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martes, 21 de mayo de 2024

Inés Aizpún: Don Mario Don Mario Dávalos se fue discretamente, no habría sabido hacerlo de otra manera

 

Don Mario

Don Mario Dávalos se fue discretamente, no habría sabido hacerlo de otra manera

Don Mario Dávalos se fue discretamente, no habría sabido hacerlo de otra manera. Entre el ruido del caso Calamar y el barullo de las elecciones del domingo. Como para no molestar...

Su trabajo desde Fondomicro queda ahí como una explicación mucho más amplia que la meramente económica de la sociedad dominicana en la que vivió y pensó.

Entrevistarle era recibir una clase particular de sociología, filosofía y, de paso, de microeconomía. Sus encuestas sobre los micro y pequeños negocios que sostienen la arquitectura social del país son un tesoro invaluable para conocernos mejor.

Desde los estudios que su grupo levantó sobre El taller, El colegio, los pequeños negocios que orbitan la industria hotelera o los salones ("Pelo bueno, pelo malo" ) siempre apoyado en el magnífico equipo de Fondomicro, buceaba en los números de la pequeña historia de los que ahora se llaman emprendedores y que entonces no merecían la atención de la que ahora finalmente disponen.

Un hombre de una conversación elegante, cultísimo, discreto y educado como solo los hombres muy inteligentes lo son. Muy valorado en el campo de la investigación económica, pero siempre a una distancia prudente del ruido mediático o de los aplausos individuales.

Se fue don Mario, deja un trabajo amplísimo, un equipo que le veneraba y una familia orgullosísima de él. Una vida plena, sin duda.

https://www.diariolibre.com/opinion/am/2024/05/19/adios-a-don-mario-davalos/2727100

lunes, 14 de agosto de 2023

OPINIÓN _ Necesidad, deseo y oportunidad en el mundo de la incertidumbre / Por Cándido Mercedes

DESHOJANDO PARADIGMAS

Necesidad, deseo y oportunidad en el mundo de la incertidumbre

Entre la necesidad y el deseo no hay un abismo, pero sí una dimensión cualitativa. La primera puede encontrarse en el umbral de la naturaleza animal, el segundo puede ser la razón humana trascendida en la reflexividad y la construcción.

Cándido Mercedes

Por Cándido Mercedes

“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple, solo se puede ver bien con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos”. (Antoine De Saint-Exupery: El Principito).

Nacemos, desde ese instante, en un canje simultáneo, se apoderan de nuestra propia naturaleza: miedo, incertidumbre y esperanza. Concomitantemente, transcurre en nuestra génesis binaria: necesidad, deseo y oportunidad. Corren y galopan en un paralelismo vital de nuestra existencia, que es al mismo tiempo, evolución y transformación.

La necesidad cobra sentido en ese salto histórico de la objetividad y la subjetividad, en ese tren de la inmediatez para lo corpóreo del presente. Nos ayudó a buscar y protegernos. La necesidad se abrazó al miedo al no poder domeñar nada de la naturaleza. La naturaleza era así, dueña de nuestra consciencia, que no existía. El cuerpo lo era todo con su instinto, que “producía” la antena de la protección para sobrevivir en el reino de los animales vivos, en el que nos configuramos como uno más.

La necesidad, intrínseca y posteriormente relativa, nos hizo cambiar el mundo. Un mundo complejo, donde la necesidad no desaparece porque forma parte de nuestra cohorte, empero, con el grado de desarrollo de las fuerzas productivas y el advenimiento de la modernidad, con el dominio de la ciencia y la ruptura de 400 años del teocratismo, esta se apuntaló para descubrirnos y develarnos como lo que somos, una mezcla de necesidad, deseo y oportunidad, piedras angulares permanentes de la transformación continua.

