SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Hostias en la mano, infectados en misa y el diablo: las religiones frente a la pandemia en América Latina Los cultos y sus líderes tienen un rol decisivo para los fieles que buscan guía y consuelo en medio de la crisis; sus reacciones en la región varían entre la prevención y la inconsciencia .FELIPE BETIMCATALINA OQUENDOJACOBO GARCÍAWILFREDO MIRANDAELIEZER BUDASOFF São Paulo / Bogotá / México / Managua - 21 MAR 2020 - 18:35AST Un hombre reza a las puertas de la Basílica del señor de los milagros en Colombia.LUIS ROBAYO / AFP
El miércoles por la mañana, durante su conferencia diaria, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador sacó de sus bolsillos un par de amuletos religiosos con la oración “Detente enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo” y dijo que esos eran sus escudos contra el coronavirus, además de la honestidad y el combate a la corrupción. Su gesto como líder de uno de los países más devotos de América Latina, y uno de los que menos medidas preventivas han implementado frente al brote global de Covid-19, encarnaba a la perfección el conflicto que representan las creencias individuales para la gestión de crisis colectivas: en una situación que exige el acatamiento masivo de criterios científicos para reducir el riesgo, fomentar el pensamiento mágico o credos personales desde una posición de poder puede tener consecuencias nefastas.
Los encuentros religiosos ya han sido identificados como focos de contagio en dos países que tenían un número relativamente bajo de casos positivos. Hace una semana, Malasia anunció que al menos 190 personas habían contraído coronavirus al asistir a un rezo masivo en una mezquita. Era el mayor aumento de casos registrado en el país, y recordaba al episodio que disparó el número de infectados en Corea del Sur en febrero, cuando una mujer conocida como Paciente 31 asistió a dos servicios de la Iglesia Shincheonji de Jesús —incluso después de desarrollar fiebre—, y provocó el contagio de más de mil personas.
López Obrador no ha sido el único en encomendarse a las divinidades: el lunes, en un acto oficial, el presidente colombiano Iván Duque le pidió protección a la Virgen de Chiquinquirá, patrona de Colombia, para sobrellevar la crisis; el viernes, medios locales informaron que el gobierno de Costa Rica, junto con autoridades de la Iglesia, planeaban hacer sobrevolar por todo el territorio a la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica.
Mientras los Gobiernos de América Latina se debaten entre proteger lo que puedan de sus economías o proteger más la salud de sus ciudadanos, los cultos religiosos y sus líderes siguen teniendo un rol decisivo para millones de fieles que buscan consuelo y orientación en medio de la crisis, incluso más que las advertencias de la OMS de aislarse, evitar concentraciones de gente y ponerse en cuarentena si uno ha viajado a zonas de alto contagio. La paciente 1 de Colombia asistió a una Iglesia cuatro días después de volver de Italia, pero los domingos posteriores los templos volvieron a llenarse. El domingo pasado, la Basílica de Guadalupe de Ciudad de México, un centro de peregrinación mundial, estaba repleta como siempre. En Brasil, algunas de las iglesias evangélicas más poderosas han dicho que no piensan suspender sus reuniones. En Nicaragua, los obispos parecen más preocupados que los gobernantes. A medida que aumentan los casos positivos en la región, los cultos han comenzado a reaccionar. Para bien y para mal.
‘Es una táctica de Satanás’
En el Brasil de Jair Bolsonaro, sus seguidores más leales han difundido la idea de que, tal y como ha dicho el presidente, la pandemia del coronavirus es una “histeria”. Uno de ellos es el todopoderoso Edir Macedo, fundador y obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). Se trata de una de las principales instituciones evangélicas neopentecostales de Brasil, con varias ramificaciones en Latinoamérica y Europa. El pasado domingo, Macedo divulgó un video a través de WhatsApp en el que afirma que “no hay motivos para que la gente se vuelva aterrorizada por algo que no coincide con la realidad”. Además de acusar a los medios de llevar “el temor a poblaciones y naciones”, el líder de la IURD, un empresario multimillonario que es dueño de la segunda cadena de televisión de Brasil, asegura que “por detrás de esa campaña del coronavirus hay intereses económicos”.
