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jueves, 27 de diciembre de 2018

Polyplás ¿tragedia o poesía? | por José Luis Taveras

Polyplás ¿tragedia o poesía?

José Luis Taveras - 18 de diciembre de 2018 - 12:12 am @Josel_taveras:
José Luis TaverasSi por culpas vamos, todos resultaremos condenados por el caso Polyplás. En una sociedad indulgente, de bajaderos y atajos, las reglas suelen sortearse entre el poder, los compadrazgos y los desganos. La sola presencia de esa y cientos de industrias en centros urbanos sobrepoblados puede ser la razón remota de este desastre y hay que anotársela al Estado, como la mayoría de las faltas. Pero este asunto no parece tan simple como determinar quién llegó primero (si las casas o las industrias) para redimir, según el caso, la culpa histórica. Descontando esa realidad, aquí el tema es comprobar si en esa convivencia ambiental han existido los contrapesos razonables empleados por las empresas para aminorar los riesgos en una zona de alta sensibilidad. La seguridad es una condición de racionalidad y no de legalidad. La responsabilidad civil no se cubre con tener al día las licencias y permisos; resulta de los comportamientos empeñados en la gestión de los riesgos o en la prevención de los daños; si los operadores en un evento concreto han sido o no omisos, negligentes o imprudentes. Punto.
A pesar de que la información dada por Polyplás ha sido sesgada y tardía, el tiempo se encargó de revelar bondadosamente la verdadera anatomía de la tragedia, aunque no contemos con un informe oficial todavía. La entrevista realizada por la periodista Alicia Ortega a los ejecutivos de la empresa fue patética. Su expresión gestual los desmentía. Lucían inseguros, medrosos y a la defensiva, armados con argumentos que ni a ellos mismos convencían. Apelaron a un libreto de respuestas preconcebidas que dejaron más suspicacias que satisfacciones. Ante el alud de críticas por su ausencia y parquedad, el presidente de Polyplás activó una estrategia de comunicación reactiva que por su doblez no logró inmutar la percepción de la gente ni cerrar la brecha entre sus palabras y los hechos. El dominicano promedio percibió a leguas la falta de sinceridad de esa campaña por su posado efectismo y “poliplástica” elaboración.
Pero lo que remató el fracaso de esa estrategia fue la divulgación masiva de una nota de audio que recogía, en circunstancias aún no aclaradas, una grosera discusión entre el presidente de la empresa suplidora del gas y el de Polyplás. Eso fue un pedo. Arrimó todas las sensiblerías elaboradas en el laboratorio del marketing y puso en su contexto los intereses en juego. Parece que lo único real y sincero en esta oscura crónica del dolor ha sido el canibalismo mercantilista desatado tempranamente. Si miserables fueron el tema y el tono de ese pleito, peor fue masificarlo a niveles nunca imaginados. Una defensa artera y siniestra. Faltaron pocos usuarios de móviles por recibirlo. A mí me llegó ¡dieciocho veces! Aunque no dejo de admitir que a la postre resultó provechoso para que la gente conociera de la misma fuente cuál es la distancia que separa los discursos de las intenciones, las poses de los compromisos y la imagen corporativa de esa “vaina” abstracta que el esnobismo empresarial del patio suele etiquetar como “responsabilidad social empresarial”. Siete muertos, casi una centena de heridos, daños materiales por cuantificar, hondas heridas emocionales, el trauma todavía fresco de una sociedad impotente… y los aparentes dueños del desastre discutiendo argucias para diluir responsabilidades. ¡Increíble!
Y no es que nos abanderemos de un humanismo idealista con el que pretendamos utópicamente desconocer la realidad y naturaleza de los negocios: business son business; lo repulsivo e irracional fueron el momento, las intenciones y los manejos cuando todavía hay cadáveres carbonizados en espera de identificación oficial. Aún respira en la memoria pública la imagen de María Altagracia Garabito, aquella joven que en medio de una espesa niebla gaseosa grabó el preludio de su fin sin sospechar que bajo sus pies latía el designio que le arrancó la vida, muy a pesar de Polyplás haber observado el protocolo de evacuación según “el olímpico decir” de sus ejecutivos.
El testimonio de María Altagracia hablará por siglos en la historia de nuestras tragedias y desmentirá mil veces las mendacidades de corbata, esas que ni la fina estirpe puede tapar con sutiles manipulaciones. No es verdad que hubo un protocolo de evacuación oportuno ni ordenado. Basta analizar sin mucho rigor el cronograma de los eventos. Más cuando algunos empleados vecinos de la empresa llamaban, en medio de la tragedia y desde sus puestos, a sus familiares rogándoles abandonar las casas. Aquí hay responsabilidades compartidas y conscientes que deben ser establecidas de forma objetiva, imparcial y justa, pero también nacen reparaciones que esperan pagos multimillonarios. Y ¡cuidado, cuidado con recodarse en el Estado para que este asuma como propia responsabilidades con apellidos propios! Sí, porque al amparo de ese cobijo se han excusado muchas obligaciones privadas. Aquí nos conocemos muy bien y sabemos quién es quién.
Hace cierto tiempo el presidente de Polyplás visitó con sus altos ejecutivos el despacho del presidente de la República. Uno de los temas fue anunciarle con salves a Medina el financiamiento que había obtenido su grupo empresarial por parte de Goldman Sachs de cuatro mil millones de pesos en supuesta consideración a sus estándares de solvencia y desempeño. Esa visita con menos aspavientos (y sin saco ni corbata) deberá hacerla el señor Díez Cabral repetidas veces a todas las víctimas y familiares para anunciarles que su responsabilidad inevitable es reparar los daños. No es con cánticos angelicales, notas gregorianas, ni sinfonías cristalinas.
Lo que sigue en buena voluntad es hacer un levantamiento de los perjuicios e iniciar un justo proceso de compensación cubierto o no por las pólizas. Ir a los tribunales es el derecho y opción de Polyplás, pero abrir litis judiciales para eludir responsabilidades dejará como poesía esta declaración de la empresa: “Nos levantaremos junto a la comunidad que nos premia con su solidaridad, y junto a nuestras familias, y a toda la sociedad, caminaremos hacia un mañana donde esta triste historia no se vuelva a repetir y donde el legado dejado sea crear nuevas oportunidades, con mayor seguridad, para contribuir a construir un mejor país”. Ya veremos.
https://acento.com.do/2018/opinion/8634605-polyplas-tragedia-poesia/
José Luis Taveras | Letras Libres
Abogado corporativo y comercial, escritor y editor.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

