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viernes, 5 de junio de 2026

Una alerta espacial que revela fragilidades en órbita

 

Una alerta espacial que revela fragilidades en órbita

La reciente fuga de aire en la
no es solo un incidente técnico más dentro del complejo entramado de la exploración espacial: es, sobre todo, un recordatorio inquietante de la vulnerabilidad de la infraestructura orbital que sostiene uno de los mayores logros de la cooperación científica global.

Durante décadas, la ISS ha sido símbolo de colaboración entre potencias —especialmente Estados Unidos y Rusia— incluso en medio de tensiones geopolíticas. Sin embargo, el deterioro progresivo de algunas de sus estructuras, particularmente en el segmento ruso, comienza a reconfigurar el debate sobre su sostenibilidad operativa y los límites de su vida útil.

Una emergencia controlada, pero reveladora

La orden dada por la NASA para que los astronautas se refugiaran en la cápsula Dragon y se prepararan para una posible evacuación no fue un gesto menor. Representa la activación de uno de los protocolos más sensibles de la estación: el “safe haven”, diseñado para escenarios donde la integridad de la estructura podría comprometer la vida de la tripulación. [newsweek.com]

Aunque la alerta fue levantada horas después y no existe, por el momento, una amenaza inmediata, el hecho de que cinco astronautas tuvieran que prepararse para abandonar la estación evidencia que el problema ha trascendido la categoría de “incidente menor”. [cbc.ca]

Más aún, el incremento en la tasa de fuga —que llegó a duplicarse en comparación con semanas anteriores— confirma que se trata de una anomalía en evolución, no de un evento aislado. [20minutos.es]

Un problema estructural de largo plazo

Lo más preocupante no es la fuga en sí, sino su persistencia. Las grietas en el módulo ruso Zvezda y su túnel de transferencia PrK llevan años siendo monitoreadas y remediadas sin una solución definitiva. [elpais.com]

Este patrón de fallas recurrentes sugiere un desgaste estructural acumulativo en componentes críticos de la estación, cuya reparación en condiciones de microgravedad resulta extremadamente compleja. La dificultad para localizar y sellar microfisuras en un entorno presurizado no solo retrasa las soluciones, sino que eleva el riesgo operativo a mediano plazo.

En términos prácticos, la ISS enfrenta un dilema clásico de infraestructura envejecida: mantenerla funcionando implica costos crecientes y riesgos acumulativos, mientras que su reemplazo exige inversiones y consensos políticos que aún no están plenamente consolidados.

Geopolítica en el vacío orbital

El incidente también pone de relieve una dimensión geopolítica poco visible: la dependencia mutua entre NASA y Roscosmos. La zona afectada pertenece al segmento ruso, pero su fallo compromete la seguridad de toda la estación. [abcnoticias.mx]

Las diferencias técnicas —e incluso metodológicas— entre ambas agencias, como se evidenció en los desacuerdos sobre los procedimientos de reparación, añaden un nivel adicional de complejidad a la gestión de crisis. [sg.news.yahoo.com]

En un contexto internacional marcado por tensiones, la ISS sigue siendo uno de los pocos espacios donde la cooperación es obligatoria. Pero la fragilidad técnica podría terminar presionando esa cooperación, especialmente si los costos de mantenimiento aumentan o si los riesgos para la tripulación se vuelven más frecuentes.

Lecciones para el futuro de la exploración espacial

Más allá del episodio puntual, la fuga de aire en la ISS anticipa desafíos clave para la próxima generación de estaciones espaciales —tanto públicas como privadas—.

Primero, la necesidad de diseños más resilientes frente al desgaste prolongado. Segundo, la incorporación de sistemas de monitoreo más avanzados capaces de detectar fallas estructurales antes de que escalen. Y tercero, la importancia de protocolos de evacuación cada vez más eficientes, considerando que la presencia humana en órbita será más frecuente en los próximos años.

