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lunes, 7 de agosto de 2023

Costo de materias primas ocupa primer lugar de factores afectan competitividad, según AIRD

Costo de materias primas ocupa primer lugar de factores afectan competitividad, según AIRD

Santo Domingo. – El costo de materias primas, el bajo nivel de actividad económica y la competencia desleal se evidenciaron como los tres factores que más afectaron la competitividad en el trimestre abril-junio 2023, según la Encuesta de Coyuntura Industrial, en la que se establece el “Índice de Incidencia sobre factores que afectan la competitividad”.

El costo de materia prima lleva once trimestres (más de dos años y medio, desde octubre-diciembre del 2020) en esa posición, aunque su nivel de incidencia ha ido bajando desde 31% en el primer trimestre del año pasado a 27% en el primer trimestre del presente año (enero-marzo) y 23% en el segundo trimestre de este 2023.

La Encuesta de Coyuntura Industrial es realizada trimestralmente por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). En ella se determina, por orden de importancia, cuáles son los principales factores que inciden en la competitividad del sector industrial en un trimestre particular.

El “bajo nivel de actividad económica” siguió incrementando su importancia al ascender del quinto lugar en el período abril-junio 2022 al tercer lugar entre los factores que afectan la competitividad en el primer trimestre de 2023, y a segundo lugar en el segundo trimestre de 2023 (pasando de una incidencia de 10% en el primer trimestre, a 14% en el segundo trimestre).

La “competencia desleal”, luego de cinco trimestres en segunda posición, ocupó el tercer lugar en el trimestre abril-junio 2023, disminuyendo de importancia con relación al primer trimestre del año (y bajando de una incidencia del 16% al 12%).

La “carga tributaria” ascendió del séptimo lugar en el trimestre enero-marzo 2023 a cuarto lugar en el trimestre abril-junio 2023. Este indicador ha subido y bajado alternamente en el ranking en los últimos cinco trimestres, como se muestra en el gráfico.

En conjunto, son quince factores que se consideran clave para una industria nacional competitiva.

El Gráfico No. 1 muestra la evolución de los principales factores desde el primer trimestre 2019 hasta el trimestre abril-junio 2023.

https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/costo-de-materias-primas-ocupa-primer-lugar-de-factores-afectan-competitividad-segun-aird/

domingo, 9 de octubre de 2022

La guerra de Rusia en Ucrania: escenarios de precios para las materias primas de BI

 Bloomberg 29/08/2022

La guerra de Rusia en Ucrania: escenarios de precios para las materias primas de BI

Este análisis fue realizado por el analista sénior de Bloomberg Intelligence Will Hares, y el analista sénior Grant Sporre. Apareció anteriormente en la Terminal Bloomberg.

La invasión a Ucrania está inyectando una volatilidad histórica a una amplia gama de materias primas debido al aumento del riesgo geopolítico, una creciente posibilidad de interrupción del suministro, problemas logísticos y el creciente aislamiento comercial de Rusia tras las fuertes sanciones de los aliados occidentales. Nuestro equipo de materias primas ha contemplado tres posibles caminos geopolíticos y resultados: moderación, prolongación e intensificación, y evaluación de los posibles escenarios de precios correspondientes para la energía clave, metales y productos básicos agrícolas para cada uno en los próximos doce meses.

