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martes, 11 de abril de 2023

Admirado y detestado: diez frases sobre Borges de Gabriel García Márquez

Admirado y detestado: diez frases sobre Borges de Gabriel García Márquez

A través de los años, el colombiano habló más de una vez del autor de “El Aleph”. “Lo tengo en la cabecera de la cama”, decía. Pero…


Aunque pensaba que el pensamiento político de Jorge Luis Borges era diametralmente opuesto al suyo, Gabriel García Márquez jamás dejó de leer con asombro al escritor argentino. Lo admiraba por encima de sus desacuerdos ideológicos y siempre tenía sus cuentos al alcance de la mano. “Lo tengo en la cabecera de la cama”, decía, “en cualquier momento tú agarras un libro de Borges y te lees una pieza completa”.


García Márquez lo descubrió gracias a sus compañeros universitarios, en la época en la que cursaba la carrera de Derecho en la Universidad Nacional -1947-. En los cafés de estudiantes pedía prestados las historias más recientes de Borges junto con otros libros de D.H Lawrence, Aldous Huxley, Graham Greene, Katherine Mansfield y G.K Chesterton.


Tres años después, cuando trabajaba como periodista para el diario El Heraldo, sus amigos de Barranquilla seguirían prestándole libros del narrador argentino, de modo que el universo borgiano constituido por laberintos, paradojas y sueños dentro de sueños se apoderó de la imaginación de Gabo desde muy temprano.


De acuerdo con Harold Bloom, uno de los críticos literarios más prestigiosos del siglo XX, el personaje Melquíades de Cien años de soledad debe mucho a Borges, al punto que “parece más una máscara de él más que del propio autor”. Borges, que se jactaba mucho de los libros que había leído, especialmente de obras clásicas, elogió la saga de los Buendía en una entrevista que concedió al periodista español Soler Serrano en 1980.

“Cien años de soledad es uno de los grandes libros, no sólo de nuestro tiempo sino de cualquier tiempo”, dijo entonces.


En el Centro Gabo hemos recopilado diez comentarios de Gabriel García Márquez sobre la vida y obra de Jorge Luis Borges. Los compartimos contigo:

