jueves, 26 de agosto de 2021

Los históricos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: datos y curiosidades

EL MUNDO

Los históricos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: datos y curiosidades

Los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 son ya los más grandes de la historia batiendo récord en número de atletas y participación femenina. Estos y otros datos imperdibles de la presente edición.

Tokio 2020 Paralympics Cycling Track

La china Xiaomei Wang, plata, la australiana Paige Greco, oro, y la alemana Denise Schindler, bronce, durante a la ceremonia de premiación de la prueba femenina individual de 3.000 metros durante los Juegos Paralímpicos de Tokio.

Este martes 24 de agosto dieron inicio formalmente los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Así, la llama olímpica en la capital japonesa estará encendida hasta el 5 de septiembre. A continuación enlistamos algunos de temas que generan conversación y asombro en torno a la actualidad de la competencia olímpica.

Primera ciudad en ser sede por segunda vez

La actual justa paralímpica de Tokio es la primera ciudad en ser dos veces anfitriona de los Paralímpicos. En 1964 fue anfitriona, participaron 21 países y 378 atletas.

De hecho, aquellos Juegos de mediados de los sesenta se conocieron originalmente como Juegos Internacionales Stoke Mandeville, siendo apenas la segunda edición de unos Paralímpicos.

Récord de participación femenina y número récord de atletas

Al margen, ningunos Juegos Paralímpicos han registrado un numero mayor de atletas y de mujeres: un total de 4,403 atletas, 2,250 hombres y 1,853 mujeres, competirán en 22 deportes y 23 disciplinas.

De esta forma, Tokio 2020 tiene ya el récord de la mayor cantidad de atletas en unos Juegos Olímpicos, destronando a Río 2016, donde se dieron cita 4,328 atletas, de las cuales 1,671 fueron mujeres compitiendo en Brasil.

Solo en Tokio

Incluidos en la lista de los 22 deportes, Tokio dará la bienvenida a dos de ellos que harán su debut en esta edición de Paralímpicos: Bádminton y Taekwondo. 

Y mientras que siempre surge la polémica en torno a algunos deportes en JJ.OO., hay otros que pueden ser vistos solo en los Paralímpicos. Tal es el caso de la boccia y el gólbol, deportes exclusivamente para personas con algún tipo de discapacidad.

La boccia es un deporte que se difundió durante la Edad Media por toda Europa antes de caer en el olvido hasta que los países nórdicos lo rescataron en los años 70. Es un deporte con gran similitud con otros como los bolos. Inicialmente lo disputaban personas con parálisis cerebral, sin embargo, hoy en día lo practica cualquier deportista en silla de ruedas con parálisis, lesión cerebral o con discapacidad severa.

En el caso del Gólbol, se trata de un deporte paralímpico exclusivo para personas ciegas o con discapacidad visual. Dos equipos de tres jugadores se enfrentan por 24 minutos. La idea es meter el balón en la portería contraria usando la capacidad auditiva, puesto que el balón contiene cascabeles en su interior. Todos llevan un antifaz para competir en igualdad de condiciones.

Un equipo de refugiados

Este año, Tokio 2020 recibe a un equipo de atletas paralímpicos conformado por seis deportistas.

Paralympics Tokio 2020 | Eröffnungsfeier

El equipo de refugiados en la ceremonia de inauguración de los Paralímpicos

Debido a la grave situación por la que atraviesa Afganistán a partir de la llegada de los talibanes a la capital, Kabul, la taekwandoista Zakia Khudadadi, y el atleta Hossain Rasouli, han quedado fuera de la justa olímpica debido a que no tienen forma de llegar a Japón.

Abbas Karimi behinderter Sportler aus Afghanistan

Abbas Karimi es el único atleta afgano que participará en los Juegos Paralímpicos

No obstante, el nadador Abbas Karimi de 24 años, competirá bajo la bandera del Equipo Paralímpico de Refugiados. Karimi tenía 13 años cuando saltó al agua para probar un deporte que le cambiaría la vida. A los 16 años abandonó Afganistán para irse a Irán y después a Turquía.

En 2015, un exentrenador de lucha libre, Mike Ivers, se aventuró a llevarlo a Estados Unidos. Tras largas gestiones del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU, Karimi logró entrar al país.

En Río 2016 participaron solo dos atletas en el equipo de refugiados. Ahora, son seis. Tres sirios, el nadador Ibrahim Al Hussein, la lanzadora Alia Issa y el piragüista Anas Al Khalifa, el taekwondista de Burundi Parfait Hakizimana y el lanzador de disco iraní Shahrad Nasajpour.

ee (Paralympic Games, rtvt, efe)

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Japón construirá un túnel submarino para verter más de un millón de toneladas de agua de Fukushima al océano pese al rechazo de los países vecinos

Japón construirá un túnel submarino para verter más de un millón de toneladas de agua de Fukushima al océano pese al rechazo de los países vecinos
Publicado:
25 ago 2021 20:10 GMT
Se prevé que el túnel comience a ser construido a partir de marzo de 2022, luego de pasar estudios de viabilidad y recibir la autorización correspondiente de los funcionarios japoneses.
Japón construirá un túnel submarino para verter más de un millón de toneladas de agua de Fukushima al océano pese al rechazo de los países vecinos
Japón construirá un túnel submarino para verter más de un millón de toneladas de agua de Fukushima al océano pese al rechazo de los países vecinos
Vista del océano Pacífico y las unidades de reactores nucleares 3 y 4 en la planta de energía nuclear Fukushima, Japón, el 27 de febrero de 2021.
Hiro Komae / AP

Operadores de la planta de energía nuclear de Fukushima, en Japón, han anunciado sus planes para construir un túnel submarino de aproximadamente 1 kilómetro de largo y dos metros y medio de ancho para liberar al océano Pacífico 1,27 millones de toneladas de agua radiactiva tratada, informan los medios locales.

