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martes, 1 de mayo de 2018

ABRIL DE 1965 “No hay que ser general ni coronel para ir en defensa de la patria” | MARIO PEÑA TAVERAS:

La República lunes, 25 de abril de 2011

ABRIL DE 1965

“No hay que ser general ni coronel para ir en defensa de la patria”

MARIO PEÑA TAVERAS RECUERDA PARA LISTÍN DIARIO LOS MOMENTOS QUE DIERON INICIO A LA GESTA DE ABRIL DE 1965, HACE YA 46 AÑOS

  • “No hay que ser general ni coronel para ir en defensa de la patria”
    Exilio. El impuesto y el voluntario le han mantenido 46 años lejos de la República Dominicana.
Juan Eduardo Thomas
Juan.thomas@listindiario.com
Santo Domingo
Me acerco al instructor jefe de Estado Mayor y con la ametralladora le digo, ‘General entregue su arma que usted está detenido’Ö realmente no se qué fue lo que ocurrió, pero el hombre se quedó inmóvil y no supo qué hacer. Entonces yo cogí la ametralladora y me la colgué en el hombro, y con mis propias manos le quité el arma”, dijo a LISTÍN DIARIO el capitán constitucionalista Mario Peña Taveras, en su reciente visita al país.
Cuarenta y seis años después de la revolución, y acompañado por su esposa, doña Mercedes Peña, el capitán dominicano agregó, “Yo era un simple capitán, y no lo hice como capitán, lo hice como un simple ciudadano”.
Peña Taveras y un grupo de militares apresaron a mediodía del 24 de abril de 1965 al jefe de Estado Mayor del Ejército, general Marcos Rivera Cuesta, y con esto se dio inicio a una revuelta armada, que luego contó con el apoyo del pueblo en las calles. La historia dominicana la recuerda como la Revolución de Abril de 1965.
Pero, para el hombre que tiene 46 años, entre exilio forzoso y voluntario no es necesario ostentar grandes rangos a nivel militar para salir en defensa de la patria de Duarte, y asegura que valió la pena cada esfuerzo realizado para que volviera al poder Juan Bosch, y con él la Constitución de 1963.
“En un ciento por ciento valió la pena. Porque hay que tener presentes los hechos fundamentales. Ninguno de nosotros era hijo de los grupos privilegiados, lo hicimos primero cumpliendo nuestro deber de ciudadanos, y luego como militares”, comentó Peña Taveras.
Inicio de la revolución
Luego del apresamiento de Rivera Cuesta, Peña Taveras llamó al programa Tribuna Democrática, voz del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), para informarle a José Francisco Peña Gómez el inicio de la revuelta armada que durante meses se había gestado entre civiles y militares. Peña Gómez, con tan solo 28 años de edad, pidió comunicarse con otro militar que le confirmara la acción, diciéndole, de acuerdo a Peña Taveras, “Recuérdese que ustedes los militares nos han engañado muchas veces”.
Peña Taveras recuerda que el oficial que confirmó los hechos fue el segundo teniente Salomón Bastardo Díaz, quien era el oficial de servicio de turno. Llamó para confirmar la versión diciendo, “lo que acaba de decirle el capitán Peña Taveras es realmente lo que ha ocurrido”.
“Ahí se difundió la voz, y comenzó el pueblo a reunirse, a respaldar y respaldar y gracias a ese respaldo del pueblo la historia es larga”, concluyó Peña Taveras.
“Siempre ha sido motivo de honor y de gloria haber contribuido, si es que se le puede llamar así, y seguir contribuyendo para que esos propósitos (los de Bosch en 1963) se cumplan”, comentó el nativo de San Juan de la Maguana.
Sobre aquel momento que cambió el curso de la historia dominicana, Peña Taveras recuerda que si bien es cierto que estaban en una conspiración en contra del gobierno del triunvirato, y que se encontraban supeditados a que se produjeran represalias, nunca tuvo ni la más remota idea de lo que ocurriría ese día.
“Me desperté como un día normal. Lo que prendió la llama fue una reunión que se celebró en la jefatura del Estado Mayor el 23 de abril de 1965. En esa reunión salió como resultado la citación de un grupo de cinco oficiales para el día siguiente, el 24”, dijo Peña Taveras en una entrevista realizada en la Logia Flor Ozama.
Al recordar los preparativos conspirativos, dijo que eran perseguidos por miembros del G2 del Ejército y por el servicio de inteligencia. Sugirió no volver a reunirse hasta el inicio de la revolución, que arrancaría, de acuerdo a sus declaraciones, cuando se tomaran represalias contra alguno de los implicados en el contragolpe..
“Propuse que dejáramos esa fecha para el momento en que el gobierno empezara a tomar represalias contra los comprometidos, y además, aclaré que comprometidos eran todos los compañeros que participaban en la reunión, desde el soldado raso hasta el coronel, todos somos iguales”, comentó mientras sostenía su bastón.
Este ciudadano de 87 años, dice sentirse en la mejor época de su vida, gracias a que hoy es cristiano evangélico. A su llegada al país, el domingo 17, tenía 6 años que no pisaba suelo patrio, y aquella última vez, lo hizo, al igual que ahora, para recordar un nuevo aniversario de la epopeya de abril.
UNA REIVINDICACIÓN A LOS PATRIOTAS 
Mario Peña Taveras fue, en 2010, reintegrado, ascendido y puesto en retiro junto a otros militares y policías sacados de las filas por su participación en la gesta de Abril de 1965 mediante los decretos 236-10 y 237-10
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https://www.listindiario.com/la-republica/2011/04/25/185724/no-hay-que-ser-general-ni-coronel-para-ir-en-defensa-de-la-patria

miércoles, 25 de abril de 2018

Abinader: Insurrección de 1965 es herencia popular de respeto a las instituciones democráticas

