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domingo, 11 de septiembre de 2022

El 4%, una causa que aún después de ganada se sigue luchando por ella

La República miércoles, 07 de septiembre de 2022

El 4%, una causa que aún después de ganada se sigue luchando por ella

  • El 4%, una causa que aún después de ganada se sigue luchando por ella

    Mientras cientos exigían la aplicación del 4%, tal como lo estipula la Ley 66-97, el gobierno aducía que se dificultaba la aplicación de lo establecido por la situación financiera de aquel momento, ya que presentaban en esos años más gastos que ingresos. Foto de archivo / LD

Yadimir Crespo
Santo Domingo, RD

En 2013 se logró el cometido de una lucha de varios años. Con marchas, debates, apoyo de los medios de comunicación y manifestaciones de distintos sectores de la sociedad dominicana, se obtuvo el 4 % para la educación y más adelante la firma del Pacto Nacional para la Reforma Educativa.

Con este acuerdo no se buscaba más que una educación pública de calidad lograda con la aplicación de los porcentajes establecidos en el apartado financiamiento de la Ley General de Educación, poco tomado en cuenta desde 1997, cuando fue emitida. 

El tema ha regresado a la palestra nueve años después de aquel hito que correspondía por ley a la población preuniversitaria dominicana. El anuncio de la reducción del presupuesto tan exigido ha reavivado la preocupación de que se retorne a bajas inversiones con menores resultados de los que se obtienen actualmente. 

Para entonces, el gobierno dominicano aportaba a la educación pública alrededor de un 2.4% del producto interno bruto (PIB), según publicaciones de la época en medios impresos. 

Mientras cientos exigían la aplicación del 4 %, tal como lo estipula la Ley 66-97, el gobierno aducía que se dificultaba la aplicación de lo establecido por la situación financiera de aquel momento, ya que presentaban en esos años más gastos que ingresos.

Este argumento no fue suficiente para que, en los meses posteriores, personas de todas las edades y sin importar condiciones físicas o sociales, se unieran para asegurar el futuro de la población joven. Vestían prendas amarillas cada lunes, portaban pancartas, sombrillas y gorras, entre otros objetos alusivos a la petición, hasta hacer suficiente mella para que líderes políticos se comprometieran en su consecución. 

¡Se logró!

Algunos de los compromisos concertados en aquella firma, a la que accedieron organizaciones gubernamentales y privadas, sindicatos, grupos de la sociedad civil, universidades e instituciones religiosas; eran la reinserción, la superación de la exclusión y el abandono escolar, la construcción de aulas, la contratación de maestros y la mejora de su salario.

Con la inversión aprobada por el entonces presidente de la República, Danilo Medina (2012-2016; 2016-2020), se impulsó la política de atención integral a la primera infancia y alfabetización, fue actualizado el currículo por competencias y se implementó la tanda extendida en las escuelas. Asimismo, se construyeron miles de planteles escolares con comedores para el acceso de más estudiantes.

No obstante, pese a lo logrado y la inversión de los últimos años, el país ha continuado en niveles bajos dentro de las más reconocidas pruebas de nivel educativo en la región.

Tal es el caso del informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o prueba PISA, que se realiza cada tres años. Los resultados de 2018, publicados a finales de 2019, presentaron un declive  en cuanto a Ciencias, Lectura y Matemáticas.

Y en cuanto a infraestructuras, el déficit de espacios llevó este año, como en otras ocasiones, a recurrir al alquiler de locales y espacios para impartir la docencia.

Ante esta realidad, el actual ministro de Educación, Ángel Hernández, reconoció que aunque el monto de inversión es elevado, el impacto resulta bajo en los aprendizajes de los estudiantes. 

A pesar de lo preocupante que puede resultar esa situación, el gobierno propuso recientemente la modificación del Presupuesto General del 2022, en el cual se propone disminuir las apropiaciones de gastos de varios ministerios, entre ellos el de Educación.

Con lo obtenido se espera hacer traspasos a 15 instituciones del Estado para completar las ejecuciones presupuestadas para este año; pero ayer el gobierno planteó, durante una reunión con diversas instituciones y ante el reclamo de organizaciones, que el porcentaje destinado a la educación no será tocado.

En un desayuno de Listín Diario realizado en junio de 2020, la hoy vicepresidenta, Raquel Peña, expresó que consideraba que los recursos del 4% para el sector educativo debían ser invertidos de otra forma y planteó que debería abarcar además la educación universitaria.

Sin embargo, en esta ocasión, según participantes del encuentro a puertas cerradas, Peña ordenó a los ministros de Educación y Hacienda que busquen proyectos en los cuales serían utilizados los RD$4,250,412,667 que se estarían restando al presupuesto educativo.

