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jueves, 7 de mayo de 2026

IED con visión geopolítica y sectores ganadores en 2026 con ventaja de seguridad y salto digital | Por Luis Orlando Díaz Vólquez


IED con visión geopolítica y sectores ganadores en 2026 con ventaja de seguridad y salto digital

El BCRD reporta US$1,536.7 millones de inversión extranjera directa en el primer trimestre de 2026 y proyecta cerrar el año cerca de US$5,200 millones. En un entorno internacional de conflicto y fragmentación, el capital elige destinos por previsibilidad. Por eso importa responder tres preguntas: a qué sectores irá la mayor parte de la IED este año, cómo se compara la seguridad dominicana con la región y qué puede cambiar el hub digital de Google en productividad y competitividad.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó US$1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026, con un aumento interanual de 6.4%, y con un detalle decisivo: más de dos terceras partes correspondieron a nuevos aportes de capital. Ese matiz, que a veces se pierde entre cifras, es una señal geopolítica: en la era de la incertidumbre, el capital no solo busca retorno; busca permanencia en jurisdicciones capaces de administrar shocks. UNCTAD ha advertido que la inversión internacional se reorganiza bajo tensiones, políticas industriales y reconfiguración de cadenas, con mayor selectividad y concentración. Por eso el dato dominicano no es un simple termómetro macro; es una lectura de confianza en un momento en que la inversión global “real” luce más frágil, aun cuando los titulares puedan sugerir recuperación.

La primera pregunta que exige el debate público es práctica: ¿qué sectores recibirán más inversión en 2026? La respuesta, con los números del BCRD en la mano, comienza por los sectores que ya están dominando el flujo y que probablemente seguirán liderando el año si la proyección oficial se cumple. El BCRD reporta que en el primer trimestre la IED se concentró principalmente en turismo (22.5%) y energía (22.2%), seguidos de minería (17.8%) y desarrollo inmobiliario (14.8%). No es casualidad: turismo e inmobiliario son apuestas a la estabilidad social, al clima de negocios y a la capacidad del país de sostener demanda externa; energía es inversión en infraestructura crítica que define competitividad; y minería se beneficia de precios favorables y de la búsqueda de activos refugio en ciclos de volatilidad. La propia institución proyecta que la IED de 2026 rondará US$5,200 millones, lo que sugiere continuidad de esos motores en la medida en que el país preserve su diferencial de previsibilidad.

Sin embargo, la fotografía sectorial no debe leerse como destino inamovible, sino como ruta estratégica. Si turismo y energía encabezan, la pregunta de política económica es cómo elevar la “calidad” de la IED: más encadenamientos locales, más transferencia tecnológica, más productividad y menos exposición a ciclos externos. UNCTAD subraya que, en un mundo de fragmentación, la inversión tiende a concentrarse en sectores estratégicos y en destinos percibidos como “seguros”, y que la competencia por proyectos de alto valor se intensifica. El BCRD, por su parte, sostiene que la IED se apoya en fundamentos internos como estabilidad económica y política, seguridad jurídica, infraestructura y telecomunicaciones, elementos que funcionan como “ancla” para que el capital no solo llegue, sino que se expanda. En 2026, entonces, los sectores ganadores no son solo los que reciben más dólares hoy, sino los que convierten esos dólares en capacidades productivas que resisten mañana.

La segunda pregunta es aún más sensible, porque toca el nervio de la confianza: ¿cómo se compara la seguridad de la República Dominicana con otros países de la región? En su entrevista con Infobae, el presidente Luis Abinader afirmó que el país registra alrededor de 7.5 homicidios por cada 100,000 habitantes, destacando que se trata de uno de los niveles más bajos de la región y vinculando la mejora a una coordinación semanal interinstitucional. En datos institucionales dominicanos, la Presidencia reportó que, tras un proceso de validación y consolidación, la tasa de 2025 cerró en 8.7 homicidios por cada 100,000 habitantes (951 homicidios intencionales), subrayando la trazabilidad y la depuración interinstitucional de los registros. Esa diferencia entre 7.5 (referencia presidencial en entrevista) y 8.7 (cierre validado 2025) no invalida el argumento central: incluso en la banda 7–9, nuestro país se ubica relativamente mejor que múltiples países del vecindario caribeño y centroamericano.

Cuando se compara con métricas regionales internacionales, la ventaja relativa se vuelve más visible. El indicador de homicidios intencionales del Banco Mundial (con fuente UNODC) muestra, en los últimos años disponibles, niveles significativamente superiores en varios países cercanos: Haití (41 en 2023), Jamaica (49 en 2023), Honduras (31 en 2023), México (25 en 2023) e incluso Puerto Rico (15 en 2023). Con todos los cuidados metodológicos que exige comparar países, el patrón es consistente: República Dominicana opera con un diferencial de seguridad que reduce riesgo operativo, estabiliza expectativas y fortalece la percepción de “país gestionable”, un atributo que el capital valora especialmente cuando el mundo eleva primas de riesgo y castiga la improvisación. Por eso, seguridad no es solo una variable social: también es un activo económico que se expresa en turismo, inversión y costos de transacción.

La tercera pregunta conecta presente y futuro: ¿qué impacto tiene el hub digital de Google en la economía? La inversión anunciada por Google, alrededor de US$500 millones, para desarrollar un puerto de intercambio digital y reforzar conectividad mediante cables submarinos, fue presentada como un hito para la infraestructura digital del país, con promesa de mayor capacidad y menor latencia. Distintos reportes describen que el proyecto conectará de forma más robusta a la República Dominicana con Estados Unidos, incluyendo enlaces con regiones de Google Cloud en Virginia y Carolina del Sur, lo que puede elevar la resiliencia del tráfico de datos y habilitar nuevas inversiones complementarias en economía digital. En términos de geopolítica económica, esto es más que conectividad: es infraestructura estratégica para competir por servicios globales, centros de datos, fintech, BPO avanzado y exportación de servicios digitales.

Ahora bien, el impacto no ocurre por magia ni por titulares. La evidencia técnica ayuda a dimensionar por qué este tipo de infraestructura puede mover la aguja: una nota del BID sobre infraestructura de datos encuentra efectos positivos asociados al despliegue de centros de datos y nube, vinculándolos con incrementos de PIB, innovación, salarios y reducciones de desempleo en sus modelos econométricos. Sin extrapolar mecánicamente esos resultados a un país específico, la implicación estratégica es robusta: cuando baja la latencia y aumenta la capacidad, se reducen costos de transacción digital, se atraen empresas intensivas en datos, se eleva la productividad transversal y se crea demanda por empleo especializado en ingeniería, telecomunicaciones, ciberseguridad y gestión de datos. Pero para capturar ese dividendo se requieren condiciones complementarias: energía confiable, marco regulatorio moderno de datos y ciberseguridad, y capital humano. Si esas piezas se alinean, el hub digital puede convertirse en una nueva “clase” de IED: menos cíclica que el turismo, más productiva y con mayores encadenamientos tecnológicos.

Con esas tres respuestas, la lectura del 2026 se vuelve más nítida. Los sectores que más inversión captarán este año, según la tendencia del primer trimestre y la proyección del BCRD, seguirán siendo turismo, energía, minería e inmobiliario, porque ahí están los grandes flujos y las apuestas dominantes del capital. Pero la historia que puede cambiar la estructura del crecimiento se escribe en el margen: la infraestructura digital impulsada por Google y la posibilidad de que la República Dominicana se posicione como nodo regional de datos, elevando productividad y sofisticación económica. Y esa transición solo será sostenible si la ventaja comparativa más silenciosa —la seguridad relativa frente a vecinos con tasas de homicidio mucho más altas— se preserva y se traduce en confianza institucional, porque en un mundo de fragmentación la IED ya no compra solo mercado: compra gobernanza. 

