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domingo, 8 de febrero de 2026

Vietnam ante Occidente: entre la memoria estratégica y el cálculo del poder

Vietnam ante Occidente: entre la memoria estratégica y el cálculo del poder

| Por Luis Orlando Díaz Vóquez | @GuasabaraEditor @LuisOrlandoDia1

La filtración de un documento interno atribuido a instancias militares vietnamitas, divulgado a través de un reporte que lo identifica como “The 2nd U.S. Invasion Plan” (agosto de 2024), ha reactivado titulares sobre una supuesta desconfianza estructural de Hanói hacia Washington y sus aliados. Ese material, según la cobertura periodística, describe escenarios de “guerra de agresión” y pone el acento en el riesgo de injerencia política bajo la lógica de “revoluciones de color”, aun cuando reconoce que el riesgo inmediato de una guerra es bajo. Tomado literalmente, el texto parecería contradecir la imagen de acercamiento bilateral construida en los últimos años; leído geopolíticamente, en cambio, ilustra un rasgo clásico de los Estados medianos: cooperar en la superficie mientras se planifica para lo impensable en el subsuelo.

Ese doble registro no es anomalía; es doctrina. La arquitectura oficial de defensa vietnamita ha reiterado por décadas la política de “noes” —no alianzas militares, no alinearse con un país contra otro y no permitir bases extranjeras—, fórmula concebida para maximizar autonomía estratégica en un vecindario dominado por potencias. La actualización doctrinal en torno al Libro Blanco de Defensa de 2019 amplía el mensaje: añade un énfasis explícito en no usar o amenazar con el uso de la fuerza, y a la vez preserva márgenes de flexibilidad “según circunstancias y condiciones específicas” para profundizar vínculos de defensa cuando convenga. En otras palabras, el principio rector no es la confianza sentimental sino la maniobra: neutralidad operativa, diversificación de socios y opciones abiertas para cuando el entorno se degrade.

En ese contexto, la elevación de la relación entre Vietnam y Estados Unidos al nivel de Asociación Estratégica Integral (2023) debe entenderse menos como un “giro de bloque” y más como un instrumento de balance. El propio texto del entendimiento bilateral subraya respeto a la Carta de la ONU, al derecho internacional y al sistema político de cada parte, además de cooperación amplia en prosperidad y seguridad. La estrategia estadounidense, a su vez, presenta a Vietnam como socio de un Indo-Pacífico “libre y abierto”, con interés en libertad de navegación y resiliencia de cadenas de suministro, sin asumir posturas sobre soberanía territorial en el Mar de China Meridional. Vistas así, las declaraciones públicas y los planes de contingencia no se excluyen: se complementan. Un Estado puede cooperar con una potencia para elevar capacidades económicas y tecnológicas y, simultáneamente, contemplar escenarios extremos por simple prudencia institucional. 

La clave está en lo que Vietnam teme realmente. Las notas sobre “revolución de color” que aparecen en la cobertura del documento filtrado remiten al corazón de la seguridad del régimen: el riesgo no es solo militar, sino político. Ese énfasis es coherente con el estilo de política exterior que analistas describen como “diplomacia del bambú”: raíces firmes (soberanía e independencia), tronco resistente (cohesión interna) y ramas flexibles (adaptación táctica y multilateralismo). Tal aproximación procura beneficios de múltiples direcciones sin quedar atrapada en rivalidades ajenas, lo que explica por qué Hanói puede ampliar la cooperación con Occidente y, en paralelo, mantener canales densos con su vecino del norte. 

La geoeconomía refuerza esa lectura. Estados Unidos continúa siendo el mayor mercado de exportación de Vietnam, con cifras de aduanas vietnamitas que sitúan los envíos a ese destino alrededor de 119 mil millones de dólares en 2024 dentro de un intercambio bilateral superior a 132 mil millones. A la vez, China aparece descrita en análisis especializados como el principal socio comercial agregado de Vietnam y un componente decisivo de su metabolismo industrial, lo que condiciona cualquier postura maximalista. En el tablero de las cadenas globales de valor, Vietnam se ha convertido en un nodo manufacturero relevante; por eso su política exterior no es ideológica, sino logística: evitar shocks que interrumpan exportaciones, inversión y acceso tecnológico, mientras se preserva margen para resistir presiones políticas de cualquiera de los grandes. 

La dimensión marítima completa el triángulo. El Mar de China Meridional es simultáneamente autopista comercial, reservorio de recursos y teatro de coerción incremental; informes estadounidenses describen la disputa como un pulso entre reclamaciones expansivas, interpretaciones divergentes de la Convención del Mar y prácticas de presión bajo el umbral del conflicto abierto. Para Vietnam, no se trata de un asunto periférico: es un problema existencial de soberanía, seguridad y comercio. De ahí que Hanói haya acelerado en los últimos años la ampliación y fortificación de posiciones en las Spratly, acompañando la modernización naval con infraestructura que aumenta persistencia operativa y capacidad de reabastecimiento. En ese escenario, la presencia de Occidente —no necesariamente como “protector”, sino como equilibrador del entorno estratégico— ofrece a Vietnam un beneficio indirecto: elevar el costo político de la coerción y ampliar el espacio diplomático de la disuasión.