Lo que dice la ley

El artículo 197 de Ley General de Educación, una puesta en vigencia en 1997, cita que “El gasto público anual en educación debe alcanzar en un período de dos años, a partir de la promulgación de esta ley, un mínimo de un dieciséis por ciento (16%), del gasto público total o un cuatro por ciento (4%) del producto bruto interno (PBI) estimado para el año corriente, escogiéndose el que fuere mayor de los dos, a partir del término de dicho período”.

La legislación orgánica número  66-97 indica además que estos valores deberán ser ajustados anualmente en una proporción no menor a la tasa anual de inflación, sin pérdida de los incrementos progresivos correspondientes en términos de porcentaje del gasto público o del producto interno bruto (PBI).

Estas informaciones están en el Título X sobre el financiamiento de la educación

https://listindiario.com/la-republica/2022/09/07/737682/el-4-una-causa-que-aun-despues-de-ganada-se-sigue-luchando-por-ella

jueves, 8 de septiembre de 2022

¿Un 4% del PIB para educación? El presupuesto asignado cada año no llega a ejecutarse al 100% | @JaironSeverino ¿En qué año se ha cumplido el 4% del PIB a la educación? Los números establecen que no se cumplió lo presupuestado entre 2013 y 2020.

¿Un 4% del PIB para educación? El presupuesto asignado cada año no llega a ejecutarse al 100%
En este período hay más de RD$19,000 millones disponibles sin que se haya explicado qué se hizo

Jairon Severino Por Jairon Severino  23 febrero, 2022 en Reportajes  0
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La Ley General de Educación 66-97 establece, en su artículo 197, que el gasto público en educación debe alcanzar un mínimo de un 16% del Presupuesto General del Estado o un 4% del producto interno bruto (PIB) estimado para el año corriente.

Sin embargo, una cosa es lo que dice la legislación, la cual entró en vigor con 13 años de retraso, y otra lo que demuestran las estadísticas cuando se analiza la ejecución anual presupuestaria en el período 2013 y 2020, éste último caracterizado por una caída en la economía de -6.7% y un aumento en algunas partidas para hacerle frente a la pandemia del covid-19.

En el período analizado se presupuestó RD$1 billón 129,998.8 millones, pero se ejecutó RD$1 billón 109,864.5 millones, lo que genera un promedio de 98.05% anual respecto a lo presupuestado. Estos datos establecen que hay RD$19,971.1 millones que quedaron sin ejecutar entre 2013 y 2020, a pesar de que durante el año de la pandemia el Ministerio de Educación recibió poco más de RD$10,700 millones adicionales para implementar la virtualidad en el proceso de aprendizaje, que incluyó la contratación de una red de canales de televisión y emisoras de radio en todo el país.

En promedio, le ejecución alcanzó el 3.85% del PIB anual. En 2020, con una caída neta del producto que rondó los US$10,000 millones, el nivel de ejecución superó el 4.5%, por lo que la relatividad jugó a favor del porcentaje destinado al sistema educativo preuniversitario. En términos sencillos, si no se produce una contracción de la economía y una mayor erogación para el sector, la inversión para la educación también se hubiera quedado por debo de lo que establece la Ley 66-97.

Según el Informe sobre la Situación y Evolución de la Ejecución Presupuestaria del 4% a educación, el PIB pasó de US$57,923 millones, en 2013, a US$79,345.6 millones, en 2020. En 2019 había cerrado en US$88,952.8 millones, es decir, US$9,607.2 más.

El presupuesto aprobado del Ministerio de Educación para 2013, tanto de fuentes internas como externas, ascendió a RD$99,628.1 millones, ejecutándose al cierre de ese año el 96.05%. En este año se ejecutaron RD$95,691.3 millones, quedando sin ejecutar RD$3,936.8 millones. De esa cantidad, RD$1,871.4 millones eran de recursos internos (fondo general y contrapartidas) y RD$2,065.4 millones de recursos externos (préstamos y donaciones).

Respecto a 2014, el presupuesto aprobado fue de RD$109,170.3 millones con un 96.98% de ejecución, por lo que faltaron RD$3,299.9 millones por ejecutar.

Durante los dos primeros años de ejecución de la Ley 66-97, en lo que compete al artículo 198, se financió en un 91.78% con recursos del fondo general, que en la práctica son los ingresos fruto de la recaudación ordinaria que hace el Estado dominicano a las personas físicas y empresas.

Según el informe, el fondo general aportó RD$87,829.6 millones del total ejecutado en 2013, el cual fue de RD$95,691.3 millones. Para el ejercicio 2014, el fondo general pasó a tener una participación de 93.44% del total de recursos, incrementando en términos absolutos en RD$11,100.7 millones con el período. La participación de las demás fuentes, excepto las donaciones, descendió con respecto al 2013.