 

Dice es orgullo de su familia que su padre fue ministro del gobierno de Caamaño
Abinader: Insurrección de 1965 es herencia popular de respeto a las instituciones democráticas
24 de abril de 2018. 
SANTO DOMINGO:-El aspirante presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, afirmó hoy que la insurrección del 24 de abril de 1965 expresó la firme determinación del pueblo dominicano de hacer efectivos el respeto a la Constitución, las leyes y las instituciones democráticas.
“Se cumplen hoy 53 años de aquella gesta heroica, que abonó con muchas vidas, sangre y trastornos de todo tipo la demanda popular de respeto a la institucionalidad y al orden democrático, representados en el gobierno de Juan Bosch, derrocado dos años antes”, precisó.
Afirma el economista y líder político en declaración escrita que esa dolorosa contienda que enfrentó a dominicanos contra dominicanos, fue la respuesta del pueblo al derrocamiento del gobierno democrático, acción que tuvo un elevadísimo costo para la sociedad dominicana en todos los órdenes.
Recordó que además del deshonor que representó una intervención militar al suelo patrio, el golpe de Estado a Bosch marcó un retroceso de irrespeto a la Constitución y las leyes, que dejó secuelas negativas que persisten en la cultura política dominicana.
Abinader puntualiza que las dominicanas y dominicanos nunca debemos olvidar que la proclama del pueblo civil y militar levantado en armas en abril de 1965 fue de “vuelta a la constitucionalidad sin elecciones”.  Dijo que su familia siente un gran orgullo por el hecho de que su padre, el doctor José Rafael Abinader, sirviera como ministro de Finanzas del gobierno constitucionalista que encabezó el coronel Francisco Alberto Caamaño.  
Agrega que el atraso dejado por el descarrilamiento institucional que dio lugar a la insurrección de abril de 1965 mantiene a nuestro pueblo buscando aún sentar las bases de un proceso de institucionalidad democrática que impulse el desarrollo económico y social de manera sostenible y definitiva”, dijo.
Abinader considera que el marco institucional que aún lucha por establecer la sociedad dominicana, no sólo reducirá o eliminará los conflictos de orden político sino que además sentará las bases para establecer un modelo de desarrollo económico y social sostenible.
“Justo por eso es que la gran mayoría de la población, incluyendo a sus instituciones políticas, religiosas, empresariales y de la sociedad civil favorecemo que el Congreso Nacional aprueben sendas leyes de Partidos Políticos y del Régimen Electoral que fortalezcan la democracia interna de los partidos y en general el sistema político dominicano”, concluye Abinader su declaración. 

A 53 años Guerra de Abril ven a RD peor que en el 65

Sonia Vargas, al lado del coronel Francis Caamaño, lee la proclama frente a la estatua de Caamaño Deñó

A 53 años Guerra de Abril ven a RD peor que en el 65

Publicado el: 25 abril, 2018 Por: Juan María Ram­írez e-mail:j.ramirez@hoy.com.do
A 53 años de la Guerra de Abril de 1965, la Coordinadora Permanente de Homenaje a las Heroínas y Héroes de la Patria proclamó que la sociedad se encuentra hoy en peores condiciones debido a la corrupción e impunidad que agobia al pueblo dominicano.
En la proclama leída por Sonia Vargas en el acto frente al estatua del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, en la calle El Conde esquina Palo Hincado, manifestó que la corrupción, uno de los motivos para la insurrección popular, es ahora mucho más grave que en aquellos momentos.
En el acto al que se dieron citas, organizaciones de izquierda y de derecha, expresó que la corrupción constituye junto a la impunidad, una de las banderas de lucha de amplios sectores de la población que se cansó de observar de forma pasiva como se dilapidan los recursos que deben ser invertidos en educación, salud, vivienda y agricultura.
De igual modo, condenó la inseguridad ciudadana, la expoliación y entrega de la soberanía nacional, así como la riqueza natural.
Deploró el capital financiero internacional, vía empresas mineras, quienes pretenden contaminar y destruir ríos, arroyos, floras y faunas, además de acabar con la vida de los pobladores de las comunidades cercanas como ocurre en Cotuí, Bonao y San Juan.
Exhortó a los dominicanos seguidores de Duarte, Luperón, Manolo, Minerva, Fernández Domínguez y el coronel Caamaño, a unirse en la defensa de la patria, emulando el ejemplo de lucha y sacrificio de esos héroes.
Recordó que el 24 de abril de 1965 el pueblo se levantó para sacudirse del gobierno de facto del Triunvirato, surgido luego del golpe en septiembre de 1963, por sectores cívico militares en contra del gobierno constitucional de Juan Bosch, en complicidad con la Iglesia Católica y el gobierno de los Estados Unidos.
Manifestó que esa acción traidora abortó el proceso de democratización iniciado tras la desaparición del tirano Rafael Leónidas Trujillo, el 30 de mayo de 1961, quien había gobernado el país a sangre y fuego por más de 30 años.
Preciso que la insurrección del 24 de abril de 1965 no solo es el acontecimiento político y social más trascendente del pasado siglo XX, sino que constituyó el mayor ejemplo de unidad y lucha del pueblo dominicano de toda su historia, ya que en él se unieron diversos sectores y capas sociales, militares y civiles, organizaciones revolucionarias.
Los grupos llevaron flores y dieron discursos en el Parque Independencia.
http://hoy.com.do/a-53-anos-guerra-de-abril-ven-a-rd-peor-que-en-el-65/

