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sábado, 15 de diciembre de 2018

Coalición advierte exclusión social genera malestar | @cdemocraticard #CoaliciónDemocraticaRD

Coalición advierte exclusión social genera malestar

Visita al Director del Periodico HOY.
12-12-2018 HOY/ Ariel Gomez

Visita al Director del Periodico HOY. 12-12-2018 HOY/ Ariel Gomez
Publicado el: 14 diciembre, 2018 Por: Odalis Mejía e-mail: o.mejia@hoy.com.do
La Coalición Democrática por la Regeneración Nacional advirtió que la sociedad dominicana vive una polarización entre un pequeño grupo muy rico y una masa de gente pobre que se siente excluida y puede generar manifestaciones con resultados inesperados.
Así lo afirmaron Apolinar Veloz y José Rijo Presbot al señalar que esa gente demanda sus derechos a recibir atenciones de calidad en las áreas de salud, educación, agua y energía.
“Este es un país atrapado por un solo grupo y los beneficios solo son para ese grupo, donde no hay independencia de poderes, por lo cual amerita crear una sociedad de derechos y la institucionalización”, expresó Presbot.
Mientras que Veloz cuestionó de qué ha valido el crecimiento económico si la pobreza ha crecido y hay grandes insatisfacciones.
“Es posible que la única solución social posible sea el enfrentamiento de esa gran masa de pobres que está buscando derechos y que no se siente representada y que la única manera que puede reclamar ese derecho es a través de una movilización grande con resultados inesperados”, dijo.
Ambos plantearon la necesidad de un gran pacto social donde se brinde a la población una opción de confianza para generar un cambio democrático.
Para esto, señalan, es necesario que todas las fuerzas de oposición se unan porque de forma individual ninguno de los partidos podrán competir contra la fuerza del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). http://hoy.com.do/coalicion-advierte-exclusion-social-genera-malestar/
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POLÍTICA | La Coalición Democrática reta la sociedad y los partidos a desplazar al PLD del poder | JUAN BOLÍVAR DÍAZ @JBolivarDiaz | @cdemocraticard #CoaliciónDemocraticaRD

Coalición Democrática por la Regeneración Nacional llega a Nueva York

Coalición Democrática por la Regeneración Nacional llega a Nueva York
New York Por Luis Anibal Medrano S lunes 12 de noviembre, 2018
Nueva York.- Representantes de la Sociedad Civil que accionan en esta urbe conformaron el capitulo neoyorquino de la Coalición Democrática por la Regeneración Nacional el cual procurará contribuir a rescatar a la República Dominicana de la “profunda crisis institucional y ética y que avanza hacia la insostenibilidad fiscal y el deterioro de los débiles cimientos nacionales”
El encuentro donde se conformó el comité gestor de la Coalición Democrática por la Regeneración Nacional Nueva York fue escenario ideal para ponderar el primer manifiesto de la recién conformada unidad de voluntades que busca restablecer la democracia y la independencia de los poderes del Estado, entre otros propósitos fundamentales.
Aris Guevara, Bladimir Peña, Edesa Mateo, Fe María Santiago, Fernando Correa
Germán Ramírez, Héctor Polanco, Marino Mejía, Miguel Santiago, Nelson Herrera, Rafaelito Núñez, Ramón Mejía, Ramón Penzon y Wilma Tamayo fueron los actores iníciales de la conformación de la mencionada coalición, quienes asumieron de inmediato responsabilidades para el crecimiento y fortalecimiento de esa iniciativa en la llamada Babel de Hierro y quienes de anunciaron su Asamblea Constitutiva para el 14 de enero del 2019.
Coalición Democrática por la Regeneración Nacional fue lanzada en Santo Domingo el pasado domingo 11 de noviembre en el auditorio Manuel del Cabral Manuel del Cabral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), posteriormente fue presentada en la ciudad de Santiago de los 30 Caballeros encabezado ese capítulo por reconocidas personalidades de diferentes ámbitos de la sociedad santiaguera.
Los conformantes del comité gestor de la Coalición Democrática por la Regeneración Nacional Nueva York se mostraron esperanzados en esta nueva iniciativa social y aseguran que es una vía ideal de trabajar de manera tesonera para lograr las metas planteadas en el manifiesto de surgimiento de dicha coalición.
Reiteraron lo planteado en el sentido de que “22 años después de sustituir el viejo liderazgo político, la nación padece exactamente de los mismos grandes males: el caudillismo político, la precaria institucionalidad, la falta de transparencia, con agobiante incremento de la corrupción, así como graves deficiencias en los servicios públicos esenciales, como educación, salud, agua potable, energía eléctrica, vivienda, sistema de justicia y efectivo régimen previsional”.
Del mismo modo corroboran con lo planteado de que “a estos males ancestrales se han sumado otros igualmente nefastos como la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, el deterioro medioambiental, la creciente desigualdad social y la falta de oportunidades”.
Convocaron a los dominicanos y dominicanas de buena voluntad residentes aquí que anhelan un nuevo modelo de gobierno que favorezca al pueblo en sentido general, que se sumen a los trabajos de la Coalición Democrática por la Regeneración Nacional en Nueva York en el entendido de que la nación dominicana en su estado actual necesita del concurso de todos sus buenos hijos e hijas.  https://elnuevodiario.com.do/coalicion-democratica-por-la-regeneracion-nacional-llega-a-nueva-york/
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miércoles, 2 de mayo de 2018