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Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

Palabras claves: Inversión extranjera directa (IED), Turismo y energía, Seguridad ciudadana, Hub digital de Google, Competitividad y resiliencia

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🌍📊 IED con brújula geopolítica

En un mundo marcado por conflictos y fragmentación, el capital busca previsibilidad, seguridad y conectividad. 🇩🇴✅
La República Dominicana avanza con paso firme: el BCRD reporta US$1,536.7 millones en IED al primer trimestre de 2026 y proyecta cerrar el año cerca de US$5,200 millones.

🏨⚡ Turismo y energía lideran los flujos, seguidos por minería e inmobiliario, reflejando confianza en estabilidad, infraestructura y gobernanza.
🔐 La seguridad ciudadana, con tasas de homicidio inferiores a gran parte de la región, se consolida como un activo económico clave.
🌐 Y el hub digital de Google marca un punto de inflexión: más conectividad, menor latencia y nuevas oportunidades en servicios digitales, productividad y competitividad global.

En tiempos de incertidumbre, la IED ya no compra solo mercado: compra gobernanza, seguridad y visión de futuro.

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez

#IED #InversiónExtranjera #Geopolítica #EconomíaDominicana #Turismo #Energía #SeguridadCiudadana #Google #HubDigital #Competitividad #Resiliencia #Nearshoring #DesarrolloSostenible


martes, 3 de febrero de 2026

IED récord en 2025: el voto de confianza que obliga a la República Dominicana a dar el salto productivo | BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025

IED récord en 2025: el voto de confianza que obliga a la República Dominicana a dar el salto productivo

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

La inversión extranjera directa no llega por cortesía; llega por cálculo. Por eso, que la República Dominicana haya cerrado 2025 con US$5,032.3 millones en IED, un aumento de 11.3% respecto a 2024, constituye algo más que un dato halagador: es una señal de confianza en la capacidad del país para sostener estabilidad y oportunidades incluso cuando el mundo transita por un ciclo de cautela inversora. En el reporte del Banco Central, esa confianza se asocia a fundamentos que han sido el “pasaporte” dominicano ante el capital: estabilidad económica y política, seguridad jurídica, infraestructura y un marco de incentivos que vuelve competitivo el clima de negocios. 

Esa lectura cobra relieve cuando se observa el entorno internacional. UNCTAD ha advertido que la inversión global enfrenta presiones por fragmentación geopolítica, mayores barreras, mayor escrutinio regulatorio y una desaceleración de la inversión productiva, con particular debilidad en proyectos de infraestructura y financiamiento internacional. A ello se suman diagnósticos multilaterales que describen un contexto de crecimiento global más contenido y de elevada incertidumbre de política comercial, factores que normalmente enfrían decisiones de inversión a largo plazo. En ese marco, el desempeño dominicano no debería interpretarse como “suerte”: es una ventaja relativa que se ha construido y, por tanto, una ventaja que también puede perderse si no se administra con visión. 

Sin embargo, toda cifra récord encierra una pregunta más importante que el número: ¿qué tipo de IED estamos atrayendo y qué país queda después de atraerla? La distribución sectorial descrita por el Banco Central muestra que turismo y energía concentraron cerca de la mitad de los flujos, con 26.3% y 23.8%, respectivamente. Ese mapa es coherente con la vocación dominicana reciente: el turismo como motor de divisas y empleo, y la energía como plataforma indispensable para competitividad, expansión industrial y seguridad de suministro. Pero también obliga a pensar en la calidad del crecimiento: el turismo puede multiplicar actividades, sí, aunque su productividad y encadenamientos dependen de cuánto valor se retenga localmente y de la formalización del empleo; la energía, por su parte, puede ser el gran habilitador de una economía más sofisticada si se traduce en capacidades técnicas, innovación y reducción sostenida de vulnerabilidades. 

El dato estructural más revelador del informe es el avance del sector energético en la IED: su participación pasó de 9.2% en 2019 a 23.8% en 2025, impulsada, según el propio Banco Central, por incentivos dirigidos a energías renovables. Esa tendencia conversa con el marco normativo que procura incentivar y regular la inversión en proyectos de fuentes renovables, cuyo propósito declarado es impulsar desarrollo y reducir dependencia de combustibles fósiles importados. El desafío es no quedarnos en la estadística: si la transición energética se limita a instalar capacidad sin fortalecer redes, almacenamiento, mantenimiento especializado y formación técnica, el beneficio se vuelve parcial. Pero si se gestiona como política industrial moderna, la energía puede convertirse en el puente entre la economía de servicios y una economía de productividad. 

La IED, además, no camina sola: su impacto macro se entiende dentro del “paquete” del sector externo. El Banco Central reporta que en 2025 también crecieron remesas y que el resto de variables externas tuvo un desempeño favorable, destacándose exportaciones totales por US$15,930.6 millones y turismo por US$11,318.5 millones, con 11.6 millones de visitantes. En conjunto, el país habría superado US$47,300 millones en ingresos de divisas por IED, remesas, turismo, exportaciones y otros servicios, contribuyendo a una estabilidad relativa del tipo de cambio. Este punto es crucial: cuando abundan divisas, el margen de maniobra ante shocks externos suele aumentar. El FMI, por su parte, ha señalado que el déficit de cuenta corriente esperado se apoya en exportaciones y remesas robustas y que se financia por IED, lo cual apunta a una estabilidad externa consistente con los fundamentos. 

Pero hay otra cara de esta bonanza externa: parte del impulso exportador se explica por el oro, cuyas exportaciones subieron a US$2,413.2 millones (+60.9%), favorecidas por mejoras de producción y por precios históricamente altos. El World Gold Council describe 2025 como un año extraordinario para el metal, con récords de precio repetidos, en un contexto de búsqueda global de refugio. Eso sugiere una advertencia clásica: cuando el viento de cola proviene de un ciclo de precios, la política pública no debe confundirse y planificar el futuro como si el ciclo fuese permanente. El oro puede ayudar a fortalecer reservas, financiar infraestructura y aliviar tensiones externas, pero no sustituye una estrategia de diversificación y productividad.

Por eso, la discusión que el país necesita no es si la IED “es buena” —lo es—, sino cómo convertirla en desarrollo sostenido. Informes externos reconocen el atractivo dominicano para el capital, apoyado en incentivos, sectores dinámicos y acuerdos, pero también señalan retos persistentes de implementación institucional, transparencia, trámites y reformas estructurales sensibles como el sector eléctrico. La propia agenda recomendada por organismos multilaterales insiste en fortalecer transmisión de política, mantener flexibilidad cambiaria y avanzar en reformas que reduzcan riesgos fiscales y aumenten productividad, incluida la consolidación de cambios en electricidad. La credibilidad se construye con datos, sí, pero se sostiene con instituciones que cumplen, regulaciones previsibles y una ejecución pública que no dilate la inversión ni desgaste la confianza.

De ahí que el récord de 2025 deba leerse como una obligación moral y estratégica: el país no puede limitarse a atraer capital; debe domesticar sus beneficios, ampliar encadenamientos, elevar la productividad del empleo, fortalecer el tejido de proveedores y escalar capacidades tecnológicas. UNCTAD recuerda que, en un mundo fragmentado, la inversión tiende a concentrarse y a replegarse hacia estrategias regionales; por eso, los países que ganen serán los que ofrezcan no solo incentivos, sino ecosistemas completos: talento, infraestructura, reglas claras y orientación a sectores de futuro. Y el FMI subraya que, aunque los fundamentos sean fuertes, la continuidad de políticas prudentes y la ejecución de reformas determinan la resiliencia ante riesgos externos. 

La República Dominicana ha recibido en 2025 un “voto de confianza” de más de cinco mil millones de dólares. La pregunta que definirá los próximos años no será cuánto entra, sino cuánto se transforma: cuánto de esa inversión se convierte en innovación, competitividad, empleos formales, transición energética inteligente y diversificación exportadora. 

Si el país logra esa conversión, el récord de 2025 será recordado como un punto de inflexión. Si no, quedará como una buena noticia que el tiempo se encargará de relativizar.