Se prevé que el túnel comience a ser construido por el operador de la planta, Tokyo Electric Power Co. (TEPCO), a partir de marzo de 2022, luego de pasar estudios de viabilidad y recibir la autorización correspondiente de los funcionarios japoneses.

Mientras tanto, el proyecto se enfrenta al fuerte rechazo de países vecinos como Rusia, China y, especialmente, Corea del Sur.

En mayo, dos asociaciones pesqueras surcoreanas presentaron una demanda contra el Gobierno japonés exigiendo una compensación de 10 millones de wons (8.850 dólares) por día al Gobierno nipón y a TEPCO por el posible impacto ambiental de su decisión.

¿Por qué Japón decidió verter las aguas contaminadas?

Desde que el terremoto y tsunami de marzo de 2011 dañaran los reactores de Fukushima, provocando la contaminación de su sistema de enfriamiento, que empezó a tener fugas, el agua de la central nuclear ha sido almacenada en tanques. Según TEPCO, operador de la planta, la capacidad de almacenamiento de esta llegará a su límite en otoño de 2022.

El Gobierno japonés dio a conocer el pasado abril sus planes de verter al mar el agua tratada y, según las proyecciones, todo el proceso tardará décadas en completarse. Según el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, arrojar el agua al mar es lo "más realista" y hacerlo es "inevitable para poder lograr la recuperación de Fukushima".

TEPCO y funcionarios gubernamentales sostienen que será imposible eliminar el tritio del agua, pero que se puede reducir a niveles admisibles los otros radioisótopos presentes.

En pequeñas cantidades, el tritio no es dañino. Sin embargo, algunos científicos insisten en que se desconoce cuál es el impacto a largo plazo sobre la vida marina por la exposición a esos elementos radiactivos en bajas dosis cuando los volúmenes de agua son tan grandes. https://actualidad.rt.com/actualidad/401930-japon-tunel-libera-agua-radiactiva-oceano-polemica

Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

Publicado:
Embajador francés en Afganistán advierte de un posible segundo ataque en el aeropuerto de Kabul

TAYLOR CRUL / AFP +

El embajador de Francia en Afganistán, David Martinon, ha advertido este jueves sobre un posible segundo ataque en el aeropuerto internacional de Kabul.

"A todos nuestros amigos afganos: si están cerca de las puertas del aeropuerto, aléjense urgentemente y pónganse a salvo. Existe la posibilidad de una segunda explosión", escribió Martinon en su cuenta de Twitter.

Una explosión tuvo lugar este jueves ante la puerta este del aeropuerto de Kabul. Se reportan víctimas, pero su número se desconoce de momento.

La cadena estadounidense Fox News reportó que la explosión fue perpetrada por un terrorista suicida que se encontraba en la fila de ciudadanos estadounidenses y británicos que esperaban sus vuelos de evacuación.

El secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, confirmó en su cuenta de Twitter sobre la explosión, pero dijo que "las bajas no están claras en este momento".

Medios informan de que la explosión dejó al menos 13 heridos, entre ellos niños. Al menos tres soldados estadounidenses resultaron heridos en el atentado. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/402017-embajador-frances-afganistan-advierte-segundo-ataque-kabul

Sanz Lovatón anuncia en un mes estará disponible la tecnología de rayos X en todos los puertos del país

Eduardo Sanz Lovaton  byQué Política—agosto 24, 2021

Sanz Lovatón anuncia en un mes estará disponible la tecnología de rayos X en todos los puertos del país

SANTO DOMINGO.- El director general de Aduanas, Eduardo (Yayo) Sanz Lovató, anunció este martes que en aproximadamente un mes estarán disponibles la tecnología de rayos X en los diferentes puertos del país, después de ser superado el litigio que por más de 20 años se mantenía con abogados de concesionarios de algunos sectores del país que mantenían contratos.

Dijo que esto pudo ser superado a través de una alianza publico privada con administradores y concesionarios de puertos que se realizó desde que él llegó a esa institución, por lo que dentro de un mes se contará con tecnología de rayos X que incrementarán la transparencia en las operaciones que realiza esta institución recaudadora.

Informó que se instalarán rayos X en los puertos de Puerto Plata, Haina, Manzanillo, Barahona, entre otros, y que en la actualidad solo hay rayos X en el puerto Multimodal Caucedo.

“Eso de traer ropas y zapatos y a la vez entrarle a una caja televisión, radio, o un monitor quedará atrás, porque la tecnología de los rayos X mide el peso y la carga térmica”, sostuvo.

San Lovatón recordó que la instalación de esta valiosa herramienta está en línea con los esfuerzos que realiza la actual gestión de hacer más eficientes, modernas y seguras las operaciones de la institución.

