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jueves, 4 de mayo de 2017

Derechas e izquierdas? - FRANCESC DE CARRERAS 

¿Derechas e izquierdas?

La vieja dicotomía ideológica es insuficiente para la complejidad del mundo actual


Partidarios de Mélenchon.
Partidarios de Mélenchon.  EFE

A quien afirma que ya no hay grandes diferencias políticas entre derechas e izquierdas se le replica que es claramente de derechas. Esta es una verdad oficial sostenida por ese tipo de izquierda que se dota de una superioridad moral que considera indiscutible.
Sin embargo, tengo dudas que eso todavía sea así. Cada vez estoy más convencido que la simple dicotomía derechas/izquierdas no permite comprender la realidad política actual, mucho más compleja y poliédrica, por lo menos en las sociedades desarrolladas, económica, social y políticamente, de Europa y Norteamérica.
Distanciémonos un poco y no pongamos el ejemplo de España para evitar prejuicios, pongamos el ejemplo de Francia, de las elecciones actuales, a unos pocos días de la segunda vuelta.
Los dos candidatos que compiten en la final, Le Pen y Macron, ¿son representantes claros y nítidos de las derechas y las izquierdas tradicionales, tal como las hemos entendido hasta hace poco? ¿Quizás ninguno de los dos representa a la derecha y a la izquierda de perfiles clásicos? ¿Cómo se explica que el candidato Macron, supuestamente más a la izquierda que Le Pen, recibe en segunda vuelta el apoyo de Fillon (derecha clásica) y Hamon (izquierda clásica), y la candidata supuestamente más a la derecha, Le Pen, es rechazada por Mélenchon, en la terminología tradicional de extrema izquierda, pero en la misma medida que también rechaza a Macron?
Las contradicciones, al menos aparentes, son excesivas para seguir considerando que derechas e izquierdas definen las realidades políticas de hoy. Si observamos otros países, entre ellos el nuestro, llegaríamos a conclusiones parecidas.
Sin pretender agotar la materia, que da para mucho más que este breve apunte, creo que algo podríamos aclararnos si utilizamos como instrumentos de análisis otras dicotomías, entre ellas, sin querer agotarlas, cosmopolitismo/antiglobalización, librecambismo/proteccionismo, europeísmo/nacionalismo, integración/antiinmigración, democracia representativa/democracia directa.
En autores ya clásicos del siglo XX, por ejemplo Norberto Bobbio, la clave de la distinción entre derechas e izquierdas está en que, aceptando ambas tendencias tradicionales los grandes valores ilustrados de libertad e igualdad, las derechas ponen un mayor acento en la libertad y las izquierdas en la igualdad. Para mí, en particular, este criterio me sigue pareciendo válido. Pero hay una cierta izquierda, por lo menos ella se autodenomina así, incluso como única izquierda o izquierda real, que se declara antiglobalizadora, proteccionista, antieuropea y partidaria de la democracia directa. Asimismo, hay una derecha, a la que se denomina extrema derecha, que también es, igual que la anterior, antiglobalizadora, proteccionista, antieuropea y partidaria de la democracia directa. ¿Cómo se explica esto?
Quizás debamos abandonar los antiguos complejos y esforzarnos en pensar. Derechas e izquierdas todavía sirven, pero son insuficientes para entender la complejidad del mundo actual.
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  • domingo, 12 de marzo de 2017

    Crisis de partidos o de la quinta república francesa? - Por: GUILLERMO PIÑA-CONTRERAS

