Mostrando las entradas con la etiqueta Gustavo Castro Soto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Gustavo Castro Soto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Informe vincula a agentes estatales con asesinato de Berta Cáceres

AMÉRICA LATINA

Informe vincula a agentes estatales con asesinato de Berta Cáceres

Un informe del Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas indica que funcionarios de Gobierno de Honduras y empresarios de alto nivel están vinculados con el crimen de la ambientalista Berta Cáceres.
Honduras Aktivistin getötet (picture alliance/AP Photo/F. Antonio)
La presentación hoy (31.01.2017) de un informe que responsabiliza de la muerte de Berta Cáceres a ejecutivos de una empresa hondureña, a cargo de una hidroeléctrica, a la que la ambientalista se oponía, confirma las denuncias sobre la autoría del crimen hechas desde su muerte por su familia, que exigió castigo.
Berta Zúñiga Cáceres, una de las hijas de la dirigente ambientalista, dijo a Efe que para su familia "no es una sorpresa" lo que señala el informe presentado por el Grupo Internacional de Personas Expertas (GAIPE).
La afirmación forma parte del informe titulado "Represa de violencia: el plan que asesinó a Berta Cáceres", en el que se reúnen análisis de las pruebas que se tienen del crimen de la ecologista hondureña. "Se constata la existencia de una red criminal compuesta por agentes estatales y sicarios con niveles de responsabilidad en el caso de Berta Cáceres", indicó GAIPE en su informe.
Berta Cáceres y  el GAIPE
Berta Cáceres era una reconocida defensora de derechos humanos y coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares y Cívicas de Honduras (COPINH) y fue asesinada el año pasado por su activismo contra la construcción de una represa. Por su asesinato hay ocho personas detenidas, entre ellas varios exmilitares, pero sus familiares exigen que se capture a los autores intelectuales.
El GAIPE es un equipo conformado por especialistas en derecho internacional, de derechos humanos, derecho penal internacional y derecho penal comparado que realizó un análisis independiente sobre el caso de la activista. El grupo fue conformado a pedido de la familia de Cáceres para monitorear la investigación realizada por el Ministerio Público, ante la negativa de las autoridades de informarles de los avances de las pesquisas.
"Captura, enjuiciamiento y condena"
La hija de Cáceres dijo que espera que las autoridades hondureñas procedan con "la captura, enjuiciamiento y condena de los autores intelectuales" porque, según el informe internacional, "hay suficiente pruebas para hacer ya mismo detenciones".
Enfatizó que su familia ha reclamado "la responsabilidad" del Estado hondureño por no haber protegido a su madre, quien gozaba desde 2009 de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) después de haber denunciado amenazas de DESA por haber encabezado movilizaciones contra la construcción de una hidroeléctrica. "Hemos reclamado la responsabilidad del Estado por el deber de protección, ella tenía medidas cautelares y esta omisión fue muy propicia para que se ejecutará el crimen", subrayó.
El Ministerio Público de Honduras "no ha tenido la voluntad de hacer justicia completa y, por contrario, ha tratado de encubrir a los poderosos involucrados", dijo en su discurso Berta Flores, madre de Cáceres.
FEW (dpa, EFE)
 
