martes, 14 de julio de 2026

A 24 años de su muerte, el legado de Joaquín Balaguer sigue marcado por luces y sombras


A 24 años de su muerte, el legado de Joaquín Balaguer sigue marcado por luces y sombras

Santo Domingo, RD. 14 de julio de 2026.- A veinticuatro años del fallecimiento de Joaquín Balaguer, ocurrido el 14 de julio de 2002, su figura continúa ocupando un lugar central y controversial en la historia política dominicana. Seis veces presidente de la República, líder histórico del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y protagonista de momentos decisivos del siglo XX, Balaguer dejó una huella profunda en la vida institucional del país, aunque acompañada de fuertes cuestionamientos por denuncias de fraude electoral, persecución política y represión durante varios de sus gobiernos.

Balaguer falleció a los 96 años a causa de una insuficiencia cardíaca, cuando todavía conservaba una influencia significativa dentro del reformismo. En las elecciones presidenciales del año 2000, dos años antes de su muerte, volvió a ser candidato presidencial y obtuvo un 24.60 % de los votos, consolidando al PRSC como tercera fuerza política en ese momento. Esa participación fue considerada su última demostración de poder electoral y político.

Su trayectoria pública comenzó durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, período en el que ocupó diversas funciones gubernamentales. En 1960 llegó formalmente a la Presidencia de la República, en el tramo final del régimen trujillista. Tras la muerte de Trujillo en 1961 y luego de un período de exilio, regresó al país y fue electo presidente en 1966, en unas elecciones celebradas después de la Guerra de Abril de 1965 y la intervención militar estadounidense.

El primer ciclo de gobierno de Balaguer, conocido como “los doce años”, abarcó de 1966 a 1978. Durante ese período se impulsaron obras de infraestructura, políticas de desarrollo industrial, programas de vivienda y proyectos de reforma agraria. Sin embargo, también se registraron numerosas denuncias de persecución contra opositores, violaciones a derechos humanos y restricciones al ejercicio pleno de la democracia, señalamientos que han marcado la evaluación histórica de esa etapa.

Balaguer perdió el poder en 1978 frente a Antonio Guzmán Fernández, candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en un proceso que abrió paso a la alternancia democrática. Posteriormente fue derrotado nuevamente en 1982 por Salvador Jorge Blanco. No obstante, regresó a la Presidencia en 1986, beneficiado por divisiones internas del PRD y por el desgaste del gobierno perredeísta.

Su segundo gran ciclo de poder se extendió entre 1986 y 1996. En esos años, Balaguer volvió a ocupar el centro de la política nacional. Las elecciones de 1990 y 1994 estuvieron marcadas por estrechos márgenes de victoria y fuertes denuncias de fraude por parte de sus adversarios políticos, especialmente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del PRD. La crisis electoral de 1994 derivó en el denominado Pacto por la Democracia, mediante el cual se redujo su período presidencial a dos años y se reformó la Constitución para prohibir la reelección consecutiva e introducir la segunda vuelta electoral.

En 1996, Balaguer no fue candidato, pero desempeñó un papel decisivo al apoyar a Leonel Fernández y al PLD en la segunda vuelta electoral frente a José Francisco Peña Gómez, del PRD. Ese respaldo, conocido como el “Frente Patriótico”, modificó el escenario electoral y contribuyó al triunfo de Fernández. Cuatro años después, en 2000, Balaguer volvió a competir como candidato presidencial del PRSC, aunque sin posibilidades reales de retornar al poder.

Tras su muerte, el Partido Reformista Social Cristiano no logró construir un liderazgo con la misma fuerza electoral. Eduardo Estrella en 2004 y Amable Aristy Castro en 2008 fueron los últimos candidatos presidenciales propios del partido con presencia significativa, aunque ninguno alcanzó los niveles históricos obtenidos por Balaguer. Desde 2012, el PRSC ha optado mayormente por respaldar candidaturas de otras organizaciones políticas.

El legado de Joaquín Balaguer permanece dividido. Para sus simpatizantes, fue un estadista austero, constructor de obras públicas y defensor del orden institucional en momentos de alta tensión política. Para sus críticos, representa una etapa de autoritarismo, control político, denuncias de represión y procesos electorales cuestionados. Esa dualidad explica por qué, más de dos décadas después de su muerte, su nombre sigue generando debates intensos en la sociedad dominicana.

A 24 años de su fallecimiento, Balaguer continúa siendo una figura difícil de encasillar. Su influencia política, su prolongada permanencia en el poder y las controversias que rodearon sus gobiernos lo mantienen como uno de los personajes más estudiados, discutidos y polarizantes de la historia contemporánea de la República Dominicana.

