lunes, 16 de febrero de 2026

Editorial | La Aduana en el terreno: cuando la autoridad de frontera se convierte en política de desarrollo


Editorial | La Aduana en el terreno: cuando la autoridad de frontera se convierte en política de desarrollo

Hay gestos institucionales que, por repetidos, corren el riesgo de ser subestimados; sin embargo, en la administración pública moderna, la presencia del liderazgo en el terreno no es un acto de protocolo, sino una señal de gobernanza. Que el director general de Aduanas, Nelson Arroyo, sostenga encuentros con el personal en Santiago y Puerto Plata y recorra espacios productivos vinculados al comercio exterior debe leerse como una apuesta por alinear cultura, control y servicio en la primera línea de la frontera económica. Y esto adquiere mayor significado cuando, al asumir la DGA, Arroyo colocó como prioridades el fortalecimiento institucional, el incremento de la recaudación y la facilitación del comercio exterior, insistiendo además en una transición ordenada, sin sobresaltos, con continuidad técnica. 

La razón de fondo es simple: la Aduana no es un edificio; es un sistema vivo. La Dirección General de Aduanas se define como autoridad nacional de frontera, con responsabilidades que exceden la recaudación para tocar la seguridad del Estado y la protección de la población, mientras facilita el comercio lícito. Esa doble condición —facilitar y controlar— obliga a un equilibrio delicado: si el control se vuelve fricción, la economía pierde competitividad; si la facilitación se vuelve permisividad, la frontera se vulnera. En esa tensión se juegan reputación país, costos logísticos y confianza internacional. 

1) El terreno como aula: supervisar es aprender el proceso real

El mayor error de muchas instituciones es creer que la norma escrita describe la operación real. En comercio exterior, la verdad operativa está en los flujos, en los patios, en los almacenes, en la coordinación cotidiana entre actores públicos y privados. Por eso, una visita que observe procesos y dinámicas de trabajo puede ser el inicio de un cambio: identificar cuellos de botella, armonizar criterios y elevar estándares de servicio. La DGA ha sostenido una línea de modernización vinculada a automatización y mejora de servicios, precisamente para reducir discrecionalidad y aumentar eficiencia. Pero esa modernización solo cuaja cuando el liderazgo contrasta el “diseño” con la práctica y convierte hallazgos en correcciones medibles. 

2) Puerto Plata: la zona franca como prueba de madurez institucional

Puerto Plata condensa un elemento clave del modelo dominicano: producción para exportación con impacto local. La Zona Franca Industrial de Puerto Plata se promueve como una plataforma con ubicación estratégica —cercana al muelle y al aeropuerto—, un dato que no es ornamental: es una ventaja competitiva que exige una Aduana igualmente moderna y coordinada. Reportes locales han señalado que el parque industrial ha alcanzado alrededor de 1,315 empleos directos y se proyecta expansión con nuevas naves, lo que sugiere un ecosistema productivo en crecimiento que depende de previsibilidad logística. Cuando la Aduana acompaña ese entorno, no solo “controla”: protege empleo, asegura divisas y refuerza la confianza que sostiene contratos y mercados. 

3) La competitividad no se declama: se mide (y se publica)

Un país compite con indicadores, no con intenciones. En Aduanas, los indicadores decisivos son conocidos: tiempos de despacho, nivel de digitalización, trazabilidad, selectividad basada en riesgo, resultados de control posterior, satisfacción del usuario. La DGA ha divulgado esfuerzos para automatizar servicios y transparentar trámites, lo que permite avanzar hacia una gestión menos manual y más verificable. Pero el salto cualitativo —el que transforma confianza en inversión— ocurre cuando esos avances se traducen en tableros de desempeño y compromisos verificables. Una institución que aspira a modernidad debe poder responder, con datos, a tres preguntas simples: ¿qué mejoró?, ¿cuánto?, ¿en qué plazo? 

4) Seguridad sin fricción: el control inteligente como nuevo estándar

El control efectivo no significa revisar más, sino revisar mejor. La frontera moderna opera con gestión de riesgos, tecnología no intrusiva, auditoría posterior, cooperación interinstitucional y trazabilidad digital. La DGA ha destacado avances tecnológicos y automatización, elementos necesarios para reducir espacios de discrecionalidad y reforzar controles sin castigar al operador cumplidor. En un régimen como el de zonas francas, donde el volumen y la frecuencia son altos, el enfoque correcto es el control selectivo: proteger la cadena logística sin convertir la eficiencia en víctima colateral. Ese equilibrio, cuando se logra, se convierte en reputación exportadora. 

5) El factor humano: la Aduana es tan fuerte como su cultura

Ninguna tecnología sustituye la ética operativa. Un sistema puede ser digital y, aun así, fallar si no hay estándares de conducta, claridad de roles, capacitación y liderazgo cercano. Que el director general sostenga encuentros con el personal en la región norte apunta a una idea fundamental: la reforma institucional se sostiene en cohesión interna. En su toma de posesión, Arroyo pidió enfoque en el trabajo, consenso y una transición sin traumas, lo cual sugiere una visión que prioriza estabilidad organizacional y resultados por encima de sobresaltos administrativos. La institucionalidad se consolida cuando el personal entiende la misión, conoce los límites, se siente parte de una visión y rinde cuentas con métricas claras.

6) Zonas francas en clave país: divisas, empleo y reputación internacional

El debate adquiere dimensión nacional cuando se observa el peso del sector. Informaciones divulgadas sobre el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) han señalado que en 2025 el sector habría alcanzado exportaciones récord (USD 14,645 millones) y alrededor de 200 mil empleos directos, además de nuevas aprobaciones e inversiones para 2026. En un contexto así, Aduanas es un “sistema circulatorio” de la economía: su eficiencia impacta el costo país y su firmeza impacta la confianza de socios comerciales. Por eso, el fortalecimiento aduanero no es un tema administrativo; es un tema de competitividad nacional. 

7) De la visita al método: lo que debe quedar instalado

Si la presencia institucional se queda en una fotografía, su valor es efímero. Si se convierte en método, su valor es estructural. Por eso, el recorrido por una zona franca debería desembocar en acciones concretas: una mesa técnica de seguimiento, metas de tiempos de despacho, protocolos de coordinación, agenda de capacitación conjunta y un plan de control posterior basado en riesgo. La DGA ya cuenta con una orientación hacia modernización y servicios en línea; el reto es convertir esa base en gobernanza visible para el usuario y el exportador. Del mismo modo, en Puerto Plata —donde se reportan niveles de empleo relevantes y proyección de expansión industrial— la coordinación Aduanas–zona franca debe evolucionar como práctica permanente, no como evento ocasional. 

Conclusión: la Aduana como Estado en movimiento

En una economía abierta, la frontera es un punto de creación de valor, no solo de control. La Aduana moderna es la que facilita el comercio lícito con tiempos predecibles y, al mismo tiempo, eleva la barrera contra el ilícito con inteligencia y trazabilidad. La definición institucional de la DGA como autoridad de frontera, con responsabilidades amplias, obliga a ese estándar. Y el énfasis del nuevo liderazgo en fortalecer la institución y facilitar el comercio exterior apunta a una ruta que debe ser evaluada por resultados: eficiencia medible, transparencia verificable y seguridad operativa sostenida. [twitter.com], [findglocal.com] [laverdad.com.do], [cnzfe.gob.do]

Si algo debe quedarnos claro es esto: cuando la Aduana se acerca a la zona franca, el Estado se acerca al empleo; cuando la Aduana mejora sus procesos, el país reduce su costo logístico; cuando la Aduana blinda su integridad, la marca-país gana confianza. En ese triángulo —empleo, competitividad, confianza— se decide una parte esencial del futuro exportador dominicano. 