TransGas y Polyplas crean fondo para afectados tragedia

TransGas y Polyplas crean fondo para afectados tragedia

Publicado el: 12 diciembre, 2018 | Por: Hoy | e-mail: info@hoy.com.do
Explosion Polyplas. Fuente Externa 7/12/18
Las empresas Polyplas y TransGas, filial del Grupo Propagas, anunciaron ayer la creación de un fondo de solidaridad para canalizar de manera institucional el apoyo a las personas y familias afectadas por el siniestro del día 5 que dejó ocho personas muertas y más de 70 heridas.
Una nota dice que al expresar “su profundo pesar” por la tragedia, las empresas explicaron que los recursos fluirán mediante la Parroquia San Mateo Apóstol, la Junta de Vecinos Ana Deysi Eduardo, el Bloque de Juntas de Vecinos de Villas Agrícolas y el Club Deportivo y Cultural 12 Juegos.
El documento establece que esta metodología será aplicada en lo que son concretadas las respuestas de las compañías de seguros, “que implican diversos procesos que requieren de análisis y aprobación”.
Indicaron que decidieron crear este mecanismo, basado sobre informes preliminares, para apoyar las actividades humanitarias de la iglesia y entidades comunitarias, para institucionalizar y asegurar el mejor uso posible de los recursos que comenzaron a canalizar desde el jueves pasado.
Exponen que, en virtud de las necesidades actuales y urgentes de la comunidad, tanto TransGas como Polyplas tomaron la decisión de abocarse a proveer las soluciones que las víctimas requieren sin esperar por el informe definitivo de las autoridades competentes.
No obstante, la información sobre el fondo fue enviada a los medios un día después de que el cuerpo de bomberos rindiera el informe sobre los motivos de la tragedia, que incluyen una fuga de gas y que la seguridad no apagó el sistema. http://hoy.com.do/transgas-y-polyplas-crean-fondo-para-afectados-tragedia/