El deseo no es más que una mutación, una metamorfosis de la necesidad, ambas se anidan en la naturaleza, en la que cohabitan como si la historia y prehistoria conformaran un mismo cubierto. Síntesis de la búsqueda de la perfección humana. Dialéctica sin bifurcación, sino expresión viva de la evolución del órgano más complejo del cuerpo humano: el cerebro. Redescubrimos cada día a través de la neurobiología, la neurobioquímica, la neuroquímica y todo lo que atañe al sistema nervioso, nos lleva a entender el sentido dinamo del deseo.

El deseo es la subjetividad y relatividad del alcance del ser humano para poder salir de su zona de confort. El deseo es la reflexividad, es el pensar el aquí, en el presente, oteando el porvenir. El deseo en el encuentro de la oportunidad marca la acción y con ello la transformación. Esboza el deseo, el sueño y la visión al mismo tiempo. El deseo es la creatividad, es la innovación, es la creación mental en el presente de lo que auguramos en el futuro. Es el adelanto de lo que queremos mañana, en un espacio del tiempo y del contexto fraguado en nuestra mente. Como decía Stephen Covey “a la creación física, precede la creación mental”.

¿En cuántos sentidos habita o se incuba la necesidad? ¿En cuántos el deseo? ¿La necesidad y el deseo crean la oportunidad? ¿El encuentro de la necesidad o el deseo, con la oportunidad, gravitan enormemente para la transformación y evolución de la naturaleza humana? ¿Que, finalmente, nos hace humano? Necesidad y deseo no se yuxtaponen. Se alinean como eje del salto dialéctico que se acuñaría en los once sistemas del cuerpo humano. La necesidad trae consigo movimiento, acción, decisión. Acusa un presente, un aquí y un ahora.

La vida, a veces, en peligro. El deseo es cuasi una construcción social, aun sea en el pensamiento. Obra en la reflexividad combinando el hoy en el mañana, el mañana en el hoy. El deseo, la marca, la ventaja distintiva, el marco diferencial entre el reino animal vivo: nosotros y ellos. La revolución se produce cuando la oportunidad se asoma, se crea, se diseña, se construye. Cuando es necesidad y oportunidad se da el cambio. Cuando es deseo y oportunidad hay una revolución.

La oportunidad se crea, empero, a veces es contingencia. Constituye a menudo ese cisne negro de que nos hablara Nassim Taleb, como metáfora para explicar sucesos sorpresivos. La oportunidad, como la suerte, en tanto categoría de la historia, nos empuja como encrucijada de un laberinto que nos permite dominar todo el futuro. Somos, eso sí, los animales más poderosos. Tenemos demasiado poder y, como nos dice Yuval Noah Harari en su libro Imparables “Esto es mucho poder, y se puede usar bien o mal. Para ser un humano, debes entender el poder que tienes y lo que puedes hacer con él”.

Entre la necesidad y el deseo no hay un abismo, pero sí una dimensión cualitativa. La primera puede encontrarse en el umbral de la naturaleza animal, el segundo puede ser la razón humana trascendida en la reflexividad y la construcción. El espacio de la cultura como sistematización del aprendizaje y forja de la evolución permanente. La necesidad y el deseo es como el agua en una roca.

Ese deseo, que es necesidad (material e inmaterial), objetivo o subjetivo, se transforma aunándose en ello lo individual y lo colectivo, para que el ser humano en su naturaleza gregaria- solidaria dinamice la vida social, las relaciones sociales y coadyuve a una mejor interrelación social. ¡Hoy, en medio de la incertidumbre más espantosa, somos más humanos que ayer y vivimos mejor que cualquier pasado!

Lo que nos abate como humanos es el contraste creado: la exponencial exposición a la incertidumbre, que, combinada con el miedo, desdibuja y estropea a la esperanza. Esa incertidumbre acelera en la subjetividad humana, el tiempo. Es como dice Byung Chul Han en su libro Capitalismo y Pulsión de Muerte “Todo corre a prisa: No toda forma temporal se puede acelerar. Sería un sacrilegio pretender acelerar un acto ritual. Los rituales y las ceremonias tienen su tiempo específico, su propio ritmo y su propio compás”.

