martes, 3 de febrero de 2026

República Dominicana 2026: logística, facilitación del comercio y gobernanza competitiva en el nuevo ciclo hemisférico

República Dominicana y la hora logística del hemisferio

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En un momento en que las cadenas de suministro se reordenan en busca de rutas más cortas, plataformas más confiables y fronteras menos costosas, la República Dominicana tiene una oportunidad estratégica: convertir su ubicación geográfica en un activo económico integral. No se trata únicamente de puertos y aeropuertos; se trata de articular un ecosistema que combine facilitación del comercio, servicios logísticos, atracción de inversión, innovación regulatoria y gobernanza institucional. Esa visión se proyectó en el Outlook on the Americas 2026, un foro hemisférico celebrado en Miami y organizado por la red de Cámaras Americanas de Comercio en América Latina y el Caribe, concebido para anticipar los factores económicos y políticos que condicionan el comercio y la inversión del año entrante. En ese escenario, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), a través de su titular Eduardo Sanz Lovatón, presentó la perspectiva dominicana sobre una agenda que ya no es sectorial: es de competitividad nacional.

Cuando la conversación hemisférica coloca la logística en el centro, ya no basta con repetir el eslogan del “hub”. El liderazgo se mide en resultados: tiempos de despacho, trazabilidad, interoperabilidad de datos y capacidad de resolver fricciones en frontera sin sacrificar control. Que el Outlook 2026 dedique espacios específicos a comercio y logística con foco dominicano —en diálogo con actores del ecosistema aeroportuario y de mensajería global— confirma que el tema se está tratando como parte de la arquitectura regional de oportunidades y no como una discusión local de infraestructura.

Ese telón de fondo internacional coincide con un ciclo doméstico de resultados externos que sostienen la narrativa de plataforma. El Banco Central reportó que la inversión extranjera directa alcanzó US$5,032.3 millones al cierre de 2025, con un crecimiento interanual de 11.3% y con una asignación que revela la estructura de la nueva economía dominicana: turismo (26.3%) y energía (23.8%) concentraron la mitad de los flujos. Ese dato no es solo un récord; es una señal de confianza en un país que ha logrado proyectarse como estable y operativo, donde el capital busca retornos anclados en conectividad, infraestructura y servicios.

En paralelo, el mismo informe sitúa el desempeño exportador y turístico como soporte del músculo de divisas: exportaciones totales por US$15,930.6 millones en 2025 (+14.4%), ingresos por turismo por US$11,318.5 millones, y una generación total de divisas del sector externo que superó US$47,300 millones. En un mundo donde la competitividad se define por velocidad y confiabilidad, estas cifras no solo describen tamaño; describen exigencias. Si la República Dominicana pretende escalar como plataforma regional, sus instituciones fronterizas y su ecosistema logístico deben operar con estándares comparables a los nodos que conectan América con el comercio global.

Ahí está el punto neurálgico: la logística moderna se decide tanto en la infraestructura como en la frontera. La agenda pública dominicana ha avanzado hacia la reducción de tiempos de despacho y la digitalización de procesos, con iniciativas como el Despacho en 24 Horas, concebido para acercar el despacho de contenedores al umbral de 24 horas desde el arribo, apoyándose en declaración previa, perfiles de riesgo y esquemas de operador confiable. Este enfoque no es improvisado; se alinea con la lógica del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC: procedimientos más rápidos, más transparentes y controles concentrados en mercancía de mayor riesgo, reduciendo fricciones para el comercio legítimo.

Dicho en lenguaje sencillo: si Aduanas y las agencias relacionadas logran combinar tecnología, coordinación interinstitucional y gestión de riesgo, el país gana dos veces. Gana porque reduce costos y tiempos a importadores y exportadores; y gana porque eleva su reputación de cumplimiento, indispensable para integrarse en cadenas de suministro que hoy premian la trazabilidad. Ese principio es coherente con el estándar internacional del Operador Económico Autorizado (AEO), que descansa en un intercambio claro: más confianza a quien demuestra más cumplimiento.

La pregunta estratégica de 2026, por tanto, no es si el país tiene potencial para ser hub; es si puede convertir ese potencial en operación cotidiana. La evidencia comparada es insistente: el desempeño logístico se sostiene cuando hay mejoras simultáneas en aduanas, infraestructura, calidad de servicios logísticos, trazabilidad y puntualidad. En esa misma dirección, el Banco Mundial enfatiza una mirada sistémica del rendimiento logístico y, al incorporar mediciones de velocidad basadas en seguimiento de envíos, vuelve más difícil maquillar resultados: o el sistema corre, o se atrasa.

En esta coyuntura, la proyección internacional funciona también como mensaje económico. Participar en foros hemisféricos para exponer el “caso logístico” equivale a competir por un activo intangible decisivo: la creencia de que el país puede entregar eficiencia con reglas. No es menor que el Outlook on the Americas se defina como un espacio de diálogo abierto sobre los factores que impactarán comercio e inversión en el hemisferio, ni que se realice en Miami, un punto neurálgico para la logística regional.

Desde la perspectiva del MICM, esto es especialmente relevante porque la logística no es un fin en sí mismo: es una palanca para la industria, el comercio y las mipymes. Un país que reduce costos logísticos mejora su competitividad exportadora, fortalece encadenamientos productivos, atrae manufactura de mayor valor agregado y crea condiciones para que más empresas —incluyendo pequeñas y medianas— puedan insertarse en mercados internacionales. De ahí que el fortalecimiento de zonas francas, puertos, aeropuertos, innovación regulatoria y alianzas público‑privadas sea parte de una misma estrategia: elevar la productividad y la capacidad de competir.

Pero el valor de esa narrativa depende de una condición crítica: que la alianza público‑privada no sea un enunciado, sino una coordinación efectiva de procesos, datos y estándares. La facilitación real exige interoperabilidad, transparencia, gestión de riesgo y cooperación entre autoridades. Sin integración, el sistema se fragmenta; con integración, la frontera se convierte en plataforma.

En el sector privado global, la inversión logística suele seguir la pista de la estabilidad operativa. Cuando un operador internacional amplía infraestructura y capacidad, la apuesta suele estar asociada a conectividad, demanda y condiciones para ejecutar. Esto reafirma un hecho incómodo: si el Estado no acelera trámites, si no integra permisos y si no reduce incertidumbre, el capital se mueve a otro nodo. El hub no es un título; es una competencia diaria.

Por eso el reto más serio es evitar la trampa de la “infraestructura sin sistema”. Mejoras sostenibles requieren cambios complejos en múltiples dimensiones: inversión física, sí, pero también calidad de servicios, facilitación, digitalización y gobernanza. En el caso dominicano, esto se traduce en una prioridad concreta: que la frontera funcione como plataforma integrada, donde el sector privado pueda planificar con previsibilidad y donde el control sea más inteligente que pesado. La propia lógica del Despacho en 24 Horas, al condicionar agilidad a riesgo y cumplimiento, avanza en esa dirección.

La segunda condición es energética. Si la logística crece, crece también la demanda de energía confiable: centros de distribución, cadenas de frío, escaneo, digitalización y movilidad. La estrategia productiva debe acompañarse de capacidad eléctrica suficiente, pero el punto decisivo no es solo sumar megavatios; es asegurar costo y confiabilidad, porque cada interrupción y cada sobrecosto se traducen en pérdida de competitividad frente a otros nodos del Caribe y Centroamérica.