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https://listindiario.com/la-republica/politica/20260714/24-anos-reformistas-aun-buscan-sustituira-balaguer_913786.html LEGADO DIVIDIDO 24 años después, los reformistas aún buscan quien sustituirá a Balaguer Al momento de su fallecimiento, Balaguer era una de las figuras más veneradas por la población dominicana; sin embargo, las acusaciones de fraude y los señalamientos de persecución y represión política lo convierten, de la misma forma, en una de las más repudiadas durante sus 24 años como Presidente de la República.

El fenecido expresidente Joaquín Balaguer (1906-2002) fue una figura central y controversial en la historia política de la República Dominicana.

  Javier FloresSanto Domingo, RD 14/07/2026 00:00 | Actualizado a 14/07/2026 00:00 El 14 de julio de 2002, a la edad de 96 años, Joaquín Balaguer fallecería en su casa fruto de una insuficiencia cardiaca. Aun acercándose a los 100 años de edad, Balaguer continuaba siendo el líder indiscutible del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y tan reciente como en las elecciones presidenciales del 2000 consolidó al partido rojo como tercera fuerza política al alcanzar un 24.60%, quedando solo un 0.34 detrás de Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Esos comicios del 2000 fue la última demostración de poder de Balaguer tanto dentro del reformismo como en el ámbito político nacional; entre 1966 y ese año 2000, el seis veces presidente de la República fue el candidato de parte del Partido Reformista en todas las elecciones realizadas en ese periodo (1966, 1970, 1974, 1978, 1982, 1986, 1990, 1994 y 2000), a excepción del torneo de 1996.

¿Cómo se convirtió en el líder reformista? El hijo de Joaquín Balaguer Lespier y Carmen Cecilia Ricardo comenzó su carrera política dentro del entonces Partido Dominicano y bajo el manto del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Durante los 30 años del régimen, el nacido en el primer día de septiembre de 1906 en Santiago de los Caballeros ocupó varios puestos dentro del gabinete gubernamental, llegando, incluso, a “ocupar” el título de Presidente de la República en 1960 como uno de los jefes de Estado que eran “puestos” por el dictador en búsqueda de “legitimar” su régimen.

Foto de archivo de Joaquín Balaguer

Tras la muerte del tirano en mayo de 1961, al igual que la gran mayoría de los rostros que acompañaron al “jefe”, el mismo fue exiliado hacia los Estados Unidos. Balaguer retornaría al país justo después de que culminara la intervención norteamericana y el país preparándose para las elecciones presidenciales de 1966, el mismo fue postulado como se enfrentaría a Juan Bosch y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien ganó los comicios de 1962 pero fue derrocado solo meses después.

Los 12 años Tanto Bosch como los dirigentes del PRD alegaron recibir “constantes amenazas”, por lo que su campaña electoral se vio reducida a alocuciones y discursos radiales su campaña electoral por las “constantes amenazas”. Con esas circunstancias, Balaguer y los reformistas ganaron las elecciones el 57.66% de los votos a su favor contra un 39.04% obtenido por Bosch. En esos primeros cuatro, de los denominados 12 años, las denuncias de represión y persecución política contra los adversarios de Balaguer se comenzaron a acentuar y debido a esto, Bosch decidió que ni él ni el PRD participarían en las elecciones de 1970, debido a que “no existían las condiciones de llevar a cabo unas elecciones democráticas”. Con la Constitución de la Republica en la mano, el presidente Balaguer presta juramento para un nuevo periodo presidencial ante la Asamblea Nacional.

Con la Constitución de la Republica en la mano, el presidente Balaguer presta juramento para un nuevo periodo presidencial ante la Asamblea Nacional.Listín Diario/ García Valoy

La oposición a los reformistas vino de la mano de Francisco Lora, quien a pesar de ser el vicepresidente de Balaguer durante ese primer mandato se postuló como el candidato presidencial del Movimiento de Integración Democrática (MIDA), partido fundado por él tras “descontentos” con los reformistas y el propio Presidente de la República. En esas elecciones presidenciales, Balaguer y los colorados volverían a ganar la Presidencia de la República con 57.11% de los votos dejando en un lejano segundo lugar a Lora y el MIDA, quienes apenas alcanzaron un 20.37% de los sufragios emitidos. Durante el siguiente cuatreño, mientras desde el Gobierno se “enfocaban” en impulsar leyes para una reforma agraria y otra para estimular el desarrollo de la industria y fortalecimiento de las zonas francas, las denuncias de represión, violación de derechos se continuaron acentuando llegando al punto de que para las elecciones de 1974, la coalición de partidos que buscaba integrar el denominado “Acuerdo de Santiago”, entre ellos el PRD, el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), un naciente PLD y otro, se abstuvo de participar citando que “no existían las condiciones democráticas necesarias”, según los reportes periodísticos de la época.

El presidente del Senado, Adriano Uribe Silva coloca la banda presidencial a Joaquín Balaguer.

