente de Estados Unidos y España como segundo origen, seguida por países como Italia y Suiza. Esa magnitud confirma algo profundo: la diáspora no solo sostiene hogares; sostiene estabilidad macroeconómica. Pero precisamente por eso, enviar dinero no debería agotarse en consumo y emergencia. La madurez del proyecto migratorio exige que una parte creciente de esos flujos se convierta en educación, formalización de vivienda, pequeños negocios bien estructurados, salud preventiva y activos familiares duraderos. La remesa que salva el mes es valiosa; la remesa que cambia la trayectoria de una familia lo es aún más. [ufo-community.com], [antena3.com], [ufo-community.com]

La quinta tarea es organizarse socialmente para no negociar individualmente todas las desventajas. En esto la diáspora dominicana sigue teniendo una fortaleza subutilizada. El propio INDEX invita a registrar asociaciones, visibilizar redes y fortalecer la vinculación comunitaria, y entre sus áreas de trabajo figura explícitamente el codesarrollo, la articulación de proyectos con comunidades de origen y la elevación de la formación de los dominicanos en el exterior. Además, la institución promueve servicios concretos como orientación legal y terapia psicológica para mujeres dominicanas en Estados Unidos, lo que revela una comprensión más amplia del bienestar migrante. En contextos donde la vivienda, el empleo y la salud mental presionan a las familias, la organización deja de ser un simple acto cultural y se convierte en una palanca de supervivencia inteligente. Una diáspora atomizada paga más caro el alquiler, se informa peor, cae más fácilmente en abusos y tarda más en ascender. [index.gob.do], [index.gob.do], [mirex.gob.do]

La sexta tarea, especialmente para las nuevas generaciones, es romper el ciclo de subcalificación heredada. El acuerdo entre el MIREX y el MINERD para aplicar Pruebas Nacionales en consulados dominicanos en el exterior abre una vía concreta para jóvenes que emigraron sin cerrar su proceso educativo o que desean completar el bachillerato dominicano desde fuera. Iniciativas como ODEX: Orgullo Dominicano en el Exterior, orientadas a reconocer excelencia académica y fortalecer la conexión cultural, también apuntan a una verdad de fondo: la segunda y tercera generación dominicana no puede limitarse a heredar memoria, música y comida; debe heredar también una estrategia de excelencia. Si la diáspora quiere resistir la precarización urbana y competir en mercados laborales cada vez más exigentes, necesita hijos e hijas con más títulos reconocidos, más redes profesionales, más bilingüismo y mayor capacidad de moverse entre identidades sin perder dirección. [dominicanaaldia.com], [index.gob.do], [index.gob.do]

En definitiva, el fenómeno que hoy viven Nueva York, Madrid, Barcelona y otras ciudades no debe paralizar a la diáspora dominicana; debe despertarla. El auge de políticas de protección social, los debates sobre rentas, los impuestos a la riqueza y la presión sobre el costo de vida son señales de que las metrópolis donde los dominicanos construyeron su arraigo están cambiando. Frente a eso, la respuesta madura no es solo votar con indignación ni mudarse con resignación. La respuesta madura es combinar documentación, formación, organización, movilidad económica, protección patrimonial y vinculación inteligente con el Estado dominicano y los servicios del país receptor. La diáspora dominicana ya demostró que sabe sobrevivir; el reto histórico de esta etapa es demostrar que también sabe planificar, acumular y desarrollarse. Y esa diferencia —entre sobrevivir y desarrollarse— será la que determine si la emigración dominicana del siglo XXI sigue siendo una historia de sacrificio, o se convierte por fin en una historia de poder social bien construido. [bing.com], [mirex.gob.do], [index.gob.do], [ufo-community.com]

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

ooooo

🌎🇩🇴 La diáspora dominicana ya no puede vivir solo para resistir: tiene que aprender a planificar para crecer. Más de 2.8 millones de dominicanos viven en el exterior, y la enorme mayoría está concentrada en Estados Unidos y España, donde el costo de vida, la vivienda y la presión laboral están redefiniendo la experiencia migrante. [s.giannini.ucop.edu], [graphicnews.com], [lawyersand...ements.com]

🏙️ En ciudades como Nueva York, muchos dominicanos ya no solo enfrentan el reto de llegar, sino el de poder quedarse. Un estudio del CUNY Graduate Center mostró que la población dominicana en la ciudad cayó casi 13 % entre 2021 y 2024, impulsada por la salida hacia otros estados ante la presión económica y habitacional. [nytimes.com], [cooking.nytimes.com]

📌 ¿Qué hacer ante este nuevo escenario?
Regularizar documentos y estatus migratorio
Homologar títulos y seguir formándose
Convertir el ingreso en ahorro y patrimonio
Usar mejor los servicios consulares y del INDEX
Organizarse comunitariamente y pensar en movilidad social real [infoespacial.com], [fronteraespacial.com], [abcnoticias.mx], [redmundial...ticias.com], [ground.news]

💵 Las remesas siguen siendo vitales para la República Dominicana —superaron los US$11,866 millones en 2025—, pero el reto ahora es que también se conviertan en educación, vivienda formal, salud y activos duraderos para las familias. [cis.org], [usafarmlabor.com]

🎓 La nueva etapa exige algo más que sacrificio: exige estrategia. La diáspora dominicana ya demostró que sabe trabajar y sostener a los suyos; ahora debe demostrar que también sabe protegerse, ascender y construir futuro. [abcnoticias.mx], [informatio...awards.com], [elpais.com]

🇩🇴 Sobrevivir ya no basta. Es tiempo de desarrollarse.

#DiásporaDominicana #DominicanosEnElExterior #NuevaYork #España #Migración #Remesas #Vivienda #Educación #Desarrollo #LuisOrlandoDiaz #GuasábaraEditor

ooooo

ora te la convierto en una de estas tres versiones:

  1. versión final más elegante para publicación de prensa,
  2. versión APA o Chicago con notas y referencias,
  3. post para redes sociales con emojis y hashtags.