 
Ver el video03:35

Justicia y activismo en Honduras

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA

sábado, 4 de marzo de 2017

Agua Zarca y la muerte de Berta Cáceres

AMÉRICA LATINA

Agua Zarca y la muerte de Berta Cáceres

Varias ONG corresponsabilizan a las empresas alemanas Voith Hydro y Siemens de la muerte de Berta Cáceres, y demandan que se retiren del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.
Honduras Berta Caceres Nachruf (picture alliance/dpa/T. Russo/ Goldman Environmental Prize)
La asesinada activista hondureña Berta Cáceres (archivo)
A un año del asesinato de la activista Berta Cáceres, todavía reina la incertidumbre sobre el progreso de las investigaciones y el futuro del controvertido proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. "Los antecedentes del Gobierno hondureño no ayudan mucho a confiar en que quiere resolver el asunto profundamente”, opina Gustavo Castro Soto, ambientalista mexicano y único testigo presencial del asesinato de Cáceres (vea entrevista).
Cáceres fue asesinada en medio de un conflicto por la construcción de la hidroeléctrica Agua Zarca en el occidente de Honduras. A través de la organización COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), la activista había liderado las protestas de las comunidades locales contra el proyecto.
Hasta la fecha, ocho personas han sido detenidas por su posible involucramiento en el crimen, entre ellos (ex)militares y empleados de la empresa hondureña DESA que desarrolla el proyecto. Hace pocas semanas, fue detenida también la persona que supuestamente disparó a Castro Soto, único testigo del asesinato. Tras la muerte de Cáceres y después de fuertes presiones tanto de la familia de la víctima como de organizaciones de la sociedad civil y de la comunidad internacional, importantes financistas suspendieron sus desembolsos y el proyecto de Agua Zarca se quedó en limbo. Entre ellos están los bancos de desarrollo FMO (Holanda) y Finnfund (Finlandia) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
La muerte de Cáceres llevó también a que la empresa alemana Voith Hydro detuviera el suministro de turbinas destinadas al proyecto de Agua Zarca. No obstante, organizaciones no-gubernamentales como Oxfam Alemania y la ONG alemana GegenStrömung ("ContraCorriente”) sostienen sus acusaciones de Voith Hydro y la multinacional alemana Siemens de tener una corresponsabilidad en la muerte de Cáceres. Siemens es dueño minoritario de Voith Hydro.
Karte Infografik Umweltaktivisten Lateinamerika
Número de activistas por el medio ambiente asesinados en países latinoamericanos (2010-2015) Fuente: Global Witness
"Queremos que Voith Hydro se retire del proyecto de forma definida”, dice Marita Wiggerthale de Oxfam Alemania. En un estudio, Oxfam Alemania y la ONG GegenStrömung acusan a las dos empresas alemanas de haber violado los principios rectores de la ONU sobre empresas y derechos humanos. Las dos organizaciones argumentan que Voith Hydro no realizó un análisis de riesgos sobre la situación de los derechos humanos antes de que se implementara el proyecto.
"Ya en el 2013 habíamos informado a Siemens y a Voith Hydro sobre la grave situación de los derechos humanos en el lugar”, dice Thilo Papacek de GegenStrömung. Incluso antes del asesinato de Cáceres hubo muertos entre los grupos que criticaron al proyecto. "No reaccionaron hasta que la muerte de Cáceres dañara su imagen internacional”, señala Papacek. Las dos empresas rechazan las acusaciones. Por su parte, Voith Hydro argumenta que era la obligación de la empresa hondureña DESA de hacer una evaluación del impacto social y medioambiental (ESIA, por sus siglas en inglés) para hidroeléctricas. Siemens sostiene que no es parte del consorcio responsable para el proyecto Agua Zarca, ya que sólo actúa como dueño minoritario de Voith Hydro.
Honduras Proteste und Ausschreitungen Mord an Berta Caceres (Reuters/J. Cabrera)
El asesinato causó indignación en Honduras y otros países. (archivo)
Si el suministro de turbinas para la hidroeléctrica Agua Zarca queda o no suspendido "dependerá de las conclusiones de las investigaciones” en el caso Cáceres, según un comunicado del grupo Voith. No se sabe a ciencia cierta cuándo empezará el proceso, ya que hay poca información pública sobre las investigaciones. De todas formas, puede que influya el hecho de que habrán elecciones presidenciales en Honduras en noviembre de este año. "El Gobierno va a intentar concluir el proceso antes de que empiece la campaña electoral”, opina Stefan Ofteringer, asesor de derechos humanos con la organización alemana Misereor. "Va a hacer todo lo posible para lograr una condena dura para una o más de las personas ya detenidas.” Sin embargo, se supone que los autores intelectuales del crimen todavía están en libertad. "En este momento, no hay mucha esperanza de que ellos vayan a ser llevados a juicio”, dice Ofteringer.