Firma

Luis Orlando Díaz Vólquez
Articulista


Supervisión en territorio: cuando la Aduana mira la Zona Franca a los ojos

La visita del director general de Aduanas, Nelson Arroyo, a la Corporación Zona Franca Industrial de Puerto Plata no debe leerse como una simple jornada protocolar. En un Estado que busca consolidar su competitividad logística, la presencia del liderazgo en el terreno es un mensaje operativo: la Aduana no se administra únicamente desde escritorios; se gestiona en los muelles, en los patios, en los almacenes y en los puntos donde la eficiencia se mide en minutos y la seguridad en riesgos mitigados. En ese sentido, los encuentros sostenidos por Arroyo con personal de la institución en la región norte —incluyendo Santiago y Puerto Plata— apuntan a una lógica de conducción que intenta alinear visión, cultura y ejecución.

La Aduana como autoridad de frontera: más allá de recaudar

La Dirección General de Aduanas (DGA) es, por definición, autoridad nacional de frontera; su misión trasciende el rol recaudador para resguardar seguridad del Estado y facilitar el comercio. Ese doble mandato (facilitación + control) suele ser el gran dilema de cualquier administración aduanera moderna: si se endurece sin inteligencia, se frena la economía; si se facilita sin controles, se abren brechas para el ilícito. El enfoque correcto es la combinación: control selectivo, tecnología, gestión de riesgo y transparencia para proteger la cadena logística sin castigar al operador cumplidor.

El valor de “caminar” los procesos: cultura institucional y cumplimiento

En la narrativa institucional difundida sobre el recorrido, se enfatiza la observación de áreas operativas clave, procesos, equipos tecnológicos y dinámicas de trabajo, junto con un compromiso reiterado con transparencia, mejora continua y lucha contra los ilícitos aduaneros. Ese énfasis es relevante porque coloca el debate donde debe estar: en el cómo se ejecuta la política pública. Una Aduana moderna no solo dicta normas: estandariza procesos, mide desempeño y audita resultados. Y, sobre todo, promueve una cultura donde el cumplimiento no depende de la voluntad individual sino de sistemas, trazabilidad y supervisión. 

Zonas francas: el músculo exportador que exige una Aduana de precisión

Puerto Plata no es un escenario menor. La Zona Franca Industrial de esa provincia se presenta como un nodo con ventajas logísticas (cercanía al muelle y al aeropuerto) y una vocación clara: atraer inversión y producir para exportación. Esa ubicación estratégica obliga a que la Aduana actúe como facilitador inteligente: despacho ágil, sí, pero con controles que impidan que la velocidad se convierta en vulnerabilidad. De hecho, el parque industrial se describe como situado a minutos del muelle y del aeropuerto, lo que subraya la importancia de una coordinación aduanera eficiente para sostener el flujo de mercancías. 

Y el impacto económico no es abstracto. Reportes locales han estimado que el parque industrial de Puerto Plata genera más de 1,300 empleos directos y opera con alta ocupación, con proyecciones de expansión. Si la zona franca crece, el Estado necesita que su Aduana crezca en la misma dirección: más capacidad de servicio, mejores tiempos, más control posterior, más interoperabilidad tecnológica y, sobre todo, previsibilidad para el exportador. 

La nueva gestión y su “contrato” con el país: eficiencia + facilitación

Al asumir, Nelson Arroyo planteó prioridades claras: fortalecimiento institucional, mejora del sistema de recaudación y una agenda explícita de facilitar aún más el comercio exterior. Esa promesa —recaudar mejor sin convertirse en obstáculo— es consistente con las exigencias de un país que compite por inversión y busca consolidarse como plataforma logística regional. El discurso de transición “sin sobresaltos” también sugiere continuidad técnica como un activo, en vez de reinvención improvisada. 

Ahora bien, la facilitación no es un lema: es una arquitectura. Requiere procesos digitalizados, ventanillas integradas, gestión de riesgos, medición de tiempos y un enfoque de servicio. Y requiere también algo menos visible pero decisivo: cohesión interna. En la transcripción compartida del encuentro, se repite una idea: acercamiento con el personal para que conozca la visión de la administración y, a la vez, para que la administración conozca gradualmente a su gente. Esa apuesta por la comunicación interna no es cosmética; en instituciones de frontera, la cultura operacional define el estándar de cumplimiento. 

Transparencia y control: la ecuación que sostiene la confianza

La transparencia, en Aduanas, no se limita a publicar datos. Significa reducir discrecionalidad, automatizar trámites, dejar huellas digitales de decisiones, y fortalecer auditorías y controles posteriores. En años recientes, la DGA ha destacado mejoras tecnológicas y automatización de servicios orientadas a eficientizar y transparentar procesos, así como el uso de herramientas de control que elevan capacidades institucionales. Cuando una administración reitera “transparencia y mejora continua”, su credibilidad dependerá de indicadores verificables: tiempos de despacho, tasas de selectividad, efectividad de decomisos, resultados de auditoría, satisfacción del usuario y reducción de brechas de riesgo.

En el ámbito de zonas francas, la discusión es todavía más sensible: la competitividad se sostiene con confianza. Una sola brecha de seguridad puede comprometer reputación país, afectar certificaciones y elevar costos de cumplimiento. Por eso, “robustecer la seguridad operativa” —como se ha destacado en mensajes institucionales— debe traducirse en estándares: perfiles de riesgo, controles no intrusivos, trazabilidad de carga y coordinación con actores del ecosistema logístico. 

El contexto macro: récords, divisas y presión por resultados

La magnitud del sector zonas francas en República Dominicana explica por qué estas visitas importan. Informes de prensa sobre el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) han señalado que en 2025 el sector habría alcanzado cifras récord de exportaciones (USD 14,645 millones) y alrededor de 200 mil empleos directos, además de nuevas aprobaciones de empresas e inversiones para 2026. En ese tablero, la Aduana es un actor estructural: si mejora la previsibilidad logística, el país gana; si se vuelve cuello de botella, pierde inversión. 

Incluso desde la propia narrativa institucional y mediática, se ha insistido en que transformaciones aduaneras impactan positivamente al sector, con mejoras en despachos y clima de negocios. Lo esencial aquí es que el Estado no puede tratar las zonas francas como “islas productivas” desconectadas: son parte del sistema nacional de comercio exterior, y su crecimiento exige un andamiaje aduanero que evolucione al mismo ritmo. 

Tres desafíos clave que la visita pone sobre la mesa

1) Seguridad sin fricción: control inteligente

El control moderno no significa revisar más; significa revisar mejor. En zonas francas, donde el volumen y la frecuencia son altos, el control debe apoyarse en análisis de datos, perfiles de riesgo, control posterior y tecnología no intrusiva. La DGA ha enfatizado modernización y herramientas tecnológicas; el reto es convertir eso en una doctrina estable, con protocolos claros y medición continua. 

2) Eficiencia operativa con métricas públicas

Hablar de eficiencia no basta: hay que publicarla. Tiempos promedio de despacho, porcentaje de trámites 100% digitales, tasa de incidencias, nivel de satisfacción, cumplimiento de SLA. La legitimidad de la “mejora continua” se fortalece cuando el ciudadano y el operador pueden comparar periodos y ver tendencia. La propia DGA se define como institución orientada a facilitar el comercio con servicios en línea; el paso siguiente es gobernanza por indicadores.

3) Gestión humana: cohesión y ética operativa

Una Aduana es tan fuerte como su gente y sus controles internos. El énfasis de Arroyo en el acercamiento con colaboradores —para construir confianza y entendimiento mutuo— sugiere que la administración reconoce que la reforma no es solo tecnológica: es cultural. Eso es crucial para sostener políticas de integridad y reducir espacios de discrecionalidad. 