Un 97.07%

El presupuesto de 2015 ascendió a RD$119,363.2 millones, ejecutándose, al final del período, RD$115,865.7 millones (97.07%) del presupuesto, quedando un monto disponible ascendente a RD$3,497.5 millones. Según los datos, de este monto, RD$2,592.8 millones fueron de recursos internos (fondo general y contrapartidas) y RD$904.7 millones eran de recursos externos (préstamos y donaciones). Esto representa una variación de 9.44% en la ejecución con respecto a 2014, cuya ejecución ascendió a RD$105,870.3 millones, es decir, una diferencia absoluta de RD$9,995.4 millones.

Durante 2016, el presupuesto aprobado para el Ministerio de Educación fue de RD$129,873.7 millones, pero al cierre del año se habían ejecutado un 97.98%. Esto trae como resultado que quedó un monto disponible ascendente a RD$2,624.3 millones con todas las fuentes de financiamiento.

De esta cantidad, RD$1,656.3 millones pertenecen a recursos internos (fondo general y contrapartidas) y RD$968,024,758 recursos externos (préstamos y donaciones). Esto representa una variación de 9.82% en la ejecución con respecto al año 2015, cuya ejecución ascendió a RD$115,865,741,686, es decir, una diferencia absoluta de RD$11,383,627,928 con referencia al presente año.

Para 2017, el presupuesto para la educación ascendió a RD$143,012.2 millones. Al finalizar el año, se ejecutó un 99.47%, quedando un monto disponible ascendente a RD$762.8 millones. De esta cantidad, RD$745.8 millones eran de recursos internos (fondo general y contrapartidas) y RD$17.1 millones de recursos externos (préstamos y donaciones). Esto representa una variación de 1.49% en la ejecución con respecto a 2016, cuya ejecución ascendió a RD$127,249.4 millones, es decir, una diferencia absoluta de RD$14,999.9 millones con referencia al 2015.

Más de 150,000 millones

En 2018, el Ministerio de Educación recibió un presupuesto de RD$153,009.9 millones. Este ha sido uno de los años con la mayor proporción en la ejecución presupuestaria respecto a la asignación, pues al finalizar el año se ejecutaron RD$152,362.4 millones (99.58%). Sin embargo, el monto disponible o sin ejecutar fue de RD$647.4 millones, incluyendo todas las fuentes de financiamiento.

El presupuesto asignado para la construcción de escuelas es el que muestra mayor nivel de ejecución.

Los datos disponibles establecen que esto representó una variación de 7.11% en la ejecución con respecto a 2017, cuya ejecución fue de RD$142,249.3 millones, es decir, una diferencia absoluta de RD$10,113.1 millones.

Para 2019, el presupuesto para la educación preuniversitaria ascendió a RD$170,605.6 millones. Al finalizar el año se ejecutaron RD$169,237.8 millones (un 99.20%), quedando disponibles RD$1,367.9 millones. De los recursos que quedaron disponibles en ese año RD$638.8 millones eran de recursos internos (fondo general y contrapartida) y RD$729.0 millones a recursos externos (préstamos). Esto representó una variación de 11.1% en la ejecución con respecto a 2018, la cual fue de RD$152,331 millones, para una diferencia absoluta de RD$16,906.8 millones.

El 2020 fue el año de las excepcionalidades en todos los sentidos. La caída del PIB, por el cierre de la economía, obligó a las autoridades a buscar recursos extras vía financiamiento para destinarlos a sectores clave. La educación recibió un adicional de aproximadamente RD$10,000 millones. El presupuesto aprobado para el sector educativo preuniversitario ascendió a RD$194,523 millones, el cual fue reformulado en junio y septiembre de 2020.

Fruto de las necesidades que se derivaron de las clases a distancia, el presupuesto aumentó en RD$10,799.4 millones, es decir, subió a RD$205,322.4 millones. Sin embargo, al finalizar el segundo semestre se habían ejecutado RD$201,501.2 millones (98.13%), quedando un monto disponible superior a RD$3,834.6 millones, incluyendo todas las fuentes de financiamiento.

El primer año de ejecución del 4% del PIB a la educación fue analizado por el Observatorio Político Dominicano. Lo hizo en junio de 2010. Le llamó la atención la lentitud en la ejecución de los fondos para la educación preuniversitaria. El presupuesto estipulaba que para el 30 de septiembre se debía haber ejecutado el 75.6% de los fondos, pero solo se había alcanzado el 51.2% (FSE, 2013).

En aquel momento, las autoridades educativas adjudicaron tales dilaciones a tres razones fundamentales. La primera, las restricciones propias de la Ley 340-06 de Compras y Contrataciones y el reglamento de aplicación; la segunda, la ejecución de la mayor parte del presupuesto educativo en el período inmediatamente anterior al inicio del año escolar (a partir de junio) y, por lo tanto, todo lo relacionado con la compra de pupitres, uniformes, libros de textos, cuadernos, designación de nuevos maestros y el pago de la regalía pascual, son iniciativas que se ejecutan en el segundo semestre.