Resumen de análisis de escenarios de precios para materias primas

Fuente: Bloomberg Intelligence
El amplio rango del petróleo Brent depende del resultado geopolítico de Rusia
Los tres escenarios de BI para el precio promedio del petróleo Brent en los próximos 12 meses, moderación (US$90), prolongación (US$120) e intensificación (más de US$160), reflejan la amplia gama de posibles resultados geopolíticos derivados de la invasión de Rusia a Ucrania. También incluyen la consiguiente magnitud de la respuesta de los países de la OTAN respecto a las sanciones a Rusia y la interrupción de las exportaciones de petróleo del país.
Escenario de moderación: Brent a US$90 depende de una rápida reducción de hostilidades
El escenario de moderación o caso bajista de BI para el petróleo Brent este año contempla una solución diplomática a corto plazo con un alto al fuego y una reducción de hostilidades en el conflicto, así como una retirada total del ejército ruso de Ucrania, lo que derivaría en una reversión de las sanciones occidentales a las exportaciones de petróleo rusas y la normalización de los flujos hacia niveles previos a la crisis. Bajo estas circunstancias, esperaríamos que el petróleo Brent vuelva a niveles previos a la invasión de casi US$90 por barril, que siguen reflejando un mercado físico restringido, bajo inventario, la disminución de la capacidad de reserva a la OPEP+ y una creciente demanda mundial.
Dada la intensificación de la agresión militar de Rusia, este parece ser el menos probable entre nuestros escenarios, ya que la posibilidad de un acuerdo de paz en el corto plazo y el retorno a un entorno operativo previo a la invasión parece distante.
Consenso de petróleo Brent {CPFC <GO>}
Fuente: Bloomberg Intelligence
Escenario de prolongación: Brent a US$120 contempla el status quo a las sanciones
El escenario de base o de prolongación de BI para el petróleo Brent de US$120 por barril se basa en la suposición de una prolongación del conflicto tras la invasión de Rusia a Ucrania, con la interrupción de los flujos debido al status quo de las sanciones a las exportaciones rusas de petróleo por parte de determinados aliados occidentales (EE. UU. y el Reino Unido). Esperamos que esto excluya la participación de los importadores de Europa Oriental, que dependen en gran medida del petróleo ruso, como Alemania. Este escenario acompaña la sostenida “autosanción” de los cargamentos de petróleo rusos a través de traders, transportistas y bancos en medio de un aumento del riesgo regulatorio y de reputación y/o razones éticas, a pesar de no ser explícitamente sancionados.
Creemos que este escenario tiene la mayor probabilidad de ocurrir, dado que es nuestra visión del status quo, que incluye un aumento de la prima de riesgo geopolítico del petróleo.
Modelo de oferta-demanda para petróleo de BI
Fuente: Bloomberg Intelligence
Escenario de intensificación: Brent a US$160 en medio de profundo aislamiento ruso
El caso de escalada de BI, o el escenario de alza del petróleo Brent a US$160 por barril, se basa en un empeoramiento de la guerra en Ucrania, que implica un ataque generalizado e indiscriminado contra la población civil, o un conflicto directo con la OTAN, lo que obligaría una respuesta económica de “mano dura” de los aliados de la OTAN para exigir los máximos costes. Esto podría incluir un mayor aislamiento de Rusia con sanciones directas a las exportaciones de energía, que potencialmente se extendería a importadores no occidentales de energía rusa, lo que podría eliminar la mayoría de las exportaciones de crudo y subproductos rusos de 5 millones de barriles diarios del mercado, o el 5% de la demanda mundial.

Dado el panorama geopolítico sin precedentes y la alta incertidumbre sobre cómo procederá la invasión de Rusia a Ucrania y la consiguiente interrupción en los flujos de energía, reconocemos que los precios podrían aumentar más allá de nuestro escenario de intensificación. ++++

Fuente: Bloomberg Intelligencehttps://www.bloomberg.com/latam/blog/la-guerra-de-rusia-en-ucrania-escenarios-de-precios-para-las-materias-primas-de-bi/

domingo, 10 de enero de 2016

El derrumbe de los precios obliga a las petroleras y mineras a nuevos recortes

Aunque las grandes mineras han recortado sus costos y presupuestos de inversión, pueden verse obligadas a implementar nuevos ajustes de cinturón.  AFP PHOTO / MUJAHID SAFODIENMUJAHID SAFODIEN/AFP/Getty Images Published Credit: mujahid safodien/Agence France-Presse/Getty ImagesENLARGE
Aunque las grandes mineras han recortado sus costos y presupuestos de inversión, pueden verse obligadas a implementar nuevos ajustes de cinturón. AFP PHOTO / MUJAHID SAFODIENMUJAHID SAFODIEN/AFP/Getty Images Published Credit: mujahid safodien/Agence France-Presse/Getty Images PHOTO: AGENCE FRANCE-PRESSE/GETTY IMAGES

