SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
OPINIÓN | ESTADOS UNIDOS El ataque de Trump contra los medios está funcionando Por JIM RUTENBERG 30 de octubre de 2018
El presidente estadounidense Donald Trump habló con reporteros a bordo del Air Force One rumbo a Fargo, Dakota del Norte, el mes pasado. Ha convertido el denigrar a los medios en una de las características que identifican a su gobierno.CreditDoug Mills/The New York Times
A las 3:14 del viernes, el presidente Donald Trump estaba despierto y tuiteaba.
“Es gracioso cómo CNN, con sus bajos índices de audiencia, y otros pueden criticarme cuando se les dé la gana e incluso culparme por los incidentes recientes con artefactos explosivos y comparar ridículamente la situación con el 11 de Septiembre y el atentado de Oklahoma City, pero, cuando yo los critico, enloquecen y gritan: ‘¡Eso no es digno de un presidente!’”, escribió.
“El presidente culpa a los medios por los incidentes con artefactos explosivos”, decía en la pantalla del noticiero Good Morning Americamientras un corresponsal de ABC News, Jonathan Karl, informaba al conductor George Stephanopoulos sobre el último ataque digital del presidente desde el césped de la Casa Blanca.
Así comenzó el día 645 de una presidencia que ha hecho de la denigración de los medios una de sus características distintivas.
Después de burlarse e insultar a los reporteros que daban cobertura dentro de un espacio cercado a lo largo de su campaña, Trump siguió su riña con ellos un día después de asumir el cargo respecto del número de asistentes a su toma de posesión. Luego llegó la campaña de frases peyorativas como “noticias falsas” y “enemigos del pueblo” contra quienes lo obligaban a rendir cuentas.
Poco antes de que las autoridades federales arrestaran a Cesar Sayoc Jr. —un republicano con antecedentes criminales cuyas redes sociales estaban llenas de memes conspirativos de derecha— el presidente estaba de regreso en Twitter.
“A los republicanos les está yendo muy bien en las votaciones anticipadas y en las encuestas, y ahora esto de los ‘explosivos’ ocurre y ese gran impulso se lentifica mucho, las noticias no están hablando de política”, escribió en una publicación del viernes a las 10:19.
Al referirse a una posible situación de terrorismo nacional como “esto de los ‘explosivos’” y vincularlo con las elecciones intermedias, Trump sugirió de manera no tan sutil que los medios están exagerando la historia debido a alguna motivación política. Incluso en una crisis nacional, se estaba apegando a su estrategia antimedios.
La pregunta es si su método está funcionando.
La respuesta breve es que sí. Cada vez más, los ataques casi diarios del presidente parecen estar surtiendo el efecto deseado, a pesar de los abundantes ejemplos del gran trabajo periodístico sobre su presidencia. Según una encuesta de CBS News a mediados de año, el 91 por ciento de los “fieles simpatizantes de Trump” confían en que proporciona información verídica; el 11 por ciento dijo lo mismo sobre los medios.
Trump habló de manera abierta sobre su táctica en una conversación de 2016 con Lesley Stahl de CBS News, que ella compartió a principios de este año: “Lo hago con el fin de desacreditarlos y degradarlos a todos ustedes para que, cuando escriban artículos negativos sobre mí, nadie les crea”, citó la periodista.
Puesto que el presidente se sirve de “el miedo y las mentiras” como estrategia electoral, según señaló The Washington Post la semana pasada, el sistema de información política está lleno de afirmaciones engañosas o simplemente erróneas, tantas que los reporteros no pueden seguirles el ritmo. Es como si Trump hubiera atacado a la industria periodística con una táctica de denegación de servicio (un ataque a una red de computadoras que causa que un servicio o recurso sea inaccesible a los usuarios).
Antes de que los artefactos explosivos y el tiroteo en la sinagoga de Pittsburgh dominaran las noticias, la historia principal era la caravana migrante, y estaba acompañada de gran especulación en programas de radio, redes sociales y por parte de personalidades obstinadas con ello en Fox News. Un mito se hizo viral: los miles de hondureños desesperados que avanzaban lentamente hacia la frontera con Estados Unidos eran participantes de un drama creado por los demócratas y financiado por el villano polivalente de la derecha, Soros, una idea que Trump pareció aprobar en un mitin en Montana.
