SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Los dos productos, patentados en Colombia, fueron creados por un grupo de investigación de la Universidad del Cauca.
Platos fabricados a partir de harina de yuca y fibra de fique en la U. del Cauca. UniCauca
En menos de un siglo los humanos hemos producido más de 8.000 millones de toneladas de plástico, una cifra equivalente a la basura que produciría Colombia durante 670 años. Se calcula que un total de 1.8 billones de esas piezas de plástico, que pesan 80.000 toneladas métricas, se encuentran actualmente a flote en un área conocida como el Gran Parche de Basura del Pacífico. Un problema que no para de crecer.
Ante este panorama global, que también afecta a Colombia, el Grupo de Investigación en Ciencia y Tecnología de Biomoléculas de Interés Agroindustrial (CYTBIA), de la Universidad del Cauca, viene explorando materiales que permitan reemplazar algunos usos del plástico.
Este mes la Superintendencia de Industria y Comercio les otorgó dos nuevas patentes. Uno de ellos, es un plato desechable elaborado a partir de harina de yuca y fibra de fique, dos materias primas naturales vinculadas a dos cadenas prioritarias de desarrollo en Colombia. La otra patente corresponde al diseño de unos guantes fabricados a partir de almidón de yuca, también biodegradables.
Una de las ventajas de estos productos, resaltadas por los investigadores a través de un comunicado, es que la elaboración de estos productos incentivarían cadenas productivas campesinas asociadas al cultivo de fique y yuca. (Imagen: guantes elaborados a partir de almidón de yuca. Cortesía: U. del Cauca).
“Los estudios socioeconómicos nos han demostrado que la masificación de los productos y empaques biodegradables derivados de harina de yuca y fibra de fique, puede generar un impacto positivo sobre el sector agrario y puede brindar un desarrollo económico y social importante en el país, especialmente en aquellas regiones donde se produce en mayor cantidad la yuca y el fique”, señalaron.
En Colombia la mayoría de estos platos son elaborados con poliestireno, un plástico derivado del petróleo, el cual no es asimilable por los microorganismos y puede durar hasta 500 años sin cambios apreciables.
“En el momento se está formulando un proyecto para el Sistema General de Regalías para validar este prototipo. Adicionalmente, se pretende estructurar un esquema para la gestión y transferencia de estas tecnologías a la sociedad”, apuntaron los investigadores. https://www.elespectador.com/noticias/ciencia/platos-y-guantes-hechos-de-yuca-quieren-desplazar-los-de-plastico-articulo-802577
El agua envasada en botellas de plástico no es tan pura como la suelen presentar en los anuncios, según ha revelado un nuevo estudio que ha analizado 259 botellas de agua que se comercializan en nueve países distintos https://t.co/Wn7ckg9ih4pic.twitter.com/4sbyZRB89d
¿Cuán pura es el agua embotellada? Científicos revelan una verdad preocupante
Publicado: 15 mar 2018 14:35 GMT | Última actualización: 22 may 2018 08:57 GMT
El agua embotellada analizada en un nuevo estudio contenía el doble de microplásticos que el agua del grifo.
Imagen ilustrativa
Pexels / George Becker
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El agua envasada en botellas de plástico no es tan pura como la suelen presentar en los anuncios, según ha revelado un nuevo estudio que ha analizado 259 botellas de agua que se comercializan en nueve países distintos.
El estudio, realizado por Orb Media, una organización periodística sin ánimo de lucro con sede en EE.UU., ha descubierto que el agua de un 93% de las botellas analizadas contenía algún tipo de microplástico, entre ellos polipropileno, poliestireno, nailon y tereftalato de polietileno.
Es muy difícil conseguir que la gente se preocupe por las cosas que no puede ver
Entre las 11 marcas analizadas están Nestlé Pure Life, Aquafina, Dasani, Evian, San Pellegrino y Gerolsteiner, además de otras marcas nacionales importantes de Asia, África, Europa y las Américas.
Las botellas estudiadas fueron adquiridas en EE.UU., Kenia, China, Brasil, la India, Indonesia, el Líbano, México y Tailandia.
De promedio, Orb Media detectó en cada litro de agua10,4 partículasde plástico de 100 micrones de tamaño o mayores. Esta concentración dobla la cantidad de microplásticos contenidos por el agua del grifo analizada en otro estudio internacional de la misma organización en 2017.
También se han descubierto partículas más pequeñas, que estaban presentes en el agua en una proporción de 314 por litro de media. Aunque algunos expertos creen que también se trata de plásticos, estas partículas no han podido ser identificadas de manera definitiva.
