Mostrando las entradas con la etiqueta partido En Marche. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta partido En Marche. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de enero de 2018

Análisis: Detrás del triunfo de Macron hubo suerte, habilidad política y el peso de la historia

NOTICIAS |EUROPA
Análisis: Detrás del triunfo de Macron hubo suerte, habilidad política y el peso de la historia
Por ADAM NOSSITER 8 de mayo de 2017
Los partidarios de Emmanuel Macron celebraron la victoria afuera del Louvre. CreditLaurent Cipriani/Associated Press
Read in English
PARÍS — La contienda por la presidencia de Francia trascendió la política nacional. Se trató de la globalización contra la nacionalización y del futuro contra el pasado.
Emmanuel Macron, el centrista que nunca ha ocupado un cargo de elección popular, logró una rotunda victoria al beneficiarse de un legado histórico y cultural único. Aunque muchos electores querían un cambio,  se sentían consternados por el enojo populista que ha causado radicales cambios políticos en Reino Unido y Estados Unidos.
Macron derrotó a la candidata de ultraderecha Marine Le Pen, quien obtuvo un resultado por debajo del 40 por ciento, aunque antes de la elección sus asesores dijeron que un porcentaje menor a esa cantidad sería considerado como un fracaso.
La victoria del candidato desató la alegría de la clase política europea, porque Le Pen habría hundido a la Unión Europea en una  gran crisis. Pero al final, Macron ganó por una combinación de suerte, cierta habilidad política y el arraigado desdén que la mayoría de los franceses sienten por Le Pen y su partido, el Frente Nacional.
Continue reading the main storyFoto
Macron dio su discurso frente a la pirámide en la plaza del Louvre. CreditFoto del pool por Thomas Samson
Durante el año pasado, muchos se preguntaban si la frustración pública generalizada contra la clase dirigente occidental se había transmutado en un movimiento populista universal. El referendo en Reino Unido para abandonar la Unión Europea en junio, seguido de la elección presidencial de Donald Trump en Estados Unidos, dieron la impresión de que era tendencia creciente. La candidatura de Le Pen, fiel partidaria de la ultraderecha europea, se constituyó en otra prueba del auge de esta tendencia política.
Sin embargo, el reto de la candidata era distinto porque la historia francesa es diferente. Durante los últimos seis años como presidenta del Frente Nacional se había concentrado en un solo objetivo: eliminar la asociación de su partido con los excolaboracionistas del régimen nazi, los extremistas de ultraderecha, los racistas que diseminan el odio hacia los inmigrantes y los antisemitas que lo fundaron hace 45 años.
Sabía que siempre sería una candidata minoritaria en tanto que recordara a los franceses la que quizá sea la mayor mancha de su historia, los cuatro años de gobierno de la ultraderecha durante la Segunda Guerra Mundial. Su padre, Jean-Marie Le Pen, el fundador del partido siempre se negó a reconocer eso. Dentro y fuera del partido, se calificó a este proceso como un “exorcismo”: término que sugiere que los demonios siguen asociados con su partido y los franceses no los quieren de vuelta.
“No había opción. No podía votar por Le Pen. No se puede votar por los extremistas”, dijo Martine Nurit, de 52 años, propietaria de un pequeño restaurante que acababa de sufragar en la urna del 20 Arrondissement de París el domingo. Votó por el candidato de ultraizquierda Jean-Luc Mélenchon en la primera ronda, el 23 de abril, pero “sin la más mínima alegría” votó por Macron, el candidato “orientado a los negocios”, en la segunda ronda.
“Principalmente, voté contra Le Pen”, dijo.
Continue reading the main storyFoto
A la derecha, Macron en un evento de 2015 con el entonces primer ministro Manuel Valls y el presidente François Hollande. Macron fue ministro de Economía de Hollande.CreditLionel Bonaventure/Agence France-Presse — Getty Images