La última razón -relacionada con la lentitud del desembolso de fondos destinados a la construcción, ampliación y rehabilitación de planteles escolares- fue la dificultad en localizar los terrenos, que en muchos casos presentaron problemas de titulación y otras veces no cumplían con las condiciones adecuadas.

Recursos

De acuerdo con el artículo 202, de la Ley 66-97, el Fondo Nacional de Fomento a la Educación tiene personería jurídica y está representado legalmente por su presidente.

Sin perjuicio de otras responsabilidades jurídicas, sus integrantes serán responsables del buen manejo de los recursos y bienes que estén a su cargo ante el Consejo Nacional de Educación, que tendrá la obligación de supervisión y vigilancia.

La legislación establece que los cargos de miembro del consejo y el de directivo del fondo, serán incompatibles. En todo caso, el fondo contará con un auditor interno y se someterá a auditoría externa periódicamente.

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jueves, 4 de julio de 2019

Para qué ha servido destinar el 4% del PIB a la educación? | porJairon Severino


DESTACADO
¿Para qué ha servido destinar el 4% del PIB a la educación?
El poco avance en cuanto a la calidad educativa pone en tela de juicio la inversión de casi RD$936,429 millones
Jairon SeverinoPor: Jairon Severino | Santo Domingo | 4 de julio, 2019
República Dominicana debería destinar no sólo el 4% del producto interno bruto (PIB) a la educación preuniversitaria. Lo más conveniente, sin exagerar, sería el 10%. Sin embargo, es pertinente preguntarse: ¿para qué han servido los RD$936,428.9 millones que ha manejado el Ministerio de Educación desde 2013, año en que se inicia la aplicación de la Ley 66-97? ¿Leyó bien? Casi RD$936,429 millones a la fecha, si se incluye el presupuesto programado para 2019, que asciende a RD$170,570.2 millones.
Para mayor comprensión, la Dirección General de Presupuesto lo explica con claridad suficiente: por cada RD$100.00 que pague el Gobierno en 2019, RD$20.1 irían para educación, RD$8.20 serían para salud, RD$8.00 a la administración del Gobierno y RD$7.00 a protección social, mientras que RD$33.00 se abonarían al pago de la deuda pública y el resto, que serían RD$23.70, corresponde a energía, justicia, orden público y seguridad, protección del medio ambiente y otros servicios económicos, sociales y generales.
Lo que se ha visto hasta este momento es que será necesario entonar un mea culpa. Los resultados, que es como realmente debería evaluarse la calidad de la inversión, establecen que casi todo ese dinero se ha ido a la nada, es decir, su utilidad ha sido prácticamente cero si se toma en cuenta que los estudiantes del nivel básico y los profesores, en una alta ponderación, están muy lejos de lo que debería ser mínimamente aceptable.

Y no sólo se trata de que hay “educadores que escriben (y hasta hablan) con faltas ortográficas”, a quienes a veces les cuesta concebir y emitir una idea sintácticamente elaborada, sino que el país, en términos competitivos, ha quedado muy mal parado en los escenarios internacionales que miden la calidad de la educación. No resulta difícil colegir que si el educador tiene deficiencias, por más tanda extendida y horas “consumidas” que se reporten, los receptores también llevarán consigo esas falencias. Y lo peor: se vuelven virales entre generaciones.

Lamentable

Aunque sea penoso (y dé hasta vergüenza ajena) hay “profesores” cuasi analfabetos que no saben escribir siquiera su nombre y que su capacidad de raciocinio, es decir, ese espacio mental subjetivo que permite tomar decisiones está, aunque también duela decirlo, en estado primitivo cuando se compara con las exigencias de una educación moderna.
Duele, duele y duele, pero es la cruda realidad. No admitirlo es aún peor. Empero, esto no quiere decir que estemos totalmente huérfanos de maestros con calidad. Los hay, sí, pero ese esfuerzo por hallarlos se vuelve cada vez más pesado. Piense en cuáles han sido las razones por las que ha habido fricciones entre la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y el Ministerio de Educación desde la aplicación del 4% del PIB para la educación.

