Mostrando las entradas con la etiqueta GERMANIA MONTÁS YAPUR. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta GERMANIA MONTÁS YAPUR. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de marzo de 2017

Indicadores mensuales para medir la actividad económica - Germania Montás Yapur

Indicadores mensuales para medir la actividad económicaSin título

Germania Montás Yapur
Medir el nivel de la actividad económica siempre es un reto. Sobre cómo hacerlo y la confiabilidad de los resultados, siempre se generan muchas discusiones. El indicador más conocido y usado para medir una economía es el Producto Interno Bruto (PIB), el cual en el caso de la República Dominicana se publica trimestral y anualmente. Sin embargo, existen otros indicadores mensuales menos conocidos y quizás menos rigurosos o completos, que por sus características pueden permitir tener una idea del acontecer económico más oportunamente, y apoyar en cierta medida las decisiones de inversión.
En ese sentido, mostraremos los resultados de los indicadores IMAE e IMAM. Así como también algunos datos del sector tributario que pueden completar el panorama que enseñan los anteriores, tales como: las ventas reportadas en las declaraciones del ITBIS, las importaciones y el recaudo del Impuesto sobre Cheques y Transferencias Bancarias.
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) es elaborado y publicado por el Banco Central de RD. Este indicador, como su nombre lo indica, sirve para monitorizar el comportamiento de la economía mes a mes. Se elabora con base en las variables de Cuentas Nacionales que se usan para la construcción del PIB, por lo que para su estimación se toman datos cuantitativos y cualitativos o subjetivos con fines de abarcar toda la economía.
El segundo índice que veremos es construido por la Asociación de Industrias de la RD (AIRD) en representación del sector Manufacturero y que es conocido como Índice Mensual de Actividad Manufacturera (IMAM).
El IMAM está basado en el Índice de los Gerentes de Compras (Purchasing Manager Index – PMI) y es un indicador que se elaboradesde el sector privado, con base en datos cualitativos (encuestas), mostrando la dirección de cinco variables: ventas, producción, empleo, plazo de entrega de los pedidos e inventario de materias primas.
Los datos disponibles a la fecha sobre este índice corresponden a junio 2015 hasta febrero 2017.
Ambos indicadores son usados en diversos países con los mismos fines, dado que muestran una perspectiva de corto plazo para dar seguimiento al desempeño económico. El primero medido por el sector oficial y el segundo por el empresarial.
En el caso del IMAE, lo utilizan la mayoría de los países de Centroamérica, Chile, Perú, entre otros. Mientras que el equivalente internacional al IMAM inició calculándose para Estados Unidos, y en la actualidad se presenta en la mayoría de los países.
No obstante, el sector público adicionalmente cuenta con otros datos que reflejan el desempeño de la actividad económica. Por un lado, se encuentran las ventas que se declaran para los fines del pago de ITBIS que, al margen de su sesgo natural por el efecto de la evasión, ofrecen desde la tributación, una herramienta importante para conocer cómo van los sectores formales de la economía y por ende su dinamismo.
Por el otro, se encuentran los ingresos recaudados por concepto del Impuesto sobre Cheques y Transferencias Bancarias, que pueden ofrecer una idea de cómo anda la actividad formal de la economía. Como su nombre lo indica, este impuesto grava todas las transferencias bancarias y emisión de cheques con una tasa del 0.15% (1.5 por mil), por lo que su evolución muestra el movimiento de dinero en la economía formal en un periodo determinado, permitiendo una aproximación del comportamiento económico. Es obvio que este dato tiene las limitaciones de reflejar la actividad de empresas y personas bancarizadas.
