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sábado, 18 de abril de 2026

Washington y la Santa Sede: cuando el poder duro choca con el poder moral

Washington y la Santa Sede: cuando el poder duro choca con el poder moral

En la geopolítica contemporánea, pocas relaciones son tan singulares como la que existe entre Estados Unidos y la Santa Sede: no se basa en comercio, inversiones o tratados militares, sino en influencia simbólica, redes transnacionales y capacidad de mediación. Por eso, cuando se habla de una “ruptura histórica” entre el Ejecutivo estadounidense y el pontificado, el asunto trasciende el titular: lo que está en juego es un activo estratégico de poder blando construido durante décadas.

La relación formal, de hecho, es más reciente de lo que muchos suponen. Estados Unidos reconoció oficialmente a la Santa Sede y estableció relaciones diplomáticas plenas el 10 de enero de 1984, abriendo su embajada pocos meses después. Ese paso no fue meramente protocolar: buscaba “poner a EE. UU. a la par” de un amplio conjunto de países que ya mantenían vínculos formales con el Vaticano y, sobre todo, institucionalizar un canal de comunicación con un actor con presencia y legitimidad global. 

Desde entonces, la lógica ha sido clara: consultar y cooperar en temas donde el Vaticano posee ventaja comparativa —derechos humanos, prevención de conflictos, paz, combate a la trata, protección de vulnerables— y donde Washington suele necesitar algo más que capacidad coercitiva: credibilidad moral y acceso social en territorios complejos. El propio Departamento de Estado describe esa cooperación como una relación que amplifica un mensaje global de paz, libertad y justicia, con coordinación práctica en libertades religiosas y lucha contra el tráfico humano.

El antecedente más ilustrativo ocurrió durante la fase final de la Guerra Fría, cuando Washington y el Vaticano convergieron en prioridades vinculadas a libertades, resistencia al autoritarismo y apoyo a movimientos civiles en Europa del Este. Esa convergencia demostró que el “poder moral” puede funcionar como multiplicador del “poder estatal”: ayuda a legitimar objetivos, reduce costos reputacionales y abre puertas donde la diplomacia tradicional enfrenta muros. Que esa experiencia sea recordada hoy en la conversación pública revela su vigencia como patrón: cooperación cuando hay narrativas compatibles; fricción cuando chocan visiones sobre guerra, migración o derechos

El problema geopolítico de una escalada verbal y sostenida no se limita a Roma o Washington. La Santa Sede no es una potencia militar, pero sí una plataforma de influencia global: participa como observador o miembro en múltiples foros internacionales y opera con una diplomacia continua que rara vez se apaga. Estados Unidos, por su parte, obtiene valor de ese canal precisamente porque el Vaticano puede hablar —y ser escuchado— en zonas donde los alineamientos se definen más por legitimidad social que por balance de armas. Deteriorar ese puente debilita la arquitectura de mediación y complica la gestión humanitaria en crisis de alta sensibilidad moral. 

Hay además un componente doméstico que repercute internacionalmente. En Estados Unidos, aproximadamente 20% de los adultos se identifican como católicos, lo que equivale a decenas de millones de ciudadanos; y el catolicismo estadounidense es crecientemente diverso, con un peso importante de comunidades inmigrantes o de segunda generación. Cuando una controversia con la Santa Sede se vuelve un marcador de identidad interna, la política exterior se contamina: se endurecen posiciones, se castiga el matiz, y la diplomacia se convierte en prolongación de la polarización. En ese contexto, el costo no lo paga solo el debate interno: lo pagan también los aliados que necesitan previsibilidad en la proyección internacional de Washington. 

A esto se suma un riesgo de narrativa. Hablar de “guerras santas” —aunque sea como metáfora mediática— es jugar con marcos civilizacionales que, en un mundo hiperconectado, pueden ser instrumentalizados por actores que buscan radicalizar, reclutar o polarizar comunidades. El choque entre poder político y autoridad religiosa, si se encuadra como confrontación existencial, reduce el espacio para la negociación y eleva la temperatura estratégica en regiones donde el factor religioso ya es combustible. Por eso, más que quién “gana” un cruce de declaraciones, importa qué marco queda instalado en la conversación global.

