SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Donald Trump vuelve a situar a Fort Knox en el centro del debate mundial al exigir una auditoría física de las reservas de oro de Estados Unidos tras más de 70 años sin una inspección independiente. ¿Cuánto oro tiene realmente la mayor potencia económica del mundo? ¿Podría una auditoría desencadenar una crisis de confianza en el dólar y en los bonos del Tesoro?
Analizamos las implicaciones geopolíticas y financieras de una posible apertura de las bóvedas de Fort Knox, el creciente papel del oro como activo refugio frente a la deuda estadounidense, las compras masivas de metales preciosos por parte de China y Rusia, y el cuestionamiento del sistema monetario internacional surgido tras las sanciones occidentales.
Además, repasamos la actualidad internacional con las nuevas propuestas de paz entre Rusia y Ucrania, las declaraciones de Vladimir Putin sobre el gas ruso, la OTAN y el conflicto ucraniano, la estrategia de Donald Trump respecto a Irán y el estrecho de Ormuz, la crisis del crédito privado en Wall Street, el desplome de Bitcoin y las criptomonedas, y el creciente debate sobre el futuro económico de Occidente.
También analizamos el avance de las tensiones geopolíticas en Asia, el papel de China, la evolución de los mercados financieros, el comportamiento del oro, la plata y el petróleo, y los riesgos que afronta el sistema financiero global en un momento de profundas transformaciones económicas y estratégicas.
00:00 Trump aparece agotado mientras se acumulan crisis globales 01:19 Putin ofrece gas a Alemania y reabre el debate sobre Nord Stream 04:12 Zelensky propone conversaciones directas de paz con Rusia 07:06 Xi Jinping viajará a Corea del Norte y aumenta la tensión en Asia 16:15 Bitcoin se desploma hacia los 60.000 dólares y arrastra al mundo cripto 21:18 Trump rebaja la tensión con Irán y mantiene el alto el fuego 29:24 Fort Knox: Trump exige saber cuánto oro tiene realmente EE. UU. 35:10 Cuba, sanciones y presión de Trump por un cambio de régimen 43:37 Crédito privado: Blackstone y otros fondos limitan reembolsos 51:42 Oro, bonos y dólar: los bancos centrales cambian sus reservas
(Video) CNCP afirma República Dominicana entre las economías de la región que mejor han afrontado la crisis global
–Dice que estudio elaborado por CONCADECO revela productos esenciales, como el arroz, pollo, azúcar, aceite y otros, se mantienen por debajo de niveles de Centroamérica y el Caribe
Santo Domingo.-La República Dominicana ha sido de las economías de la región que mejor ha resistido el impacto de la crisis global generada por el conflicto bélico en Medio Oriente, logrando que los productos de la canasta básica alimentaria (CBA) se comercialicen por debajo de niveles de Centroamérica y el Caribe.
Así lo afirmó el presidente del Consejo Nacional del Comercio en Provisiones (CNCP), Jorge Jerez, quien destacó que el azúcar, arroz, aceite, pollo, pasta de tomate y otros productos de la CBA continúan registrando precios dentro de rangos estables.
“Todo esto, a pesar de la crisis generada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha sacudido los mercados globales y provocados aumentos en materias primas y costos de producción”, agregó.
Jerez dijo que mientras en otros países de Centroamérica estos productos han experimentado desabastecimientos e incrementos significativos, “en la República Dominicana el comportamiento ha sido mucho menor, ya que han sido menos afectados por la presión inflacionaria que ha generado el conflicto”.
Explicó que esta conclusión se basa en un informe comparativo de precios de los productos de mayor consumo en los países centroamericanos y del Caribe elaborado por el Consejo de Protección al Consumidor de Centroamérica y República Dominicana (CONCADECO), copia del cual obtuvo esta entidad que agrupa a comerciantes de todo el país, utilizando el dólar estadounidense como referencia.