Todavía no se sabe con exactitud los efectos que tienen los microplásticos sobre la salud humana, ni tampoco existe un nivel de consumo seguro, reporta CBC. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria sugiere que la mayor parte de los microplásticos son excretados del cuerpo. No obstante, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ha expresado preocupación por la posibilidad de que algunas partículas fueran lo suficientemente pequeñas para entrar en el torrente sanguíneo y los órganos.
Tampoco está claro el origen del plástico detectado. Los científicos ignoran si ya estaba presente en el líquido o si el agua resultó contaminada durante el proceso de producción y embotellamiento.
La catedrática Sherri Mason, autora principal del estudio, ha señalado que, en el caso del agua, los consumidores pueden decidir no comprarla embotellada, pero alerta de que en el caso de otros productos muy a menudo no existen alternativas, ya que se venden únicamente envueltos en plástico. "Es manejable, ligero, cómodo y barato: eso hace que sea muy conveniente", ha dicho Mason. "Es muy difícil hacer que la gente se preocupe por las cosas que no puede ver", ha lamentado la científica.
Juan Paullier
BBC Mundo, Ciudad de México (@juanpaullier) Agua embotellada en México Por qué México es el país que más agua embotellada consume en el mundo México fue el año pasado el principal consumidor de agua embotellada en el mundo.
Los mexicanos son los que más agua embotellada consumen en el mundo.
En medio de una situación definida por expertos como de "estrés" o de "inseguridad" en el sector hídrico, el pobre servicio de agua potable que afecta al país impacta en los bolsillos de la sociedad.
Y el fenómeno representa una amenaza para el medio ambiente por el elevado consumo del plástico y el desecho que se genera.
En México hay un manejo inadecuado de los recursos hídricos y un servicio deficiente, advierten especialistas, quienes aseguran que el suministro suele ser insuficiente, irregular y de baja calidad.
El abastecimiento de agua se da por tres vías: la red de servicio público, la compra de agua embotellada (desde los 325 mililitros hasta los garrafones de 20 litros) y las pipas (camiones cisterna que suelen contener 10.000 litros).
Tres empresas concentran el 82% del mercado de agua embotellada en México: la francesa Danone y las estadounidenses Coca-Cola y PepsiCo.
La inmensa mayoría de los ciudadanos se ve forzada a complementar el servicio de agua que reciben del Estado.
Tres factores influyen en el elevado consumo de agua embotellada en el país, señala el Dr. Rául Pacheco-Vega, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
"La poca confiabilidad en los sistemas operadores de agua, el incremento del acceso y la conveniencia del agua embotellada y la falta de una estructura regulatoria que controla esta industria creciente", le dice a BBC Mundo.
Desconfianza
Según cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a fines de 2013 —últimos datos disponibles— la cobertura de agua potable a nivel nacional era de 92,3% (95,4% en zonas urbanas y 81,6% en zonas rurales).
Sin embargo, el escepticismo sobre la calidad del agua corriente es generalizado.
"Yo desconfío, imagino que no es potable", le dice a BBC Mundo Sonia, residente de la delegación de Iztapalapa, en el este de Ciudad de México.
En su hogar viven siete personas y cada semana debe comprar dos garrafones de 19 litros que le cuesta 13 pesos cada uno (US$0,80) y otro de 11 litros.
A mitad de semana debe rellenar al menos uno de los de mayor tamaño.
Según cifras de la Comisión Nacional del Agua, la cobertura de agua potable a nivel nacional es de 92,3%.
Más del 70% de las ventas de agua embotellada, ya sea en tiendas o a través del servicio directo al hogar, se da en estos garrafones, donde el litro se consigue por menos de 2 pesos.
Además, Sonia gasta alrededor de 100 pesos al mes para pagar la tarifa de agua potable que apenas usan en su vivienda para bañarse y lavar.
"Es un costo importante", se lamenta, "le pedí al propietario que no nos cobre eso, que es demasiado".
Es una situación que se repite en millones de hogares en el país.
Un costo para los hogares
De acuerdo a datos de la consultora Euromonitor International, México fue el año pasado el principal consumidor de agua embotellada en el mundo.
Cada mexicano tomó 163,5 litros.
Esa cifra sólo toma en cuenta las venta en supermercados, tiendas y almacenes, por lo que no incluye las compras en bares o restaurantes.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2011, todavía citado como referencia por los académicos que estudian el tema en el país, determinó que 81% de los mexicanos consume agua embotellada.
De esta forma, los hogares terminan desembolsando entre 5% y 10% de sus ingresos en agua embotellada.
El problema es más acuciante para los que menos tienen. Entre los pobres, ese gasto llega a representar el 20%.
El 70% de los mexicanos padece obesidad o sobrepeso.