Los nuevos socialistas y la crisis de representación del centro


Los nuevos socialistas y la crisis de representación del centro

El ascenso de una nueva izquierda en ciudades anglosajonas no expresa tanto el retorno del viejo colectivismo como el fracaso acumulado de las respuestas centristas ante el costo de la vida, la inseguridad residencial y la desconfianza generacional. La pregunta seria no es si este “nuevo socialismo” debe ser caricaturizado como una amenaza existencial, sino qué revela sobre la erosión de la legitimidad del libre mercado cuando amplios sectores sienten que el sistema protege activos, no biografías. [economist.com], [economist.com], [iop.harvard.edu], [census.gov]

Lo primero que conviene despejar es un equívoco histórico. Lo que hoy algunos medios anglosajones llaman “los nuevos socialistas” no se parece demasiado al socialismo clásico de nacionalizaciones masivas, planificación exhaustiva y retórica de lucha final entre clases. El propio The Economist describe este giro como una izquierda del “me-first turn”, más enfocada en congelar alquileres, bajar facturas, proteger empleos y subir impuestos a los más ricos que en resucitar el estatismo integral del siglo XX. En la práctica, sus banderas recientes en lugares como Nueva York se han concentrado en políticas de asequibilidad —congelación de rentas reguladas, nuevas cargas sobre propiedades de lujo o mayor protección al inquilino—, mientras en otras grandes ciudades se ha intentado combinar defensa del arrendatario con mayor oferta de vivienda. Más que una revolución doctrinal, lo que emerge es una política de alivio inmediato para clases medias y trabajadoras exhaustas. [economist.com], [economist.com], [english.elpais.com], [politico.com]

Ese desplazamiento tiene una explicación material muy concreta. En Estados Unidos, casi la mitad de los hogares inquilinos estaban sobrecargados por el costo de la vivienda en 2023, y los estudios de Harvard muestran que el número de arrendatarios con carga excesiva volvió a niveles récord, afectando ya no solo a los más pobres sino también a capas medias. En Nueva York, además, los informes oficiales llevan tiempo subrayando que la ciudad enfrenta uno de los mercados de alquiler más tensos y caros del país. En el Reino Unido, la vivienda continúa siendo uno de los principales frenos al nivel de vida: la Resolution Foundation ha documentado el aumento de hogares en alojamiento temporal y el crecimiento de jóvenes adultos que no pueden independizarse, mientras la ONS señala que Londres sigue siendo, con mucho, el mercado menos asequible de Inglaterra y Gales. Cuando el acceso a la vivienda deja de ser una aspiración razonable y se convierte en ansiedad estructural, la política que promete protección gana tracción casi por inercia. [census.gov], [jchs.harvard.edu], [comptroller.nyc.gov], [resolution...dation.org], [ons.gov.uk]

Por eso el atractivo de esta nueva izquierda es menos ideológico de lo que sus detractores suelen asumir. El Harvard Youth Poll viene registrando una generación marcada por estrés financiero, desconfianza institucional y una sensación extendida de que las reglas no trabajan a su favor. En ese contexto, el apoyo a fórmulas que priorizan seguridad sobre eficiencia no debe leerse únicamente como una conversión doctrinaria al socialismo, sino como una demanda de seguro político frente a la volatilidad cotidiana. La vivienda es el caso más visible, pero no el único: facturas, transporte, acceso a servicios, estabilidad laboral y sensación de arbitrariedad económica alimentan una política del resguardo. El centro liberal cometió un error al tratar estas pulsiones como simples desviaciones sentimentales; en realidad, son la forma electoral que adopta una sociedad fatigada por riesgos privatizados y expectativas menguantes. [iop.harvard.edu], [iop.harvard.edu], [census.gov], [politico.com]

Ahora bien, que estas agendas nazcan de problemas reales no significa que todas sus respuestas sean igualmente acertadas. El caso del control de rentas lo ilustra con claridad. La literatura económica más citada sobre San Francisco concluyó que expandir el rent control redujo el desplazamiento de inquilinos existentes y limitó su movilidad, pero también recortó la oferta de alquiler al incentivar conversiones y retiros del mercado; en el largo plazo, ello probablemente elevó las rentas de mercado y terminó socavando parte de los objetivos iniciales. Dicho eso, el propio ecosistema neoyorquino ofrece una advertencia contra el simplismo: la oficina del contralor de la ciudad sostiene que la regulación también ha sido clave para retener a residentes de ingresos bajos y medios en un mercado extraordinariamente excluyente. La lección seria no es que toda protección sea dañina, ni que todo control sea virtuoso, sino que la protección sin producción tiende a anquilosar la escasez. [aeaweb.org], [econpapers.repec.org], [comptroller.nyc.gov], [osc.ny.gov]

Algo similar ocurre con la idea de “que paguen los ricos”. La reacción liberal de reflejo suele anunciar fuga de capitales y colapso recaudatorio, pero la evidencia comparada es más matizada. La revisión académica de Oxford sobre tributación a los ricos muestra que el debate relevante no es si gravarlos más es imposible, sino cómo diseñar impuestos eficaces y políticamente sostenibles. El trabajo de Cristobal Young, basado en datos administrativos, ha defendido durante años que la migración de millonarios por razones fiscales existe, pero suele ser menor de lo que proclama la retórica del pánico; al mismo tiempo, otros análisis —como los resumidos por Tax Foundation— enfatizan que los contribuyentes de altos ingresos sí pueden reaccionar a los incentivos y que el diseño institucional importa mucho. En 2026, además, varios estados estadounidenses siguen explorando recargos sobre altos ingresos, señal de que el debate ya no es marginal. En otras palabras: ni el “no pasa nada” ni el “se van todos” describen bien la realidad. [academic.oup.com], [cristobalyoung.com], [taxfoundation.org], [cnbc.com]