Al final, el “exorcismo” de Marine Le Pen fracasó estrepitosamente. Fracasó en el curso de su campaña cuando sus acalorados mítines dejaron al Frente en el mismo pantano de donde había salido. Y después volvió a fallar en uno de los momentos críticos de la campaña, el debate contra Macron, cuando los comentaristas franceses opinaron que decidió aferrarse a los “demonios” que acechan a su partido.
En el debate lanzó una diatriba contra Macron que se sintió como si durara horas, espolvoreada con insultos y calificativos y, por desgracia, carente de sustancia. Parecía perdida al opinar sobre diversos tópicos y vacilante en uno de sus temas favoritos —la salida del euro— al que se opone la mayoría de los franceses. En Francia, esta elección fue una revelación fundamental sobre Le Pen y el Frente Nacional.
Macron, por otra parte, demostró una cualidad que a los electores franceses les ha parecido esencial en los candidatos que han salido victoriosos: un dominio firme de los temas críticos que enfrenta el país. Ahí donde Le Pen se perdió una y otra vez, Macron logró salir de manera decisiva. Que pueda llevar las cosas del dicho al hecho, es otra cosa.
La última apuesta correcta de Macron fue que los electores franceses, al igual que en todas partes, se sentían molestos con los partidos establecidos, que habían juzgado como fracasos las políticas recetadas tanto por la derecha como por la izquierda para lidiar con los males que aquejan a Francia. Macron se posicionó en el centro, equilibrando la protección del Estado benefactor francés con un moderado estímulo a los negocios, en un intento por romper con el estancamiento del empleo y la productividad.
Continue reading the main storyFoto
Una estudiante francesa protesta antes de las elecciones con un cartel que dice "ni el banquero ni la racista" en referencia a la campaña pronegocios de Macron y a la nacionalista de Marine Le Pen.CreditFrancois Mori/Associated Press
No obstante, la visión de Macron a favor del mercado provocó mucha oposición. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon no solo se negó a respaldarlo, sino que promovió la idea de que Macron y Le Pen eran amenazas equivalentes, un análisis que respaldan muchos electores de ultraizquierda. Casi la mitad de los votantes de la primera ronda apoyaron a candidatos hostiles al libre mercado y el capitalismo. Aunque el domingo votaron por Macron para salvar al país de Le Pen, lo hicieron sin entusiasmo.
Sin ningún partido tradicional que lo respalde, el obstáculo más inmediato que Macron deberá sortear serán las elecciones legislativas del Parlamento francés en julio. Ha prometido presentar candidatos en los 577 distritos parlamentarios, pero no está claro si puede hacerlo. Tampoco queda claro cuántos socialistas respaldarán su programa.
El Frente Nacional, por su parte, podría ganar hasta 100 curules en el nuevo parlamento, según algunos análisis; eso lo convertiría en un gran partido de oposición. En efecto, aunque Le Pen sufrió una derrota contundente en la segunda vuelta, logró una posición que no hace mucho habría sido impensable. Además, en su discurso de aceptación de la derrota, dejó claro que ya estaba pensando en las elecciones parlamentarias y en el futuro.
También está la posible oposición representada por Mélenchon, quien ganó en algunas de las ciudades francesas más importantes —Marsella, Toulouse y Lille— y asegura ser el principal opositor de izquierda de Macron. Los que votaron por él, al igual que los que votaron por Le Pen, no confían en Macron.
El domingo por la noche, en su discurso de la victoria inusualmente corto y sobrio, Macron reconoció que había muchas personas a las que tenía que convencer.
“Mi responsabilidad será unir a todas las mujeres y los hombres dispuestos a asumir los tremendos retos que nos aguardan y actuar”, dijo Macron. “Lucharé con todas mis fuerzas contra las divisiones que nos debilitan y nos desgarran”. https://www.nytimes.com/es/2017/05/08/analisis-triunfo-de-macron-francia/?action=click&contentCollection=noticias&rref=collection%2Fsectioncollection%2Fnyt-es&region=rank&module=package&version=contentband&contentPlacement=3&pgtype=collection

viernes, 12 de mayo de 2017

Qué es el "New Deal" de Macron para Europa?