¿Qué debería preocupar a cualquier observador geopolítico? Primero, la posible erosión de un canal discreto de gestión de crisis que históricamente ha servido para desescalar o tender puentes. Segundo, el debilitamiento del poder blando estadounidense en sociedades donde la legitimidad moral pesa tanto como la fuerza material. Tercero, el efecto dominó sobre alianzas: Europa y América Latina —regiones con tradición católica significativa— leen con atención el tono de la relación con la Santa Sede, y esa lectura puede influir en cooperación diplomática, migratoria y humanitaria.

En el tablero actual, el pragmatismo aconseja separar el ruido de la estructura: las tensiones pueden ser coyunturales, pero la interdependencia estratégica entre Washington y el Vaticano responde a funciones complementarias. Una superpotencia puede imponer costos; una autoridad moral puede reducirlos, legitimarlos o volverlos políticamente inviables. Cuidar esa relación no es un gesto confesional: es una decisión de política exterior orientada a preservar herramientas de influencia y mediación en un sistema internacional cada vez más fragmentado. 

Luis Orlando Díaz Vólquez

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[wsj.com][2021-2025.state.gov]

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The president’s historic breakup with the pontiff threatens to upend a century of strategic partnership. https://t.co/vEOgg3UHUR

— The Wall Street Journal (@WSJ) April 18, 2026

La histórica ruptura del presidente con el pontífice amenaza con trastocar un siglo de asociación estratégica. https://x.com/WSJ/status/2045321575126143056?s=20

miércoles, 25 de febrero de 2026

Episcopado advierte sobre ideologías y corrientes que "normalizan comportamientos desordenados"

Episcopado Dominicano
Episcopado advierte sobre ideologías y corrientes que "normalizan comportamientos desordenados"
El Episcopado alertó sobre ideologías que, “pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural, y objetivamente desordenados”, al momento que aseguraron que las ideologías matan y promueven la incivilidad.
Miembros de la Conferencia del Episcopado Dominicano

Miembros de la Conferencia del Episcopado DominicanoLISTIN DIARIO


Redacción listín diario Santo Domingo, RD.  | Actualizado a 24/02/2026 21:01

En el marco del 182° aniversario de la Independencia Nacional, la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), publicó su Mensaje titulado “República Dominicana: un pueblo sostenido en la esperanza. La ética del deber”, en el que exhortaron a la sociedad renovar su compromiso con los valores éticos, proteger la estructura fundamental de la familia, y la participación responsable en la vida pública.

El Episcopado alertó sobre ideologías que, “pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural, y objetivamente desordenados”, al momento que aseguraron que las ideologías matan y promueven la incivilidad.

En ese orden, los prelados exhortaron velar y proteger a las familias, combatiendo la promoción de corrientes y proveyendo servicios de salud mental a quienes lo requieran.

Sobre la propuesta de reforma a la Ley 136-03, que establece el Código para la Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, la Iglesia reiteró la necesidad de proteger la estructura fundamental de la familia, advirtiendo que cualquier atentado hacia el núcleo familiar es una amenaza contra la esperanza de la sociedad, por tanto, motivaron a la población a luchar frente a los males que la están afectando.

El Episcopado hizo un firme llamado a respetar las leyes y fortalecer el Estado de derecho, al tiempo que, acentuó cómo la violación de las normas y el desacato a la autoridad debilitan la convivencia pacífica y el orden social, por lo que propusieron una formación ciudadana básica que promueva la conciencia legal, la responsabilidad cívica y la cultura de la legalidad.

En el ámbito educativo, subrayaron la necesidad de garantizar una formación integral basada en valores éticos y morales, exhortando a organismos gubernamentales como a instituciones afines a velar “para que los textos y contenidos tengan como eje transversal dichos valores”. Además, destacaron la importancia del testimonio de vida como herramienta pedagógica.

El documento también aborda problemáticas sociales como el microtráfico de drogas, el maltrato infantil, el embarazo en adolescentes, la violencia, la mortalidad infantil, la deshumanización en el ejercicio de la medicina, la inseguridad, y la explotación indiscriminada de los recursos naturales.

Ante este panorama, invitaron a “peregrinar con esperanza”, trabajando unidos por el cambio de estas realidades.