martes, 11 de diciembre de 2018

Protocolo de seguridad del ADN funcionó

La República martes, 11 de diciembre de 2018

Protocolo de seguridad del ADN funcionó

  • Protocolo de seguridad del ADN funcionó
    El alcalde David Collado acudió de inmediato al lugar del siniestro para coordinar las acciones.
Ramón Pérez Reyes
Santo Domingo
El informe final rendido por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional con el apoyo del Cuerpo de Bomberos y manejo de emergencias de San Juan, Puerto Rico; estableció que el protocolo de seguridad de la ciudad de Santo Domingo funcionó durante  la explosión que se produjo en la empresa Polyplas.
El mismo señala como muy atinadas, la decisión del alcalde David Collado de acudir rápidamente al lugar, activar el Comité de Emergencia de la ciudad y coordinar con todas las instituciones oficiales para confinar y apagar el fuego que en  esos momentos amenazaban con expandirse.
Dice que la intervención  de los bomberos y esos organismos fue lo que permitió  apagar el fuego antes de que llegara a la caldera mayor y que está colocada en posición vertical, lo que hubiese provocado una tragedia con dimensiones incalculables.
Los expertos de la ciudad de San Juan, que vinieron por disposición de la alcaldesa de esa metrópolis, Carmen Yulin Cruz, atendiendo un acuerdo de hermandad entre las dos ciudades, consideraron que si explotaba esa segunda caldera, el fuego hubiera durado una semana por lo menos.
Concluye que ahora, esa buena práctica debe fortalecerse con medidas drásticas de inspección a las industrias y mitigar lo más posible el peligro, “en lo que con el gobierno central se puedan tomar medidas de solución partiendo de las realidades que nunca se pueden olvidar”.
El pasado 5 de diciembre, la ciudad de Santo Domingo se estremeció con el estallido de la fábrica de plásticos ubicadas en el barrio de Villas Agrícolas donde al menos murieron ocho personas, decenas de heridos, 25 viviendas destruidas y daños aún no cuantificados a la propiedad privada y al sector en sentido general.
Pruebas de ADN
Peritos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) tomaron este lunes muestras a los familiares de Altagracia Garabito para realizar las pruebas de ADN y determinar si corresponde con uno de los cadáveres calcinados que permanecen en la morgue.
Kelvin Garabito, hermano de la joven que aparece en el video antes de la explosión, dijo que está convencido que se trata de su pariente.
Sin embargo, se queja que aún tiene muchas preguntas, que ni autoridades  ni los dueños de la empresa, le han contestado.
Altagracia, una joven madre de una niña de cuatro años, vino hace varios meses del paraje Pirangón, Bayaguana, en la provincia Monte Plata, a buscar empleo en la ciudad.
Soltera y residente con familiares en el sector Los Guarícanos, de Santo Domingo Norte, Garabito no era empleada de Polyplas,  sino de Termoplast. Hace cuatro semanas fue enviada a esta empresa como subcontratada, junto a su amiga Rosa Melia Núñez, según explicó  su hermano, Kelvin Garabito, quien habló vía telefónica con Listín Diario, justo cuando iba de camino al paraje Pirangón, su pueblo natal, a dar la infausta noticia a sus padres.
Precisamente en el video que fue colocado en las redes sociales, Altagracia hace mención de que está junto a Rosa y ésta advierte a que el lugar iba a explotar.
Los organismos de socorro sacaron los cuerpos de dos mujeres que permanecen en Patología Forense  del Inacif, ubicado en el Hospital Marcelino Velez.
https://listindiario.com/la-republica/2018/12/11/545282/protocolo-de-seguridad-del-adn-funciono