Asimismo, este incidente ocurre en un momento en que la NASA ya ha trazado el horizonte de desorbitación de la ISS hacia la próxima década, impulsando el desarrollo de estaciones comerciales como sustitutas. En ese contexto, cada fallo técnico acelera el debate sobre cuándo dejar de invertir en reparaciones y comenzar a migrar hacia nuevas plataformas.

Conclusión

La fuga en la Estación Espacial Internacional no ha derivado en una tragedia, pero sí ha activado una señal de alerta que trasciende lo técnico.

Se trata de un recordatorio de que incluso las obras más emblemáticas de la ingeniería humana tienen un límite, y de que la exploración espacial —lejos de ser una narrativa de progreso lineal— está sujeta a las mismas tensiones, riesgos y decisiones estratégicas que cualquier otra infraestructura crítica.

En última instancia, lo ocurrido en la ISS no solo interpela a la NASA o a Roscosmos, sino al futuro mismo de la presencia humana en el espacio: ¿estamos preparados para sostenerla con seguridad, o estamos entrando en una nueva etapa donde la renovación será tan urgente como inevitable?

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Una fuga de aire en la Estación Espacial Internacional obliga a los astronautas a preparar una posible evacuación

El problema, detectado hace tiempo, ha ido empeorando a lo largo de la semana

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viernes, 13 de abril de 2018

La NASA envía esperma a la conquista del espacio

CIENCIA Y ECOLOGÍA

La NASA envía esperma a la conquista del espacio

La agencia espacial estadounidense quiere realizar experimentos para determinar si la ingravidez afecta a los espermios, y sobre todo, si el ser humano sería capaz de reproducirse en el espacio.
Spermien Samenuntersuchung (picture-alliance/dpa/Lehtikuva Martti Kainulainen)
Científicos de todo el mundo parecían haberlo enviado ya todo al espacio. Además de los astronautas que participan en la misión de la Estación Espacial Internacional ISS, también han llegado al cosmos, procedentes de la Tierra, muestras de pizza, figuras de Lego, e incluso un automóvil. Pero este nuevo experimento parece haber rebasado todos los límites de lo imaginable. Para el proyecto científico Micro-11, la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA) envió al espacio muestras congeladas de esperma humano a la ISS.
"Están en planeación viajes espaciales más allá de la misión de la ISS. Se juega con la idea de una posible colonización de la Luna, Marte y otros cuerpos celestes. En este marco, aparece la pregunta de si la sobrevivencia sería sustentable por varias generaciones. Es una cuestión de fundamental importancia", dice Joseph Tash, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kansas. La institución será la encargada de estudiar las muestras de esperma, cuando éstas hayan sido enviadas de regreso a la Tierra.
Poco es lo que se sabe acerca de la biología de la reproducción en condiciones de ingravidez. Con el proyecto Micro-11, científicos del Centro de Investigación Ames (AC) de la NASA, con sede en Silicon Valley, quieren llenar ese vacío de conocimiento. Si se concluye que la reproducción humana en el espacio no es viable, entonces sería necesario tomar medidas especiales. Sin ellas, la presencia de colonias humanas a largo plazo, por ejemplo, en Marte, tendría pocas perspectivas de lograrse.
En los mamíferos como los seres humanos, la reproducción se logra cuando un espermio alcanza un óvulo y entra en él. Para ello, las células del espermio deben "activarse" a fin de que puedan moverse y avanzar. Luego se produce la fusión con el óvulo. Además, la membrana del espermio debe hacerse líquida.
Experimentos llevados a cabo con toros y de erizos de mar han mostrado que la activación de los espermios de estos animales parece acelerarse ante la falta de gravedad; sin embargo, las fases posteriores tienden a volverse más lentas, o incluso a detenerse. No son buenas noticias para los bebés del espacio.
En febrero pasado, el ser humano envió un auto al espacio.
En febrero pasado, el ser humano envió un auto al espacio.
En el proyecto Micro-11, los astronautas de la ISS derretirán las muestras congeladas, y las mezclarán con químicos especiales que activarán el esperma, dice la NASA en un comunicado. Posteriormente observarán si continúa el desarrollo reproductivo, y cuán rápido es. Ya en la Tierra, Tash y otros científicos investigarán finalmente si los espermios completaron todos los pasos del proceso reproductivo, y si surgieron diferencias con espermios que no emprendieron el viaje al espacio.
Con el experimento, los astronautas de la ISS se ocuparán por primera vez de trabajar con esperma humano. La biología reproductiva de otras especies en el espacio ha sido ampliamente estudiada. Ranas, salamandras, caracoles y animales subacuáticos invertebrados ya fueron capaces de reproducirse en el espacio, claro, bajo observación científica.
Pero con mamíferos las cosas no han ido tan bien. En 1979, Rusia comenzó un experimento con ratas. Dos de las hembras resultaron embarazadas, pero ambas abortaron.
¿Podrían los humanos reproducirse en Marte?
Para quien piense que el futuro de la raza humana no está –así sea parcialmente- en la Tierra, los experimentos del proyecto Micro-11 son de gran importancia.
"Si el ser humano comienza a procrear en Marte, donde su cuerpo pesa poco más de un tercio de lo que pesa en la Tierra, la pregunta es cómo sería el desarrollo de estas nuevas formas de vida", dijo a DW en 2017 el profesor de Astronomía y ex científico de la NASA, Neil F. Comins. Naturalmente, para que estos nuevos colonizadores del espacio nazcan, los espermios deben mantenerse activos incluso en condiciones de ingravidez. Esperemos saber pronto, gracias a los esfuerzos de los científicos de la NASA, si los seres humanos serán tan exitosos en el espacio como lo han sido ranas y salamandras.
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miércoles, 28 de febrero de 2018