El BID considera que hasta el 5% es un porcentaje que se enmarca dentro de lo esperado.
Aunque las cifras oficiales marquen que más de nueve de cada personas cuentan con agua potable, la realidad es otra.
Se estima que la mitad de los hogares tienen un suministro esporádico. Y los especialistas advierten sobre la gravedad del asunto.
"Estamos en una categoría que llamamos de estrés hídrico, quiere decir que cada vez hay menos agua y esta agua es de menor calidad", le dice a BBC Mundo Jorge Alberto Arriaga, coordinador del Observatorio Hídrico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Arriaga y su equipo han realizado encuestas entre la población y asegura que casi el 100% de la gente no confía en la calidad del agua.
"Como te la está dando el gobierno, y con el gobierno hay una gran desconfianza de entrada, tú le tienes desconfianza al agua que es producto de ese sistema", explica.
En algunos casos, cuenta, a la gente le llega un agua con color y sabor a cloro y aunque el líquido sea potable, al no estar acostumbrados, no lo toman.
El gran mercado
Todo ello resulta en un gran negocio para algunos.
Tres empresas concentran el 82% del mercado de agua embotellada en México: la francesa Danone y las estadounidenses Coca-Cola y PepsiCo.
"Los mexicanos gastan en la compra de agua embotellada el 70% de lo que se recauda por tarifas del servicio de agua", asegura Arriaga.
De acuerdo a una estimación de la revistaForbesdel año pasado, la ventas de agua embotellada de las principales empresas en México alcanzarán los US$13.000 millones en 2015.
Más del 80% de los mexicanos consumen agua embotellada.
Pero en total se calcula que hay unas 7.000 embotelladoras del producto, la gran mayoría pequeñas empresas e incluso algunas clandestinas, indica Pacheco-Vega, autor del estudio "Agua embotellada en México: de la privatización del suministro a la mercantilización de los recursos hídricos".
El consumo de agua embotellada aumentó 4% el año pasado, en parte a raíz de un nuevo impuesto a las bebidas azucaradas que elevó su precio en el marco del combate a la obesidad o sobrepeso que afecta al 70% de los mexicanos.
Aunque no existe ningún "estudio exhaustivo comparativo" entre la calidad del agua embotellada y la del grifo, los mexicanos siguen consumiéndola embotellada y en el país la calidad es "aproximadamente igual", señala Pacheco-Vega.
Sin embargo, el creciente mercado podría sufrir algún contratiempo a futuro.
"La fuerte publicidad mediática de filtros de agua (...) junto con otros factores, como la falta de poder adquisitivo de los consumidores, han afectado las ventas de agua embotellada", advirtió Euromonitor International en un informe de marzo pasado
"En tiempos económicos difíciles, los consumidores mexicanos piensan más detenidamente acerca de sus compras, especialmente en relación con productos que pueden ser 'preparados' en casa", agregó la consultora.
Una mercancía
El alto consumo del agua en esta variante también tiene su impacto en el medio ambiente.
Se calcula que diariamente el consumo de agua embotellada genera alrededor de 21 millones de botellas de plástico que son tiradas a la basura, asegura la organización Fan México - red de acción por el agua.
De esa cantidad de envases sólo se recicla el 20%.
Se calcula que diariamente el consumo de agua embotellada genera alrededor de 21 millones de botellas de plástico que son tiradas a la basura.
Desde el sector político se ha propuesto que las autoridades propicien una reducción en el consumo de agua embotellada mediante la instalación de sistema de purificación de agua en centros de trabajo, instituciones públicas y establecimientos de comida.
Y desde el gobierno ya se piensa en qué hacer en el futuro.
Conagua advirtió en su informe "Estadísticas del agua en México" del año pasado que para enfrentar la menor disponibilidad de agua en los próximos años "será necesario realizar acciones para reducir su demanda, a través del incremento en la eficiencia del uso del agua para riego y en los sistemas de distribución de agua en las ciudades".
Además, indicó el organismo, "deberán incrementarse significativamente los volúmenes de agua residual tratada y su reuso".
"Cada vez que tú compras una botella de agua estás haciendo que el agua se convierta en una mercancía y en algún momento no va a haber suficiente agua para todos porque todos quieren venderla y venderla al mejor postor", señala el ingeniero químico Pacheco-Vega.
El investigador considera que hay tres formas de hacerle frente al creciente consumo de agua embotellada.
Educar sobre la verdadera capacidad de los organismos que tratan el agua en el país, instalar sistemas de tratamientos caseros del líquido, es decir filtros, y cambiar los patrones de consumo individual.
"La gente", remata, "está empezando a ver el agua no como un derecho humano ni un recurso natural sino como una mercancía".