El Ministerio de Educación maneja la mayor cantidad de recursos en el Estado dominicano.
Todo este escenario gris en que está el sector educativo, en términos de su calidad, se da a pesar de los avances tecnológicos y de los recursos disponibles para el aprendizaje de educadores y estudiantes. ¿Se imaginaba usted ver a formadores cuestionar las pruebas a que deben ser sometidos para conocer sus capacidades antes de ser contratados o elevados de categoría? Para el mal bailador no hay música buena.
Si miramos atrás y analizamos cada una de las jornadas de protestas o huelgas de maestros, por lo menos durante los últimos 30 años, ninguna ha sido con miras a exigir una mejoría en la calidad de la educación. Todas, sin excepción, han sido motivadas por el salario. Y no es que esté mal iniciar una protesta por el salario, pero tendría muchísimo más valor y apoyo de la población si también se acompañaran de demandas reales por mejorar la calidad de lo que servimos a nuestros estudiantes. Una vez se aprueba el aumento salarial todo lo demás se echa en el olvido.
Lo que prima ahora es cuánto es el salario y los beneficios adicionales por la “labor altruista de entregar cuerpo y alma a preparar a los ciudadanos que habrán de garantizar el desarrollo del país”. Todos sabemos que esto no es más que una aspiración lejos de la realidad. En este juego de “dimes y diretes”, de diatribas y conversaciones estériles cargadas de “particularidades”, sí es pertinente cuestionar el papel que han jugado las autoridades y todos los que han tenido capacidad de decisión en estos últimos 20 años, a toda luz, poco aprovechados.
Para que no haya duda respecto a lo que establece la Ley General de Educación, marcada con el número 66-97, en su artículo 197 establece: “El gasto público anual en educación debe alcanzar en un período de dos años, a partir de la promulgación de esta ley, un mínimo de un dieciséis por ciento (16%) del gasto público total o un cuatro por ciento (4%) del producto bruto interno (PIB) estimado para el año corriente, escogiéndose el que fuere mayor de los dos. A partir del término de dicho período estos valores deberán ser ajustados anualmente en una proporción no menor a la tasa anual de inflación, sin menoscabo de los incrementos progresivos correspondientes en términos de porcentaje del gasto público o del PIB”.
De lo anterior también se puede interpretar otro aspecto de suma importancia. El presupuesto educativo, además, debería ser ajustado por indexación, lo que significa que sería una mayor cantidad de recursos para el sector. Aquí surge una pregunta: ¿cómo manejar tantos recursos sin una cadena logística bien estructurada, profesionales idóneos, pulcros, honestos e interesados en que realmente la calidad de ese gasto sea la mejor? Sin ánimo de cuestionar la calidad humana de quienes han estado al frente de Educación, desde la aplicación del 4% del PIB ha habido tres ministros, dos de los cuales hoy aspiran a la Presidencia de la República.
¿Por qué esta coincidencia? La respuesta es bueno que la dé el tiempo. ¿Qué se puede esperar del actual funcionario, quien tampoco termina por definir cuál es su rol al frente del principal Ministerio, partiendo de la cantidad de recursos económicos que maneja?

Estudio

Acción Empresarial por la Educación (Educa) publicó en 2016 el estudio “Calidad del gasto educativo en la República Dominicana: Un análisis exploratorio desde la vigencia del 4%”, en que su entonces presidente, José Mármol, destacó que “la sociedad dominicana ha considerado legítimamente como un logro suyo la asignación del 4% del PIB al sector educativo preuniversitario”.
Sin embargo, más adelante dice: “Uno de los actos iniciales de la primera administración del presidente Danilo Medina fue honrar su compromiso político y social con el sector educativo y asignar a la educación los recursos que estaban fijados por Ley. De esta forma, el presupuesto del año 2013 creció en un 70%, pasando de RD$58,590 millones en 2012 a RD$99,628 millones en 2013. Este crecimiento histórico, sin precedentes en toda la vida del sistema educativo dominicano, vino acompañado de dudas, por parte de algunos sectores, sobre la capacidad de gestión y ejecución de la autoridad educativa”.
Mármol hace referencia, de alguna manera, a que el cumplimiento de ese compromiso fue producto de las presiones sociales producto del empoderamiento de la sociedad. Aunque todo el país estaba a una respecto a la necesidad de cumplir con esta ley, también “se argumentaba que la misma estructura administrativa y gerencial, así como los procesos del Ministerio de Educación tendrían dificultades para absorber el manejo de un volumen de recursos que prácticamente duplicaba los recursos de un año a otro”.
Pensando en voz alta surge una pregunta: ¿por qué no se planteó, primero, adecuar las estructuras administrativas, incluyendo procedimientos transparentes eficaces, para la ejecución de un presupuesto tan elevado en comparación con lo que hasta 2012 se venía implementando? Es obvio que primó la petición colectiva del “4% para la educación” que la razón (más lógica) de saber cómo se invertirían esos recursos.
Educa, en este mismo estudio, señala que la evidencia demuestra que un aumento del gasto no se traduce necesariamente en una mejora integral de la calidad educativa. Para el caso de Latinoamérica, el gasto público promedio en educación de 17 países, como porcentaje del PIB, aumentó de 2.7% en 1990 a 4.3% en 2003. Durante este período, la matriculación Primaria y Secundaria presentó el más rápido incremento en cobertura. Sin embargo, la calidad de los aprendizajes no aumentó en la misma proporción. Esto se evidencia en los bajos resultados que obtuvo la región en las pruebas internacionales PISA1 y TIMSS2 (PREAL, 2006).
Adicionalmente, destaca Educa, algunos estudios plantean que un mismo nivel de desempeño puede estar asociado a distintos niveles de gasto, y viceversa. Por ejemplo, países como la República Checa y Dinamarca obtuvieron una calificación de 500 puntos en la prueba PISA en el área de Matemáticas para 2009, a pesar de que Dinamarca invirtió poco más del doble por estudiante que República Checa. Por otro lado, Polonia e Israel, dos países que en 2009 mantenían un nivel de inversión similar per cápita por estudiante en Secundaria (US$4,700 vs US$4,990), presentaron una diferencia de alrededor de 50 puntos en la calificación de la misma prueba, situando a Polonia en el lugar 25 de 74 países, y a Israel en el lugar 42 (Unesco, 2014a; OCDE, 2010).
Para Educa, las diferencias en el nivel de gasto y desempeño entre países pueden ser explicadas, entre otros, por los rendimientos marginales decrecientes que presenta la inversión en educación. Un estudio realizado por Vegas & Coffin (2014) para 51 sistemas educativos, concluye que, a partir de US$8,000 PPA (Paridad de Poder Adquisitivo) invertidos por estudiante, la mejora en los aprendizajes medidos a través de la prueba PISA no es estadísticamente significativa, es decir, el aumento de la inversión, a partir de cierto nivel de gasto, tiene un rol cada vez menor en el desempeño educativo.
A pesar del dolor que causa no sólo a los defensores del 4% del PIB para la educación, República Dominicana es reincidente en quemarse en las materias básicas o fundamentales. En 2016 el país se colocó entre los peores lugares en Ciencias, Matemáticas y Lectura, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, siglas en inglés). Esta organización es la que impulsa la prueba PISA.