Un mensaje proyectado sobre el Cristo del Corcovado pide a los ciudadanos de Brasil unirse en rezos. FLORIAN PLANCHEUR / AFP
Macedo arranca el video diciendo que tiene “excelentes noticias” y recomienda el testimonio del médico patologista Ben Schmidt, que diseminó noticias falsas sobre el Covid-19 en Youtube. “Mi amigo y mi amiga, no se preocupe con el coronavirus. Porque esa es una táctica, o una táctica más, de Satanás. Satanás trabaja con el miedo, el terror. Trabaja con la duda”, afirma el predicador. “Y cuando las gente se vuelve aterrorizada, con miedo, en duda, la gente se queda débil, debilitada y susceptible. Cualquier viento se convierte en una neumonía”, añade.
Después de que se eliminara el video de Schmidt en Youtube, Macedo borró el video de sus redes sociales. Pero divulgó otro video en el que pide a los evangélicos que no busquen las noticias sobre la pandemia y las recomendaciones médicas, sino que lean la Biblia para que “la palabra de Dios” les salve de cualquier enfermedad. En Brasil, donde se registra la mayor cantidad de casos positivos en América Latina, otros líderes religiosos como Silas Malafaia, líder de la Asamblea de Dios —una de las instituciones evangélicas más grandes del país—, han dicho que mantendrán sus ceremonias religiosas pese al coronavirus.
La paciente 1 de Colombia y su visita a una iglesia
El primero de marzo, como cualquier domingo de culto, la iglesia cristiana La Casa sobre la Roca, en Bogotá, estaba atestada de fieles. Dos mil personas se reunieron ese día para una de las tres reuniones que hace el grupo religioso cada día. Entre ellas estaba la paciente 1 de Colombia. La joven de 19 años había llegado de Milán cuatro días antes y asistió al culto sin saber que estaba contagiada. Se sentó en el segundo bloque de la nave central y compartió con otros fieles un ritual de pan y una copa que se realiza en la iglesia.
“Una persona que estuvo en el tercer servicio del domingo pasado estando asintomática salió positiva para coronavirus”, les dijo días después a sus seguidores el pastor Alejandro Llanos, mientras proyectaba un mapa de la ubicación. Pidió que quienes se hubieran sentado cerca de ella entregaran sus datos y síntomas ante la brigada de emergencia de la iglesia para pasar la información al Instituto Nacional de Salud (INS). Aunque la iglesia fue “transparente”, como contó uno de los feligreses, hubo temor entre sus miembros. “Al conocer la noticia yo decidí no entrar a la iglesia porque tenía gripa y claro, me preocupé”, contó Hernán Restrepo, que toca el piano en ese templo. Consultó en una clínica y lo descartaron por no haber viajado recientemente ni compartir directamente con la paciente 1. Al músico no le hicieron el examen pero decidió autoaislarse. El Instituto Nacional de Salud recibió los datos de al menos cien feligreses con síntomas, pero no confirmó si alguien fue contagiado.
Un monja limpia una de las bancas en una iglesia de Bogotá.CAMILA DIAZ/COLPRENSA/DPA
Ese fue el campanazo de alerta sobre el riesgo de este tipo de encuentros en un país tan religioso como Colombia, donde hay al menos 6.864 iglesias evangélicas y 4.000 parroquias católicas que podrían ser focos de infección de Covid-19. Sin embargo, los domingos posteriores, estos lugares volvieron a llenarse. Las iglesias se ampararon en un comunicado del Ministerio del Interior que sugería que “las comunidades religiosas y /o actos litúrgicos que superen los 500 feligreses” debían organizar “espacios dentro de sus lugares de culto, para atender dicho aforo”. Las iglesias con más recursos reforzaron la limpieza de las bancas y entregaron antibacterial al ingreso. La Conferencia Episcopal sugirió recibir la hostia en las manos pero dejó en libertad a aquellos que quisieran recibirla en la boca. En las capitales, la gente optó por eliminar el saludo de la paz. Pero no en todas fue igual. A través de las redes, feligreses preguntaban dónde podían denunciar a esos sacerdotes que estrecharan la paz sin miedo y obligaban a sus feligreses a acudir a misas. Y un pastor evangélico invitaba a violar medida. “Este virus cometió un error y fue tocar la iglesia, por eso está sentenciado a extinguirse antes de 30 días. Todas las Iglesias debemos estar abiertas, pues es la esperanza de la sociedad”, dijo.