Sin embargo, conviene evitar dos lecturas simplistas. La primera es asumir que el documento filtrado prueba un giro antiestadounidense irreversible; la propia cobertura subraya que, aun en esa narrativa de sospecha, se admite baja probabilidad de guerra y se trata de planificación de contingencias, práctica común en fuerzas armadas. La segunda es creer que el acercamiento con Washington equivale a alineamiento automático contra Pekín; la doctrina de “noes” y la lógica del bambú existen precisamente para impedir que Vietnam sea arrastrado a coaliciones rígidas que limiten su autonomía. La geopolítica real de Hanói consiste en administrar simultáneamente cooperación económica, prudencia militar y control político interno, todo bajo una premisa: sobrevivir como Estado soberano en una zona donde la presión de grandes potencias es constante.

Visto desde Occidente, el punto estratégico no es “ganar” a Vietnam como pieza de ajedrez, sino consolidar un marco de relación que haga innecesaria la coerción y rentable la cooperación. El lenguaje oficial de la Asociación Estratégica Integral apuesta por ese marco al hablar de respeto mutuo, soberanía e integración en una región estable y próspera. Y, si algo enseña el episodio del documento filtrado, es que el principal activo occidental en el Sudeste Asiático no es la retórica, sino la previsibilidad institucional: comercio abierto, transferencia tecnológica sostenible, cooperación en resiliencia y un respaldo consistente al derecho internacional como regla del juego. Para Vietnam, esa previsibilidad no elimina sus reflejos históricos; los vuelve administrables. Para Occidente, reconocer esa psicología estratégica —memoria de guerra, miedo a la injerencia y obsesión por la autonomía— es la condición para una relación madura, menos moralista y más realista, capaz de producir estabilidad en el único terreno donde realmente se decide la influencia: el costo y el beneficio de las opciones.

Luis Orlando Díaz Vólquez, articulista

@GuasabaraEditor @LuisOrlandoDia1

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Versión académica

Democracia, seguridad regional y diplomacia del bambú: Vietnam entre la asociación estratégica con Estados Unidos, la gravitación de China y la arquitectura occidental del Indo-Pacífico
Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La publicación periodística sobre un documento interno vietnamita identificado como “The 2nd U.S. Invasion Plan” (agosto de 2024) reactivó un debate que suele reaparecer cuando Estados medianos conviven con potencias: la distancia entre el discurso diplomático público y la planificación militar de contingencia. Reportes recientes describen que dicho texto, divulgado por una organización que afirma haber obtenido el documento, caracteriza a Estados Unidos como un actor “beligerante” y plantea escenarios de “guerra de agresión”, aun admitiendo que el riesgo inmediato de un conflicto directo sería bajo. Este episodio, lejos de invalidar la cooperación con Washington, ayuda a entender la lógica profunda de Hanói: el objetivo estratégico no es “elegir bando”, sino preservar autonomía en un entorno de competencia entre grandes potencias y de tensiones marítimas persistentes. Desde una perspectiva favorable a Estados Unidos, a la democracia y a Occidente, el caso ofrece una oportunidad para precisar qué aporta el orden liberal y por qué el alineamiento normativo con reglas, transparencia y libertad de navegación resulta más estabilizador para Vietnam y para el Sudeste Asiático que la coerción incremental y la ambigüedad legal. [abcnews.go.com], [thediplomat.com] [amti.csis.org], [congress.gov] [bidenwhite…chives.gov], [congress.gov]

La elevación de la relación Vietnam–Estados Unidos a una Asociación Estratégica Integral en septiembre de 2023 constituye un hito precisamente porque se asienta en principios jurídicos y políticos explícitos: respeto a la Carta de las Naciones Unidas, al derecho internacional y al sistema político de cada parte, además de reconocimiento de soberanía e integridad territorial. Esta formulación es relevante por su contenido y por su señal: si una potencia actúa como socio, no como tutor, habilita márgenes de cooperación sin forzar subordinación. En términos de gobernanza regional, Washington ha descrito el vínculo como una contribución a un Indo-Pacífico “estable, seguro, libre y abierto”, en el que Vietnam —como nodo creciente de cadenas de suministro— se beneficia de resiliencia económica y previsibilidad institucional. La tesis central de este artículo es que el valor geopolítico de Occidente no radica en “arrastrar” a Vietnam contra China, sino en fortalecer un marco de reglas y controles (compliance) que reduzca la rentabilidad estratégica de la coerción, amplíe la autonomía decisional vietnamita y refuerce la seguridad regional. [bidenwhite…chives.gov], [vn.usembassy.gov] [state.gov], [bidenwhite…chives.gov] [state.gov], [cfr.org]