Asimismo, destacó en una entrevista en el programa Hoy Mismo, que esta iniciativa apoya el objetivo del Gobierno de habilitar el despacho de contenedores en 24 horas, que se inspeccionarán hasta 100 contenedores por hora, tecnología que evitará incluso el contrabando de armas y drogas,

Sanz Lovatón agradeció y valoró la donación del equipo de rayos X realizada por la empresa HIT Puerto Río Haina, ya que este escáner “contribuirá con las acciones de modernización e innovación tecnológica que venimos desplegando con el propósito de generar una verdadera transformación en la DGA, encaminándonos hacia la nueva Aduana que el país quiere y necesita”.

Recordó que la instalación de rayos X es una donación que facilitará el comercio internacional del país y garantizará un trabajo de forma eficiente, segura y apegada a la Ley, informa

Fuente: El Nuevo Diario.

Recomiendo: 9 ¿Afganistán como clavo en el ataúd de la hegemonía de los Estados Unidos? / Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

 Recomiendo: 9 ¿Afganistán como clavo en el ataúd de la hegemonía de los Estados Unidos? 

Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

Por Isaac Enríquez Pérez | 26/08/2021 | Mundo

Fuentes: Rebelión

Las escenas mediáticas de colaboracionistas intentando trepar en aviones de la fuerza aérea estadounidense que despegan del aeropuerto de Kabul, evidencian las contradicciones geopolíticas y geoestratégicas de las «guerras de conquista» emprendidas por el complejo militar/industrial de los Estados Unidos desde 1950.

Pese a que Afganistán salió del foco mediático desde años atrás, los problemas latentes de esta invasión se intensificaron conforme el gobierno estadounidense derrochó recursos públicos para la ocupación de la nación asiática bajo la doctrina de la “seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo”. La instigación emocional desde los mass media dejó de lado una invasión de 20 años –la más larga de la historia estadounidense–, cuyos costos ascendieron a 2,26 billones de dólares (https://bit.ly/3Dj4N7N; https://bbc.in/3mqB2vI) –de los cuales 89 mil millones de dólares se destinaron al ejército afgano– y que masacró a 241 mil ciudadanos afganos, 66 000 militares y policías de ese país asiático y a 4 mil militares estadounidenses, dejando también a cientos de miles de lisiados y mutilados.  

Afganistán –al igual que Irak– es un ejemplo representativo de la privatización de la guerra (https://bit.ly/3Dj63b1), donde adquirieron relevancia los contratistas privados que proveyeron servicios a los invasores estadounidenses a través de grupos paramilitares, mercenarios, espías, y agentes de seguridad privada –estos últimos ascendieron a 7800 elementos en el 2020 (https://bbc.in/3mqB2vI).   

Más allá de enmarañarnos en las imágenes mediáticas y en las cifras relativas a esta invasión, cabe matizar que la abrupta salida del ejército estadounidense –abrupta porque mediáticamente olvidamos lo que allí pasó a lo largo de 20 años– y el retorno de los talibanes al gobierno afgano, evidencia un fracaso más de la élite plutocrática que abraza una agenda belicista/financiera/globalista, y de la cual las dinastías Bush, Clinton y Obama son conspicuos representantes (https://bit.ly/3bGyfJ9). Más todavía: si adoptamos una perspectiva histórica, ineludiblemente el análisis conducirá a identificar el agotamiento de la pax americana y el declive de la hegemonía de los Estados Unidos como articuladora incuestionable del sistema mundial. 

No es el primer fracaso bélico de los Estados Unidos: desde la llamada Guerra de Corea en los años cincuenta, el trago amargo de la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, pasando –por supuesto– por el fracaso de larga postergación en Vietnam, hasta llegar a las experiencias sombrías en Irán y Nicaragua en los años setenta, y la primera Guerra del Golfo Pérsico en 1991. Una tras otra de estas campañas militares evidencian que ser el hegemón en turno no garantiza incursionar sin restricciones en territorios que son estratégicos para sus objetivos geopolíticos.  

Particularmente, Afganistán contribuye al mito histórico al crearse una narrativa que le erige en una trampa que conforma un cementerio de las potencias imperialistas que históricamente pretendieron invadir al país asiático. En efecto, las peripecias del rey macedonio Alejandro Magno entre los años 330 y el 328 a.C.; las tres fracasadas invasiones británicas (1842, 1878 y 1919); y la ocupación por parte de la Unión Soviética iniciada en diciembre de 1979 y su retirada por la puerta de atrás en 1989. Si bien estos imperios fracasaron en sus expediciones militares en Afganistán, fueron otros los factores complejos que explican su caída.    

La misma mirada histórica contribuye a interiorizar justo en esos intereses geoestratégicos que los Estados Unidos ostentan desde 1979 respecto a la región de Asia Central. En ese año, como se introdujo, la antigua Unión Soviética emprendió una campaña militar en Afganistán, y como respuesta de los Estados Unidos se creó la llamada “Operación Ciclón” dirigida por la Central Intelligence Agency (CIA) con la finalidad de reclutar y entrenar a fundamentalistas islámicos –los llamados Muyahidines– capaces de combatir al gobierno de la República Democrática de Afganistán y al ejército soviético.  

En el meollo de esta Operación estaba el control del Golfo Pérsico y la explotación y circulación de hidrocarburos desde esta región asiática. A su vez, repentinamente se canceló el acuerdo para la comercialización de granos entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, en tanto primer intento para trabar relaciones comerciales y reducir la tensión suscitada entre los dos bloques desde el inicio de la segunda post-guerra. Con ese grupo de guerrilleros islámicos financiado por los Estados Unidos se pretendía desestabilizar a la Unión Soviética y a su área de influencia. Sin embargo, esta relación inicial de los Estados Unidos con Afganistán no terminó allí sino que se extendió hasta el año 2001 tras la caída de las Torres Gemelas. 