EUROPA

¿Qué es el "New Deal" de Macron para Europa?

Emmanuel Macron tiene grandes planes para Europa: más cooperación, más solidaridad y más inversiones para superar la crisis. Pero Alemania teme que al final sus contribuyentes acaben pagando la factura.
Frankreich Wahl Emmanuel Macron Rede in Paris (Reuters/P. Wojazer)
El New Deal original se remonta a los tiempos del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt. En la década de los años 30 del siglo XX, Roosevelt luchó contra los efectos de la profunda crisis económica con un masivo programa de inversión y amplias reformas sociales y económicas, llegando a estabilizar la situación, tanto económica como política.

Más información: 

La situación actual en Francia no se puede comparar. Pero el país vive sumido en una crisis permanente. Su índice de desempleo dobla al alemán, el país pierde competitividad a nivel internacional y su crecimiento es débil desde hace años, y solo en los últimos tiempos parecer remontar un poco. Desde hace una década, Francia no lograr atenerse a los criterios de déficit europeos, mientras que Alemania, por su parte, goza de superávit. En lo que a política se refiere, casi la mitad de los franceses votó en la primera vuelta de las presidenciales por candidatos que defendían explícitamente argumentos antieuropeos y antiglobalización. En segunda vuelta, muchos votaron más contra Le Pen que por Macron y su programa. Macron quiere reducir el gasto público, bajar el impuesto de sociedades y liberalizar el mercado de trabajo. Eso no tiene nada que ver con el New Deal. El New Deal de Macron está contemplado en su segundo gran proyecto, un programa de inversión para toda la eurozona, que tiene como fin financiar a los Estados europeos con un presupuesto común. 
Schäuble insiste en observar las reglas
La expresión "New Deal para Europa” surgió durante una visita de Macron a Alemania el pasado mes de marzo, es decir, varias semanas antes de la elección. Pero la idea de Macron ya fue reflejada en un documento conjunto hace dos años, cuando era ministro de Economía, junto con su homólogo alemán del partido socialdemócrata, Sigmar Gabriel, que ahora ocupa la cartera alemana de Exteriores. Se trata de reforzar la eurozona con un presupuesto común, nuevas "fiscalizaciones ejecutivas” a nivel europeo, una "Eurocámara” y un "Eurocomisario”. El objetivo es lograr una "unión económica y social”. Macron siempre ha defendido los eurobonos, es decir, la emisión conjunta de deuda de los países europeos con una garantía común.
Südafrika Weltwirtschaftsforum in Durban Wofgang Schäuble (Reuters/R. Ward)
Wofgang Schäuble: "Las reglas están para cumplirlas"
Y ahí es donde la cosa pierde la gracia para los conservadores de la gran coalición que gobierna en Berlín. Un presupuesto común y una deuda conjunta suenan a oídos de los políticos democristianos de la CDU como si los franceses quisieran delegar sus responsabilidades sobre los hombros de los contribuyentes alemanes. Merkel ya ha reaccionado fríamente: "El apoyo alemán no puede sustituir a la política francesa”, dijo la canciller, que ha rechazado los eurobonos. Por su parte, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, está a favor de una eurozona más robusta. Pero Schäuble cree que la clave está en imponer disciplina fiscal. En una entrevista con el diario italiano La Repubblica, dijo en relación a Francia: "La idea es sencilla. Si tenemos reglas, es para cumplirlas".  Y hace poco dijo en otro acto: "Francia es tan grande y fuerte, que no tiene que andar pensando en quién puede ayudarla”. En otras palabras: apoyo sí, pero que no cueste dinero.
El miedo a Le Pen como forma de presión
Las opiniones de políticos y observadores difieren notablemente. Algunos acusan al Gobierno alemán de avaricia, mientras que, para otros, el plan de Macron es una forma descarada de cargar más peso a Alemania. Gregory Claes, del think tank Bruegel, con sede en Bruselas, cree que Macron al menos se atendrá al orden correcto de actuación: "En primer lugar, tendría que concentrarse en las reformas internas de su país y demostrar que desea atenerse a las reglas de estabilidad. Así recuperaría credibilidad por parte de socios como Alemania y los países del norte de Europa. No se aventurará a plantear sus ideas para la reforma europea antes de las elecciones alemanas”.
 