Luis Orlando Díaz Vólquez

El autor es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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BCRD informa que la inversión extranjera directa alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025

Santo Domingo, República Dominicana. El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informa que, según cifras preliminares, la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025, aumentando US$509.1 millones (11.3 %) en comparación con el año 2024. Estos flujos evidencian la resiliencia de la República Dominicana en la captación de IED, incluso en un entorno internacional marcado por la incertidumbre. Esta capacidad refleja la solidez de los fundamentos del país, que combina una paz social sostenida, estabilidad económica y política, y seguridad jurídica, unido a un entorno de negocios atractivo sustentado en programas de incentivos fiscales, infraestructuras modernas y un sistema de telecomunicaciones de alto nivel, además de un firme apoyo gubernamental a la inversión extranjera.

La distribución sectorial muestra que la mitad de los ingresos de IED se dirigieron a los sectores de turismo (26.3 %) y energía (23.8 %). Asimismo, se destaca la evolución que ha tenido el sector energético, el cual amplió su participación dentro de la IED desde 9.2 % en 2019 a un 23.8 % al cierre del 2025, principalmente por los incentivos del Estado dominicano dirigidos hacia las energías renovables. Otro sector relevante para la IED ha sido el inmobiliario, cuyo crecimiento está estrechamente relacionado con el impulso del turismo en el país.

La institución señala que, además del aumento de los flujos de IED (11.3 %) y de remesas (10.3 %), las demás variables del sector externo también presentaron un desempeño favorable durante el año 2025. En ese sentido, las exportaciones totales alcanzaron US$15,930.6 millones, incrementando un 14.4 % con respecto a 2024. Dentro de estas se destaca las exportaciones de oro, la cuales alcanzaron los US$2,413.2 millones, unos US$913.3 millones adicionales (60.9 %) con relación a 2024, impulsadas por mejoras en la producción y por los niveles históricos de precios que registra el mineral en los mercados internacionales. Por otro lado, las exportaciones de zonas francas lograron la cifra de US$8,548.6 millones, aumentando un 0.6 % de manera interanual.

Asimismo, el BCRD resalta que los ingresos por turismo para el cierre del 2025 sumaron US$11,318.5 millones, unos US$346.1 millones (3.2 %) por encima de los ingresos de 2024. Este resultado se debió principalmente al aumento en las llegadas de visitantes durante el año 2025, que alcanzaron los 11.6 millones.

Cabe destacar que, según estas cifras preliminares, los ingresos de divisas generados por concepto de IED, remesas, turismo, exportaciones de bienes y de otros servicios superaron los US$47,300 millones en 2025, lo que implica un aumento de unos US$3,400 millones respecto al 2024, lo que contribuye con la estabilidad relativa del tipo de cambio.

El Banco Central reafirma su compromiso con la vigilancia sobre el entorno económico actual para continuar tomando las medidas necesarias para contrarrestar el impacto en la economía dominicana del desafiante panorama internacional, a fin de garantizar la estabilidad de precios y del mercado cambiario.

Domingo 1ro de febrero, 2026

https://www.bancentral.gov.do/a/d/6482-bcrd-informa-que-la-inversion-extranjera-directa-alcanzo-los-us50323-millones-al-cierre-de-2025

viernes, 12 de diciembre de 2025

OPINIÓN | Zonas francas dominicanas ante el comercio global 2025: evidencia, riesgos sistémicos y una agenda de competitividad para un ciclo de fragmentación | Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Competitividad en tiempos de incertidumbre: el nuevo tablero global de las zonas francas dominicanas

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El anuncio de 200,134 empleos directos a octubre de 2025 en el régimen de zonas francas de la República Dominicana es más que una cifra para el titular del día: es la expresión local de una reconfiguración mundial de las cadenas de valor que premia proximidad geográfica, confiabilidad regulatoria y velocidad logística. La magnitud del salto —un 67% de crecimiento del empleo respecto al punto más bajo de abril de 2020— coincide con la transición de la manufactura tradicional hacia actividades intensivas en conocimiento, el afianzamiento de servicios exportables y la modernización aduanera orientada a previsibilidad, trazabilidad y reducción de tiempos de ciclo (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; Diario Libre, 11 de diciembre de 2025). La fotografía territorial y social de ese hito describe un mapa más inclusivo: se agregan 17,260 puestos en Santo Domingo y el Distrito Nacional, La Altagracia multiplica su empleo industrial de 905 en 2020 a 2,791 en 2025, la región Sur añade 5,374 plazas y el 54% del empleo directo corresponde a mujeres, un dato que enlaza con la tecnificación del trabajo y el ascenso de ocupaciones técnicas y administrativas (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; El Nacional, 12 de diciembre de 2025).

Este desempeño se produce cuando el comercio global vive un año singular. UNCTAD estima que en 2025 el valor combinado de bienes y servicios superará por primera vez los 35 billones de dólares, con un giro desde el crecimiento por precios hacia el crecimiento por volúmenes y una desaceleración visible en la segunda mitad del año; al mismo tiempo, advierte que 2026 podría mostrar un pulso más débil por deuda, costos y persistencia de la incertidumbre (UNCTAD, Global Trade Update, diciembre de 2025; Gulf News, 10 de diciembre de 2025). Por su parte, la Organización Mundial del Comercio sitúa el volumen de mercancías de 2025 en una senda potencialmente contractiva (‑0.2%) bajo las condiciones arancelarias vigentes y con un riesgo bajista si se reactivaran medidas “recíprocas”; su capítulo analítico subraya el peso de la incertidumbre de política comercial sobre flujos sectoriales y regionales (OMC, Global Trade Outlook and Statistics, abril de 2025; UNifeed/WTO, 16 de abril de 2025). En otras palabras, el mundo comercia más por cantidad, con precios más templados y con mayor fragmentación geo‑económica; y aun así, el régimen dominicano logra expandirse, lo que sugiere que sus ventajas de proximidad y su renovada arquitectura institucional están en sintonía con la demanda de cadenas más cortas y confiables.

La anatomía productiva de las zonas francas ayuda a entender por qué el país logra avanzar en un ciclo global accidentado. A noviembre de 2025, las exportaciones del régimen suman 7,936.1 millones de dólares, con liderazgo de dispositivos médicos, tabaco y productos eléctricos y electrónicos; en 2024, el régimen había rebasado los 8,600 millones, equivalentes a alrededor del 67% de las exportaciones totales del país (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). El componente de servicios dentro del régimen —call centers, desarrollo de software, BPO, soporte regulatorio y técnico— no sólo gana peso sino que introduce resiliencia: en octubre de 2025 contabiliza 45,460 empleos y crece 6.03% interanual, confirmando que la frontera de valor se desplaza hacia actividades con conocimiento intensivo y cadenas menos expuestas a los vaivenes del costo del transporte (DiarioDigitalRD, 11 de diciembre de 2025; El Nacional, 12 de diciembre de 2025). Ese desplazamiento se refleja, además, en la estructura ocupacional de largo plazo: entre 2004 y 2024, el peso de los operarios tradicionales se reduce de 86% a 63.4%, mientras que los puestos técnicos suben de 9.1% a 25.3% y los administrativos de 4.9% a 11.3% (Debate.do, 11 de diciembre de 2025; Zonas Francas – Presidencia, 1 de septiembre de 2025).

La modernización logística y aduanera es decisiva en esta historia. La Dirección General de Aduanas documenta más de 700 mejoras tecnológicas desde 2020, la expansión de tecnología no intrusiva (rayos X, escáneres móviles, perfilamiento de riesgo con indicadores dinámicos) y la consolidación del programa Despacho en 24 Horas. Entre octubre y diciembre de 2023, este programa aumentó 134% el manejo mensual de contenedores y redujo la aprobación de transferencias de cinco días a 30 minutos gracias a simplificación y automatización, con impacto directo en costos y previsibilidad operativa (Presidencia de la República Dominicana, 27 de marzo de 2024; Presidencia de la República Dominicana/DGA, 4 de diciembre de 2025). Esa previsibilidad es la moneda más valiosa en un mundo de suministro desconcertado por aranceles, congestión portuaria y volatilidad financiera; sin ella, la promesa de nearshoring se diluye en la última milla burocrática. Y aquí el caso dominicano ofrece un aprendizaje: no basta con más equipos o más escáneres; la diferencia la aporta la combinación de tecnología, rediseño de procesos, gestión por indicadores y ventanillas digitales que permiten decisiones en horas, no en días.