  1. La más grande excepción a la regla
    “Es innegable que los buenos escritores son de izquierda. La excepción más grande es inmensa: Jorge Luis Borges”.
    En “El regreso a Macondo”. El Espectador, enero de 1971.
  2. Autor de cabecera
    “Borges me intimidaba mucho. Por él siento un gran respeto y un gran asombro, ante todo. Siempre lo leo. Lo tengo en la cabecera de la cama. Porque además tiene una ventaja importante: que en cualquier momento tú agarras un libro de Borges y te lees una pieza completa. Porque son piezas breves.
    En “El escritor en su laberinto”. Gente, septiembre de 1996. “Si un escritor es bueno, no es reaccionario. Borges será un reaccionario como hombre, pero como escritor está jodido por la propia grandeza de su obra, que contribuye al progreso de la humanidad”.
    En “Estoy tan metido en la política que siento nostalgia de la literatura”. El Viejo Topo, 1979.
  3. Escritor de realidades mentales
    “Con Borges a mí me sucede una cosa: Borges es uno de los autores que yo más leo y que más he leído y tal vez el que menos me gusta. A Borges lo leo por su extraordinaria capacidad de artificio verbal; es un hombre que enseña a escribir, es decir que enseña a afinar el instrumento para decir las cosas. (…) Creo que Borges trabaja sobre realidades mentales, es pura evasión”.
    En “La novela en América Latina”. Universidad Nacional de Ingeniería, septiembre de 1967.
    Tres poemarios de Borges "La cifra", "El oro de los tigres" y "El hacedor"
  4. Un hombre honestamente conservador
    “Antes que Asturias, el Premio Nobel se lo merecían Neruda y Borges, por este orden. La postura política de Borges es más honrada que la de Asturias, quien se ha vendido para conseguirlo. ¡Pobre viejito! Yo digo que el ser tan honestamente conservador ha privado a Borges del Nobel”.
    En “GGM habla de política”. Índice, noviembre de 1968.
  5. El valor literario, siempre más importante que el político
    “Es un tremendo error reconocer el inmenso valor de la obra literaria de Borges y no darle el Nobel porque comulga con ideas de derecha, así como tener que caer en escritores oscuros, como Elías Canetti, básicamente porque simpatiza con el socialismo, pero cuya obra literaria no tiene peso… Dentro de un siglo Borges, Canetti o García Márquez no serán recordados por sus ideas políticas, sino por sus obras. Para un verdadero escritor, un creador, la política es siempre un valor agregado.
    En “Puedo morir tranquilo, ya soy inmortal”. Gente, octubre de 1982.
  6. El violín borgiano
    “Le tengo una gran admiración a Borges, lo leo todas las noches. Vengo de Buenos Aires y lo único que compré fueron las Obras completas de Borges. Me las llevo en la maleta, las voy a leer todos los días, y es un escritor que detesto… Pero, en cambio, me encanta el violín que usa para expresar sus cosas. Es decir, lo necesitamos para la exploración del lenguaje, que es otro problema muy serio. Yo creo que la irrealidad en Borges es falsa también; no es la irrealidad de América Latina. Aquí entramos en paradojas: la irrealidad de la América Latina es una cosa tan real y tan cotidiana que está totalmente confundida con lo que se entiende por realidad”.
    En “La novela en América Latina”. Universidad Nacional de Ingeniería, septiembre de 1967.
    Jorge Luis Borges. Un escritor más allá de las definiciones. (AP)
  7. Narrador irresistible
    “Cada vez que escucho las ideas políticas de Borges me digo que nunca más lo voy a leer. Sin embargo, cuando aparece un nuevo libro suyo no lo puedo largar… es una condena”.
    En “Puedo morir tranquilo, ya soy inmortal”. Gente, octubre de 1982.
  8. Los límites compartidos entre Borges y Hemingway
    “Toda la obra de Hemingway demuestra que su aliento era genial, pero de corta duración. Y es comprensible. Una tensión interna como la suya, sometida a un dominio técnico tan severo, es insostenible dentro del ámbito vasto y azaroso de una novela. (…) Sus novelas parecen cuentos desmedidos a los que les sobran demasiadas cosas. En cambio, lo mejor que tienen sus cuentos es la impresión que causan de que algo les quedó faltando, y es eso precisamente lo que les confiere su misterio y su belleza. Jorge Luis Borges, que es uno de los grandes escritores de nuestro tiempo, tiene los mismos límites, pero ha tenido la inteligencia de no rebasarlos”.
    En “Mi Hemingway personal”. Artículo de Gabriel García Márquez escrito para El País y El Espectador, julio de 1981.
    Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges.
  9. Las sospechosas citas de Borges
    “Luciano de Samosata –según dice Jorge Luis Borges en su prólogo a Crónicas marcianas, de Bradbury– escribió que los selenitas hilaban y tejían a los metales y el vidrio, se quitaban y se ponían los ojos, y bebían extractos del aire. Es una cita como casi todas las de Borges, a la vez deslumbrante y sospechosa, pero ilustra muy bien sobre la imagen que se tenía en el siglo segundo de los seres extraterrestres”.
    En “25.000 millones de kilómetros cuadrados sin una sola flor”. Artículo de Gabriel García Márquez escrito para El País y El Espectador, enero de 1981.
  • Este artículo fue originalmente publicado por Centro Gabo, el área de la Fundación Gabo dedicada a la investigación y difusión del legado de Gabriel García Márquez.

https://7dias.com.do/2023/04/11/admirado-y-detestado-diez-frases-sobre-borges-de-gabriel-garcia-marquez/ 

martes, 26 de septiembre de 2017

Premios de periodismo: ¿oxígeno para la libertad de expresión?

AMÉRICA LATINA

Premios de periodismo: ¿oxígeno para la libertad de expresión?