El deseo nos marca el ritmo y la temporalidad del tiempo y del espacio. Creamos, en gran medida, la oportunidad. La necesidad nos hizo humanos y hoy nos reduce, nos anula la reflexividad de la vida necesaria, que es el deseo de la vida contemplativa para poder activar la verdadera transformación humana. El miedo y la incertidumbre, redimensionada por el COVID-19, la guerra de Rusia-Ucrania y la emergencia de un nuevo orden mundial (la geopolítica y su reconfiguración), nos dejan perplejos y en gran medida, es resultado de lo que nos atenaza el alma.

De nuevo el filósofo Byung-Chul Han, pero esta vez en su libro Vida Contemplativa, nos dice “En un plano más profundo, esta crisis apunta a que estamos perdiendo cada vez más la capacidad contemplativa. La creciente obligación de producir y consumir dificulta la pausa contemplativa”. Redimensionado así la necesidad por encima del deseo y el encuentro con la oportunidad, para dejarnos sin aliento ni oxígeno para una vida más razonada. Tenemos que renovar nuestra democracia. Diseñar una agenda mínima de reformas estructurales.

Construir una democracia más eficiente, más eficaz, con más calidad, que exprese una dimensión más inclusiva, razón para la verdadera satisfacción de los ciudadanos. Tenemos que crear un horizonte posible, que como decía Andrei Tarkovski “Cuando se sigue esperando una respuesta es que sigue existiendo una esperanza”. Anhelo la esperanza de que construyamos una mejor democracia, más inclusiva, más institucional y con mayor cohesión social.

https://acento.com.do/autor/candido.html

Cándido Mercedes

CÁNDIDO MERCEDES

Sociólogo

Sociologo. Experto en Gerencia. Especialidad en Gestion del Talento Humano; Desarrollo Organizacional y Gerencia Social y Sociología Organizacional. Consultor e Instructor Organizacional. Catedrático universitario.

lunes, 3 de julio de 2023

Encuestas, campañas, lo accesorio, lo fundamental y fractura social / Por Cándido Mercedes

 ELECCIONES 2024

Encuestas, campañas, lo accesorio, lo fundamental y fractura social

Aprovechemos los problemas y la capacidad de aprender, desaprendiendo. Con vigor y resiliencia empujemos un nuevo amanecer como país.

Cándido Mercedes

Por Cándido Mercedes

Encuestas, campañas, lo accesorio, lo fundamental y fractura social

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender “. (Alvin Toffler).

Una pesadez intelectual nos envuelve y nos acogota cuando tenemos que escribir, de tanto en tanto, acerca de los mismos problemas de la sociedad dominicana. Más de 43 años tiene la firma encuestadora Mark Penn estudiando y auscultando todo el quehacer social-político-económico e institucional de nuestra formación social. Lo mismo hace Gallup/Dominicana desde los años 90 del siglo pasado.

Los 17-32 problemas que han venido verificando a través de encuestas de opinión, de percepción, siguen ahí. La diferencia es la jerarquización de los primeros cuatro problemas. Cambian en función del contexto y la circunstancia, vale decir, de lo que viene lacerando a la población según la percepción. Lo accesorio cambia como espacio político coyuntural. Verbigracia: Quien ganará las elecciones.

Lo cierto, a la luz de más de 26 encuestas que hemos tenido, es que Abinader ganará las elecciones a menos que no ocurran acontecimientos exógenos muy graves (invasión de China a Taiwán; invasión de Estados Unidos a Irán; guerra entre las dos Corea, una nueva pandemia y un cataclismo económico). El actual presidente representa el mayor capital político y reputacional de la sociedad dominicana al día de hoy. Si en el 2020 obtuvo 44.5% y con los aliados sumó 8, para llegar a 52.5%, hoy, como dicen Gallup/RCC Media y Mark Penn, con 46% y 47.9 y con el voto probable (Like Votter): 50.9, sin contar con 14 partidos aliados, la definición es cuasi nítida, diáfana.