Con los días y las medidas graduales, algunas iglesias han tomado decisiones más radicales. Aunque el gobierno ahora permite el encuentro de máximo 50 personas, hay iglesias que cancelaron todos sus encuentros. La Arquidiócesis de Bogotá suspendió todas las misas abiertas al público y solo hará las que sean funerales o aniversarios, con grupos de pocas personas que ingresarán por una puerta lateral. “Nos duele en el alma pero es una necesidad por la vida y la salud de los colombianos”, dijo el cardenal Rubén Salazar al anunciar la medida. Han tenido que usar la carta de “el Papa ya lo hizo y nos da ejemplo” para convencer a los fieles que insisten en ir.
“Para darse ‘fraternalmente la paz’ habrá que inclinar la cabeza”
Los fieles mexicanos que busquen en la fe las respuestas al coronavirus tendrán que esperar, al menos, dos semanas. Como tantas otras convocatorias que aglutinen a una gran cantidad de personas, las misas fueron suspendidas. La Iglesia católica anunció que, para evitar posibles contagios, se cancelan los oficios así como los retiros religiosos, asambleas, congresos, jornadas y catequesis. En un comunicado, la Conferencia Episcopal mexicana recomendó a sus sacerdotes usar el ‘estreaming’ para transmitir sus ceremonias mientras dure la contingencia.
Un anuncio de advertencia en la Catedral de Ciudad de México.DPA
Si bien las iglesias cerrarán sin mayor inconveniente, la mayor resistencia a imponer las recomendaciones científicas sobre la tradición aflora en lo popular. En concreto, la procesión de la Semana Santa que cada año se celebra en Iztapalapa, una ciudad periférica pegada a la capital, que fue cancelada. La representación teatral de la crucifixión, que busca ser catalogada por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, reúne a decenas de actores que se preparan cada año para la representación durante el domingo de Ramos y el lunes de Pascua.
Los organizadores y las autoridades tuvieron que poner en marcha una mesa de diálogo en uno de los barrios ‘pesados’ de la capital para sofocar la indignación por la cancelación, y pactaron que se hiciera una representación sin público. El argumento para no cancelar la celebración era que se ha celebrado ininterrumpidamente desde hace 176 años y que fue precisamente una epidemia de cólera en 1843 la que dio origen a una procesión en honor al Señor de la Cuevita, que prometieron repetir cada año. Una procesión que concentra hoy, cada año, a más de un millón de personas durante dos días.
En la basílica de Guadalupe, uno de los mayores centros de peregrinación del mundo, se celebró misa con normalidad hasta el pasado domingo. Todo sucedió de acuerdo a la liturgia clásica hasta que, en el momento de darse “fraternalmente la paz”, una voz sonó desde los altavoces: “Al darnos el saludo de la paz, no lo hagamos dándonos las manos, bastará una breve inclinación con la cabeza; la sagrada comunión, será en la mano. Los que van a comulgar, colocarán la mano izquierda para recibir la hostia consagrada y con la derecha la llevarán a la boca delante de quien les ha entregado así la comunión".
La cautela religiosa y la temeridad oficial en Nicaragua
Los obispos de Nicaragua han pedido a los devotos que el Viernes Santo no haya besos en el ritual de Adoración de la Cruz. De hecho, que no haya ningún contacto físico con los santos de Semana Santa para evitar la propagación del coronavirus, que se expande rápidamente por Centroamérica.