El presidente del Senado, Adriano Uribe Silva coloca la banda presidencial a Joaquín Balaguer.Listín Diario

Las circunstancias dieron como resultado que Balaguer y los reformistas alcanzaran un 84.67%, siendo el máximo alcanzado por un candidato presidencial desde la caída de la dictadura de Trujillo a la fecha. Su único contrincante fue Luis Homero Lajara Burgos, del Partido Demócrata Popular (PDP).

El fin de los 12 años La primera derrota electoral de Balaguer llegaría en 1978 de la mano de Antonio Guzmán Fernández y el PRD. Guzmán Fernández sacó un 52.36% de los votos emitidos, mientras que el entonces saliente mandatario saldría con un segundo lugar y un 42.96%.

Traspaso de mando del extinto presidente Joaquín Balaguer al nuevo presidente electo, Antonio Guzmán, en el año 1978.

Traspaso de mando del extinto presidente Joaquín Balaguer al nuevo presidente electo, Antonio Guzmán, en el año 1978.Archivo Listín Diario

El PRD continuaría su buen ritmo, a pesar del suicidio de Guzmán Fernández y Salvador Jorge Blanco derrotaría también a un Balaguer que quedó terminó con un 39.20%, frente a un 46.70% del partido blanco.

10 años más Aprovechando la división del PRD en varias facciones, y el rechazo a la gestión de Gobierno de Jorge Blanco, los dominicanos volverían a elegir a Balaguer quien en unas cerradas elecciones terminó con 41.55% a su favor frente a un 39.49% obtenido por Jacobo Majluta y los perredeistas. El presidente saliente, Salvador Jorge Blanco felicita al presidente entrante, Joaquín Balaguer.

El presidente saliente, Salvador Jorge Blanco felicita al presidente entrante, Joaquín Balaguer.Listín Diario

Con su retorno a la cabeza del Poder Ejecutivo, las denuncias de abuso de poder volvieron a aparecer. Para las elecciones de 1990, a las cuales Balaguer se volvería a presentar como el candidato presidencial de los reformistas, los reportes periodísticos de la época indicaban que Bosch, quien se presentó como candidato presidencial del PLD denunció, señaló que se realizó un “fraude colosal” en su contra. Los reformistas alcanzaron un 35.05%, mientras que Bosch se quedó con un 33.79%, una distancia de solo 25,000 votos entre ambos. Con el país aun resistiendo los efectos de la crisis postelectoral, la República Dominicana se preparaba para las elecciones presidenciales de 1994 en donde un PRD encabezado por Peña Gómez eran los “favoritos” para ganar. Sin embargo, los resultados finales arrojaron otra cerrada victoria para Balaguer con un 42.29 % y 1,275,460 votos, aventajando solo por 22,281 a Peña Gómez quien se quedó con 1,253,179 sufragios a su favor y un 41.55%.

El presidente Joaquín Balaguer junto al vicepresidente, Carlos MoralesTroncoso.

El presidente Joaquín Balaguer junto al vicepresidente, Carlos Morales Troncoso.Listín Diario/ Napoleón Leraux

Pacto por la democracia Las acusaciones de fraude y el reclamo de la población dejaron al país al borde de otra “guerra civil” y en búsqueda de evadir esa situación tanto Balaguer como Peña Gómez se sentaron en la mesa de diálogo para trabajar en un acuerdo para alivianar la tensión nacional. Balaguer propuso continuar en la presidencia por los dos años siguientes, mientras que Peña Gómez sería designado vicepresidente y lo reemplazaría en 1996. De su lado, el líder del PRD en su contra oferta le daba la potestad a Balaguer para que gobernara por dos años y que después debía abandonar entonces la presidencia para permitir nuevas elecciones libres que estarían organizadas bajo una nueva Junta Central Electoral (JCE), sujeta a una nueva ley electoral, con estrictos controles y bajo supervisión internacional. Posteriormente, se realizó una modificación a la Constitución en donde se estableció que la reelección presidencial para un segundo término consecutivo quedaría prohibida. Y que para que resulte electo un presidente, un candidato debería obtener una votación de 45 por ciento más un voto. Si este no era el caso, tendría que realizarse una segunda vuelta. Balaguer aceptó el trato pero luego de una negociación con el PLD, el límite para obtener una victoria se aumentó a un 50 % + 1.