La tercera condición es reputacional: la seguridad integral de la cadena. El estándar AEO existe porque el comercio global opera con confianza verificable. Si un país quiere atraer manufactura, logística avanzada y servicios de alto valor, debe sostener un equilibrio: facilitar sin abrir brechas al ilícito, y controlar sin paralizar el flujo legítimo. La facilitación moderna no elimina el control; lo vuelve selectivo, inteligente y predecible.

Por eso 2026 luce como un año de “prueba de sistema”. Los números externos de 2025 —IED récord, exportaciones y turismo en niveles elevados— dan oxígeno y margen de maniobra. El foro hemisférico en Miami ofrece vitrina y señalización ante decisores de inversión. Y la apuesta por acelerar la frontera, si se consolida, puede convertir el tiempo en ventaja comparativa.

El desafío, sin embargo, es de continuidad: sostener reformas, medir resultados y convertir el discurso en rutina. En la economía contemporánea, la competitividad logística se parece más a un reloj que a una obra: hay que darle cuerda todos los días.

Si la República Dominicana logra que sus procesos fronterizos sean más rápidos, más transparentes y más trazables, el país no solo atraerá más carga; atraerá más inversión productiva, más empleo de calidad y más presencia en cadenas regionales de valor. Si no lo logra, la geografía seguirá ahí, pero el negocio pasará de largo.

Luis Orlando Díaz Vólquez

El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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República Dominicana está entrando a 2026 con una señal clara: la logística ya no es un complemento, es estrategia-país. 🌎🚢✈️

Desde Miami, en el Outlook on the Americas 2026 (evento hemisférico de las Cámaras Americanas), el enfoque es fortalecer comercio, inversión y alianzas regionales, colocando la logística en el centro del debate económico del continente. 🇩🇴🤝🌐 

Y los números respaldan el momento: el Banco Central reporta que la IED cerró 2025 en US$5,032.3 millones, con peso decisivo en turismo (26.3%) y energía (23.8%), mientras el país cerró con exportaciones por US$15,930.6 millones e ingresos turísticos por US$11,318.5 millones. 📈💼🏝️  

En paralelo, el Gobierno ha reiterado la visión de consolidar a RD como centro logístico estratégico, impulsado por estabilidad, diversificación y alianza público‑privada, y destacando proyectos de conectividad y expansión logística. 🧭⚙️🏗️  

La meta es simple pero poderosa: convertir la ubicación en ventaja real, con frontera más ágil y más confiable, apoyada en programas como Despacho en 24 Horas, que busca reducir tiempos de salida de contenedores y mejorar la competitividad. ⏱️📦✅  

Porque en el comercio global de hoy, el liderazgo no se promete: se mide en horas, trazabilidad y reglas claras. 🔍📊🧩 

#RepublicaDominicana #HubLogistico #ComercioExterior #InversionExtranjera #Logistica #Nearshoring #ZonasFrancas #Turismo #Energía #Aduanas #OutlookOnTheAmericas #Competitividad #AlianzaPublicoPrivada 🇩🇴🚀📦

.... press release

República Dominicana impulsa su agenda de facilitación del comercio y logística en el “Outlook on the Americas 2026” en Miami

Miami, Florida. — 3 de febrero de 2026. La República Dominicana participa este martes en el “Outlook on the Americas 2026”, uno de los principales encuentros hemisféricos de negocios celebrado en Miami, con el objetivo de fortalecer vínculos de comercio, inversión y cooperación regional y colocar en agenda la visión país de competitividad logística y facilitación del comercio. El evento es organizado por la Association of American Chambers of Commerce in Latin America (AACCLA) en alianza con la U.S. Chamber of Commerce, y reúne a ejecutivos, líderes empresariales y representantes de cámaras americanas del continente para debatir tendencias económicas y políticas que inciden en el intercambio comercial y la inversión durante el año.

La presencia dominicana, a través del ministro de Industria, Comercio y Pipymes, Eduardo Sanz Lovatón,  se enmarca en un contexto regional donde la reconfiguración de las cadenas de suministro, la relocalización productiva y la búsqueda de rutas más confiables han elevado la logística a prioridad estratégica. En ese sentido, la agenda pública del encuentro incorpora espacios dedicados a comercio y logística y paneles sobre oportunidades en el hemisferio occidental, lo que reafirma la centralidad del tema para la competitividad y la atracción de capital.

El país llega a 2026 con indicadores externos que respaldan su narrativa de plataforma regional. De acuerdo con cifras preliminares publicadas por el Banco Central de la República Dominicana, la inversión extranjera directa alcanzó US$5,032.3 millones al cierre de 2025, con un aumento interanual de 11.3%, destacándose la participación de turismo (26.3%) y energía (23.8%) como principales receptores. En el mismo período, las exportaciones totales ascendieron a US$15,930.6 millones (+14.4%), mientras los ingresos por turismo sumaron US$11,318.5 millones, apoyados en un flujo de 11.6 millones de visitantes.

Estos resultados fortalecen el posicionamiento del país como destino de inversión y, a la vez, elevan la exigencia de seguir reduciendo costos y tiempos en frontera. En esa línea, la modernización de procesos aduaneros y la digitalización de trámites se consideran piezas clave para transformar la ventaja geográfica en una ventaja operativa sostenible. Entre las iniciativas que apuntan a ese objetivo se encuentra el programa “Despacho en 24 Horas”, concebido para acelerar la salida de contenedores mediante declaración previa, análisis de riesgo y esquemas de operador confiable, con la meta de reducir los tiempos de despacho a un umbral de 24 horas desde el arribo.

La tendencia internacional respalda este enfoque. El Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la Organización Mundial del Comercio promueve medidas para agilizar el movimiento, la liberación y el despacho de mercancías, incluyendo procesos previos a la llegada, transparencia y coordinación interinstitucional, lo que contribuye a que el comercio sea más rápido y predecible. En paralelo, la Organización Mundial de Aduanas establece estándares de confianza como el Authorized Economic Operator (AEO), definido como un actor del movimiento internacional de mercancías aprobado por una administración aduanera por cumplir criterios de seguridad de la cadena de suministro, habilitando beneficios de facilitación para quienes demuestran cumplimiento.

En materia de desempeño logístico, el Banco Mundial ha reiterado que la competitividad se construye con una combinación de infraestructura, eficiencia en controles fronterizos, calidad de servicios y digitalización de punta a punta. Su Logistics Performance Index (LPI) funciona como referente global de benchmarking para identificar oportunidades de mejora y medir avances en rapidez y confiabilidad del comercio transfronterizo.

La participación dominicana en el “Outlook on the Americas 2026” se orienta, así, a consolidar alianzas con el sector empresarial regional y a promover una agenda de competitividad basada en reglas claras, eficiencia operativa y cooperación público‑privada. AACCLA, organizadora del encuentro, agrupa a cámaras americanas en 22 organizaciones y 27 países de América Latina y el Caribe, articulando una red empresarial con alta incidencia en los flujos de inversión y comercio hemisféricos.

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Artículo académico.