El régimen también exhibe un efecto multiplicador doméstico que trasciende la estadística de empleo. Las compras locales han crecido 87% (de RD$ 83,000 millones en 2020 a RD$ 155,400 millones en 2024) y la inversión acumulada alcanzó 7,735.7 millones de dólares en 2024, un 49% por encima de 2020, lo que sugiere densificación de la base industrial y más contenido nacional en cadenas exportadoras (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). Por el lado institucional, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación cerró su última sesión ordinaria de 2025 con la aprobación de 20 nuevas empresas (RD$ 1,120.94 millones) y la firma de contratos para dos parques industriales —La Delgada Industrial Park y Zona Franca Durán Ventura—; el conteo anual suma 82 nuevas empresas y 10 parques, con actividades que van de software y BPO a cosméticos y laminados de acero, distribuidas en Santo Domingo, Santiago, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y San Juan (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; DiarioDigitalRD, 11 de diciembre de 2025). Esa expansión institucional agrega capacidad y es, además, una señal que refuerza el clima de inversión en un año de fragmentación y “friend‑shoring”.

Uno de los vectores de especialización que mejor sintetiza la ventaja comparativa del país es la manufactura de dispositivos médicos. La literatura sectorial y los casos corporativos señalan a la República Dominicana como un hub de nearshoring para la costa Este de Estados Unidos: proximidad geográfica, régimen de libre comercio bajo CAFTA‑DR, fuerza laboral calificada y convergencia regulatoria con estándares de mercados exigentes. El resultado es medible: el país figura entre los principales exportadores de medtech en América Latina, con envíos récord y un ecosistema industrial que integra esterilización, ensamblaje, validaciones y garantías de cumplimiento (Medical Technology/GlobalData, septiembre de 2025; Nissha Medical Technologies, 20 de marzo de 2025). A ese posicionamiento se suma la expansión portuaria‑logística de DP World Caucedo, que integra puerto de aguas profundas, logística y zona económica especial en un modelo port‑centric de manufactura y exportación: incremento de capacidad de 2.25 a 3.1 millones de TEUs y habilitación de más de 200 hectáreas de suelo industrial, con menos “hand‑offs”, menores tiempos de tránsito y más resiliencia para cadenas reguladas (Morningstar/ACCESS Newswire, 4 de diciembre de 2025; 3BL Media, 4 de diciembre de 2025). La combinación de un régimen de zonas francas con ventajas aduaneras y un nodo portuario con escala y servicios de valor convierte al país en una plataforma de fabricación y distribución que reduce la distancia —física y temporal— a los mercados objetivo.

Conviene, con todo, no perder de vista los riesgos sistémicos que rodean a esta historia de éxito. UNCTAD sitúa el comercio de 2025 en un equilibrio “resiliente pero frágil” bajo un patrón de financiarización: más del 90% de los flujos depende de trade finance y pagos transfronterizos altamente concentrados; la exposición a choques de clima, deuda y volatilidad financiera eleva primas de riesgo para países en desarrollo y puede estrangular la liquidez comercial cuando se la necesita (UNCTAD, Trade and Development Report 2025, overview; UN News, 2 de diciembre de 2025). En América Latina y el Caribe, la CEPAL proyecta un crecimiento moderado —alrededor del 2.4% en 2025 y 2.3% en 2026— y habla de una “trampa” de baja inversión y productividad que exige reformas logísticas, tecnológicas y de capital humano para romperla; la República Dominicana aparece entre los casos con potencial por servicios, consumo y remesas, pero sigue vulnerable a aranceles externos, desaceleración de socios y costos logísticos (CEPAL, 23 de octubre de 2025; ONU Caribe/CEPAL, 5 de agosto de 2025). Allí radica el dilema de los próximos meses: cómo blindar la ganancia de volumen en un entorno de precios aliviados y cómo sostener el dinamismo cuando la marea financiera y regulatoria se torne menos favorable.

Para que el próximo récord no sea solo cuantitativo sino cualitativo, la primera tarea es institucionalizar la previsibilidad. Profundizar la interoperabilidad entre Aduanas, puertos, zonas económicas especiales y el CNZFE, con tableros públicos de tiempos de ciclo y métricas comparables por subregímenes y terminales; la experiencia del Despacho en 24 Horas demuestra que automatización y simplificación se traducen en días ahorrados, costos reducidos y confianza reforzada, exactamente los atributos que busca el inversor en un entorno fragmentado (Presidencia de la República Dominicana, 27 de marzo de 2024; DGA/Poder Ejecutivo, 4 de diciembre de 2025). La segunda tarea es acelerar la formación dual en ocupaciones de alta demanda —automatización industrial, aseguramiento de calidad, cumplimiento regulatorio, data/IA aplicada a manufactura— articulando INFOTEP y empresas; el cambio en la composición de puestos entre 2004 y 2024 ya apunta la dirección y confirma que la tecnificación sostiene salarios reales y productividad (Zonas Francas – Presidencia, 1 de septiembre de 2025; Debate.do, 11 de diciembre de 2025). La tercera es escalar encadenamientos locales con financiamiento paciente y garantías de desempeño: la trayectoria de compras nacionales 2020–2024 sugiere espacio para más contenido local en medtech, electrónica y servicios (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). La cuarta es especializar sectores con futuro —dispositivos médicos, semiconductores (aprovechando la hoja de ruta ENFIS), servicios intensivos en conocimiento— dentro de ecosistemas port‑centric que eliminen fricciones y aceleren la velocidad de respuesta (Morningstar/ACCESS Newswire, 4 de diciembre de 2025; Zonas Francas – Presidencia, 12 de agosto de 2025). La quinta es construir resiliencia financiera del comercio con garantías públicas de trade finance, plataformas de pago regionales y mercados de capital más profundos que mitiguen shocks de liquidez, clima y dólar, en línea con las recomendaciones de UNCTAD (Trade and Development Report 2025, overview; UN News, 2 de diciembre de 2025).

Un medio de comunicación puede sintetizar así el sentido del récord de 200,134 empleos: no es una anomalía estadística ni la simple inercia de los ciclos; es la manifestación, en clave dominicana, de una reorganización global que abandona las cadenas largas y baratas por cadenas cercanas y confiables. Al sumar proximidad geográfica a mercados, una institucionalidad logística que aprende a medir y anticipar, una base industrial que se tecnifica y una política pública que amplía el mapa productivo, el país se coloca en el carril correcto de un mundo que comercia por volumen y exige velocidad, cumplimiento y transparencia. El reto para 2026 será preservar volúmenes en un entorno menos favorable y traducir esos avances en productividad total de factores, salarios reales y contenido nacional con encadenamientos que resistan turbulencias. Si se sostiene la triangulación entre aduanas y puertos, empresas y formación, financiamiento y encadenamientos, la República Dominicana podrá seguir brindando empleo digno y oportunidades reales a más familias, en un régimen de zonas francas que ya no describe un pasado de costura sino un presente de precisión, datos y confianza (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; UNCTAD, diciembre de 2025).