Lo verdaderamente delicado es que esta nueva izquierda ha sabido convertir necesidades inmediatas en un lenguaje político de identificación. No ofrece una utopía total; ofrece pagos menos asfixiantes, alquileres más estables y una sensación de que alguien, por fin, toma partido por quienes sienten que siempre ajustan ellos. Ese cambio semántico importa. Durante años, muchos partidos de centro defendieron la economía de mercado con indicadores agregados —crecimiento, inversión, competitividad, disciplina fiscal— mientras amplias capas de la población medían su realidad con métricas más básicas: cuánto cuesta el alquiler, si alcanza el sueldo, si habrá trabajo el próximo año, si vivirán peor que sus padres. Cuando el discurso oficial habla macro y la vida cotidiana responde micro, el terreno queda abonado para una política redistributiva de trazo grueso. [economist.com], [iop.harvard.edu], [iop.harvard.edu], [jchs.harvard.edu]

La respuesta inteligente de los liberales de mercado no pasa, por tanto, ni por la burla ni por la imitación acrítica. Burlarse de los nuevos socialistas solo profundiza la percepción de indiferencia elitista; copiarlos sin reservas puede llevar a recetas que alivian el presente pero agravan la escasez futura. La salida más persuasiva parece estar en una síntesis que algunos gobiernos locales empiezan a explorar: más oferta de vivienda donde hace falta, más vivienda social y asequible, mejores reglas de protección al inquilino, competencia donde hoy hay rentas oligopólicas y una fiscalidad progresiva diseñada con seriedad, no con consignas. Incluso el debate urbano de la izquierda estadounidense comenzó a moverse en esa dirección, aceptando que la ciudad justa necesita tanto producción como protección. En el Reino Unido, la apuesta reciente por multiplicar la vivienda social y asequible apunta a una intuición similar: el problema no se resuelve solo repartiendo mejor el dolor, sino ampliando realmente las posibilidades de acceso. [politico.com], [resolution...dation.org], [gov.uk], [mhclgmedia...log.gov.uk]

De modo que la pregunta “¿cuán peligrosos son?” quizá esté mal formulada si se plantea solo en términos ideológicos. El verdadero peligro no radica en que una nueva izquierda gane influencia, sino en que el centro siga sin entender por qué la gana. Si la economía de mercado quiere renovar su legitimidad, tendrá que demostrar que puede producir prosperidad compatible con seguridad material, movilidad social y acceso razonable a la vivienda. De lo contrario, estos nuevos socialistas seguirán creciendo no porque la historia retroceda, sino porque el presente se volvió demasiado caro, demasiado incierto y demasiado desigual para quienes habitan su base real. Y en política, cuando la moderación deja de ofrecer protección tangible, la audacia —incluso cuando mezcla buenas intuiciones con malas recetas— empieza a parecer la única salida disponible. [economist.com], [economist.com], [politico.com], [census.gov]

Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

Noticias relacionadas

Los nuevos socialistas: ¿cuán peligrosos son?
Grabado el 4 de junio.
https://www.economist.com/insider/the-insider/the-new-socialists-how-dangerous-are-they

lunes, 20 de abril de 2026

El juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Clarence Thomas, advierte sobre el progresismo como una amenaza para América


**El juez de la Corte Suprema Clarence Thomas advierte sobre el progresismo como una amenaza para América.**
«El progresismo está reemplazando los principios esenciales de la Declaración de Independencia.»
«Si piensas que estamos perdiendo la fe en nuestro país… levántate y participa. No te quedes de brazos cruzados.»
https://x.com/i/status/2045162433807863876

**Resumen completo y extractos clave del discurso del juez de la Corte Suprema Clarence Thomas del 15 de abril de 2026 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas en Austin (Hogg Memorial Auditorium), pronunciado como parte de los eventos por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.**

El discurso, de aproximadamente una hora (incluyendo preguntas y respuestas), fue transmitido en vivo por C-SPAN y ampliamente cubierto por Fox News y otros medios como “declaraciones completas”. Se centró en los principios perdurables de la Declaración, reflexiones personales de su infancia en la Georgia segregada y una fuerte crítica al progresismo como incompatible con los ideales fundacionales de Estados Unidos. No existe una transcripción pública completa y verbatim disponible gratuitamente en todos lados, pero se han publicado las partes principales y citas directas.

Temas centrales y estructura
Thomas elogió la nueva Escuela de Liderazgo Cívico de la UT y los esfuerzos por restaurar la enseñanza de la civilización occidental, la educación cívica y la tradición constitucional estadounidense. Argumentó que estas iniciativas son urgentemente necesarias porque los valores de la Declaración han “caído en desgracia”.
Relató sus primeros encuentros con los principios de la Declaración en un mundo segregado: las comunidades negras, su abuelo y las monjas inmigrantes irlandesas le enseñaron que los derechos provienen de Dios (o de la naturaleza), no del gobierno, lo que hace que las personas sean iguales en un sentido fundamental a pesar de la discriminación. Estos eran verdades “evidentes por sí mismas”: no eran solo filosofía abstracta, sino una “forma de vida” y “artículos de fe” vividos.

Contrastó esto con el cinismo moderno, el rechazo y la hostilidad hacia los ideales estadounidenses, a menudo fomentados por intelectuales y universidades.

Citas clave sobre el progresismo
Las secciones más destacadas abordan directamente el tema:
> «El progresismo busca reemplazar las premisas básicas de la Declaración de Independencia y, por tanto, nuestra forma de gobierno. Sostiene que nuestros derechos y nuestra dignidad no provienen de Dios, sino del gobierno. Exige de la gente una sumisión y debilidad incompatibles con una Constitución basada en el origen trascendente de nuestros derechos.»
Thomas trazó el progresismo (ejemplificado por Woodrow Wilson y John Dewey) como un rechazo de los derechos naturales, la igualdad ante el Creador y el gobierno limitado, a favor de la administración por expertos y derechos otorgados por el gobierno que evolucionan. Lo calificó de “retroprogresista” y señaló que ha coexistido de forma incómoda con los principios de la Declaración, pero “no es posible que los dos coexistan para siempre”. Lo vinculó con la oposición a los compromisos de la Declaración con la igualdad y los derechos naturales, contrastándolo con la audacia de los Fundadores.
Mencionó ejemplos históricos donde progresistas o ideologías relacionadas admiraron o se cruzaron con figuras como Stalin, Hitler, Mussolini y Mao (antes de sus atrocidades), así como problemas anteriores en EE.UU. como la eugenesia y la segregación, argumentando que se oponían a la base de derechos naturales de la Declaración.