De igual modo, señalaron riesgos culturales y tecnológicos que pueden afectar la dignidad humana, al explicar que la tecnología debe estar siempre “al servicio de la dignidad humana, del bien común y de relaciones auténticas”, por lo que promovieron una educación que forme la conciencia y evite la deshumanización.

El mensaje invitó a los dominicanos a asumir una participación plena, consciente y activa en la vida pública, inspirada en el bien común, la justicia social y la defensa de los más vulnerables. Aseguraron que la nación no está condenada a la desesperanza, sino llamada a construir un futuro digno sostenido por la fe, la verdad y la caridad.

“No estamos condenados a la desesperanza: Dios camina con nuestra nación y siembra en el corazón de nuestra gente la fuerza para construir un futuro más justo, fraterno y solidario”, subraya el comunicado. 

https://listindiario.com/la-republica/ciudad/20260224/episcopado-advierte-sobre-ideologias-corrientes-normalizan-comportamientos-desordenados_895291.html

🇩🇴✨ En el marco del 182.º aniversario de nuestra Independencia Nacional, la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) difundió su mensaje “República Dominicana: un pueblo sostenido en la esperanza. La ética del deber”, llamando a renovar el compromiso con los valores éticos, fortalecer la participación responsable en la vida pública y proteger la estructura familiar. 🕊️🤝 [listindiario.com], [noticia.do]

📌 Entre sus principales planteamientos, el Episcopado: ⚖️ Reitera la importancia de respetar las leyes y fortalecer el Estado de derecho, promoviendo una cultura de legalidad.
👨‍👩‍👧‍👦 Exhorta a cuidar y proteger a las familias y prestar atención a la salud mental cuando sea necesario. 🧠💙
🎓 Subraya una educación con formación integral basada en valores éticos y morales. 📚✨
🚫 Señala preocupaciones por corrientes ideológicas que —a su juicio— afectan la convivencia, e invita a actuar con responsabilidad social.
🌱 También menciona problemáticas como microtráfico, violencia, maltrato infantil, embarazo adolescente, inseguridad y el cuidado de los recursos naturales. [listindiario.com], [noticia.do] [listindiario.com], [eldia.com.do]

🙏 El mensaje concluye con un llamado a caminar con esperanza y a construir un futuro más justo y solidario. ✨🇩🇴 [listindiario.com], [noticia.do]

#EpiscopadoDominicano #CED #ÉticaDelDeber #Esperanza #IndependenciaNacional #RepúblicaDominicana #EstadoDeDerecho #Valores #Familia #SaludMental #Educación #BienComún #CulturaDeLaLegalidad

Editorial | La ética del deber: una brújula para reconstruir la convivencia

Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En cada aniversario patrio el país se mira al espejo. No solo para recordar una fecha histórica, sino para preguntarse con honestidad qué estamos haciendo con la libertad que heredamos. En ese examen colectivo aparece una palabra que suele incomodar porque exige coherencia: deber. No el deber declamado en discursos, sino el deber cotidiano: respetar normas, proteger la vida, cuidar la familia, educar con valores y participar en lo público sin ceder al cinismo. Esa es la base de una nación que no quiere resignarse a la “normalidad” del desorden.

Hoy la República Dominicana enfrenta un desafío doble. Por un lado, la fragilidad de la convivencia, erosionada por la cultura del “tigueraje”, el irrespeto a la autoridad, la violación sistemática de las reglas y la impunidad social del “no pasa nada”. Por otro, la confusión moral que a veces convierte lo incorrecto en tendencia y lo dañino en aceptable, como si el consenso sustituyera la responsabilidad. Cuando una sociedad pierde el sentido de lo que debe, comienza a justificar lo que no conviene; y cuando justifica lo que no conviene, termina pagando con violencia, inseguridad y desesperanza.

La familia —en cualquiera de sus desafíos contemporáneos— sigue siendo el primer espacio de aprendizaje ético. Ahí se forjan límites, hábitos, empatía y disciplina. Debilitar su estructura no es un debate abstracto: tiene consecuencias concretas en el rendimiento escolar, la salud mental, la capacidad de autorregulación y la prevención de conductas de riesgo. De ahí la urgencia de que las políticas públicas y los marcos legales protejan a los más vulnerables y reconozcan que el tejido familiar es un activo social, no un eslogan.