Zonas francas RD: impulso público y competitividad en un mundo incierto

Las zonas francas dominicanas cerran 2025 con señales potentes de competitividad: más empleo formal, procesos aduaneros más ágiles, diversificación productiva y un ecosistema port‑centric que reduce tiempos y costes logísticos. Estos son los vectores que han marcado la diferencia:

  • Facilitación comercial y Aduanas modernas. Más de 700 mejoras tecnológicas, expansión de tecnología no intrusiva y consolidación del Despacho en 24 Horas (D24H). Entre oct–dic 2023, el D24H incrementó 134% el manejo mensual de contenedores y redujo aprobaciones de 5 días a 30 minutos, con automatización y simplificación.
    (Fuentes: Presidencia RD – DGA, 04‑12‑2025; Presidencia RD, 27‑03‑2024). [documents1...ldbank.org], [econpapers.repec.org]

  • Expansión de parques y nuevas empresas (CNZFE). En 2025 se aprobaron 82 nuevas empresas y 10 parques; además, 20 empresas y dos parques (La Delgada Industrial Park y Zona Franca Durán Ventura) en la última sesión del año, reforzando el mapa productivo en varias provincias.
    (Fuente: Presidencia RD, 11‑12‑2025). [presidencia.gob.do]

  • Diversificación y liderazgo exportador. Las zonas francas aportaron ≈67% del total exportado en 2024 y 62% en el 1er semestre de 2025; destacan dispositivos médicos, eléctricos/electrónicos y tabaco. El segmento de servicios alcanzó 45,460 empleos en octubre de 2025.
    (Fuentes: Presidencia RD, 22‑07‑2025; Diario Libre, 12‑08‑2025; DiarioDigitalRD, 11‑12‑2025). [wcoomd.org], [unstats.un.org], [consultoria.gov.do]

  • Talento y salarios. Acumulado de +66% en el salario del régimen desde 2020 y foco en formación dual (INFOTEP + empresas) con ocupaciones críticas 2024–2028: automatización, QA/QC, regulatorio, data/IA aplicada.
    (Fuentes: Presidencia RD, 11‑12‑2025; Presidencia RD – Zonas Francas, 01‑09‑2025). [academia.edu], [cambridge.org]

  • Encadenamientos locales e inversión. Compras nacionales +87% (2020–2024) e inversión acumulada US$7,735.7M en 2024, fortaleciendo el contenido local y la base industrial.
    (Fuente: HOY, 12‑12‑2025). [logisticsm...leeast.com]

  • Infraestructura port‑centric. Expansión DP World Caucedo: puerto/logística/SEZ integrados, capacidad 3.1M TEUs y 200+ ha de suelo industrial, con menos hand‑offs y lead times más cortos para cadenas reguladas.
    (Fuentes: Morningstar/ACCESS, 04‑12‑2025; 3BL Media, 04‑12‑2025). [morningstar.com], [3blmedia.com]

Lo que sigue: interoperabilidad 24/7 con KPIs públicos de tiempos de ciclo; más formación técnica; financiamiento y garantías para proveedores; y resiliencia financiera del comercio (trade finance y pagos regionales). La meta: más productividad total de factores, mejores salarios y mayor contenido local......


Zonas francas dominicanas ante el comercio global 2025: evidencia, riesgos sistémicos y una agenda de competitividad para un ciclo de fragmentación

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Resumen ejecutivo | El régimen de zonas francas de la República Dominicana alcanzó 200,134 empleos directos a octubre de 2025, cifra inédita que supone un +67% respecto al punto más bajo de abril de 2020 (119,974). Detrás de ese hito concurren tres fuerzas: diversificación productiva con liderazgo de dispositivos médicos, eléctricos/electrónicos y servicios; modernización aduanero‑logística que incrementa previsibilidad y reduce tiempos; y encadenamientos locales e inversión que amplían el multiplicador sobre la economía doméstica. Todo ello sucede mientras el comercio mundial transita un año de crecimiento por volúmenes, con incertidumbre y fragmentación al alza, y con alertas de debilitamiento para 2026. (Presidencia RD, 11‑dic‑2025; Diario Libre, 11‑dic‑2025; UNCTAD, dic‑2025; WTO/UNifeed, 16‑abr‑2025).

Fuentes: Presidencia RD (11‑dic‑2025); Diario Libre (11‑dic‑2025); UNCTAD – Global Trade Update (dic‑2025); WTO/UNifeed (16‑abr‑2025).


1) Comercio global 2025: más volumen, menos precio… y más incertidumbre

Los datos de UNCTAD señalan que el valor combinado del comercio mundial de bienes y servicios superará por primera vez los US$35 billones en 2025, con una expansión cercana al 7% respecto a 2024. El rasgo central del segundo semestre es el cambio de motor: la desaceleración de precios deja el crecimiento explicado por volúmenes, mientras la institución advierte que 2026 enfrentará menor vigor por deuda, costos y persistencia de la incertidumbre (UNCTAD, dic‑2025; Gulf News, 10‑dic‑2025).
Fuentes: UNCTAD – Global Trade Update (dic‑2025); Gulf News (10‑dic‑2025).

La OMC proyecta para 2025 una posible contracción de 0.2% en el volumen de comercio de mercancías bajo las políticas arancelarias vigentes, con riesgo bajista si se activaran medidas “recíprocas” que profundicen la fragmentación geo‑económica; el capítulo analítico subraya el impacto de la incertidumbre de política comercial sobre flujos sectoriales y regionales (WTO/UNifeed, 16‑abr‑2025; WTO – Global Trade Outlook, abril‑2025).
Fuentes: UNifeed/WTO (16‑abr‑2025); WTO – Global Trade Outlook and Statistics (abr‑2025).


2) El récord dominicano: más empleo, más mujeres, más territorio

La República Dominicana registra 200,134 empleos directos en zonas francas a octubre de 2025, +67% frente a 2020 (119,974), y con 54% del empleo ocupado por mujeres; el crecimiento territorial destaca en Santo Domingo/DN (+17,260 puestos), La Altagracia (905→2,791) y la región Sur (+5,374), indicadores que sugieren desconcentración geográfica y movilidad social (Presidencia RD, 11‑dic‑2025; Diario Libre, 11‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (11‑dic‑2025); Diario Libre (11‑dic‑2025).

Este avance se enmarca en una estructura exportadora robusta: en 2024, las zonas francas rebasaron US$8,600 millones, equivalentes a ≈67% del total nacional; y en enero–noviembre de 2025 acumularon US$7,936.1 millones, con liderazgo de dispositivos médicos, tabaco y eléctricos/electrónicos (Diario Libre, 12‑ago‑2025; HOY, 12‑dic‑2025).
Fuentes: Diario Libre (12‑ago‑2025); HOY (12‑dic‑2025).


3) Servicios y tecnificación: el régimen se vuelve más intensivo en conocimiento

El componente de servicios dentro de las zonas francas suma 45,460 empleos en octubre de 2025 (+6.03% interanual), y los datos de largo plazo exhiben una caída del peso de ocupaciones tradicionales (operarios 86%→63.4% entre 2004 y 2024) y un aumento de técnicos (9.1%→25.3%) y administrativos (4.9%→11.3%), consistente con una curva de sofisticación productiva (DiarioDigitalRD, 11‑dic‑2025; Debate.do, 11‑dic‑2025).
Fuentes: DiarioDigitalRD (11‑dic‑2025); Debate.do (11‑dic‑2025).

De cara a 2024–2028, INFOTEP identificó las 10 ocupaciones más demandadas en el régimen —automatización, aseguramiento de calidad, cumplimiento regulatorio, data/analytics aplicada— lo que sustenta una agenda de formación dual articulada con empresas, y refuerza la tecnificación de los puestos con mayor productividad y mejor trayectoria salarial (Zonas Francas – Presidencia, 1‑sep‑2025; Presidencia RD, 11‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD – Zonas Francas (1‑sep‑2025); Presidencia RD (11‑dic‑2025).


4) Infraestructura institucional: CNZFE y DGA como vectores de capacidad y previsibilidad

En diciembre, el CNZFE aprobó 20 nuevas empresas (RD$ 1,120.94 millones) y firmó contratos para dos parques (La Delgada Industrial Park y Zona Franca Durán Ventura); el cierre de 2025 suma 82 nuevas empresas y 10 parques, con actividades que van de software/call center a cosméticos y laminados de acero, distribuidas en Santo Domingo, Santiago, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y San Juan (Presidencia RD, 11‑dic‑2025; DiarioDigitalRD, 11‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (11‑dic‑2025); DiarioDigitalRD (11‑dic‑2025).