martes, 24 de abril de 2018

Bosch predijo la Revolución de Abril | Tony Raful @tony_raful

Puntos de vista martes, 24 de abril de 2018

Bosch predijo la Revolución de Abril

  • Bosch predijo la Revolución de Abril
Tony Raful
(A Milagros Ortiz Bosch)
En un valioso trabajo sobre el proceso de  democratización del país iniciado con la salida de la familia Trujillo y los remanentes de la dictadura defenestrada el 30 de mayo de 1961 y de las causas que produjeron el Golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 contra la naciente democracia dominicana, llamado, “Crisis de la democracia”, el profesor Juan Bosch predijo la Revolución de Abril de 1965. Esta obra  publicada a finales de 1964, y que llegó a nuestro país en enero de 1965, con exclusividad a  la “Librería Dominicana”, de Julio Postigo, fue agotada en cuestión de horas por un público masivo, que adquirió todos los ejemplares de aquel libro.  Bosch, con una lucidez memorable, analiza las clases sociales dominicanas en la etapa de la recomposición post trujillista, las características materiales, sicológicas y económicas de las mismas, hace una radiografía de la clase media en sus tres niveles y de los estamentos militares y religiosos. En el texto, Bosch dice que la revolución necesaria que los dominicanos no pudimos hacer a raíz de la muerte de Trujillo, esperaba en las puertas de la historia. Bosch también anuncia en su clarividente obra histórica, que de los cuarteles militares, nido del conservadurismo al servicio de los grupos oligárquicos de entonces, surgiría el líder militar de la revolución dominicana.
El 24 de abril de 1965 es una fecha histórica en la conciencia nacional porque produjo acontecimientos cimeros, el derrocamiento del gobierno ilegal del Triunvirato y la reposición del orden constitucional, bajo los principios emblemáticos de la reforma constitucional del 29 de abril de 1963, porque ante la invasión unilateral norteamericana del 28 de abril, forjó la resistencia nacional frente a ese atropello, convirtiendo en “guerra patria” la lucha patriótica del pueblo dominicano, habiendo parido el 27 de abril, la única derrota militar que haya sufrido el aparato oligárquico desde la fundación del Estado en 1844, creando un nuevo liderazgo nacional cívico  militar bajo las orientaciones de Bosch y con  la participación de las grandes masas populares.
Analizar 53 años después aquel movimiento histórico, nos obliga a destacar la existencia de la “zona constitucionalista”, ejercicio democrático y patriótico de lucha donde se expresaron los altos valores de la dominicanidad y de amor a la Patria, de unidad de todos los sectores representativos de la nación. Del seno del pueblo salieron nuevos líderes, combatientes heroicos de la libertad, afloró lo más sensible de la conciencia nacional, hermanados civiles y militares en un ideal de justicia. Esa gesta elevó a una categoría histórica superior la  lucha democrática. Un espíritu  de solidaridad humana y social se manifestó en aquel territorio de la dignidad nacional. Solamente en los interregnos históricos del 27 de  febrero de 1844 y el 16 de agosto de 1865 había flotado con tanta hermosura y coraje la bandera nacional. Verla flotar cada mañana en el Altar de la Patria elevaba la autoestima de los dominicanos, forjaba una conciencia superior e inspiraba con mayor tesón la defensa del Gobierno constitucionalista presidido por la figura procera de Francisco Caamaño y de héroes como Manuel R. Montes Arache, los militares constitucionalistas,  y miles de combatientes abnegados dispuestos a ofrendar sus vidas   por la Patria.
No se puede omitir cuando hablamos del 24 de abril de 1965, a la figura hacedora de la gesta, a quien no tuvo descanso en organizar el movimiento y agrupar a militares honestos detrás de la acción redentora, y quien no vaciló un instante en combatir y entregar su vida noble a la causa de la libertad, el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez. No se puede dejar de mencionar a los patriotas de la zona norte de la ciudad de Santo Domingo, que detuvieron el avance de las tropas de San Isidro durante más de una semana, a pesar de éstas contar con apoyo logístico militar de parte de los invasores, mientras los constitucionalistas con escasez de municiones fueron impedidos de  ser abastecidos debido al “cordón infame” de los interventores que imposibilitaba que las tropas del gobierno constitucional acudieran en su ayuda. No se puede olvidar a los patriotas que se alzaron en San Francisco de Macorís levantando en sus manos, los fusiles y la bandera nacional.  Ni a los obreros del Central Romana, que paralizaron sus labores en apoyo al Gobierno constitucional de Caamaño. No se puede olvidar a los que cayeron el 15 y 16 de junio de 1965, combatiendo el bárbaro ataque de los invasores, tratando de ocupar la zona constitucionalista. No he conocido un lugar donde se practique la solidaridad, se reparta el pan entre todos, donde desaparezca el egoísmo humano de manera visible, donde se comparta todo, donde los ideales sean superiores a todo reclamo miserable de ganancias personales, como aquel que se vivió  durante cuatro meses en la zona constitucionalista. En mis ojos asombrados de adolescente grabé entonces aquellas imágenes, para que permanecieran  en mi memoria como destellos de mis recuerdos mejores y más trascendentes.
El papel desempeñado por José Francisco Peña Gómez fue determinante en la conducción de aquel proceso. Su voz estentórea lograba que vibraran  los corazones de los dominicanos, su orientación cotidiana por “Tribuna Democrática” planteando la consigna de “Retorno a la constitucionalidad sin elecciones”, su coordinación de los movimientos de masas, el ejercicio de la táctica política, coronaron su rol histórico cuando los militares alzados lo llamaron para que fuera él quien anunciara la sublevación en los cuarteles, la tarde inolvidable del 24 de abril de 1965.  
En Peña Gómez reconocían los militares al único que en ausencia de Bosch podía hacer un llamado semejante. Era el mismo Peña Gómez a quien Bosch había dedicado su libro “Crisis de la Democracia”.
https://www.listindiario.com/puntos-de-vista/2018/04/24/511998/bosch-predijo-la-revolucion-de-abril