DW RECOMIENDA

El Gobierno de Honduras me secuestró”

PRIMER. ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE BERTA CÁCERES

“El Gobierno de Honduras me secuestró”

En entrevista con DW, el ambientalista mexicano Gustavo Castro Soto relata cómo se convirtió en el único testigo del asesinato de Berta Cáceres y por qué no pudo salir de Honduras después del crimen.
Gustavo Castro Soto
El activista mexicano Gustavo Castro Soto
En la noche del asesinato de Berta Cáceres del 2 al 3 de marzo 2016, Usted se quedó en la casa de ella. ¿Fue por casualidad que se convirtió en testigo único del ataque?
Gustavo Castro Soto: A Berta la intentaron asesinar en varias ocasiones, incluso en días antes de que yo llegara. Ella y el COPINH me habían invitado a un taller de formación en torno a la resistencia contra el proyecto de represas de Agua Zarca, y justo ese día acabábamos de empezar. Pienso que los sicarios no sabían que yo estaba ahí.
¿Tenía mucho tiempo de conocer a Berta Cáceres?
Conocí a Berta desde hace 15 años. Participamos en muchos procesos y luchas de resistencia y nuestras organizaciones eran muy unidas. Éramos gente muy cercana. Su muerte fue algo muy doloroso.
Usted vivió en carne propia el ataque y recibió varios disparos. ¿Cómo se explica que no lo mataron?
Para mí, es un milagro, yo no sé cómo estoy vivo, creo que pensaron que estaba muerto.
Tras el asesinato de Berta Cáceres, Usted se convirtió en testigo protegido. ¿Protegido por parte de quién?
Se supone que por el Gobierno hondureño, que es lo más absurdo, porque están involucrados en muchos asesinatos y mucha impunidad. Al momento de ser testigo, se supone que me protegen como víctima y testigo para poder hacer todas las diligencias que el Ministerio Público necesita. En muy pocas horas ya mi fotografía estaba en la prensa, sabían quién era. Entonces esto del testigo protegido no era muy real. No acepté la protección del Gobierno de Honduras, por eso me refugié en la embajada mexicana.
Honduras Fluss Gualcarque Agua Zarca Wasserkraftwerk Projekt Berta Caceres (Getty Images/AFP/O. Sierra)
Ceremonia en honor de Berta Cáceres cerca del río Gualcarque
¿Qué pasó después?
Primero intentan criminalizar y culpar a la gente del COPINH, sin embargo no lo logran, entonces buscan la manera en cómo prohibirme salir del país. El Gobierno de Honduras me secuestra: me impide salir del aeropuerto sin ninguna órden judicial, sin entregarme ningún documento, me prohíben salir por 30 días del país para empezar a buscar cómo imputarme. Querían sembrarme algo en la maleta, me recogen mis botas para tratar de culpabilizarme también de huellas en la casa. Cometían todas las ilegalidades procesales violando el Código Penal y la Constitución en total impunidad, pero al final no pudieron inventar nada y me tuvieron que dejar ir.
¿Contó con el apoyo diplomático de México, su país natal?
Tanto el cónsul como la embajadora estuvieron bastante atentos al caso. El cónsul me estuvo llevando en los vehículos blindados de la embajada, físicamente procurando que no me pasara nada. Creo que el Gobierno mexicano desde la Ciudad de México no hizo lo suficiente, porque considero que no utilizó todos los recursos legales para que yo saliera del país.
¿Qué debió haber hecho el Gobierno mexicano?
Hay un acuerdo de ayuda mutua en materia judicial entre México y Honduras, donde yo puedo continuar diligencias desde mi país de origen siendo víctima y testigo. Entonces el Gobierno mexicano nunca hizo uso de este instrumento. Yo no tenía por qué seguir en Honduras, no había ninguna razón jurídica para estar, y todos procedimientos habían sido ilegales. El Gobierno mexicano debería haberlo reclamado. Y en eso no hizo mucho, simplemente estaba esperando a que los 30 días de prohibición de salir del país expiraran, aunque se estuvieron violando mis derechos humanos en frente a sus narices.
¿Cómo logró salir del país?
Al final, creo que fueron las presiones políticas, porque el Gobierno de Honduras se negó a todo. No sé qué pasó, pero de repente, el Gobierno de Honduras dijo: 'Te puedes ir'. Eso es la pregunta que todo el mundo se hace: ¿Qué fue lo que me dejó libre? No lo sé.
Berta Cáceres era una persona muy conocida a nivel internacional. ¿Qué nos dice su muerte de la situación de activistas ambientales en Honduras?