La Dirección General de Aduanas (DGA) documenta 700+ mejoras tecnológicas, expansión de tecnología no intrusiva (rayos X, escáneres móviles, perfilamiento de riesgo) y consolidación del Programa Despacho en 24 Horas (D24H). Entre octubre‑diciembre 2023, el D24H aumentó 134% el manejo mensual de contenedores y redujo aprobaciones de 5 días a 30 minutos, con simplificación y automatización de trámites (Presidencia RD, 27‑mar‑2024; Presidencia RD/DGA, 4‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (27‑mar‑2024); DGA/Presidencia RD (4‑dic‑2025).


5) Nearshoring regulado y manufactura “port‑centric”: el caso medtech y Caucedo

La literatura sectorial coloca a la República Dominicana como hub de nearshoring en dispositivos médicos para la costa Este de Estados Unidos: libre comercio bajo CAFTA‑DR, proximidad geográfica, fuerza laboral calificada y convergencia regulatoria atraen a OEMs globales; el país figura como tercer mayor exportador medtech en AL, con envíos récord (≈US$ 2.25 mil millones) y más de 50 fabricantes en zonas francas (Medical Technology/GlobalData, sep‑2025; Nissha Medical Technologies, mar‑2025).
Fuentes: Medical Technology – GlobalData (sep‑2025); Nissha Medical Technologies (20‑mar‑2025).

El ecosistema portuario‑industrial de DP World Caucedo refuerza ese posicionamiento: una expansión que integra puerto de aguas profundas, logística y SEZ en un modelo port‑centric, eleva la capacidad de 2.25M a 3.1M TEUs y habilita 200+ hectáreas de suelo industrial, reduciendo lead times y puntos de fricción de cadenas reguladas (Morningstar/ACCESS Newswire, 4‑dic‑2025; 3BL Media, 4‑dic‑2025).
Fuentes: Morningstar/ACCESS (4‑dic‑2025); 3BL Media (4‑dic‑2025).


6) Encadenamientos locales e inversión: el multiplicador doméstico

El encadenamiento productivo con la industria nacional ha crecido 87% (RD$ 83,000 millones en 2020 → RD$ 155,400 millones en 2024), y la inversión acumulada del régimen alcanzó US$ 7,735.7 millones en 2024 (+49% vs. 2020), indicadores que evidencian una base industrial más densa y un mayor contenido local en cadenas exportadoras (HOY, 12‑dic‑2025; Diario Libre, 12‑ago‑2025).
Fuentes: HOY (12‑dic‑2025); Diario Libre (12‑ago‑2025).

La expansión de parques y empresas aprobada por CNZFE en 2025 refuerza esa dinámica —con 82 nuevas empresas y 10 parques—, al tiempo que diversifica actividades (software, BPO, cosméticos, metalmecánica ligera, textil) y territorios (Santo Domingo, Santiago, La Altagracia, San Cristóbal y San Juan), ampliando el impacto regional del régimen (Presidencia RD, 11‑dic‑2025; Rosemary News, 11‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (11‑dic‑2025); Rosemary News (11‑dic‑2025).


7) Riesgos sistémicos: financiarización del comercio y trampas de bajo crecimiento

La UNCTAD advierte que el comercio 2025 es “resiliente pero frágil” bajo un patrón de financiarización: más del 90% de los flujos depende de trade finance y pagos transfronterizos altamente concentrados, con una creciente exposición a choques de clima, deuda y volatilidad financiera; sugiere garantías públicas de trade finance, plataformas regionales de pago y mercados de capital más profundos para países en desarrollo (UNCTAD – TDR 2025 overview, 2‑dic‑2025; UN News, 2‑dic‑2025).
Fuentes: UNCTAD – TDR 2025 (overview) (2‑dic‑2025); UN News (2‑dic‑2025).

En América Latina y el Caribe, la CEPAL proyecta un crecimiento moderado (~2.4% en 2025; ~2.3% en 2026), con un entorno externo menos adverso que en abril, aunque persiste la “trampa” de baja inversión/productividad. Dentro de la subregión de Centroamérica y México, países como la República Dominicana pueden superar 3.5% por servicios, consumo y remesas, pero siguen vulnerables a aranceles, desaceleración de socios y costos logísticos (CEPAL, 23‑oct‑2025; ONU Caribe/CEPAL, 5‑ago‑2025).
Fuentes: CEPAL – Proyecciones actualizadas (23‑oct‑2025); ONU Caribe/CEPAL (5‑ago‑2025).


8) Agenda de competitividad: cinco líneas para anclar el ciclo

(1) Interoperabilidad y trazabilidad 24/7. Profundizar la integración DGA–puertos–SEZ–CNZFE con tableros públicos de tiempos de ciclo y KPIs por subregímenes/puertos; la experiencia D24H sugiere ganancias rápidas en previsibilidad y costo logístico, necesarias para sectores regulados de alto valor (Presidencia RD, 27‑mar‑2024; DGA/Presidencia RD, 4‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (27‑mar‑2024); DGA/Presidencia RD (4‑dic‑2025).

(2) Formación dual y tecnificación. Acelerar INFOTEP+empresas en ocupaciones críticas (automatización, QA/QC, regulatorio, data/IA aplicada), en línea con la evolución del mix ocupacional (menos operarios tradicionales, más técnicos/administrativos) y con los mapas de demanda 2024–2028 (Zonas Francas – Presidencia, 1‑sep‑2025; Debate.do, 11‑dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD – Zonas Francas (1‑sep‑2025); Debate.do (11‑dic‑2025).

(3) Encadenamientos locales y proveedores 4.0. Escalar compras nacionales con financiamiento paciente y garantías de desempeño; la trayectoria 2020–2024 (RD$ 83,000M → RD$ 155,400M) sugiere espacio para mayor contenido local en cadenas medtech, electrónica y servicios (HOY, 12‑dic‑2025; Diario Libre, 12‑ago‑2025).
Fuentes: HOY (12‑dic‑2025); Diario Libre (12‑ago‑2025).

(4) Especialización sectorial: medtech, semiconductores y servicios intensivos. Aprovechar el manufacturing port‑centric (Caucedo) y la hoja de ruta de ENFIS para captar ATP (corte/ensamblaje/prueba) de semiconductores; el giro global hacia nearshoring respalda esta apuesta y diversifica la matriz de exportaciones (Morningstar/ACCESS, 4‑dic‑2025; Presidencia RD – ENFIS, 12‑ago‑2025).
Fuentes: Morningstar/ACCESS (4‑dic‑2025); Presidencia RD – Zonas Francas (12‑ago‑2025).

(5) Resiliencia financiera del comercio. Desarrollar garantías públicas de trade finance, plataformas regionales de pago y mercados de capital más profundos para amortiguar shocks de liquidez, clima y volatilidad del dólar que encarecen transacciones y pueden “ahogar” flujos en economías en desarrollo (UNCTAD – TDR 2025; UN News, 2‑dic‑2025).
Fuentes: UNCTAD – TDR 2025 (overview) (2‑dic‑2025); UN News (2‑dic‑2025).


9) Lectura estratégica del récord: más que una cifra, una ventana de oportunidad

La marca de 200,134 empleos no es un accidente estadístico: es la evidencia local de una reorganización global que premia proximidad, confiabilidad y velocidad en cadenas de valor críticas. Si la República Dominicana consolida su ventaja logística‑regulatoria (D24H, no intrusivo, port‑centric), y mantiene el sesgo técnico del talento (INFOTEP+empresas, ocupaciones 2024–2028), puede amortiguar la fragmentación y disputar segmentos de alto valormedtech, electrónica, servicios digitales— con mayor contenido local y mejores salarios. La clave es institucionalizar la previsibilidad (interoperabilidad, trazabilidad y datos abiertos) y escalar la productividad (encadenamientos, capital humano técnico, financiamiento de proveedores), condiciones necesarias para que el siguiente récord exprese no sólo más puestos, sino mejores puestos en un ecosistema competitivo y sostenible (Presidencia RD, 11‑dic‑2025; UNCTAD, dic‑2025).
Fuentes: Presidencia RD (11‑dic‑2025); UNCTAD – Global Trade Update (dic‑2025).