Tres minutos para Polyplas | por José Luis Taveras #Polyplas

Tres minutos para Polyplas

José Luis Taveras - 11 de diciembre de 2018 
José Luis Taveras
00:00 ¡Silencio!…
00: 11. Polyplas no es empresa, es tragedia: nuestro Chernobyl. Un capítulo negro en una historia de omisiones. Pudo haber sido un accidente, pero no, es una crónica de lo que somos. Ni más ni menos.
00: 28. La industria suburbana creció a su soberana manera sobre un montón de gente. Hace casi una semana expectoró de sus entrañas el fuego de un dragón enfurecido. Más que barrios, Villas Agrícolas y las demás Villas son guardianas de yacimientos explosivos con fachas de depósitos, envasadoras, bombas, talleres, antros fabriles e industrias. Una componenda promiscua entre la vida y la muerte. En esos promontorios la existencia es un milagro cotidiano que se agota en el ruedo de los apuros. La vida palpita por misericordia de Dios…
00: 52. Cualquier autoridad responsable hubiera adecuado los estándares ambientales y de seguridad industrial en esos centros sensiblemente poblados. Debieran ser distintos a los de las zonas industriales aisladas, pero es mucho pedir. Polyplas no es un asunto de interés particular; es una calamidad pública. Tampoco es una disputa de responsabilidades entre empresas privadas, es un imperativo de seguridad ciudadana y orden público.
01: 23. A casi a una semana del siniestro, todavía pende un informe concluyente mientras las suspicacias empiezan a detonar morbosamente. ¡Cuidado con los acomodos y las medias verdades! Nos conocemos. El país espera una auditoría forense rigurosa hecha por expertos como complemento o sustento del informe oficial. Además de las consabidas recomendaciones, deberá establecer los parámetros de cumplimiento y las responsabilidades civiles y ambientales comprometidas. Estaremos vigilantes, aunque la prensa empiece “sintomáticamente” a callar.
01: 47. Pronto las muertes se olvidarán, se negociarán arreglos y la rutina impondrá su fría desidia. El precio de la vida lo tasarán la necesidad o los tribunales dominicanos con criterios arbitrarios de miseria. Hace unos años vivimos otro episodio oscuro que provocó una marea de indignación social: la empresa Sol Gas. Los familiares de uno de los muertos y héroes anónimos, Felipe Vinicio Morel Carvajal, merodean como espectros por los corrillos judiciales buscando lo que la Justicia parece que no tiene: ¡justicia! Un tribunal de primer grado, por necedad o desenfado, estimó los daños en ¡un millón de pesos!  En un país donde una cirugía puede costar hasta dos millones y cualquier tratamiento puede rozar el millón, la vida de un ciudadano que soportó el dolor desgarrador de las laceraciones, apenas alcanzó ese techo. Es tiempo de romper el mito de las indemnizaciones civiles. El apego espantadizo de los jueces dominicanos a criterios anacrónicos y conservadores de valoración debe ceder a la realidad de los tiempos. Esa cultura judicial debe repensarse y no con juicios subjetivos, sino con base en las condiciones concretas del hecho en una sociedad de bajos ingresos.
02: 33. Polyplast dijo: “Nos levantaremos junto a la comunidad que nos premia con su solidaridad, y junto a nuestras familias, y a toda la sociedad, caminaremos hacia un mañana donde esta triste historia no se vuelva a repetir y donde el legado dejado sea crear nuevas oportunidades, con mayor seguridad, para contribuir a construir un mejor país”. El tiempo dirá dónde empieza la poesía y termina el compromiso. Como abogado he sabido discernir la retórica de los hechos; las intenciones de los pactos. Guardemos esa declaración de la empresa para la memoria de los tiempos.
03: 00. Amén.
https://acento.com.do/2018/opinion/8632615-tres-minutos-polyplas/
José Luis Taveras | Letras Libres 
Abogado corporativo y comercial, escritor y editor.