Trump cuando partía a un viaje a Wisconsin la semana pasada. Incluso cuando las autoridades estaban a punto de atrapar al sospechoso de los artefactos explosivos, Trump sugirió que los medios exageraban la historia debido a una motivación política.CreditDoug Mills/The New York Times
Los reporteros responden señalando que estas afirmaciones no tienen fundamento, mientras intentan contratacar el contenido fabricado por Trump creando reportes que se actualizan permanentemente de sus declaraciones falsas, más de cinco mil, dice la columna de verificación de datos de The Washington Post.
De vez en cuando, los periodistas recurren a la palabra “mentira”, como a veces lo ha hecho The New York Times. Otros blancos frecuentes del desdén del presidente, CNN y MSNBC, han desmentido sus afirmaciones con encabezados en pantalla y páneles de discusión interminables.
Sin embargo, ese tipo de esfuerzos de buena fe parecen cada vez menos eficaces. El presidente ha logrado presentar a los periodistas como el punto de contraste principal en su espectáculo interminable de telerrealidad, para el deleite de quienes lo vitorean en los mítines.
Al responder a estos ataques incesantes y afirmaciones sin fundamentos, ¿acaso los periodistas están cayendo en una trampa? Eso es lo que piensa Steven Pinker, profesor de Ciencia Cognitiva en la Universidad de Harvard, quien ha descrito al presidente como un promotor de una “ideología que se opone a la Ilustración”. Incluso con su cobertura de los artefactos explosivos, “de nuevo manipularon a la prensa”, argumentó Pinker en Twitter.
En una entrevista telefónica, Pinker dijo que los medios habían sobreinterpretado los actos de una persona perturbada. “No es un reflejo, en sí, de la situación del país”, comentó.
No obstante, concedió que los medios no pueden ignorar a Trump. He ahí la cuestión. Este presidente “habla y tuitea mucho sin que se revise su contenido con vehemencia, y hay muchas más imprecisiones fácticas con las que debemos lidiar”, dijo Glenn Kessler, quien desde hace mucho ha sido columnista de la sección de verificación de datos en The Washington Post.
Sin embargo, al analizar minuciosamente y tan a menudo las palabras de Trump, los periodistas permiten que los simpatizantes del presidente e incluso algunos votantes que aún no se han decidido piensen que la prensa solo quiere atacarlo.
“Eso da la señal de que hay algo más en juego, un deseo de presentar constantemente a Trump y todo lo que dicen él y su gobierno como mentiras”, dijo Danielle Pletka, vicepresidenta del American Enterprise Institute, una organización conservadora de investigación. Agregó que los medios deben dejar de analizar cada uno de sus pormenores retóricos y enfocarse, en cambio, en sus tácticas más grandes.
¿Cuánto les tomará a los medios idear una manera más eficaz de contrarrestar la letanía de afirmaciones sin fundamentos que inundan el ciclo noticioso?
A este ritmo, se podría llegar a una solución en algún momento del tercer periodo de Trump.
Altagracia Salazar lamenta que se reduzcan voces disidentes
La periodista Altagracia Salazar
En el país se ha llegado a un nivel tan alto de cooptación de periodistas desde el sector oficial que las voces disidentes son tan pocas que ya no son relevantes.
A esa conclusión llega la periodista Altagracia Salazar cuando analiza el periodismo en el contexto democrático dominicano.
“Cuando el partido de Gobierno exhibe 3,000 periodistas asalariados que forman parte de una red, tú dices: y cuántos quedan, cuántos no están ofreciendo información oficial.
“Ser empleado público no es malo ni bueno, es un derecho, pero cuando esos 3,000 se reúnen en el Palacio Nacional para bajar líneas deja de ser un derecho y es otra cosa… hemos llegado a un nivel de cooptación del periodismo en el país que las voces disidentes somos tan pocas que ya no somos relevantes”.
Salazar emitió esos juicios al ser entrevistada en la serie de radio “Lecciones de Buen Periodismo en la Isla”, producida por el Espacio de Comunicación Insular con apoyo de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC) y transmitida por www.radiocimarrona.com.
Asimismo consideró que el periodismo está en crisis porque los medios de comunicación no están reflejando lo que ocurre en la sociedad dominicana.
“Aquí pasan cosas que no salen en los medios y tú te sorprendes. Tú tienes tres días de protesta en Moca y no ha salido en ningún periódico”.