Como sociólogo no nos es dable criticar, juzgar, sino de tratar de describir y explicar la realidad de la manera más objetiva, con el mayor grado de validez y confiabilidad. No estamos haciendo una valoración ideológica ni de auscultar las fuerzas sociales, políticas y económicas que se deslizan en los tres partidos que compiten por el poder político de cara al 2024. Hay matices de diferenciación y de institucionalidad en cada uno de ellos. Sin embargo, en el espectro del cuadro del cuerpo, los tres son conservadores, de cara a las políticas públicas, que tienen que ver con la inclusión social, con la redistribución del ingreso, con la política inmigratoria, con las tres causales.

Todo esto envuelve lo accesorio y lo coyuntural y lo que realmente sucederá (Abinader, Leonel y Abel). Lo fundamental debería ser aprovechar esta campaña para discutir con seriedad una agenda mínima societal, donde cualquiera de los tres candidatos se comprometa a llevarla a cabo. Dejar atrás esa penumbra de parálisis paradigmática, de construir normas y leyes y luego verificar el profundo desbalance, abismo, entre lo establecido normativamente y el grado de aplicación. Verbigracia: La Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo (1-12), el Plan Nacional de Educación: 1990-2000, la Ley 67-97, que se aplicó 16 años después y que requiere ser evaluada después de 26 años.

¿Qué se aplicó, que no se aplicó, por qué y en función de ello, cuál es el tipo de educación que requerimos como eje medular y transversal del verdadero desarrollo? Lo accesorio, lo anecdótico, nos dificulta ver la matriz de la raíz, lo causal y los medios cuasi arrabalizan las ponderaciones de las informaciones. Por ejemplo: 20,245 casos de violencia en las escuelas. ¡Es grave! Pero, veamos: 20,245 casos entre 225 días, promedio de clase, nos dice que ocurren alrededor de 80 casos de violencia. Profundicemos un poco: ¿Cuántos estudiantes hay en el sistema público? 2.2 millones. Cuando divide, obtiene que hay un acto de violencia por cada 133,450 alumnos. ¿Es significativo? No. ¿Debería suceder? No. La ausencia de una cultura de civilidad no contribuye con la cohesión social, la diversidad, el respeto a la diferencia y la asunción de la tolerancia.

¿Cómo deberíamos cruzar la epidermis, penetrar el vaso y buscar lo fundamental que nos ayude para avanzar como sociedad? Adentrémonos a los factores que propician esa violencia estructural, cultural, real e institucional. Veamos el abecedario de problemas nodales que nos dicen las encuestas (Mark Penn y Gallup/RCC Media):

  1. 0% trabajando. 2.2 % no está trabajando. 4.6% está buscando. 6.9 es estudiante. 20.5 se dedica a los quehaceres domésticos. 21.3 % se dedica a cuenta propia.
  2. Ultimo grado educativo: 71.1% educación básica. 27.2% educación superior.
  3. Ingresos: 72% gana menos de RD$54,000.00. (3.3 hasta $4,299.00. Entre $4,300.00 y $10,600.00 (16.9%). Entre $10,600.00 y $18,149.00 (18.06). Entre $18,150.00 y $54,749.00 (34.2%). Apenas un 1% gana por encima de RD$133,000.00.
  4. Los problemas del país: 32. Tres son los más acuciantes: 70.2% Robos, asaltos, delincuencia en general. 62.% Inflación, alza del costo de la vida y 20.4% Escasez de fuentes de trabajo, desempleo. En Mark Penn: Costo de la vida (35%). Criminalidad (21%). Desempleo (11%).
  5. En su opinión, ¿actualmente la República Dominicana, está progresando, está estancada, o está en decadencia? 43.6% Está progresando. 35.1% Está estancada. 18.4% Está en decadencia.
  6. Demuestra habilidad y no es corrupto: 34. % demuestra honestidad. 29% puede traer cambio al país. 12% Se preocupa por gente como yo.
  7. 6 de cada 10 dominicanos considera que su país se dirige en la dirección incorrecta (55-40).
  8. 66% cree que la economía del país se dirige en la dirección incorrecta.
  9. 5 de cada 10 dominicanos indica que su situación económica personal ha empeorado. 53% ha empeorado y 31% ha mejorado.
  10. Casi la mitad de los dominicanos considera que su situación económica actual está peor que hace tres años. 32% dice que ahora está mejor. 21% ahora está igual y 48% ahora está peor.
  11. 88% de los dominicanos considera que la Procuraduría General hizo bien en someter a la justicia a altos funcionarios.