Llamado a la acción y participación
Thomas instó a la ciudadanía activa en lugar del cinismo o la pasividad:
> «Creo que si no nos levantamos, tomamos posesión de nuestro país y asumimos responsabilidad por él, estamos permitiendo lentamente que otros controlen cómo pensamos y qué pensamos.»
> «Si piensas que está perdiendo confianza… levántate y participa. No te quedes sentado en la banca.»
Destacó el coraje y la devoción como la de los firmantes de la Declaración (dispuestos a arriesgar sus vidas y fortunas), los soldados de Valley Forge y líderes posteriores como Frederick Douglass, Lincoln y Martin Luther King Jr., quienes usaron los principios de la Declaración para criticar la esclavitud y la segregación. Criticó la demora de la Corte Suprema en derogar *Plessy v. Ferguson* (que él vivió bajo el régimen de Jim Crow) como una falta de coraje moral.
Otros puntos importantes:
- La Declaración establece el *propósito* del gobierno (proteger derechos inalienables); la Constitución proporciona la estructura.
- Los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son sagrados y preceden al gobierno.
- Animó a las generaciones más jóvenes a involucrarse en el gobierno, aprender educación cívica y rechazar la complacencia: la gente sabe más de programar teléfonos que de participar en el autogobierno.

Aspectos destacados de la sesión de preguntas y respuestas
Thomas respondió preguntas de estudiantes sobre sus opiniones favoritas (evita “llevar la cuenta” y valora el trabajo cuidadoso y discreto), las influencias de su abuelo, la aplicación del originalismo a temas modernos (como teléfonos celulares bajo la Cuarta Enmienda) y casos difíciles donde sus opiniones personales chocan con su deber constitucional. Enfatizó la moderación judicial, los límites del Artículo III y la disciplina.
El discurso ha sido elogiado por los conservadores como una poderosa defensa de los principios fundacionales y criticado por algunos en la izquierda por ser demasiado amplio al vincular el progresismo con tiranías del siglo XX o ignorar matices.

Fuentes de video para ver el discurso completo:
- Fox News / Facebook: video de “FULL REMARKS” de aproximadamente 53 minutos.
- C-SPAN: cobertura completa del evento, incluyendo preguntas y respuestas.
- Clips en YouTube de varios medios.

Se trató de un discurso público extendido poco común de Thomas, que enfatiza la renovación cívica de cara al 250 aniversario de Estados Unidos en 2026. Está en línea con su filosofía originalista de larga data y su enfoque en los derechos naturales.
---
Comentario 
El progresismo como advertencia y el deber cívico que exige respuesta

El reciente discurso del juez de la Corte Suprema Clarence Thomas en la Universidad de Texas —pronunciado en el marco del 250 aniversario de la Declaración de Independencia— plantea una advertencia que merece ser tomada en serio y examinada con rigor. Thomas afirmó que «el progresismo está reemplazando los principios esenciales de la Declaración de Independencia» y urgió a la ciudadanía: «Si piensas que estamos perdiendo la fe en nuestro país… levántate y participa. No te quedes de brazos cruzados». Esas frases condensan dos mensajes distintos: una interpretación histórica y filosófica, y un llamado a la acción cívica. Ambos requieren respuesta pública, pero no necesariamente la misma.

En su alocución, Thomas trazó una genealogía del progresismo que lo presenta como una corriente que sustituye la noción de derechos naturales por la idea de derechos otorgados y gestionados por el Estado y por expertos. Esa lectura conecta con su visión originalista y con su experiencia personal en la segregación, y por ello tiene peso moral y simbólico. Sin embargo, convertir esa crítica en una ecuación que iguale automáticamente al progresismo con formas autoritarias del siglo XX o con prácticas como la eugenesia exige matices: la historia política es compleja y las corrientes ideológicas contienen contradicciones internas. Señalar errores históricos de ciertos movimientos no basta para describir la totalidad de un campo intelectual contemporáneo.

El segundo mensaje de Thomas —la invitación a la participación— es, en cambio, inobjetable y saludable para la democracia. Cuando dice que permitir la pasividad equivale a dejar que otros «controlen cómo pensamos y qué pensamos», apunta a un peligro real: la erosión del compromiso cívico. Hoy, la desafección política, la desinformación y la polarización reducen la capacidad de deliberación pública. Recuperar la educación cívica, fomentar el debate informado y promover la participación ciudadana son tareas urgentes que trascienden etiquetas ideológicas.

No obstante, hay riesgos en la retórica que conviene evitar. Presentar al progresismo como una amenaza existencial puede alimentar la polarización y cerrar la puerta al diálogo. La democracia no se fortalece cuando las diferencias se convierten en demonización mutua; se fortalece cuando las discrepancias se discuten con argumentos, pruebas y respeto por las instituciones. Asimismo, la apelación a los principios fundacionales debe incluir la memoria completa de la historia: los ideales de la Declaración han sido invocados tanto para justificar la libertad como para denunciar sus incumplimientos. Recordar a figuras como Frederick Douglass o Martin Luther King Jr., tal como lo hizo Thomas, es recordar que la misma Declaración ha servido para ampliar derechos, no solo para preservarlos.

La lección práctica que deja este episodio es doble. Primero, la crítica intelectual al progresismo —o a cualquier corriente— debe ser precisa y basada en ejemplos concretos, no en analogías históricas que simplifiquen realidades distintas. Segundo, el llamado a la acción cívica debe traducirse en políticas públicas y en prácticas sociales: más educación cívica en las escuelas, mayor transparencia en las instituciones, incentivos reales para la participación electoral y comunitaria, y espacios de deliberación pública donde se confronten ideas sin descalificaciones.

Si la preocupación de Thomas es legítima en cuanto a la necesidad de defender ciertos principios constitucionales, la respuesta democrática adecuada no es la exclusión ni la estigmatización, sino la movilización informada. Levantarse y participar implica, entre otras cosas, escuchar a quienes piensan distinto, exigir responsabilidad a los gobernantes y cultivar una ciudadanía capaz de distinguir entre crítica fundada y alarmismo retórico.