Referencias




OPINIÓN

Competitividad en tiempos de incertidumbre: el nuevo tablero global de las zonas francas dominicanas

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

El anuncio de 200,134 empleos directos a octubre de 2025 en el régimen de zonas francas de la República Dominicana es más que una cifra para el titular del día: es la expresión local de una reconfiguración mundial de las cadenas de valor que premia proximidad geográfica, confiabilidad regulatoria y velocidad logística. La magnitud del salto —un 67% de crecimiento del empleo respecto al punto más bajo de abril de 2020— coincide con la transición de la manufactura tradicional hacia actividades intensivas en conocimiento, el afianzamiento de servicios exportables y la modernización aduanera orientada a previsibilidad, trazabilidad y reducción de tiempos de ciclo (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; Diario Libre, 11 de diciembre de 2025). La fotografía territorial y social de ese hito describe un mapa más inclusivo: se agregan 17,260 puestos en Santo Domingo y el Distrito Nacional, La Altagracia multiplica su empleo industrial de 905 en 2020 a 2,791 en 2025, la región Sur añade 5,374 plazas y el 54% del empleo directo corresponde a mujeres, un dato que enlaza con la tecnificación del trabajo y el ascenso de ocupaciones técnicas y administrativas (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; El Nacional, 12 de diciembre de 2025).

Este desempeño se produce cuando el comercio global vive un año singular. UNCTAD estima que en 2025 el valor combinado de bienes y servicios superará por primera vez los 35 billones de dólares, con un giro desde el crecimiento por precios hacia el crecimiento por volúmenes y una desaceleración visible en la segunda mitad del año; al mismo tiempo, advierte que 2026 podría mostrar un pulso más débil por deuda, costos y persistencia de la incertidumbre (UNCTAD, Global Trade Update, diciembre de 2025; Gulf News, 10 de diciembre de 2025). Por su parte, la Organización Mundial del Comercio sitúa el volumen de mercancías de 2025 en una senda potencialmente contractiva (‑0.2%) bajo las condiciones arancelarias vigentes y con un riesgo bajista si se reactivaran medidas “recíprocas”; su capítulo analítico subraya el peso de la incertidumbre de política comercial sobre flujos sectoriales y regionales (OMC, Global Trade Outlook and Statistics, abril de 2025; UNifeed/WTO, 16 de abril de 2025). En otras palabras, el mundo comercia más por cantidad, con precios más templados y con mayor fragmentación geo‑económica; y aun así, el régimen dominicano logra expandirse, lo que sugiere que sus ventajas de proximidad y su renovada arquitectura institucional están en sintonía con la demanda de cadenas más cortas y confiables.

La anatomía productiva de las zonas francas ayuda a entender por qué el país logra avanzar en un ciclo global accidentado. A noviembre de 2025, las exportaciones del régimen suman 7,936.1 millones de dólares, con liderazgo de dispositivos médicos, tabaco y productos eléctricos y electrónicos; en 2024, el régimen había rebasado los 8,600 millones, equivalentes a alrededor del 67% de las exportaciones totales del país (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). El componente de servicios dentro del régimen —call centers, desarrollo de software, BPO, soporte regulatorio y técnico— no sólo gana peso sino que introduce resiliencia: en octubre de 2025 contabiliza 45,460 empleos y crece 6.03% interanual, confirmando que la frontera de valor se desplaza hacia actividades con conocimiento intensivo y cadenas menos expuestas a los vaivenes del costo del transporte (DiarioDigitalRD, 11 de diciembre de 2025; El Nacional, 12 de diciembre de 2025). Ese desplazamiento se refleja, además, en la estructura ocupacional de largo plazo: entre 2004 y 2024, el peso de los operarios tradicionales se reduce de 86% a 63.4%, mientras que los puestos técnicos suben de 9.1% a 25.3% y los administrativos de 4.9% a 11.3% (Debate.do, 11 de diciembre de 2025; Zonas Francas – Presidencia, 1 de septiembre de 2025).

La modernización logística y aduanera es decisiva en esta historia. La Dirección General de Aduanas documenta más de 700 mejoras tecnológicas desde 2020, la expansión de tecnología no intrusiva (rayos X, escáneres móviles, perfilamiento de riesgo con indicadores dinámicos) y la consolidación del programa Despacho en 24 Horas. Entre octubre y diciembre de 2023, este programa aumentó 134% el manejo mensual de contenedores y redujo la aprobación de transferencias de cinco días a 30 minutos gracias a simplificación y automatización, con impacto directo en costos y previsibilidad operativa (Presidencia de la República Dominicana, 27 de marzo de 2024; Presidencia de la República Dominicana/DGA, 4 de diciembre de 2025). Esa previsibilidad es la moneda más valiosa en un mundo de suministro desconcertado por aranceles, congestión portuaria y volatilidad financiera; sin ella, la promesa de nearshoring se diluye en la última milla burocrática. Y aquí el caso dominicano ofrece un aprendizaje: no basta con más equipos o más escáneres; la diferencia la aporta la combinación de tecnología, rediseño de procesos, gestión por indicadores y ventanillas digitales que permiten decisiones en horas, no en días.

El régimen también exhibe un efecto multiplicador doméstico que trasciende la estadística de empleo. Las compras locales han crecido 87% (de RD$ 83,000 millones en 2020 a RD$ 155,400 millones en 2024) y la inversión acumulada alcanzó 7,735.7 millones de dólares en 2024, un 49% por encima de 2020, lo que sugiere densificación de la base industrial y más contenido nacional en cadenas exportadoras (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). Por el lado institucional, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación cerró su última sesión ordinaria de 2025 con la aprobación de 20 nuevas empresas (RD$ 1,120.94 millones) y la firma de contratos para dos parques industriales —La Delgada Industrial Park y Zona Franca Durán Ventura—; el conteo anual suma 82 nuevas empresas y 10 parques, con actividades que van de software y BPO a cosméticos y laminados de acero, distribuidas en Santo Domingo, Santiago, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y San Juan (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; DiarioDigitalRD, 11 de diciembre de 2025). Esa expansión institucional agrega capacidad y es, además, una señal que refuerza el clima de inversión en un año de fragmentación y “friend‑shoring”.

Uno de los vectores de especialización que mejor sintetiza la ventaja comparativa del país es la manufactura de dispositivos médicos. La literatura sectorial y los casos corporativos señalan a la República Dominicana como un hub de nearshoring para la costa Este de Estados Unidos: proximidad geográfica, régimen de libre comercio bajo CAFTA‑DR, fuerza laboral calificada y convergencia regulatoria con estándares de mercados exigentes. El resultado es medible: el país figura entre los principales exportadores de medtech en América Latina, con envíos récord y un ecosistema industrial que integra esterilización, ensamblaje, validaciones y garantías de cumplimiento (Medical Technology/GlobalData, septiembre de 2025; Nissha Medical Technologies, 20 de marzo de 2025). A ese posicionamiento se suma la expansión portuaria‑logística de DP World Caucedo, que integra puerto de aguas profundas, logística y zona económica especial en un modelo port‑centric de manufactura y exportación: incremento de capacidad de 2.25 a 3.1 millones de TEUs y habilitación de más de 200 hectáreas de suelo industrial, con menos “hand‑offs”, menores tiempos de tránsito y más resiliencia para cadenas reguladas (Morningstar/ACCESS Newswire, 4 de diciembre de 2025; 3BL Media, 4 de diciembre de 2025). La combinación de un régimen de zonas francas con ventajas aduaneras y un nodo portuario con escala y servicios de valor convierte al país en una plataforma de fabricación y distribución que reduce la distancia —física y temporal— a los mercados objetivo.