Ver el video25:59

Elecciones en Francia: ¿victoria europea ?

Por otro lado, la politóloga berlinesa Ulrike Guérot cree que Macron tiene en su mano un medio para presionar a Berlín. En entrevista con la agencia de noticias Dpa, Guérot dijo: "Macron puede remitirse a lo sucedido en Reino Unido. Alemania tiene mucho que perder si un país se sale de la senda. Macron podría decir: ‘Si no me ayudan, se las acabarán viendo con Le Pen”. Pero ese tiro podría salirle por la culata. Los euroescépticos podrían recibir un impulso si  durante la campaña electoral alemana se percibe que el Gobierno alemán se deja presionar.
Para muchos, hay mucho más en juego a nivel político que en el plano económico. El New Deal contribuyó en Estados Unidos a salvaguardar la democracia a pesar de la profunda crisis económica. Elmar Brok, diputado europeo de la CDU, que sigue el acontecer político europeo desde hace décadas, dice: "Europa se desmorona. Emmanuel Macron es su última oportunidad. Debemos hacer algo”. El problema es qué.
Autor: Christoph Hasselbach (MS/DZC)


DW RECOMIENDA

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA

lunes, 1 de mayo de 2017

Macron alerta del peligro de 'Frexit' si la UE no se reforma

Macron alerta del peligro de 'Frexit' si la UE no se reforma

Publicado: 1 may 2017 09:23 GMT | Última actualización: 1 may 2017 10:31 GMT
Pese a haber apoyado al bloque a lo largo de su campaña electoral, el candidato a la presidencia francesa ha criticado "la disfunción" de la Unión Europea.
Macron alerta del peligro de 'Frexit' si la UE no se reforma
El candidato a la presidencia de Francia por el partido En Marche!, Emmanuel Macron, en París, el 30 de abril de 2017.
Philippe WojazerReuters
Síguenos en Facebook
Emmanuel Macron, candidato a la presidencia de Francia por el partido En Marche!, ha asegurado este lunes que la Unión Europea, cuyas ideas ha apoyado desde los inicios de su campaña electoral, debe reformarse, ya que, de lo contrario, su país podría acabar abandonando el bloque, informa Euronews.
Aunque ha reiterado que se califica como "pro europeo" y que la política de la UE "es extremadamente importante para el pueblo francés" y para el lugar de su país "en la globalización", Macron considera que "la disfunción de la UE ya no es sostenible". En este sentido, considera importante "escuchar a nuestra gente y al hecho de que hoy en día se muestra enormemente irritada e impaciente", ha destacado Macron.
En este sentido, el candidato sostiene que la UE necesita reformas y que, de ser elegido como presidente, él mismo planea dedicar su mandato a "reformar de manera profunda la Unión Europea y nuestro proyecto europeo".
Según Macron, si el bloque no cambia su línea política, esto no solo dañará la globalización, sino que también supondrá una "traición", lo que podría derivar en "un 'Frexit' o un nuevo Frente Nacional".

Le Pen quiere ver a Francia fuera de la UE

Por su parte, Marine Le Pen, la líder del Frente Nacional, que pugnará en las urnas este domingo con Macron en la segunda vuelta de las presidenciales, ha asegurado en declaraciones a la radio Europe 1 que a pesar de "ser europea" no desea que su país forma parte de "la estructura política llamada Unión Europea que se ha desviado completamente de su curso".
En este sentido, Le Pen considera que "el problema principal de la UE" reside en el hecho de que "se ha vuelto casi totalitaria". Asimismo, la candidata del Frente Nacional propone "dar un nombre nuevo a esta nueva Europa de naciones y de colaboración", como, por ejemplo "Alianza Europea de Estados Independientes".
https://actualidad.rt.com/actualidad/237352-macron-amenazar-ue-frexit