SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Hace cerca de 150 años que un sabio alemán sentenció, ante el difícil acomodo de Europa a la crisis de entonces, que la historia se repite dos veces, una como tragedia y otra como farsa. Otra vez, Europa sirve de escenario con el caso de Grecia.
Porque es un Estado pequeño –y su burocracia muy culpable de enormes errores y actos de corrupción que la derecha europea no quiere que sean recordados- a Grecia le cayeron encima los verdugos que dominan la eurozona. Le han cerrado todas las puertas a una salida donde Grecia pueda volver a emplear dos millones de desocupados, de una población total de once millones, y pueda volver al crecimiento económico para pagar sus compromisos financieros.
Eso no se quiere entender y Grecia hace resistencia.
Le han cerrado todas las puertas a una salida donde Grecia pueda volver a emplear dos millones de desocupados, de una población total de once millones, y pueda volver al crecimiento económico para pagar sus compromisos financieros.
Alemania, como líder de la eurozona, ha sido ciega a su pasado. En dos guerras mundiales no pudo lograr imponer su liderazgo político ni militar en Europa. Sin embargo, derrotada dos veces y renaciendo por la generosidad de la misma Europa y de Estados Unidos y Rusia, ahora no entiende que la paz la llevó al liderazgo europeo. Tampoco sabe ser generosa como se fue con ella en reiteradas ocasiones después de la paz de Versalles. Desde entonces sus abultadas deudas y pasivos por daños de guerra fueron condonados para que volviera al crecimiento económico y saliera del escenario que hoy vive Grecia.
Alemania ha logrado en la paz lo que no pudo con la guerra. No se da cuenta de que con Grecia se inicia el desmembramiento de la eurozona. Se inicia el camino en que va a perder ese liderazgo. La eurozona ha exigido a Grecia lo que no ha podido hacer con Francia ni con Italia, países con grandes déficits fiscales y, en el caso italiano, con una deuda en relación al producto nacional, superior a la de Grecia.
Ayer, la crisis entre Grecia y la eurozona (o más precisamente, entre Grecia y la zona norte de la Unión Europea) llegó al límite. El gobierno griego, que entiende la posición de la eurozona como un intento de desalojarlo del poder, se adelantó a lo que la troika pensaba y llamó a un referéndum. La derecha europea quedó desarmada en materia política. Ya no tiene carta política contra el gobierno griego, salvo un golpe de Estado directo, abierto.
Y Grecia llevó el caso a un punto sin retorno: recibe lo que propone y en sus términos o el pueblo griego lo determina en el referéndum.
Pronto, en un par de años, veríamos a Grecia con superávits comerciales y superávit primario lo cual dispararía sus reservas.
Todo en democracia y con el voto ciudadano. Es un proceso en el que nadie decide por el otro.
Mientras llega el desenlace, el gobierno griego empezó a tomar medidas extremas para limitar el impacto de la crisis y reducir la fuga de capitales y evitar una iliquidez fatal. Ha dispuesto un feriado bancario y bursátil y limitado los retiros de efectivo y las transferencias internacionales con lo cual busca parar la fuga de capitales, ya muy fuerte en la última semana.
El feriado bancario y bursátil siempre es una medida extrema y difícil de tomar. Le da en la cara a la esencia del capitalismo moderno. No es casual que todos los acuerdos de libre comercio e integración económica impongan límites a la libre circulación de capitales. Ni hablar del FMI ni del Banco Europeo. Ambos no aceptan esas medidas de manera absoluta.
Cuando Argentina lo hizo, el FMI se retiró de allí y todavía no ha vuelto. Durante todo ese tiempo Argentina ha crecido y acumulado grandes superávits comerciales y aumentado las reservas internacionales sin la tutela del FMI ni narigoneada por otro organismo. Argentina es “la chica mala” de la comunidad financiera internacional y así la describen los grandes medios de los países acreedores.
Ahora tendrá otra compañera, Grecia.
Lo cierto es que el terror psicológico pesa mucho en medio de las crisis. Grecia y los griegos han sido (y son) víctimas de eso. Sin embargo, la única salida para Grecia volver al crecimiento rápido y a la solución del alto desempleo es saliendo del euro. Solo con el turismo, que la hará más barata, Grecia resuelve gran parte de sus problemas. Hoteluchos que en cualquier país del tercer mundo ofertan habitaciones a 75 dólares estadounidenses, en Grecia se montan en los 400 euros.