    Por: GUILLERMO PIÑA-CONTRERAS
    ¿Crisis de partidos o de la quinta república francesa?
    Publicado el: 12 marzo, 2017
    O1En 1958 cuando Charles de Gaulle, héroe de la Segunda Guerra Mundial, fue llamado para presidir Francia, puso como condición que la Constitución francesa fuera revisada y transformada de manera tal que diera al traste con los desórdenes institucionales de que era objeto la Cuarta república con frecuentes disoluciones y caída del consejo que presidía el país, como en los años antes de la Guerra, en los tiempos de la Tercera república y del famoso Frente popular de 1936. De Gaulle sostenía que ese desorden se debía entre otras cosas a la dictadura que los partidos políticos tenían sometida a la Francia republicana desde el siglo XIX. En su manera de completar la idea que se había hecho de Francia, la concebía gobernada por una persona que estuviera fuera de la influencia de los partidos políticos.
    Para terminar con el desorden político de entonces sus exigencias fueron aceptadas e de inmediato se puso en marcha la reforma constitucional que daría nacimiento a la Quinta República en 1962 que sigue vigente hoy día, aunque ha pasado la prueba de fuego de tres cohabitaciones políticas en 1986, 1993 y 1997. La primera entre el socialista François Mitterrand y la mayoría gaullista liderada por Jacques Chirac; la segunda entre el presidente Mitterrand y el gaullista Balladur; y la tercera entre el gaullista Chirac y la mayoría socialista liderada por Lionel Jospin. Años después la Constitución del general De Gaulle fue revisada con miras a evitar la cohabitación a pesar de haber superado la prueba de fuego, llamada “cohabitación”. Se igualó entonces el mandato presidencial a 5 años como el de los miembros de la Asamblea nacional. Luego de las elecciones, el nuevo presidente disuelve la Asamblea y convoca a un nuevo escrutinio con la finalidad de buscar una mayoría presidencial acorde con sus temas de campaña y que le permita llevar a cabo su programa de gobierno, aunque corre el riesgo de una nueva cohabitación. En el papel todo parecía obrar a la perfección, pero la política es una partida de ajedrez que no siempre revela la jugada por venir.
    De Gaulle concebía una Francia a salvo de la “dictadura de partidos” y que el elegido por el pueblo como presidente fuera alguien libre de esas organizaciones políticas. De modo que el candidato a la primera magistratura de la Nación sea alguien que haya reunido las 500 firmas de elegidos de todas las instancias de la República, a saber, alcaldes, consejeros municipales, departamentales y regionales, diputados, senadores, etc. Así el candidato es aquel que llena los requisitos que exige la Constitución para someterse al escrutinio de sus compatriotas. Una vez elegido no puede (Nicolás Sarkozy violó la regla) visitar la sede de la agrupación política que lo apoyó ni apersonarse a la Asamblea nacional. En 1995, por ejemplo, Jacques Chirac tuvo que competir contra el socialista Jospin y su compañero gaullista Balladur ex primer ministro de la segunda cohabitación con Mitterrand. Hubo un impasse por esa doble candidatura gaullista, sin consecuencias dramáticas.
    El escándalo de los empleos ficticios a favor de sus familiares que François Fillon, candidato del Partido liderado por Nicolás Sarkozy, creó para pagar, durante 5 años, además de su esposa a dos hijos deja al desnudo las debilidades de la Constitución de la quinta República. Un hecho que ha puesto a la derecha conservadora al borde de la catástrofe electoral en vista de que el ex primer ministro Alain Juppé se niega a aceptar la candidatura “plan B” de su partido transformando el problema de su agrupación política en un problema de los partidos tradicionales. El panorama electoral que se vislumbra es una victoria en primera ronda del ultraderechista Frente Nacional. Un resultado que deja, por rechazo unánime, la posibilidad de triunfo a quien quede en segunda posición ante el Frente Nacional: el ex ministro de economía de François Hollande, Emmanuel Macron o al socialista Benoît Hamon en la segunda ronda.
    Alain Juppé, como buen gaullista, quiere ser aclamado por sus correligionarios, pero los tiempos son otros aunque el espectro del nazismo asusta a Francia así como la crítica situación de los partidos tradicionales y la corrupción de sus dirigentes.
    http://hoy.com.do/crisis-de-partidos-o-de-la-quinta-republica-francesa/