En última instancia, la salud de la república depende menos de consignas que de prácticas: de escuelas que enseñen civismo, de tribunales que respeten la ley y de ciudadanos que ejerzan sus derechos con conocimiento y responsabilidad. Si el país está en riesgo, la cura no es la polarización sino la deliberación activa. Ese es el desafío que el discurso de Clarence Thomas plantea a todos los que creen en la vigencia de los principios fundacionales: convertir la preocupación en compromiso, y el compromiso en instituciones más fuertes y más inclusivas.

Luis Orlando Díaz Vólquez


El juez de la Corte Suprema Clarence Thomas advirtió sobre la amenaza que el progresismo representa para Estados Unidos y sus principios fundacionales durante un discurso sobre el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.

MÁS: https://trib.al/ntLl82z

Clarence Thomas warns of progressivism’s threat to US ahead of 250th anniversary https://www.washingtonexaminer.com/news/supreme-court/4531684/clarence-thomas-progressivism-threat-to-us/ 

viernes, 26 de diciembre de 2025

Comentario | Trump está obsesionado con el brutalismo |

Donald Trump ha convertido su cruzada contra la arquitectura brutalista en un símbolo político y cultural: más que un debate estético, es una batalla por la identidad de Washington y la narrativa de poder que quiere imponer. Su alianza con promotores inmobiliarios y el eco favorable en parte de la opinión pública revelan cómo la arquitectura se transforma en un campo de disputa ideológica. 

Brutalismo como enemigo político
- El brutalismo, estilo arquitectónico caracterizado por el uso masivo de concreto, geometrías rígidas y una estética austera, ha sido históricamente asociado con edificios gubernamentales de mediados del siglo XX. 
- Trump lo presenta como símbolo de burocracia opaca y decadencia institucional, un contraste con su promesa de “renovar” la capital. 
- La narrativa no es nueva: ya en su primer mandato, impulsó decretos para favorecer estilos “clásicos” en edificios federales, buscando una estética más monumental y “patriótica”. 

La alianza con promotores inmobiliarios
- Los desarrolladores privados de Washington ven en esta cruzada una oportunidad: reemplazar edificios brutalistas por proyectos más rentables y atractivos para el mercado. 
- La coincidencia entre intereses económicos y discurso político genera un frente común: Trump gana apoyo simbólico, los promotores obtienen beneficios materiales. 
- Esto explica por qué, a diferencia de otras batallas culturales, aquí parece haber menos resistencia y más entusiasmo. 

Opinión pública y estética del poder
- Parte de la ciudadanía percibe el brutalismo como frío, inhóspito y ajeno, lo que facilita que Trump capitalice el rechazo estético. 
- Sin embargo, críticos advierten que se trata de una simplificación peligrosa: el brutalismo también encarna ideales democráticos de accesibilidad y transparencia, al haber sido concebido como arquitectura pública sin ornamentos elitistas. 
- El análisis revela cómo la estética se instrumentaliza políticamente: lo que antes era un debate de arquitectos se convierte en un plebiscito sobre identidad nacional. 
---
Lo que está en juego
- Más que edificios, se discute el relato de la nación. Trump busca imponer una visión de grandeza clásica, mientras desmantela símbolos de modernidad institucional. 
- La obsesión con el brutalismo es una metáfora de su estilo de gobierno: polarizar, simplificar y transformar gustos en trincheras ideológicas
- El riesgo: que la arquitectura deje de ser un espacio de diversidad y memoria, y se convierta en un instrumento de homogeneización política. 

Conexión con Santo Domingo y el Caribe. Este debate conecta nuestros códigos culturales y narrativas institucionales: 
- En ciudades caribeñas, el brutalismo también dejó huella en edificios públicos de los años 60 y 70. 
- Editorializar este tema nos permite comparar cómo distintas sociedades resignifican su patrimonio arquitectónico: ¿se lo ve como legado incómodo o como símbolo de modernidad democrática? 
- En tu estrategia editorial, intentamos usar este caso para mostrar cómo la estética urbana refleja tensiones entre poder, ciudadanía y memoria histórica. 

👉 En síntesis: Trump no solo combate un estilo arquitectónico, sino que usa el brutalismo como enemigo cultural para reforzar su narrativa política. La pregunta clave es: ¿qué pierde una sociedad cuando convierte su arquitectura en campo de batalla ideológica? 

Contraste brutalismo vs. “clásico trumpiano”. Una reflexión sobre la publicación en The Economist: Donald Trump está obsesionado con el brutalismo

Esta vez el presidente tiene a los promotores inmobiliarios de la capital de su lado, y posiblemente también a la opinión pública.
https://www.economist.com/united-states/2025/12/24/donald-trump-has-it-in-for-brutalism?utmcampaign=sharedarticle

Qué es el brutalismo, el estilo arquitectónico protagonista de la película que ganó 3 premios Oscar (y cuáles son sus edificios más emblemáticos en América Latina)

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,La película "The Brutalist", nominada a los Oscar, trata de un arquitecto de la corriente brutalista.
    • Autor,Alicia Hernández
    • Título del autor,BBC News Mundo
  • Tiempo de lectura: 8 min

Salvaje, violento, feroz, despiadado, cruel.

Es posible que esas sean las palabras que te vengan a la cabeza si piensas en algo "brutal". Y que, por ende, se le aplica al término "brutalista", que ha tomado relevancia por la película que compitió este domingo en los Oscar.

Pero, en este caso, caeríamos en un error.

En la cinta de Brady Corbet, Adrien Brody interpreta a un arquitecto judío húngaro que emigra a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial y es contratado para construir un enorme centro cultural de hormigón para un magnate interpretado por Guy Pearce.

La película, una producción independiente que tuvo un costo de menos de US$13 millones y que dura 215 minutos con intermedio, consiguió 10 nominaciones a los Oscar, entre ellas a mejor película, mejor director, mejor guion y mejor actor principal.

Finalmente se alzó con tres estatuillas: mejor actor protagonista, mejor fotografía y mejor banda sonora original.