Villas Agrícolas somos todos (1) | por Elisabeth de Puig

Villas Agrícolas somos todos (1)

Elisabeth de Puig - 11 de diciembre de 2018 -
Elisabeth de PuigLa tragedia ocurrida en días pasados en la zona norte de nuestra ciudad dará de qué hablar por muchos años. Esta deja al desnudo las llagas de nuestra sociedad y hace surgir miles de preguntas que tardarán mucho en recibir respuestas adecuadas y serán objeto de debates interminables.
Hay, sin embargo, una pregunta  que no se puede pasar por alto. ¿Que pasará con  los centros educativos de Villas Agrícolas: Palacio Escolar España, Liceo Manuel A. Tavárez Justo, el Caipi-Inaipi, Escuela Club 12 Juegos, Fundación Abriendo Camino, que suman más de dos mil niños, niñas y adolescentes, casi todos situados en las cercanías de la última cuadra de una zona industrial que ha quedado integrada, a lo largo de los años, en la misma ciudad de Santo Domingo, en el corazón de Villas Agrícolas? ¿A quien se va a desplazar a la empresa o a los centros edicativos?
En esta manzana está ubicado el grupo Diesco, consorcio empresarial que exporta sus productos a más de 25 países del Caribe, América Central y Sudamérica, así como a los Estados Unidos. El grupo maneja, entre otras industrias, Polyplas y Termopac, compañías que utilizan químicos de alto riesgo y tanques de gas para la fabricación de productos plásticos y foam.
Como se sabe, según nuestra legislación, está prohibido establecer este tipo de industrias cerca de una estancia infantil, de colegios y viviendas.
Pero antes de discutir sobre lo que se hace y no se hace en nuestro país, quisiera empezar por lo vivido en la Fundación Abriendo Camino, localizada a una cuadra de Polyplas, al medio día de un miércoles de diciembre, mes definido como el más alegre del año y que, sin embargo, quedará marcado para siempre con el sello de la tragedia en la memoria de todos los habitantes de Villas Agrícolas.
Si se comparan las imágenes apocalípticas de la calle impactada con los daños sufridos por nuestra institución, estos fueron leves; sin lugar a dudas, gracias a la solidez de nuestras instalaciones y a la forma en que se produjo la expansión de las ondas.
Siria Feriel, psicóloga y trabajadora de la Fundación, cuando se dio cuenta que no se trataba de un terremoto, sino de una explosión, gritó: “¡Fernando!¡Fernando!”, corriendo de inmediato hacia la Fábrica, como la gente del barrio llama a Polyplas.
Fernando, su esposo, brigadista en la empresa, estaba en ese momento arriesgando su vida para tratar de salvar sus compañeros de trabajo, algunos de los cuales, desgraciadamente, desaparecieron ese día.
Sin noticias de su marido, vuelta loca, Siria volvió a su lugar de trabajo para participar en la labor de evacuación de los niños. No fue sino horas después que supo que Fernando se había salvado.
Viví personalmente la explosión en una oficina de la tercera planta de nuestra institución junto a Angie Neslin, una ex voluntaria de “Princeton in Latinamerica”.
Cuando ocurrió la detonación, la tomé con cierta “serenidad”, gracias al aviso que Johnny, nuestro encargado de seguridad, había hecho pocos minutos antes, en el sentido de que había un escape de gas por el alcantarillado en la esquina de la calle que provenía, a su vez, “de la Fábrica”.
De modo que la explosión subsecuente fue para mí una suerte de conclusión lógica del anuncio de Johnny. Por eso, en ningún momento pensé, como mucha gente lo hizo, que se trataba de un terremoto.
No obstante “el aviso” de la fuga del gas, la brutalidad de la deflagración causó un impacto emocional muy fuerte entre un personal al final de cuentas desprevenido, algunos de los cuales tenían familiares o amigos de toda la vida  trabajando en el turno de la mañana.
A pesar de la gravedad de la situación, de manera bastante rápida y con ecuanimidad, todo el mundo ocupó su lugar y nuestro equipo -en medio de vidrios rotos- empezó la evacuación.