    sábado, 4 de marzo de 2017

    Francia: jueces denuncian ataques de Le Pen y Fillon

    EUROPA AL DÍA

    Francia: jueces denuncian ataques de Le Pen y Fillon

    Kombobild Marine Le Pen und Francois Fillon (picture-alliance/abaca/E. Blondet/A. Abd Rabbo)
    La Unión Sindical de Magistrados (USM), la principal organización gremial de los jueces franceses, denunció este 3 de marzo los ataques "puramente políticos” que reciben por parte de dos de los candidatos presidenciales Marine Le Pen y François Fillon, ambos objeto de investigaciones judiciales. La líder ultraderechista y su contendiente conservador no sólo han exigido que se suspendan los procedimientos en su contra, sino que le han atribuido "falta de independencia” a los magistrados de la Fiscalía.
    La USM ha insistido en que "es normal, e incluso sano, en democracia” que los tribunales continúen con sus pesquisas "sean cuales sean las personas involucradas y la actualidad electoral”. La organización hizo hincapié en que ni la Constitución gala ni ninguna ley del país contempla "una tregua judicial” para los participantes en una campaña, aunque sí que hay reglas de inmunidad para los parlamentarios o el presidente de la República durante sus gestiones. Los magistrados recordaron que Le Pen y Fillon "no son justiciables como los demás”.
    Ambos políticos gozan de inmunidad parlamentaria mientras ésta no sea levantada. Valiéndose de la misma –Le Pen es  diputada en la Eurocámara–, la "mujer fuerte” del Frente Nacional se negó la semana pasada a acudir a un interrogatorio policial para responder a la imputación de que financió empleos ficticios con dinero del Parlamento comunitario. Y este mismo viernes (3.3.2017) dejó saber a través de su abogado, Marcel Ceccaldi que no acudiría a la cita fijada por los jueces que instruyen el caso.
    Fillon, por su parte, ha sido convocado por los jueces que instruyen el dossier sobre los empleos presuntamente ficticios de tres familiares suyos, supuestamente pagados con dinero público. (EFE)

    domingo, 29 de enero de 2017

    Francia: Fillon recibió 21.000 euros de fondos investigados

    EUROPA AL DÍA

    Francia: Fillon recibió 21.000 euros de fondos investigados

    La campaña del candidato de la derecha a las presidenciales francesas, François Fillon, se ha visto ya empañada por sospechas de haber contratado a su mujer e hijos con empleos ficticios.
    El candidato de la derecha a las presidenciales francesas, François Fillon (der.), cuya campaña se ha visto empañada por sospechas de haber contratado a su mujer, Penelope Fillon (izq.), con un empleo ficticio. (Getty Images/AFP/L. Bonaventure)
    El candidato de la derecha a las presidenciales francesas, François Fillon (der.), cuya campaña se ha visto empañada por sospechas de haber contratado a su mujer, Penelope Fillon (izq.), con un empleo ficticio.
    Mientras se celebran las primarias socialistas francesas, el rotativo Le Journal du Dimanche publicó este domingo (29.01.2017) que François Fillon recibió 21.000 euros como senador de 2005 a 2007 en un dispositivo que está siendo objeto de otra investigación judicial.
    Fillon ingresó siete cheques de unos 3.000 euros cada uno de una cuenta en el banco HSBC a nombre de la Unión Republicana del Senado (URS), cuyos fondos eran dotaciones atribuidas a los parlamentarios para pagar a asistentes (dotaciones que no fueron gastadas para ese fin), reporta el dominical.
    En esa época, el actual líder de la derecha y favorito de las encuestas para conquistar el Elíseo en los comicios de mayo, había remunerado con esas dotaciones del Senado a dos de sus hijos, que estudiaban Derecho, para ayudarle a preparar un libro político ("La France peut supporter la verité", publicado en 2006), como él mismo ha reconocido.
    Cinco imputados
    Cinco personas, entre ellos tres senadores (René Cros, Jean-Claude Carle y Henri de Raincourt) están imputados por las sospechas de haberse beneficiado de fondos públicos de forma indebida en relación con el dinero que se embolsaron de esas partidas de gastos para asistentes parlamentarios no utilizados.
    La cuenta bancaria de la URS fue abierta en 2002, con la constitución del partido de la derecha francesa, la UMP, que luego se convirtió en Los Republicanos. A comienzos del año siguiente se decidió que dicha cuenta se alimentaría con el dinero sobrante de la dotación parlamentaria para asistentes (unos 7.000 euros al mes). Eso se repartía después entre los senadores y así se beneficiaron unos 60, según el dominical, entre ellos Fillon durante su paso por la cámara alta entre 2005 y 2007.
    "No me someteré al tribunal mediático"
    La investigación judicial, por ahora, solo se refiere a hechos posteriores a 2009 y Le Journal du Dimanche precisó que el instructor piensa que el uso que pudo hacer del dinero el candidato de la derecha a las presidenciales no era ilegal. En cualquier caso, algunos parlamentarios que también eran susceptibles de recibir dinero de ese fondo lo devolvieron al erario público, y en 2014 se puso fin a este sistema, de forma que ahora las partidas no gastadas se quedan ya en las cajas del Estado.
    Fillon, contactado por el dominical, no quiso comentar estas informaciones, ni tampoco dar detalles sobre los elementos que va a utilizar para demostrar que su mujer no tuvo un empleo ficticio como asistente parlamentaria suya. "No responderé más que a la justicia. Solo confío en ella para establecer la verdad. No me someteré al tribunal mediático", afirmó (efe).