Finalmente, están las importaciones, que representan alrededor del 30% del PIB de la economía dominicana, por lo que conocer su evolución proporciona una idea de la actividad del país y ofrece una tendencia interesante del consumo. Este dato, se puede obtener de la Dirección General de Aduanas.
De lo que se trata es ver la evolución de estos indicadores durante 2016 respecto a 2015 y mostrar si en conjunto permiten estimar, con cierto grado de certeza, cómo va la economía.
Debido a que los indicadores presentados pretenden, desde distintos puntos de partida, evaluar la evolución de la economía en el muy corto plazo, es interesante compararlos y observar el vínculo entre sus resultados.
En este sentido, al graficar de manera conjunta la tasa interanual de crecimiento en 2016 del IMAE y de las ventas totales reportadas por todos los contribuyentes del ITBIS, se observa que los incrementos de estas variables presentan una misma tendencia, a excepción de los últimos dos meses del año.
En este caso, ambas muestran que en el 2016 la economía creció, aunque sus tasas de crecimiento promedio mensual difieren de forma importante. Mientras el IMAE creció mensualmente en promedio un 6.6%, las ventas totales y del comercio lo hicieron en 2.5% y 3.7 por ciento, respectivamente. Es decir, que de acuerdo con el IMAE se observa un mayor dinamismo que si se mira el comportamiento de las ventas según las declaraciones impositivas.
Sin embargo, más que el número como tal, interesa más la tendencia, porque a diferencia del IMAE, en las ventas de ITBIS no se puede observar la totalidad de la actividad económica, por no estar sujeta a ese impuesto, ni recoger la actitvidad informal.
Haciendo el mismo ejercicio esta vez comparandolos crecimientos mensuales interanuales del IMAE con los ingresos por el Impuesto sobre Cheques y Transferencias Bancarias, se llega a la misma conclusión: tienen la misma tendencia positiva.
Es interesante el hecho de que estas comparaciones muestren bastante grado de relación y se muevan con igual tendencia en una economía con un alto nivel de informalidad, cuando el IMAE toma en cuenta los sectores formales e informales, mientras las variables relacionadas con impuestos solo representan los sectores formales.
Por otro lado, al analizar la relación de los incrementos interanuales de las ventas totales, las importaciones totales y el IMAM (de junio a diciembre de 2016), se observa que en la mayoría de los meses, las variaciones tienen la misma tendencia. Y en el caso específico del IMAM y las importaciones, la dirección de su variación es la misma en los siete meses bajo análisis.
De estas comparaciones, se puede concluir que los indicadores alternativos que hemos utilizado para medir el desempeño de la economía muestran una relación importante con el IMAE, índice oficial que se relaciona de manera directa con el PIB.
Por lo tanto, dar seguimiento a la evolución de variables que provienen de la tributación y también del sector privado como es el IMAM, puede arrojar una idea aproximada de la evolución de la economía.
Todas las variables e indicadores tomados coinciden en que se mantuvo la tendencia del crecimiento en 2016 respecto al 2015, aunque difieren en la cuantía.
En definitiva, estos indicadores no reflejan el resultado preciso de la actividad económica, pero ayudan a identificar su tendencia. No obstante, hay que tener presente que son indicadores que no han sido estructurados para medir de manera directa la actividad económica, por lo que se hace necesario un análisis conjunto de éstos, para tener una idea temprana de cómo va la economía.
http://hoy.com.do/indicadores-mensuales-para-medir-la-actividad-economica/