Pero proteger la familia sin atender la salud mental sería un error. La ansiedad, la depresión, las adicciones y los trastornos de conducta ya no son temas “secundarios”: se han vuelto determinantes en la violencia intrafamiliar, el embarazo adolescente, el microtráfico, el abandono escolar y los conflictos comunitarios. Un país que invierte en asfalto, edificios y tecnología, pero descuida la salud emocional de su gente, construye progreso sin cimientos. La prevención real exige servicios accesibles, campañas sostenidas y una red comunitaria que acompañe sin estigmas.

La educación, por su parte, no puede reducirse a contenidos. Necesita un eje transversal: formar carácter. El conocimiento sin ética puede producir profesionales brillantes pero indiferentes; ciudadanos informados pero incapaces de convivir. Lo que se enseña debe ser coherente con lo que se vive: el ejemplo —en aulas, hogares, medios y liderazgo— educa más que cualquier manual. Y aquí el desafío es enorme: lograr que la formación integral no sea un capítulo de la agenda, sino el corazón del sistema.

Mientras tanto, la calle sigue hablando con crudeza. La alta siniestralidad, especialmente la que involucra motocicletas, no se resuelve únicamente con operativos: requiere conciencia, aplicación justa de la ley y una cultura que entienda que la norma no es castigo, sino protección. Respetar un semáforo, usar casco, mantener un vehículo en condiciones, ceder el paso: todo eso también es patriotismo. Porque quien protege la vida del otro está honrando la nación de manera silenciosa y concreta.

A este panorama se suma un factor contemporáneo: la tecnología. Sus beneficios son innegables, pero su uso sin criterios humanos puede despersonalizar la medicina, degradar la conversación pública, amplificar la agresividad y convertir a las personas en datos o mercancía emocional. La tecnología debe estar al servicio de la dignidad y del bien común; no al revés. Educar para el pensamiento crítico, el autocontrol digital y la empatía es hoy tan importante como enseñar matemáticas o lenguaje.

En resumen, la ética del deber no es un discurso conservador ni progresista: es una necesidad nacional. No se trata de imponer una visión, sino de sostener principios mínimos que hacen posible vivir juntos: respeto a la ley, cuidado de la vida, protección de la niñez, responsabilidad cívica, educación en valores, y un compromiso firme con los vulnerables. Si el país quiere esperanza, debe convertirla en conducta.

La República Dominicana no está condenada al deterioro. Pero tampoco está “salvada” por inercia. La esperanza se construye cuando el ciudadano común decide cumplir, cuando el servidor público decide servir, cuando la autoridad decide actuar con justicia y cuando la sociedad decide no normalizar lo que la destruye. El deber —ese viejo concepto— vuelve a ser la brújula. Y quizá, la última oportunidad de reconciliarnos con el país que decimos amar.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Iglesia y liderazgo | por Guido Gómez Mazara @ggomezmazara

Iglesia y liderazgo
OPINIÓN
Guido Gómez Mazara  3 septiembre, 2021
 Iglesia y liderazgo
Iglesia y liderazgo

Nuestra Iglesia católica exhibe una tradición mediadora como resultado de las falencias de la clase política. No es que su ámbito de actuación se circunscriba a los aspectos de la fe pura y simple, pero las referencias de arbitraje exitoso se han producido en el marco de los niveles de irracionalidad y pujas insensatas de liderazgos que, a golpe de errores, transitan el camino de la racionalidad. Ahora bien, la emergencia de nuevos actores en la jerarquía religiosa contribuye a un ejercicio totalmente diferente de las figuras excepcionales que durante las últimas cuatro décadas sirvieron de puente de entendimiento y avances institucionales.

En buena justicia, el reinado del cardenal López Rodríguez, monseñor Núñez Collado y los obispos Fabio Mamerto Rivas y Antonio Camilo retrataron una época caracterizada por la confrontación de un país que se encamina por los senderos democráticos con posterioridad a una dictadura.