Y está en crisis, reitera, porque una parte de los periodistas hicieron una revolución personal, por lo que ya su ejercicio no está asociado a las necesidades de la sociedad. “Si uno parte del hecho de que la calidad de una democracia es proporcional a la calidad del periodismo, la democracia dominicana está muy mal”, concluye.
Sus orígenes. Salazar Bello es nativa del municipio de Nizao, provincia Peravia. Su padre fue Augusto Antonio Salazar, jugador de béisbol a nivel amateur, y su madre es Elsa Amparo Bello.
El paso por el país del huracán David, en 1979, la inclinó por el periodismo, pues el fenómeno arrasó la vivienda y la finca de la familia.
Ya en el tercer semestre de la carrera inició en El Nuevo Diario, en 1981. Su primera experiencia en los medios audiovisuales fue en Radio Televisión Dominicana, hoy CERTV, donde ingresó cuando estaban reclutando talentos para cubrir la segunda visita del Papa Juan Pablo II al país, que realizó en 1984.
Su ejercicio, que ha realizado en Radio Mil, Teleantillas, Telecentro, Supercanal, Cadena de Noticias (CDN) y Red Nacional de Noticias (RNN), entre otros, en la mayoría en posiciones ejecutivas, le ha dado la satisfacción de saber que su voz es la de otros y que ha podido desenmascarar cosas.
Su estilo crítico y cuestionador causa incomodidad a algunos sectores, al punto que durante el período de elecciones su programa, “A quien madruga”, era sacado del aire de manera reiterada.
“Dice un teórico americano que la principal función del periodista es el control de los poderes, y yo creo que para eso ha servido mi ejercicio en un país donde cada vez el poder está concentrado en menos manos, tanto el poder político como el poder económico. Si de algo ha servido es para eso”, afirmó.
Corre caminos. Salazar tiene un vasto conocimiento de la isla. Ha recorrido de punta a punta tanto el país como el vecino Haití.
Desde esa perspectiva, del conocimiento del territorio y de su gente, realiza su labor informativa. “Parte de mi crítica a la profesión y mis colegas es que aquí hay mucha gente que cree que el país es la capital y Santiago, y que no tiene la mínima idea de los sentimientos y las necesidades de la gente porque nunca los han visto”.
Porque no tienen DERECHO a reclamar libertad de prensa quienes niegan al pueblo del DERECHO a estar informado, les declaro, en nombre de la sociedad dominicana, que el insólito y desvergonzado silencio que guardan respecto a hechos noticiosos tan conmovedores, tan inocultables y tan ignominiosos; por consiguiente, ustedes están descalificados para para el noble ejercicio del periodismo en todas sus expresiones.
Señores “comunicadores” y “medios de comunicación”, su irresponsable actitud de negarle al pueblo el derecho a recibir informaciones pertinentes es una burla grosera e inaceptable; ni siquiera comparable con la manipulación fatal entronizada en los medios de comunicación durante los momentos más aciagos de la TIRANÍA, porque los plumíferos de entonces lo hacían por convicción; pero ustedes, plumíferos, papagayos, bocinas y coyotes de hoy, lo hacen por indignidad; por esa triquina que abunda en los sercitos miserables desde su fase más embrionaria. Lo hacen porque su moral está en la valija de lo que el viento se llevó. Lo hacen, porque entre ustedes hay algunos que no califican ni siquiera para ser despreciados.
Señores, su descaro activa las glándulas del asco; su desvergüenza, eructos emulsionados de agrura; su complicidad es tal, que se constituyen en un oprobio para la dignidad de la Patria.
¡QUIÉN LO IBA A PROFETIZAR!
EN PLENA ERA DE LAS COMUNICACIONES, LA PRENSA DOMINICANA SE DIVORCIÓ DE LA VERDAD PARA SER AMANTE Y CELESTINA UTILITARIA DE LA MENTIRA.+
de:
alfredo ferreras<revaferrerasp@yahoo.com>
responder a:
alfredo ferreras <revaferrerasp@yahoo.com>
para:
Vinicio López <vinicio151@hotmail.com>
fecha:
19 de febrero de 2015, 10:38
asunto:
ÍNCREÍBLE!
enviado por:
gmail.com
firmado por:
yahoo.com
:
Mensaje importante principalmente por los integrantes de la conversación