miércoles, 22 de febrero de 2017

Alto el endeudamiento y los riesgos de la sostenibilidad fiscal - Germania Montás Yapur


Alto el endeudamiento y los riesgos de la sostenibilidad fiscal

Sin título
Germania Montás Yapur
La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que visitó recientemente el país con el fin de evaluar la economía dominicana llamó la atención sobre algunos aspectos de la economía mundial que representan riesgos para la nuestra, expresando que: “Ante el aumento de los riesgos, es necesario reforzar de manera decidida la posición fiscal para mantener la sostenibilidad”.
En ese sentido, el FMI se refiere a que “Los principales riesgos se derivan de la incertidumbre en torno a las perspectivas económicas y de política de los socios comerciales externos, particularmente de Estados Unidos, los pronósticos de los precios del petróleo, las tasas de interés mundiales más elevadas de lo esperado y la consiguiente apreciación del dólar”.
Para Alberto Arenas de Mesa, autor de un documento publicado por la CEPAL y el BID sobre Sostenibilidad fiscal y reformas tributarias en América Latina (2016), la sostenibilidad fiscal equivale al concepto de solvencia y expresa que “Cuando los economistas hablan de solvencia, la mayoría de las veces se refieren a la capacidad del Gobierno de afrontar sus obligaciones a través del tiempo, en especial las relacionadas con el servicio de la deuda pública. Otra manera de referirse a la sostenibilidad fiscal es la capacidad de un gobierno para mantener en forma indefinida un conjunto de políticas sin dejar de ser solvente”.
Si nos guiamos únicamente de los resultados de las últimas colocaciones de bonos externos, podemos concluir que el país es definitivamente solvente, a pesar de este llamado de atención del FMI. Y es que cada vez que se colocan bonos en los mercados internacionales nos queda la impresión de que tenemos mucho más potencial para continuar endeudándonos. A pesar de esto, debe considerarse que la solvencia se mide a partir de varios elementos, y el rating de las agencias de calificación crediticia es solamente uno de ellos. En este contexto, en el cual se llama la atención sobre la posibilidad de que cambien condiciones de los mercados internacionales hasta ahora favorables, es oportuno preguntarse hasta cuándo podremos seguir soportando la carga del endeudamiento. Según el presupuesto de 2017, en este año los intereses a pagar representan el 21% de los ingresos fiscales, mientras la amortización o pago de capital es el 16%; es decir, según las cifras oficiales, el servicio de la deuda (incluyendo deuda con proveedores e incremento de activos) asciende al 37% de los ingresos esperados. Por lo que resta 63% de los ingresos (RD$337 mil millones) para cubrir las demás erogaciones que ascienden a RD$510 mil millones.
Como se ve en el gráfico No. 2, para el 2017 los ingresos fiscales solo cubrirán el 76% de la necesidad de recursos (gastos + aplicaciones financieras). El 24% restante deberá ser cubierto con endeudamiento.
Esta afirmación, la referente a hacer sostenibles las cuentas fiscales, aparece en casi todos los informes del FMI desde el 2010, lo cual puede restar importancia a su nuevo llamado de atención. Ojalá no sea así y se tome en cuenta la oportunidad que nos brinda la discusión de un Pacto Fiscal y de una Ley de Responsabilidad Fiscal, pospuestas desde hace varios años.
.....
Insuficiencia de ingresos. Sin ánimo de hacer un análisis exhaustivo de los principios presupuestarios y fiscales, tampoco de los de un sistema tributario ideal, la capacidad de generar recursos para financiar el gasto público (suficiencia) es un principio básico de un sistema impositivo; y el equilibrio presupuestario debería ser la regla.
En nuestro caso, desde 2006 y 2007, años con superávit presupuestario de RD$1,635 y RD$5,220 millones respectivamente, los ingresos fiscales no han logrado satisfacer los gastos previstos.
Independientemente de las causas preferidas para explicar las razones por las cuales los ingresos fiscales no alcanzan para sufragar los gastos del Estado, por ejemplo, la informalidad, la evasión, la cantidad de exenciones,
el exceso de gasto público y/o su baja eficiencia, entre otros, lo cierto es que la posposición de las discusiones sobre el tema aumenta el riesgo de llegar a la insolvencia.
.....
Deuda pública muy alta.
La deuda pública consolidada equivale a un poco más de tres años de ingresos. Haciendo un cálculo estimado con base en datos oficiales, la deuda consolidada, que incluye Sector Público No Financiero (SPNF) y Sector Financiero, durante el periodo 2006 – 2016, ha crecido anualmente en promedio 27% más que el crecimiento de los ingresos. Como se puede ver en la gráfica de crecimientos interanuales desde el 2006, con excepción de 2007 y 2014, en todos los años el aumento de la deuda ha sido mayor que el de los ingresos fiscales.
Algo que juega en contra de la precaución que deberíamos tener, es que los resultados del indicador de deuda consolidada sobre el PIB, que actualmente se sitúa en 47%, puede llegar a convencer a los más optimistas de que nos queda un tramo de capacidad de endeudarnos y que por ahora no se necesita tener algún tipo de previsión con políticas de endeudamiento que aseguren que en el mediano plazo podamos pagar nuestros compromisos, sin que para ello se requiera más deuda. Sin embargo, lo que hay que ponderar es que ese 47 por ciento equivale a un poco más de tres años de los ingresos que recauda el país.
A este respecto, Christina Daseking y Julie Kozack en “Cómo evitar otra trampa de la deuda”, plantean la necesidad de abordar el tema del “umbral de peligro” basado no solo en la relación deuda/PIB, sino que se requiere además calcular el valor presente neto (VPN) de la deuda y los intereses que deben pagarse en relación con los ingresos.
http://hoy.com.do/alto-el-endeudamiento-y-los-riesgos-de-la-sostenibilidad-fiscal/
NOTICIAS RELACIONADAS 