República Dominicana 2026: logística, facilitación del comercio y gobernanza competitiva en el nuevo ciclo hemisférico

Por: Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen | En 2026, la República Dominicana se proyecta como un nodo de articulación económica en el hemisferio occidental, apoyándose en tres vectores convergentes: (i) facilitación del comercio mediante modernización aduanera y gestión de riesgo; (ii) atracción de inversión extranjera orientada a turismo, energía e infraestructura productiva; y (iii) posicionamiento geoeconómico en un entorno de reconfiguración de cadenas de suministro y mayor demanda por plataformas confiables de logística multimodal. El país coloca su narrativa estratégica en espacios de alto nivel del ecosistema empresarial regional —como el Outlook on the Americas 2026, organizado por la red hemisférica de Cámaras Americanas de Comercio—, donde se discuten tendencias que impactan comercio e inversión en el año entrante. [events.uschamber.com], [events.uschamber.com]

Este artículo propone una lectura integral: la logística no debe entenderse solo como infraestructura (puertos, aeropuertos, carreteras), sino como un sistema de gobernanza que combina reglas, tecnología, transparencia, interoperabilidad de datos y capital humano. A partir de evidencia oficial reciente —IED por US$5,032.3 millones en 2025, crecimiento de exportaciones, dinamismo turístico— y de marcos comparados (Acuerdo de Facilitación del Comercio de la OMC, estándares AEO/OEA de la OMA/WCO y métricas del Banco Mundial sobre desempeño logístico), se plantea una agenda de continuidad responsable para 2026: productividad, confiabilidad institucional y seguridad integral como ventaja-país. [bancentral.gov.do], [international.gc.ca]

Palabras clave: logística, facilitación del comercio, IED, ventanilla única, OEA/AEO, competitividad, gobernanza, nearshoring.

1. Introducción: por qué 2026 es un punto de inflexión logístico

El hemisferio ingresa a 2026 con tensiones y oportunidades simultáneas: la relocalización parcial de manufactura, la regionalización de inventarios, y la búsqueda de rutas y nodos con menor riesgo regulatorio. En ese marco, el Outlook on the Americas funciona como termómetro de expectativas empresariales, al reunir a ejecutivos, líderes de Cámaras Americanas y actores de política económica para anticipar qué variables —políticas y económicas— marcarán el pulso del comercio y la inversión. [events.uschamber.com], [events.uschamber.com]

La relevancia del caso dominicano radica en su aspiración de “hub” que no compite únicamente por geografía, sino por tiempo (reducción de demoras), certeza (reglas estables), cumplimiento (seguridad de cadena), y capacidad operativa (infraestructura y servicios logísticos). La evidencia internacional sugiere que, cuando la facilitación del comercio es efectiva, se reducen costos de transacción y se mejora la previsibilidad, habilitando integración productiva y escalamiento exportador. En términos de política pública, el “hub” se construye con instituciones tanto como con cemento. [international.gc.ca], [etradeforall.org]

2. Marco conceptual: logística como sistema de gobernanza (no solo infraestructura)

2.1 Facilitación del comercio: de la frontera como fricción a la frontera como plataforma

El Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC/TFA) de la OMC, vigente desde 2017, establece compromisos vinculantes para modernizar y simplificar procedimientos fronterizos: despacho más rápido, mayor transparencia, gestión de riesgo y herramientas como ventanilla única. La literatura y los organismos especializados han documentado que una implementación plena del TFA puede reducir costos comerciales promedio a escala global (estimaciones difundidas por la OMC y compilaciones oficiales), además de impulsar exportaciones, especialmente en países en desarrollo. [international.gc.ca], [etradeforall.org]

En clave operacional, el principio es claro: si se reduce el número de puntos de contacto, se digitalizan trámites, y se concentran controles en cargas de riesgo, el comercio legal se acelera sin renunciar al control. Dicho de otro modo, facilitación y seguridad no son polos opuestos; son capas complementarias del mismo diseño institucional. [international.gc.ca], [wcoomd.org]

2.2 Seguridad y confianza: el estándar AEO/OEA en la cadena de suministro

La Organización Mundial de Aduanas (WCO/OMA) define el Authorized Economic Operator (AEO) como una parte involucrada en el movimiento internacional de mercancías aprobada por una administración aduanera por cumplir estándares de seguridad de la cadena. Este modelo habilita beneficios —menos inspecciones, mayor previsibilidad— a cambio de cumplimiento verificable. [aeo.wcoomd.org], [aduanas.gob.do]

En el caso dominicano, la arquitectura de confianza se vincula a esquemas de operador confiable (OEA/OEA simplificado) y a proyectos de reducción de tiempos de despacho que condicionan la agilidad al perfil de riesgo y al cumplimiento anticipado. Es la lógica “rápido para lo confiable, estricto para lo riesgoso”. [aduanas.gob.do], [aeo.wcoomd.org]

2.3 Medición de desempeño: lo que no se mide, no se gestiona

El Banco Mundial ha consolidado el Logistics Performance Index (LPI) como herramienta de benchmarking para identificar desafíos y oportunidades en logística comercial. Su edición 2023 integra encuesta a operadores logísticos y, por primera vez, indicadores de velocidad basados en grandes conjuntos de datos de rastreo de envíos. Esto refuerza una idea crucial: el desempeño logístico es una función de aduanas, infraestructura, servicios, trazabilidad y puntualidad. [lpi.worldbank.org], [worldbank.org]

Desde una perspectiva think tank, el LPI sugiere que la competitividad no se compra solo con inversión física; requiere cambios complejos de política: interoperabilidad digital, incentivos a servicios de calidad, profesionalización de operadores y coordinación interinstitucional. [lpi.worldbank.org], [lpi.worldbank.org]

3. Evidencia reciente: balanza externa, IED y motores del “caso dominicano”

La base material del posicionamiento 2026 descansa en resultados del sector externo. Según cifras preliminares del Banco Central, la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$5,032.3 millones al cierre de 2025, un aumento interanual de 11.3%. La distribución sectorial muestra concentración en turismo (26.3%) y energía (23.8%), con expansión de la participación energética respecto a 2019, asociada a incentivos para renovables. [bancentral.gov.do]

En paralelo, el Banco Central reporta exportaciones totales de US$15,930.6 millones en 2025 (+14.4% interanual), destacando el incremento en exportaciones de oro y un nivel relevante de exportaciones de zonas francas. Además, los ingresos por turismo sumaron US$11,318.5 millones, impulsados por 11.6 millones de visitantes. Estos flujos integrados (IED, remesas, turismo y exportaciones) superaron US$47,300 millones en 2025, contribuyendo a estabilidad relativa del tipo de cambio. [bancentral.gov.do]

Desde el prisma logístico, estos datos revelan una estructura que demanda eficiencia: turismo requiere conectividad y servicios; zonas francas requieren despacho y trazabilidad; energía requiere infraestructura de transmisión y confiabilidad; minería/exportaciones requieren cumplimiento, seguridad y reputación. En otras palabras: el desempeño externo empuja la sofisticación institucional. [bancentral.gov.do], [lpi.worldbank.org]

4. Narrativa estratégica 2026: geografía, alianzas y capacidad instalada

En comunicados oficiales recientes, se ha enfatizado que la ubicación del país permite funcionar como puente natural entre Caribe, América Latina y la costa este de EE. UU., y que la estrategia nacional prioriza puertos, aeropuertos, zonas francas y turismo para fortalecer competitividad y atraer inversión. También se ha informado del avance de proyectos aeroportuarios en el norte con apoyo multilateral, así como planes para sumar capacidad de generación eléctrica orientada a sostener crecimiento industrial. [presidencia.gob.do], [bancentral.gov.do]

Este enfoque encaja con la tendencia global descrita por el Banco Mundial: tras disrupciones de cadenas de suministro, la resiliencia y la confiabilidad logística se convirtieron en preocupación central, con implicaciones incluso de seguridad nacional. Las plataformas que integren rapidez, rastreo y coordinación público-privada tienden a capturar nuevas oportunidades de inversión y nearshoring. [worldbank.org], [lpi.worldbank.org]