Cuenta Angie que “niñas de 10 y 11 años consolaban a niños más pequeños; fue sólo después de haber sacado los pequeños que los grandes dejaron ver su propio terror con lágrimas y llantos. Una niña lloraba desconsoladamente, preocupada por su hermanito que estaba en el CAIPI, del otro lado de la calle; en medio del tumulto vino Loren, de 11 años, que vive justo frente al mismo Polyplas, caminando con todo el control del mundo en el medio del desorden, cargando con el pequeño para entregarlo a la hermana. Los actos de solidaridad de estas niñas fueron impactantes para sus compañeros. Llevo una tristeza profunda por lo que ha pasado y quiero saber cuántas empresas de este tipo existen en medio de sectores urbanos en este país, perjudicando la vida de miles de personas que no cuentan con los recursos económicos para enfrentar tales situaciones”.
A los niños y adolescentes bajo nuestra custodia se agregaron de repente los chiquitos del CAIPI cuyo local, por la vecindad con la explosión, estaba mucho más expuesto que nosotros a una segunda explosión.
Facilitadoras con bebés en los brazos cruzaron la calle, para albergarse en nuestras instalaciones un poco más alejadas de la zona de máximo peligro. 
Fue entonces que las cosas se complicaron frente a una avalancha incontrolable de padres, madres, hermanos, abuelos, tíos, muchos de ellos en un estado de desesperación total.
Irrumpieron en nuestro edificio en búsqueda de sus niños. Primero llenaron el patio, pero luego trataron de meterse en todos los pisos y huecos de la institución. Se mezclaron algunos desaprensivos para robar lo que encontraran a su alcance: celulares, mochilas y herramientas de un contratista que, ironía de la vida, estaba mejorando nuestra ruta de emergencia. 
Para Yusleiki, una de nuestras facilitadoras, las imágenes que quedaron grabadas en su mente, como en el caso de la mayoría de nuestros colaboradores, fueron las de los niños pequeños dando gritos y las de una turba con escasa capacidad de discernimiento halando brazos, empujando, sordos a los mandatos, poniendo en riesgo la vida de los demás.
Al mismo niño vinieron a buscarlo el padre que no vive con él, la madre, la abuela, el hermano, el primo contribuyendo a generar cada vez más confusión.
Lo más difícil fue cumplir con el deber de proteger a los niños de la violencia inconsciente e involuntaria de una masa bajo estado de choque y media histérica, en medio del humo negro, de las llamas que salían de la fábrica y del rumor de una segunda explosión.
Frente al tiempo que demoraba la evacuación, la consigna fue de llevar a todos los niños que no habían retirados por sus familiares y quedaban en la Fundación, al parqueo de Plaza Lama, en la avenida Máximo Gómez con Nicolás de Ovando.
Nos fuimos a pie o en carro al punto de encuentro, en medio de gente sin rumbo y asustada que corría en todos los sentidos con piedras, pedazos de concreto y hierros tirados por todas partes en las calles.
Fue gracias a la sangre fría y al profesionalismo de nuestra gente, de las del CAIPI y de las otras escuelas y centros educativos, que la gran mayoría de los niños y adolescentes del sector, salvo unos pocos heridos, salió ilesa de lo que hubiera podido ser una de las mayores tragedias humanas de la historia del país y que deberá marcar un antes y un después en materia de seguridad industrial y de respecto a las leyes.
En la noche, recorriendo los sectores afectados sumergidos en el humo y en una contaminación descomunal que afectará por largo tiempo la salud de los habitantes de esta poblada parcela y, en particular, a los niños, nos encontramos con la madre de Loren.
Esta señora sonriente me pareció un ejemplo de dignidad. Ella agradecía el hecho de estar en vida con toda su familia y reconfortaba su hija que lloraba desconsoladamente la desaparición de su perrita debajo de los escombros de su casa.
https://acento.com.do/2018/opinion/8632613-villas-agricolas-somos-todos-1/
Elisabeth de Puig | Flechas
Soy dominicana por matrimonio, radicada en Santo Domingo desde el año 1972. Realicé estudios de derecho en Pantheon Assas- Paris1 y he trabajado en organismos internacionales y Relaciones Públicas. Desde hace 9 años me dedicó a la Fundación Abriendo Camino, que trabaja a favor de la niñez desfavorecida de Villas