República Dominicana muestra un pobre desempeño en Matemáticas, Lengua Española y Ciencias Naturales, según PISA.
Según el informe PISA, República Dominicana se encuentra en el último lugar en Ciencias, con un rendimiento medio de 332 puntos. En Lectura se encuentra en la cuarta posición entre los ocho peores lugares, con 358 puntos, por detrás de Perú (398), Indonesia (397) y Túnez (361).
Asimismo, en Matemáticas, nuevamente República Dominicana se posicionó en el último espacio, con una puntuación media de 328 puntos. Está clarísimo que el problema fundamental no radica en la falta de dinero, haciendo la salvedad de que la construcción de escuelas y otras infraestructuras afines al sector educativo ha significado un ventajosísimo negocio para un reducido grupo, así como para los suplidores de alimentos.
¿Cómo llegamos a aplicar la Ley 66-97 casi 22 años después de su aprobación? Basta con recordar el movimiento de las sombrillas amarillas, al que se integró toda la sociedad, incluyendo empresarios, figuras del arte y de la comunicación, líderes sindicales y políticos para entender el contexto en que comienza a aplicarse esta legislación.

Producto de la euforia colectiva no se analizaron las consecuencias financieras de su aplicación, pero tampoco si existían las condiciones logísticas-administrativas para disponer de todos esos recursos. No se pensó en si moralmente existían las condiciones para garantizar la necesaria transparencia en la gestión de tanto dinero o si realmente serían invertidos equitativamente en el país, garantizando no sólo planteles bien fabricados, sino también calidad del personal docente.
En un ejercicio de mea culpa, apostando siempre a la calidad, cabría una pregunta: ¿fue correcto aplicar de golpe el 4% del PIB para la educación?

Gasto y calidad

En el prólogo de la investigación que hizo Educa sobre la calidad de la educación tras la implementación del 4%, José Mármol, entonces presidente de la institución, destaca que durante los últimos cuatro años el sistema político concentró sus esfuerzos en fortalecer la calidad educativa en aquellos aspectos asociados a las dimensiones estructurales de la educación.
A su entender, llegó el tiempo de pensar en la calidad de los procesos, las propuestas pedagógicas y las estrategias de innovación para las generaciones que ingresan al sistema educativo, pero también aquellas que permanecen arrastrando una baja inversión previo al año 2013.
“La calidad de la educación y del presupuesto educativo también es un asunto de todos los dominicanos, porque todos somos responsables de los más de US$10,500 millones que no llegaron al sistema educativo entre 1998 y 2013”, destaca.

