martes, 14 de julio de 2026

Promipyme entrega RD$100 millones en financiamiento a microempresarios de Río San Juan


Promipyme entrega RD$100 millones en financiamiento a microempresarios de Río San Juan

María Trinidad Sánchez, R.D., 14 de julio de 2026.– El Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) entregó este jueves RD$100 millones de pesos a 400 microempresarios destinados a fortalecer las actividades productivas de microempresarios del municipio de Río San Juan.

La jornada fue encabezada por el director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara.

Durante las palabras centrales del acto, Gómez Mazara expresó su satisfacción por el trabajo que realiza su equipo de colaboradores de la institución destacando que trabajan con miras al  fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Asimismo, resaltó el potencial económico y productivo del municipio de Río San Juan, así como la importancia de continuar acercando oportunidades de financiamiento a los emprendedores y pequeños empresarios, con el propósito de impulsar el desarrollo local y mejorar la calidad de vida de las familias.

El director general recordó que el 64 por ciento de estos préstamos son destinados a mujeres. Durante su intervención, Fabricio Gómez Mazara, destacó la capacidad del Gobierno del presidente Luis Abinader para mantener la estabilidad económica y el crecimiento del país, aun en medio de un complejo escenario internacional.

Gómez Mazara recordó que la actual gestión asumió el Gobierno en 2020 en un contexto marcado por la incertidumbre provocada por la pandemia del COVID-19 y señaló que, desde entonces, la economía dominicana ha enfrentado importantes desafíos externos, como el impacto del aumento de los precios del petróleo y las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania.

No obstante, afirmó que, bajo el liderazgo del presidente Abinader, la República Dominicana ha logrado mantener el crecimiento económico, generar empleos y reducir los niveles de pobreza.

"Es fácil administrar la economía cuando todo marcha bien; lo verdaderamente difícil es sostener el crecimiento en medio de crisis internacionales. Ese ha sido uno de los principales logros del presidente Luis Abinader", expresó Gómez Mazara.


Las palabras de bienvenida fueron expresadas por el alcalde minimal Lenin Melo, quien agradeció la presencia del director general Fabricio Gómez Mazara valorando esta entrega como una oportunidad para dinamizar la economía local.

Las palabras de agradecimiento en nombre de los prestatarios la ofreció Laura Acosta.

COMENTARIO EDITORIAL

Promipyme y Río San Juan: crédito productivo donde el Estado se convierte en oportunidad

La entrega de RD$100 millones a 400 microempresarios de Río San Juan expresa una visión de desarrollo que conecta estabilidad macroeconómica, inclusión financiera, equidad de género y crecimiento territorial, llevando el respaldo del Estado hasta las manos de quienes producen, emprenden y sostienen la economía real.

Por Luis Orlando Díaz Vólquez
#GuasábaraEditor

La entrega de RD$100 millones en financiamiento a 400 microempresarios del municipio de Río San Juan, realizada por el Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme), no debe observarse únicamente como un acto administrativo de colocación de recursos. Tiene una lectura mucho más profunda: representa una apuesta concreta por la economía real, por la productividad local y por aquellos hombres y mujeres que, desde pequeños negocios, talleres, comercios, servicios, emprendimientos familiares y actividades informales en proceso de crecimiento, sostienen una parte esencial del tejido económico dominicano.

En territorios como Río San Juan, donde el potencial turístico, comercial, agrícola, pesquero y de servicios convive con limitaciones históricas de acceso al crédito, una intervención financiera de esta naturaleza puede significar mucho más que capital de trabajo. Puede representar la posibilidad de comprar equipos, ampliar inventarios, formalizar operaciones, generar empleos, mejorar ingresos y elevar la calidad de vida de familias enteras. Cuando el crédito llega a tiempo, con sentido social y vocación productiva, deja de ser una cifra para convertirse en oportunidad.

Esta entrega no es un hecho aislado ni una jornada financiera desconectada de la política pública nacional. Forma parte de las ejecutorias del Poder Ejecutivo orientadas a fortalecer las mipymes como columna vertebral del empleo, la producción y la movilidad social en la República Dominicana. Bajo la gestión del presidente Luis Abinader, el crédito productivo se ha convertido en una herramienta de inclusión económica, desarrollo territorial y resiliencia frente a las crisis internacionales. En ese marco, Promipyme actúa como brazo operativo de una política de Estado que busca acercar oportunidades a los pequeños negocios, impulsar la formalización, respaldar a las mujeres emprendedoras y convertir el crecimiento macroeconómico en bienestar tangible para las comunidades. En Río San Juan, esos RD$100 millones no solo representan financiamiento: representan la presencia concreta del Estado donde la gente trabaja, emprende y construye futuro.

La presencia del director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara, encabezando esta jornada, envía también un mensaje institucional relevante: el desarrollo no puede concentrarse en los grandes centros urbanos ni limitarse a los polos tradicionales de inversión. La República Dominicana necesita una política económica territorialmente equilibrada, capaz de mirar hacia municipios con vocación productiva, con talento emprendedor y con comunidades dispuestas a crecer si cuentan con las herramientas adecuadas. Río San Juan, por su ubicación, su riqueza natural y su capacidad humana, merece ser visto como un espacio de expansión económica con identidad propia.