martes, 6 de enero de 2015

Pasando balance al desempeño de los ingresos fiscales durante el 2014, Por GERMANIA MONTÁS YAPUR

Por GERMANIA MONTÁS YAPUR (ESPECIAL PARA HOY) 
06_01_2015 HOY_MARTES_060115_ Economía4 E
En el caso de los impuestos sobre hidrocarburos, el resultado respecto a las estimaciones presupuestarias no fue positivoDiciembre 6, 2015. SANTO DOMINGO
Comenzando el año 2015 vale la pena pasar balance alcomportamiento de los ingresos fiscales del 2014, contrastándolos con los objetivos consignados en el presupuesto aprobado para ese año.
Comencemos con el resultado general de los ingresos fiscales presupuestados versus los efectivamente obtenidos.
Con los datos reales hasta noviembre y estimando el cierre de diciembre, dado que a la fecha de publicación de este artículo los datos del recaudo del último mes del año no han sido publicados, estimamos que durante el 2014 los ingresos fiscales (tributarios y no tributarios) ascendieron a unos RD$ 414.9 mil millones de pesos (a noviembre RD$ 382.6 mil millones) un 99% de los ingresos esperados o RD$ 4 mil millones menos de lo previsto. Mientras que los ingresos tributarios,que representan el 95% de los ingresos del Estado, cerraron el año con aproximadamente RD$ 12,000 millones menos de lo esperado.
Si desglosamos este resultado por oficina recaudadora se observa que el desempeño de la DGII respecto a lo esperado alcanzó un 96% de la meta asignada, es decir, unos RD$ 12,000 millones menos que la estimación oficial. Este resultado se obtiene, no obstante haber recibido ingresos extraordinarios por concepto de impuestos sobre ganancia de capital producto de la venta de empresas del sector de telecomunicaciones y minero, que ascendieron a RD$ 14,279 millones.
Por su lado, Aduanas cumplió con su presupuesto del año de RD$ 80,611 millones y la Tesorería Nacional superó en 8 mil millones su objetivo de recaudación que ascendía a RD$ 13,977.
El desempeño de la Tesorería Nacional, la cual opera como “caja” fundamentalmente de ingresos no tributarios, se explica por el exceso de ganancia de bonos que a noviembre ascendía a RD$ 2,024 millones y por el aporte de la denominada CUT (Cuenta Única del Tesoro) que registró a diciembre unos RD$ 7,930 millones, más del doble de lo esperado.
La CUT constituye la cuenta creada para registrar ingresos que obtienen entidades estatales, básicamente las descentralizadas y que hasta ese momento habían sido utilizados para financiar sus propios gastos sin registrar en la Tesorería. Su existencia implica el comienzo del proceso de transparentar ingresos no tributarios que forman parte de los ingresos fiscales, aunque sólo representan en este momento un 2% del total de estos ingresos.
Los impuestos que más aportaron a los ingresos tributarios durante el 2014 fueron: el ITBIS (interno y externo) un 33%, los impuestos sobre los ingresos 30%, los impuestos selectivos a alcoholes, tabaco e hidrocarburos 18%, los impuestos a la propiedad 5% y el resto de los impuestos 14%.
El ITBIS no alcanzó la estimación presupuestaria del 2014 cerrando con RD$ 1,300 millones menos, aunque se cumplió con el objetivo de elevar su participación sobre el PIB a 4.7%. Este resultado se produce aunque la tasa reducida de ITBIS, que afecta varios productos de consumo masivo, pasó de 8% a 11% que representa un aumento de 27%.
En el caso de los impuestos sobre hidrocarburos, el resultado respecto a las estimaciones presupuestarias no fue positivo. Recordemos que sobre los combustibles se aplican dos tipos de impuestos selectivos a los hidrocarburos: uno específico, cuyo monto es un valor fijo por galón según el tipo de combustible y que no se ve afectado por la variación del precio, pero sí con el nivel de consumo; y otro advalorem (porcentaje sobre el precio) que varía en el mismo sentido que éste.