Evitar el tradicional beso al madero de Cristo es una de las medidas anunciadas por la Conferencia Episcopal de Nicaragua de cara a Semana Santa, una tradición de profundo arraigo en este país. Aunque no cancelan las festividades religiosas, el clero sí ha limitado todos los ritos que impliquen contacto físico. En especial, pidieron a los fieles más vulnerables al coronavirus —“personas mayores de 60 años, embarazadas y niños”— no participar presencialmente de las misas y procesiones, sino que se queden en sus casas y las sigan desde las redes sociales o los medios de comunicación.
Una mujer reza en la iglesia principal de Granda, Nicaragua. INTI OCON / AFP
El cardenal Leopoldo Brenes sugirió que en las liturgias exista una distancia de un metro entre los asistentes. “Que el saludo de la paz se haga sin estrecharse las manos (…) Que la santa hostia se entregue en la mano”, insistió.
Frente a las medidas implementadas por la Iglesia, el gobierno sandinista, por el contrario, ha instado a la población a asistir a las actividades de Semana Santa y del “Plan Verano 2020”, promovido por la vicepresidenta Rosario Murillo.
“Al afirmar que mantenemos todos nuestros Planes, en desarrollo y cumplimiento, nos referimos a todo lo esbozado en las anteriores Circulares, y reforzamos la Presencia natural, según la Fé de nuestro Pueblo, en todos los Cultos, Tradiciones y Eventos Religiosos, propios de la Temporada (sic)”, ordenó Murillo. El Instituto Nicaragüense de Turismo anunció que se realizarán 80 actividades durante Semana Santa, que incluyen misas campales, conciertos, maratones, festivales, entre otras actividades.
El sábado pasado, el gobierno sandinista sorprendió al mundo al realizar en Managua una marcha que fue bautizada Caminata Amor en Tiempos del Covid-19. Medios locales informaron que ni el presidente Daniel Ortega ni la vicepresidenta Rosario Murillo asistieron a la movilización.
López Obrador durante una conferencia de prensa. DPA
El comunismo siempre se impuso por la fuerza de las armas, jamás en una elección libre y democrática: nunca nadie votó por la supresión de la libertad de prensa ni por el encarcelamiento, la tortura o el fusilamiento de personas llamadas presos políticos ni por la eternización de un tirano en el cargo, un usurpador, que dirigiera al país a su antojo de acuerdo a sus estados de ánimo sin limitación legal o social alguna ni por un sistema que prohibiera las elecciones políticas o las manipulara ilícitamente traicionando la voluntad popular.
No, nunca nadie votó por la desaparición de “quien pensara peligroso…” ni por quien violara los más elementales derechos humanos, impartiera justicia selectiva, derogara el Estado de derecho ni por quien pretendiera ejercer el control de la información ni por la existencia de espías infiltrados en diversas capas de la sociedad, delatores profesionales que obtienen recompensas por detectar a los “enemigos de la revolución”. No, nunca nadie eligió a un dictador que fuera al mismo tiempo el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo el Poder Legislativo, la prensa “libre” y la policía secreta.
En el comunismo no se conoce la autonomía universitaria ni la libertad de expresión oral ni escrita ni se da la libertad de pensamiento ni de cátedra ni de libre tránsito ni de empleo ni de asociación ni se respetan las más elementales garantías individuales. No existe la propiedad privada, cualquiera puede ser privado de la libertad y de sus bienes sin mediar un mandamiento escrito emitido por autoridad competente. Cuidado con los sujetos siniestros que apoyan estas formas de convivencia apoyadas en el terror.
El comunismo es un sistema de gobierno totalitario, hoy convertido en un cáncer social que ha exterminado a millones de personas en el mundo. ¿Qué tal los millones de muertos a raíz de los procesos de colectivización de la tierra en los años agónicos del Stalinismo o las decenas de millones de ejecutados durante la revolución Cultural china, o los fusilamientos masivos en las cárceles castristas o los balseros que preferían huir en balsas improvisadas con el peligro de perecer ahogados o devorados por los tiburones caribeños antes de seguir soportando el “paraíso” cubano, entre otras tantas catástrofes?