Que los Gobiernos están dispuestos a hacer todo lo necesario para facilitar las inversiones, pero también que la movilización en América Latina ha ido creciendo.
¿Se compara la situación de ambientalistas en Honduras con la de otros países centroamericanos?
Por supuesto. Honduras es una muestra de lo que está pasando en América Latina. Cada país tiene sus particularidades, pero en toda América Latina hay una resistencia muy fuerte y una criminalización muy alta de defensores de derechos humanos y del medioambiente.
Infografik Gewalt gegen Umweltaktivisten Lateinamerika SPA
A un público europeo le resulta difícil entender lo peligroso que se vuelven las luchas ambientalistas en estos países.
Me parece que hace falta más información y consciencia de las causas y las raíces, porque en la mayoría de los casos son generadas por procesos económicos y de inversiones que provienen precisamente de EEUU, de Canadá, de Europa, de China incluso. Son las corporaciones eléctricas petroleras, las corporaciones mineras, de monocultivos que llegan a extraer recursos. No hay mucha consciencia de este vínculo. Sí vemos que hay mucha solidaridad de muchos sectores, pero lo que no veo es que haya consciencia estructural de lo que está pasando.
Para los europeos, la situación de los activistas ambientales en Centroamérica y México es una pesadilla muy lejana de su realidad. ¿Cómo se pueden involucrar ellos?
Han ayudado mucho por ejemplo las campañas para exigir que se penalicen las empresas transnacionales que violan los derechos humanos fuera de sus territorios. Y lo otro es por ejemplo exigir que le Unión Europea pueda auditar los recursos que entrega a América Latina. En el caso de Agua Zarca, el fondo holandés FMO y el fondo finlandés Finnfund retiran recursos del proyecto, no por virtud propia, sino por la presión internacional que se dio.
Usted está viviendo fuera de México. ¿Ya no puede vivir en su país por razones de seguridad?
Efectivamente, ahora no puedo regresar. La razón es la seguridad, porque estoy presentando demandas contra el Gobierno de Honduras, y porque los sicarios y los culpables no han sido todavía detenidos. Van ocho, y es posible que falten más. Mientras estoy en este proceso de demandar al Gobierno de Honduras y porque al final de cuentas saben que yo los he reconocido, por seguridad prefiero no estar tan cerca físicamente del territorio hondureño.
Después de que saliera de Honduras, ¿el Ministerio Público hondureño alguna vez le pidió más declaraciones?
Hasta la fecha no. Probablemente me llamen para reconocer a quien me disparó, pero lo que hizo el Gobierno de Honduras más bien es tratar de no seguirme involucrando en el caso.
¿En qué fase están las investigaciones?
El proceso se ha ido alargando para que la opinión pública se vaya olvidando. Seguimos exigiendo que se libere la secretividad y que haya más transparencia en la información y veracidad en la investigación.
¿Cuál es el papel del GAIPE, el Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas?
Ellos están haciendo su propia investigación para recopilar pruebas y también para hacer presión. No tienen ningún mandato oficial, el Gobierno de Honduras no quiso aceptar la conformación de un grupo independiente de manera oficial, porque eso implicaría entregar todo el expediente a una comisión internacional que haría público y evidente que el Gobierno hizo todo mal.
Infografik Karte Die Ermordung von Berta Cáceres
¿Existe voluntad política para resolver el caso?
Creo que no hay voluntad política, porque ya se hubiera mostrado desde el principio otra actitud por parte del Gobierno de Honduras. Los antedecentes del Gobierno hondureño no ayudan mucho a confiar en que efectivamente quiere resolver el asunto profundamente, sobre todo cuando están involucrados políticos y familias ricas de Honduras.
En una entrevista, Usted ha dicho que „tenemos que darnos cuenta que otros mundos son posibles". Con la situación de los derechos humanos en Centroamérica y México, ¿todavía tiene esperanza?
Las luchas están ahí. La gente está resistiendo, y en la medida que la gente siga resistiendo hay esperanzas. Cuando ya nadie haga nada, hay que preocuparnos, pero mientras la gente se está movilizando y exigiendo justicia, reclamando sus derechos humanos, me parece que sí, que es probable que otros mundos sean posibles y que podamos construir otra cosa distinta.

DW RECOMIENDA