El ideólogo de esa incursión estadounidense fue Zbigniew Brzezinski​–asesor de seguridad nacional de James Carter– que al descender de un helicóptero en Afganistán pronunció las siguientes frases ante los nativos que le recibieron: “Ese país de allí les pertenece. Regresarán allí algún día porque ganarán la batalla. Y recuperarán sus casas, sus mezquitas. Porque su causa es buena. Dios está de su lado” (https://bit.ly/3sCQZQv, minuto 23:00). Cabe destacar la existencia de fotografías de Osama Bin Laden con el mismo Brzezinski​. Aunque la “Operación Ciclón” fue secreta, se arguye que su costo ascendió a 40 mil millones de dólares, y su propósito abierto fue el de hacer de Afganistán “un Vietnam para la Unión Soviética”. Por la intermediación de Pakistán, se entrenaron a alrededor de 100 mil Muyahidines, contando también con el apoyo del espionaje británico y con la ayuda de Israel para la compra/venta de armamento con destino final a Afganistán –destacando los misiles FIM-92 Stinger que se hicieron famosos en imágenes de afganos derribando aeronaves soviéticas. 14 mil muertos y 50 mil heridos fue el saldo para la Unión Soviética tras retirarse del país asiático en 1989. Toda esa infraestructura y apoyo militar financiados por la “Operación Ciclón” quedó en manos de los Talibanes, que se nutrieron de las huestes de Muyahidines capacitados por la misma CIA. 

El carácter geoestratégico de Afganistán se comprende a partir de sus 936 km de frontera con Irán, 2640 km con Pakistán, y sus 76 km de colindancia con China. En su momento, también compartió una frontera de alrededor de 2 100 km con la Unión Soviética, en lo que ahora son los territorios de naciones como  Tayikistán (1.206 km), Turkmenistán (744 km) y Uzbekistán (137 km). No menos importante es la posesión de recursos naturales como el gas, el petróleo, el oro, la plata, piedras preciosas (esmeraldas, lapislázuli, rubíes, turmalina, etc.), así como cobre, cromo, hierro, carbón, plomo, zinc, mármol y cobalto. En el año 2010 se descubrieron cuantiosos yacimientos de litio –similares a las reservas que posee Bolivia– (https://bit.ly/382XUZx); recurso crucial para las baterías de teléfonos móviles y autos eléctricos. 

De atraer la atención son los llamados minerales de tierras raras (https://bit.ly/3B5mnde; https://bit.ly/3zagKKv; https://bit.ly/3kjU43U) como el lantano, el cerio, el praseodimio, el neodimio o el disprosio –que son fundamentales en la generación de energía eólica, en la fabricación de motores y de armamento sofisticado, y en la producción de autos eléctricos–, aún sin explotar las reservas radicadas en Afganistán. Aunque se requiere una estructura jurídica y política estable para invertir en yacimientos recién descubiertos y que precisan tiempos largos para su explotación, si bien existe abundancia de estos minerales, el país no cuenta con esas condiciones desde 1979. Sin embargo, los cálculos realizados en el 2013 por la ONU y la Unión Europea sitúan estas reservas de minerales en alrededor de un billón de dólares; aunque el gobierno afgano depuesto estimó un monto de 3 billones de dólares al incluir los hidrocarburos y las riquezas subterráneas –solo por mencionar: esta cantidad equivale a tres veces el PIB de una economía como la mexicana. 

Otro elemento estratégico de Afganistán es la producción y comercialización de heroína. Se asegura que en el año 2001 se cultivaron en este país alrededor de 75 mil hectáreas de amapola, y que hacia el 2017 se elevó el cultivo a 328 mil hectáreas. Siendo ello fundamental para producir el 90% de la heroína que se comercia y consume en el mundo. De hecho, el principal financiamiento de los talibanes proviene del tráfico de heroína y se calcula que antes de la toma de Kabul se traficaban 1,6 billones de dólares por concepto de opio. Desde Afganistán se trazan las nuevas rutas del opio hacia China y hacia el resto del mundo, pese a que el gobierno de Estados Unidos invirtió 8 mil millones de dólares en el combate a la producción y tráfico de opio y heroína durante la ocupación de 20 años. Es de destacar que sin el opio afgano, en los Estados Unidos se suscitaría una crisis de heroína en el contexto de la epidemia de opiáceos que experimenta este país (https://bit.ly/3sCUkix).      

Tanto la minería –sobre todo la referida al cobre, al litio y al cobalto, minerales fundamentales en la transición del patrón energético–, como los hidrocarburos y la producción de estupefacientes son cruciales en los nuevos patrones de acumulación de capital y en la reconfiguración de la geopolítica global. Y ello no fue ajeno a la presencia militar de los Estados Unidos disfrazada de la trillada bandera de la democracia y de los derechos humanos y de género. Desde el año 2001, la ocupación no se dirigió a evitar otro ataque como el del 11 de septiembre –del cual se duda que fuese perpetrado por los Talibanes o por Al Qaeda–, sino a posicionarse en una región que hoy en día se relaciona con los trazos de la Nueva Ruta de la Seda (New Silk Road) o el Puente Terrestre Euroasiático; o con la alianza China/Pakistán que ya se prefigura con el China-Pakistan Economic Corridor (https://bit.ly/3D6sK1Q). 