¡Cuidado con los objetivos perseguidos por el Foro de São Paulo fundado hace casi 30 años para impulsar al Partido Comunista de Cuba y que en nuestros días aglutina a diversos países del hemisferio sur, además de políticos, intelectuales, artistas y diversas organizaciones sociales para convencerlos de las ventajas de un suicidio comunista colectivo, muy aplaudido, por cierto, por los banqueros y desarrolladores inmobiliarios yanquis, en el entendido que a más tiranos en América Latina más dólares reciben en sus arcas y tesorerías para lucrar con el pánico financiero de los propietarios de los recursos y cooperar así al desarrollo de los Estados Unidos, los auténticos beneficiarios de la expansión comunista!
No nos confundamos: el principal objetivo de las izquierdas comunistas en América Latina es el control absoluto del poder. Entrañan, como alguien lo dijo mejor que yo, una “Bandidocracia.” Basta con conocer la fortuna de Fidel Castro, consignada en la revista Forbes, uno de los hombres más ricos del mundo, o la inmensa riqueza de las hijas de Hugo Chávez o la del propio Maduro.
¿América Latina debe someterse a una terrible purga política y social como la administrada a Venezuela para no volver a caer en la tentación comunista? ¿Somos incapaces de aprender de la experiencia ajena? A los comunistas se les debe destruir ideológicamente, acabarlos con arreglo a las ideas inoculadas en la sociedad para demostrar los beneficios de la libertad y de la democracia, el gran vivero en donde se desarrolla lo mejor del género humano. Sí, pero como lograrlo en países con índices paupérrimos de lectores y altos niveles de desesperación social, en donde se cree a pies juntillas en las “ventajas del populismo”?
Bajar impuestos y aumentar inversión: el plan de López Obrador para rescatar a Petróleos Mexicanos
Publicado: 16 jul 2019 18:14 GMT
El Gobierno de México prevé reducir la carga fiscal de la petrolera estatal hasta 2021 con el fin de sanear las finanzas de la empresa.
Tanque de combustible de Pemex en Ciudad Juárez, México, 4 de octubre de 2017.
Jose Luis Gonzalez / Reuters
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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó el Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos, cuyo objetivo será reducir la carga fiscal de la compañía y aumentar la inversión con el fin de sanear las finanzas de la empresa pública.
"Ya tenemos el plan para rescatar a Pemex", dijo el mandatario durante su conferencia del 16 de julio, antes de que el director de la empresa, Octavio Romero, detallara el diagnóstico y la estrategia que seguirá el Gobierno mexicano en los próximos años.
En los últimos 14 años la producción petrolera presentó una caída por falta de inversión y una pesada carga fiscal, ya que, de acuerdo con Pemex, más de la mitad de los ingresos de la empresa se destinan al pago de impuestos.
Si a eso se le suma el pago de la deuda —que de 2013 a 2018 creció a una tasa de 17,2 % anual—, esto explica el saldo negativo de la empresa, que en las últimas décadas llegó a financiar hasta el 40 % de todo el presupuesto federal.
Por ello, el plan de rescate a Pemex se enfocará en una reforma a la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos para reducir los impuestos que deberá pagar la petrolera durante un periodo de transición que comprenderá hasta 2021.
En dicho periodo, la estatal petrolera reducirá de manera gradual el pago del impuesto conocido como Derecho de Utilidad Compartida, para pasar del 65 % al 54 %, de 2019 a 2021. Con ello, aunado a una mayor inversión y un repunte en la producción petrolera, el Gobierno mexicano espera poder revertir la debacle financiera de la empresa, la cual ejerce una presión sobre las finanzas públicas de todo el país.
La administración de López Obrador estima que para 2024 la producción petrolera alcance los 2,6 millones de barriles diarios, en comparación a los 1,6 millones de barriles que se producen actualmente. Esto, además de reducir la dependencia a las importaciones de gasolina con la construcción de la refinería de Dos Bocas, uno de los principales proyectos de infraestructura del actual Gobierno.