El derrumbe de los precios obliga a las petroleras y mineras a nuevos recortes

LONDRES—La profundización en la caída de los precios de las materias primas en el comienzo de 2016 borró miles de millones de dólares en el valor de los accionistas, creando renovadas presiones sobre las empresas de recursos naturales para que recorten sus gastos y dividendos.
Las compañías petroleras y mineras que se expandieron rápidamente durante la década de auge de los productos básicos ya han recortado decenas de miles de empleos y congelaron proyectos por miles de millones de dólares; ahora deben buscar nuevos ahorros conforme sus esperanzas de un rebote de precios se esfuman en medio de la debilidad de la demanda china.
Tras un gran ciclo de auge, las petroleras atraviesan otro ciclo que “por un tiempo” va a ser descendente, reconoció Bob Dudley,presidente ejecutivo de BP PLC, en una entrevista que la BBC transmitió el fin de semana. Un portavoz de BP dijo que el comentario está en línea con las palabras de Dudley el año pasado.
Para las petroleras, un ciclo bajista prolongado podría ser parte de un cambio en la dinámica del mercado mundial. La demanda china de materias primas, que impulsó los precios por un largo período, lleva alrededor de un año decayendo, mientras la Organización de Países Exportadores de Petróleo ha abandonado su papel tradicional de estabilizador de los precios del crudo para, en lugar de eso, alimentar el exceso de oferta en competencia con los productores estadounidenses de esquisto. Otros productores también han continuado su bombeo, en algunos casos para pagar la deuda o sostener el gasto fiscal, a pesar de que los mayores volúmenes implican bajar aún más los precios.
Después de suspender proyectos por más de US$200.000 millones el año pasado, luego de que los precios del crudo cayeran a la mitad de sus niveles de mediados de 2014, es posible que las grandes empresas de energía no estén en condiciones de aumentar el gasto si los precios repuntan, dijo Bernstein Research esta semana.
“El gasto de las petroleras seguirá limitado, aunque los precios del crudo suban”, escribieron los analistas de Bernstein. La relación normal entre aumento del gasto y el alza en los precios puede haberse “roto”, señalaron, después de que grandes empresas que gastaron más que sus ingresos incluso cuando los precios del petróleo triplicaban a los de hoy entran en un nuevo período de frugalidad.
Los problemas del sector ejercerán presión para que las empresas de energía realicen adquisiciones y ventas de activos, señala la consultora Wood MacKenzie.
Para las mineras, la situación financiera ha sido incluso peor.Glencore PLC, con sede en Suiza, y el gigante británico Anglo American PLC han recortado sus dividendos, un paso que las grandes empresas se resisten a dar por temor a irritar a los inversionistas, después de que los precios de sus acciones se desplomaron ante las inquietudes sobre sus flujos de caja y niveles de endeudamiento.BHP Billiton, la mayor minera del mundo, afronta las consecuencias de la ruptura de una presa en Brasil, que puede mellar sus resultados. Una portavoz de BHP declinó hacer comentarios.
Los inversionistas comunicaron su preocupación con una amplia ola de ventas el jueves, cuando el desplome de los mercados chinos reanudó la incertidumbre en torno a la demanda de uno de los mayores consumidores de materias primas del mundo. La acción deRoyal Dutch Shell PLC, el gigante de petróleo y gas, cayó 2,8% en Londres, mientras que la de BHP retrocedió 5%.
Las turbulencias del jueves se produjeron luego de un año fulminante para los grandes productores de materias primas. Desde enero de 2015, el valor de mercado combinado de los de cinco mayores conglomerados mineros —BHP, Rio Tinto, Glencore, la brasileña Vale SA y Anglo American— se ha reducido 52%,es decir cerca de US$269.000 millones.
En el mismo período, el valor de mercado total de las cinco mayores petroleras no estatales — Exxon Mobil Corp., Shell, BP, ChevronCorp. y Total SA—, se encogió 20%, o más de US$205.000 millones. Los precios del petróleo han caído más de dos tercios desde mediados de 2014 y el jueves alcanzaron US$33 el barril, su menor nivel en once años, antes de una leve recuperación.
La combinación de la agitación china y la alta producción de petróleo en Estados Unidos y los miembros de la OPEP ofrecen pocas esperanzas de alivio a corto plazo. Irán está cerca de reanudar sus exportaciones, lo puede agravar el exceso. “No se puede decir nada bueno sobre el precio del petróleo”, señaló Paul Mumford, un gerente de fondos de Cavendish Asset Management cuyos fondos invierten en acciones de compañías petroleras y mineras. Mumford es igualmente cauto respecto de las pequeñas mineras, muchas de las cuales pueden terminar con problemas de flujo de caja si las perspectivas no mejoran pronto.
Las grandes mineras ya han respondido a la caída de precios con despidos y la suspensión de proyectos, como el caso de una mina de Glencore en Zambia. Los productores de petróleo se han retirado de grandes proyectos de gas y petróleo, como lo hizo Shell de una operación de arenas bituminosas en Canadá. En diciembre, Shell redujo en US$2.000 millones su gasto proyectado para 2016, a US$33.000 millones, lo que se suma a recortes gastos y costos de US$12.000 millones el año pasado.
—Lynn Cook contribuyó a este artículo.
 http://lat.wsj.com/articles/SB10394930922060873346404581464954165146590?tesla=y

