viernes, 29 de mayo de 2026

Presidente Abinader insta a estudiantes a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda; afirma que son las profesiones del futuro

Presidente Abinader insta a estudiantes a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda; afirma que son las profesiones del futuro

En el encuentro, los estudiantes destacaron el impacto del programa English for a Better Life

Educación | 28 de Mayo 2026 | 17:50

Presidente

Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader instó este jueves a estudiantes de liceos públicos y colegios privados del municipio Santo Domingo Oeste a prepararse en inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad, ingeniería y carreras técnicas de alta demanda, al asegurar que representan las profesiones del futuro y las áreas con mayores oportunidades laborales tanto en la República Dominicana como en el extranjero.

Durante el encuentro, realizado en el Polideportivo de Las Caobas, que reunió a estudiantes del Distrito Educativo 15-05, pertenecientes a distintos centros educativos públicos y colegios privados, el presidente Luis Abinader estuvo acompañado del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps.


Los estudiantes presentaron propuestas sobre calidad educativa, seguridad escolar, empleabilidad juvenil y acceso a nuevas tecnologías, además de resaltar la importancia del inglés, el pensamiento crítico y la formación técnica.

En el encuentro se abordó sobre la importancia del idioma inglés como herramienta de desarrollo y acceso a mejores oportunidades. En ese ámbito, los estudiantes participantes agradecieron programas como English for a Better Life, destacando que les ha permitido ampliar sus conocimientos y visualizar nuevas oportunidades académicas y profesionales.

Por lo que, el mandatario recomendó a los jóvenes aprender inglés como segundo idioma, asegurando que representa una ventaja importante en el mundo laboral actual. “Aprender inglés les abre otro mundo y acelera su nivel de enseñanza”, expresó.

El presidente Abinader también aprovechó el encuentro para motivar a los estudiantes a prepararse en áreas relacionadas con inteligencia artificial, drones y nuevas tecnologías, afirmando que estos sectores marcarán el futuro del desarrollo económico y laboral a nivel mundial.

Explicó que los drones ya son utilizados en áreas como agricultura, seguridad, vigilancia y defensa, mientras que la inteligencia artificial está transformando los métodos de aprendizaje y producción. “Si ustedes se montan en esas nuevas tecnologías, se montan en el futuro y en la vanguardia”, manifestó.


Otro de los puntos tocados en el encuentro fue la preocupación por la empleabilidad juvenil y las oportunidades laborales para los estudiantes una vez concluyen el bachillerato o la universidad.

En respuesta, el presidente Abinader explicó que en el país existe un desempleo estructural relacionado con carreras saturadas, mientras que otras áreas mantienen una alta demanda de profesionales.

El mandatario indicó que sectores como tecnología, ciberseguridad, ingeniería mecánica, ingeniería eléctrica, ingeniería electrónica, electricidad, mecánica automotriz y especialidades médicas presentan altos niveles de empleabilidad tanto en la República Dominicana como en el extranjero. “Un estudiante que estudie ciberseguridad encuentra empleo inmediatamente”, expresó el jefe de Estado, al destacar la creciente necesidad de especialistas tecnológicos en el mercado laboral.

Los estudiantes también propusieron incluir en la educación secundaria materias y talleres relacionados con educación financiera, inteligencia emocional, primeros auxilios, leyes y formación constitucional.

Sobre este tema, el presidente Abinader manifestó estar de acuerdo con la necesidad de integrar contenidos más prácticos dentro del sistema educativo y explicó que actualmente se trabaja en modificaciones para fortalecer la educación técnica y profesional.

El mandatario consideró que los conocimientos básicos sobre finanzas deben formar parte de la preparación de todos los estudiantes y mencionó como ejemplo el concepto del costo de oportunidad del dinero, señalando que es una herramienta fundamental para comprender el valor financiero del tiempo y los recursos.

Reforzar la seguridad en las escuelas

Asimismo, el gobernante reconoció que el tema de la seguridad representa uno de los mayores desafíos del Estado debido a la cantidad de centros educativos existentes y las limitaciones de recursos humanos.

El jefe de Estado señaló que el Gobierno evalúa la posibilidad de incorporar militares y policías retirados para reforzar la seguridad en algunos liceos y escuelas ubicadas en zonas de mayor riesgo.

En ese mismo orden, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, informó que el Gobierno evalúa distintas iniciativas para reforzar la vigilancia en los centros educativos, incluyendo proyectos tecnológicos de identificación mediante cámaras en las afueras de las escuelas y liceos.

Además, explicó que se desarrollan programas de integración comunitaria como Escuelas Abiertas, mediante los cuales los espacios educativos son utilizados para actividades deportivas, recreativas y sociales que permitan fortalecer la relación entre las escuelas y las comunidades.

El presidente Abinader reveló además que durante reuniones sostenidas con autoridades de Qatar y Emiratos Árabes Unidos recibió solicitudes de personal dominicano especializado en áreas médicas, enfermería y tecnología.


Asimismo, adelantó que solicitará al Ministerio de Trabajo realizar un estudio para identificar cuáles son las carreras con mayor demanda laboral y cuáles presentan mayores niveles de desempleo estructural, con el objetivo de orientar mejor a los estudiantes sobre las oportunidades del mercado.