    El favorito para las presidenciales de Francia

    El favorito para las presidenciales de Francia

    François Fillon se ha impuesto contra su rival rival conservador Alain Juppe. Ahora es el candidato de los conservadores en las próximas elecciones presidenciales.
     
    Ver el video02:37

    Los franceses desconfían (cada vez más) de los políticos

    EUROPA

    Los franceses desconfían (cada vez más) de los políticos

    El escándalo en torno al candidato de centroderecha a la presidencia francesa, François Fillon, ha descolocado a sus simpatizantes. Aunque hace ya mucho que los franceses desconfían de sus políticos.
    Elysee Palast in Paris (Jacques Demarthon/AFP/Getty Images)
    Sede del Gobierno francés, el Palacio del Elíseo.
    Al descubrimiento le siguió la confesión: François Fillon empleó a sus dos hijos –abogados de profesión− mientras era senador, aclaró el político este jueves (26.01.2017) a la televisora francesa TF 1. Pero Filllon olvidó mencionar un detalle que los periódicos franceses hicieron público más tarde: en ese tiempo, ninguno de los dos hijos contaba con la licencia requerida para ejercer el oficio.
    Los medios dejaron en el aire una pregunta obligada: ¿cuáles eran entonces las calificaciones específicas de los dos hijos de Fillon? Adicionalmente, la opinión pública se enteró de que Fillon había empleado también a su hija como correctora de su libro La France peut supporter la vérité (Francia puede soportar la verdad), publicado en 2006. Y también su mujer habría gozado de la remuneración de un empleo ficticio.
    Frankreich Francois Fillon Rede in Oyonnax (Getty Images/AFP/P. Desmazes)
    Fillon está en aprietos.
    A tres meses de las elecciones generales, el candidato de Los Republicanos está en aprietos. "La polémica ensucia la imagen que el candidato se había construido desde el inicio de su carrera, en 1981", escribe el diario Le Monde: Fillon gozaba de una reputación de político íntegro y responsable, de innegable honradez.
    "Ese era un importante valor agregado de Fillon, de cara al creciente rechazo hacia los políticos de primera línea en la nación", escribe Le Monde. La percepción generalizada que se tenía de él, y que Fillon usó a su favor, está ahora empañada.
    También en la picota: Marine Le Pen  
    En medio de este escándalo, otra noticia causó este viernes (27.1.2017), comparativamente, menos revuelo: Marine Le Pen, líder y candidata presidencial del ultraderechista Front National (FN), ha sido repetidamente llamada por la administración del Parlamento Europeo a devolver casi 300.000 euros. La suma, según la entidad, habría sido empleda para pagar a asistentes parlamentarios "ficticios". En realidad, Le Pen habría pagado a empleados de su partido con estos recursos.
    Le Pen también ha sido denunciada (DW/E. Bryant)
    Le Pen también ha sido denunciada.
    El debate en torno a la jurídicamente legal −pero para muchos franceses cuestionable− práctica de emplear a miembros de la familia de los diputados parlamentarios es hasta ahora el punto más álgido de una brecha ya vieja entre los votantes franceses y sus elegidos líderes políticos.