"La intención de este plan de negocios es que Pemex tenga recursos para invertir que le permitan, a partir del próximo año, incrementar sus niveles de producción en toda la cadena de valor, generando los recursos para mejorar su balance financiero", explicó Romero. "La variable más relevante es la reducción de la carga fiscal de la empresa", agregó.
Para compensar la falta de dinero que la Secretaría de Hacienda dejará de recibir por el apoyo fiscal a Pemex, López Obrador indicó que ese hueco se suplirá con los ahorros por valor de 50.000 millones de pesos (2.621 millones de dólares) derivados de la reducción en el robo de combustible, otros 24.000 millones de pesos (1.258 millones de dólares) ahorrados en la producción petrolera y una mejor recaudación fiscal en todo el país, que hasta el 15 de julio de 2019 registraba un monto superior de 60.000 millones de pesos (3.145 millones de dólares) en comparación al año anterior.
¿Por qué es tan importante el plan de Pemex?
En los últimos meses, el plan de rescate a Pemex ha generado la atención de economistas e inversionistas, debido a que el alto endeudamiento de la empresa ha provocado que las calificadoras de riesgo bajen su nota crediticia, lo cual implica también un riesgo que podría arrastrar a una crisis a toda la economía mexicana.
Octavio Romero, director de Pemex, en conferencia matutina con el presidente Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional, México, 15 de abril de 2019. / Edgard Garrido / Reuters
En junio pasado las calificadoras Moody's y Fitch Ratings bajaron la nota de México, al pasar de "estable" a "negativa" ante un "menor crecimiento económico, aunado a cambios en la política energética y al papel que juega Pemex".
Un hecho que ha sido cuestionado por el presidente López Obrador, quien asegura que las calificadoras de riesgo y medios afines al capital financiero trasnacional como el Financial Times han sido poco "profesionales" a la hora de evaluar la política energética del actual Gobierno en comparación con las administraciones anteriores que ocasionaron la crisis.
"No vieron nada, se quedaron callados cuando estaban saqueando a Pemex y calificaban a la empresa muy bien, no había ningún problema. Entonces, apenas llegamos nosotros, empiezan a bajarnos la calificación", aseguró López Obrador en su conferencia matutina de este martes.
Una crítica que el presidente mexicano había realizado en meses anteriores, al cuestionar el trato de las calificadoras de riesgo hacia su administración.
Oficiales de la policía militar mexicana esperaban para interceptar una caravana de migrantes que habían cruzado la frontera entre Guatemala y México.Credit Marco Ugarte/Associated Press
El presidente de México llegó al poder con la promesa de combatir los índices récord de homicidios con un nuevo enfoque: la creación de una Guardia Nacional conformada por soldados y policías.
Ahora, en un acuerdo para apaciguar a su homólogo estadounidense y evitar una guerra comercial, Andrés Manuel López Obrador desplegará una parte de esa fuerza para que, en cambio, patrulle la frontera.
En virtud de un acuerdo forjado en negociaciones maratónicas con funcionarios estadounidenses la semana pasada, México aceptó enviar a 6000 oficiales de la Guardia Nacional a su frontera con Guatemala. También accedió a permitir que más solicitantes de asilo esperen en México mientras sus casos se revisan en Estados Unidos.
Los plazos y muchos otros detalles sobre esta negociación aún se desconocen, pero funcionarios de ambos países dicen que esto sucederá rápido, una señal de que, al menos por ahora, López Obrador eligió como prioridad tranquilizar a Donald Trump en lugar de atender asuntos internos prioritarios, como combatir la violencia y el crimen.
“Los escasos y apenas preparados recursos que tenemos los pondremos inmediatamente al servicio de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en nuestra frontera sur”, dijo Alejandro Madrazo, académico del Centro de Investigación y Docencia Económica en Ciudad de México y crítico de la estrategia de la Guardia Nacional. “Estamos haciendo del territorio mexicano una zona de protección para la frontera estadounidense y estamos poniendo cuerpos mexicanos como una barrera para Estados Unidos y su política migratoria”.