Hemos acotado lo que entendemos son los puntos cardinales, nodales, para emprender una ruta que se conecte con varias agendas sustanciales como la de Desarrollo Sostenible y la Estrategia Nacional de Desarrollo. Los temas abordados por las dos prestigiosas empresas de estudios de opinión y de mercados, nos apuntan a dirigir una agenda cierta de cara a 10-15-20 años que nos permita graficar un ruta, que más allá de la incertidumbre, nos lleve a punto seguro con puentes sólidamente establecidos.

Como decía Al Gore “nuestro objetivo debe ser encontrar una nueva manera de dar rienda suelta a nuestra inteligencia colectiva, como el mercado ha dado rienda suelta a nuestra productividad colectiva”. Se trata de sinergizar a todos los actores para crear más empleos, para que la gente tenga un salario que le permita satisfacer sus necesidades vitales, construyendo al buen bienestar y al buen vivir. Como generamos un espíritu más creativo, más innovador, en el entendido de que cuando un paradigma cambia todo vuelve a cero.

El que tengamos 20% que se dedica a los quehaceres del hogar nos indica que estamos frente a una sociedad muy tradicional, muy atrasada en el orden económico y social, propia de una sociedad de final del Siglo XIX y primeros 30 años del Siglo XX en las sociedades altamente desarrolladas. Los ingresos son una expresión de las depauperadas condiciones materiales de existencia. 72% gana menos de RD$54,000.00. Estamos frente a una sociedad de una fuerte explotación de la fuerza de trabajo, donde la competitividad de los empleadores tiene como principal fundamento el exiguo salario. La otra hipótesis es que contamos con un mercado laboral cuya exigencia en términos del capital humano es de 74% de educación básica.

Algo sustancial, fundamental, para la construcción de un pacto político, de cara a las elecciones, es que ningún gobierno ha tenido éxito en la lucha contra la violencia, aunque los gobiernos de Leonel Fernández: 2004-2012 fueron los peores en homicidios, desaparecidos, muertes extrajudiciales y tasa de victimización. Los datos que arrojan estas dos importantes firmas encuestadoras de cara al futuro, contienen las causas del síndrome de la desesperanza, que se refleja a través de su vida económica, personal y el estancamiento. Es la fusilería de la fractura social. Solo un 30% vive en condiciones materiales, sino halagüeñas, decentes. Puede terminar el mes sin créditos y sin el “fiado”.

Tenemos en nuestra sociedad una fuerte fractura económica-social muy pronunciada. Esas fracturas, que de tantas verlas nos “parecen” normales, constituyen el germen de una tensión social estructural que descansa en las faltas de soluciones reales a necesidades perennes, endémicas. De agendas del pretérito, cuasi fundacional. Como nos decía Albert Einstein “En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Aprovechemos los problemas y la capacidad de aprender, desaprendiendo. Con vigor y resiliencia empujemos un nuevo amanecer como país.