Para comprender la aparente paradoja del documento filtrado, conviene recordar que la doctrina de defensa vietnamita se ha articulado durante años alrededor de los “noes”: no alianzas militares, no alinearse con un país contra otro y no permitir bases militares extranjeras en su territorio. Análisis del Libro Blanco de Defensa de 2019 señalan que Vietnam reafirmó esos principios e incorporó un énfasis adicional en no usar o amenazar con el uso de la fuerza, a la vez que preservó flexibilidad “según circunstancias y condiciones específicas” para desarrollar relaciones de defensa “necesarias y apropiadas”. En lenguaje geopolítico, esto equivale a una “neutralidad armada”: cooperación selectiva, diversificación de socios y apertura táctica para endurecer o suavizar vínculos conforme cambie el balance de poder. Por eso, la planificación de contingencias contra actores diversos no debe interpretarse como una política exterior antioccidental, sino como una práctica típica de seguridad nacional en un Estado que aprendió —históricamente— a desconfiar de dependencias absolutas. [rand.org], [iseas.edu.sg] [amti.csis.org], [iseas.edu.sg] [amti.csis.org], [diplomacy.edu] [abcnews.go.com], [rand.org]

En el plano geoeconómico, la asociación con Estados Unidos representa para Vietnam un ancla de prosperidad y un incentivo para la modernización productiva bajo estándares de mercado. La evidencia disponible sitúa a Estados Unidos como el mayor mercado de exportación vietnamita, con estimaciones aduanales que ubican las exportaciones hacia ese destino alrededor de 119 mil millones de dólares en 2024, dentro de un intercambio bilateral superior a 132 mil millones. Esa densidad comercial explica por qué Hanói considera estratégico sostener un canal fluido con Washington: acceso a demanda, integración a cadenas globales y credibilidad para atraer inversión en sectores de alto valor. Desde un enfoque prooccidental, este vínculo no se agota en cifras; también transmite prácticas y estándares que suelen acompañar el comercio con democracias avanzadas: transparencia, trazabilidad, gobernanza corporativa y cumplimiento regulatorio, factores que reducen riesgos sistémicos y elevan la calidad institucional del desarrollo. [wtocenter.vn], [state.gov] [state.gov], [wtocenter.vn] [bidenwhite…chives.gov], [state.gov]

Sin embargo, cualquier lectura seria debe incorporar el papel de China, tanto como potencia geoeconómica como vector de presión estratégica en el Mar de China Meridional. Informes y análisis sobre la disputa marítima describen que China sostiene reclamaciones amplias y que la región es escenario de fricción persistente, donde están en juego rutas marítimas críticas, recursos y la interpretación de derechos en zonas económicas exclusivas bajo la Convención del Mar. Vietnam, por su parte, ocupa un lugar singular: comparte interdependencia económica con China —incluida la inserción industrial regional— y simultáneamente enfrenta un problema de soberanía y seguridad asociado a la militarización y a la coerción marítima. Esta combinación empuja a Hanói a una estrategia de equilibrio: resistir presiones en el mar sin romper el circuito económico continental, y ampliar vínculos con Occidente sin convertirlos en alianza formal. Desde la óptica democrática occidental, esa estrategia es comprensible y, a la vez, perfectible: mientras más robusto sea el marco jurídico regional y más creíbles sean los costos internacionales de la coerción, menor será el margen para la imposición unilateral. [congress.gov], [cfr.org] [amti.csis.org], [cfr.org] [amti.csis.org], [rand.org]

La seguridad regional del Indo-Pacífico se decide, en gran medida, en el Mar de China Meridional, no solo por disputas de soberanía, sino por la gobernanza de los “commons” marítimos: libertad de navegación, protección de líneas de comunicación y prevención de incidentes. Un reporte del Congreso de Estados Unidos sintetiza el desacuerdo central: mientras la posición mayoritaria interpreta que la Convención del Mar permite navegación y operaciones militares en la ZEE de un Estado costero sin autorización, China —y algunos otros— sostienen una interpretación más restrictiva, lo que genera fricciones recurrentes. Para Vietnam, el mar es un asunto existencial porque su economía depende del flujo marítimo; reportes recientes destacan que Hanói ha incrementado obras en puestos avanzados y capacidades para sostener presencia, entendiendo la disputa como parte de su seguridad nacional. En este escenario, el aporte occidental es fundamentalmente estabilizador cuando se traduce en disuasión indirecta, capacidad de monitoreo, cooperación en seguridad marítima y, sobre todo, defensa de la legalidad internacional como estándar de conducta. [congress.gov], [cfr.org] [defensenews.com], [voanews.com] [state.gov], [congress.gov]