Las perspectivas apuntan a un posible cambio político en comicios del 2020 | Por Juan Bolivar Díaz @JBolivarDiaz

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Las perspectivas apuntan a un posible cambio político en comicios del 2020

Publicado el: 7 abril, 2018 e-mail:juanbolivardiaz@gmail.com
En los ámbitos de la oposición política se baraja la posibilidad de un frente electoral para enfrentar los poderes casi absolutos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en las elecciones del 2020, en base a un programa para el rescate de las instituciones democráticas y un nuevo modelo de desarrollo económico social.
La profunda división interna en el partido gobernante, llamada a profundizarse por los pujos continuistas de los danilistas, la progresiva reducción de la aprobación de la gestión del presidente Danilo Medina y el incremento de la insatisfacción ciudadana alientan la posibilidad de vencer o reducir el dominio del Estado de cuatro períodos.
Indicadores del desgaste
Las últimas encuestas y la percepción general indican un deterioro del absoluto dominio que ha ejercido el PLD sobre los poderes del Estado y la sociedad dominicana, con una caída de la aprobación del Gobierno de Medina (45-47% en Gallup) al mismo tiempo que se incrementa la insatisfacción ciudadana por la falta de soluciones a la corrupción e impunidad, la inseguridad ciudadana, el desproporcionado endeudamiento del Estado, el escaso empleo y de baja calidad y la precariedad de los servicios básicos.
La crisis en que se ha sumido el PLD apunta a un mayor deterioro por la confrontación entre los liderazgos de Danilo Medina y Leonel Fernández por la persistencia del sector dominante en abrir un espacio para otra modificación de la Constitución, que rechaza entre el 67 y 71% de la población, según las encuestas Gallup y Asisa de marzo pasado, mientras las encuestas marcan una recuperación del expresidente.
El deterioro financiero del Estado tuvo efectos el año pasado en una notable reducción del crecimiento económico, mientras aumentan los temores de que el país se encamina a la insostenibilidad con una deuda que según el Centro de Estrategias Económicas Sostenibles rebasó en marzo los 42 mil millones de dólares y el 55% del producto interno bruto, habiendo crecido 843% en menos de dos décadas.
Las perspectivas del caso Odebrecht, pendiente de efectiva investigación y sanción, los retrasos y problemas por los que atraviesa la obra emblemática de las plantas de carbón no apuntan en dirección de satisfacer las expectativas de la población que se ha expresado de forma contundente en el movimiento Marcha Verde que, aunque algo adormecido seguiría constituyendo un elemento detonante, tanto como el accionar de los partidos.
Ningún cambio será fácil
Nadie cree que será fácil destronar al PLD del dominio político que ha ejercido en casi dos décadas de Gobierno, con un intervalo de 4 años del presidente perredeísta Hipólito Mejía. Su profunda vocación de poder le puede llevar a superar sus luchas intestinas si aumentan los indicadores del desgaste que marcan las encuestas.
Aunque esta vez, como nunca antes la confrontación política se ha convertido en personal, con enconos y agravios que impulsan temores al retorno de Fernández al poder dificultando soluciones.
El danilismo que ahora hegemoniza el poder peledeísta se enfrenta a un Leonel Fernández ya con meses en campaña de retorno, y que tiene a su favor el pacto de unidad mediante el cual él cedió hace tres años por la unidad del partido y que permitió la reelección de Medina, ahora con mucho mayores dificultades para justificar una nueva reforma a su propia Constitución, aunque es amplía la convicción de que el reeleccionismo siempre se impone, lo que no fue cierto con Balaguer en 1978, Mejía en el 2000 y con Fernández en el 2012. Un sagaz dirigente peledeísta, del poderoso Comité Político, y para nada favorecedor de Fernández, opinó a título confidencial que para salvar de nuevo la unidad partidaria, este sería el candidato del 2020.
Podrán ponerse de acuerdo por amor al poder, pero eso llegaría a la convención del 2019 y el deterioro político tenderá a crecer.
Aún así, si evitan la división los peledeístas podrán apelar a los recursos del clientelismo y los abusos del Estado que han caracterizado su reinado electoral, con un inmenso aparato mediático, control de organismos decisorios, y recursos multimillonarios acumulados. Por esa razón seguirán barajando los proyectos de reformas electorales y de Ley de Partidos.
Un programa fundamental. 
Los analistas entienden que si bien es fundamental un programa, no puede ser muy ambicioso si su primer objetivo es vencer el enorme poder del PLD. “Es casi un proyecto de transición democrática, portador de un nuevo modelo de desarrollo que reúna las energías y decisión de amplios sectores sociales, incluyendo el del empresariado, o que por lo menos neutralicen su apoyo a los gobernantes.
