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viernes, 9 de enero de 2026

De la incertidumbre a la tregua: la industria farmacéutica y el giro pragmático de Trump

Comentario | Luis Orlando Díaz Vólquez

De la incertidumbre a la tregua: la industria farmacéutica y el giro pragmático de Trump

En el último año, la industria farmacéutica vivió una montaña rusa de incertidumbre. Tras la reelección de Donald Trump, los laboratorios estaban en vilo: ¿venirían aranceles punzantes sobre medicamentos importados? ¿O se endurecerían las políticas de control de precios? Este clima de imprevisibilidad tenía a Wall Street sobre aviso, y a muchas compañías postergando fusiones, adquisiciones e inversiones estratégicas. [money.usnews.com], [usatoday.com]

Sin embargo, con el paso del tiempo, esa sensación se ha diluido. El acuerdo de Pfizer con la Casa Blanca —una tregua de tres años en posibles aranceles a cambio de descuentos para Medicaid y precios internacionales— ha sido interpretado como una señal clara: el gobierno opta por negociar antes que imponer medidas punitivas. Esa estrategia, seguida por otros gigantes de la industria, ha permitido a las farmacéuticas respirar con algo más de tranquilidad. La apuesta ha mostrado a los mercados que el enfoque será pragmático, buscando suficientes recortes de precios sin asfixiar el margen de innovación. [bloomberg.com]

Este giro marca un cambio de paradigma: de la lógica del brazo duro al diálogo mutuo. No solo estabiliza el terreno operativo y financiero de los laboratorios, sino que ofrece una hoja de ruta para futuras iniciativas —y genera expectativas sobre qué pasará cuando esta “tregua” expire.

¿El saldo? Una oportunidad de oro. Para el gobierno, una forma de mostrar avances en costos para los pacientes, y para la industria, un respiro estratégico para recuperar impulso y continuar innovando. El desafío ahora radica en mantener ese equilibrio: que los descuentos sean sostenibles, eficaces y transparentes —y que, a su vez, sigan dejando espacio a la investigación clínica que da vida a nuevos tratamientos.

En definitiva, la aparente arbitraria ola de anuncios de Trump ha derivado en un compromiso con efectos reales: tarifas suspendidas, precios moderados y, sobre todo, certezas para un sector que hoy sí sabe qué esperar.

9 de enero de 2026

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jueves, 31 de mayo de 2018

Trump quiere que los pacientes europeos paguen

SALUD

Trump quiere que los pacientes europeos paguen

No solo los autos y el acero, sino también los medicamentos son una espina clavada para Trump. Los medicamentos son muy caros en Estados Unidos y el presidente quiere bajar los costos de una manera muy “sencilla”.
Tabletten Symbolbild Versandverot für rezeptpflichtige Medikamente geplant (Getty Images/AFP/F. Fife)
Los medicamentos en Estados Unidos son más caros que en otros países industrializados. Según la Fundación Commonwealth, una organización privada dedicada al tema de la salud, cada ciudadano estadounidense gasta alrededor de mil dólares por año en medicamentos. En cambio, los alemanes gastan un poco menos de 700 dólares y los suecos no llegan a gastar 400 dólares. Los estudios sugieren que esto no se debe a que en Estados Unidos se receten más medicamentos; simplemente, los estadounidenses pagan precios más altos, y mayormente de su propio bolsillo.
Una comparación del servicio de datos Bloomberg muestra que los precios en EE.UU. a veces son muy superiores a lo que se cobra en otros países industrializados. Por ejemplo, en Estados Unidos un medicamento para la artritis reumatoide cuesta alrededor de 2.500 dólares al mes, mientras que en Alemania, el mismo medicamento, cuesta alrededor de 1.750 dólares. El Financial Times, encontró una diferencia aún más notoria: un medicamento para el dolor que en Europa cuesta 21 dólares por 60 pastillas, en Estados Unidos se vende a 2979 dólares.
Europa tiene la culpa
Pero, ¿cuál es la razón? La explicación del presidente Trump es muy simple: los otros países tienen la culpa. Las compañías farmacéuticas se sienten obligadas a recuperar los elevados costos de investigación y el desarrollo en el mercado estadounidense. En otros países industrializados esto no es posible porque hay control de precios. Europa y otras naciones ricas se benefician a bajo costo de estas innovaciones.
Symbolbild Forschung Labor Reagenzgläser Chemie (Fotolia/Tom)
Pero, ¿es esto realmente así? Una de las razones de los precios tan altos en EE.UU. es que las empresas se aprovechan de las leyes de patentes estadounidenses. Lanzan al mercado nuevos productos que son muy similares a los anteriores, pero, por esta vía prolongan las patentes y evitan el desarrollo de genéricos más económicos. 
En otros países esto no sucede. En Francia o Gran Bretaña existe un límite de precios. Además, las empresas farmacéuticas en otros países industrializados deben demostrar que su producto es más eficaz que el que ya existe. Sin embargo, en Estados Unidos basta con la prueba de eficacia de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), y con médicos que prescriban el medicamento.
La industria sostiene que el aumento de los precios de medicamentos se debe a los elevados costos de investigación y desarrollo. Pero nadie sabe cuán altos son exactamente dichos costos. Las empresas mantienen estos datos en secreto. 
Un estudio del Centro Tufts de Boston sugiere que el costo para desarrollar un nuevo medicamento es de 2 mil 700 millones de dólares. Otro estudio, basado en el análisis de los registros obligatorios en la SEC (la Comisión de Bolsa y Valores) estima que el costo es de 757 millones de dólares. 
AIDS Medikamente (ImmunoLogik)
Controles de precios "socialistas"
Entonces, ¿qué se debe hacer? En esta oportunidad, Trump también tiene una solución muy sencilla: los pacientes de los países como Alemania deberían pagar su  "parte”. Trump dijo esto durante un discurso en mayo en dónde explicaba cómo iba a bajar los costos de los medicamentos en Estados Unidos. "Es hora de poner fin al aprovechamiento global de una vez por todas”.
Trump quiere presentar esta exigencia en las negociaciones de acuerdos comerciales y derechos de aduana. Alex Azar, ex director de una farmacéutica y ahora ministro de Salud de Estados Unidos, opina que los socios comerciales de Estados Unidos tienen que pagar más porque ponen "controles de precios socialistas y barreras de mercado” para mantener los "precios injustos”.
Sin embargo, los políticos no explican como esto puede bajar los costos para los ciudadanos estadounidenses. Que las compañías farmacéuticas generen más ingresos en el extranjero no significa que vayan a bajar los costos en Estados Unidos. Trump no presentó ningún plan de cómo va a negociar con la industria farmacéutica, solo prometió la "acción más dura de un presidente”. Luego de estas palabras, las acciones de las empresas farmacéuticas aumentaron significativamente.
Anne Schwedt (BT/ER)


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