Lo que debería seguir: una hoja de ruta concreta para Puerto Plata (y replicable)

  1. Mesa técnica Aduanas–Zona Franca con agenda trimestral: tiempos de despacho, incidencias, riesgos y mejoras, con compromisos verificables. 
  2. Plan de seguridad operativa basado en riesgo: segmentación de operadores, control no intrusivo, auditoría posterior y protocolos de trazabilidad. 
  3. Tablero público de desempeño (dashboard): métricas de eficiencia y cumplimiento, para reforzar transparencia y previsibilidad. 
  4. Capacitación conjunta (Aduanas–empresas–operadores logísticos) enfocada en cumplimiento, clasificación, valoración y documentación: menos errores, menos fricción, más velocidad. 

Conclusión: la visita como señal —y como obligación

La supervisión en la Zona Franca de Puerto Plata envía una señal potente: el Estado está mirando donde se produce, donde se exporta y donde se generan divisas. Pero esa señal viene acompañada de una obligación: transformar la presencia en resultados. En un país donde las zonas francas sostienen un volumen extraordinario de exportaciones y empleo, cada mejora aduanera se convierte en competitividad nacional. Y cada debilidad, en un costo invisible que paga el productor, el exportador y, finalmente, el ciudadano.

Si la visita de Nelson Arroyo se convierte en una práctica institucional —escuchar, medir, corregir, transparentar— la Aduana puede consolidarse como el socio estratégico que el sector productivo necesita: una Aduana de precisión, capaz de acelerar la economía mientras blinda la frontera contra el ilícito. 

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Director General de Aduanas realiza recorrido de supervisión por administraciones de Santiago y Puerto Plata

Santo Domingo / Santiago / Puerto Plata. – Febrero 2026.
El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, realizó un recorrido de supervisión por las administraciones aduaneras de Santiago y Puerto Plata, como parte de una agenda institucional orientada al fortalecimiento operativo, la transparencia, la mejora continua y la lucha contra los ilícitos aduaneros.

Durante la jornada, Arroyo sostuvo encuentros directos con colaboradores y equipos técnicos de la Dirección General de Aduanas (DGA) en la región norte, con el objetivo de compartir la visión de la actual gestión, conocer de primera mano las dinámicas de trabajo y reforzar una cultura institucional basada en la eficiencia, la integridad y el trabajo en equipo.

“El acercamiento con nuestro personal es fundamental. La Aduana no se gestiona únicamente desde los escritorios; se construye en el terreno, escuchando, supervisando y alineando criterios para ofrecer mejores resultados al país”, expresó el titular de Aduanas durante uno de los encuentros.

Supervisión de áreas operativas clave

El recorrido incluyó la visita a áreas operativas estratégicas, donde se observaron procesos, flujos de trabajo, equipos tecnológicos y mecanismos de control, reafirmando el compromiso institucional con la modernización de los servicios, la reducción de la discrecionalidad, la trazabilidad de las operaciones y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.

Estas acciones forman parte de los lineamientos de la actual gestión, que prioriza una Aduana más ágil para el comercio lícito, pero más firme y efectiva frente a prácticas ilícitas, en coherencia con su rol como autoridad nacional de frontera.

Visita a la Zona Franca Industrial de Puerto Plata

Como parte del recorrido, el director general de Aduanas visitó la Corporación Zona Franca Industrial de Puerto Plata, donde pudo constatar el dinamismo productivo del parque industrial, su impacto en la generación de empleos y su aporte estratégico al fortalecimiento de las exportaciones y a la captación sostenible de divisas para el país.

Durante la visita, Arroyo destacó la importancia de robustecer la seguridad operativa en las zonas francas, al tiempo que respaldó la labor de los cientos de trabajadores que impulsan la producción nacional destinada a los mercados internacionales.

“Las zonas francas son pilares estratégicos del desarrollo nacional. Desde Aduanas seguimos trabajando para garantizar seguridad, eficiencia y previsibilidad en las operaciones, de manera que el país continúe consolidándose como un destino confiable para la inversión y el comercio exterior”, afirmó.

Gestión enfocada en eficiencia y continuidad institucional

El recorrido por Santiago y Puerto Plata se enmarca en una agenda más amplia de supervisión nacional, orientada a fortalecer la eficiencia operativa, la recaudación, la facilitación del comercio exterior y la cohesión interna de la institución, pilares fundamentales de la gestión encabezada por Nelson Arroyo.

La Dirección General de Aduanas reiteró que continuará desarrollando este tipo de jornadas de trabajo en todo el país, como parte de su compromiso con una Aduana moderna, transparente y cercana, alineada con los objetivos de desarrollo económico y competitividad de la República Dominicana.

domingo, 15 de febrero de 2026

Presidente Abinader define al PRM como el motor de cambio más efectivo y auténtico de la República Dominicana | #11AñosConLaGente #AniversarioPRM @PRM_oficial @LuisAbinader

Presidente Abinader define al PRM como el motor de cambio más efectivo y auténtico de la República Dominicana

Argumentó que se ha continuado profundizando la transformación del Estado sobre la base de tres pilares: institucionalidad, desarrollo económico y bienestar social

15 de febrero de 2026 | @PRM_oficial

SANTIAGO, R.D., El presidente Luis Abinader definió al PRM como el motor de cambio más efectivo y auténtico de la República Dominicana, y el instrumento que ha demostrado que se puede hacer política para servir, gobernar para todos y cumplirle al país.

El mandatario manifestó que ahora más que nunca lo perremeistas deben ser militantes de la democracia, guardianes de la institucionalidad. 

“Porque sin instituciones, no hay derechos; sin democracia, no hay futuro. Y cada compañero debe de cuidar y eficientizar los fondos públicos porque el que permite o participa de actos corruptos es un traidor a uno de nuestros principios fundamentales”, resaltó. 

Al señalar a la oposición, sostuvo que: Donde otros generan confusión, nosotros ofrecemos certeza. Donde haya duda o miedo, nosotros ofreceremos soluciones y esperanza. Y a todos aquellos que prefieran convertir la política en un mal espectáculo les diré que no cuenten conmigo.  

Abinader observó que la República Dominicana está cambiando gracias a la forma de gobierno y ejecutorias del PRM “Y no para mañana. La está cambiando ahora. Y la está cambiando para siempre”. 

El mandatario fue ovacionado como líder del PRM, ante un abarrotado escenario de la Arena del Cibao, en el que miles de perremeistas celebraron los 11 años de fundación del PRM, y manifestaron su entusiasmo por continuar cambiando y desarrollando al país. 

Recordó que millones de ciudadanos confiaron en una forma distinta de hacer política: decente, cercana, honesta, comprometida con la verdad y con los hechos. 

Argumentó que en el país se desarrolla el cambio que transforma generaciones, no solo estadísticas, sino con grandes obras en todo el país, estabilidad económica, confianza y desarrollo institucional. 

Señaló que algunas formaciones políticas huyen de su pasado porque su pasado es una pesada losa que no pueden levantar. 

 “La oposición en nuestro país no tiene proyecto: tiene nostalgia. Nostalgia del silencio, de la impunidad, de la prepotencia, del uso abusivo del poder, del privilegio. Pues oigan bien; tenemos aun bien reciente su recuerdo para negarles volver en el futuro”, expresó. 

Declaró que ya tuvieron su oportunidad durante 20 años y carecen de ideas y propuestas creíbles. 

Dijo que el PRM no es un partido de coyuntura. Es un proyecto político de largo recorrido, fundado en principios, guiado por ideales y sostenido por una militancia comprometida con un mañana compartido. 

 “No somos un partido de nombres ni de caudillos. Somos un partido de causas, de propuestas, de soluciones. Y lo que nos une no es el interés personal ni la conveniencia electoral”, indicó. 