Las encuestas marcan las preocupaciones fundamentales que tienen que abordarse: la corrupción, impunidad y el clientelismo, la inseguridad ciudadana, el desempleo y los bajos salarios, deterioro de los servicios básicos, como salud, reforma de la Seguridad Social, transporte, vivienda, saneamiento ambiental y calidad de la educación.
Deberá priorizar las reformas institucionales, política y electorales para restablecer la independencia de los poderes y garantizar el ejercicio político.
Un programa para rescatar el concierto nacional deberá reivindicar la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo y su Pacto Fiscal y reales controles financieros para contener el endeudamiento y garantizar sostenibilidad, corregir la malversación y el derroche y hacer menos regresiva la tributación, y generar un nuevo modelo de crecimiento que potencie a los sectores productivos y promueva las exportaciones.
Así mismo deberá atraerse a la sociedad civil, recogiendo sus reivindicaciones y propiciando la pendiente Ley de Participación Social, partiendo del reconocimiento de la poca confianza y credibilidad que tiene actualmente el partidarismo político, documentada por las encuestas de los últimos meses: Latinobrómetro (15%), Barómetro de la Américas (20%), Penn-SIN (15% de los jóvenes), Gallup-HOY (15.5%). Asisa de esta semana indica que desde el 2014 los que se declaran miembros de partidos cayeron del 31 al 14%, y que los independientes crecieron del 4 al 29 por ciento.
Un frente como el chileno
Hay muchas experiencias en el mundo de concertación para vencer un dominio político absolutista, y entre los más relevantes siempre se recuerda el que permitió superar la dictadura de Pinochet en Chile, que reunió a todo el espectro opositor, desde la derecha a la izquierda, incluso a partidos que contribuyeron al sangriento derrocamiento del Gobierno popular de Salvador Allende. Esa concertación se ha mantenido durante más de dos décadas escogiendo candidatos comunes mediante primarias democráticas.
En el país no ha habido tanta vocación ni urgencia para una concertación, pero el cansancio y el deterioro del Estado social y democrático de derecho parece demandarla, y los dirigentes políticos tendrán que aprender que no vale la pena concurrir una y otra vez al real “matadero electoral” que denunciaba el Partido de la Liberación Dominicana en sus orígenes.
Tendrían que entender que todos no pueden ser candidatos presidenciales para quedarse por debajo del 2% del sufragio, por lo menos hasta que se institucionalicen mecanismos que garanticen competencia más equitativa. Que muchos de ellos serían estrellas en el Congreso o a la cabeza de municipios desde los cuales podrían constituir nuevas opciones de poder.
Alientan unidad opositora
Conscientes de los poderes peledeístas y por las experiencias, en diversos ámbitos políticos y sociales se alienta la posibilidad de promover un frente amplio opositor para los comicios del 2020, y plantean adelantar las gestiones para un consenso programático que aliente optimismo aprovechando la lucha interna que paraliza al PLD, en baja en las preferencias. La encuesta Asisa lo dejó esta semana en 52%, todavía alto por la debilidad de una oposición que no acaba de recomponerse tras el alentado desguañangue del viejo Partido Revolucionario Dominicano, cooptado por el poder peledeísta.
En la oposición el principal propulsor del frente unido ha sido el presidente de “Al País”, Guillermo Moreno, con media docena de artículos en su página de los lunes en el Diario Libre. Plantea la discusión de un programa básico que dé substancia y aliente un cambio que no sea simplemente de gestores de la actual descomposición del Estado.
Los dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRD) han planteado también el proyecto de unidad. Con el mismo objetivo salió recientemente a la luz pública el Movimiento Ciudadano de Rescate Democrático (MIRD), encabezado por profesionales de la calidad de experto fiscal José Rijo.
El experto en turismo Juan Lladó ha insistido y hasta ha publicado un amplio proyecto de programa. Se sabe de varios grupos de clases medias que “reflexionan” sobre la necesidad de concertación para un cambio político, al igual que sociólogos como César Pérez y Wilfredo Lozano.
De hecho, tras las elecciones del 2016, que culminaron en un proceso profundamente desigual, con inconmensurable abuso del poder estatal, la decena de partidos de oposición vienen concertando para exigir las reformas políticas y electorales que se discuten hace dos décadas, aunque un par de ellos pudieran volver a aliarse al PLD, sobre todo si Fernández resulta su candidato. http://hoy.com.do/las-perspectivas-apuntan-a-un-posible-cambio-politico-en-comicios-del-2020/
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lunes, 6 de julio de 2015