Conviene, con todo, no perder de vista los riesgos sistémicos que rodean a esta historia de éxito. UNCTAD sitúa el comercio de 2025 en un equilibrio “resiliente pero frágil” bajo un patrón de financiarización: más del 90% de los flujos depende de trade finance y pagos transfronterizos altamente concentrados; la exposición a choques de clima, deuda y volatilidad financiera eleva primas de riesgo para países en desarrollo y puede estrangular la liquidez comercial cuando se la necesita (UNCTAD, Trade and Development Report 2025, overview; UN News, 2 de diciembre de 2025). En América Latina y el Caribe, la CEPAL proyecta un crecimiento moderado —alrededor del 2.4% en 2025 y 2.3% en 2026— y habla de una “trampa” de baja inversión y productividad que exige reformas logísticas, tecnológicas y de capital humano para romperla; la República Dominicana aparece entre los casos con potencial por servicios, consumo y remesas, pero sigue vulnerable a aranceles externos, desaceleración de socios y costos logísticos (CEPAL, 23 de octubre de 2025; ONU Caribe/CEPAL, 5 de agosto de 2025). Allí radica el dilema de los próximos meses: cómo blindar la ganancia de volumen en un entorno de precios aliviados y cómo sostener el dinamismo cuando la marea financiera y regulatoria se torne menos favorable.

Para que el próximo récord no sea solo cuantitativo sino cualitativo, la primera tarea es institucionalizar la previsibilidad. Profundizar la interoperabilidad entre Aduanas, puertos, zonas económicas especiales y el CNZFE, con tableros públicos de tiempos de ciclo y métricas comparables por subregímenes y terminales; la experiencia del Despacho en 24 Horas demuestra que automatización y simplificación se traducen en días ahorrados, costos reducidos y confianza reforzada, exactamente los atributos que busca el inversor en un entorno fragmentado (Presidencia de la República Dominicana, 27 de marzo de 2024; DGA/Poder Ejecutivo, 4 de diciembre de 2025). La segunda tarea es acelerar la formación dual en ocupaciones de alta demanda —automatización industrial, aseguramiento de calidad, cumplimiento regulatorio, data/IA aplicada a manufactura— articulando INFOTEP y empresas; el cambio en la composición de puestos entre 2004 y 2024 ya apunta la dirección y confirma que la tecnificación sostiene salarios reales y productividad (Zonas Francas – Presidencia, 1 de septiembre de 2025; Debate.do, 11 de diciembre de 2025). La tercera es escalar encadenamientos locales con financiamiento paciente y garantías de desempeño: la trayectoria de compras nacionales 2020–2024 sugiere espacio para más contenido local en medtech, electrónica y servicios (HOY, 12 de diciembre de 2025; Diario Libre, 12 de agosto de 2025). La cuarta es especializar sectores con futuro —dispositivos médicos, semiconductores (aprovechando la hoja de ruta ENFIS), servicios intensivos en conocimiento— dentro de ecosistemas port‑centric que eliminen fricciones y aceleren la velocidad de respuesta (Morningstar/ACCESS Newswire, 4 de diciembre de 2025; Zonas Francas – Presidencia, 12 de agosto de 2025). La quinta es construir resiliencia financiera del comercio con garantías públicas de trade finance, plataformas de pago regionales y mercados de capital más profundos que mitiguen shocks de liquidez, clima y dólar, en línea con las recomendaciones de UNCTAD (Trade and Development Report 2025, overview; UN News, 2 de diciembre de 2025).

Un medio de comunicación puede sintetizar así el sentido del récord de 200,134 empleos: no es una anomalía estadística ni la simple inercia de los ciclos; es la manifestación, en clave dominicana, de una reorganización global que abandona las cadenas largas y baratas por cadenas cercanas y confiables. Al sumar proximidad geográfica a mercados, una institucionalidad logística que aprende a medir y anticipar, una base industrial que se tecnifica y una política pública que amplía el mapa productivo, el país se coloca en el carril correcto de un mundo que comercia por volumen y exige velocidad, cumplimiento y transparencia. El reto para 2026 será preservar volúmenes en un entorno menos favorable y traducir esos avances en productividad total de factores, salarios reales y contenido nacional con encadenamientos que resistan turbulencias. Si se sostiene la triangulación entre aduanas y puertos, empresas y formación, financiamiento y encadenamientos, la República Dominicana podrá seguir brindando empleo digno y oportunidades reales a más familias, en un régimen de zonas francas que ya no describe un pasado de costura sino un presente de precisión, datos y confianza (Presidencia de la República Dominicana, 11 de diciembre de 2025; UNCTAD, diciembre de 2025).

Zonas Francas RD: impulso público y competitividad en un mundo incierto

Las zonas francas dominicanas cierran 2025 con señales inequívocas de fortaleza competitiva. En medio de un contexto global marcado por incertidumbre, este régimen especial ha logrado consolidarse como motor de empleo formal, diversificación productiva y eficiencia logística, gracias a una estrategia público-privada que apuesta por innovación, talento y conectividad.

Facilitación comercial y Aduanas modernas

La transformación tecnológica ha sido decisiva. Más de 700 mejoras implementadas, expansión de tecnología no intrusiva y la consolidación del Despacho en 24 Horas (D24H) han redefinido la experiencia aduanera. Entre octubre y diciembre de 2023, el D24H incrementó en 134% el manejo mensual de contenedores, reduciendo aprobaciones de cinco días a apenas 30 minutos. Automatización y simplificación son hoy sinónimos de competitividad.

Expansión de parques y nuevas empresas

El mapa productivo se amplía: 82 nuevas empresas y 10 parques aprobados en 2025, con 20 empresas adicionales y dos parques industriales en la última sesión del año. Este crecimiento refuerza la presencia del régimen en provincias estratégicas, diversificando la base industrial y generando empleos de calidad.

Diversificación y liderazgo exportador

Las zonas francas aportaron 67% del total exportado en 2024 y 62% en el primer semestre de 2025, consolidando su liderazgo en dispositivos médicos, eléctricos/electrónicos y tabaco. El segmento de servicios, por su parte, alcanzó 45,460 empleos en octubre de 2025, confirmando la transición hacia actividades de mayor valor agregado.

Talento y salarios

Desde 2020, los salarios del régimen acumulan un incremento de 66%, acompañado de programas de formación dual (INFOTEP + empresas) orientados a ocupaciones críticas para 2024–2028: automatización, QA/QC, regulatorio y data/IA aplicada. La competitividad ya no depende solo de infraestructura, sino de capital humano especializado.

Encadenamientos locales e inversión

Las compras nacionales crecieron 87% entre 2020 y 2024, mientras la inversión acumulada alcanzó US$7,735.7 millones en 2024, fortaleciendo el contenido local y la base industrial. Este dinamismo genera sinergias con proveedores nacionales y amplía el impacto económico más allá de los parques.

Infraestructura port‑centric

La expansión de DP World Caucedo consolida un ecosistema integrado puerto-logística-SEZ, con capacidad para 3.1 millones de TEUs y más de 200 hectáreas de suelo industrial. Menos hand-offs y lead times más cortos son ventajas críticas para cadenas reguladas y mercados exigentes.


Lo que sigue

El reto para 2026 y más allá será profundizar la interoperabilidad 24/7 con KPIs públicos de tiempos de ciclo, ampliar la formación técnica, garantizar financiamiento para proveedores y robustecer la resiliencia financiera del comercio. La meta: más productividad total de factores, mejores salarios y mayor contenido local.

Las zonas francas dominicanas no solo han resistido la incertidumbre global: la han convertido en oportunidad. El desafío ahora es sostener este impulso y proyectarlo hacia una economía más integrada, innovadora y competitiva......