El personaje de Brody es The Brutalist, el brutalista, como se denomina a los arquitectos que formaron parte de una corriente arquitectónica conocida como brutalismo.

Reacción al modernismo

El brutalismo pretendía designar a arquitectos de nueva casta, jóvenes y ambiciosos que, desafiaban el movimiento anterior, el modernismo de periodo de entreguerras.

Su nombre nace de un juego de palabras con el término francés "brut".

"Proviene de la expresión francesa "béton brut", que significa "hormigón (concreto) crudo o en bruto", digamos como hormigón al natural. Aunque nace del francés, son los ingleses quienes lo bautizan así y, aunque la gente crea que proviene de que los edificios tienen volúmenes muy importantes, lo asocian con brutal, pero simplemente es porque justamente lo que se ve es el hormigón al natural, desnudo", cuenta a BBC Mundo Fernando Martínez Nespral, director del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas "Mario J. Buschiazzo" de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.

En concreto, el término "brutalista" fue concebido y popularizado por Reyner Banham, un crítico arquitectónico inglés de la influyente revista The Architectural Review.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,El complejo del Barbican, en Londres, es un claro ejemplo del brutalismo que se desarrolló en Reino Unido.

Pero es imposible hablar de brutalismo sin nombrar a su inspirador: Le Corbusier.

Este arquitecto y teórico de la arquitectura nacido en Suiza y nacionalizado francés hizo el proyecto Unité d'Habitation, un conjunto de edificios residenciales hecho con hormigón al natural. El primero se hizo entre 1945 y 1952 y se convirtió en inspiración para el estilo y pensamiento de los brutalistas.

"Es una corriente arquitectónica que salió de a partir de la posguerra, digamos en los tardíos 50. A partir de ese momento ocurre lo que nosotros llamamos la crisis del movimiento moderno, que nace tras la Primera Guerra Mundial con la idea de que, como había un mundo nuevo, iba a ser un mundo mejor, más justo, más pacífico", sostiene Fernando Martínez Nespral.

Llegó la Segunda Guerra Mundial, más cruenta aún que la Primera. Y, tras ella, un cambio en el mundo que, por supuesto, se trasladó a todas las artes, incluida la Arquitectura.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,El brutalismo se extendió por el mundo, y podemos ver ejemplos en Estados Unidos, como la Biblioteca Geisel, en el campus de la Universidad de California en San Diego.

El modernismo era "como muy frío, muy blanco, muy rectilíneo y purista, algo que se ha vuelto a poner de moda ahora con el minimalismo", explica el arquitecto.

Así, la reacción fue abogar justo por lo opuesto.

"En la idea de cuestionar y hacer las cosas distintas ante el fracaso de lo anterior, pensaron que ahora podrían volver a permitirse la expresividad de carácter escultórico de las cosas", apunta Martínez Nespral.

Un material económico y versátil

Aquí, explica el arquitecto, entra un material del que ya se conocían las ventajas y del que ya hemos hablado: el hormigón armado. Aunque, hasta ese momento, solo se usaba a modo de estructura.

"En el camino de explorar todas las posibilidades arquitectónicas, se plantea que puede usarse ya no solo como una estructura escondida, sino algo estético", señala el experto.

Y, como nos explica Fernando, es un material mucho más barato que tallar piedra y que se puede usar en lugares donde la piedra no existe.

Además, se volvió popular por la necesidad de crear estructuras funcionales y baratas, especialmente en Europa, que había quedado devastada por los estragos de la guerra.

Sin embargo, a pesar del menor coste del material y de su simplicidad, la arquitectura brutalista muestra textura, ritmo y movimiento, ya que precisamente el hormigón permite crear las formas que se quieran casi sin límite.

Su expansión en América Latina

Sin duda, el brutalismo tuvo una fuerte expansión en la antigua Unión Soviética. De hecho, la URSS hizo de este tipo de arquitectura una bandera ideológica.

"Les servía porque es una arquitectura muy expresiva para usarla con fines propagandísticos. Pero los soviéticos no fueron los únicos en usar el brutalismo y este trasciende ideologías", sostiene Martínez Nespral.

Así, vemos edificios brutalistas en India, Estados Unidos y, por supuesto, en América Latina.

"Hay lugares de Latinoamérica donde tuvo un desarrollo especial después de la guerra por el descubrimiento de petróleo", dice el experto, y pone los ejemplos de Ecuador y Venezuela.

Pero también se desarrolló en la región por "gobiernos que hicieron toda una política de sustitución de importaciones y tuvieron que hacer un desarrollo industrial forzado para empezar a ser autosuficientes y no depender de Europa".

Podemos ver ejemplos de arquitectura brutalista desde México hasta Argentina, pasando por Brasil, que es uno de los países que más edificios de esta corriente tiene.

Estos son algunos de los principales ejemplos en América Latina.

Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Buenos Aires, Argentina

Fuente de la imagen,Getty Images

El máximo exponente del brutalismo en Argentina fue Clorindo Testa, nacido en Italia pero nacionalizado argentino. A él pertenece este edificio, junto con Alicia Cazzaniga.

En el proyecto original se preveía el aprovechamiento del espacio dado y la preservación de los espacios verdes y se hizo con una construcción mínima en la planta baja, según cuenta la propia página de la Biblioteca.

Fuente de la imagen,Getty Images

"Destaca que la estructura principal ha sido resuelta en hormigón armado, revistiendo un carácter arquitectónico destinado a quedar expuesto", dice la entidad.

Desde 2019 es Monumento Histórico Nacional

Banco Central de Guatemala

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Banco Central de Guatemala

El Banco Central de Guatemala es sin duda uno de los iconos en la región de la arquitectura brutalista.

Los arquitectos artífices fueron José Montes Córdova y Raúl Minondo.

A día de hoy sigue siendo la sede del Banco de Guatemala, entidad que encargó el proyecto. Se encuentra en el centro cívico de la Ciudad de Guatemala, lugar que es Patrimonio Cultural de la Nación.

Aparte de los detalles de arquitectura brutalista clásicos, como el uso del hormigón y sus enormes formas, este edificio presenta una particularidad: dos de sus fachadas están revestidas con figuras que representan el códice Maya.