5. Facilitación del comercio en práctica: el tiempo como ventaja comparativa

Un elemento distintivo del ecosistema institucional dominicano es la apuesta por la reducción de tiempos de despacho. En documentación pública, el programa de Despacho en 24 Horas se presenta como un proyecto-país para despachar contenedores en 24 horas desde el arribo, reduciendo tiempos que podían extenderse a varios días, con enfoque en declaración previa, bajo riesgo y certificaciones de operador confiable. [aduanas.gob.do], [aeo.wcoomd.org]

En lógica TFA/OMC, esta orientación se alinea con prácticas recomendadas: procesamiento previo a llegada, gestión de riesgo, cooperación entre agencias y ventanillas que reduzcan redundancia documental. La clave analítica está en la gobernanza: si la reducción de tiempo se sostiene, impacta inventarios, costos portuarios, rotación de capital y competitividad exportadora. El “hub” se vuelve medible en horas, no en discursos. [international.gc.ca], [aduanas.gob.do]

6. El rol de los foros hemisféricos: señalización y reputación

Los mercados no responden solo a indicadores: responden a señales. En su descripción oficial, el Outlook on the Americas 2026 se presenta como un evento hemisférico en Miami para dialogar sobre asuntos económicos y políticos que afectarán comercio e inversión, con participación de una red de Cámaras Americanas que representa 22 cámaras en 27 países. [events.uschamber.com], [events.uschamber.com]

En la agenda pública del evento figuran sesiones dedicadas a “Trade and Logistics in the Dominican Republic” y paneles sobre oportunidades logísticas en el hemisferio, junto a actores del sector aéreo y de paquetería global. Esto sugiere que la logística dominicana está siendo tratada como tema regional, no meramente doméstico, y que su posicionamiento busca insertarse en la conversación de cadenas de suministro del continente. [events.uschamber.com], [events.uschamber.com]

7. Infraestructura y operadores globales: el “hub” como ecosistema de inversión

El ecosistema logístico moderno tiende a estructurarse alrededor de operadores globales que aportan capital, tecnología y conexión con redes internacionales. En reportes públicos sobre la actividad de un actor logístico global con presencia en el país, se mencionan inversiones significativas (del orden de cientos de millones de dólares) y expansión de capacidad operativa medida en contenedores, así como una integración entre infraestructura aeroportuaria y portuaria orientada a valor agregado. [diariolibre.com], [dpworld.com]

Más allá de cifras puntuales, el punto estructural es que la inversión logística privada se acelera cuando el Estado ofrece tres garantías: (i) reglas previsibles, (ii) trámites interoperables y (iii) seguridad jurídica y física. En ese triángulo, la facilitación aduanera y el cumplimiento AEO/OEA funcionan como “lenguaje común” para integrarse a cadenas globales. [aeo.wcoomd.org], [international.gc.ca]

8. Discusión: riesgos, cuellos de botella y condiciones de sostenibilidad

8.1 El riesgo de la “infraestructura sin sistema”

Un riesgo frecuente en estrategias de plataforma es construir activos físicos sin garantizar su operación sistémica. El Banco Mundial insiste en que mejorar logística exige cambios complejos: infraestructura, sí, pero también calidad de servicios, control fronterizo eficiente y digitalización de punta a punta. Sin esto, la infraestructura se subutiliza o encarece, y el “hub” queda como promesa. [worldbank.org], [lpi.worldbank.org]

Por tanto, la variable crítica no es solo cuántos metros de muelle o cuántas posiciones de rampa: es la orquestación del flujo (datos, permisos, inspección inteligente, trazabilidad, coordinación interagencias), y la continuidad de políticas para evitar regresiones administrativas. [lpi.worldbank.org], [international.gc.ca]

8.2 Energía y competitividad: el costo silencioso

La logística depende de energía confiable: puertos electrificados, centros de frío, almacenes, escáneres, TI, y transporte. Se ha comunicado oficialmente la intención de incorporar capacidad de generación adicional como soporte al crecimiento industrial. Pero el desafío de política no es solo sumar MW: es reducir pérdidas, asegurar transmisión y promover contratos que estabilicen costos para manufactura y logística. [presidencia.gob.do], [lpi.worldbank.org]

8.3 Seguridad integral y reputación

La seguridad logística hoy incluye seguridad física (contrabando, narcotráfico), ciberseguridad (sistemas de despacho, manifiestos electrónicos) y cumplimiento (origen, valoración, sanciones). En la lógica WCO/OMC, la facilitación funciona mejor cuando hay gestión de riesgo robusta y cooperación aduanera. Por eso el estándar AEO/AFC no es accesorio: es reputación-país y acceso a cadenas confiables. [aeo.wcoomd.org], [wcoomd.org]

9. Agenda 2026: recomendaciones de política pública (enfoque think tank)

A continuación, una agenda de continuidad responsable basada en evidencia y marcos comparados:

9.1 Gobernanza de datos y ventanilla única “real”

  1. Interoperabilidad entre aduanas, puertos, aeropuertos y agencias de permisos: que la ventanilla única sea un sistema y no un portal. Esto está alineado con el espíritu del TFA (reducción de trámites, transparencia, coordinación). [international.gc.ca], [lpi.worldbank.org]
  2. Tableros nacionales de desempeño: publicar métricas de tiempo de despacho, inspecciones, selectividad, y tiempos por tipo de carga para asegurar rendición de cuentas y mejora continua. [lpi.worldbank.org], [aduanas.gob.do]

9.2 Escalamiento del modelo “operador confiable”

  1. Expandir el alcance del OEA/AEO y acuerdos de reconocimiento: esto reduce fricción para exportadores e importadores confiables y aumenta atractivo para multinacionales. [aeo.wcoomd.org], [international.gc.ca]
  2. Diseñar incentivos claros (prioridad, menos inspección, canales verdes) condicionados a auditorías y cumplimiento verificable. [aeo.wcoomd.org], [aduanas.gob.do]

9.3 Infraestructura con lógica de red

  1. Priorizar inversiones que reduzcan demoras en nodos críticos (puertos, aeropuertos, multimodal), donde suelen ocurrir los mayores retrasos según el Banco Mundial. [worldbank.org], [lpi.worldbank.org]
  2. Asegurar conectividad terrestre y digital alrededor de zonas económicas especiales para multiplicar encadenamientos. [lpi.worldbank.org], [bancentral.gov.do]

9.4 Capital humano logístico

  1. Certificaciones técnicas y rutas de empleo en logística, comercio exterior, analítica de riesgo y mantenimiento de infraestructura.
  2. Alianzas con operadores privados globales para formación práctica y transferencia tecnológica (modelo dual). Esta recomendación se desprende de la experiencia comparada en cadenas logísticas donde la calidad del servicio es tan determinante como la infraestructura. [lpi.worldbank.org], [lpi.worldbank.org]

9.5 Sostenibilidad y resiliencia

  1. Integrar criterios de “logística verde”: eficiencia energética de almacenes, trazabilidad de huella, y mejores prácticas para competir en mercados exigentes. El Banco Mundial identifica una demanda creciente por opciones de logística ambientalmente sostenibles. [worldbank.org], [lpi.worldbank.org]
  2. Planes de continuidad operativa y ciberseguridad para sistemas de comercio, en línea con la visión de cadenas resilientes. [worldbank.org], [international.gc.ca]

10. Conclusión: el “hub” como promesa verificable

La República Dominicana llega a 2026 con una combinación poco común en la región: flujo de divisas robusto, IED en máximos recientes, exportaciones dinámicas, y una narrativa estratégica que busca capitalizar la reconfiguración hemisférica de la logística. Las cifras oficiales de 2025 sostienen el argumento de base: el país está absorbiendo inversión y expandiendo su motor externo, lo que demanda un Estado cada vez más eficiente y una infraestructura cada vez más interoperable. [bancentral.gov.do], [lpi.worldbank.org]