“Estados Unidos está de regreso” para ejercer su liderazgo internacional (https://cnn.it/3sCNzNF), fue la frase proferida por Joe Biden luego de tomar posesión como Presidente de los Estados Unidos. Esa frase se entiende en el contexto de las disputas geoestratégicas entre China y la nación americana –relativamente frenadas durante cuatro años por Donald Trump– y como parte de los proyectos expansionistas de la élite plutocrática belicista/financiera/globalista. Sin embargo, en el contexto de un mundo fragmentado e incierto, el fracaso de Estados Unidos en Afganistán significa también el fin de las alianzas tejidas a lo largo de varias décadas y que le daban forma al orden mundial post-soviético. 

Pese a este fracaso, la estrategia de “guerra permanente” no cesará por ser consustancial a la “economía y finanzas de guerra” promovidas insaciablemente por el complejo militar/industrial. Vendrá, muy seguramente, un reposicionamiento internacional de los Estados Unidos, en el contexto de una hegemonía desafiada por el poder económico/financiero de China y el poderío nuclear de Rusia.  

Si bien el repliegue o retirada de las tropas estadounidenses en Afganistán no fue del todo repentino –el gobierno de Trump ya negociaba con los talibanes ese retiro desde 2019 y se firmó en 2020–, un escenario que se plantea es la reubicación de las mismas hacia el Mar del Sur de China y hacia la región Indo-pacífico. Mientras que China –y en menor medida Rusia– se posicionará favorablemente en Afganistán, particularmente en la explotación de los minerales de tierras raras, como lo evidencian los acercamientos en meses pasados entre los representantes talibanes y el gobierno chino (https://bit.ly/3zagKKv; https://bit.ly/3kjU43U; https://cnb.cx/3B0sZtx; https://cnb.cx/385lZz5). A su vez, China intentará proveerse del petróleo iraní transportándolo por territorio afgano sin necesidad de recurrir al traslado marítimo.       

La salida acelerada de Afganistán no responde a fallos táctico/militares, sino que se inscribe en la crisis de legitimidad del gobierno de los Estados Unidos y de sus estrategias de “guerras preventivas” con las cuales, a su vez, pretendió crear –con el argumento armamentista– “Estados modernos, capitalistas, democráticos y secularizados” regidos por una ideología conservadora. El excepcionalísimo americano que apela al uso de la fuerza como rasgo necesario para implantar sus valores, está en franca decadencia y parece que de ello no se enteran sus élites políticas, empresariales y militares, regidas por las tentaciones depredadoras y expoliadoras de los territorios. 

Afganistán es China, es Rusia, es India, y es la emergencia de un renovado eje articulador del sistema mundial dotado de nuevas hegemonías y que marca la pauta de un multilateralismo de inédito cuño que dista de la pax americana de la segunda post-guerra. El gran tropiezo de los Estados Unidos en Vietnam, primero, y posteriormente en Afganistán se relaciona con la incapacidad de sus élites para comprender y procesar las pautas culturales (los simbolismos y los usos y costumbres) de esas poblaciones militarmente invadidas y que generan un efecto bumerán sobre las pretensiones de las plutocracias americanas.  

Si la lección es aprendida por la élite plutocrática belicista/financiera/globalista tendrían que mirar a su el interior de su propio país y hacia la infinidad de problemas públicas que le asedian. Se trata tal vez del único Estado en el mundo que no provee de servicios de salud a sus habitantes –un país desbordado por la pandemia del Covid-19 y la epidemia de opiáceos, hay que decirlo– y que paradójicamente erogó 50 millones de dólares diarios en la invasión de Afganistán a lo largo de 20 años –dato este último provisto en declaraciones de Joe Biden (https://bit.ly/3j8H8P0).  

Solo un multilateralismo renovado atemperará los rasgos peligrosos que asume una potencia decadente. Sin nuevos acuerdos y pactos internacionales se corre el riesgo de que episodios como los de Afganistán (2001) e Irak (2003) se repitan en las siguientes décadas sin límites y contrapesos diplomáticos. Renovar la red de organismos internacionales creado al finalizar la Segunda Gran Guerra no solo es una necesidad, sino una urgencia de cara a los desafíos geopolíticos de las siguientes décadas.  

Isaac Enríquez Pérez. Investigador de El Colegio Mexiquense, A . C., escritor, y autor del libro La gran reclusión y los vericuetos sociohistóricos del coronavirus. Miedo, dispositivos de poder, tergiversación semántica y escenarios prospectivos. 

Twitter: @isaacepunam 

Uruguay: ¿modelo de qué? / Por Luis E. Sabini Fernández

Uruguay: ¿modelo de qué?

Fuentes: Rebelión

https://revistafuturos.noblogs.org

La política es el arte de impedir que la gente se entrometa en las cuestiones que les atañen. Paul Valéry

Con una frecuencia que me resulta cada vez mayor, aparecen en “la prensa” tenida por seria grandes ditirambos al Uruguay, a su democraticidad, a su gobernanza, a su responsabilidad social, ambiental, política…

Conociendo, y ni siquiera profundamente al país, viviendo en él, pronto se capta que estas demasiadas periódicas exaltaciones de las excelencias del paisito responden a algo muy deliberado aunque no se sepa bien qué.