Esta parte, que lo hace singular, está hecha también de hormigón y lo diseñaron los artistas guatemaltecos Dagoberto Vásquez Castañeda y Roberto González Goyri.

Edificio de la Cepal, Santiago de Chile

Fuente de la imagen,CEPAL

El edificio, que es sede de la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas, fue construido por Emilio Duhart en colaboración con Christian de Groote, Roberto Goycoolea y Oscar Santelices en 1966.

El proyecto se inspiró directamente en las ideas de Le Corbusier.

"El edificio tiene hormigón a la vista y juego de volúmenes, además de combinar elementos alusivos a la historia y el arte de América Latina", apuntan en la web oficial de la Cepal.

Es una gran estructura de concreto armado, robusta y ligera a la vez, en la que el piso principal aparece sostenido por 28 pilares.

Además, la belleza de este edifico reside en su integración con la Cordillera de los Andes y el río Mapocho y se completa con un estanque oval y juegos de agua rodeados por jardines con aves acuáticas y pavos reales.

México

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Biblioteca de la Universidad Nacional Autónoma de México

El diseño de la biblioteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es de Juan O'Gorman y es de las obras más emblemáticas del brutalismo en este país.

Como pasa con el Banco Central de Guatemala, este edificio integra los preceptos del brutalismo, pero le agrega diseños propios de la cultura mexicana en su fachada.

El edificio es de 1959, los primeros años del brutalismo.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Museo Rufino Tamayo

El Museo Rufino Tamayo data de los 70 y es obra de los arquitectos mexicanos Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky.

Es de los pocos edificios en México que, desde su inicio, se proyectó para albergar un museo.

Tiene el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el rubro "Bellas Artes".

Brasil

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Catedral Metropolitana de São Sebastião en Río de Janeiro.

Brasil es un país latinoamericano fuertemente influenciado por el brutalismo en la arquitectura.

El SESC Pompeia en Sao Paulo o la Catedral Metropolitana de São Sebastião en Río de Janeiro son algunos de sus ejemplos.

Fuente de la imagen,Getty Images

Teatro Teresa Carreño, Venezuela

Fuente de la imagen,Luis Chacín/Archivo: IAM Venezuela

El teatro Teresa Carreño, en Caracas, pertenece también al brutalismo tardío, como ocurre con el SESC Pompeia de Brail, ya que que se completa en 1983

Desde su construcción se convierte en uno de los más importantes de América Latina.

Los arquitectos de este proyecto fueron Tomás Lugo, Jesús Sandoval y Dietrich Kunckel.

Es un edificio que combina la arquitectura y el arte con un gran desarrollo técnico para una acústica y un sistema de refrigeración perfectos.

Embajada de Rusia en La Habana, Cuba

Fuente de la imagen,Getty Images

La influencia de la antigua Unión Soviética y, por ende, del brutalismo, se siente en Cuba. Y una de las obras que expone sin duda esta relación es la embajada de Rusia en La Habana.

Comenzó la construcción en 1978 y se inauguró en 1987, a dos años de que la URSS de disolviera.

El edificio ocupa un enorme terreno en el barrio costero de Miramar, sitio donde están buena parte de las embajadas del país.

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

También puedes seguirnos en YouTubeInstagramTikTokXFacebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp.

Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

lunes, 4 de julio de 2022

En qué se diferencia la nueva ola de izquierda en América Latina de la “marea rosa” que surgió hace dos décadas

En qué se diferencia la nueva ola de izquierda en América Latina de la “marea rosa” que surgió hace dos décadas

  • Gerardo Lissardy
  • BBC News Mundo
Gustavo Petro

FUENTE DE LA IMAGEN,AFP

Pie de foto,

El colombiano Gustavo Petro es el último de los izquierdistas electos presidentes en América Latina.

Uno tras otro, distintos países de América Latina han elegido gobiernos de izquierda y una nueva ola política parece recorrer la región.

Desde 2018, líderes ubicados a la izquierda del espectro político llegaron a la presidencia de México, Argentina, Bolivia, Perú, Honduras, Chile y Colombia.

El fenómeno podría completarse en las elecciones de octubre en Brasil, donde el expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva tiene amplia ventaja en las encuestas de intención de voto.

Si bien otros países de la región han escogido gobiernos de distinto signo político en los últimos años, un triunfo de Lula dejaría a las siete naciones más pobladas de Latinoamérica y sus seis mayores economías en manos de la izquierda.

Todo esto evoca para algunos lo que ocurría en el subcontinente durante la primera década de este siglo, cuando tres de cada cuatro sudamericanos pasaron a ser gobernados por presidentes de izquierda.

Pero hay enormes diferencias entre aquella "marea rosa" que cubría América Latina y la ola progresista actual, que según expertos corre el riesgo de ser más limitada.

Mapa mostrando los actuales gobiernos de izquierda en América Latina

Un "degradé"

En un contexto de rabia con los políticos, desigualdad y estancamiento económico, el voto de los latinoamericanos en los últimos tiempos ha sido pendular: de izquierda a derecha y ahora nuevamente hacia la izquierda.

La regla en las elecciones libres de la región es el triunfo de la oposición.

"Lo importante es cambiar de lado para ver si las cosas mejoran, porque el grado de descontento en América Latina nunca había sido más alto que ahora", dice Marta Lagos, directora de la encuesta de opinión regional Latinobarómetro, a BBC Mundo.

"La ideología cada día es menos relevante en las elecciones", agrega. "La gente se ha ido aglomerando en el centro político (y) para el lado que se inclinan los votantes de centro le dan la victoria a los gobernantes".

Algo que tienen en común los candidatos de izquierda en la región —y parece ayudarlos a atraer esos votos cruciales de centro— es su mayor énfasis en la acción del Estado para disminuir la desigualdad económica.

Antes, los presidentes de izquierda se distinguían entre sí por ser más radicales, como el venezolano Hugo Chávez, o moderados, como Lula o la chilena Michelle Bachelet.