Hoy se cumplen 53 años del inicio de la Revolución de Abril de 1965

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Por: El Día Redaccion@eldia.com.do  24 abril, 2018 12:17 am
Santo Domingo.- Hoy se conmemora el 53 aniversario del inicio de la Revolución de Abril de 1965, uno de los hechos más relevantes y que representa un antes y un después en la historia reciente de la República Dominicana.
El conflicto inició cuando un grupo de oficiales jóvenes del ejército y la policía se propuso restaurar el gobierno constitucional del presidente Juan Bosch, primer gobierno elegido democráticamente en las urnas tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo y que había sido derrocado en septiembre de 1963 por las Fuerzas Armadas Dominicana.
Motivos
El gobierno de Juan Bosch fue en gran medida una rareza en la historia dominicana en ese momento: unas elecciones libres, un gobierno liberal, democrático, que expresó su preocupación por el bienestar de todos los dominicanos, especialmente los de circunstancias modestas, aquellos cuyas voces nunca antes habían sido realmente escuchadas en el Palacio Nacional.
En abril de ese año una nueva constitución garantizaba los derechos civiles e individuales y respaldaba el control civil de los militares. El nuevo documento otorgaba libertades que nunca se habían conocido en el país; se declaraba algunos derechos laborales, así como a sindicatos, fueron tomadas en cuenta también las mujeres embarazadas, las personas sin hogar, la familia, los niños y los jóvenes, los agricultores y los hijos ilegítimos.
Estos y otros cambios, como la reforma sobre la posesiones de tierra, golpeaba a los terratenientes conservadores y militares, sobre todo cuando se yuxtapuso en contra de tres décadas de autoritarismo somnoliento bajo el régimen de Trujillo.
La jerarquía de la Iglesia Católica también reprochó el carácter laico de la nueva Constitución, en particular la disposición de la legalización del divorcio. La jerarquía, junto con la cúpula militar y la élite económica, también temían la influencia comunista en el país, y advirtieron de la posibilidad de “otra Cuba”. El resultado de esta preocupación y la oposición fue dar un golpe militar el 25 de septiembre de 1963.
El golpe de Estado efectivamente negaba las elecciones de 1962 mediante la instalación de una junta civil, conocida como el “Triunvirato”, dominada por los remanentes Trujullistas.
El líder inicial del Triunvirato fue Donald Reid Cabral. El Triunvirato no logró establecer su autoridad sobre las facciones conservadoras, ni dentro ni fuera del ejército, tampoco convenció a la mayoría de la población de su legitimidad. La insatisfacción generalizada con Reid y su gobierno, junto con las lealtades hacia el persistente Bosch, produjo una revoluciónel 16 de mayo.
La guerra civil 
La vanguardia de la revolución de 1965, los perredeístas (miembros del PRD) y otros partidarios de Bosch encabezados por Francisco Alberto Caamaño, se llamaron constitucionalistas (en referencia a su apoyo a la constitución de 1963). El movimiento contó con algunos oficiales militares jóvenes entre sus filas.
Una combinación de militares reformistas y aguerridos combatientes civiles salieron a las calles el 24 de abril, tomaron el Palacio Nacional, e instalaron a José Rafael Molina Ureña como presidente provisional.
La revolución tomó la dimensión de una guerra civil, cuando las fuerzas conservadoras del ejército, dirigidas por el general Elías Wessin y Wessin, devolvieron el golpe contra los constitucionalistas el 25 de abril.
Estas fuerzas conservadoras se autodenominaron leales. A pesar de los ataques con tanques y bombardeos aéreos por las fuerzas leales, de todos modos, los constitucionalistas mantuvieron sus posiciones en la capital, y extendieron el conflicto para asegurar el control de todo el país.
Ocupación estadounidense de la República Dominicana (1965-1966)
El 28 de abril, los Estados Unidos intervinieron el país. El presidente Lyndon B. Johnson envió una fuerza que ascendía a 20,000 militares, para garantizar la seguridad en Santo Domingo y para restablecer el orden.
Johnson había actuado con la firme creencia de que los constitucionalistas estaban compuesto por comunistas y que por lo tanto no se podía permitir que llegaran al poder.
La intervención fue concedida en cierta medida debido a una aprobación hemisférica con la creación de una fuerza de paz auspiciada por la OEA, la cual complementó la presencia militar estadounidense en la República Dominicana.
Un inicial gobierno provisional fue dirigido por uno de los asesinos de Trujillo, Antonio Imbert Barrera, más tarde, Héctor García Godoy asume la presidencia provisional el 3 de septiembre de 1965. Algunos enfrentamientos violentos entre legitimistas y constitucionalistas continuaron de forma esporádica ya que, una vez más, las elecciones fueron organizadas.
http://eldia.com.do/hoy-se-cumplen-53-anos-del-inicio-de-la-revolucion-de-abril-de-1965/#.Wt8TKvBe3cU.twitter
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Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965 | por Emilia Pereyra, sobre libro “La guerra de abril de 1965”, del escritor Tony Raful @tony_raful

Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965 | por Emilia Pereyra, sobre libro “La guerra de abril de 1965”, del escritor Tony Raful @tony_raful

HISTORIA | 24 ABR 2018, 12:00 AM |EMILIA PEREYRA
Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
Tras finalizar la contienda, en la que intervinieron tropas de Estados Unidos, en 1966 Joaquín Balaguer inició su gobierno de doce años
Escena de un incendio producto de los combates durante la guerra.
Escena de un incendio producto de los combates durante la guerra. 
SANTO DOMINGO. Cincuenta y tres años atrás, el 24 de abril de 1965, estalló en la capital dominicana la Guerra de Abril, la cual finalizó en septiembre con la instalación de un gobierno provisional que organizó elecciones ganadas por Joaquín Balaguer, quien empezó en el 1966 su régimen de doce años, con el respaldo de los Estados Unidos.
Los constitucionalistas, liderados porel coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, también pretendían la destrucción del aparato militar trujillista, intacto después de la muerte del dictador Rafael Leónidas Trujillo en el 1961.
El comienzo de la contienda, que se produjo luego de que un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas depusiera al gobierno del Triunvirato, encabezado por Donald Read Cabral, el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson ordenó el desembarco de 42, 000 marines en el país, para impedir la propagación de la asonada, que vinculaban al comunismo, que echaba raíces en el Caribe a través la revolución dirigida por Fidel Castro en Cuba.
“Antes de iniciar la revolución, debían haber pensado que no podían ganarla. Ahora es demasiado tarde. Ustedes empezaron esto y son responsables de todo lo que ha sucedido. Tienen la solución en sus manos. Vayan ustedes mismos a ver a (Elías) Wessin y Wessin”, dijo embajador William Tapey Bennett, de Estados Unidos, al alto mando constitucionalista.
Tropas norteamericanas en Santo Domingo. Fuente: Archivo General de la Nación
Tropas norteamericanas en Santo Domingo. Fuente: Archivo General de la Nación
Al recordar el comienzo del conflicto en su libro “La guerra de abril de 1965”, el escritor Tony Raful escribió: “La inmensa multitud era un espectáculo desbordante. Millares de hombres, mujeres, niños y ancianos, corrían como locos por todo lo largo de la avenida Duarte, parecía una serpiente humana interminable. Semidesnudos, descalzos, con chancletas, con ropas interiores, marchaban disparadas hacia el escenario de la historia. Parecían enloquecidos reclamando el retorno de la Constitución del 63 y Juan Bosch, Presidente”.
El autor también evocó que el perredeísta José Francisco Peña Gómez anunció el derrocamiento del Triunvirato por Radio Comercial y llamó al pueblo a que se lanzara a las calles, y que “como por un conjuro mágico aquella plebe, aquella masa vilipendiada, había decidido conquistar ella misma su derecho a la libertad, a la justicia y a la felicidad”.
Una dominicana increpa a soldados de la ocupación. Fuente: Archivo General de la Nación
Una dominicana increpa a soldados de la ocupación. Fuente: Archivo General de la Nación
El día 25 de abril multitudes celebraban en las calles el inicio de la revolución y en la tarde el doctor José Rafael Molina Ureña tomó posesión del Gobierno, como presidente provisional, en medio de la tensión y el caos.
En el ínterin la televisión anunciaba que en las próximas horas el profesor Bosch volvería al país a reasumir la Presidencia.
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
El depuesto presidente Juan Bosch pronuncia un discurso al retornar al país.
Fuente: Archivo General de la Nación
Posiciones de Bosch y Caamaño
De acuerdo a Raful, el martes 27 de abril Bosch llamó por teléfono a Molina Ureña y le dijo: “Molina, ve a la Embajada Americana y dile al embajador, que estoy dispuesto a renunciar a todos mis derechos como Presidente Constitucional de la República, para que tú termines el presente período presidencial que acaba en febrero de 1967, dile además al embajador, que el vicepresidente Dr. Segundo González Tamayo y el presidente del Senado, doctor Juan Casasnovas Garrido, que se hallan conmigo, también están dispuestos a renunciar a sus derechos para que tú, constitucionalmente, seas la persona que termine el período, siempre y cuando a mí se me permita regresar al país y renunciar al Congreso’’.
De inmediato, y de acuerdo a esta versión, Molina Ureña envió una comisión a la embajada de los Estados Unidos, integrada por el doctor Máximo Lovatón, ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Fernández Mármol, alcalde del Distrito, el arquitecto Leopoldo Espaillat Nanita, asesor especial del presidente, y Enriquillo del Rosario, quienes fueron recibidos por el encargado de la misión, William Cannett y Arthur Breiski.
No obstante, la respuesta de los encargados de la misión extranjera fue tajante: “Nosotros no creemos en el señor Bosch”.
Tras el estallido de la guerra, y según Raful, Caamaño estaba convencido de que la victoria de las fuerzas de San Isidro sería un hecho.
Después de los primeros bombardeos a la ciudad y al Palacio Nacional, por parte de la Fuerza Aérea, los constitucionalistas quedaron impactados al ver a la gente destrozada y los daños causados a la infraestructura.
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
El coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó. Fuente: Archivo General de la Nación
Por eso los oficiales del alto mando constitucionalista acudieron a la embajada estadounidense, buscando su mediación para que se produjera un acuerdo con los militares de San Isidro.
“El Embajador Tapley Bennett comete un craso y mayúsculo error, presa del pánico y de la forma poco hábil para encarar la crisis. No comprende que estos hombres que están frente a él han venido a buscar un ‘arreglo’ honorable, pero no a ‘rendirse’. No entiende que están dispuestos a cualquier cosa incluso a aceptar la Junta Militar, para parar la matanza”, aseguró Raful.