Así se recompuso la fe de una parte importante de la sociedad que, sin renunciar una pulgada a su militancia católica, no entendía las horas de complicidad con el oprobioso régimen instaurado por 31 años. Ahora bien, no se puede hablar del tramo final del 30 de mayo de 1961 sin las sotanas comprometidas en buscarle una salida a la dictadura.

Francisco Ozoria Acosta, arzobispo metropolitano de Santo Domingo, expresa el criterio prevaleciente en Roma y la noción de gestión papal encabezada por Francisco Bergoglio. Cercano a la gente, afín al ciudadano simple, impulsando la solidaridad con los pobres, y alejándose de la clásica postura de proximidad comprometedora con el poder.

Así, la cúpula de la iglesia nuestra, exhibe rostros con una agenda sin las reconocidas estridencias pero asociada con aspectos cruciales, dándole oportunidad al desarrollo de nuevos interlocutores como monseñor Castro Marte, en comisiones para el montaje de las elecciones y la solución de los conflictos con los profesionales de la medicina.

Cuando la voz de monseñor Víctor Masalles coloca en el centro del debate la postura del sector católico respecto de las modificaciones del Código Penal, estamos en presencia de alegatos propios y válidos de un pensamiento y visión de la sociedad que, debe hacerse sentir, porque la diversidad es un acto de enriquecimiento del debate tendente a arrabalizarse en la medida que las etiquetas sustituyen la razón.

Por eso, el país debe celebrar los nuevos actores y voceros de la religión oficial, tanto en la consistencia de sus argumentos como en la acción de representar en el terreno real: el relevo del liderazgo histórico.

Curas católicos se involucraron en lucha contra régimen de Trujillo

Otros han mediado en pasado reciente para solución de crisis políticas

El país debe celebrar nuevos actores y voceros de la religión oficial

GUIDO GÓMEZ MAZARA



https://hoy.com.do/iglesia-y-liderazgo/

miércoles, 9 de enero de 2019

Las iglesias evangélicas ganan terreno, la católica pierde

Las iglesias evangélicas ganan terreno, la católica pierde

09_01_2019 HOY_MIERCOLES_090119_ Opinión10 A

Las religiones compiten entre sí por conquistar adeptos (feligreses). El movimiento evangélico tiene una larga historia, pero para comprender su rol político actual en América Latina, hay que situarse primero a mediados del siglo 20 en Estados Unidos.
En las décadas de 1950 y 1960, los pastores evangélicos negros jugaron un papel crucial en la movilización a favor de los derechos civiles de los negros. A ese movimiento le siguió el de las mujeres y el de las minorías sexuales (o LGTB). Todos esos movimientos tenían un elemento en común: luchaban por la ampliación de derechos.
En la contra revolución que surgió a partir de la década de 1970 (y sigue hasta el presente) para limitar los derechos de esos grupos (ahora también de los inmigrantes), el Partido Republicano encontró en los evangélicos blancos un segmento electoral clave. A cambio de apoyo, se comprometió a impulsar su agenda social conservadora que ha incluido la oposición al aborto a partir de la elevación del feto a la categoría de persona con iguales derechos que la madre, y la oposición a los derechos de las minorías sexuales mediante la condenación de su conducta sexual como pecaminosa.
Al conjugar su agenda social conservadora con la del Partido Republicano y ofrecerle muchos votantes, los evangélicos blancos desplazaron del poder a las iglesias protestantes blancas tradicionales. También masificaron los mensajes religiosos a través del tele-evangelismo y la formación de megaiglesias.
En las décadas de 1970 y 1980, América Central vivía la confrontación entre dictaduras y guerrillas en medio de la Guerra Fría. Ahí comenzó el avance de las iglesias evangélicas en los países centroamericanos, y en otros de bajo nivel educativo como Brasil y la República Dominicana.
En ese entonces dominaba en la Iglesia católica latinoamericana la teología de la liberación, que tenía puntos de coincidencia con los movimientos socialistas.Pero al ascender Juan Pablo II al papado en 1978, polaco y anticomunista, la Iglesia católica dio un giro a la derecha, tanto en la teología como en los nombramientos de obispos y cardenales. Igual línea siguió el papa Benedicto XVI.
Cuando el papa Francisco ascendió, su discurso a favor de los pobres y los inmigrantes encontró una estructura eclesial de dirección conservadora; y, además, la acumulación de escándalos de pederastias que se extendía a más países. El aire novedoso de Francisco no ha sido suficiente para apagar los fuegos.
A diferencia de la Iglesia católica que tiene una estructura jerárquica de la Edad Media, las iglesias evangélicas proliferan en base al emprendedurismo religioso. Quien tenga el don de la palabra y capacidad de convocatoria, pasa por un entrenamiento para ser pastor y formar una iglesia. Según el presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), más del 50% de las congregaciones evangélicas en la República Dominicana operan de manera independiente, no conciliar (Listín Diario, 13 de marzo 2018).
Para ganar poder político en América Latina, los evangélicos han desarrollado una estrategia de formar muchas iglesias, penetrar los medios de comunicación, y apoyar políticos que acojan sus ideas.
El asunto es más notorio a nivel presidencial donde políticos sin base electoral partidaria (los llamados “outsiders”), han recibido el apoyo de los líderes evangélicos para impulsar su agenda social conservadora. El caso más reciente es Bolsonaro en Brasil.
La Iglesia católica coincide con las evangélicas en los temas del conservadurismo social, pero en las últimas décadas ha perdido feligreses y poder político en América Latina, mientras las evangélicas han ganado.
http://hoy.com.do/las-iglesias-evangelicas-ganan-terreno-la-catolica-pierde/