El acuerdo llegó después de que el presidente estadounidense amenazara con imponer aranceles progresivos a los productos que Estados Unidos importa de México si el país no detenía el flujo de migrantes que atraviesan su territorio para llegar a Estados Unidos. Ambos países hicieron una declaración conjunta la tarde del viernes.
Así se frenaron los aranceles del cinco por ciento a todos los productos mexicanos que iban a entrar en vigor este lunes 10 de junio. Al menos por ahora.
El tiempo corre y en noventa días ambas partes revisarán los resultados y, posiblemente, anunciarán nuevas medidas si les parece insuficiente.
Además de los oficiales de la Guardia Nacional —que harán de los asuntos migratorios su objetivo principal—, México accedió a ampliar un polémico programa llamado Protocolo de Protección Migrante (Migrant Protection Protocol), mejor conocido como el Plan Quédate en México.
El río Suchiate es la frontera natural entre Guatemala y Mexico y una de las rutas con mayor movimiento de migrantes que van hacia el norte.CreditDaniele Volpe para The New York Times
El programa, que se anunció a principios de año, obliga a algunos solicitantes de asilo a esperar en México mientras sus casos se procesan en Estados Unidos. La iniciativa ha tenido como resultado el regreso de 8000 personas a México, una acción cuestionada legalmente por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).
Durante todo este tiempo, México ha reclamado que Estados Unidos estaba imponiendo su voluntad al regresar a los migrantes y que nunca accedió formalmente a ello. Según los funcionarios, algunos días se negaron a recibir a los migrantes de nuevo; otros días permiten que algunos regresen.
Pero a medida que Trump hostigaba a México con la migración, también aumentaba la voluntad del gobierno de López Obrador de adoptar medidas para calmar a su vecino del norte.
Después de decir en un principio que Quédate en México era un programa piloto, los funcionarios mexicanos lo expandieron rápidamente a otras ciudades. Ahora, como parte de la negociación anunciada el viernes, las autoridades mexicanas acordaron su implementación en toda la frontera.
Los expertos dicen que México no es un lugar seguro para los migrantes que huyen de la violencia y la pobreza en Centroamérica; el año pasado, el país alcanzó un número de homicidios inédito desde que se comenzó a llevar registro hace más de dos décadas.
El crimen organizado controla mucho del flujo de migrantes en secciones de la frontera y la violencia es una realidad; las balaceras son comunes, así como las luchas sangrientas entre cárteles.
Se han encontrado fosas comunes con cadáveres de migrantes. Exponerlos a una larga espera en algunas de las secciones más peligrosas de la frontera, como en el estado de Tamaulipas, podría ser una sentencia de muerte, según activistas de derechos humanos.
Para implementar el acuerdo, ambas naciones necesitan contratar personal y ejecutar protocolos para manejar a los migrantes retornados. México tendrá que encontrar el dinero para cumplir con sus promesas de dar trabajo, educar y atender la salud de los migrantes que sean retornados —entre ellos, muchas familias— en un momento en el que la economía del país está aletargada, el peso se ha debilitado y las medidas extremas de austeridad están recortando servicios básicos para los mexicanos.
Además, no hay garantías de que las medidas vayan a mostrar resultados, especialmente en el plazo de tres meses que exigió Estados Unidos.
Cientos de migrantes centroamericanos caminaban en una carretera después de cruzar la frontera Guatemala–México.CreditMarco Ugarte/Associated Press
Hay quienes se preguntan cuándo llegará la siguiente amenaza de Trump y si, al igual que ahora, pondrá en riesgo el intercambio comercial y el bienestar económico.
“Incluso así deja un recuerdo que no morirá: de que algún día, si hay un enfrentamiento entre ambos países, el comercio puede ser una víctima del proceso”, dijo said Alberto Ramos, director del equipo de Investigación Económica de América Latina en la División de Investigación de Inversión Global en Goldman Sachs.
Las cifras son desalentadoras: esta semana, la Patrulla Fronteriza estadounidense anunció que las detenciones de migrantes aumentaron en mayo a más de 130.000, el número más alto en trece años; la mayoría de ellos viajaban en familia.