José Francisco Pena Gómez y Joaquín Balaguer en la firma del Pacto por la democracia

José Francisco Pena Gómez y Joaquín Balaguer en la firma del Pacto por la democraciaArchivo / Listín Diario

Los últimos pasos Como consecuencia de ese pacto, Balaguer no se presentaría como candidato presidencial en las elecciones de 1996, y Jacinto Peynado, quien fuera su vicepresidente en su último periodo, lo sustituiría en la boleta. Con Bosch cediendo la candidatura del PLD a Leonel Fernández y Balaguer ausente durante toda la campaña electoral, colocaban a Peña Gómez como el candidato a vencer. Los resultados de los comicios del 16 de mayo fueron los esperados, el PRD y Peña Gómez encabezaron las votaciones al obtener un 45.94%, aventajando por siente puntos porcentuales a Fernández y el PLD quienes sacaron un 38.93% de los votos. Peynado y el PRSC fueron víctimas del ausentismo de Balaguer, y apenas sacaron un 15%, siendo el porcentaje más bajo en su historia partidaria hasta ese momento. A pesar de esos resultados, Peña Gómez y Leonel irían a una segunda vuelta electoral debido a las nuevas estipulaciones establecidas en la entonces nueva Constitución. Balaguer volvería al escaparate público para apoyar a Fernández y en un acto multitudinario, con Bosch y el líder reformista sentados a un lado del otro, se anunció la firma del denominado “Frente Patriótico”.
Con los comicios de 1996 termina el antagonismo del PRSC y el PLD, con la conformación de un Frente Patriótico que presentó a Leonel Fernández como el candidato presidencial para enfrentarse, en una segunda vuelta electoral, a José Francisco Peña Gómez, candidato del PRD.

Con los comicios de 1996 termina el antagonismo del PRSC y el PLD, con la conformación de un Frente Patriótico que presentó a Leonel Fernández como el candidato presidencial para enfrentarse, en una segunda vuelta electoral, a José Francisco Peña Gómez, candidato del PRD.

"El camino malo está cerrado… cerrado definitivamente a la maldad y a la demagogia y abierto de par en par al patriotismo dominicano", fue la oración pronunciada por Balaguer al momento de levantarle las manos a Bosch y Fernández y sellando la alianza. El “Frente Patriótico” de inmediato en embarco en una campaña agresiva en contra de Peña Gómez, en donde le cuestionaron su dominicanidad. La estrategia funcionó y Fernández sobrepasó la ventaja que tenía en su contra para derrotar a Peña Gómez. Ese domingo 30, el PLD ganó una cerrada segunda vuelta, al obtener un millón 466,382 votos, contra un millón 394,641 sufragios del PRD. Volvería para las citadas elecciones del 2000 como candidato presidencial y su 24.60% lograron dividir el voto lo suficiente como para que Hipólito Mejía y el PRD sacaran 49.87%, indicando que se debería celebrar una segunda vuelta entre Mejía y Medina. Medina iría en búsqueda del apoyo de Balaguer y los reformistas, sin embargo, estos se negarían apoyar una nueva vez al PLD debido a que alegaron que los peledeístas no cumplieron con su parte del acuerdo logrado en 1996. La negativa llevo a Medina a reconocer la victoria de Mejía, lo que permitió que no se llevara a cabo una segunda vuelta electoral.

Un legado dividido Al momento de su fallecimiento, Balaguer era una de las figuras más veneradas por la población dominicana; sin embargo, las acusaciones de fraude y los señalamientos de persecución y represión política lo convierten, de la misma forma, en una de las más repudiadas durante sus 24 años como Presidente de la República. Funeral de Estado al expresidente Joaquín Balaguer, fallecido el 14 de julio de 2002.
Funeral de Estado al expresidente Joaquín Balaguer, fallecido el 14 de julio de 2002.

Funeral de Estado al expresidente Joaquín Balaguer, fallecido el 14 de julio de 2002.

De Balaguer… a Alofoke Tras el fallecimiento de Balaguer, el PRSC llevó a Eduardo Estrella (2004) y Amable Aristy (2008) como sus candidatos presidenciales en las próximas dos elecciones con ninguno sobrepasando el umbral del 10% votos. Con esos resultados en mente, desde las elecciones de 2012 a la fecha, el PRSC ha optado por utilizar su casilla electoral para apoyar a candidatos de otros partidos incluyendo a Medina, Luis Abinader (2016 y 2024) y Fernández (2020). Con Aristy Castro siendo el último candidato presidencial propio del PRSC, las autoridades del partido rojo se encuentran evaluando presentar a alguien fuera del ámbito político actual, como la persona que encabece su propuesta en el torneo electoral del 2028. Esa posición ha llevado a que el debate gire en torno a si Santiago Matías, empresario e influencer conocido como Alofoke, aceptará la nominación presidencial de ese partido.
Imagen tomada de una captura de pantalla de un audiovisual del PRSC en X

Imagen tomada de una captura de pantalla de un audiovisual del PRSC en XFuente Externa

Alofoke ha señalado en varias ocasiones que se encuentra sopesando la idea de presentarse como candidato presidencial de los reformistas, mientras que estos han defendido la posibilidad de la idea indicando que cualquiera que cumpla con los requisitos establecidos en la Constitución de la República.

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