jueves, 3 de enero de 2019

Papa aprueba la histerectomía cuando el útero no es viable para embarazo

Papa aprueba la histerectomía cuando el útero no es viable para embarazo

Publicado el: 3 enero, 2019 | Por: El Nacional | e-mail: redaccion[@]elnacional.com.do
Ciudad del Vaticano, (EFE).- El papa Francisco considera que es “moralmente lícita” la histerectomía (extirpación del útero) en ciertos casos, cuando ese órgano ya no es idóneo para la procreación y existe la certeza médica de que el embarazo no es viable.
Así lo señala una nota ilustrativa publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe en respuesta a una duda moral sobre la extirpación del útero, y que fue aprobada por Francisco con fecha de 10 de diciembre de 2018 y hecha pública hoy.
Ya en julio de 1993 este órgano colegiado de la Santa Sede respondió a las preguntas presentadas sobre el “aislamiento uterino (ligadura de trompas)” y otras cuestiones, respuestas que “siguen manteniendo su validez” pero ahora se completan con una nota ilustrativa que responde a los casos presentados en los últimos años a la Santa Sede.
Entonces se señaló que la extirpación del útero es moralmente lícita cuando el mismo constituye un grave peligro actual para la vida o la salud de la madre, y consideraba ilícitas la extirpación del útero y la ligadura de las trompas con el fin de imposibilitar un posible embarazo que pudiera implicar algún riesgo para la madre.
La diferencia ahora es que los casos presentados al Vaticano se refieren a situaciones en las que ya no es posible la procreación y los médicos expertos han llegado a la certeza de que un posible embarazo conducirá a un aborto espontáneo.
En estos casos, “extirpar un aparato reproductivo incapaz de llevar a término un embarazo no puede ser calificado como esterilización directa, que sigue siendo intrínsecamente ilícita como fin y como medio”, afirma la nota hecha pública hoy. Y es que -subraya- “el objetivo de la esterilización es impedir la función de los órganos reproductivos y la malicia de la esterilización consiste en el rechazo a la prole”.
La respuesta no dice, sin embargo, que la decisión de practicar la histerectomía sea siempre la mejor, sino sólo que es una decisión moralmente lícita, sin excluir por ello otras opciones como recurrir a los períodos de infertilidad o a la abstinencia total. EFE https://elnacional.com.do/papa-aprueba-la-histerectomia-cuando-el-utero-no-es-viable-para-embarazo/

lunes, 3 de diciembre de 2018

Navarro impulsa alianza familia-escuela-iglesia

PANORAMA
Navarro impulsa alianza familia-escuela-iglesia 
El Caribe | 3 diciembre, 2018 13
Andrés Navarro junto a participantes en el acto. F.E.
El ministro de Educación, Andrés Navarro, afirmó su compromiso para la construcción de una nueva ciudadanía fundamentada en la conjugación de conocimientos y formación en valores, a través de una trascendental alianza estratégica entre las familias, las escuelas y las iglesias.   Navarro impulsa alianza familia-escuela-iglesia
“Como Ministerio de Educación tenemos la responsabilidad de garantizar que la familia dominicana y las iglesias se integren cada vez más al proceso de formar los ciudadanos que requiere nuestra nación, con mucha competencia en conocimientos, pero sustentados en un sistema de valores y de principios”, refirió Navarro.