El presidente del CNCP resaltó, en ese sentido, que los resultados del levantamiento realizado por CONCADECO, organismo regional apéndice del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), son contundentes, al asegurar que, en varias naciones, los precios han mostrado fuertes fluctuaciones y alzas sostenidas, “mientras que en República Dominicana el impacto ha sido considerablemente más leve”.
Atribuyó asimismo este desempeño, a las medidas adoptadas por el Gobierno del presidente Luis Abinader para amortiguar el golpe de la crisis internacional sobre el bolsillo de los ciudadanos.
“Mientras en Centroamérica y el Caribe el comportamiento de los productos de la canasta básica ha sido mucho más fluctuante, con incrementos significativos, en República Dominicana hemos visto que el deslizamiento de los precios ha sido menos perceptible, lo que ha ayudado al poder adquisitivo de la población”, sostuvo.
Destacó que algunos productos no han registrado variaciones en el país desde el inicio del conflicto, lo que evidencia la efectividad de las políticas implementadas para frenar la inflación.
El CNCP consideró fundamental que el comercio organizado sea tomado en cuenta en las estrategias de distribución e importación de productos, a fin de continuar garantizando el acceso oportuno y a precios estables para la población.
“Hay que reconocer que la estabilidad de la canasta básica en la República Dominicana se perfila como un factor clave para la seguridad alimentaria y la economía familiar”, dijo finalmente.
“Hay que reconocer que la estabilidad de la canasta básica en la República Dominicana se perfila como un factor clave para la seguridad alimentaria y la economía familiar”, dijo finalmente.
Estabilidad alimentaria en tiempos de crisis: una ventaja estratégica
En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados —particularmente tras la escalada del conflicto en Medio Oriente—, la estabilidad de los precios de los alimentos esenciales se ha convertido en un indicador clave de resiliencia económica. En ese sentido, los datos presentados por el Consejo Nacional del Comercio en Provisiones (CNCP), sustentados en el estudio comparativo de CONCADECO, colocan a la República Dominicana entre las economías de la región que mejor han amortiguado el impacto de la crisis global.
El informe revela un hecho relevante: productos centrales de la canasta básica alimentaria como arroz, pollo, azúcar, aceite y pasta de tomate mantienen precios por debajo de los observados en varios países de Centroamérica y el Caribe. En un entorno donde los costos de materias primas, los fletes y los seguros han mostrado presiones alcistas, este desempeño no es trivial. Refleja una combinación de políticas públicas, coordinación institucional y funcionamiento del comercio organizado que ha evitado desabastecimientos y saltos abruptos de precios.
Mientras en otras economías vecinas se han registrado fluctuaciones severas e incluso episodios de escasez, en el mercado dominicano el deslizamiento de los precios ha sido más moderado. Esta diferencia importa: preserva el poder adquisitivo de los hogares, reduce la transmisión inflacionaria y fortalece la seguridad alimentaria, especialmente para los segmentos más vulnerables. Que algunos rubros no hayan variado desde el inicio del conflicto evidencia un anclaje de expectativas que contribuye a la estabilidad macroeconómica.
Resulta pertinente subrayar el rol del comercio organizado y su integración en las estrategias de importación, distribución y abastecimiento. La experiencia regional muestra que cuando estos actores quedan al margen, los cuellos de botella se amplifican. Incorporarlos a la planificación permite anticipar riesgos, optimizar inventarios y sostener precios competitivos aun bajo choques externos.
La lectura de fondo es clara: en tiempos de crisis global, la estabilidad de la canasta básica no es solo un alivio coyuntural, sino una ventaja estratégica. Protege la economía familiar, sostiene la demanda interna y refuerza la cohesión social. Mantener este desempeño exigirá continuidad en la coordinación público‑privada, vigilancia sobre costos logísticos y una gestión preventiva de riesgos externos. El desafío no es menor, pero los resultados actuales confirman que es posible mitigar los impactos globales cuando la política económica prioriza estabilidad, previsión y acceso.