Que no es, ciertamente, descripción de la realidad.

Dificulta el diagnóstico a tanto elogio, cierta flaqueza de nuestra capacidad crítica. ¿A qué se debe semejante flaqueza en un país que dio muestras de tanta potencia intelectual como para haber dado formidables creadores, que no voy a enumerar para no olvidar a algunos, pero que hizo tan característico al Uruguay de fines del siglo XIX y buena parte del XX?

A mediados del s XX, con una crisis que ya no nos abandodó, luego de esfumadas “las vacas gordas” de la década del ’50, se fue configurando una corriente cada vez más pesante de “izquierda”, que deslumbrada por y apoyándose en la Revolución Cubana fue ganando peso hasta alcanzar el gobierno nacional en 2005, pero aquella conciencia crítica, que nucleó a la inmensa mayoría, no a todos, dentro de la intelectualidad uruguaya y sus elencos culturales, fue cumpliendo variaciones del llamado en Argentina  “Teorema de Baglini” (un senador radical de ese país), según el cual “a medida que un grupo se acerca al poder, va debilitando sus posiciones críticas” o, si se quiere, “que cuanto más cerca del gobierno está, más conservador se vuelve un grupo político”.

Y si el pensamiento crítico del Frente Amplio ya dejaba mucho que desear durante su proceso de formación, el abandono de la capacidad crítica cumplió con creces el mentado teorema.

Y con este panorama, el Uruguay fue empobreciendo desde hace años su “masa de pensamiento crítico”, ahora radicada a lo sumo en gente o grupos altamente politizados pero escasos de militancia e inserción, como decrecimientistas, ecologistas radicales, anarquistas, desengañados del Frente Amplio (caso Gustavo Salle), o entre quienes mantengan referencia a Guillermo Chifflet (1924-2018), cofundador del FA, pero con conciencia política propia, y algunos, a mi modo de ver militantes o críticos de la sociedad uruguaya, activos en nudos programáticos como la lucha contra la producción de alimentos con tóxicos, el enfrentamiento a la instalación de megaminería o celuloseras que recrean el país en función de intereses transnacionales, o en la brega por un referendo contra la privatización del agua o, últimamente, enfrentando la política de miedo de la OMS para tratar el Covid 19…

La enumeración de esas resistencias puede hacernos creer que la globalización galopante tiene dificultades para adueñarse del país; nada sería más equivocado; las resistencias existen, ciertamente, pero los avances del gran capital transnacionalizado se llevan a cabo con mano bastante segura; es decir la entrega del país, de sus tierras o aguas, y de su soberanía, se hace con relativa impunidad.

La impudicia de un diario argentino, oficioso de la Embajada de EE.UU., califica al Uruguay como el sexto país del mundo por su grado de libertad y como el segundo mejor en el continente americano en “calidad de vida y oportunidad de los jóvenes uruguayos”.[1]

Sabemos que la exaltación de libertad del primer ejemplo se refiere a la libertad de los grandes privilegiados, pero una visión ingenua puede no ver nada negativo en el cuidado de esa libertad; el segundo ejemplo es un poco más indecente por cuanto la juventud uruguaya tiene que enfrentar no sólo las privaciones de la pobreza creciente y el angostamiento progresivo de los ingresos sino además la tasa de suicidio más alta del continente y de las más altas del mundo. Contra semejante trasfondo, alardear de oportunidades para jóvenes resulta otra vez impúdico.

Y nos obliga a inquirir por los autores de tamañas afirmaciones.

Los autores; –la firma es de Rosendo Fraga, la carga mediática de infobae– han extraído tales números de Freedom House, una oenegé que tiene su historia. Inmejorable. FH se dedica a medir el grado de acceso de la población a derechos políticos; allí ubicó FH al Uruguay con solo 5 estados en el mundo entero con un índice mejor.

Fraga ha recurrido a diversas instituciones, todas de EE.UU., para corroborar ese envidiable lugar de Uruguay en las tablas mundiales. Nos muestra que el Chandler Institute of Government, muy “prestigioso”, ubica a Uruguay segundo en las Américas, después de Chile en gobernanza. Es decir, en la capacidad de gobierno para que todo siga “tranqui”,  para que los inversores trasnacionales manejen sus negocios sin sobresaltos. ¿Qué más aplaude Fraga?  “Espectacular impulso del sector de los servicios financieros”.

Pero, ¿algunos de estos índices favorecen a la población local? Eso ni se menciona. Ni se observa. Se va a “lo que importa”. A las finanzas mundializadas.

La fuente que ha manejado Fraga para sus elogios generalizados no es, ciertamente, neutra. Freedom House fue fundada en 1941 para incentivar el apoyo del ingreso de EE.UU. a la 2GM. En la posguerra, con  el señorío mundial de EE.UU., que por un momento se creyó único y permanente, FH empezó a operar como polea del poder en la sombra en una creciente red de instituciones y organizaciones dedicadas al mismo fin sin formularlo nunca explícitamente: estuvo así en la fundación de la radio Free Europe y ya en los ’80 en la de la NED (National Endowment for Democracy [Fundación Nacional para la Democracia], donde “nacional” refiere a EE.UU.) y ha financiado muchas “democracias”, como con los cientos de miles de dólares regados en Ucrania tras el colapso soviético, para instaurar allí un régimen aceptable (para EE.UU., no para la gente). Luego del descalabro vietnamita, también participó en el manejo discrecional  de las maltrechas democracias centroamericanas, regadas por asesores estadounidenses con los que asesinaron a centenares de miles de habitantes, particularmente mayas en Guatemala.[2]

FH ha sido muy activo dentro de EE.UU. criticando duramente a legisladores antimonopolistas defendiendo así  “a grandes empresas de medios.” [3]

Resume Shan Jie el juicio que a China le merece: “Freedom House, una organización no gubernamental que juzga el nivel de libertad en países alrededor de todo el mundo es, en los hechos, una herramienta del gobierno de EE.UU. para interferir en los asuntos de otros gobiernos.” [4]

Si algo faltaba para medir la caradurez en la “objetividad” de FH: no se le conocen críticas a violaciones de derechos humanos dentro de EE.UU.