CUERPO DE BOMBEROS DICE FUE POR FUGA EN TANQUERO Cuerpo de Bomberos entrega informe preliminar sobre explosión en Polyplas

La República lunes, 10 de diciembre de 2018

CUERPO DE BOMBEROS DICE FUE POR FUGA EN TANQUERO

Cuerpo de Bomberos entrega informe preliminar sobre explosión en Polyplas

  • Cuerpo de Bomberos entrega informe preliminar sobre explosión en Polyplas
Martin Adames
Santo Domingo
En el informe preliminar del Cuerpo de Bomberos, en colaboración con los técnicos de Puerto Rico, determinaron que la causa de la explosión que se produjo en la empresa Polyplas se debió a un escape de grandes proporciones mientras el tanquero suplía a la empresa.
La explosión fue provocada por un trasiego de gas del camión, y al momento del informe se encontró una valvula desprendida, sobre lo cual el informe manda a realizar un peritaje.
El Cuerpo de Bomberos también indica que solicitaron el listado de las personas que elaboraban en la empresa al momento del siniestro, pero que el mismo aun no ha sido entregado.
La investigación arrojo además que el tanque de gas de la empresa está en un área común, próximo a la caldera, y que no existía un muro de contención alrededor del mismo.
“Tampoco se pudo comprobar que las instalaciones cuentan con un sistema de supresión de incendios automática”, establece el informe.
“No se pudo comprobar que funcionaron las alarmas de emergencia”, añadió la institución. 
De acuerdo a la entrevista hecha a Jimmy Gutiérrez, al inicio del escape este se encontraba en el camión, pero debido a la desorientación que le produjo el gas, este no pudo cerrar la válvula de emergencia de la que dispone el camión.  
Gutiérrez también aseguró que el operador de la empresa inmediatamente se dio cuenta de la situación, ordenó que apagaran todo y repitiendo en varias ocasiones “apáguenlo todo”.   
Asimismo, el informe también determinó que la mayor concentración de gas estuvo en la parte central de la empresa, por la magnitud de la onda expansiva en esa zona, pero aun no determinan cual fue el punto de ignición.   https://listindiario.com/la-republica/2018/12/10/545202/cuerpo-de-bomberos-entrega-informe-preliminar-sobre-explosion-en-polyplas

Escape de gas provocó explosión en Polyplas, establece informe del Cuerpo de Bomberos


La fuerte explosión y el posterior incendio en la fábrica de plásticos Polyplas provocaron daños cuantiosos en la empresas y en viviendas aledañas. Foto: Joan Vargas/El Día.

Escape de gas provocó explosión en Polyplas, establece informe del Cuerpo de Bomberos

Por: El Día Redaccion@eldia.com.do  10 diciembre, 2018 9:37 pm

La fuerte explosión y el posterior incendio en la fábrica de plásticos Polyplas provocaron daños cuantiosos en la empresas y en viviendas aledañas. Foto: Joan Vargas/El Día. +
SANTO DOMINGO.-  Un escape de gas en gran volumen  mientras el tanquero de combustible suplía a la fábrica de plásticos Polyplas, en Villas Agrícolas, fue la causa de la explosión que dejó al menos siete muertos y 103 heridos.
La información está contenida en el informe final del Cuerpo de Bomberos, elaborado  en coordinación con técnicos de Puerto Rico, el cual establece que el tanque de gas de la empresa estaba ubicado en área común, donde no existía un muro de contención.
El informe precisa que Jimmy Gutiérrez, el chofer del camión tanquero,  explicó que se encontraba en el vehículo al momento de iniciar el  escape de gas, pero  no pudo cerrar la válvula porque sufrió quemaduras y desorientación producto del gas.
Señala además que Gutiérrez aseguró que  informó al personal de Polyplas que apagaran todo.
El informe enfatizó que no se  pudo comprobar que las instalaciones contaran con un sistema automático de supresión de incendios y que funcionaran las alarmas de emergencia.
http://eldia.com.do/escape-de-gas-provoco-explosion-en-polyplas-establece-informe-del-cuerpo-de-bomberos/

lunes, 10 de diciembre de 2018

Maria Garabito es la joven operaria que aparece en video antes de la explosión de #Polyplas Muchos han cuestionado por qué no salió del área. La familia aseguró que el almacén era cerrado con llave desde fuera. Este audio suyo llega para confirmarlo | — edith febles (@edithfebles)


https://youtu.be/pqX_z0tipjk
Edith Febles
Publicado el 10 dic. 2018
Edith Febles| Audio de trabajadora muerta en explosión de #Polyplas revela encierro bajo llave