Al final, todos nos moriremos, demos, pues, lo mejor de cada uno de nosotros con convicciones y esperanza. Aglutinemos el optimismo con la esperanza para poder alcanzar la brújula, para lograr la hermosa palabra de Ken Adelman “un líder sabe que se debe hacer. Un gerente solo sabe cómo hacerlo”. Necesitamos la simbiosis de los dos, con las alas cimentadas en la honestidad verdadera.

https://acento.com.do/opinion/encuestas-campanas-lo-accesorio-lo-fundamental-y-fractura-social-9219935.html

viernes, 30 de junio de 2023

Encuestas #CIDGallup establecen una relación que se destaca seguidamente: población que menos manifiesta tener hambre mejor evalúa la labor de su mandatario. / @cidgallup

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CID-Gallup coloca a Abinader como el cuarto presidente mejor valorado de América Latina
N DIGITAL  JUNIO 20, 2023

En su más reciente medición la encuestadora internacional CID-Gallup colocó al presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, como el cuarto mandatario mejor valorado de toda América Latina, detrás de los presidentes de El Salvador, México y Costa Rica.

La lista es encabezada por el salvadoreño Nayib Bukele con un 90 por ciento, seguido del mexicano Andrés Manuel López Obrador con un 75 por ciento y del costarricense Rodrigo Chávez con un 71 por ciento. Abinader está en la cuarta posición con un 65 por ciento.

La medición concerniente a Abinader fue realizada entre los meses mayo y junio del 2023 con una muestra de 1,200 personas que fueron contactadas de llamadas telefónicas o cara a cara.

Detrás de Abinader ningún otro mandatario, según la encuesta, supera el umbral del 50 por ciento, con la presidenta hondureña en una quinta posición con un 48 por ciento, seguido del jefe de Estado colombiano Gustavo Petro con un 39 por ciento.

A estos le siguen el argentino Alberto Fernández con un 34%, el nicaragüense Daniel Ortega con un 34 por ciento y la peruana Dina Boluarte con un 25 por ciento.

https://n.com.do/2023/06/20/cid-gallup-coloca-a-abinader-como-el-cuarto-presidente-mejor-valorado-de-america-latina/

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CID-Gallup coloca a Abinader como el cuarto presidente mejor valorado de América Latina https://n.com.do/2023/06/20/cid-gallup-coloca-a-abinader-como-el-cuarto-presidente-mejor-valorado-de-america-latina/

lunes, 24 de abril de 2023

Dogmatismo y fundamentalismo: clave de la inconsistencia sesgada - Por CÁNDIDO MERCEDES

DESHOJANDO PARADIGMAS

Dogmatismo y fundamentalismo: clave de la inconsistencia sesgada

Son los matices, en medio de la corrupción-impunidad y anomia institucional en que nos encontrábamos, que marcan una transición plausible, revestida de luces que cimentan las posibles transformaciones a mediano plazo, sin dogmatismo ni fundamentalismo vacuo.

Por CÁNDIDO MERCEDES 

“El hombre tiene dos tipos de delirio. Uno es, evidentemente, bien visible, es el de la incoherencia absoluta, las onomatopeyas, las palabras pronunciadas al azar. El otro es mucho menos visible, es el delirio de la coherencia absoluta. El recurso contra este segundo delirio es la racionalidad autocrítica y la utilización de la experiencia”. (Edgar Morin: Pensamiento Complejo).

Al pasar de la sociedad panóptica a la sociedad de la psicopolítica, donde nosotros mismos nos adentramos a nuestra búsqueda en la disección de un sujeto y un objeto, nos bifurcarnos, esta vez, en ser sujeto y sujeto. Se nos dificulta la introspección donde nos visibilizamos y decimos lo que realmente somos. No necesitamos la mera proyección, al proyectarnos en los demás. La decantación, la diferenciación, queda entrampada en sí misma a través del cuerpo vestibular de nuestras acciones y decisiones en la red. Es la sociedad de la red que nos recrea y nos reproduce y ya no podemos negarnos de lo que hemos dicho y realizado. El espejo, ya no soy yo, tu, sino, nosotros, exponencialmente.