Al finalizar la actividad, el presidente Abinader y el ministro De Camps, realizaron la entrega de computadoras portátiles a los estudiantes participantes en el encuentro, como parte de las iniciativas para fortalecer el acceso a herramientas digitales y apoyar la educación tecnológica en los centros educativos del país.

https://presidencia.gob.do/noticias/presidente-abinader-insta-estudiantes-prepararse-en-ingles-inteligencia-artificial

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Educar para el futuro antes de que el futuro nos alcance

La discusión sobre inglés, inteligencia artificial, ciberseguridad y carreras técnicas de alta demanda revela una verdad ineludible: la escuela dominicana ya no puede seguir formando para un mercado laboral que dejó de existir, sino para uno que cambia a gran velocidad y exige nuevas competencias, mayor adaptabilidad y visión estratégica.

Luis Orlando Díaz Vólquez | #GuasábaraEditor

La educación dominicana enfrenta una hora decisiva. Durante años, el país ha discutido la cobertura, la infraestructura y el acceso, pero ahora el centro del debate debe desplazarse hacia la pertinencia. Ya no basta con que más jóvenes lleguen a las aulas; el verdadero desafío consiste en asegurar que aquello que aprenden les sirva para insertarse con dignidad en una economía cada vez más tecnológica, bilingüe e interconectada. El reciente intercambio con estudiantes de Santo Domingo Oeste puso sobre la mesa una inquietud legítima: cómo preparar a la juventud para un mundo donde el conocimiento aplicado y las competencias técnicas pesan tanto como los títulos tradicionales.

En ese contexto, el inglés ha dejado de ser un lujo académico para convertirse en una herramienta concreta de movilidad social. Quien domina una segunda lengua amplía su acceso a empleos, becas, plataformas digitales, redes internacionales de conocimiento y mejores condiciones de negociación en el mercado de trabajo. Que los estudiantes hayan valorado positivamente programas como English for a Better Life demuestra que la juventud reconoce con claridad algo que muchas veces el sistema tarda en asumir: el idioma ya no es un complemento, sino una puerta de entrada al siglo XXI. Apostar por el inglés no es ceder a una moda, sino invertir en competitividad nacional.

A esa necesidad se suma el peso creciente de la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los drones y otras tecnologías emergentes. No se trata de conceptos lejanos ni de asuntos reservados para laboratorios sofisticados: ya están transformando la agricultura, la logística, la seguridad, los servicios y hasta los métodos de enseñanza. Por eso, incorporar estas áreas al imaginario educativo nacional no debería verse como una extravagancia futurista, sino como una obligación de política pública. Un país que no alfabetiza tecnológicamente a sus jóvenes corre el riesgo de condenarlos a ser simples consumidores del progreso ajeno, en lugar de protagonistas de su propia transformación. 

Sin embargo, el punto más sensible del debate quizá sea la empleabilidad. La preocupación estudiantil sobre qué ocurrirá después del bachillerato o la universidad conecta con una realidad estructural: existen carreras saturadas y, al mismo tiempo, sectores con vacantes persistentes por falta de personal calificado. Tecnología, ciberseguridad, ingenierías, electricidad, mecánica automotriz y varias especialidades de salud aparecen entre las áreas con mayor demanda. Esa brecha entre oferta educativa y necesidad productiva revela un problema de orientación, planificación y cultura académica. Seguir formando masivamente en profesiones con bajo nivel de absorción laboral mientras faltan técnicos y especialistas en áreas estratégicas es una contradicción que el país no puede seguir postergando. 

Por eso resulta especialmente valioso que los propios estudiantes hayan pedido más educación financiera, inteligencia emocional, primeros auxilios, formación constitucional y contenidos prácticos para la vida. Esa demanda juvenil es, en sí misma, una lección para el sistema. Los jóvenes no están reclamando una educación más fácil, sino una educación más útil. Quieren herramientas para comprender el dinero, gestionar sus emociones, convivir en democracia, cuidar la vida y tomar decisiones con criterio. En otras palabras, están pidiendo una escuela menos memorística y más conectada con la realidad. Escucharlos debería ser el punto de partida de cualquier reforma seria. 

La seguridad escolar, por su parte, no puede tratarse como un tema accesorio. Ningún proceso educativo florece plenamente en entornos inseguros, fracturados o aislados de su comunidad. Las ideas planteadas sobre reforzar la vigilancia, incorporar soluciones tecnológicas y expandir programas de integración como Escuelas Abiertas apuntan en una dirección correcta: la escuela debe ser un espacio protegido, pero también vivo, útil y cercano a su entorno social. La educación no se fortalece únicamente con más aulas o más dispositivos; también se fortalece cuando estudiantes, familias, docentes y comunidad sienten que el centro educativo les pertenece y les ofrece horizonte.

El desafío nacional consiste, en definitiva, en construir una pedagogía del porvenir. Eso implica orientar mejor a los estudiantes, revisar el mapa de carreras, fortalecer la educación técnica y profesional, ampliar el acceso a herramientas digitales y vincular la formación con las demandas reales del mercado local e internacional. Si el país logra convertir estas conversaciones en políticas sostenidas, la juventud dominicana no solo estará mejor preparada para conseguir empleo: estará en condiciones de innovar, emprender y competir con mayor confianza en una economía global. Educar para el futuro no es una consigna; es una urgencia. Y cuanto antes la asumamos con seriedad, menos distancia habrá entre el talento de nuestros jóvenes y las oportunidades que merecen. 

#GuasábaraEditor.

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