La gran minería acentúa el ciclo vicioso de la sobreoferta de materias primas

La gran minería acentúa el ciclo vicioso de la sobreoferta de materias primas

La supermina de cobre Cerro Verde, propiedad de la estadounidense Freeport-McMoRan, tiene una superficie de 60.000 hectáreas.ENLARGE
La supermina de cobre Cerro Verde, propiedad de la estadounidense Freeport-McMoRan, tiene una superficie de 60.000 hectáreas. PHOTO: JOHN W. MILLER/THE WALL STREET JOURNAL
CERRO VERDE, Perú—En este desierto volcánico, un polvoriento paisaje lunar patrullado por murciélagos, serpientes y guanacos, la mayor minera de Estados Unidos se suma a una nueva y poderosa tendencia en el sector de recursos naturales: las superminas. La estrategia, sin embargo, podría estar llevando la minería a la ruina.
Freeport-McMoRan Inc. está completando una expansión de US$4.600 millones que triplicará la producción de su mina de cobre Cerro Verde, para transformar una diminuta mina estatal que arrojaba pérdidas en uno de los cinco mayores productores del metal rojo del mundo.
Los gigantescos concentradores de concreto de Cerro Verde muelen el cobre que será empleado para fabricar ductos y cables en Asia, sumándose así a la producción de nuevas minas del resto del mundo y alimentando la ola de suministro que está agravando los problemas de un sector minero deprimido.
La desaceleración de China y otros mercados emergentes ha arrastrado los precios de los metales a una profunda caída, sólo unos años después de que mineras e inversionistas apostaron miles de millones de dólares al llamado superciclo, un crecimiento aparentemente ilimitado de la demanda de materias primas.
En ese entonces, las mineras estaban con los bolsillos llenos y se dedicaron a construir las minas más grandes de la historia, extrayendo mineral de hierro en Australia, Brasil y África Occidental, y cobre en Chile, Perú, Indonesia, Estados Unidos, Mongolia y la República Democrática del Congo. También expandieron la producción de minerales como el zinc, el níquel y la bauxita, el componente básico del aluminio.
El problema es que ahora estas minas gigantescas están prolongando el mal momento del sector. Su construcción es tan cara y son tan eficientes en la extracción del mineral que reducir la producción es inconcebible. Generan el efectivo necesario para pagar deudas y son costosas de mantener cuando no están produciendo. El resultado es que al agravar el exceso de producción, las mineras contribuyen a que los precios sigan cayendo.
El prolongado descenso de los precios ha obligado a las mineras a ejecutar dolorosos recortes de costos. Anglo American PLC, que completó en diciembre una supermina en Brasil que excedió su presupuesto en US$6.000 millones, anunció en diciembre 85.000 despidos, ventas de activos y la suspensión de su dividendo. Ese mismo día, Rio Tinto PLC, que había construido superminas en Australia, redujo sus planes de inversión. Glencore PLC suspendió su dividendo y realizó un aumento de capital de US$2.500 millones como parte de un plan para reducir su deuda.
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Freeport, con sede en Phoenix, Arizona, ha sentido la presión en carne propia. El presidente ejecutivo de la junta y cofundador James R. Moffett renunció el 28 de diciembre, meses después de que el inversionista activistaCarl Icahn adquirió una participación importante. Moffett dedicó casi medio siglo a Freeport y sus antecesoras.
Cuando Cerro Verde quede completamente operativa este año, su producción ascenderá a 1.000 millones de libras al año, equivalente a 3% de la producción mundial, a pesar de que la cotización del metal ronda sus niveles más bajos de los últimos seis años.