El primer reto de la oposición es concertar programa mínimo / Por JUAN BOLIVAR DÍAZ

Por 
juanbolivardiaz[@]gmail.com 
5 de julio de 2015 SANTO DOMINGO
p6
Aunque advierten que el panorama político carga muchos elementos de incertidumbre, tras los bruscos cambios de las últimas semanas, los dirigentes de oposición reconocen que resultará muy difícil derrotar la reelección del presidente Danilo Medina, montada sobre el poder del Estado y unos quince partidos, incluidos los tres tradicionales.
Sólo una conjunción del liderazgo de oposición en torno a un proyecto de nación que responda a las graves insatisfacciones nacionales podría generar energías e ilusiones para por lo menos contener la concentración del poder que ha venido protagonizando el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en base al reparto del Estado y el clientelismo.
Múltiples incertidumbres. Los bruscos cambios políticos de las últimas diez semanas arrojan incertidumbres que permiten a los analistas políticos sostener que no está definido el escenario para las elecciones del 2016, aunque se reconocen las amplias ventajas del presidente Danilo Medina para conseguir la reelección con todo el poder del Estado, reparto y clientelismo incluidos, montado sobre unos 15 partidos políticos, entre ellos los tres tradicionales.
El panorama político se complicó a partir del 19 de abril cuando el Comité Político del PLD dispuso reformar la Constitución para viabilizar la reelección del presidente Medina, sepultando las expectativas de retorno del expresidente Leonel Fernández. Una semana después Luis Abinader consolidó su emergencia de los últimos años, al vencer abrumadoramente en una ordenada elección primaria al expresidente Hipólito Mejía.
No pasaron tres días para que Leonel se viera abandonado por sus legisladores después de proclamarse guardián que evitaría la reforma de la Constitución y en mayo Danilo le conquistó casi todos sus legisladores, sumó de inmediato a los de los otros dos partidos tradicionales, el Revolucionario Dominicano (PRD) y el Reformista Social Cristiano (PRSC) para ejecutar una “casi mágica” reforma constitucional que a la vista de toda la sociedad conllevó un costo económico e institucional invaluable.
La “conquista” reeleccionista de unos 40 diputados, que eran el patrimonio político que le quedaba al presidente del PRD Miguel Vargas, obligó a éste a precipitar la renuncia a su candidatura presidencial, en junio, a 11 meses de los comicios, anunciando un brumoso pacto con el partido de gobierno que el presidente Medina ni ningún dirigente del PLD ha definido.
Cambios muy abruptos. En apenas dos meses la caída del liderazgo de Leonel arrastró a Vincho Castillo, reducido al romper con Danilo y su gobierno, la fuerte emergencia de Abinader dejó fuera de juego a Hipólito, quien sin embargo quedó mejor parado al aceptar el dictamen democrático, lo que a su vez precipitó a Vargas. Sólo después de todo eso y aparentemente compelido por el costo político de la imposición de la reforma constitucional, fue que el presidente Medina abrió la boca para tratar de justificar su cambio de criterio sobre lo nefasta de la reelección en la historia nacional.
De repente el país se encontró con un acontecimiento sin precedente: la anunciada alianza de los tres partidos tradicionales, rivales de medio siglo, precipitada con tanta anticipación a las elecciones, sin que el candidato común (Danilo) los haya convocado públicamente y sin definir sus bases ni objetivos.