Pero el paso decisivo es cualitativo: convertir la ventaja geográfica en ventaja institucional. Eso implica consolidar facilitación del comercio compatible con estándares OMC/OMA, profundizar la confianza AEO/OEA, y medir sistemáticamente la logística en tiempos, costos y confiabilidad. En este paradigma, el liderazgo real se expresa en un resultado verificable: menos horas de despacho, más trazabilidad, más inversión productiva y más reputación de cumplimiento. El “hub” no se declara: se opera. [aduanas.gob.do], [international.gc.ca]

Referencias (selección)

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Sultan Ahmed bin Sulayem, DP World y República Dominicana: lectura geoeconómica de la “confianza” como activo estratégico

Sultan Ahmed bin Sulayem, DP World y República Dominicana: lectura geoeconómica de la “confianza” como activo estratégico

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La intervención de Sultan Ahmed bin Sulayem, chairman y CEO del grupo DP World, junto al presidente Luis Abinader en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026 (World Governments Summit, WGS) en Dubái, es más que un gesto corporativo de respaldo: es un hecho político-económico que permite interpretar la posición de la República Dominicana dentro de una geografía global de inversiones cada vez más selectiva. En un momento donde la economía internacional combina disrupción logística, reconfiguración de cadenas de valor, presión geopolítica sobre rutas marítimas y competencia fiscal entre jurisdicciones, la palabra “confianza” se ha convertido en un lenguaje de poder. Cuando un operador portuario-logístico de escala planetaria afirma que un país es atractivo porque “hay confianza, hay flujo económico y hay un gobierno que apoya el desarrollo de los negocios”, está emitiendo un juicio sobre el Estado, no solo sobre el mercado. 

El WGS 2026, por su diseño y por el tipo de actores que congrega, opera como un foro de señalización estratégica: allí se codifican reputaciones nacionales, se testean narrativas de gobernanza y se compite por credenciales de futuro. La edición 2026 se celebró del 3 al 5 de febrero en Dubái bajo el lema “Shaping Future Governments”, con amplia participación internacional y la convergencia de gobiernos, multilaterales y sector privado. En ese contexto, la presencia de un presidente caribeño en un panel de alto nivel con un referente global de infraestructura comercial no es ceremonial: es una puesta en escena del país como plataforma de conectividad.

Para un think tank, el punto de partida no es si el mensaje es positivo, sino qué revela sobre el ciclo en que se encuentra la economía política dominicana. El país está recibiendo señales convergentes de fortaleza externa: el Banco Central reportó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$5,032.3 millones al cierre de 2025, con un aumento interanual de 11.3%, en un entorno internacional descrito por la propia autoridad monetaria como incierto. Ese dato, por sí solo, es un vector de reputación; pero, más importante, abre una discusión sobre la calidad del capital que entra, su composición sectorial y su traducción en productividad. 

1) La “confianza” como variable geopolítica: del riesgo país al riesgo cadena

En la economía global de 2026, “confianza” no equivale únicamente a estabilidad macroeconómica. En la práctica, integra cuatro dimensiones que pesan directamente sobre el costo de capital y sobre la decisión de relocalizar operaciones: previsibilidad institucional, calidad logística, capacidad energética y alineamiento con estándares de seguridad y cumplimiento (compliance). El propio presidente Abinader, en el WGS, enfatizó estabilidad democrática, diversificación económica y la alianza público-privada como pilares para consolidar al país como centro logístico estratégico, conectando Caribe, América Latina y la costa este de Estados Unidos. Ese discurso encaja con una lógica donde el riesgo ya no se mide solo por indicadores fiscales, sino por la resiliencia de la cadena de suministro. 

DP World representa, en ese marco, un actor que internaliza la geopolítica como parte de su negocio: puertos y corredores no son infraestructura neutral; son nodos críticos de un sistema que puede ser interrumpido por conflictos, sanciones, congestión o eventos climáticos. La decisión de expandir capacidad portuaria y ampliar una zona franca es, por tanto, un voto por un país como plataforma de continuidad operativa. El memorando firmado en mayo de 2025 para una inversión de US$760 millones con el Gobierno dominicano, orientado a expandir el Puerto de Caucedo y su Free Trade Zone, formaliza esa apuesta y la conecta con la narrativa de nearshoring y hub regional.

2) Caucedo como pieza de arquitectura regional: capacidad, escala y competitividad

El acuerdo con DP World apunta a elevar la capacidad de manejo de contenedores de Caucedo desde 2.5 millones TEUs a aproximadamente 3.1 millones TEUs, al tiempo que libera 225 hectáreas de terreno para expansión de la zona franca, con un esquema de inversión dividido en partes iguales: US$380 millones para el puerto y US$380 millones para la zona económica. Estos números importan menos por su volumen nominal que por el salto de escala: en logística, los umbrales de capacidad determinan la posibilidad de atraer servicios de mayor frecuencia, consolidar cargas y captar manufactura vinculada al comercio.

Además, la expansión incorpora componentes de seguridad, vigilancia y automatización, lo cual reubica el debate en una dimensión de gobernanza comercial. Los grandes operadores valoran no solo muelles y grúas, sino sistemas de control, trazabilidad y gestión de riesgos. En un Caribe donde la competencia por transbordo, ensamblaje ligero y distribución regional se intensifica, la promesa de “comercio más seguro” se vuelve una ventaja comparativa. La infraestructura moderna, cuando incluye estándares de seguridad, opera como política exterior: habilita más mercados, reduce fricciones y aumenta la credibilidad del país frente a firmas que deben cumplir normativas y auditorías transnacionales. 


La narrativa de bin Sulayem sobre la transformación de un aeropuerto “de transición” hacia un nodo con valor agregado entre aeropuerto y puerto calza con un modelo de plataforma logística multimodal. Aunque la nota pública destaca la conectividad aérea, el punto estructural es la integración de funciones: carga marítima, carga aérea, almacenamiento, procesos de valor agregado y manufactura ligera en un perímetro logístico ampliado. Si se ejecuta con coherencia regulatoria, esa integración puede acercar a República Dominicana a una categoría de “gateway economy”, donde parte de la renta nacional proviene de facilitar comercio regional, no solo de exportar bienes tradicionales.

3) IED 2025: composición sectorial y el dilema de la transformación productiva

El dato de IED de 2025 (US$5,032.3 millones) es significativo, pero el think tank debe mirar su anatomía. El Banco Central indicó que aproximadamente la mitad de la IED se dirigió a turismo (26.3%) y energía (23.8%), además del peso del sector inmobiliario vinculado al auge turístico. En términos de política industrial, eso plantea un dilema clásico: ¿cómo convertir un éxito de atracción de capital en una agenda de productividad que eleve la complejidad económica, el empleo formal y la sofisticación tecnológica?

El dinamismo del sector externo en 2025 refuerza la lectura de resiliencia: exportaciones totales por US$15,930.6 millones, con un aumento de 14.4% interanual; exportaciones de oro por US$2,413.2 millones, impulsadas por precios internacionales y mejoras productivas; exportaciones de zonas francas por US$8,548.6 millones; ingresos turísticos por US$11,318.5 millones con 11.6 millones de visitantes; y un total de divisas (IED, remesas, turismo, exportaciones y otros servicios) superior a US$47,300 millones, que contribuye a estabilidad cambiaria. Son resultados robustos, pero también muestran dependencia de motores con volatilidad intrínseca: turismo ante shocks globales, oro ante ciclos de precios, y energía ante marcos de incentivos. 