Pruebas Nacionales

Educa señala que al analizar los resultados de las Pruebas Nacionales no siempre se observa una relación entre un mayor gasto en capacitación y sus resultados. Indica que al evaluar el período “post 4%”, se observa que, si bien ha habido un aumento en el promedio de las calificaciones en la primera convocatoria de Pruebas Nacionales en Nivel Básico, pasando de 15.42 puntos en 2012 a 16.12 puntos en 2015, los resultados en el Nivel Medio han permanecido prácticamente invariables.
Apunta que en Educación Media (modalidad general) la puntuación pasó de 17.47 puntos a 17.40 puntos en el mismo período. Aunque este resultado se puede atribuir a un posible rezago, puesto que el efecto de las capacitaciones docentes no es necesariamente inmediato, Educa aclara que se requiere un estudio profundo sobre las otras variables asociadas, sin lo cual resultaría arriesgado cuestionar, de manera aislada, la eficiencia de la inversión en capacitación docente.
En este sentido, sería un aporte de gran relevancia conocer la cantidad de docentes, en cursos objeto de Pruebas Nacionales, que han participado previamente en programas de capacitación.
Sin embargo, las tendencias observadas hasta el momento levantan aún cuestionamientos acerca de la eficiencia de la inversión.
https://www.eldinero.com.do/86037/para-que-ha-servido-destinar-el-4-del-pib-a-la-educacion/
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lunes, 4 de febrero de 2019

Grupos populares piquetean Industria y Comercio


Grupos populares piquetean Industria y Comercio

Hoy la organización del Farpo y de Marcha verde de Fuerza Rebelde y otros mas, protestaron por las alza de los combustible. frente a Industria y comercio. en foto : Gravier Sánchez, Socoro Monegro HOY Duany Nuñez 01-2-2019

Hoy la organización del Farpo y de Marcha verde de Fuerza Rebelde y otros mas, protestaron por las alza de los combustible. frente a Industria y comercio. en foto : Gravier Sánchez, Socoro Monegro HOY Duany Nuñez 01-2-2019
La Coordinadora Nacional por los Derechos del Pueblo y la Rebaja de los Combustibles realizó ayer un piquete ante el Ministerio de Industria, Comercio y Pymes, para exigir que los precios de los combustibles correspondan a la realidad. Calificó de penoso que en la República Dominicana se estén pagando los precios de los combustibles más caros de la región.
“A través de nuestros departamentos técnicos, tanto de Fenatrano, como de la UASD, hemos determinado que la gasolina que se vende en el país es la más cara de la región”, aseguró Gabriel Sánchez, vocero del Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo).
Dijo que en Puerto Rico ese carburante cuesta RD$64 menos, mientras que en Haití el galón de gasolina cuesta 61 pesos menos, por lo que muchos han optado por cruzar al vecino país para abastecerse.
Advirtió que el piquete frente a Industria y Comercio es un calentamiento del proceso que seguirá este sábado en la asamblea nacional que realizarán en el local de Sitracode a partir de las 10 de la mañana, donde las coordinadoras de todo el país definirán el plan de lucha nacional para los próximos días. http://hoy.com.do/grupos-populares-piquetean-industria-y-comercio/


Coordinadora por la rebaja de los combustibles retoma lucha por reivindicaciones sociales

https://youtu.be/PXZyDMUNcrE

Coordinadora por la rebaja de los combustibles retoma lucha por reivindicaciones sociales | #RebajaDeLosCombustibles


Coordinadora por la rebaja de los combustibles retoma lucha por reivindicaciones sociales

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martes, 27 de febrero de 2018

Traición a la lucha por el 4% del PIB para la educación | Editorial Acento.com.do