Los orígenes 

Abinader valoró el Gran esfuerzo de los perremeistas para instalar el Cambio que hoy vive el país, señalando que nada de lo que hoy celebramos habría sido posible sin los militantes “que no salen en los titulares, que no buscan reconocimiento, pero que nunca fallan”.

“Los que estuvieron cuando era difícil. Los que tocaron puertas, organizaron, escucharon, defendieron ideas y sostuvieron este proyecto con trabajo duro, disciplina y lealtad”, motivó Abinader.

“Porque tengan siempre una cosa clara, en el PRM todos somos importantes. Pero juntos somos invencibles”, afirmó.

El líder y fundador del PRM expuso que a pesar de la peor pandemia de salud de los últimos tiempos, crisis internacionales, catástrofes naturales, tenemos el mérito de mantener el rumbo del desarrollo, del fortalecimiento institucional y del bienestar de nuestra gente.

“Y lo hacemos no solo desde la comodidad de un escritorio del Palacio, sino en atención a las demandas ciudadanas desde los territorios. Desde cada barrio, desde cada campo, desde cada rincón donde vive nuestra gente y donde el PRM ha sabido estar presente”, indicó. 

Argumentó que en este nuevo año de gestión, se ha continuado profundizando la transformación del Estado sobre la base de tres pilares fundamentales: institucionalidad, desarrollo económico y bienestar social.

“Hoy podemos decir que hemos cumplido con una de las promesas más importantes para nuestra democracia y de fortaleza institucional: blindar nuestra Constitución para que ningún presidente, incluido quien les habla, pueda eternizarse en el poder. Nosotros limitamos el poder por convicción; otros lo perdieron por agotamiento y hartazgo del pueblo que decían liderar”, sentenció. 

Paliza garantiza la unidad 

El presidente del PRM, José Ignacio Paliza, recordó que esta organización surgió cuando se judicializó la política para imponer y comprar a dirigentes de la antigua organización política. 

Paliza señaló que el PRM llegó al poder para traer los principios y sueños del doctor José Francisco Peña Gómez, a través de un gran estadista como lo es el presidente Luis Abinader. 

Aseguró que está optimista con el presente y el futuro del PRM de cara a retener el poder con la unidad de toda su dirigencia. 

Carolina Mejía: Volveremos a ganar 

La secretaria general, Carolina Mejía, en un mensaje grabado, garantizó que el PRM retendrá el poder en el 2028 por el compromiso de su dirigencia de afianzar la gran obra de gobierno del presidente Luis Abinader. 

“Volveremos a ganar porque estamos del lado correcto de la historia, de la gente, a este partido no lo para nadie”, enfatizó. 

Los anfitriones de la ciudad, Ulises Rodríguez, alcalde de Santiago, Daniel Rivera, senador, Rosa Santos, Gobernadora, y Andrés Cueto, presidente provincial, dieron una calurosa bienvenida a los dirigentes y simpatizantes del

PRM. 

El secretario de organización, Deligne Ascención, recordó hace once años se fundó un compromiso con la democracia dominicana, en un momento complejo de crisis política por la división del antiguo partido.

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OPINIÓN

Institucionalidad, desarrollo y bienestar: el trípode del cambio que no debe romperse

Por Luis Orlando Díaz Vólquez 

En política, las consignas sirven para movilizar, pero solo los resultados y las instituciones sostienen el cambio. En tiempos de alta polarización —donde la conversación pública se reduce con frecuencia a etiquetas, sospechas o gritos— resulta más útil volver a lo esencial: ¿qué condiciones hacen posible que un país avance de manera sostenible, sin retrocesos traumáticos ni saltos al vacío?

Hay una respuesta que se repite en los debates serios sobre gobernanza: el progreso duradero descansa sobre tres columnas que deben mantenerse equilibradas. La primera es la institucionalidad (reglas, pesos y contrapesos, justicia independiente, transparencia); la segunda es el desarrollo económico (crecimiento con inversión, productividad y empleo); y la tercera es el bienestar social (políticas que protejan a la gente y amplíen oportunidades reales). Cuando una de esas columnas se debilita, la estructura completa se resiente.

Lo interesante es que esa triada —institucionalidad, desarrollo y bienestar— no es una teoría abstracta; es un mapa de ruta con implicaciones concretas. Si hablamos de institucionalidad, hablamos de límites al poder y de una cultura pública que acepte la alternancia como salud democrática, no como amenaza. Hablamos de un Estado que se ordena a sí mismo: que reduce duplicidades, que digitaliza servicios para acercarlos al ciudadano, que controla el gasto con criterios de eficiencia y que cierra las puertas a la discrecionalidad que suele abrirle paso a la corrupción. No existe reforma social sólida si el Estado es torpe; no existe crecimiento inclusivo si la administración pública es opaca; no existe confianza si el ciudadano percibe que la ley se aplica a unos sí y a otros no.

La institucionalidad, además, no se defiende solo con discursos; se defiende con hábitos. Uno de los más urgentes es la rendición de cuentas. No puede haber tolerancia social con el funcionario que convierte la política en botín, ni con el militante que cree que “llegó su turno” de aprovecharse. Esa lógica, por vieja, no deja de ser dañina: corroe la credibilidad del partido, debilita la moral del Estado y castiga al ciudadano que cumple. El manejo de los fondos públicos debe ser un pacto ético básico: quien se asume servidor público, se asume custodio de recursos que no le pertenecen.

Ahora bien, institucionalidad sin desarrollo económico puede convertirse en un edificio impecable… vacío. El crecimiento es necesario porque sostiene empleo, recaudación, inversión y estabilidad. Pero también es cierto que el crecimiento, por sí solo, no garantiza cohesión social. De ahí que el desarrollo económico deba tener vocación de inclusión: más formalidad laboral, más productividad, mejor clima de inversión, impulso a sectores estratégicos y reglas claras que mantengan la confianza interna y externa. El país que crece, pero deja demasiada gente atrás, siembra las condiciones del resentimiento y la incertidumbre.

Aquí entra la tercera columna: el bienestar social. Y conviene decirlo sin complejos: la política social no es caridad, es justicia y estrategia. Un Estado que protege a los más vulnerables, que invierte en educación, salud, vivienda y seguridad ciudadana, no “regala”; construye estabilidad. La pobreza no solo es un problema moral; es un problema económico, porque limita capacidades, productividad, seguridad y movilidad social. Reducirla es, al mismo tiempo, humanitario e inteligente.

Pero el bienestar social también necesita disciplina: los programas deben ser eficientes, focalizados y evaluables. La ayuda que no se mide se politiza; la que no se audita se corrompe; la que no se mejora se agota. La meta no debe ser administrar pobreza, sino romper ciclos de pobreza: empleos formales, formación técnica, apoyo a emprendimientos, acceso real a servicios públicos, transporte digno, y un Estado que responda con rapidez donde antes tardaba semanas.

Este trípode —institucionalidad, desarrollo, bienestar— tiene un cuarto ingrediente que suele olvidarse: la actitud con la que se defiende el proyecto. La política dominicana necesita menos espectáculo y más argumentos. Menos insulto y más propuesta. Menos profecía apocalíptica y más serenidad. En la vida pública, el dato no lo es todo, pero sin datos todo se vuelve manipulación. La militancia, el liderazgo y la ciudadanía tienen la responsabilidad de elevar el nivel de la conversación: confrontar la desinformación con hechos verificables, responder al ataque con ideas, y demostrar que se puede discrepar sin destruir.