Hugo Chávez, Evo Morales, Lula y Rafael Correa

FUENTE DE LA IMAGEN,AFP

Pie de foto,

Hugo Chávez, Evo Morales, Lula y Rafael Correa fueron protagonistas de la "marea rosa" de gobiernos de izquierda en la década de 2000.

Los gobernantes de la nueva ola son mucho más heterogéneos.

Lagos los divide en cuatro tipos diferentes de izquierda: nueva (donde ubica a los presidentes electos en Chile y Colombia), populista (México), tradicional (Argentina, Bolivia, Honduras) o dictatorial (a su juicio Venezuela, Nicaragua y Cuba, donde llevan años en el poder).

Y hoy algunos líderes de izquierda parecen más dispuestos que en el pasado a desmarcarse de otros en la región.

Antes de ser electo presidente de Chile, Boric criticó la represión de disidentes en Cuba y Nicaragua y, tras su triunfo electoral, dijo a BBC Mundo en enero que "Venezuela es una experiencia que más bien ha fracasado".

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, habló en febrero de "una izquierda cobarde", algo que muchos interpretaron como una respuesta a Boric.

Boric.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

Con apenas 36 años, el chileno Gabriel Boric es el presidente más joven de la región.

Mientras tanto, el presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, ha llamado de "dictador" a Maduro, aunque se apresta a restablecer relaciones con su gobierno.

Heinz Dieterich, un sociólogo alemán que acuñó el concepto de "socialismo del siglo XXI" al que luego se refirió Chávez en 2005, descarta que esa expresión pueda aplicarse hoy a lo que ocurre en países de la región como Chile, Argentina o Bolivia.

"Ninguno de estos gobiernos quiere el socialismo del siglo XX, que es el socialismo de Cuba", dice Dieterich a BBC Mundo. "Pero tampoco quieren un socialismo del siglo XXI porque eso significa superar la economía de mercado y tener un Estado fuerte que puede controlar a las corporaciones".

"Bien distinta la vida"

Tal vez la mayor diferencia entre la ola izquierdista de antaño y la de ahora en Latinoamérica es el escenario en que surgen.

Entre 2000 y 2014, el boom internacional de las materias primas dio a los presidentes de la región una billetera gorda para invertir en programas sociales y proyectos estatistas de todo tipo.

La controversia por el aguacate mexicano en Costa Rica dura casi 2 años.

FUENTE DE LA IMAGEN,RONALDO SCHEMIDT/AFP

Eso a su vez consolidó un amplio respaldo político-electoral con mayorías legislativas para los gobiernos, que lograban reformas y reelecciones por doquier.

Expresidentes como el ecuatoriano Rafael Correa, el boliviano Evo Morales y el propio Chávez llegaron a modificar las constituciones de sus países y ejercieron distintos mandatos consecutivos.

Ahora, con una guerra en Europa, una inflación en alza y un encarecimiento tanto del crédito como de los insumos, las economías de la región tienen más dificultades para aprovechar el alza en los precios de materias primas.

Y los gobiernos pueden gastar mucho menos de lo que sus ciudadanos quieren en tiempos de pandemia de covid y malestar social.

violencia en las protestas en Chile en 2020.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

"Implementar políticas a la izquierda con bastante dinero es una cosa; ahora no tendrán esos recursos", compara Marcelo Coutinho, un profesor de política internacional en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) experto en América Latina.

Y señala que a esto se suman "límites políticos y una oposición mucho más aguerrida y organizada a la derecha, con la que es difícil establecer un diálogo a veces".

En Perú, el presidente izquierdista Pedro Castillo mantiene un pulso con el Congreso, que investiga un presunto caso de corrupción en su gobierno.

Y en países como Chile o Colombia, los estallidos sociales de 2019 que contribuyeron al ascenso de la izquierda reflejaron una volatilidad política que ahora puede volverse en contra de los nuevos presidentes, advierten analistas.

Protesta contra la inflación en Venezuela.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

"Hay procesos de inestabilidad crecientes que pueden estallar en los próximos años", dice Coutinho a BBC Mundo. "Eso también va a ser una complicación que hará bien distinta la vida de estos gobernantes".

Nueva agenda

Por otro lado, tanto Boric como Petro alzan con más fuerza banderas como el cuidado del medio ambiente o la igualdad de género y raza.

El joven mandatario chileno anunció este mes el cierre de la fundición cuprífera estatal Ventanas para detener "recurrentes casos de intoxicación", lo que marca un cambio importante de política ambiental en el país.

Y Petro ha prometido algo aún más ambicioso: acelerar la transición energética desde la industria extractiva a una economía "descarbonizada", pese a que el petróleo es una fuente clave de ingresos del Estado colombiano.

Andrés Manuel López Obrador

FUENTE DE LA IMAGEN,GOBIERNO DE MÉXICO

Pie de foto,

El mexicano Andrés Manuel López Obrador es otro de los presidentes de izquierda en la región.

Esto contrasta con la agenda de líderes de la vieja "marea rosa", desde Chávez hasta Lula, que hicieron de la explotación petrolera una prioridad.

De hecho, las diferencias persisten: Lula dijo recientemente que la idea de Petro de crear un bloque antipetróleo con líderes progresistas regionales "no es real" en este mundo.

Otros presidentes izquierdistas como el mexicano Andrés Manuel López Obrador y el boliviano Luis Arce también le apuestan a industrias extractivas.

Sin embargo, quizás en esto la nueva política que hoy proponen Boric y Petro sintonice mejor con la sociedad que la vieja política, sugiere Lagos.

"Hay una conciencia medioambiental en América Latina", dice la directora de Latinobarómetro. "Entonces toda política que sea medioambientalmente correcta va a tener grandes apoyos de la población".

Línea

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Saltar contenido de YouTube, 1
Título del video,Advertencia: El contenido de sitios externos y terceras partes puede contener publicidad

Fin del contenido de YouTube, 1

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-61977393?at_custom2=twitter&at_campaign=64&at_custom3=BBC+Mundo&at_custom4=0BE37436-FB54-11EC-AC9C-07CC923C408C&at_custom1=%5Bpost+type%5D&at_medium=custom7