Ante la proximidad del Festival Gabo, DW preguntó a cuatro periodistas iberoamericanos por la importancia de estos premios para promover y defender la libertad de expresión.
Mexiko Demonstration gegen Journalistenmorde (Reuters/E. Garrido)
"Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo", decía el maestro de periodistas Gabo. Con el objetivo de promover sus ideales respecto de la profesión, la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) entregará en unos días los galardones de la quinta edición de su Premio Gabriel García Márquez de Periodismo.
Este reconocimiento es el más importante en el contexto de los países latinoamericanos y la península ibérica. Sin embargo, existen multitud de otros premios que persiguen no solo el reconocimiento de la excelencia en el ejercicio del periodismo, sino también dar un impulso a nuevos talentos y plumas alternativas que de otra forma lo tendrían difícil para poder siquiera vivir de un oficio complicado.
¿Qué significa para un periodista recibir un galardón de tanto renombre como el de la FNPI? "Te da mucha visibilidad y te permite tener un diálogo con colegas de toda la región e incluso de Europa", responde a DW el argentino Javier Sinay, condecorado en la categoría Texto en la edición de 2015. Este porteño que escribe habitualmente en el diario La Nación cree, además, que trabajar teniendo en mente el concurso contribuye a poner el máximo empeño en la calidad de la pieza.
Legitimidad y visibilidad
Pero la importancia de estos premios va más allá de la dimensión personal. "El hecho de que un concurso reconozca a medios pequeños, críticos e independientes es una forma de legitimarnos", argumenta en una entrevista con DW June Fernández, que impulsó y hoy coordina la que probablemente sea la revista feminista más importante de España, Pikara Magazine. La periodista vasca ha recibido premios españoles y europeos por coberturas relacionadas con el machismo y la intersexualidad, entre otras cosas. A su juicio, estos premios (así como las nominaciones a estos) demuestran, en su caso, que el enfoque de género que da sentido a esta publicación no es en el fondo otra cosa que "periodismo de calidad".
Además de la legitimidad, la visibilidad es otra de las grandes ventajas, señala a DW Antonio Martínez, editor de Horizontal, medio digital independiente con base en Ciudad de México. En un país en el que ejercer el periodismo puede costar la vida, la nominación al García Márquez de 2017 de una investigación que publicó Horizontal sobre los trabajadores de la industria hotelera de la Riviera Maya ha logrado que la historia cruzase las fronteras: "Gracias a esto, muchas personas de América Latina se enteraron de lo que sucede cuando vacacionan en Cancún".
Sin embargo, el mexicano y la española coinciden en que a menudo se trata de historias que los grandes medios tienen reticencia a publicar. Martínez cita el caso de la corrupción institucional y política en su país. El resultado es que muchas veces dependen de ONG o fundaciones internacionales que financian la cobertura de temáticas como la desigualdad, los derechos humanos o el medio ambiente. "Al visibilizar estas historias, estos premios ayudan a que este financiamiento fluya", explica el mexicano. El trabajo de Horizontal en el paraíso caribeño, por ejemplo, fue auspiciado por la Fundación W. K. Kellog.
En el caso de países como Cuba, Sinay destaca cómo los premios de periodismo están reconociendo el trabajo de jóvenes periodistas, especialmente en el ámbito digital, que "en su propio país se enfrentan con la falta de recursos y de apoyo, además de probablemente con algún tipo de presión". Muchos de ellos han recibido galardones regionales o internacionales en los últimos años, dando voz así a las historias de la isla.
No es oro todo lo que reluce
Aun así, no todo el mundo tiene buenas palabras para este tipo de premios. "Los premios son una medición arbitraria, subjetiva, interna y corporativa de la calidad del trabajo y en eso se quedan", critica el periodista español Alberto Arce, que ha recibido diferentes galardones y ha trabajado para medios de prestigio internacional como Associated Press o el diario The New York Times. El día de mañana el periodismo sigue siendo incierto, con o sin reconocimiento del gremio: "Nadie en el mundo hispano puede decir que recoger listas de premios tenga un impacto directo en su posibilidad o capacidad de continuar trabajando en tiempos tan agónicos como estos para la profesión".
Fernández comparte esa preocupación por la precariedad, probablemente el mayor dolor de cabeza de sus compatriotas profesionales de la información: "Somos muchas personas las que en algún momento hemos estado trabajando como freelancers para medios cuyas tarifas no son suficientes para llegar a fin de mes". En gran medida, subraya, esto se debe a una extendida falta de reconocimiento económico del trabajo del periodistas entre las grandes empresas de comunicación españolas.
La periodista, no obstante, esboza un panorama más optimista: "Mi experiencia y la de mucha gente, aunque suene muy prosaica, es que ganas un premio y te soluciona medio año de trabajo".
Autor: Enrique Anarte (VT)

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domingo, 9 de julio de 2017

Cien años de soledad, una obra colosa DE un autor por descubrir - Gabriel García Marquez