Grecia oferta otros servicios muy rentables en Europa, como el transporte de carga, a parte de los bienes finales que serán muy competitivos. Pronto, en un par de años, veríamos a Grecia con superávits comerciales y superávit primario lo cual dispararía sus reservas.
Grecia ha sido llevada a donde debe sentirse cómoda. Dejar de pagar la deuda y olvidarse de ella como hizo Argentina. En pocos días las 260 millardos de deuda de Grecia valdrían un 9-10 por ciento. Eso significa que la deuda griega caería a un valor de unos 26 000 millones de euros.
A ese precio y volviendo al crecimiento, los mismos griegos, jugando con chinos y rusos, comprarían ese volumen, y adiós al problema. Entonces, los duros de la eurozona estarán sacando cuentas de sus pérdidas, mientras los votantes los entierran. Sólo los bancos alemanes tienen en juego 97 000 millones de euros en el caso griego.
Y si la llamarada se extiende será tarde para entender la generosidad en tiempos de crisis.
Con los bancos cerrados se espera que las filas se trasladen a los cajeros automáticos.
El Sistema financiero internacional tiene hoy sus ojos puestos en Grecia.
El fracaso de las negociaciones entre la economía más golpeada de la UE y la denominada "troika" –la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- dejó a Grecia al borde del abismo económico, ad portas de queel martes venza un nuevo pago de su deuda por €1.600 millones.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, anunció un referéndum para decidir si Grecia acepta la oferta de rescate que le ofrecen los acreedores extranjeros.
Con Grecia ad portas de caer en default, el primer ministro griegoAlexis Tsipras dijo que los bancos e instituciones financieras del país permanecerán cerrados y se impondrá un control de capitales.
Todos los bancos e instituciones financieras permanecerán cerradas hasta el 6 de julio.
¿Qué es y cómo funciona el control de capitales?BBC Mundo responde las preguntas básicas para entenderlo.
¿Qué es el control de capitales?
El control de capitales, conocido en América Latina como "corralito", luego de la crisis argentina de 2001, busca controlar el flujo de efectivo obligando a los bancos de un país a imponer medidas estrictas sobre los retiros diarios y en las transferencias internacionales.
Cabe destacar que en Greciano hay señales de que el efectivo para retiros de dinero se vaya a acabar pronto.
Otras medidas que puede imponer un control de capitales es limitar las transacciones en moneda extranjera.
En el caso de Grecia, esto es para prevenir el escape de euros de los bancos griegos hacia bancos internacionales, o hacia una divisa distinta o simplemente evitar que los guarden debajo del colchón.
Hasta el fin de semana, el gobierno griego había asegurado que no impondría este tipo de restricciones.
Sin embargo, luego de que el BCE anunciara que congelará su aporte de emergencia para los bancos griegos, el gobierno quedó con pocas opciones y el domingo anunció las medidas de control de capital.
A pesar de que el BCE no cortó los aportes, anunció que los mantendría en el nivel establecido el viernes, que fijó como cantidad máxima de préstamos de emergencia en€90.000 millones.
El monto de dinero que cada persona puede sacar de los cajeros automáticos es €60 (unos US$66) diarios.
Esto a través del programa de provisión urgente de liquidez.
¿Cómo afecta el control de capitales a los ciudadanos griegos en la práctica?
Todas las instituciones bancarias –griegas y sedes de bancos extranjeros en Grecia- permaneceráncerradas hasta el 6 de julio.
Esto significa, en la práctica, que el monto de dinero que cada persona puede sacar de los cajeros automáticos será limitado a€60 (unos US$66) diarios.
Los griegos podrán utilizar transacciones en internet para trámites como el pago de cuentas o transferencias de dinero a cuentas griegas, pero no podrán mover dinero a cuentas en el extranjero.
La medida responde al anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de que no incrementará su fondo de emergencia para los bancos griegos, y los préstamos se mantendrán en los montos anunciados el viernes.
¿Qué pasa en situaciones especiales o con el pago de pensiones?
Se establecerá un comité especial para aprobar transacciones bancarias que se consideren extremadamente necesarias, de interés público o social, incluyendo gastos médicos o importaciones de medicinas.
Esta semana es decisiva respecto del futuro de Grecia en la eurozona y en la UE.
Lospagos de pensiones no se verán afectados por los controles de capital.
Y cualquier cargo por interés que resulte del cierre bancario no se aplicará.
Lastarjetas de crédito y débito emitidas fuera de Grecia pueden usarse librementeen términos de monto.
Con lo que sí se toparán los extranjeros que visiten el país es con largas filas en las máquinas y, probablemente, con varios de ellos sin efectivo.