Es la sociedad de la red que se transforma en la sociedad del riesgo, al mismo tiempo. No podemos negar lo que ayer dijimos y realizamos. Está ahí. Difícil es borrarlo. No hay posibilidad de olvido. Como paradoja, no es la sociedad de la yuxtaposición, nos encontramos frente a la sociedad de la simultaneidad, donde solo podemos entenderla, describirla y explicarla a través de la transdisciplinariedad. Lo transdisciplinar ruptura el reduccionismo y busca el hilo conductor de las cosas y los hechos, en cada fase de la dimensión y existencia humana.

Lo simple, lo banal, la caracterización de la doblez humana no puede ser entendida a la luz del dogmatismo y el fundamentalismo, como mecanismos de creencias que niegan los contextos, las circunstancias, buscando en su articulado de consciencia la verdad derivada de lo divino. De la comprensión de los hechos y acciones humanas, en su literalidad, en el concierto alineado y de un mundo y una realidad tan compleja. El dogmatismo es la concepción de la supremacía del objeto sobre el sujeto, allí donde la realidad y el pensamiento quedan frisados por la temporalidad más allá de la razón. El dogmatismo se encierra, se sesga, ora por intereses marcadamente partidario ora por inclinación ideológica (religión).

Lo nuevo, en el hallazgo, no puede ser posible ni entendido. Sus deseos lo confunden con la realidad. Cobra, para esa corriente filosófica, el sentido de la sequedad de la realidad, la realidad pétrea. Quedan fosilizados y mimetizados con el tiempo. La realidad, dirían ellos, es lo que yo creo. El dogmatismo encuentra en el fundamentalismo, que se prolonga en el escepticismo. El fundamentalismo niega en sí misma la realidad que no se adentra a su concepción, a sus deseos, a sus intereses fatuos. La “razón” razonable de sus explicaciones, la hilaridad del ayer. Es el marco abierto de hechos el pasado transportado al presente donde los actores de hoy, que son del ayer, no juegan el mismo rol y peso protagónico.

Existen como personas, empero, el peso gravitante de su liderazgo no es el mismo. Los procesos sociales, la dinámica y los actores de la sociedad ya no es la misma. El combate entre lo viejo y lo nuevo está ahí, como nunca antes, aunque el pensamiento conservador sigue gravitando. Los matices ondean: 36% de los entrevistados en la encuesta Gallup/RCC Media no están en ninguna religión. El fundamentalista analiza desde la mirada y perspectiva de un escepticismo que prolonga el pasado, sin ver nuevas aristas. Sufren de parálisis paradigmática, van desde el desconocer inconsciente y del desconocer que no quieren saber, vale decir, de una ignorancia consciente que no quiere saber, aunque la realidad real se le presenta de cien maneras.

En esta etapa, en este tránsito, la persona no es curiosa, no hace su tarea, ni mucho menos, asume el pensamiento crítico. Encuentra contradicciones donde no existen y realizan exégesis que desbordan el objeto de estudio. La nueva realidad descubierta lo desborda, lo trastoca, lo atolondra. Anulan el objeto y sobredimensionan su pensamiento, por lo tanto, el eco de la percepción de la realidad, produce afasia, asfixia y bipolaridad. El dogmatismo y fundamentalismo cercenan, cual si fuera un cristal demolido con una enorme piedra, la confianza. Borra sin más, la experiencia, el caudal histórico del amigo, de la historia. Reconoce, como un papel en blanco, el rol protagónico de un pasado y un presente, nodal y extraordinario. Todo lo que no coincide con su transitar del presente queda diezmado, aunque decenas de estudios le digan que no hay posibilidad de su candidato.