Cosmonautas de la ISS vuelven a Tierra tras cinco meses en el espacio

CIENCIA Y ECOLOGÍA

Cosmonautas de la ISS vuelven a Tierra tras cinco meses en el espacio

La cápsula Soyuz que los trajo de vuelta a la tierra aterrizó en Kazajistán.
Kasachstan Landung der ISS Astronauten (Getty Images/AFP/A. Nemenov)
El cosmonauta ruso Alexander Misurkin y los astronautas Joa Acaba (en la foto) y Marka Vanda, de Estados Unidos, regresaron a la Tierra tras más de cinco meses en el espacio, informó la NASA.
Los tres arribaron en una cápsula Soyuz MS-06 que aterrizó en una ladera cubierta de nieve a unos 145 kilómetros al sureste de la ciudad central de Kazajistán de Dzhezkazgan a las 8.31 a.m. (0231 UTC) después de 168 días en la Estación Espacial Internacional (ISS).
En la plataforma orbital quedaron tres tripulantes: el ruso Antón Shkaplerov, el estadounidense Scott Tingle y el japonés Norishige Kanai
El ISS, un raro ejemplo de cooperación internacional entre estadounidenses y rusos, orbita la Tierra a aproximadamente 28,000 kilómetros por hora desde 1998.
La EEI, un proyecto de más de 150.000 millones de dólares (139.907 millones de euros) en el que participan 16 naciones, actualmente está integrada por 14 módulos permanentes.
DG (dpa, Reuters, efe)
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viernes, 29 de septiembre de 2017