Uno de los datos más significativos de esta entrega es que el 64 % de los préstamos están destinados a mujeres. Ese elemento no es menor. En la microempresa dominicana, las mujeres representan una fuerza productiva de enorme impacto social. Muchas lideran negocios desde sus hogares, sostienen economías familiares, financian la educación de sus hijos y articulan redes comunitarias de supervivencia y progreso. Apoyarlas no es solo una decisión financiera; es una política de inclusión, equidad y justicia económica. Donde una mujer emprendedora recibe respaldo, suele fortalecerse una familia completa.

Promipyme, en ese sentido, cumple una función que va más allá del crédito. Actúa como puente entre el Estado y una población productiva que con frecuencia queda fuera del sistema bancario tradicional. Para miles de microempresarios, acceder a financiamiento formal no es fácil: faltan garantías, historial crediticio, formalización documental o acompañamiento técnico. Por eso, instituciones como Promipyme tienen un valor estratégico: acercan recursos a quienes tienen voluntad de producir, pero necesitan una mano institucional para crecer.

Durante el acto, Fabricio Gómez Mazara recordó los desafíos enfrentados por la economía dominicana desde 2020: la pandemia del COVID-19, el encarecimiento del petróleo, los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania y un entorno internacional marcado por tensiones e incertidumbres. Su planteamiento apunta a una verdad económica fundamental: gobernar en tiempos de estabilidad es una cosa; sostener el crecimiento, proteger empleos y reducir pobreza en medio de crisis globales es una tarea mucho más compleja. La resiliencia de la economía dominicana ha sido puesta a prueba, y el fortalecimiento de las mipymes forma parte esencial de esa respuesta.

En esa perspectiva, el crédito productivo debe entenderse como una política pública de alto retorno social. Cada préstamo bien colocado puede convertirse en empleo, consumo local, pago a suplidores, circulación monetaria y estabilidad familiar. En municipios con economías de escala limitada, una inyección de RD$100 millones tiene capacidad de mover negocios, activar cadenas de valor y fortalecer la confianza de quienes apuestan por quedarse, producir y prosperar en su propia comunidad.

Sin embargo, financiar no basta. El crédito debe ir acompañado de responsabilidad, capacitación y seguimiento. Cada microempresario que recibe apoyo necesita herramientas para usar el capital con eficiencia, mejorar su modelo de negocio, administrar costos, cumplir compromisos y abrirse paso en mercados cada vez más competitivos. La sostenibilidad de este esfuerzo dependerá no solo de la entrega de recursos, sino también del acompañamiento posterior, de la educación financiera y de la capacidad institucional para medir resultados concretos en la vida económica del territorio.

La valoración del alcalde Lenin Melo, al agradecer la presencia de Promipyme y destacar esta entrega como una oportunidad para dinamizar la economía local, subraya otro aspecto importante: el desarrollo requiere articulación entre el Gobierno central, las instituciones de apoyo productivo, los gobiernos municipales y las comunidades beneficiarias. Ninguna política pública prospera plenamente si opera de espaldas al territorio. Cuando las autoridades locales identifican necesidades y las instituciones nacionales responden con acciones concretas, se abre una ruta más efectiva para transformar realidades.

También resulta relevante la voz de los prestatarios, representada por Laura Acosta en las palabras de agradecimiento. Detrás de cada beneficiario hay una historia de esfuerzo, sacrificio y esperanza. Hay madres emprendedoras, jóvenes con iniciativas, comerciantes que buscan expandirse, productores que necesitan capital y familias que sueñan con estabilidad. La economía no se mide únicamente en indicadores macroeconómicos; también se mide en el rostro de quienes reciben una oportunidad y deciden convertirla en trabajo digno.

La entrega de estos recursos en Río San Juan confirma que las mipymes no son un sector marginal, sino una columna vertebral de la economía nacional. Son generadoras de empleo, dinamizadoras del comercio, constructoras de movilidad social y espacios donde se expresa el talento emprendedor dominicano. Apoyarlas es apostar por un modelo de desarrollo más incluyente, menos concentrado y más cercano a la vida cotidiana de la gente.

En tiempos en que el país discute cómo crecer con mayor equidad, cómo distribuir mejor las oportunidades y cómo fortalecer la productividad nacional, iniciativas como esta adquieren una dimensión estratégica. El desafío no está solo en entregar financiamiento, sino en convertir cada peso prestado en crecimiento sostenible, formalización progresiva, innovación, empleo y bienestar. Ese debe ser el verdadero indicador de éxito.

Promipyme ha puesto en Río San Juan una señal clara: el desarrollo también se construye desde los pequeños negocios, desde las comunidades costeras, desde los municipios con vocación productiva y desde las manos trabajadoras que todos los días abren una puerta, levantan una persiana, preparan un servicio, venden un producto o sostienen un emprendimiento.

Porque una nación no avanza únicamente por sus grandes inversiones. También avanza cuando una microempresaria puede ampliar su negocio, cuando un joven emprendedor recibe apoyo, cuando una familia mejora sus ingresos y cuando un municipio siente que el Estado no lo mira desde lejos, sino que llega con respuestas concretas.

Ahí radica la profundidad de esta jornada en Río San Juan: no en el acto protocolar, sino en su significado humano, económico y territorial. RD$100 millones pueden ser una cifra importante; pero, en manos de 400 microempresarios con voluntad de trabajo, pueden convertirse en 400 historias de progreso, dignidad y esperanza.


 

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