CULTURA
"Cien años de soledad", una "obra colosal" de un autor "por descubrir" 
GARCÍA MÁRQUEZ ARTÍCULO
MADRID.- Para García Márquez, "Cien años de soledad" era "un 'vallenato' de 400 páginas", pero para los impulsores de un curso de verano dedicado en Madrid a dicha novela es mucho más: es "una obra colosal", "inmensa" y "una caravana de historias", creada por un escritor que, aseguran, "tiene todavía mucho por descubrir".
A esa idea general que pone en alza el valor del que goza "Cien años de soledad" en el año en que se celebra su 50 aniversario contribuyó hoy Jaime Abello, director de la Fundación para un Nuevo Periodismo (FNPI), que considera que "Gabo fue no solo un gran investigador y contador de historias, sino también un hombre comprometido con la educación".
El encuentro, celebrado en el CaixaForum de Madrid, sirvió para clausurar el curso "Cien años de soledad: una caravana de historias", promovido por la Universidad Rey Juan Carlos y la FNPI, en el que se ha incidido en la faceta de periodista de García Márquez (Aracataca, Colombia, 1927 - Ciudad de México, 2014), Nobel de Literatura en 1982.
"'Cien años de soledad', cincuenta de la novela, noventa del nacimiento de Gabo y ya tres sin él. Tres años, por tanto, que también han sido de soledad, sin su persona, pero en los que nos ha quedado su obra inmensa, colosal", dijo Jaume Giró, director general de la Fundación Bancaria la Caixa, que ha colaborado con la iniciativa, al igual que la editorial Libros.com.
Sus palabras han sido compartidas por el resto de participantes en la mesa redonda, el periodista Juan Cruz, el periodista y editor de la revista Tintalibre Miguel Ángel Villena y el director del curso, Antonio Rubio, quien destacó la relevancia de que, entre todos, hayan podido "recuperar al maestro, al Gabo periodista y al Gabo literato".
Abello, la persona elegida por García Márquez para que la FNPI "arrancara y tuviera su espíritu", subrayó que es "muy importante" ser conscientes de que el autor de "El amor en los tiempos del cólera" fue también "un hombre moderno en un sentido amplio del término".
En relación con las valoraciones que sobre García Márquez hizo ayer Mario Vargas Llosa en los Cursos de Verano de El Escorial (Madrid), Abello rechazó que el colombiano fuera "una persona que opinara de otros, ni que debatiera en tribunas periodísticas o académicas" y añadió que tiene "la impresión" de que el peruano "se ha quedado en una época de la vida" del autor y no en el conjunto de su trayectoria.
Vargas Llosa, que conoció a García Márquez en Venezuela en 1967, alabó ayer el trabajo del nobel y recordó sus diferencias en el plano político.
"Yo era muy entusiasta de la revolución; García Márquez, muy poco. Siempre fue discreto al respecto, pero él ya había sido purgado por el Partido Comunista cuando trabajaba en Prensa Latina junto a su amigo Plinio Apuleyo", dijo.
El autor de "La fiesta del chivo" aseguró que recibió la noticia de la muerte de García Márquez "con pena": "Como la muerte de Cortázar o de Carlos Fuentes. No solo eran grandes escritores sino que fueron grandes amigos. Descubrir que soy el último de esa generación es algo triste".
Al ser preguntado por si volvieron a verse después del célebre puñetazo que en 1976 Vargas Llosa propinó, en México y ante testigos, a García Márquez, respondió con un taxativo "no". "Entramos en terrenos peligrosos. Es hora de poner fin a esta conversación", concluyó anoche el también Premio Nobel. EFE http://www.7dias.com.do/cultura/2017/07/07/i231255_cien-anos-soledad-una-obra-colosal-autor-por-descubrir.html#.WWIdrog1_IV

miércoles, 26 de abril de 2017

Literatura: Latinoamérica dejó de ser exótica

CULTURA

Literatura: Latinoamérica dejó de ser exótica

El nuevo rostro de la literatura latinoamericana es polifacético e internacional, subraya en entrevista con DW Susanne Klengel, del Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín.
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DW: ¿Cómo se percibe en Alemania la literatura latinoamericana actual?
Susanne Klengel: Latinoamérica es un continente donde se produce mucha literatura y una literatura con muchísimas voces, con una pluralidad impresionante. Eso lo saben las editoriales, los especialistas en literatura y el público. Lo que ha acabado por completo es la percepción de América Latina como continente del realismo mágico. Se conocen esos grandes autores, pero esa percepción "exotizante” del continente es cosa del pasado. Nosotros, que trabajamos en literatura, estamos contentos de que sea así. Hoy sabemos de la heterogeneidad de la literatura latinoamericana.