Esa elevación del debate es crucial también hacia adentro. Los partidos modernos no se consolidan solo ganando elecciones; se consolidan administrando sus propias diferencias con reglas claras y con madurez. Toda organización que aspire a permanecer debe enfrentar un reto inevitable: cómo manejar la competencia interna sin fracturarse. La sucesión de liderazgos —cuando se hace con respeto, acuerdos y visión— fortalece. Cuando se hace con vanidades, imposiciones o guerra sucia, debilita y confunde. Un partido que se proclama democrático debe probarlo, sobre todo, en su propia casa.

Y aquí viene la idea central: un partido no puede ser “motor de cambio” si se convierte en “máquina de privilegios”. El cambio auténtico no se mide por la grandilocuencia de una tarima, sino por la coherencia cotidiana: cómo se administra, cómo se elige, cómo se rinde cuentas, cómo se escucha al ciudadano, cómo se corrige a tiempo. El cambio que transforma generaciones —no solo estadísticas— es aquel que deja instituciones más fuertes, servicios más accesibles, oportunidades más amplias y una ética pública más exigente.

La República Dominicana necesita continuidad de lo bueno y corrección de lo que falte. Necesita, sobre todo, que la política recupere su sentido: servir. Servir no es una frase para campañas; es una conducta verificable en la gestión, en el territorio, en el trato, en la escucha, en la humildad. Por eso, el gran desafío de cualquier proyecto político que gobierna no es solo mantener el poder: es merecerlo todos los días.

Al final, la medida más honesta de la democracia es simple: que la gente sienta que su vida mejora sin tener que suplicar, sin depender de favoritismos, sin temer al abuso y sin resignarse a la desigualdad. Ese debe ser el norte. Lo demás —las peleas, los ruidos, las nostalgias, los atajos— es distracción.

Porque si algo debe unirnos, más allá de banderas, es la certeza de que primero es la gente: primero su dignidad, su seguridad, su trabajo y su futuro.

Luis Orlando Díaz Vólquez
Articulista / Opinión

15 de febrero de 2026

🇩🇴 En tiempos de ruido y polarización, vale volver a lo esencial: institucionalidad, desarrollo económico y bienestar social.
Estos tres pilares no compiten entre sí: se necesitan.

✅ Instituciones fuertes para limitar excesos y garantizar derechos.
✅ Crecimiento con inversión y empleo para abrir oportunidades reales.
✅ Política social eficiente para proteger a los más vulnerables y romper ciclos de pobreza.

📝 Aquí mi artículo: “Institucionalidad, desarrollo y bienestar: el trípode del cambio que no debe romperse”.
🔗 [ENLACE]

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Eduardo Sanz Lovatón dice que los mejores días del PRM están por venir

Discurso político
Eduardo Sanz Lovatón dice que los mejores días del PRM están por venir

El funcionario felicitó a los compañeros y compañeras del PRM tras 11 años de luchas, trabajos, victorias y cambios

Yayo Lovatón.

Yayo Lovatón.

El dirigente político y ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, dijo que los mejores días del Partido Revolucionario Moderno (PRM) están por venir, y a su vez destacó el avance de la República Dominicana y el gran trabajo del presidente Luis Abinader en los 11 años de gobierno.

“Los mejores días del PRM están por venir. Yo soy un optimista de lo que podemos seguir construyendo. Han sido años maravillosos, con el liderazgo del presidente Abinader, y vamos a continuar, vamos a seguir, porque este país tiene una promesa importante con su futuro que nosotros vamos a ayudar a realizar”, dijo Yayo a través de un video subido en su cuenta de Instagram.

Eduardo Sanz Lovatón, quien tiene la formación y capacidad para ser presidente, felicitó a los compañeros y compañeras del PRM tras 11 años de luchas, trabajos, victorias y cambios, logrando así una transformación importante en la República Dominicana, y señaló que han podido convertirse en el principal instrumento de la democracia y la libertad en el territorio dominicano.

Sanz Lovatón, quien aspira a la Presidencia de la República Dominicana, es uno de los funcionarios y políticos mejor valorados y sobresalientes del país, por lo cual ha sido reconocido a nivel internacional.

Fuente: Hoy.com.do

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Editorial

Los mejores días del PRM están por venir

Por: Luis Orlando Díaz Vólquez 

Han sido once años de lucha, trabajo y transformaciones profundas para la República Dominicana. El Partido Revolucionario Moderno ha transitado de la oposición a convertirse en un actor central de la vida pública, y ese tránsito ha dejado lecciones, logros y responsabilidades que hoy debemos asumir con claridad y humildad.

Balance de los logros  

En este periodo se han registrado avances en infraestructura, en la modernización de la gestión pública y en la apertura de oportunidades para las pequeñas y medianas empresas. Esos resultados no son casualidad; son el fruto de decisiones políticas, de equipos técnicos y del esfuerzo cotidiano de miles de militantes que creyeron en un proyecto de país distinto. Reconocer los aciertos es condición para consolidar lo alcanzado.

Diagnóstico y retos pendientes  

Aun así, persisten desafíos estructurales: la desigualdad, la calidad de los servicios públicos y la necesidad de fortalecer instituciones para que la prosperidad llegue con justicia. No basta con celebrar victorias; es imprescindible diagnosticar con honestidad lo que falta y trazar políticas que reduzcan brechas y amplíen derechos.

Visión de futuro  

Los mejores días del PRM no serán automáticos; se construirán con políticas coherentes, con liderazgo que escuche y con una agenda que ponga al ciudadano en el centro. Esa agenda debe priorizar la educación, la innovación productiva, la formalización de la economía y la sostenibilidad ambiental como ejes de crecimiento inclusivo.

Llamado a la unidad y a la renovación  

La fuerza de un partido se mide por su capacidad de renovarse y de integrar voces diversas. Es momento de tender puentes entre generaciones, de abrir espacios a nuevas ideas y de consolidar mecanismos internos que garanticen transparencia y participación. La unidad no puede confundirse con silencio; debe ser una unidad activa, crítica y constructiva.

Compromiso con la democracia  

Ser el principal instrumento de la democracia exige coherencia entre discurso y acción. Defender la libertad, la independencia de las instituciones y el respeto por la pluralidad son compromisos que deben renovarse cada día. La política responsable es la que prioriza el bien común por encima de intereses particulares.

Miramos al futuro con optimismo responsable. Si mantenemos la humildad para aprender, la valentía para corregir y la ambición de transformar, los próximos años pueden consolidar una República Dominicana más próspera, justa y democrática. Este es el desafío que tenemos por delante y la promesa que debemos cumplir./

— LuisOrlando Díaz Vólquez | @GuasabaraEditor 


Publicación corta para X / Twitter

Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón: “Los mejores días del PRM están por venir.” Felicitó a las compañeras y compañeros por 11 años de lucha, trabajo y cambios, y destacó el avance del país bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader. #PRM #RepúblicaDominicana #YayoLovatón

📢✨ ¡Sé parte de esta gran historia 👉 #11voAniversarioPRM #11AñosConLaGente #AniversarioPRM

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Texto para Instagram (caption)

Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón celebra 11 años de esfuerzo y transformación: “Han sido años maravillosos… vamos a continuar, vamos a seguir”. Felicitó a las y los militantes del PRM y resaltó el progreso de la República Dominicana bajo el liderazgo de Luis Abinader. Seguimos construyendo el futuro. 🇩🇴✨  

#PRM #YayoLovatón #RD #Progreso

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Publicación para Facebook (más desarrollada)

Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón afirmó que los mejores días del PRM están por venir. En un mensaje a la militancia felicitó a compañeros y compañeras por 11 años de luchas, trabajos, victorias y cambios, y destacó los avances del país y el trabajo del presidente Luis Abinader. Lovatón reafirmó su compromiso con la transformación democrática y con seguir construyendo oportunidades para la República Dominicana. Comparte si crees en seguir avanzando. #PRM #RepúblicaDominicana

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Publicación para LinkedIn (tono profesional)

Eduardo Sanz Lovatón subraya que el PRM encara un futuro prometedor tras 11 años de trabajo institucional. En su mensaje destacó los logros en gestión pública y el liderazgo del presidente Luis Abinader, y felicitó a la militancia por su aporte a la transformación del país. Un llamado a mantener la visión de desarrollo, la profesionalización y la inclusión para consolidar el progreso. #Liderazgo #GestiónPública #PRM

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Mensaje breve para WhatsApp / Telegram (difusión)

Yayo Lovatón: “Los mejores días del PRM están por venir.” Felicitó a la militancia por 11 años de trabajo y resaltó los avances del país con el presidente Luis Abinader. Compártelo.