El tres en uno confronta aún muchas incertidumbres: aunque los legisladores del PRSC respaldaron la reelección de Medina, su candidato presidencial, Quique Antún, funcionario del gobierno, dice que aún no hay nada definido, mientras al interior del PLD se teme el incumplimiento de lo pactado entre danilistas y leonelistas y toma fuerza el rechazo al reparto y reservas de las candidaturas congresuales y a las alcaldías. En tanto en lo que queda del desangrado PRD, se disputan el favor de los peledeístas esperando que les garanticen mantener posiciones, difícil en el caso de los diputados por el voto preferencial.
Remotas posibilidades. Nadie puede pretender que será fácil estructurar una opción electoral que en diez meses pueda desplazar el inmenso poder de la plataforma reeleccionista, aunque también con debilidades y rechazo. Está de por medio el desgaste del PLD tras 12 años de gobierno, por lo que algunos prevén la posibilidad de un escenario de cambio como el que se montó en 1978 tras los también 12 años del gobierno de Balaguer, derrotado pese al abuso de todo el poder del Estado, incluyendo un consorcio empresarial que ya no existe y la superada participación política de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Ya en las elecciones del 2012 el PLD redujo su votación al 38 por ciento, perdiendo como partido 199 mil votos en relación a las del 2008, y dependió de sus aliados para alcanzar el 51 por ciento, pese a haber gastado más de 150 mil millones de pesos, más de un tercio de excedente por encima del presupuesto nacional.
Una alternativa tendría que apostar a reducir al PRD al 1 por ciento que obtuvo el PLD con Juan Bosch en 1978, a conquistar gran parte de los 700 mil nuevos votantes, y a capitalizar las insatisfacciones con una gestión de 16 de los últimos 20 años, que no ha reducido la pobreza ni resuelto las deficiencias de los servicios básicos, ni garantizado seguridad ciudadana y que ha sido catalogada con un nivel de corrupción sin precedente.
La difícil concertación. Todos aceptan que para ganar credibilidad tienen que superar el simple sorteo de candidaturas, con firme compromiso de un plan de nación que cambie el modelo de desarrollo, el reparto del Estado y la corrupción y que cree la ilusión de un cambio de rumbo de la sociedad dominicana. Tanto los que promueven la “Convergencia por un Mejor País”, encabezada por el PRM, como Guillermo Moreno, Max Puig, Eduardo Estrella, y Minou Tavárez han planteado la necesidad de dar fundamento programático a una nueva opción. Pero ninguno ha convocado formalmente al resto, sea a una concertación, convergencia o mesa de diálogo que vienen postulando hace más de un año.
Es obvio que todos han invertido gran parte del tiempo en constituir o reactivar sus propias plataformas partidarias, y algunos, como el PRM, trabajan en sus bases programáticas, pero el tiempo se les agota para iniciar una batalla tan cuesta arriba contra una maquinaria de poder encarnada en una corporación política absolutista. Están los grupos progresistas que han fracasado en numerosos intentos de concertación electoral.
No faltan quienes conciben el frente opositor como un simple apoyo a las aspiraciones individuales, y el otro extremo de los que quisieran un programa revolucionario irrealista en un escenario dominado por el conservadurismo y la desmovilización popular que podría conducir al aislamiento y de nuevo a la insustancialidad del 1 por ciento de los votos. Pero no hay dudas que requerirían un programa mínimo que los vincule a las amplias capas sociales insatisfechas.-
http://hoy.com.do/el-primer-reto-de-la-oposicion-es-concertar-programa-minimo/autor/juan-bolivar-diaz/