La ESA colaborará con la estación lunar - CIENCIA

CIENCIA Y ECOLOGÍA

La ESA colaborará con la estación lunar

El anuncio de Rusia y Estados Unidos de construir una estación orbital lunar no sorprende a la ESA, dice el coordinador de las agencias internacionales y astronauta Thomas Reiter.
Raumstation Deep Space Gateway (NASA)
DW: Estados Unidos y Rusia quieren construir una estación lunar orbital permanente, parecida a la Estación Espacial Internacional (EEI), pero algo más pequeña y que gire alrededor de la Luna. ¿Qué papel desempeña Europa en dicho proyecto?
Thomas Reiter: Este paso no nos sorprende. Todas las agencias que participan en el Programa de la Estación Espacial Internacional (EEI), trabajan naturalmente desde hace muchos años sobre ese concepto y naturalmente también la Agencia Espacial Europea (ESA).
Ya estamos involucrados en ese programa, ya que en Brema se construirá el módulo para la cápsula Orion. Será el medio de transporte con el que los astronautas volarían desde la Tierra hasta el Portal del Espacio Profundo.
¿Un módulo europeo podría también formar parte de una estación espacial así?
Definitivamente. El módulo Columbus funciona muy bien desde 2008 como parte de la EEI. Ya hemos acumulado experiencia y ganado el respeto de nuestros socios internacionales. Un módulo habitacional así es justamente una de nuestras posibles aportaciones europeas. Incluso podríamos construirlo junto con Japón. Es uno de los temas que debemos debatir con los países miembros.
Thomas Arthur Reiter.
Thomas Arthur Reiter es coordinador de la ESA.
La decisión de los estadounidenses y rusos es pionera. ¿Qué significa para el futuro de la EEI?
El funcionamiento de la EEI se prolongó hasta 2024 para otros campos de investigación básica y aplicada. Técnicamente puede seguir funcionando hasta 2028.
Los investigadores en Europa quieren seguir trabajando con la EEI, por lo que estamos muy satisfechos de que nuestros programas de investigación puedan seguir ampliándose.
Entonces, ¿la EEI no va a ser reemplazada y acabará en la chatarra?
El Portal del Espacio Profundo no podría sustituir a la EEI. La investigación de órbita baja es muy relevante para los investigadores. Después de la EEI, seguiremos buscando vías para poder continuar con la investigación en órbita baja. El Portal del Espacio Profundo se tiene que entender como un complemento.
¿Para qué necesitamos la EEI si la nueva estación espacial estará en el espacio?
 [...] Es una plataforma de prueba para ciertas tecnologías como, por ejemplo, materiales más ligeros y mejores para la protección contra la radiación.
En la EEI estamos protegidos del campo magnético cósmico por el campo magnético de la Tierra. Cerca de la Luna ya no se da el caso. Es decir que podemos desarrollar tecnologías en la IEE, que se pueden aplicar a una distancia de 300.000 kilómetros de la Tierra.
Así se podría ver el pueblo lunar de la ESA.
Así se podría ver el pueblo lunar de la ESA.
¿Y se regresará a la Luna?
Es naturalmente una cuestión política, pero yo espero que la gente vuelva a pisar la Luna en la segunda mitad de la próxima década. Y sería nuestro deseo que una astronauta europea o un astronauta europeo pudiese lograrlo.
¿Y se trataría de un alunizaje o se podría construir en la Luna una estación permanente?
Ya estamos viendo escenarios en los que no solo realizamos visitas espaciales cortas, sino que construimos una estación espacial permanente, donde la gente puede trabajar durante un largo periodo, de forma similar como en la EEI.
Nuestro director general, Jan Woerner, planteó la construcción de un pueblo lunar en cooperación internacional. Un proyecto que despertó mucho interés.
¿Sería en la parte que nosotros vemos de la Luna o la otra?
Son naturalmente lugares muy interesantes, ubicados en las regiones polares, porque pensamos que ahí puede haber agua. Sería naturalmente excelente para el abastecimiento de una estación permanente.
La parte oculta de la Luna tiene una importancia enorme, porque protege a nuestra Tierra y contribuye a algo muy relevante. La Luna se podría usar como plataforma para desviar grandes objetos con misiles. Hay muchísimos motivos por los que la Luna sigue siendo muy interesante.
Thomas Reiter trabaja en la ESA de coordinador de las agencias internacionales y de la relación con los socios. Con anterioridad fue director de vuelos espaciales tripulados. Como astronauta estuvo 350 días en la estación MIR y en la EEI.

Fabian Schmidt (RMR/ER)

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