Resiliencia eléctrica: la disuasión que no se ve


Resiliencia eléctrica: la disuasión que no se ve

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

Hay guerras que empiezan sin sirenas. En vez de explosiones, lo primero que desaparece es la señal del celular; luego, los semáforos, los cajeros, los centros de datos y, por último, la estabilidad social. Ese escenario —que a veces se presenta como ciencia ficción— está anclado en una realidad estratégica: el pulso electromagnético (EMP) y, en sentido más amplio, la guerra en el espectro electromagnético como vía para paralizar sociedades altamente conectadas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]

El riesgo no surge en el vacío. El gasto militar global alcanzó US$ 2.718 billones en 2024, el nivel más alto registrado, con aumentos en todas las regiones por segundo año consecutivo, en un entorno de tensiones geopolíticas crecientes. En el Indo-Pacífico, donde la competencia tecnológica y militar se ha acelerado, la lógica de “dejar a oscuras” al adversario —sin necesariamente cruzar de inmediato el umbral cinético tradicional— se convierte en una tentación operativa. [sipri.org], [asianews.it] [jsis.washington.edu], [jsis.washington.edu]

EMP: de “apagón” a arma estratégica

Conviene aclararlo desde el principio: EMP no es un concepto único. En los análisis de seguridad suelen distinguirse dos grandes familias: (1) HEMP, un pulso electromagnético producido por una detonación nuclear a gran altitud (aprox. 30–400 km), con efectos potencialmente amplios; y (2) armas no nucleares de energía dirigida, como microondas de alta potencia (HPM), con impacto más localizado pero útil para degradar equipos y redes específicas. En ambos casos, el objetivo final es el mismo: interrumpir, degradar o destruir electrónica y, con ello, la capacidad de mando, control y vida cotidiana. [jsis.washington.edu], [jsis.washington.edu] [jsis.washington.edu], [cisa.gov]

Lo que vuelve al EMP particularmente inquietante no es solo su efecto inmediato, sino su capacidad de desencadenar fallas en cascada. Las redes eléctricas modernas no son únicamente cables y transformadores: están “gobernadas” por sistemas digitales de monitoreo y control industrial —incluidos entornos tipo SCADA— que coordinan generación, transmisión y distribución. Si esos “nervios” se alteran o quedan fuera de servicio, lo que parece una interrupción puntual puede transformarse en un colapso sistémico: telecomunicaciones sin energía, bombeo de agua interrumpido, logística ralentizada, pagos electrónicos fallando y servicios de emergencia operando a ciegas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [hdiac.dtic.mil]

La vulnerabilidad no es solo tecnológica: es organizacional

Una idea peligrosa se repite en muchas instituciones: “eso le pasará a otro”. Sin embargo, los documentos técnicos de protección de infraestructura crítica enfatizan que las amenazas electromagnéticas incluyen eventos naturales (como disturbios geomagnéticos severos) y eventos intencionales (incluyendo EMP de origen humano), y que ambos pueden poner a prueba los mismos puntos frágiles: equipos sensibles, dependencias cruzadas y falta de redundancia. Por eso, el debate no debería reducirse a “si habrá” un EMP, sino a cuánta resiliencia existe para evitar que una perturbación —sea natural o provocada— se convierta en crisis nacional. [dhs.gov], [cisa.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]

Un EMP de gran altitud, por ejemplo, puede inducir sobretensiones y corrientes anómalas capaces de dañar sistemas electrónicos y afectar servicios esenciales a gran escala; la magnitud del efecto depende de la altitud, el entorno y el nivel de endurecimiento del sistema. La historia ofrece señales: pruebas nucleares de alta altitud en el pasado evidenciaron impactos sobre sistemas eléctricos y satélites, un recordatorio de que lo electromagnético puede tener consecuencias amplias y duraderas. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [best-empso…utions.com]

Resiliencia es disuasión: reducir el “premio” del ataque

En términos estratégicos, la disuasión no se construye solo con capacidad de respuesta, sino también con capacidad de absorción. Si un adversario cree que un golpe electromagnético provocará caos prolongado, el “premio” del ataque aumenta. Si, por el contrario, el país demuestra que puede mantener funciones críticas, aislar daños y recuperar rápidamente, el ataque pierde atractivo. De ahí la tesis central de este artículo: la resiliencia eléctrica es una forma de disuasión. [cisa.gov], [dhs.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]

La buena noticia es que no estamos empezando de cero. Existen guías y mejores prácticas que, sin prometer invulnerabilidad, trazan un camino pragmático: endurecimiento selectivo, redundancias, procedimientos operativos y reservas estratégicas de repuestos. La mala noticia es que muchas veces se abordan como “documentos para archivar” y no como programas de país, con auditoría, presupuesto y continuidad en el tiempo. [cisa.gov], [dhs.gov] [cisa.gov], [hdiac.dtic.mil]

Tres prioridades para blindar la continuidad nacional

Primera prioridad: proteger nodos críticos, no “todo”. Endurecer el 100% de la infraestructura es inviable; la clave es identificar los puntos cuyo fallo detona cascadas: centros de control, subestaciones estratégicas, interconexiones troncales de telecom, data centers gubernamentales y redes de comunicaciones de emergencia. Las guías de protección recomiendan blindajes, supresión de sobretensiones, puesta a tierra adecuada y protección de equipos misión-crítica, priorizando lo que sostiene comando, control y continuidad del Estado. [cisa.gov], [jsis.washington.edu] [dhs.gov], [cisa.gov]

Segunda prioridad: segmentación y redundancia operativa. Una red resiliente se diseña para fallar de manera controlada, no en dominó. Esto supone segmentar sistemas, habilitar rutas alternas y, crucialmente, mantener capacidad de operación en “modo degradado” (incluida operación manual) cuando los sistemas digitales se vean comprometidos. En paralelo, planes de continuidad deben contemplar energía de respaldo, comunicaciones independientes y ejercicios intersectoriales regulares (energía–telecom–agua–salud–finanzas), porque la interdependencia es el multiplicador de crisis. [cisa.gov], [best-empso…utions.com] [cisa.gov], [jsis.washington.edu]

Tercera prioridad: repuestos, inventario estratégico y logística de recuperación. Un error común es creer que el problema termina cuando vuelve la electricidad. En eventos de alta consecuencia, parte del reto es reemplazar componentes especializados y restaurar servicios con cadenas de suministro presionadas. Las recomendaciones técnicas subrayan la importancia de contar con piezas de repuesto para equipos críticos y de planificar recuperación como misión, no como improvisación. Esto se vuelve más urgente cuando se considera que la protección total de sensores, antenas y equipos expuestos es impracticable, por lo que la resiliencia depende también de reemplazo rápido y procedimientos claros. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [jsis.washington.edu], [dhs.gov]