El impacto de minas como Cerro Verde es extenso e incluye una presión bajista sobre los precios de las materias primas hasta fines de la década, cuando se prevé que el suministro empiece a decaer a medida que las minas más antiguas finalmente dejen de operar. Los márgenes de ganancia de las empresas se están reduciendo, muchas de ellas han tenido que anunciar rebajas contables de sus activos y algunas de menor envergadura no tendrán más remedio que dejar de operar, según prevén agencias de calificación de riesgos y analistas.
Los inversionistas que apostaron a un aumento constante de la demanda al respaldar a las mineras han pagado caro su error: los precios de las acciones se han derrumbado y los dividendos se han suspendido. El índice de referencia S&P/TSX Global Mining Index ha caído 65% desde 2010.
Desde 2007, las mineras han dedicado más de US$100.000 millones al año a gastos de capital. La mayor parte del dinero ha financiado la construcción de superminas como las expansiones de Rio Tinto yBHP Billiton en la región de Pilbara en Australia, que exigió el traslado por avión de miles de trabajadores a un desierto remoto, y el proyecto Minas Rio de Anglo American en Brasil, que incluyó un ducto de más de 520 kilómetros a través de 32 municipios.
Las inversiones siguen adelante, aunque se han moderado. Rio Tinto divulgó en diciembre un acuerdo de financiamiento de US$4.400 millones para Oyo Tolgoi, una supermina de cobre y oro en Mongolia.
“Después de casi tres décadas de tener que rogar para obtener capital, de pronto los bancos y los inversionistas les estaban lanzando dinero a las mineras e implorándoles que invirtieran en más y mayores proyectos”, dice Dick Evans, ex director de Rio Tinto y actual presidente de la junta directiva del fabricante de aluminioConstellium NV. “Las mineras eran como niños en una tienda de golosinas”.
Al mismo tiempo, nuevas tecnologías permitieron la construcción de instalaciones capaces de duplicar o triplicar la producción de cobre o hierro de la generación previa de grandes minas.
Cerro Verde, que ocupa más de 60.000 hectáreas, tiene dos minas que podrían llenar varios estadios, una planta de tratamiento de aguas de US$500 millones de unos 800 metros de largo, y dos concentradores gigantescos de concreto y acero que pueden extraer cobre de más de 360.000 rocas al día. La mina puede consumir cerca de 9% de toda la electricidad en Perú. Un tour dura seis horas.
Cerro Verde es tan grande que “estamos llegando al límite de espacio y del número de camiones que podemos poner en las rampas”, dijo Red Conger, director de operaciones de la mina, en una reciente visita.
Incluso antes de que las mineras comenzaran a construir esta clase de minas gigantescas, las bajas tasas de interés contribuyeron a desatar una ola de fusiones y adquisiciones en un sector que durante mucho tiempo estuvo fragmentado con miles de operadores pequeños y medianos. Los grandes conglomerados globales como Rio Tinto, BHP, Glencore y Anglo American se expandieron, y Freeport pagó US$25.900 millones por Phelps Dodge en 2007. “Compramos una compañía 2,5 veces mayor y eso sólo fue posible debido al financiamiento barato”, señaló Richard Adkerson, presidente ejecutivo de Freeport, en una entrevista en noviembre.
Una expansión de US$4.600 millones triplicará la producción de la mina de cobre Cerro Verde.ENLARGE
Una expansión de US$4.600 millones triplicará la producción de la mina de cobre Cerro Verde. PHOTO: ZUMAPRESS.COM
Freeport tenía sólo una mina, pero era enorme: la de cobre y oro en Grasberg, Indonesia, desarrollada por Moffett, un sureño de EE.UU. conocido por sus imitaciones de Elvis Presley y su habilidad para forjar conexiones políticas en lugares remotos. Cerro Verde era una de las 11 propiedades mineras de Phelps Dodge, ubicada entre volcanes inactivos a unos 32 kilómetros de Arequipa.