La llamada “doctrina del bambú” —o “bamboo diplomacy”— ofrece un lente útil para explicar por qué Vietnam puede profundizar con Estados Unidos y, al mismo tiempo, evitar el alineamiento rígido. La doctrina, atribuida en su formulación moderna al liderazgo vietnamita, utiliza la metáfora del bambú: raíces fuertes (soberanía), tronco firme (interés nacional) y ramas flexibles (adaptación). En el plano operativo, la diplomacia del bambú se expresa en diversificación y multilateralismo: múltiples asociaciones estratégicas, participación activa en foros internacionales y búsqueda de beneficios económicos con distintos polos sin quedar atrapado en rivalidades. Para Occidente, comprender esta doctrina es clave porque impide expectativas irreales: Vietnam no está “disponible” para una alianza clásica, pero sí para una cooperación robusta basada en respeto, beneficios recíprocos y reglas. En términos normativos, la doctrina del bambú también explica por qué la promoción de valores democráticos debe ser inteligente: no como imposición, sino como incentivo asociado a resultados —prosperidad, Estado de derecho, calidad regulatoria— que refuercen la estabilidad doméstica y la legitimidad internacional. [diplomacy.edu], [orfonline.org] [bidenwhite…chives.gov], [amti.csis.org] [bidenwhite…chives.gov], [state.gov]

La narrativa sobre “revoluciones de color” mencionada en los reportes del documento filtrado revela un punto sensible: la seguridad del régimen suele interpretarse como parte inseparable de la seguridad nacional. Según la cobertura, la preocupación de sectores militares no se limita al plano bélico, sino a la posibilidad de que actores externos incentiven cambios políticos internos. Este dato es crucial para el análisis prooccidental, porque obliga a distinguir entre la democracia como ideal normativo y la democracia como estrategia de cambio. Si Occidente desea relaciones sostenibles con Vietnam, necesita reducir la percepción de amenaza existencial y aumentar la percepción de beneficio estratégico. Ello no implica renunciar a principios democráticos, sino jerarquizar instrumentos: cooperación institucional, educación, transferencia tecnológica, fortalecimiento del Estado de derecho económico y apoyo a la resiliencia social mediante intercambios, creando “densidad” de vínculos que haga más costoso el retorno a la desconfianza estructural. [abcnews.go.com], [thediplomat.com] [bidenwhite…chives.gov], [state.gov] [state.gov], [bidenwhite…chives.gov]

Desde la perspectiva de la política exterior estadounidense, el enfoque “libre y abierto” busca precisamente preservar un entorno donde las economías medianas no sean obligadas a aceptar esferas de influencia coercitivas. Documentos oficiales de la relación bilateral subrayan que una Vietnam “fuerte, independiente, próspera y resiliente” beneficia a ambos países y contribuye a la estabilidad regional. Esta lógica es compatible con la diplomacia del bambú: Vietnam desea independencia; Estados Unidos declara apoyarla; y el mecanismo de compatibilidad es la cooperación sin subordinación, basada en reglas y en respeto formal. Cuando Occidente se alinea con el derecho internacional —y lo aplica de manera consistente— ofrece una plataforma para que los Estados medianos negocien con mayor margen frente a potencias revisionistas o coercitivas. [bidenwhite…chives.gov], [state.gov] [bidenwhite…chives.gov], [vn.usembassy.gov] [congress.gov], [cfr.org]

Ahora bien, ¿qué implica todo esto para China? Implica que el “espacio de maniobra” de Pekín se reduce cuando Vietnam tiene alternativas económicas, tecnológicas y diplomáticas creíbles. La evidencia de ampliación de instalaciones y presencia vietnamita en el Mar de China Meridional sugiere que Hanói busca elevar su capacidad de sostener posiciones y disminuir vulnerabilidades logísticas, en parte como respuesta a la militarización regional. A su vez, análisis sobre la disputa marítima remarcan que la coerción y la intimidación —incluidas presiones por interpretaciones restrictivas en ZEE— alimentan tensiones que pueden derivar en escaladas accidentales. En este marco, la cooperación Vietnam–Estados Unidos funciona como “seguro estratégico” sin necesidad de alianza formal: más capacidad, más opciones, más costos para el uso de la fuerza o para el “salami slicing” político-militar. Desde una visión favorable a Occidente, esto contribuye a un equilibrio más estable, porque desincentiva soluciones unilaterales y favorece arreglos negociados dentro de marcos multilaterales. [defensenews.com], [voanews.com] [congress.gov], [cfr.org] [state.gov], [congress.gov] [cfr.org], [congress.gov]

El episodio del documento filtrado, por tanto, debe ser interpretado como una señal de fricción interna y como recordatorio de que la memoria histórica pesa en las instituciones de seguridad. Los reportes citan que esa filtración expone tensiones en la élite, donde sectores más conservadores o alineados con la defensa serían reticentes a profundizar el acercamiento con Washington. Lejos de ser un motivo para que Occidente retroceda, esta realidad sugiere lo contrario: profundizar la cooperación de forma que produzca beneficios visibles y reduzca temores de injerencia, manteniendo una narrativa coherente de respeto a la soberanía vietnamita. La democracia y los valores occidentales se defienden con consistencia institucional, no con gestos erráticos; y la confianza estratégica se construye cuando las políticas son previsibles, los compromisos se cumplen y el comercio se acompaña de estándares que fortalecen capacidades estatales y empresariales. [abcnews.go.com], [independent.co.uk] [bidenwhite…chives.gov], [state.gov] [state.gov], [bidenwhite…chives.gov]