Gobernanza: pasar del discurso a la política pública

La resiliencia electromagnética requiere una arquitectura de gobernanza con tres ingredientes: estándares mínimos, incentivos y rendición de cuentas. Las guías oficiales existen, pero para convertirlas en resultados se necesita: (1) metas verificables para endurecimiento de activos críticos; (2) auditorías técnicas periódicas; y (3) coordinación real entre reguladores, empresas de energía, telecomunicaciones y actores de emergencia. Donde no haya obligatoriedad, al menos debe haber incentivos —financieros o regulatorios— para acelerar inversiones en protección, redundancia y entrenamiento. [cisa.gov], [dhs.gov] [hdiac.dtic.mil], [cisa.gov]

El punto de fondo es político: cuando la conversación se centra únicamente en armamento, se pierde el elemento decisivo de la seguridad contemporánea: la continuidad de funciones esenciales. Un país puede tener doctrina de defensa impecable, pero si su red eléctrica colapsa y no hay comunicaciones, logística ni pagos, la capacidad estatal se debilita desde dentro. En un mundo donde el gasto militar crece a ritmo récord, la resiliencia civil ya no es un “extra”: es parte del balance estratégico. [jsis.washington.edu], [cisa.gov] [sipri.org], [asianews.it]

Conclusión: la inversión que evita el apagón social

La gran paradoja del EMP es que su principal poder no está en lo que destruye, sino en lo que desorganiza. Por eso, la respuesta no debe ser el miedo ni el sensacionalismo, sino una agenda seria de resiliencia: proteger nodos críticos, segmentar redes, entrenar operación degradada, asegurar repuestos y gobernar la continuidad con estándares y auditoría. [cisa.gov], [dhs.gov]

La resiliencia eléctrica es, en última instancia, la disuasión que no se ve: reduce el premio del ataque, acorta la duración del daño y preserva la gobernabilidad cuando el adversario apuesta al caos. Si la guerra moderna busca apagar una nación sin disparar un tiro, la política pública inteligente debe lograr lo contrario: que, aun cuando el golpe llegue, el país siga funcionando. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]

Luis Orlando Díaz Vólquez


Referencias (APA 7)

Cybersecurity and Infrastructure Security Agency. (2019). Electromagnetic Pulse (EMP) Protection and Resilience Guidelines for Critical Infrastructure and Equipment (Version 2.2). [cisa.gov]

U.S. Department of Homeland Security. (2022). Electromagnetic Pulse Shielding Mitigations: Best Practices for Protection of Mission Critical Equipment. [dhs.gov]

Stockholm International Peace Research Institute. (2025). Trends in World Military Expenditure, 2024 (Fact sheet). [sipri.org]

Pak, T. (2024, July 17). China’s High-Altitude Electromagnetic Pulse Weapons: A Threat to US Cybersecurity and Nuclear Deterrence. Henry M. Jackson School of International Studies. [jsis.washington.edu]

Luzetsky, H. R. (2025, June 5). EMP Hardening of Critical Infrastructure. HDIAC. [hdiac.dtic.mil]

Resiliencia eléctrica en el Caribe: la disuasión que protege al Estado y a la economía

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En el Caribe, el riesgo suele tener nombre de ciclón. Pero hay amenazas que llegan sin nubarrones: no tumban techos, tumban sistemas. Primero se degrada la comunicación, luego la energía, después el transporte, los pagos y la logística. En ese “apagón silencioso” encaja el pulso electromagnético (EMP) —ya sea por eventos naturales del entorno electromagnético o por acciones intencionales— y, más ampliamente, la vulnerabilidad de infraestructuras críticas ante perturbaciones que afectan electrónica y redes. [cisa.gov], [dhs.gov]

La clave del debate no es el miedo; es la resiliencia. Si un país puede absorber impactos y recuperar servicios esenciales con rapidez, reduce el “premio” de cualquier agresión (o del azar) y fortalece su gobernabilidad. Y para una nación insular, interconectada y dependiente de su comercio exterior, esa resiliencia no es un lujo: es una política de Estado. [cisa.gov], [jsis.washington.edu]

EMP y fallas en cascada: por qué la electricidad es el primer dominó

Un EMP no es un “apagón” en el sentido clásico, sino un fenómeno que puede interferir, degradar o dañar componentes electrónicos y sistemas de control. En escenarios de alta altitud (HEMP) se habla de efectos potencialmente extensos; en escenarios no nucleares, como microondas de alta potencia (HPM), el impacto tiende a ser más localizado, pero relevante para blancos críticos. [jsis.washington.edu], [cisa.gov]

Lo decisivo, sin embargo, es el efecto en cascada: la red eléctrica moderna depende de sistemas digitales de operación y control; cuando esos “nervios” fallan, se comprometen telecomunicaciones, agua, salud, transporte y finanzas, porque la mayoría de servicios críticos son “eléctrico-dependientes”. Las guías técnicas de protección de infraestructura crítica han insistido en que la mitigación no puede ser improvisada: requiere planificación, endurecimiento selectivo, redundancia y protocolos para proteger equipos “misión crítica”. [jsis.washington.edu], [hdiac.dtic.mil] [dhs.gov], [cisa.gov]

República Dominicana: una isla logística (y por eso, vulnerable)

En nuestro caso, el desafío es doble: somos altamente dependientes de la infraestructura eléctrica y, además, nuestra economía se apoya en puertos, aeropuertos, turismo y cadenas logísticas. La propia Autoridad Portuaria Dominicana subraya que el país, por su condición insular y ubicación en el Caribe, vive del movimiento marítimo y estima que una parte dominante del comercio se realiza por esa vía. Si falla la electricidad, se ralentizan grúas, refrigeración, aduanas, sistemas de seguridad, combustible, comunicaciones y trazabilidad. Y si falla la conectividad, falla la coordinación. [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do]

En el sistema eléctrico nacional, la coordinación técnica no es abstracta: existe un entramado institucional donde la Superintendencia de Electricidad (SIE) es el regulador del subsector, con obligación de fiscalizar y supervisar el cumplimiento normativo, además de establecer tarifas y peajes sujetos a regulación. En paralelo, el Organismo Coordinador (OC) planifica y coordina la operación del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), conforme al marco de la Ley 125-01 y su reglamento. Y el Centro de Control de Energía (CCE) —dependencia de ETED— opera en tiempo real el SENI y tiene funciones explícitas para dirigir el restablecimiento tras perturbaciones, incluso contemplando escenarios de imposibilidad de comunicaciones. [sie.gob.do], [datos.gov.do] [oc.do], [oc.org.do] [eted.gob.do], [oc.do]

Ese último detalle importa: la resiliencia no se mide solo por “generación instalada” o “kilómetros de líneas”, sino por la capacidad real de restaurar el sistema cuando el control digital o las comunicaciones se degradan. [eted.gob.do], [cisa.gov]

Telecomunicaciones: el segundo sistema nervioso

Si la electricidad es el primer dominó, las telecomunicaciones son el segundo. La República Dominicana tiene un regulador con mandato claro: el INDOTEL define entre sus funciones dictar normas, administrar recursos limitados como el espectro radioeléctrico, homologar equipos, y dictar normas técnicas para asegurar calidad e interconexión entre redes. En un evento electromagnético severo, la continuidad de telecom depende de respaldo energético, redundancia de rutas, coordinación de espectro y protocolos de emergencia para priorizar comunicaciones críticas. [indotel.gob.do], [indotel.gob.do] [cisa.gov], [indotel.gob.do]

Puertos: donde una interrupción se vuelve inflación

En una economía abierta, cuando se detiene un puerto no solo se detiene una operación: se encarecen alimentos, insumos industriales y combustibles. APORDOM, como organismo regulador del sistema portuario, gestiona autorizaciones de acceso y seguridad portuaria bajo estándares asociados al Código PBIP (ISPS) y marcos legales nacionales vinculados a la protección de instalaciones. En otras palabras: la seguridad portuaria ya está institucionalizada. El reto es actualizar la seguridad para el siglo XXI: que incluya continuidad energética, redundancia de comunicaciones y planes operativos en modo degradado (manual/alterno). [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do] [dhs.gov], [cisa.gov]