El autor relató que incluso Caamaño, días después, aseguró, refiriéndose a la histórica reunión del martes 27 de abril: “Nunca olvidaré como se rio de nosotros su embajador (el de Estados Unidos) cuando le pedimos que nos ayudara a terminar con la matanza. Imagínese, estábamos dispuestos a aceptar la paz que fuera sólo para detener la matanza. Y el embajador se rio de nosotros. Por eso decidimos en nuestra vergüenza, luchar hasta la muerte’”.
En la referida reunión, Bennett les replicó los constitucionalistas: “Antes de iniciar la revolución, debían haber pensado que no podían ganarla. Ahora es demasiado tarde. Ustedes empezaron esto y son responsables de todo lo que ha sucedido. Tienen la solución en sus manos. Vayan ustedes mismos a ver a Wessin”.
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
El dominicano Héctor Aristy Pereyra, ministro del gobierno de Caamaño. Fuente: Archivo General de la Nación
Agraviado, el alto mando constitucionalista decidió batallar al lado del pueblo. No obstante, unos se fueron al puente Duarte a pelear y otros se asilaron en embajadas, como el presidente Molina Ureña. Para continuar la lucha se marcharon Caamaño, Manuel Ramón Montes Arache y otros.
A juicio de Raful, si Bennett hubiese actuado con cierta cautela y prudencia, el país se hubiese economizado miles de muertos posteriores y no se hubiese producido la segunda intervención norteamericana al otro día (28 de abril), cuando súbitamente cambió toda la correlación de fuerzas militares, con una victoria sorprendente de las tropas comandadas por Caamaño.
El historiador Bernardo Vega expresó en su libro “Negociaciones políticas durante la intervención militar de 1965” que Bennett definió al grupo de Caamaño como “una ristra de tunantes infiltrados y fortificados por comunistas”.
Solicitudes de intervención
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
El día 28 de abril se produjo la segunda intervención de los Estados Unidos en la República Dominicana. En nombre de la Junta Militar, Pedro Bartolomé Benoit había solicitado la injerencia norteamericana, alegando que la revolución recién iniciada era comunista y que se cometían excesos contra la población civil.
Sin embargo, cuando se formalizó la petición, ya las tropas norteamericanas desembarcaban por las playas de Haina. Para justificar la acción el gobierno de Estados Unidos alegó que se buscaba evitar la instauración de otra Cuba, salvar vidas norteamericanas y propiciar una salida pacífica y un acuerdo entre las partes envueltas en el conflicto.
Vega ha escrito que la primera solicitud de tropas americanas se la hizo Reid Cabral al encargado de negocios norteamericano William (Bill) Connett, quien le respondió que era poco lo que Washington podía hacer en ese momento y le sugirió la sustitución del Triunvirato por una junta militar.
“La embajada de los Estados Unidos se había puesto claramente de parte del general Wessin. Sus agregados militares estaban en San Isidro... enviando a la embajada partes de guerra y solicitudes de ayuda”, publicó Tad Szulc, entonces periodista de The New York Times, en su libro “Diario de la Guerra de Abril del 1965”.
“El embajador (William) Tapley Bennett estaba convencido desde hacía mucho tiempo de que la influencia de Bosch sería perniciosa para la República Dominicana y los miembros de la embajada compartían esa opinión...”, agregó Szulc.
El malogrado Fernández Domínguez
Aunque el liderazgo del frente constitucionalista lo mantuvo el coronel Caamaño, es reconocido el importante rol desempeñado por el coronel Rafael Fernández Domínguez, en la gestación del movimiento constitucionalista.
Tras su integración al bando revolucionario, luego de retornar al país, Fernández Domínguez, designado ministro de Interior y Policía del gabinete del coronel Caamaño, ideó asaltar el Palacio Nacional, a pesar de que a la proyectada acción se oponía el Estado Mayor Constitucionalista.
Fernández Domínguez murió en la acometida, víctima de una emboscada. También perecieron Juan Miguel Román, Ramón Tavárez, José Jiménez, Illio Capozzi y Miguelito López. Fueron heridos además Amaury Germán, Euclídes Morillo (quien pereció después en el hospital Padre Billini) y otros.
Szulc confirmó que el coronel Fernández Domínguez cayó el 19 de mayo de 1965 a causa del fuego estadounidense en el asalto, acción que ha sido evaluada como descabellada pero de gran simbolismo.
Fernández Domínguez había llegado al país días antes de su muerte, en la búsqueda de un arreglo al conflicto, conocido como Fórmula Guzmán, que no prosperó por la oposición de personas influyentes de Washington a que Antonio Guzmán Fernández, futuro mandatario de la nación, ocupara la Presidencia.
Final de la guerra
Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
Mesa de negociaciones en la que participaron las comisiones del Gobierno Constitucional, encabezada por el presidente Caamaño) y una misión de la OEA. Se observa además a Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco. Fuente. Archivo General de la Nación.
Tras un intenso período de negociaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos y la mediación de la OEA, fue firmada el Acta de Reconciliación el 31 de agosto de 1965, mediante la cual las partes en pugna se comprometían a terminar la guerra, que dejó entre 5, 000 y 8, 000 muertos, según se ha estimado.
Luego fue formado el gobierno provisional, encabezado por Héctor García Godoy, quien se había comprometido a celebrar elecciones en un espacio de nueve meses, propiciar el retorno de los exiliados, decretar amnistía general para todos los participantes en la guerra, liberar a los detenidos y reintegrar a los militares constitucionalistas a los cuarteles.
García Godoy fue juramentado como presidente temporal en un acto realizado en el Palacio Nacional el 3 de septiembre de 1965. Ese mismo día Caamaño renunció a la Presidencia en un acto multitudinario, efectuado en la Fortaleza Ozama. En ese escenario pronunció un discurso que contenía la historia del conflicto.