En ese contexto, el mensaje de DP World puede leerse como una invitación indirecta a “mover la aguja” desde un modelo de captura de divisas hacia un modelo de captura de valor. La logística, cuando se integra a zonas económicas, permite pasar del tránsito al procesamiento. Sin embargo, ese salto no ocurre automáticamente: requiere políticas de encadenamiento productivo, capital humano, regulación aduanera inteligente, eficiencia judicial y una estrategia de innovación. La reputación de “destino confiable” es una condición necesaria, pero no suficiente, para que la IED se convierta en industria y conocimiento. 

4) Estado y Gobierno: por qué el liderazgo importa en la economía del nearshoring

La frase atribuida a bin Sulayem sobre el liderazgo que crea empleos y la falta de liderazgo que genera pobreza, aunque suene aforística, se entiende mejor como diagnóstico institucional. La competencia por nearshoring no es solo por costo laboral; es por “capacidad estatal”: rapidez de permisos, consistencia tributaria, estabilidad de reglas, infraestructura energética y logística, y articulación público-privada. El propio gobierno dominicano ha enmarcado su estrategia logística en sectores como puertos, aeropuertos y zonas francas, con anuncios en el WGS sobre proyectos como el aeropuerto de Manzanillo con respaldo del BID, y planes de incorporar 1,200 MW de generación para sostener crecimiento industrial, lo cual apunta a que la política de infraestructura se está utilizando como instrumento de posicionamiento económico. 

El análisis estratégico debe diferenciar “Gobierno” y “Estado”. Un gobierno puede impulsar acuerdos, memorandos y agendas de promoción; pero el Estado es el que garantiza continuidad, reduce incertidumbre y sostiene reglas. La ventaja dominicana, según el Banco Central, se relaciona con paz social, estabilidad económica y política, seguridad jurídica e infraestructura moderna, además de incentivos. Esa descripción coloca el foco en el aparato estatal: instituciones y marcos regulatorios que sobreviven a ciclos electorales. Para un inversor logístico-industrial, la estabilidad es un contrato implícito de largo plazo.

5) Escenarios de oportunidad: hub logístico, manufactura y servicios de valor agregado

Si Caucedo y su zona franca ampliada alcanzan la escala prevista, la República Dominicana puede capturar tres tipos de oportunidades. La primera es la consolidación como hub de transbordo y distribución para el Caribe ampliado, maximizando su posición geográfica como puente hacia la costa este de Estados Unidos y el resto de América. La segunda es la atracción de manufactura ligada a nearshoring, especialmente en procesos donde la proximidad al mercado estadounidense y la confiabilidad logística son decisivas. La tercera es el desarrollo de servicios de valor agregado: ensamblaje, etiquetado, empaquetado, mantenimiento, reparación y operaciones (MRO) y funciones de logística avanzada. La lógica de DP World al hablar de “valor agregado” entre aeropuerto y puerto sugiere exactamente ese camino. 

DP World, además, estima efectos multiplicadores asociados al proyecto: aumento anual de volumen de carga y potencial atracción de inversión y producción manufacturera adicional vinculada al ecosistema de la zona económica, lo que refuerza la tesis de que la infraestructura es una “plataforma” para flujos posteriores, no un fin en sí mismo. Para el diseño de políticas públicas, este punto es crucial: la inversión ancla puede ser el disparador, pero el resultado depende de la capacidad local de absorber, capacitar y encadenar. 

6) Riesgos estratégicos: el país caro, el enclave y la dependencia

Toda narrativa de éxito en atracción de inversión enfrenta riesgos previsibles. Uno es el “país caro”: cuando el crecimiento de sectores dinámicos presiona costos inmobiliarios, salarios en zonas específicas, y servicios urbanos, afectando competitividad para manufactura ligera o para pymes locales. Otro es el “enclave”: que la infraestructura y la zona económica funcionen como isla con bajo derrame hacia el resto de la economía, limitando encadenamientos y transferencia tecnológica. Un tercer riesgo es la dependencia de incentivos fiscales como principal atractivo: si el diferencial de incentivos se erosiona por competencia regional o por cambios en estándares internacionales, el país debe sostener su atractivo por productividad, no por exenciones. El propio Banco Central reconoce el peso de programas de incentivos en la atracción de IED; por ello, el desafío es usar el tiempo que compra el incentivo para construir capacidades permanentes. 

Asimismo, la composición sectorial de la IED, concentrada en turismo y energía, confirma que el país atrae capital donde ya es fuerte, pero aún necesita acelerar la diversificación hacia manufactura más compleja y servicios exportables intensivos en conocimiento. Esto no implica abandonar turismo o energía; implica evitar la monocultura de ventajas. La evidencia de ingresos por turismo y la expansión del sector energético dentro de la IED desde 2019 hasta 2025 ilustra un país que avanza, pero que debe convertir expansión sectorial en productividad sistémica. 

7) Recomendación marco: de la reputación a la estrategia de Estado

Para think tanks que asesoran en política pública, la clave es proponer un “andamiaje” que convierta la reputación en resultados estructurales. Primero, una política de encadenamientos obligatorios o incentivados: mecanismos para que la zona económica absorba proveedores locales, capacitación y certificaciones, generando derrame real. Segundo, gobernanza aduanera y logística de clase mundial, con procesos digitales, trazabilidad y reducción de tiempos, porque el costo país logístico determina la viabilidad de la manufactura. Tercero, un pacto energético-industrial que garantice confiabilidad y precio competitivo, coherente con el anuncio gubernamental de expansión de capacidad eléctrica. Cuarto, un marco de capital humano orientado a logística avanzada, mantenimiento, analítica y gestión de operaciones, que complemente infraestructura con talento. Estas líneas de acción son consistentes con la visión de “centro logístico estratégico #HubRD” presentada por el Gobierno en el WGS y con la lógica de expansión y seguridad descrita por DP World. 

También se requiere diplomacia económica de precisión. La agenda en Dubái muestra que el país está apostando por reposicionamiento global y por alianzas con actores que definen infraestructura y capital. Un think tank debe sugerir que esa diplomacia se traduzca en metas medibles: nuevos mercados para exportaciones de zonas francas, atracción de industrias específicas, desarrollo de clusters, y acuerdos de cooperación tecnológica. En otras palabras, la diplomacia comercial no debe ser solo promoción; debe ser arquitectura de cadenas de valor. 

Conclusión: el valor de la señal y la obligación del legado

El respaldo explícito de Sultan Ahmed bin Sulayem a la República Dominicana como destino confiable para inversión, en el escenario del WGS 2026, funciona como una señal de alto nivel en la economía global. Está anclado en hechos: presencia de más de dos décadas del grupo en el país, inversiones previas, un memorando de US$760 millones para expansión de Caucedo y su zona franca, y un entorno macro que cerró 2025 con IED superior a US$5,032 millones y desempeño externo notable. Pero la pregunta estratégica no es si el país atrae capital; es si lo convierte en transformación productiva sostenida. 

En el nuevo ciclo geoeconómico, los países pequeños con buena ubicación pueden ganar si ofrecen algo más que incentivos: pueden ofrecer gobernanza, logística, energía, talento y continuidad institucional. La República Dominicana parece estar construyendo ese relato con hechos de inversión y con presencia en foros donde se decide reputación. El reto, ahora, es elevar la ambición: pasar de ser un punto confiable de tránsito y servicios a ser un nodo de valor agregado, manufactura y conocimiento. Allí, la “confianza” deja de ser un elogio y se convierte en mandato de Estado. 