¿Ha habido otros países de la eurozona con controles de capital?
La crisis de 2013 en Chipre también empujó al gobierno a aplicar controles de capital.
Tras la severa crisis bancaria que sufrió la isla vecina a Grecia en 2013, un acuerdo de rescate logrado con la UE y el FMI impuso controles de capital similares. Sin embargo, los límites de retiro de dinero fueron mayores: €300 euros diarios por persona.
Para los chipriotas que viajaban al extranjero, el límite de dinero que podían sacar del país eran €1.000, mientras las transferencias o pagos fuera de Chipre vía tarjeta de débito o crédito no podían exceder los €5.000 por mes.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, anunció un referéndum para decidir si Grecia acepta la oferta de rescate que le ofrecen los acreedores extranjeros.
En términos de transacciones de negocios, estas podían realizarse por un máximo de €5.000 diarios y se creó un comité especial para revisar las transacciones entre €5.000 y €200.000. El mismo comité debía aprobar o rechazar todas las transacciones sobre €200.000 que se realizaran, caso a caso.
El cambio de cheques por efectivo fue prohibido.
¿Hasta cuándo se pueden aplicar los controles?
No existe un periodo predeterminado.
Se asume que en una emergencia donde se impone este tipo de controles, estos se levantan una vez que la economía se estabiliza y el pánico por sacar efectivo pasa.
Mientras mayor sea el tiempo en que se aplica, mayor será el efecto en la economía.
Un control de capitales que imponga restricciones en los retiros de depósitos puede, por ejemplo, tener un efecto directo en sectores como el comercio (retail), el turismo y la actividad comercial e industrial del país como un todo.
En Chipre los controles se ejecutaron por un período largo. Las últimas restricciones fueron levantadas en abril de 2015, luego de más de dos años.
¿Son legales los controles en Grecia?
El BCE debe decidir si continuará apoyando a los bancos griegos y de qué forma.
No está claro hasta cuándo durarán las medidas de control de capital.
Todos estos movimientos soplan en contra de los principios fundamentales pregonados por la UE y la eurozona respecto de que el dinero debe flotar libre a través del área de divisa común.
De hecho, una de las principales razones de la unión monetaria europea era precisamenteasegurar el libre flujo de dinero.
En Chipre la Comisión Europea sólo permitió la introducción de controles porque había un riesgo significativo de una "completa desestabilización" del sector financiero.
La Comisión también le dio permiso a Grecia para imponer estos controles, diciendo que el caso justifica romper las reglas de la UE.
El Servicio Financiero de la Comisión dijo en un comunicado: "En las circunstancias actuales, la estabilidad del sistema financiero y bancario en Grecia constituye un interés público y de política pública que justifica la imposición temporal de restricciones a los flujos de capital".
Sin embargo, añadió que la libertad de movimiento de flujos debe ser restaurada lo antes posible.
¿Cómo reaccionaron los mercados internacionales?
Las bolsas de valores de Europa y Asia abrieron con grandes caídas el lunes, tras el anuncio del gobierno griego.
El FTSE 100 de Londres cayó casi un 2% en las primeras operaciones. En Asia, el índice Nikkei de Japón cayó casi un 3%.
En otras partes de Europa, las bolsas cayeron sobre un 3%, como la alemana Dax y la francesa CAC 40.
La bolsa de valores de Atenas estará cerrada, junto con los bancos.
Grecia impone un "corralito" en horas cruciales para su futuro
Gavin HewittBBC 29 de junio 2015La permanencia de Grecia en el euro está puesta en cuestión.
La eurozona se enfrenta a su crisis más grave en 16 años de historia. Grecia está al borde del impago.
Es casi seguro que no será capaz de devolverel martes el préstamo que vence del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Y este domingo el gobierno griego anunció quelos bancos no abriránhasta el próximo siete de julio -dos días después del referendo convocado por el primer ministro Alexis Tsipras- y que se impondrá un control de capitales al retiro de fondos de los bancos.
Los griegos solo podrán retirarhasta 60 eurospor día de los cajeros automáticos.
Este tipo de acciones han aumentado el riesgo de que Grecia deje la eurozona.
Tanto Europa como Grecia han entrado en un periodo de turbulencias en el que ninguna de las partes tiene el menor control sobre los acontecimientos.
Las últimas semanas y meses son unahistoria de terquedad y grandilocuencias. Y, sobre todo, un fracaso a la hora de reconciliar sus narrativas del asunto.
Después de las elecciones de enero, las cuales llevaron al partido de izquierda Syriza al poder, los líderes europeos estaban determinados a que el nuevo gobierno griego cumpliese los compromisos acordados por el ejecutivo anterior.