Más información:

¿No hubo otra imagen que reemplazara a la del realismo mágico?
Hoy hay una imagen de una gran pluralidad. Quizás se pueda hablar de una imagen marcada por el trabajo de la memoria. También es un tema importante la violencia, quizás también la narcoviolencia, que se refleja en la literatura, pero no solamente eso. También hay autores que trabajan temas internacionales, temas que tienen como escenario no solamente América Latina, sino Europa, la Europa del nacionalsocialismo, o Japón, o Mongolia. Hay muchos escenarios internacionales en la literatura latinoamericana. América Latina, como continente literario, está participando en el gran escenario de una nueva literatura mundial.
¿Se puede hablar de una "globalización” en la literatura?
Creo que se podría hablar de participación en un mercado de libros y en un escenario  literario globalizado.
Al igual que el realismo mágico, también el boom de la literatura latinoamericana quedó atrás. Entre los top 10 de las listas de best sellers de la revista Spiegel, o de la librería Thalia, no figura ningún latinoamericano.
Actualmente hay mucha literatura que viene, por ejemplo, de los países árabes, o también de los países del este, de Ucrania, por ejemplo. Todas esas literaturas están compitiendo con la de América Latina. Y eso hace que sea difícil encontrar autores latinoamericanos entre los 10 primeros lugares de las listas de best sellers actuales, porque hay otros temas que quizás sean más relevantes para el gran público lector.
¿Se deriva eso de la situación política?
Yo creo que sí. Por ejemplo, hay novelas de Afganistán que están en los primeros lugares de las listas. Sin embargo, yo veo una continuidad de las editoriales, de los traductores, de los scouts, que encuentran de manera constante libros interesantes de América Latina, que se publican en alemán.
¿Qué temas están más presentes?
Buchcover: Martín Caparrós - Valfierno
En el campo de la traducción, hay  algunos temas que interesan especialmente, como el de la elaboración del pasado de las dictaduras, por ejemplo en Argentina, en Chile, en Brasil. Hay bastantes autores traducidos al alemán, como Martín Kohan, Martín Caparrós, de Argentina, o Alejandro Zambra, de Chile. O, en el caso de Brasil, está el libro de Bernardo Kucinski "Las tres muertes de K”. Son libros sobre la dictadura, sobre los desaparecidos.
También la literatura centroamericana está presente en Alemania, con algunos autores que ya son bastante conocidos, como Horacio Castellanos Moya. Una autora salvadoreña, que no está quizás tan presente, pero ha recibido el premio Anna Seghers, es Claudia Hernández, que escribe cuentos impresionantes sobre la violencia en El Salvador.
Muchos de estos textos no son testimonios, sino que a menudo tienen también un toque "autoficcional”. Este nuevo género de la autoficción es muy importante. Son recuerdos propios del autor, pero mezclados con ficción. Es una fuerte tendencia, no solo en América Latina.
¿Qué obras han tenido impacto?
En Alemania fue muy leído el libro de la argentina Elsa Osorio "A veinte  años, Luz”. También es muy leído Horacio Castellanos Moya, que escribe mucho sobre la violencia en América Central.
Rafael Cardoso.
Rafael Cardoso.
Otro tema que surge actualmente son historias de familias judías, que ahora son escritas por la tercera generación. Por ejemplo, hay un libro recientemente publicado en Alemania que está llamando mucho la atención de un gran público: "O Remanescente”, del brasileño Rafael Cardoso. Cuenta la historia de su bisabuelo, el banquero Hugo Simon, y creo que se va a hablar aún mucho sobre ese libro. Otro autor muy traducido al alemán es el guatemalteco Eduardo Halfon, que también tiene una historia familiar judía. Sus libros hablan de la búsqueda del origen de la familia judía, muy afectada por el Holocausto.
¿Y qué ha pasado con los "clásicos”? ¿Se mantienen vigentes?
Claro. Gabriel García Márquez es un "clásico” muy mencionado en el debate sobre la literatura latinoamericana; Mario Vargas Llosa es muy importante; Carlos Fuentes; Borges es un gran clásico de la literatura mundial, muy presente en la academia y entre los autores actuales. Muchos se refieren a él como un modelo de escritura. Cortázar quizás ya no sea tan leído por el gran público, porque es un autor bastante complicado, pero es una referencia imprescindible para muchos autores actuales.

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