En síntesis, Vietnam se encuentra en una posición que ilustra la geopolítica contemporánea: Estados medianos que prosperan mediante apertura económica y diversificación diplomática, al tiempo que enfrentan tensiones de seguridad por disputas marítimas y rivalidad entre potencias. La diplomacia del bambú explica la preferencia vietnamita por la flexibilidad, pero también muestra su límite: sin un entorno regional regulado por reglas, la flexibilidad puede convertirse en vulnerabilidad. Desde un enfoque proestadounidense, prodemocracia y prooccidental, la respuesta estratégica no es exigir alineamientos, sino consolidar un orden regional donde el derecho internacional y la libertad de navegación sean la norma; donde la cooperación tecnológica y comercial eleve la resiliencia; y donde Vietnam encuentre en Occidente un socio confiable, respetuoso y útil para su autonomía. En ese marco, China seguirá siendo un actor inevitable, pero su margen para imponer hechos consumados disminuirá en la medida en que el Sudeste Asiático —con Vietnam como pieza clave— disponga de alternativas reales y de una arquitectura institucional que premie la cooperación y castigue la coerción. [diplomacy.edu], [cfr.org] [bidenwhite…chives.gov], [congress.gov] [cfr.org], [state.gov]

Referencias

ABC News. (2026, febrero 3). Internal document shows the Vietnamese military preparing for a possible American war. https://abcnews.go.com/US/wireStory/internal-document-shows-vietnamese-military-preparing-american-war-129800527

Center for Preventive Action, Council on Foreign Relations. (2024, septiembre 17). Territorial Disputes in the South China Sea. https://www.cfr.org/global-conflict-tracker/conflict/territorial-disputes-south-china-sea

Congressional Research Service. (2025, diciembre 22). China Primer: South China Sea Disputes (IF10607). https://www.congress.gov/crs_external_products/IF/PDF/IF10607/IF10607.13.pdf

Diplomacy.edu. (2025). Bamboo diplomacy in 2025. https://www.diplomacy.edu/topics/bamboo-diplomacy/

Hiep, L. H. (2019, diciembre 10). New White Paper Reveals Little Change to Vietnam’s Defence Policy. ISEAS–Yusof Ishak Institute. https://www.iseas.edu.sg/media/commentaries/new-white-paper-reveals-little-change-to-vietnams-defence-policy-by-le-hong-hiep/

Hunt, L. (2026, febrero 5). Vietnam Planning For ‘Second US Invasion,’ Leaked Government Document Claims. The Diplomat. https://thediplomat.com/2026/02/vietnam-planning-for-second-us-invasion-leaked-government-document-claims/

Nguyen, T. P. (2019, diciembre 17). Vietnam’s 2019 Defense White Paper: Preparing for a Fragile Future. Asia Maritime Transparency Initiative (CSIS). https://amti.csis.org/vietnams-2019-defense-white-paper-preparing-for-a-fragile-future/

State of Vietnam & United States. (2023, septiembre 11). Joint Leaders’ Statement: Elevating United States–Vietnam Relations to a Comprehensive Strategic Partnership. The White House. https://bidenwhitehouse.archives.gov/briefing-room/statements-releases/2023/09/11/joint-leaders-statement-elevating-united-states-vietnam-relations-to-a-comprehensive-strategic-partnership/

U.S. Department of State. (2024, julio 17). Integrated Country Strategy (ICS) – Vietnam (Public). https://www.state.gov/wp-content/uploads/2024/09/ICS_EAP_Vietnam_PUBLIC.pdf

VCCI/WTO Center (Vietnam). (2025, enero 13). US remains largest Vietnamese export market. https://wtocenter.vn/tin-tuc/26910-us-remains-largest-vietnamese-export-market

VOA News. (2024, junio 27). Vietnam confronts China with island building in South China Sea. https://www.voanews.com/a/vietnam-confronts-china-with-island-building-in-south-china-sea/7675824.html

Defense News. (2025, diciembre 17). Vietnam nears completion of militarized South China Sea outposts. https://www.defensenews.com/global/asia-pacific/2025/12/17/vietnam-nears-completion-of-militarized-south-china-sea-outposts/

Sobre el autor

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Resumen

La reciente publicación de un documento del Ministerio de Defensa de Vietnam, titulado El plan de la segunda invasión de EE.UU., ha generado titulares que sugieren un clima de desconfianza hacia Washington. Sin embargo, más allá de los temores expresados por Hanói, esta situación debe analizarse desde una perspectiva estratégica que resalte el papel positivo de Estados Unidos y de Occidente en el sudeste asiático.

Lejos de representar una amenaza, la relación entre Washington y Vietnam ha alcanzado su nivel más alto con la Asociación Estratégica Integral. Este vínculo no es un preludio de intervención, sino una oportunidad para que Vietnam se beneficie de mayor acceso a mercados occidentales, siendo EE.UU. el principal destino de sus exportaciones; transferencia tecnológica y cooperación en innovación, claves para modernizar su economía; y diversificación de alianzas, que reduce la dependencia de China y fortalece la autonomía vietnamita.