Entonces el líder de la revolución expresó: “No pudimos vencer, pero tampoco fuimos vencidos. La verdad auspiciada por nuestra causa fue la mayor fuerza, el mayor aliento para resistir. ¡Y resistimos! Ese es nuestro triunfo, porque sin la tenaz resistencia que opusimos, hoy no pudiéramos ufanarnos de los objetivos logrados. Pero por encima de todo, hemos logrado una conquista inapreciable, de fecundas proyecciones futuras: la conciencia democrática. Conciencia contra el golpismo, contra la corrupción, contra el nepotismo, contra la explotación, contra el intervencionismo.
Además, agregó: “Hemos conquistado conciencia de nuestro propio destino histórico. En suma, conciencia del pueblo en su fuerza, que si el 24 de abril le sirvió para derrotar a las oligarquías civil y ... militar, hoy nutrida por esta maravillosa experiencia y esta lucha asombrosa, le permitirá forjar, en la paz o en la guerra, su libertad y su independencia. ¡Despertó el pueblo, porque despertó su conciencia!''.
Mujeres de abril
Numerosas mujeres descollaron por su valor en las escaramuzas. Trascendieron por sus aportes de Emma Tavárez Justo, Sagrada Bujosa, Aniana Vargas, Piky Lora, Hildra Gautreau, Yolanda Guzmán, Somnia Vargas, Gladis Borrel, Cristina Díaz, Modesta Vargas y Teresa Espaillat y otras.
En medio de la famosa batalla del Puente Duarte resaltó el coraje de Borrel, considerada como una moderna “Juana Saltitopa”, que sobresalía en plena ofensiva y prestaba ayuda a los heridos, con la ropa cubierta de sangre.
“Cuando el capitán Bisonó cayó fulminado en combate (salpicando con su sangre a Montes Arache que estaba a su lado) fue Gladys Borrel quien lo llevó en sus brazos hasta una ambulancia de la Cruz Roja”, relató Raful.
El autor también dijo que Borrel “se arrastraba como una culebra” en la avenida Mella con Duarte, disparando su fusil Máuser contra las tropas norteamericanas. “Es levemente herida, llevada al hospital Padre Billini, de donde regresa dos horas después a integrarse al combate”, agregó.
Muerte de Yolanda Guzmán y compañeros
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Yolanda Guzmán trascendió como mártir. Mientras hacía labores propagandísticas fue apresada junto a Félix Fernando Taveras (Mario), del Movimiento 14 de Junio, Rafael García Vásquez, dirigente de base del PRD, el periodista Luis Reyes Acosta y un joven apodado El Chino, dirigente de la Juventud del PRD.
El grupo fue detenido por una patrulla del ejército en la calle Pedro Livio Cedeño, en la parte alta de la ciudad, en los primeros días de la revolución. Luego, Guzmán y los demás fueron fusilados en Villa Mella.
Según contó uno de los detenidos, Narciso Román, quien pudo escapar con vida de la nefasta noche, a Guzmán y a sus compañeros el 2 de mayo de 1965 les dispararon a mansalva, con ametralladoras, mientras los hacían correr a campo traviesa.
Extranjeros en el conflicto
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 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
Tropas de Estados Unidos patrullando en la calle El Conde. Fuente: Archivo General de la Nación.
En la contienda de 1965 fue notable la activa participación de extranjeros, además de las tropas de la ocupación.
Uno de los más destacados fue el ya mencionado italiano Illio Capozzi (muerto en el asalto al Palacio), quien había trabajado para el servicio nazi y como mercenario en África e Indochina.
Capozzi había sido contratado por el dictador Rafael Leónidas Trujillo para ejecutar un crimen, que no se habría materializado, y después creó el Cuerpo de Hombres Ranas de la Marina de Guerra dominicana, que tuvo una actuación estelar en apoyo al bando constitucionalista.
Vestidos de negro, estos militares dirigidos por el coronel Montes Arache, combatieron reciamente contra tropas norteamericanas. Raful contó que los “ranas'' despertaban temor, porque su leyenda “había crecido y se les tenía como soldados espectaculares, autores de proezas inigualables”.
Otro foráneo fue Andrés Riviere, quien llegó al país desde Francia a buscar tesoros ocultos en las costas dominicanas. Murió el 15 de junio en una batalla. También tenía experiencia bélica, pues había peleado en Indochina.
Venzeno Lobasto y Angelo Brunaldi fueron dos italianos que, como Capozzi, llegaron a Santo Domingo atraídos por Trujillo, y combatieron del lado constitucionalista.
Otro forastero, William Bailes, piloto aéreo norteamericano, se puso del lado de los rebeldes y trabajó en la Radio Constitucionalista, transmitiendo propaganda en inglés.
Además, el comerciante francés Michael Merjanov fungió como intérprete de Caamaño, y Martha James, una joven norteamericana, igualmente le sirvió como traductora al presidente del gobierno insurrecto.
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El poeta haitiano Jacques Viau apoyaba a los revolucionarios y murió el 17 de junio de 1965 en el hospital Padre Billini, debido a las heridas recibidas a causa del estallido de una granada de mortero.
Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965
Multitudinaria protesta contra la intervención norteamericana en 1965. Fuente: Archivo General de la Nación
Propaganda
 Destrucción y muertes, el funesto saldo de la Guerra de Abril del 1965El bando constitucionalista tuvo a favor el intenso trabajo de su maquinaria propagandística. Estuvieron al frente del equipo el dramaturgo Franklin Domínguez, asistido por el poeta Juan José Ayuso, el actor Iván García, los escritores Miguel Alfonseca y René del Risco, el periodista Ercilio Veloz Burgos y otros. También laboraban en el área de comunicación reputadas voces de la locución nacional, como Pedro Pérez Vargas, Luis Armando Asunción, Jaime López Brache, Pedro Muñoz Batista, Fernando Casado (cantante y locutor), Luis Acosta Tejeda, José A. Núñez Fernández, Manuel Antonio Rodríguez (Rodriguito), Jesús Torres Tejeda, Papi Quezada y otros. 
Información y guerra mediática