Descubierta en el siglo XIX, Cerro Verde ni siquiera fue explotada en forma industrial hasta los años 70. Luego pasó a ser “una mina pequeña que había sido mal manejada por el Estado peruano”, señalaCarlos Gálvez, gerente de finanzas de Buenaventura, una firma peruana que en los 90 tuvo una participación minoritaria en la mina. El lugar carecía de suficiente electricidad y agua.
Adkerson y su equipo opinaban que Cerro Verde podía ser mucho más grande. Freeport determinó que la mina contenía el doble de cobre de lo estimado y empezó a trabajar en una expansión en 2008, cuando el precio era de US$3,94 la libra. La empresa interrumpió las obras en 2009, en medio de la crisis financiera, cuando la cotización del cobre cayó a US$1,40 la libra, y revivió la iniciativa en 2010. Demoró tres años en obtener los permisos y desarrollar un plan de ingeniería que aprovechara al máximo las nuevas tecnologías y proveyera el agua necesaria para una mina de tal magnitud.
Las mineras consideran a Perú uno de los países más difíciles de navegar para un inversionista extranjero, con su larga historia de activismo antiminero desde que los locales combatieron el pillaje de los españoles en el siglo XVI.
Para conseguir los permisos, Freeport construyó una planta de tratamiento de aguas de US$500 millones para servir a la mina y diseñó y financió una planta separada de US$125 millones que limpia el agua de un río para Arequipa.
Freeport tuvo que buscar el respaldo de autoridades locales, incluyendo el arzobispo. No fue lo único. Los habitantes de un barrio pobre recuerdan que en 2010 recibieron pelotas de fútbol para los niños y muñecas Barbie para las niñas, cortesía de Freeport. La empresa dijo que también patrocina programas educacionales.
Las obras no comenzaron hasta marzo de 2013. Sin embargo, conforme la economía china se desaceleraba y nuevas fuentes de producción se ponían en marcha, el cobre ya se encaminaba a otro ciclo de precios bajos, tras haber tocado su máximo de US$4,48 por libra en febrero de 2011. La complejidad del proyecto dificultó su avance. “Necesitamos 10 meses y medio solamente para crear el espacio plano necesario para construir”, señala Red Conger, director de operaciones a cargo de la mina. Cerro Verde se ubica en una zona sísmica y todas las construcciones son diseñadas para soportar un terremoto de 9,5 grados en la escala de Richter.
Un proyecto de estas dimensiones no habría sido ni posible ni rentable hace algunos años, aunque los precios del cobre hayan sido altos, enfatiza Evans, el ex director de Rio Tinto. “Ahora hay camiones más grandes, taladros más rápidos y equipo de procesamiento controlado por computadora que puede apoyar minas a mayor escala”, observa.
El software de monitoreo, por ejemplo, detecta rápidamente problemas en los camiones, que pueden ser reparados antes de ser reemplazados, lo que ahorra costos.
La escala de Cerro Verde mantiene bajos los costos operativos, que son inferiores a US$1,50 por libra. Eso significa que aunque los precios ronden los US$2 la libra, su menor nivel en seis años, la mina genera ganancias operativas.
Es una de las minas más baratas de operar de Freeport, de modo que “habría que cerrar muchas minas antes de esta”, dice el presidente de Cerro Verde, Bruce Clements. La producción de minas gigantescas, sin embargo, contribuye a que los precios de los metales sigan por los suelos. Después de registrar ganancias durante 15 trimestres consecutivos, Freeport ha anunciado pérdidas en los últimos tres. Su deuda asciende a US$20.700 millones, la mayor parte de la cual se acumuló durante las adquisiciones en 2013 de las energéticas McMoRan Exploration Co. y Plains Exploration & Production Co. en operaciones valoradas en US$19.000 millones.
“Estamos en un lugar complicado”, reconoce Adkerson. “Nuestra deuda es excesiva y tenemos que presentar estrategias de negocios para gestionar nuestras finanzas en un entorno difícil”.
—Ryan Dube contribuyó a este artículo.
http://lat.wsj.com/articles/SB11269130209673593885304581460883690774652?tesla=y