Al dirigir un discurso en la celebración cristiano-evangélica con motivo del octogésimo-cuarto aniversario del Ministerio, Navarro sostuvo que la festividad llega en un momento en que el país observa grandes transformaciones en su sistema educativo, con su mayor reto en la mejora de la calidad de los aprendizajes y en el fortalecimiento institucional.
Los reverendos Fidel Lorenzo, Feliciano Lacen, Nélsido Borg y los pastores Ezequiel Molina y Rafael Paz, así como el obispo Elvis Samuel Medina ofrecieron en conjunto, un culto de acción de gracias por el 84 aniversario del Ministerio de Educación, donde participaron servidores públicos de la entidad en el auditorio de la Universidad Federico Henríquez y Carvajal (UFHEC).
Navarro expuso que la participación de las iglesias como socio-estratégico de los cambios que se registran en la educación es de trascendental importancia para la consecución de la meta de construir esa nueva ciudadanía o sociedad que la nación aspira, y para lo cual invierte recursos sin precedentes. 
https://elcaribe.com.do/2018/12/03/panorama/navarro-impulsa-alianza-familia-escuela-iglesia/

domingo, 21 de mayo de 2017

Luteranos en EE. UU., con tatuajes y Playmobil

SOCIEDAD

Luteranos en EE. UU., con tatuajes y Playmobil

En el corazón de Estados Unidos, Lutero es tan relevante como hace quinientos años. Esto se debe, en parte, a personas tan inusuales como la pastora Nadia Bolz-Weber.
USA Luther College in Iowa (DW/C. von Nahmen )
"Creemos todos en un Dios" es la oración de la mañana que se escucha en el auditorio del Luther College de Decorah, en Iowa. Como canción de iglesia, el credo fue concebido en 1524 por el propio Martin Lutero. Aquí, en el medio oeste de Estados Unidos, importante bastión del protestantismo, el reformador está muy presente. Y la pastora Nadia Bolz-Weber, predicadora y conferenciante invitada, es la atracción de este año, lleno de celebraciones por el medio milenio que cumple la Reforma. "La gracia de Dios es la esencia de nuestra fe, que es hoy tan importante como hace quinientos años", recalca Bolz-Weber.

Más información:

Pecados y segundas oportunidades
Bolz-Weber es toda una estrella entre los luteranos en Estados Unidos, a pesar de que no corresponde a la imagen habitual de un clérigo cristiano... o precisamente por eso. Los tatuajes ocupan casi todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies. En el auditorio repleto habla ante los estudiantes sobre el pecado, la absolución y las segundas oportunidades de la vida. Tambien habla sobre la presión de ser buena y perfecta en cada momento. "Olvidamos fácilmente que Dios nos ama tal como somos y no como un ideal", dice la pastora de 47 años en entrevista con DW.
USA Luther College- Pastorin Nadia Bolz-Weber (Nadia Bolz-Weber)
La pastora Nadia Bolz-Weber
"La Iglesia Luterana me ha dado las palabras para lo que he experimentado en mi vida", explica Bolz-Weber sobre su decisión de buscar la fe en el protestantismo. Sólo pudo superar su adicción a las drogas y el alcohol por la "gracia totalmente inmerecida de Dios".
Publicidad con un reformador Playmobil
Quinientos años han pasado desde la Reforma. Esta es también la razón por la que Stefan Buchwald vino a Decorah. Como jefe del Centro de Información sobre Alemania en Washington, el diplomático es responsable del proyecto "Semanas Campus". Con ello, el gobierno alemán promociona desde hace varios años el idioma alemán e intenta convencer a estudiantes estadounidenses de capacitarse en Alemania. Este año enfoca su labor en las universidades luteranas en el corazón de ese país.
"Con gran éxito", dice Buchwald, quien viaja con un Lutero de tamaño real en estilo Playmobil. "En los últimos años hemos logrado aumentar el número de estudiantes estadounidenses en Alemania. También pudimos preservar el alemán como asignatura en muchas universidades, y eso a pesar de una fuerte competencia del español y otros idiomas", enfatizó el diplomático.
USA Luther College in Iowa (DW/C. von Nahmen )
Stefan Buchwald con estudiantes.
 Amplia red de actividades
Los alemanes cuentan con una fuerte presencia en el medio oeste. En Iowa, Wisconsin, Minnesota, Dakota del Norte y del Sur, muchos estadounidenses tienen raíces alemanas o escandinavas. Aquí es donde vive la mayoría de los ocho millones de luteranos en los Estados Unidos. Ellos influyen la cultura y la mentalidad de la región. 
A pesar de que los luteranos constituyen una minoría relativamente pequeña entre los 230 millones de cristianos estadounidenses, su influencia es notable a nivel nacional, subraya el pastor Mike Blair. "Existe una amplia red de colegios luteranos, hospitales y centros sociales que crean un gran impacto", afirma.
Autor: Carsten von Nahmen (GG/DZC)