Gallup / Dominicana comenzó en 1985 como Mercadeo y Desarrollo Empresarial, como una empresa para realizar estudios de mercados para empresas y organizaciones. En 1990, con el periódico El Siglo realizó la primera encuesta para medir el mercado electoral. En 1994 realizó para una empresa las predicciones del mercado electoral, para esas elecciones de 1994. En octubre de 1994 comenzó a formar parte de GALLUP Internacional, como franquicia para República Dominicana.

Desde entonces, ha sido la firma más exitosa en el campo del mercado electoral y sus predicciones. En el 2020, 23 empresas de estudios de mercado electoral realizaron más de 57 encuestas en el interregno de 7 meses (diciembre 2019 – junio de 2020). Tres empresas, finalmente, acertaron, entre ellas: Gallup/ Hoy estaba ahí. ¿Qué dijeron ahora en la encuesta Gallup/RCC Media algunos de los dogmáticos y fundamentalistas sesgados como “hallazgos de inconsistencias”?

  • De 1,200 la muestra, este estudio de la encuesta profundizó en lo que hoy se llama Likely Votters, esto es, el voto aprobado. El voto efectivo. “Son los votantes probables, pues son los que dicen que están decididos a emitir su sufragio en unos comicios”. Esto acusa un mayor grado de rigor y objetividad, porque constituyen los votos reales, ya filtrados, donde se excluyen los indecisos y los que dijeron que no van a votar. Esta categoría: Likely Votters, se les aplica a todos los candidatos en la muestra. En esta ocasión 820.
  • El estudio encontró que, de la muestra de 1,200, los que votaron en el 2020, 67% lo hizo por Abinader y para 2024 dicen que votarán el 62%. Subrayamos, es el 62 de esos 1,200, no del universo completo, que serán: 8,300,000.
  • Los escenarios. Está correcto: 3, en caso de una segunda vuelta. Abinader-Leonel. Abinader y Abel. Leonel y Abel. Tres escenarios, cada uno con dos candidatos, como debe ser en una segunda vuelta.
  • Que hay una “inconsistencia” porque Leonel sale en segunda posición y cuando compite en un posible escenario con Abel, este último gana 40 a 39. Esto es posible, ya que en ese escenario los perremeístas y otros partidos no votarían por Leonel. De allí que tenga la tasa de rechazo más alta: 37.3%.
  • Otra “inconsistencia”, que no es posible que la gente reconociendo los problemas: alto costo de la vida (inflación), robos, asaltos, atracos, delincuencia en general y desempleo, le otorgue una favorabilidad de 64% al presidente Abinader y una aprobación de 54%. La lectura es que los entrevistados desligan estos problemas del presidente (hipótesis 1) y la hipótesis 2: crisis de liderazgo y falta de confianza en la oposición.

Hay que resaltar, sin dogmatismo ni fundamentalismo, sin intereses corpóreos, que desde 1996, Abinader, hasta hoy, ha sido el gobernante, en el ejercicio del poder, más decente. El que ha marcado un antes y un después en el BORRON Y CUENTA NUEVA EN MATERIA DE CORRUPCION E IMPUNIDAD. En los distintos roles de la existencia humana, difícil es su comparación con otros ex presidentes. Su capital reputacional, ético-moral, es mucho más alto. Estamos viendo una fase de transición que debió fraguarse a partir de 1996.

Ese enorme vacío entre lo normativo, lo jurídico y la cultura política, ha sufrido mutaciones. El marco institucional ha variado. Son esos matices que crean esperanzas renovadas, aunque con muchas de las deudas acumuladas, con el caudal del fardo de la exclusión y de la desigualdad. Son los matices, en medio de la corrupción-impunidad y anomia institucional en que nos encontrábamos, que marcan una transición plausible, revestida de luces que cimentan las posibles transformaciones a mediano plazo, sin dogmatismo ni fundamentalismo vacuo

https://acento.com.do/opinion/dogmatismo-y-fundamentalismo-clave-de-la-inconsistencia-sesgada-9190267.html