Información y guerra mediática
Los combates no solo se libraban en Santo Domingo, en diferentes lugares, como Ciudad Nueva y otros escenarios capitalinos. También se produjo una guerra intensa entre medios de comunicación, en la cual los bandos en pugna buscaban ganar el favor de la opinión pública.
En el libro “La prensa y la Guerra de Abril de 1965”, editado por Adriano Miguel Tejada y publicado por la Academia Dominicana de la Historia, se asegura que cuando empezó la conflagración nadie se esperaba el golpe y que entonces los medios de comunicación estaban ocupados con la cobertura de unos incendios de bosques en la Cordillera Central, donde se habían destruido unas 10,000 hectáreas de pino.
“Como la asonada estalló al mediodía del sábado 24 de abril no sería hasta las ediciones del domingo 25 que la prensa escrita daría cuenta de la situación creada”, aseguró Tejada.
Tras ofrecer detalles sobre la cobertura que le dieron a la guerra medios como el Listín Diarioy El Caribe, Tejada indica que la difusión de la prensa internacional, particularmente de algunos prominentes diarios norteamericanos y europeos, permitió que la opinión pública foránea pudiera informarse de lo que realmente sucedía en Santo Domingo ante la demoledora campaña de tergiversaciones del gobierno de los Estados Unidos.
Narró que el 27 de abril fue un día decisivo de la primera etapa de la guerra, pues las fuerzas constitucionalistas repelieron un masivo ataque de las fuerzas del general Elías Wessin y Wessin en los alrededores del puente Duarte.
Mientras se desarrollaban los combates, Radio Constitucionalista difundía los acordes del Himno Nacional y del Himno de la Revolución y alentaba a los comandos a resistir hasta el final.
En horas de la tarde, se escuchó la voz de Caamaño, quien llamaba a proseguir la resistencia y daba órdenes de reforzar la defensa del sector constitucionalista, cuando un “mortero” hizo estragos en el Edificio Copello, sede del gobierno constitucionalista, donde se encontraba el líder.
También se difundió la voz del profesor Bosch, quien expresó: “La batalla que ustedes están librando no es sólo la defensa de la zona constitucionalista, sino la defensa de una causa de 200 millones de latinoamericanos”.
El presidente depuesto además exhortó a los combatientes a no permitir que la bandera dominicana fuera arriada de la zona constitucionalista.
En aquellos días sonaba con vigor la voz del locutor cubano-dominicano Luis Acosta Tejeda, diciendo: “Un día más dominicano, un día más, un día más, y la victoria definitiva”.
Se difundían informaciones sobre la guerra en la emisora la “Voz de la OEA”, con gran cobertura, que justificaba la intervención extranjera, alegando que tenía motivaciones humanitarias.
Los intereses de las tropas lideradas por el jefe militar Elías Wessin y Wessin estuvieron representados por la estación de San Isidro.
Entonces, se destacó la labor de la prensa constitucionalista, especialmente la del periódico Patria, de orientación izquierdista, dirigido por Ramón Alberto Ferreras (El Chino), que tenía entre sus colaboradores a Alberto Malagón y Alfredo Manzano. Este fue el periódico de mayor influencia en la zona constitucionalista y fuera de ella. Llegó a venderse cada tirada diaria más de 25 mil ejemplares.
Otro periódico importante fue La Nación, vocero oficial del gobierno constitucionalista. Era dirigido por Alfonso Ovalles Martini, Julio Alberto Pichardo García y Jiménez Belén (El Poeta).
Entonces, Radio San Isidro también fue significativa en la cohesión de las fuerzas opuestas a la revolución constitucionalista.
“Una verdadera guerra radial se manifestó entre Radio San Isidro y Radio Santo Domingo Constitucionalista. Radio San Isidro eran dirigida en principio por Máximo Fiallo, el cubano Gustavo Marín. Participaban los locutores Alfonso Acosta Félix, Hoepelman, Alcides Castro, Carlos González, Freites Caminero, Dalmau Febles. Por igual, el capitán Quezada y el teniente coronel Reyes Jorge, quien fue nombrado director de la emisora a fines del mes de mayo”, señaló Raful.
La prensa opuesta a la revolución estaba dirigida por el periodista Pedro Gil Iturbides, editor de La Hoja, vocero del Gobierno de Reconstrucción Nacional, presidido por Antonio Imbert Barreras, puntualizó Tejada.
“El estilo novedoso y ágil del periodista Pedro Gil, en sus comentarios editoriales, era lo único que tenía valor desde el punto de vista de la función periodística, ya que estaba muy por debajo de los voceros escritos del sector constitucionalista (“Patria” y “La Nación)”, agregó Raful.
https://www.diariolibre.com/revista/cultura/destruccion-y-muertes-el-funesto-saldo-de-la-guerra-de-abril-del-1965-LK9693814