Uruguay recibe plácemes de diversos organismos, casi todos de la esfera de poder estadounidense, pero no son gratis.

Hace unos años, el Financial Times, el vocero principal de la City londinense, hizo “su” encuesta y “comprobó” que el entonces ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, era el mejor ministro del ramo del mundo. Es decir, etimológicamente, el mejor servidor del ramo en el mundo. ¿Y a qué se refería el FT para tamaño calificativo? En Uruguay, en la cofradía de don Danilo hubo una pequeña confusión: se pensó que ese título se depositaba en el país ad majorem gloriam. Pero el FT agradecía a Danilo Astori la benevolencia con que en Uruguay se trataba al capital trasnacional, al capital de cualquier parte del mundo… Uruguay era el modelo a seguir entre las economías periféricas y dependientes, rebautizadas, más eufemísticamente como “emergentes”.

Uruguay tiene desde mucho tiempo atrás una relación no conflictiva con el capital extranjero. Debemos recordar la actitud que por diccionario cabe calificar de cipaya, del batllismo, ante el capital estadounidense y su penetración y asentamiento en el país. Que se hizo pretextando un marcado anticolonialismo británico (como siglos atrás se llegara a desplazar lo que quedaba de influencia española mediante la colaboración con el nuevo colonialismo de entonces, el británico…)

Uruguay supo acompasarse a las zonas francas que el capital transnacional empezó a expandir particularmente a partir de la segunda mitad del s XX. Pero en ese tiempo inicial, el desarrollo de esos ‘islotes de desarrollo capitalista apátrida’ se aplicó a territorios que interesaban más al capital crecientemente mundializado, como regiones con excelencias mineras o mano de obra cuasiesclava (así se produce el destrozo del Sudeste asiático, las Filipinas, buena parte de África, América Central,  Ecuador). En Uruguay, entonces, apenas se erigieron zonas francas para el tráfico de vehículos o los ingredientes concentrados de Coca-Cola. Pero poco a poco fueron ingresando más y más rubros en régimen de zona franca y hoy, la producción íntegra de celulosa que se realiza en suelo uruguayo, por ejemplo, se tramita toda mediante zonas francas. Producción que, por tanto, no aporta casi nada al país, privado de su exportación y los impuestos consiguientes (aunque no de los deterioros ambientales y sociales que la producción transnacional descarga localmente).

Contrasta el laudatorio informe de FH sobre Uruguay con lo que el FMI expresara, por ejemplo, en un informe suyo sobre lavado de dinero e incluso financiación del terrorismo. En su informe de diciembre de 2006 establecía que: “Uruguay es un centro financiero offshore y un riesgo para el  lavado  de  dinero  y  la  financiación  de  terrorismo,  particularmente  a  partir  de operaciones  de  no  residentes  y trasnacionales.  Tiene […]  un significativo   componente   offshore   que   abastece   mercados  latinoamericanos, incluyendo Argentina y Brasil. [y] una  importante  concentración  de  clientes  no  residentes  y  una  economía altamente  dolarizada.”

[…] ″Jerarcas  policiales  y  judiciales  uruguayos  evalúan  que organizaciones  criminales  colombianas,  mexicanas  y  rusas  están  operando en Uruguay. Hay una sostenida preocupación sobre el crimen organizado trasnacional desde Brasil.”

[…] ″Uruguay también permite la incorporación relativamente sencilla de bancos offshore”, que se conocen localmente como “instituciones financieras externas”, o IFE. Su  capital  mínimo  es  de  500  mil  dólares.  […]  exceptuado  de  cualquier impuesto a cualquiera de sus actividades, líneas de negocio, ingresos o bienes. “Es interesante  que  no  requieran  un  agente  bancario  registrado  localmente.” Así resume Andrés Alsina la política de “manos abiertas” del Uruguay frente al capital financiero, que más que golondrina habría que llamar de rapiña.[5]

Y el puerto de Montevideo goza del triste título de ser el segundo puerto con más trasiego de pesca ilegal del mundo entero.[6]

Esta triste aseveración surge de la aplicación de la “doctrina María Julia Alsogaray”, una funcionara de la “era Menem” en Argentina que postulaba la confianza plena en las declaraciones juradas de los consorcios transnacionales.[7]

A esto hay que agregar que la empresa belga Katoen Natie acaba de recibir la prórroga de su concesión en el puerto por 60 años más –hasta 2081– a sola firma presidencial, pese a que el mismísimo Tribunal de lo Contencioso Administrativo había dictaminado en contra de la prioridad de esta empresa en el puerto.

Pero el domino del capital financiero va mucho más allá de que nos gobierne y/o exprima extramuros o dentro de nuestras fronteras.