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domingo, 8 de enero de 2017

El aborto, el poder y las iglesias - Por: Tirso Mejía Ricart

El aborto, el poder y las iglesias

La aprobación el 16 de diciembre por el Congreso Nacional del Código Penal, que castiga hasta con 20 años de cárcel a quienes participen en la interrupción de un embarazo “desde la concepción”, sin ninguna excepción, es una barbaridad verdaderamente anacrónica. Un “ retorno a la Edad Media”.
En realidad, tal afirmación no hace justicia siquiera a esa época de oscurantismo, ya que la escolástica medieval, siguiendo a Aristóteles y a Santo Tomás de Aquino, consideraba que la “animación humana” se producía 40 días después de la gestación.
Fue solo en 1869, en la cresta de la ola del romanticismo que el Papa Pío XI “dictaminó” que la animación humana era inmediata a la fecundación y condenó el aborto como un pecado mortal, sin importar la salud de la madre, la violación o el incesto, ni cuando hay abandono de las víctimas.
Eso no significa que en el Medioevo el Poder lo hiciera mejor que en el siglo XIX, porque no impedían el aborto antes de los 40 días, pues en cambio la Iglesia justificó la “cacería de brujas”, al perseguir como tales y quemar a miles de curanderas que pretendían rivalizar con los monjes que ejercían el monopolio del ejercicio médico todavía sin mayor pericia, y se torturaba a enfermos mentales como poseídos.
Esa misma ignorancia y prepotencia es la que lleva a justificar condenas por la suspensión del embarazo contra la razón científica y la libertad; en casos de peligros de eclampsia, embarazo ectópico, microcefalia y tragedias similares, cuyas consecuencias pueden ser evitadas en las primeras 12 semanas de embarazo; si es la voluntad de las madres potenciales, para no caer en un espiral de miseria, abandono y deshonor; al mismo tiempo que se previenen numerosas muertes por prácticas abortivas clandestinas, sobre todo de las más pobres, en tanto hay aquí un feminicidio cada dos días y pederastia religiosa y seglar como verdadera plaga.
Es una vergüenza que en pleno siglo XXI haya quienes no respeten el derecho de las mujeres a defenderse, imponiéndoles normas draconianas; los religiosos por sectarismo extremo y los legisladores por oportunismo. El poder político es supuestamente para beneficiar a la ciudadanía y garantizar su salud física y moral; pero cede a presiones de quienes representan visiones alejadas de la realidad social y científica, por lo que se sacrifica a muchas mujeres y niños que son abandonados a su suerte; lo que genera más ilegalidad y muertes, por falta de atención calificada y penurias, en pocas sociedades como la nuestra, que se mantienen aferradas a criterios hace tiempo abandonados, en sociedades como en Italia, España, México, Estados Unidos y otras. Por fortuna, el papa Francisco ha dado un importante paso permitiendo permanecer en la Iglesia y “perdonando” a los divorciados, homosexuales y abortistas. http://hoy.com.do/el-aborto-el-poder-y-las-iglesias/