Sobre el autor

 

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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Asegura que RD es atractivo porque hay confianza, hay flujo económico y hay un gobierno que apoya el desarrollo de los negocios.

3 de febrero de 2026 | GE

Dubái, Emiratos Árabes Unidos. - El chairman y CEO del grupo logístico global DP World, Sultan Ahmed bin Sulayem, destacó el crecimiento sostenido de la República Dominicana y afirmó que el país se ha consolidado como un destino confiable para la inversión internacional, impulsado por su estabilidad y liderazgo.

“El país es atractivo porque hay confianza, hay flujo económico y hay un gobierno que apoya el desarrollo de los negocios, aseguró Ahmed bin Sulayem.

Durante un panel de alto nivel en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026, junto al presidente Luis Abinader, el ejecutivo señaló que su organización cuenta con 25 años de presencia en territorio dominicano, etapa en la que ha desarrollado proyectos clave de infraestructura logística y aeroportuaria que fortalecen la conectividad entre Estados Unidos y América Latina y facilitan la integración del país a las cadenas globales de suministro.

Al referirse a los inicios de estas operaciones, explicó que “cuando empezamos, el aeropuerto era solamente un punto de transición”, pero que identificaron un alto potencial estratégico al observar “este maravilloso espacio entre el aeropuerto y el puerto en términos de valor agregado”.

Bin Sulayem reconoció que la iniciativa generó dudas en sus primeras fases. “Muchos pensaron que no iba a funcionar, pero lo hicimos”, expresó, para luego enfatizar los resultados obtenidos: “Hoy puedo decir con claridad que fue un gran éxito”. En esa misma línea, destacó que “el aeropuerto de hoy es uno de los más avanzados y mejor conectados entre Estados Unidos y América Latina”.

El líder empresarial subrayó además la magnitud de la apuesta financiera realizada por el grupo. “Invertimos alrededor de 750 millones de dólares en la expansión”, indicó, precisando que este crecimiento permitió multiplicar la capacidad operativa: “Pasamos de 900 mil a 3.1 millones de contenedores”.

Asimismo, valoró el clima de negocios del país al asegurar que “el país es atractivo porque hay confianza, hay flujo económico y hay un gobierno que apoya el desarrollo de los negocios”, lo que, afirmó, ha impulsado la demanda de empresas internacionales interesadas en operar desde las zonas francas.

Bin Sulayem también elogió el liderazgo del presidente Abinader y su cercanía con el sector privado. “El liderazgo del presidente para los negocios es increíble y muy cercano al sector empresarial”, sostuvo, al tiempo que agregó que “el liderazgo crea empleos, mientras que la falta de liderazgo genera pobreza”.

El chairman resaltó además el potencial turístico de la nación, señalando que destinos como Punta Cana evidencian cómo una visión estratégica puede transformar territorios en polos de crecimiento con conexiones directas hacia Europa y América.

A su juicio, la combinación de ubicación geográfica, políticas favorables a la inversión y una economía en expansión convierte a la República Dominicana en un socio natural para el comercio global. Con estas declaraciones, bin Sulayem reafirmó el interés del capital internacional en continuar ampliando operaciones en el país, al que definió como un ejemplo de cómo el liderazgo y la confianza institucional pueden traducirse en crecimiento económico sostenible.

En el panel de alto nivel acompañaron al presidente Abinader los ministros de Hacienda y Economía, Magin Diaz, de Vivienda y Edificaciones, Víctor -Ito- Bisonó; de Administración Pública, Sigmund Freund; el viceministro de Planificación e Inversión Pública, Luis Madera Sued; la directora ejecutiva del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), Biviana Riveiro; la directora del Despacho Presidencial, Noelia Shephard y el director del Gabinete Presidencial, Eilyn Beltrán y el embajador de la República Dominicana ante los Emiratos Árabes Unidos, Renso Antonio Herrera Franco.

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IED récord en 2025: el voto de confianza que obliga a la República Dominicana a dar el salto productivo | BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025

IED récord en 2025: el voto de confianza que obliga a la República Dominicana a dar el salto productivo

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La inversión extranjera directa no llega por cortesía; llega por cálculo. Por eso, que la República Dominicana haya cerrado 2025 con US$5,032.3 millones en IED, un aumento de 11.3% respecto a 2024, constituye algo más que un dato halagador: es una señal de confianza en la capacidad del país para sostener estabilidad y oportunidades incluso cuando el mundo transita por un ciclo de cautela inversora. En el reporte del Banco Central, esa confianza se asocia a fundamentos que han sido el “pasaporte” dominicano ante el capital: estabilidad económica y política, seguridad jurídica, infraestructura y un marco de incentivos que vuelve competitivo el clima de negocios. 

Esa lectura cobra relieve cuando se observa el entorno internacional. UNCTAD ha advertido que la inversión global enfrenta presiones por fragmentación geopolítica, mayores barreras, mayor escrutinio regulatorio y una desaceleración de la inversión productiva, con particular debilidad en proyectos de infraestructura y financiamiento internacional. A ello se suman diagnósticos multilaterales que describen un contexto de crecimiento global más contenido y de elevada incertidumbre de política comercial, factores que normalmente enfrían decisiones de inversión a largo plazo. En ese marco, el desempeño dominicano no debería interpretarse como “suerte”: es una ventaja relativa que se ha construido y, por tanto, una ventaja que también puede perderse si no se administra con visión. 

Sin embargo, toda cifra récord encierra una pregunta más importante que el número: ¿qué tipo de IED estamos atrayendo y qué país queda después de atraerla? La distribución sectorial descrita por el Banco Central muestra que turismo y energía concentraron cerca de la mitad de los flujos, con 26.3% y 23.8%, respectivamente. Ese mapa es coherente con la vocación dominicana reciente: el turismo como motor de divisas y empleo, y la energía como plataforma indispensable para competitividad, expansión industrial y seguridad de suministro. Pero también obliga a pensar en la calidad del crecimiento: el turismo puede multiplicar actividades, sí, aunque su productividad y encadenamientos dependen de cuánto valor se retenga localmente y de la formalización del empleo; la energía, por su parte, puede ser el gran habilitador de una economía más sofisticada si se traduce en capacidades técnicas, innovación y reducción sostenida de vulnerabilidades. 

El dato estructural más revelador del informe es el avance del sector energético en la IED: su participación pasó de 9.2% en 2019 a 23.8% en 2025, impulsada, según el propio Banco Central, por incentivos dirigidos a energías renovables. Esa tendencia conversa con el marco normativo que procura incentivar y regular la inversión en proyectos de fuentes renovables, cuyo propósito declarado es impulsar desarrollo y reducir dependencia de combustibles fósiles importados. El desafío es no quedarnos en la estadística: si la transición energética se limita a instalar capacidad sin fortalecer redes, almacenamiento, mantenimiento especializado y formación técnica, el beneficio se vuelve parcial. Pero si se gestiona como política industrial moderna, la energía puede convertirse en el puente entre la economía de servicios y una economía de productividad. 