Lo acontecido en los primeros años de gobierno del Frente Amplio con algunos titulares de las finanzas nonsanctas nos muestra que ese gobierno extranacional en las sombras se atreve incluso a desplegarse a la luz, con las debidas asistencias políticas. El caso de  Rolando Rozenblum lo ilustra.

Remitimos a los artículos de Sergio Secinaro [8] y a las esclarecedoras notas de Mónica Robaina (desde Brecha). Muy sintéticamente, un par de empresarios uruguayos, activos en Curitiba, Brasil, fueron enjuiciados por la justicia de ese país como grandes evasores fiscales y por delito de estafas reiteradas fueron llevados a la cárcel. Bajo la acusación de robo al fisco de 80 millones de dólares (en ese momento, 2006).

Allí, al mejor estilo Alec Guiness como perdulario que trasmuta mediante soborno una pena de muerte en una liberación, los Rozenblum evaden la prisión acusados de haber sobornado a los guardias. Isidoro, el padre, con un infarto masivo, no vivirá mucho para contarlo, pero Rolando, el hijo, retorna al Uruguay con los millones de dólares en resguardo, y de inmediato procede a hacer inversiones, promesas o contactos en su sitio de residencia, Punta del Este. Entra rápido al círculo áulico del gobernador local, Enrique Antía y brega, ¡oh paradojas!, por implantar una red de cámaras antidelito en las calles, ofreciendo el know how de una empresa israelí que le cobrará al gobierno fernandino (no, claro, al proponente) unos 20 millones de dólares por instalar un millar de tales cámaras. Nuestro hombre se constituye en pivot del CIPEMU, Comunidad Israelita de Punta del Este, Maldonado, Uruguay, y, a mediados de la segunda década del siglo XXI, en fundador del International College, de Punta del Este.  

Rozenblum es el arquetipo, sólo que no de las virtudes sino de los defectos, de los contactos, las “gauchadas”, los sobornos, y de la ligereza con que una sociedad frívola y corrompida admite como virtuoso un verdadero círculo vicioso.[9]

Los Financial Times, los International College, los Freedom House cantan loas al Uruguay. Para mejor asentar sus privilegios.

Pero la realidad es terca y nos dice otra cosa, prácticamente su opuesto: el país se endeuda, y muchos habitantes se endeudan, los desalojos forzosos aumentan. La contaminación, cada vez más generalizada; el agua es un trágico exponente de esa situación, de ese deterioro.

La carestía es inclemente y creciente, los costos de los servicios (agua, luz) cargan a los habitantes, y con descaro exoneran a las empresas; aumenta la desocupación o la ocupación que no permite un autosustento digno, aumenta la tugurización y la población en asentamientos “informales”, aumenta la emigración, baja la tasa de natalidad, sigue la expulsión de los pobres del campo y el desmembramiento de lo rural. Ahora se proyecta hasta eliminar el ya casi fantasmal Instituto de Colonización.

Y el aumento de los suicidios nos revela, como escuché en alguna radio, “enormes falencias comunitarias”.

La situación real del Uruguay es problemática. Por cierto que tiene muchas luces, que aquí ni mencionamos, al lado de las muchas sombras que apenas hemos espigado.

Pero lo que llama la atención es la insistencia desde usinas estadounidenses en pintar al paisito como modelo. Y surge brutal la pregunta del título… y una más: ¿por qué?


[1]  Rosendo Fraga, “La nación presidida por Luis Lacalle Pou fue calificada como la sexta más libre del mundo por octavo año consecutivo”, https://www.infobae.com/america/opinion/

2021/08/14/uruguay-un-pais-donde-pasan-cosas/.

[2] El escándalo de los asesinatos masivos en la década de los ’80 en América Central fue tal que el Congreso de EE.UU. se vio necesitado a retirar sus interventores militares y policiales en varios de esos países (El Salvador, Guatemala, Honduras y hasta de la Nicaragua flamante neosandinista); los mandos estadounidenses delegaron en oficiales argentinos de la dictadura de entonces y en oficiales israelíes, de la democracia de entonces, la prosecución de semejante asesoramiento en represión y tortura (Noam Chomsky, La quinta libertad).

[3]  Global Times, 28 oct. 2020, Freedom House. https://www.globaltimes.cn/page202010120497.sthlm.

[4]   https://www.globaltimes.cn/content/1204976.page212110120497.sthlm.

[5]  “Uruguay, la Suiza de América”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=211619. Difundido inicialmente desde Brecha, Montevideo.

[6]  https://revistapuerto.com.ar/2019/01/nadie-controla-la-pesca-en-el-atlantico-sur, Mar del Plata, ene 2019.

[7]  De ese modo, Argentina llegó a recibir en los ’90 contenedores con restos inclasificables  e irreciclables, se dijo que hasta con mierda, declarados como de papel.

[8]  http://cronicasdeleste.com.uy/Noticias/ex-recluso-y-profugo-de-carcel-brasil-es-el-catalizador-de-las-camaras-de-la-idm.html

[9]  La constelación del CIPEMU no se limita a lo social o económico; interviene políticamente, como verdadero lobby ideológico: dispuso que el intendente Antía negara los locales de reunión a la asociación de docentes de historia del Uruguay para su congreso, hace pocos años, alegando antisemitismo en filas docentes; un calificativo falso pero efectivo. https://rebelion.org/uruguay-modelo-de-que/