    Entretanto, muchos franceses desconfían esencialmente de las instituciones democráticas del país. Y esto tiene consecuencias preocupantes, opina el politólogo Thierry Pech: casi el 90 por ciento de los franceses se inclina por la idea de un "verdadero líder", asegura un estudio de inicios de 2016; un líder "que restaure el orden".
    Se desvanecen los contornos ideológicos
    La crisis viene acompañada de un desvanecimiento ideológico, que afecta a los programas de los dos grandes partidos. El fenómeno comenzó a hacerse visible ya en tiempos del socialista François Mitterrand, que gobernó el país entre 1981 y 1995.
    "Administra poco a poco un país en el que la izquierda ya no es revolucionaria y los católicos han dejado de ser contrarrevolucionarios", escribió el historiador François Furet, a fines de la década de 1980, sobre la atmósfera política bajo Mitterrand.
    Desde entonces, el fenómeno ha crecido. Desde hace mucho, escribe el politólogo Thierry Pech en su libro Insoumissions (Insubordinaciones), los presidentes franceses apuestan en campaña por programas radicales, que luego olvidan: "La izquierda flirtea con posiciones anti-liberales y anticapitalistas para ganar así los votos de los círculos más radicales. La derecha inflama las pasiones nacionalistas y xenófobas para asegurarse así los votos de los nacionalistas o de los ultraderechistas."
    Miedo al descenso
    Las rupturas ideológicas y sociales contribuyen a debilitar la confianza de los franceses en las estructuras políticas establecidas y sus representantes. La creciente desigualdad social, el miedo al descenso social, es real, escribe por su parte el sociólogo Louis Chauvel, que lleva años investigando los riesgos que corre la clase media: "Las ganancias y los ingresos disponibles, el desempleo, la devaluación de los títulos educativos son fenómenos problemáticos contra los que las clases medias de la sociedad no están bien protegidas."
    Frankreich Demonstration gegen die Reform des Arbeitsrechts in Paris (picture-alliance/dpa/E. Laurent)
    En todo caso, los franceses tienen una larga tradición de protesta.
    Esta crisis de confianza se ha profundizado con el escándalo en torno a Fillon. La atención se concentra aún sobre el propio candidato: "Heridos en su punto más sensible, los simpatizantes de Fillon sienten que la herida podría ser mortal", escribe el diario Libération.
    Escándalo favorece a los socialistas
    Queda por ver cómo ambos escándalos (en torno a Fillon y Le Pen) influirán en la suerte de los socialistas, a los que se les auguraban pocas posibilidades éxito hasta ahora. Este domingo (29.1.2017) se enfrentan en primarias los cabezas de lista de los socialistas, el ex primer ministro Manuel Valls y un antiguo ministro de Educación del actual gabinete, Benoît Hamon.
    Los Republicanos tienen ahora sólo tres meses para sanar esta herida. Pero también los socialistas han perdido fuerza y, como mucho desde este viernes (27.1.2017), también el Front National. Perdida la confianza, los candidatos de los tres partidos han vuelto a sus posiciones de arrancada.

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