La IED, además, no camina sola: su impacto macro se entiende dentro del “paquete” del sector externo. El Banco Central reporta que en 2025 también crecieron remesas y que el resto de variables externas tuvo un desempeño favorable, destacándose exportaciones totales por US$15,930.6 millones y turismo por US$11,318.5 millones, con 11.6 millones de visitantes. En conjunto, el país habría superado US$47,300 millones en ingresos de divisas por IED, remesas, turismo, exportaciones y otros servicios, contribuyendo a una estabilidad relativa del tipo de cambio. Este punto es crucial: cuando abundan divisas, el margen de maniobra ante shocks externos suele aumentar. El FMI, por su parte, ha señalado que el déficit de cuenta corriente esperado se apoya en exportaciones y remesas robustas y que se financia por IED, lo cual apunta a una estabilidad externa consistente con los fundamentos. 

Pero hay otra cara de esta bonanza externa: parte del impulso exportador se explica por el oro, cuyas exportaciones subieron a US$2,413.2 millones (+60.9%), favorecidas por mejoras de producción y por precios históricamente altos. El World Gold Council describe 2025 como un año extraordinario para el metal, con récords de precio repetidos, en un contexto de búsqueda global de refugio. Eso sugiere una advertencia clásica: cuando el viento de cola proviene de un ciclo de precios, la política pública no debe confundirse y planificar el futuro como si el ciclo fuese permanente. El oro puede ayudar a fortalecer reservas, financiar infraestructura y aliviar tensiones externas, pero no sustituye una estrategia de diversificación y productividad.

Por eso, la discusión que el país necesita no es si la IED “es buena” —lo es—, sino cómo convertirla en desarrollo sostenido. Informes externos reconocen el atractivo dominicano para el capital, apoyado en incentivos, sectores dinámicos y acuerdos, pero también señalan retos persistentes de implementación institucional, transparencia, trámites y reformas estructurales sensibles como el sector eléctrico. La propia agenda recomendada por organismos multilaterales insiste en fortalecer transmisión de política, mantener flexibilidad cambiaria y avanzar en reformas que reduzcan riesgos fiscales y aumenten productividad, incluida la consolidación de cambios en electricidad. La credibilidad se construye con datos, sí, pero se sostiene con instituciones que cumplen, regulaciones previsibles y una ejecución pública que no dilate la inversión ni desgaste la confianza.

De ahí que el récord de 2025 deba leerse como una obligación moral y estratégica: el país no puede limitarse a atraer capital; debe domesticar sus beneficios, ampliar encadenamientos, elevar la productividad del empleo, fortalecer el tejido de proveedores y escalar capacidades tecnológicas. UNCTAD recuerda que, en un mundo fragmentado, la inversión tiende a concentrarse y a replegarse hacia estrategias regionales; por eso, los países que ganen serán los que ofrezcan no solo incentivos, sino ecosistemas completos: talento, infraestructura, reglas claras y orientación a sectores de futuro. Y el FMI subraya que, aunque los fundamentos sean fuertes, la continuidad de políticas prudentes y la ejecución de reformas determinan la resiliencia ante riesgos externos. 

La República Dominicana ha recibido en 2025 un “voto de confianza” de más de cinco mil millones de dólares. La pregunta que definirá los próximos años no será cuánto entra, sino cuánto se transforma: cuánto de esa inversión se convierte en innovación, competitividad, empleos formales, transición energética inteligente y diversificación exportadora. 

Si el país logra esa conversión, el récord de 2025 será recordado como un punto de inflexión. Si no, quedará como una buena noticia que el tiempo se encargará de relativizar.

Luis Orlando Díaz Vólquez

El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025

Santo Domingo, República Dominicana. El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que, según cifras preliminares, la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025, aumentando US$509.1 millones (11.3 %) en comparación con el año 2024. Estos flujos evidencian la resiliencia de la República Dominicana en la captación de IED, incluso en un entorno internacional marcado por la incertidumbre. Esta capacidad refleja la solidez de los fundamentos del país, que combina una paz social sostenida, estabilidad económica y política, y seguridad jurídica, unido a un entorno de negocios atractivo sustentado en programas de incentivos fiscales, infraestructuras modernas y un sistema de telecomunicaciones de alto nivel, además de un firme apoyo gubernamental a la inversión extranjera.

La distribución sectorial muestra que la mitad de los ingresos de IED se dirigieron a los sectores de turismo (26.3 %) y energía (23.8 %). Asimismo, se destaca la evolución que ha tenido el sector energético, el cual amplió su participación dentro de la IED desde 9.2 % en 2019 a un 23.8 % al cierre del 2025, principalmente por los incentivos del Estado dominicano dirigidos hacia las energías renovables. Otro sector relevante para la IED ha sido el inmobiliario, cuyo crecimiento está estrechamente relacionado con el impulso del turismo en el país.

La institución señala que, además del aumento de los flujos de IED (11.3 %) y de remesas (10.3 %), las demás variables del sector externo también presentaron un desempeño favorable durante el año 2025. En ese sentido, las exportaciones totales alcanzaron US$15,930.6 millones, incrementando un 14.4 % con respecto a 2024. Dentro de estas se destaca las exportaciones de oro, la cuales alcanzaron los US$2,413.2 millones, unos US$913.3 millones adicionales (60.9 %) con relación a 2024, impulsadas por mejoras en la producción y por los niveles históricos de precios que registra el mineral en los mercados internacionales. Por otro lado, las exportaciones de zonas francas lograron la cifra de US$8,548.6 millones, aumentando un 0.6 % de manera interanual.

Asimismo, el BCRD resalta que los ingresos por turismo para el cierre del 2025 sumaron US$11,318.5 millones, unos US$346.1 millones (3.2 %) por encima de los ingresos de 2024. Este resultado se debió principalmente al aumento en las llegadas de visitantes durante el año 2025, que alcanzaron los 11.6 millones.

Cabe destacar que, según estas cifras preliminares, los ingresos de divisas generados por concepto de IED, remesas, turismo, exportaciones de bienes y de otros servicios superaron los US$47,300 millones en 2025, lo que implica un aumento de unos US$3,400 millones respecto al 2024, lo que contribuye con la estabilidad relativa del tipo de cambio.

El Banco Central reafirma su compromiso con la vigilancia sobre el entorno económico actual para continuar tomando las medidas necesarias para contrarrestar el impacto en la economía dominicana del desafiante panorama internacional, a fin de garantizar la estabilidad de precios y del mercado cambiario.

Domingo 1ro de febrero, 2026

https://www.bancentral.gov.do/a/d/6482-bcrd-informa-que-la-inversion-extranjera-directa-alcanzo-los-us50323-millones-al-cierre-de-2025

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Lo que esconde el traje de Bad Bunny usado en los Grammy 2026

Lo que esconde el traje de Bad Bunny usado en los Grammy 2026

Bad Bunny volvió a convertir la moda en un mensaje. En la gala de los Premios Grammy 2026, donde figura como uno de los artistas más nominados de la noche, el cantante puertorriqueño apareció con un esmoquin de Schiaparelli que, lejos de ser un look clásico, esconde referencias de género, alta costura y una declaración de identidad artística que trasciende la música.

Un traje de Bad Bunny que rompe las reglas del vestuario masculino
A primera vista, el traje que Bad Bunny lució en los Grammy 2026 parecía responder a los códigos tradicionales de la elegancia masculina: blanco y negro, líneas limpias y una silueta sobria. Sin embargo, el diseño firmado por Schiaparelli esconde una carga simbólica mucho más profunda.

El esmoquin está inspirado en un look femenino presentado en la pasarela de Alta Costura Primavera-Verano 2023 de la maison francesa en París. Esta elección no es casual. La firma, históricamente asociada a la moda femenina, hizo en esta alfombra roja su primer gran gesto hacia la moda masculina, utilizando a Bad Bunny como puente entre ambos mundos.
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