El impuesto advalorem de 16%, que se ve afectado cuando el precio base o de paridad de los combustibles baja, generó unos RD$ 2,000 millones menos que lo esperado; mientras que el impuesto específico, a pesar de que no es afectado por el precio, generó aproximadamente RD$ 3,300 millones menos que lo esperado, con datos a la mitad de diciembre. Aunque si se comparan las recaudaciones del 2014 versus el año 2013 se observa un crecimientocerca de RD$ 700 millones en cada concepto.
Otros impuestos selectivos al consumo de gran importancia son los que gravan los alcoholes y el tabaco. El objetivo recaudatorio pronosticado por concepto de impuestos selectivos sobre la cerveza fue alcanzado. No ocurrió así en los casos de los ingresos esperados por los impuestos sobre el tabaco y el resto de las bebidas alcohólicas.
Por su lado, los impuestos sobre los ingresos, que representan los principales impuestos directos del sistema tributario dominicano, generaron unos RD$ 107,850 millones, que sumados a los RD$ 14,279 millones extraordinarios alcanzaron RD$ 122,128 millones. No obstante, no se logró alcanzar la suma estimada, produciéndose un faltante de unos RD$ 1,700 millones.
En este renglón se agrupan el Impuesto Sobre la Renta de las personas, tanto físicas como jurídicas, así como retenciones por concepto de este impuesto y el impuesto aplicado sobre los dividendos distribuidos, entre otros.
Si bien el sector minero está lejos de considerarse el mayor proveedor de ingresos fiscales para el desarrollo, a pesar de las expectativas que existen de que así sea, es importante dar seguimiento a su desempeño recaudatorio. En ese sentido, se observa que en el año 2014 el aporte minero se estancó produciendo aproximadamente 0.3% del PIB y solamente representó 2% de los ingresos tributarios. Incluso durante el 2014 su aporte por operaciones fue menor en unos RD$ 1,200 millones respecto al 2013.
Al revisar el objetivo de nivel de presión tributaria (ingresos tributarios entre PIB) para el año recién concluido, vemos que el 2014 termina con una presión tributaria de 14.1%, esto es 0.4 puntos porcentuales menor que la presupuestada que fue de 14.5%. La presión fiscal, que incluye ingresos no tributarios y seguridad social, resultó de 15%, lo cual representó 0.1 puntos porcentuales menos que la presión fiscal presupuestada para el año 214 que fue de 15.1%.
En síntesis, estos resultados de ingresos menores que los previstos, indican que para lograr la meta de déficit del gobierno se debió hacer un ajuste por el lado de los gastos, en la misma magnitud de la menor disponibilidad de ingresos fiscales.
Finalmente, con base en estos resultados se puede afirmar que el presupuesto para el año 2015 manifiesta una visión optimista respecto del monto de los ingresos que se obtendrán durante este año. Se prevé un aumento de 8.5% respecto a lo efectivamente recaudado en el 2014. Si se excluyen los ingresos extraordinarios o que no repetirán en el 2015, el incremento que se espera respecto al 2014 ascendería a 12.5%.
Esta meta resulta difícil de lograr si se toma como referencia que este incremento previsto supera en 3.3 puntos porcentuales el crecimiento nominal estimado para la economía. Al final del año podremos repasar las cifras y analizar el desempeño del 2015.
LA CIFRA
1,300 millones de pesos. Menos cerró la estimación del ITBIS en el presupuesto 2014, aunque se cumplió con el objetivo de elevar su participación sobre el PIB a 4.7%. Este resultado se produce aunque la tasa reducida de ITBIS pasó de 8% a 11% que representa un aumento de 27%.
http://hoy.com.do/pasando-balance-al-desempeno-de-los-ingresos-fiscales-durante-el-2014/