Pero en el acuerdo del viernes, México logró esquivar la demanda más dura de Estados Unidos: los negociadores estadounidenses estaban presionando para que la delegación mexicana accediera a una extensa revisión de los protocolos de asilo, lo que hubiera sido más problemático para el país.
Había dos alternativas en la mesa de negociación: la política que se conoce como Tercer País Seguro —que haría que cualquier persona que solicite asilo en Estados Unidos y haya pasado antes por México deba solicitarlo primero allí—, y otra en la que se obligaría al migrante a solicitar asilo en el primer país al que ingrese (por ejemplo: los hondureños que llegaran a Guatemala tendrían que solicitar asilo allí y los guatemaltecos que llegaran a México tendrían que pedir asilo ahí en lugar de tratar de llegar a Estados Unidos).
Al final, México no aceptó ninguna y ganó tiempo para mostrarle al gobierno de Trump la seriedad de sus intentos por frenar el flujo migratorio.
“Conseguir este acuerdo, con los errores y la incertidumbre que sea, fue clave para Estados Unidos y México”, dijo Carlos Pascual, exembajador estadounidense en México y vicepresidente sénior en IHS Markit, una consultoría energética.
“Una vez que estás en medio del tobellino del duelo de aranceles, es casi imposible salir de ahí”, precisó Pascual. “Ahora al menos México y Estados Unidos pueden evitar una batalla de aranceles que solo dañaría a ambos países”.
Migrantes centroamericanas llegando al refugio de Tecún Umán, GuatemalaCreditPedro Pardo/Agence France-Presse — Getty Images
Aunque al final los aranceles habrían sido más dañinos para México que para Estados Unidos.
En medio de la preocupación por una economía anémica y por la confianza vacilante de los inversionistas, López Obrador tiene problemas para financiar sus ambiciones de reformar al país,
Las agencias de medición crediticia han rebajado las calificaciones del país y de la compañía petrolera estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex), que tiene una deuda de unos 100.000 millones de dólares. Las promesas de López Obrador de rescatar Pemex no ha servido de mucho para tranquilizar a las calificadoras.
Tampoco su promesa de construir una refinería con un costo de 8000 millones de dólares, que muchos analistas ven como costosa e inútil.
Gran parte de la agenda y de las promesas de López Obrador durante su campaña, que le dieron una victoria arrolladora, eran propuestas internas: sus deseos de ayudar a los pobres, de revitalizar las empresas nacionales, de acabar con la corrupción y construir infraestructura, todos ponían énfasis en lo doméstico.
Pero estos planes han contribuido también a poner a la economía en serias dificultades. Eso facilitó que Trump se aprovechara de México y obligara a López Obrador a encargarse de asuntos internacionales que él preferiría ignorar.
Y esa parece ser una de las razones por las que López Obrador se ha negado intercambiar golpes con Trump. Simplemente no puede ganar.
“Es verdad que esta es una relación muy desigual, muy asimétrica, en la que la balanza se inclina hacia el lado estadounidense”, dijo Fausto Hernández, profesor de Economía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. “Esta es una guerra de señales, un combate emocional, diseñado completamente con fines electorales”.
Así, el nuevo presidente mexicano parece que decidió que la nación tiene más que perder si se opone a Estados Unidos que lo que tiene que ganar a pesar de los llamamientos de ciertos sectores de la sociedad para que defienda a México.
En un mitin el sábado en la ciudad fronteriza de Tijuana, López Obrador prometió proteger los derechos de los migrantes. Dijo que el gobierno mexicano proporcionaría empleo, educación y ayuda humanitaria a los migrantes que esperan en el país mientras buscan asilo en los Estados Unidos.
Pero también hizo énfasis en la necesidad de abordar los problemas que están impulsando la migración centroamericana.
“Es claro que, ante esta realidad amarga y dolorosa, no se puede orientar la solución solo a cerrar fronteras o al uso de la fuerza”, dijo. “Lo más eficaz y lo más humano, es enfrentar el fenómeno migratorio combatiendo la falta de oportunidades de empleo y la pobreza, para lograr que la migración sea opcional, no forzada”.