Occidente, liderado por Estados Unidos, ha demostrado que su presencia en Asia-Pacífico busca equilibrar el poder regional y garantizar la libertad de comercio en rutas vitales como el Mar de China Meridional. Para Vietnam, esto significa seguridad frente a presiones hegemónicas, posibilidad de integrarse en cadenas de valor globales y protección de su soberanía mediante alianzas multilaterales.

Es cierto que Vietnam se encuentra entre dos grandes socios: China y Estados Unidos. Pero esta dualidad no debe verse como un dilema, sino como una ventaja. Al mantener relaciones con ambos, Vietnam puede aprovechar la dinámica comercial con China y, al mismo tiempo, fortalecer su proyección internacional con Occidente, que ofrece estabilidad, inversión y cooperación en defensa.

El temor a una “segunda invasión” refleja más una narrativa defensiva que una realidad. Estados Unidos y Occidente no buscan imponer un modelo, sino abrir puertas a la prosperidad compartida. Para Vietnam, la clave está en reconocer que la cooperación con Washington no es una amenaza, sino una oportunidad histórica para consolidar su independencia, modernizar su economía y proyectarse como un actor relevante en el escenario global.

Luis Orlando Díaz Vólquez

Articulista

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Presidente Abinader recibe al primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, en visita oficial


20 de Noviembre 2024 | 12:31
Presidente Abinader

Presidente Abinader recibe al primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, en visita oficial

 Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader recibió este jueves, en visita oficial en el Palacio Nacional, sede del Gobierno de la República Dominicana, al primer ministro de la República Socialista de VietnamPham Minh Chinh.

La visita del primer ministro Minh Chinh al país tiene como propósito estrechar los vínculos bilaterales y realizar acercamientos con el sector empresarial, entre otros aspectos.

La ceremonia de recibimiento al jefe de Gobierno de Vietnam estuvo encabezada por el presidente Abinader y se realizó en la explanada frontal del Palacio Nacional, a las 10:36 de la mañana

El primer ministro vietnamita llegó a la Casa de Gobierno junto con el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, donde fue recibido por el director de Ceremonial de Estado y Protocolo, Francisco José Cantizano Nadal

De inmediato, el primer ministro Minh Chinh fue conducido por el ministro Álvarez por una alfombra roja franqueada por un cordón de honor compuesto por el Primer Regimiento Dominicano Guardia Presidencial, que realizó la presentación de armas correspondiente, hasta el lugar donde se encontraba el presidente Abinader junto con la primera dama, Raquel Arbaje.

Luego del recibimiento oficial, los jefes de Gobierno dominicano y vietnamita pasaron a una audiencia privada, en el Despacho Presidencial del Palacio Nacional. 

La agenda oficial del primer ministro de Vietnam incluye, además, una reunión ampliada de las delegaciones de ambos países, en el Salón Consejo de Gobierno del Palacio Nacional. 

La delegación de la República Dominicana que participa en la visita oficial del primer ministro de Vietnam la integran los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor -Ito- Bisonó; de Agricultura, Limber Cruz; de Vivienda y Edificaciones, Carlos Bonilla; de Energía y Minas, Joel Santos; el presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara; el ministro para Políticas de Integración Regional de República Dominicana, Miguel Mejía, y la directora ejecutiva de ProDominicana, Biviana Riveiro. 

Mientras que, la delegación de Vietnam está conformada por la esposa del primer ministro Minh Chinh, Le Thi Bich Tran; además, los ministros, de Planificación e Inversión, Nguyen Chi Dung; el jefe de la Oficina de Gobierno, Tran Van Son; de Construcción, Nguyen Thanh Nghi; de Trabajo, Inválidos y Asuntos Sociales, Dao Ngoc Dung, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Pham Thanh Binh. 

Pasado el mediodía, el jefe de Estado dominicano y el primer ministro vietnamita encabezarán la lectura de un Memorando de Entendimiento entre ambas naciones, en el Salón de Embajadores. 

Posteriormente, el presidente Abinader ofrecerá un almuerzo a su homólogo en el Salón de Banquetes, de la Casa de Gobierno. 

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-recibe-al-primer-ministro-de-vietnam-pham-minh-chinh-en-visita-oficial

jueves, 30 de noviembre de 2023

Henry Kissinger, secretario de Estado de Nixon y Ford, fallece a los 100 años

 U.S. NEWS

Henry Kissinger, secretario de Estado de Nixon y Ford, fallece a los 100 años

El ex secretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger en una entrevista con Neil Cavuto para el programa "Cavuto Coast to Coast" en Fox Business Network, el 5 de junio de 2015, en Nueva York. (AP Foto/Richard Drew, Archivo)

El ex secretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger en una entrevista con Neil Cavuto para el programa “Cavuto Coast to Coast” en Fox Business Network, el 5 de junio de 2015, en Nueva York. (AP Foto/Richard Drew, Archivo)

BY NANCY BENAC
Updated 11:48 PM GMT-4, November 29, 2023

WASHINGTON (AP) — El ex secretario de Estado Henry Kissinger, el diplomático de los gruesos anteojos y la voz rasposa que dominó la política exterior en momentos en que Estados Unidos se distanciaba de Vietnam y derribaba barreras con China, falleció el miércoles, informó su compañía consultora. Tenía 100 años de edad.