La economía de Grecia se ha reducido un 25% en los últimos cinco años.
Europa quería enviar un mensaje de que la eurozona no podía ser sacudida por las elecciones y el voto popular. También les preocupaba que los partidos populistas de otros lugares de Europa pudiesen exigir una flexibilización de la austeridad y de las reglas de la eurozona.
Tsipras, el nuevo primer ministro de Grecia, creía que la austeridad había fracasado en Grecia.La economía se había reducido un 25%en los últimos cinco años y, según su punto de vista, había provocado un desastre humanitario.
Él había prometido poner fin a la austeridad, una promesa que no estaba en posición de mantener porque otros gobiernos democráticamente elegidos también se debían a sus votantes.
No estaban dispuestos a financiar Grecia más sin reformas sustanciales.
¿Política de partido o de país?
Las discusiones se prolongaron por cinco meses. Los griegos tenían sus líneas rojas. No adoptarían nuevas medidas que profundizasen en la austeridad, y necesitaban negociar un compromiso para aliviar el montante de la deuda.
Hicieron algunas concesiones en materias de impuestos y reforma de pensiones, pero no fueron suficientes para los acreedores de la UE y el FMI.
Los detractores del primer ministro Alexis Tsipras consideran que ha puesto por encima la política de partido a la de su país.
La confianza casi se había desvanecido: dudaban de que las reformas se llegasen a aplicar.
Finalmente el viernes, la UE y el FMI realizaron su oferta final: una extensión de cinco meses del programa de rescate por un importe de 12.000 millones de euros, pero con la condición que se aceptasen nuevas reformas.
Alexis Tsipras no estaba seguro de poder conseguir el acuerdo del Parlamentoy, sobre todo, de mantener unida a su frágil coalición. Sus oponentes dicen que al optar por un referendo, había puesto su partido por encima del país.
El anuncio de referendo sorprendió a los líderes europeos. Algunos ministros de Finanzas se enteraron del mismo en Twitter. No fue sorprendente que decidieran que la consulta ponía fin a las negociaciones.
Algunos ministros opinan que estaban cerca del acuerdo.
Debilidad griega
Grecia se enfrenta a una fecha límite. Necesita encontrar 1.600 millones de euros para pagar al FMI el martes. El sábado abogó por la extensión del rescate al menos hasta después del referendo.
Hablé con un ministro griego el sábado por la mañana y él confiaba en que la extensión estaría garantizada, pero los ministros de la eurozona no estaban dispuestos a jugar más y se lo negaron.
Lo que significa que es casi seguro que Grecia haga un ‘default’ el martes.
La banca griega está debilitada. Ha habido una retirada constante de fondos de millones de euros en las últimas semanas y este domingo Tsipras anunció que el lunes los bancos no abrirán y que se impondrán controles de capital, aunque no especificó cuáles.
El gobierno de Grecia y sus seguidores mantienen su desafío a la antigua troika.
Pero más allá de la incertidumbre del martes está el referéndum del 5 de julio. La pregunta será si el pueblo apoya o rechaza la última oferta de la UE y el FMI.Alexis Tsipras hará campaña enérgicamente por el"No". Será una corta pero abrasiva campaña. Europa va a insistir en que el referendo es una elección entre quedarse en el euro o regresar al dracma.
Partida de póquer
Un ministro me dijo el sábado: "[La canciller alemana, Angela]Merkel puede definir el referendo en Alemania, no en Grecia,y hemos dejado muy claro que queremos permanecer en Europa y que esto no es acerca de la eurozona".
Quizás. Vale la pena recordar que la mayoría de los griegos siempre han querido quedarse en el euro.
Si el primer ministroTsipras pierde el referendo, entonces habrá perdido su autoridad política. Será presionado para dimitir. Si gana, entonces se volverá a encontrar con los líderes de Europa para decirles que tiene un nuevo mandato del pueblo griego.
Una vez más, no habrá negociaciones, con un resultado incierto y en un contexto de deterioro de la economía. Otro gran proyecto de ley -bonos del BCE- está por venir el 20 de julio.
Alexis Tsipras ha jugado tanto con su futuro como con el de su país. Se comprometió a una votación, pero sólo después de que haya expirado el plan de rescate actual, por lo que Grecia queda ahora vulnerable y expuesta.
El ministro de Finanzas austriaco, Hans Joerg Schelling, dijo del gobierno griego que "estaban jugando póquer, pero en el póquer también puedes perder".