Traición a la lucha por el 4% del PIB para la educación

Acento.com.do - 23 de febrero de 2018 - 12:02 am 
Foto: Todo el país reclamó el 4% para la educación
Una de las luchas más hermosas que se recuerde en la República Dominicana fue la del 4% del PIB para la educación.
Los sueños del país se colocaron a la vista de todos los políticos sordos.
Las ansias de conocer más se hicieron palpables a los oídos de los legisladores.
La sociedad vibró en todos los sectores sensibles para que no hubiera más postergación en el cumplimiento de la ley, y se asignara el 4% del PIB a la educación pública, o en cambio el 16% del presupuesto de cada año. El que más abundante fuera.
Hombres y mujeres del pueblo se expresaron, empresarios, ricos, profesionales, emprendedores, comerciantes informales, obispos y pastores evangélicos dijeron que sí. Más del 90 por ciento de la sociedad dominicana, de acuerdo con una medición de Gallup, estaba de acuerdo con esa demanda.
Y se firmó el pacto por la dignidad y la educación. En la campaña electoral del 2012 todos los candidatos presidenciales lo firmaron y se comprometieron a ponerlo en marcha. Danilo fue quien ganó las elecciones y lo cumplió.
Desde entonces la educación ha tenido que ocupar un espacio más importante, y el gobierno ha hablado de revolución educativa, y ya se habla de mejorar la calidad docente y actualizar la formación docente, y de evaluar y promover por mejor desempeño a los maestros. Y la ley de educación se revisa para que los directores distritales sean designados por evaluación y méritos y no por el dedo del ministro de Educación.
El país ha vivido una experiencia enriquecedora, y aún la Coalición por una Educación Digna brinda seguimiento a la calidad del gasto educativo, y sugiere mejoría, y Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) realiza informes, investiga, forma y realiza sugerencias para mejorar la eficiencia de la inversión en educación. Es un proceso del que la sociedad dominicana debe sentirse orgullosa.
Sin embargo… los maestros y su sindicato estuvieron ausentes de ese proceso, o fueron tímidos en la promoción de esa reivindicación, y desde que se puso en marcha la afluencia de recursos voluminosos para la educación, la Asociación Dominicana de Profesores reclamó aumentos de salarios y numerosas reivindicaciones. Y hubo que darle satisfacción a esas demandas.
Una gran parte del 4% del PIB asignado a educación se ha invertido en aumentar el salario de los maestros, dignificar la carrera magisterial y crear mejores condiciones en el seguro médico, en la cooperativa y en las millonarias cuotas que cada mes recibe la Asociación Dominicana de Profesores.
Los maestros dominicanos resultan los mejores pagados en la región. El salario prometio de los maestros dominicanos ha crecido exponencialmente en los últimos años. El 4% ha tenido el salario magisterial como prioridad, aparte de las inversiones en infraestructura educativa.
Esos líderes magisteriales que estuvieron ausentes de la lucha de la sociedad dominicana por el 4% siguen año tras año poniendo el peligro los esfuerzos del país con irresponsables paralizaciones de la docencia.
Como ya no es posible seguir reclamando más aumentos salariales, ahora paralizan la docencia porque el ministerio de Educación aplica la ley con el establecimientos de los concursos para la dirección de los distritos escolares.
Hace tiempo que dejaron de ser dirigentes gremiales. Son políticos que administran fondos multimillonarios procedentes de las cuotas que pagan obligatoriamente los maestros a la ADP. Y son diputados, y pertenecen al Comité Central del partido de gobierno. Y actúan y piensan como políticos a los que no les importa la educación. Afectan en particular a los niños y niñas y adolescentes más pobres del país, que son los que asisten a las escuelas públicas.
Sus reivindicaciones son políticas, incluso muy alejadas de la transparencia a la que estarían obligados a aspirar si estuvieran interesados en mejorar el modelo atrasado, corrupto y arcaico en que todavía nos desenvolvemos.
Las huelgas de la ADP son un lastre costoso, pesado, abusivo y traicionero de las aspiraciones de la sociedad dominicana que les ayudó esencialmente a mejorar sus salarios. Tienen derecho a salarios dignos. Ya los tienen. No tienen derecho a atentar contra el año escolar, ni a chantajear a las autoridades para que sigan las designaciones de directores distritales por motivos políticos y no, como debe ocurrir, por méritos y capacidades.

domingo, 5 de marzo de 2017

Centro Bonó llama población a integrarse a las luchas sociales

Centro Bonó llama población a integrarse a las luchas sociales

P1
La Red de Centros Sociales de la Compañía de Jesús exhortó a la población a sumarse a los movimientos sociales y populares que luchan por los derechos económicos, políticos, sociales, medioambientales y culturales que exigen el fin de la corrupción y la impunidad y que demandan el cuidado del medio ambiente.
Afirmó que en la actualidad la sociedad dominicana confronta situaciones difíciles en todos los puntos señalados.
“La pobreza y desigualdad estructural que sufren ambos segmentos de la población ponen de manifiesto la ineficacia del crecimiento económico de que tanto se ufana el Gobierno, lo que provoca indignación social, creciente e irritante”, expresaron al término de la jornada desarrollada la mañana de ayer en el Centro Bonó.
Entienden que por ello han aumentado las demandas de la sociedad, que reclama mejoras en la calidad de sus medios de vida, en la educación, la salud y la vivienda, así como de mejores oportunidades de empleo y de salarios dignos.
Señalan que los conflictos medioambientales se han incrementado por la manera en que se gestionan los recursos mineros y las explotaciones agropecuarias en zonas protegidas, así como la flexibilidad ambiental con la que se gestionan algunos polos turísticos e industriales, mientras que se impone rigidez en materia ambiental a grupos vulnerables que viven en situaciones de subsistencia y que se requieren respuestas sostenibles, inclusivas e integrales.
“A esta crisis estructural en los ámbitos económicos, sociales y ambientales se le suma la crisis que afecta el desempeño de la justicia, de los poderes públicos y de la administración pública en general, afectando las posibilidades de gobernabilidad y gobernanza democrática”, señalan en el documento.
El grupo apela a los dominicanos de buena voluntad para que participen activamente en la construcción de una sociedad inclusiva, un Estado social y democrático de derecho en el que impere el respeto de la ley y se haga valer un régimen de consecuencias de manera justa y ejemplar a quienes hacen daño al patrimonio social y jurídico de la nación, como los recientes casos de Odebrecht, los Tucano, la Oisoe, el CEA y la Corde. El informe es el resultado del análisis que hace el centro el primero sábado de cada mes. http://hoy.com.do/centro-bono-llama-poblacion-a-integrarse-a-las-luchas-sociales/