Banca y pagos: continuidad financiera como seguridad nacional

Cuando colapsan los pagos electrónicos, la crisis deja de ser técnica y pasa a ser social. La Superintendencia de Bancos tiene la función de supervisar entidades de intermediación financiera conforme al marco monetario-financiero y verificar cumplimiento normativo. Esa capacidad supervisora es una palanca para elevar estándares de continuidad: planes para operar con conectividad limitada, rutas alternas, respaldo energético y protocolos coordinados para asegurar liquidez y servicios esenciales en contingencia. [es.wikipedia.org], [sb.gob.do] [cisa.gov], [es.wikipedia.org]

COE y Defensa Civil: coordinar la respuesta, no solo la emergencia

La resiliencia nacional exige conducción. El COE se define como la instancia que planifica y dirige la coordinación interinstitucional dentro del sistema nacional de prevención y respuesta, y establece la gestión de información pública de alertas. En un escenario electromagnético (o en un apagón prolongado), la coordinación COE–Defensa Civil–sectores críticos debe estar ensayada, no improvisada: comunicaciones de emergencia, priorización de cargas críticas, continuidad hospitalaria, combustible, agua y control del orden público. [coe.gob.do], [coe.gob.do] [coe.gob.do], [cisa.gov]


Propuestas concretas para República Dominicana (con rigor institucional)

A continuación, cinco medidas realistas —sin fantasías tecnológicas— que pueden elevar la resiliencia nacional ante perturbaciones electromagnéticas y apagones de alta consecuencia:

1) Estándar nacional de “resiliencia electromagnética” para activos críticos (liderazgo SIE)

La SIE, como ente regulador del subsector eléctrico, puede impulsar un estándar mínimo de protección para nodos críticos (centros de control, subestaciones estratégicas, enlaces de protección y telecom asociados). Ese estándar debe basarse en mejores prácticas: supresión de sobretensiones, puesta a tierra, blindaje selectivo, segmentación de control y protocolos de operación segura. [datos.gov.do], [cisa.gov] [dhs.gov], [cisa.gov]

2) “Plan SENI Resiliente”: restauración en modo degradado (OC + ETED/CCE)

El OC coordina la operación del SENI; el CCE de ETED opera en tiempo real y dirige el restablecimiento tras perturbaciones, incluso considerando contingencias de comunicaciones. Ese marco debe traducirse en un programa anual de pruebas: arranque en negro, comunicaciones alternas, operación manual y ejercicios de recuperación con escenarios combinados (apagón + fallo de telecom + limitación de sensores). [oc.do], [eted.gob.do] [eted.gob.do], [cisa.gov]

3) Telecom “siempre en pie”: requisitos de continuidad para prestadoras (INDOTEL)

INDOTEL puede reforzar obligaciones técnicas de continuidad: respaldo energético verificable en nodos esenciales, diversidad de rutas, redundancia entre tecnologías, y un protocolo nacional de priorización de comunicaciones críticas en emergencia. Asimismo, al administrar espectro y normas técnicas, puede liderar planes de contingencia para uso eficiente del espectro en crisis. [indotel.gob.do], [cisa.gov] [indotel.gob.do], [indotel.gob.do]

4) Puertos y logística: micro-resiliencia operativa (APORDOM + operadores)

APORDOM, como rector del sistema portuario, ya trabaja con marcos de seguridad y control de acceso. El paso siguiente es exigir (y auditar) planes de continuidad: energía de respaldo para grúas, refrigeración y seguridad; enlaces de comunicación redundantes; operación manual documentada; y coordinación con COE para garantizar corredores logísticos prioritarios en contingencia. [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do] [cisa.gov], [coe.gob.do]

5) Continuidad financiera: resiliencia de pagos y atención al público (SB + sector)

La Superintendencia de Bancos, por su rol supervisor, puede impulsar estándares de continuidad: pruebas de resiliencia (stress tests operativos), capacidad de operar con conectividad limitada, respaldos energéticos, y protocolos de atención al público en contingencia. Esto no solo protege a los bancos; protege la estabilidad social, porque reduce pánico y desorden cuando el dinero digital se “apaga”. [es.wikipedia.org], [cisa.gov] [cisa.gov], [jsis.washington.edu]


Cierre: resiliencia caribeña es soberanía práctica

El Caribe entiende de resiliencia por experiencia, pero la resiliencia del futuro no se mide solo en techos reforzados: se mide en centros de control, nodos de telecom, puertos operativos y pagos funcionando bajo presión. Las amenazas electromagnéticas —naturales o provocadas— son un recordatorio de que un Estado moderno puede ser vulnerado no por falta de coraje, sino por falta de continuidad. [cisa.gov], [dhs.gov]

La resiliencia eléctrica (y su ecosistema) es, entonces, una forma de soberanía: reduce el premio del caos, acorta la crisis y mantiene la gobernabilidad. Si en la guerra invisible el objetivo es desconectar a una nación, la política pública responsable debe garantizar lo contrario: que República Dominicana siga de pie, aún cuando las redes fallen. [cisa.gov], [coe.gob.do]

Luis Orlando Díaz Vólquez


Referencias (APA 7)

Centro de Operaciones de Emergencias. (s. f.). Sobre nosotros. [coe.gob.do]

Cybersecurity and Infrastructure Security Agency. (2019). Electromagnetic Pulse (EMP) Protection and Resilience Guidelines for Critical Infrastructure and Equipment (Version 2.2). [cisa.gov]

Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED). (s. f.). Centro de Control de Energía (CCE): ¿Quiénes somos? [eted.gob.do]

Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL). (s. f.). ¿Quiénes somos? [indotel.gob.do]

Organismo Coordinador del SENI. (s. f.). ¿Quiénes somos? [oc.do]

Superintendencia de Electricidad (SIE). (s. f.). Inicio / Acerca de la institución. [sie.gob.do], [datos.gov.do]

Superintendencia de Bancos de la República Dominicana. (s. f.). Información institucional. [sb.gob.do], [es.wikipedia.org]

U.S. Department of Homeland Security. (2022). Electromagnetic Pulse Shielding Mitigations: Best Practices for Protection of Mission Critical Equipment. [dhs.gov]

Autoridad Portuaria Dominicana. (s. f.). Sobre nosotros / ¿Quiénes somos? [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do], [portuaria.gob.do]

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Sobre el autor

 

Luis Orlando Díaz Vólquez es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

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🇩🇴 ¿Qué instituciones deben liderar una agenda de resiliencia?
🔌 SIE (regulación y supervisión del subsector eléctrico)
⚙️ OC + CCE/ETED (operación del SENI y restauración tras perturbaciones)
📡 INDOTEL (espectro, normas técnicas y calidad de telecom)
🚢 APORDOM (sistema portuario nacional)
🏦 Superintendencia de Bancos (supervisión financiera)
🧭 COE (coordinación interinstitucional en emergencias) [es.wikipedia.org] [gov.uk], [navaltoday.com] [roles.rcas...okyo.ac.jp], [en.wikipedia.org] [publicinte...igence.net], [jsis.washington.edu] [reliefweb.int], [sipri.org] [resilients...ieties.org], [hdiac.dtic.mil]

✅ Prioridades: proteger nodos críticos, segmentar redes, redundancia, operación en modo degradado, repuestos estratégicos y ejercicios nacionales. [oc.do], [eted.gob.do]

✍️ Luis Orlando Díaz Vólquez
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