Con su áspera e imponente presencia y su manipulación del poder tras bambalinas, Kissinger ejerció una inusual influencia en los asuntos mundiales durante el gobierno de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford, labores por las que fue repudiado y también ganó el premio Nobel de la Paz. Varias décadas más tarde, su nombre seguía siendo objeto de un apasionado debate sobre hitos diplomáticos del pasado.

El poder de Kissinger aumentó durante el escándalo de Watergate, cuando el diplomático asumió un rol similar al de copresidente al lado de un debilitado Nixon.

“Sin lugar a dudas que se estimuló mi vanidad”, escribió más tarde Kissinger en referencia a su creciente influencia. “Pero la emoción dominante era la premonición de una catástrofe”.

https://apnews.com/us-news/general-news-8959eac8d2839353878d71794d1b8b51


lunes, 31 de julio de 2023

La venganza de Ho Chi Minh / Por Andrés Dauhajre hijo AndyDauhajre

La venganza de Ho Chi Minh

Por Andrés Dauhajre hijo  

admin / julio 30, 2023

“En aras del beneficio en diez años, debemos plantar árboles. En aras del beneficio a cien años, debemos cultivar a la gente”. Ese proverbio chino fue, como reconoció hace un mes la revista The Economist, la estrategia de desarrollo que ejecutó Ho Chi Minh, el padre fundador de Vietnam. Cuando desempolvamos los resultados de las pruebas PISA 2018, queda claro que esa estrategia emana de las enseñanzas de Confucio. Sólo hay que observar la tabla de los resultados promedio en Ciencias de esa prueba y la posición en el ranking que ocupan los asiáticos: Pekín-Shanghái-Jiangsu-Zhejiang (China) 590 (#1), Singapur 551 (#2), Macao (China) 544 (#3), Vietnam 543 (#4), Japón 529 (#6), Corea del Sur 519 (#7), Hong Kong (China) 517 (#10) y Taiwán (Provincia de China) 516 (#11).

La afamada revista trata de responderse la pregunta que encabeza su artículo del 29 de junio pasado: “¿Por qué las escuelas de Vietnam son tan buenas?” Si en las pruebas internacionales los vietnamitas no solo están superando en Ciencias a sus primos malayos y tailandeses sino también a los estudiantes de todos los países que conforman el hemisferio occidental desarrollo, un área fundamental para el desarrollo y progreso de las naciones, algo están haciendo bien con su sistema de enseñanza. En las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas de 2022, los 6 participantes vietnamitas ganaron medallas, 2 de oro, 2 de plata y 2 de bronce, lo que colocó a Vietnam en la posición 4 en el ranking mundial de medallas entre los 104 países participantes. En las Olimpiadas de Informática del Asia-Pacífico de 2022 en la que participaron 35 países, los 7 estudiantes de Vietnam ganaron medallas, 3 de oro y 4 de plata; Vietnam ocupó la tercera posición en el tablero de medallas, por debajo de China y Rusia.

Cuando se observa la magnitud del gasto público en educación y entrenamiento como % del PIB en Vietnam, no se advierte una inversión gigantesca de recursos públicos.  Entre 2008 y 2022, este ha oscilado entre 3.9% y 5.7% del PIB, con una media de 4.6%.  Es obvio que siendo Vietnam un país con un bajo ingreso per-cápita (38% del alcanzado por República Dominicana en 2022), exhibe uno de los niveles de efectividad de gasto público en educación más elevados del mundo, si utilizamos sus resultados de las pruebas PISA 2018 que lo colocan en una posición envidiable para cualquier país en desarrollo.  A este inversión que realiza el Estado, debemos agregar la que realizan los hogares, inducidos por el valor que las familias vietnamitas otorgan a la búsqueda del conocimiento y al prestigio que la sociedad le confiere al individuo llegue a ser considerado como un “hombre de letras”.   Si enfocamos bien el microscopio, veremos un sesgo creciente de los jóvenes vietnamitas hacia la geografía STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), quizás porque los jóvenes y sus familias han descubierto que es allí donde se encuentran las mejores oportunidades en un mercado de trabajo dinamizado por el asombroso crecimiento económico que registra Vietnam. 

Eso explica porqué el 47.1% de los 20,713 jóvenes vietnamitas que se encontraban estudiando en los “colleges” y universidades de los Estados Unidos en el año 2021-2022, estaban inscritos en las ramas de STEM, seguido de un 25.9% que estaba estudiando negocios y administración.  En otras palabras, el 73% de los jóvenes vietnamitas que estudian actualmente en los EE. UU. están inscritos en las ramas de mayor importancia para seguir estimulando la transformación de Vietnam en uno de los centros mundiales de manufactura de bienes tecnológicos en el futuro.

Estas métricas nos ayudan a comprender el porqué mientras en 1993 nosotros exportamos un 8% más que Vietnam en ese año, en 2022 Vietnam exportó 2,631% más que nosotros, lo que quiere decir, que los descendientes de Ho Chi Minh exportaron 27 veces el valor exportado por República Dominicana el año pasado. Mientras en 1993, nuestras exportaciones representaron el 25% del PIB y las de Vietnam un 22.6% de su PIB, el año pasado las nuestras apenas llegaron a 12% mientras que las de Vietnam ascendieron a 91%. ¿Cómo lo lograron? Con una revolución educativa que permitió transformar las escuelas de Vietnam en unas de las más costo-efectivas del mundo.

Un estudio del Centre for Global Development de Washington encontró que mientras en 56 de 87 países en desarrollo la calidad de la educación se ha deteriorado con relación a la de los años sesenta, Vietnam ha sido de los pocos donde ha mejorado considerablemente. The Economist, haciéndose eco del estudio, achaca el éxito de Vietnam al calibre de sus de sus maestros, “no porque sean necesariamente los mejores calificados; son simplemente los más efectivos enseñando”. Si a sus estudiantes les va bien en las pruebas, los maestros reciben buenas evaluaciones, lo que les permite optar por el título de “docente excelente”. Claro, los que fracasan, tienen que dar cuentas ante un Partido Comunista que, al igual que las familias vietnamitas, está realmente obsesionado con la educación. Ni el Partido Comunista ni las familias vietnamitas están dispuestas a permitir el secuestro intelectual de los niños y jóvenes de Vietnam a manos de maestros incapaces de enseñar. Es común ver a hogares vietnamitas pobres invertir una parte de sus bajos ingresos en contratar tutores para sus hijos, con el objetivo de que estos puedan ingresar a las escuelas con mayor cantidad de maestros que han recibido el título de “docente excelente”.

La reforma educativa de Vietnam ha fomentado la educación inicial de calidad porque allá se ha entendido que la educación sembrada en los primeros años es la que produce la mejor cosecha. No han escatimado esfuerzos en la capacitación continua.  Eso explica el entrenamiento a sus maestros en la enseñanza moderna (High Touch High Tech Learning Vietnam) de las ramas STEM con el apoyo de universidades estadounidenses y asistencia financiera británica (UKAID). Como la meritocracia es un desprendimiento fundamental de las enseñanzas de Confucio, los vietnamitas han fomentado las iniciativas de sus mejores universidades públicas para la conformación de escuelas para niños y jóvenes superdotados (High School for the Gifted).  El Estado ha establecido adicionalmente escuelas secundarias nacionales especializadas en Ciencias (magnet schools). Eso explica el porqué mientras en 2020 Vietnam apenas exportó US$1,159 millones de bienes tecnológicos (8% del total de sus exportaciones), el año pasado realizó exportaciones de computadoras, productos electrónicos, teléfonos y otros bienes tecnológicos ascendentes a US$159,318 millones (43% del total de sus exportaciones).

Está clarísimo que con el prolongado secuestro intelectual de nuestros niños y jóvenes ejecutado involuntariamente por maestros incapacitados para impartir docencia de calidad, nunca será posible realizar una verdadera revolución educativa en nuestro país, independientemente de que gastemos 4%, 5% o 6% del PIB. No se requieren de acciones “bukelianas” para poner fin a este secuestro.  En nuestra próxima entrega, propondremos una alternativa de mano suave pero firme, para liberar a los niños y jóvenes dominicanos de este interminable secuestro que se manifiesta en las calificaciones más bajas entre todos los países del mundo que participaron en las pruebas PISA 2018.

https://lafundacion.do/la-venganza-de-ho-chi-minh/

jueves, 26 de agosto de 2021

Kamala Harris concluye su gira en Asia con nueva advertencia a China

EL MUNDO

Kamala Harris concluye su gira en Asia con nueva advertencia a China

"Vamos a hablar alto y claro cuando Pekín tome medidas que amenacen el orden internacional", dijo la vicepresidenta estadounidense sobre las intenciones del gobierno chino el disputado mar de China Meridional.

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La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, realizó este jueves (26.08.2021) una nueva advertencia a Pekín para que renuncie a sus reivindicaciones en el disputado mar de China Meridional.

"Vamos a hablar alto y claro cuando Pekín tome medidas que amenazan el orden internacional", dijo Harris en Hanoi, donde concluye una gira asiática. "La libertad de navegación es un asunto vital para esta región", agregó.

Pekín reivindica la práctica totalidad del mar de China Meridional, una estratégica zona rica en recursos y por la que transita una gran parte del comercio marítimo mundial.

Varios países del sudeste asiático, entre ellos Vietnam, tienen reclamos superpuestos al de China, acusada de desplegar instalaciones militares en la zona.

Harris visitó Singapur y Vietnam para intentar impulsar las alianzas de Estados Unidos, cuando China le disputa la influencia política y la dominación naval en la región indopacífica.

Durante su gira, la vicepresidente acusó en varias ocasiones a las autoridades chinas de intimidar a sus vecinos. Pekín respondió con reproches similares sobre la actitud de Washington en Afganistán.

afp/reuters /rr

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China intensifica relaciones comerciales con Afganistán

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