martes, 28 de enero de 2025

Seguimos viviendo bajo el capitalismo, no bajo el “tecnofeudalismo” | Por Henry Nieve | Reseña de Technofeudalism: What Killed Capitalism de Yanis Varoufakis (Penguin, 2023)

Seguimos viviendo bajo el capitalismo, no bajo el “tecnofeudalismo”
| Por Henry Nieve
El libro de Yanis Varoufakis, Technofeudalism, ofrece una visión aguda del auge del "capital de la nube", pero lo interpreta erróneamente como la inauguración de un sistema económico completamente nuevo. El enemigo sigue siendo el capitalismo, aunque en una forma novedosa.

Reseña de Technofeudalism: What Killed Capitalism de Yanis Varoufakis (Penguin, 2023)

El ex ministro de finanzas griego Yanis Varoufakis tiene un atractivo parecido al de las historias de viajes en el tiempo. Nos permiten imaginar no sólo que cambiamos el pasado, sino que rechazamos por completo el peso de la historia. Al detener a Skynet o al secuestrar al bebé Hitler, el viajero en el tiempo se enfrenta a las fuerzas políticas y económicas estructurales que definen su propio presente y dice no . Celebramos cuando las mareas impersonales de la historia se ven rechazadas por la intención contingente de los seres humanos.

Esto era lo que muchos en la izquierda esperaban en 2015, cuando Varoufakis y una mayoría de griegos dijeron no a las demandas de austeridad de sus acreedores europeos. Desafortunadamente, la historia tiene dientes: Syriza aprobó un paquete de rescate aún peor que el que los griegos habían rechazado en referendo, y Varoufakis dimitió consternado. Desde entonces ha seguido luchando contra la oligarquía como político y escritor.

El último libro de Varoufakis, Technofeudalism: What Killed Capitalism (Tecnofeudalismo: lo que mató al capitalismo ) , sostiene que el presente es una especie de retorno al pasado. En su opinión, el “capital de la nube” centrado en las rentas ha desplazado al capital terrenal, gracias en particular a una combinación de privatización de Internet y política monetaria posterior a 2008. El resultado es el “tecnofeudalismo” que le da nombre al libro, en el que los “cloudalistas” extraen valor a través de sus feudos de plataformas y su armamento de datos. A diferencia del capitalismo, el tecnofeudalismo sustituye las rentas por las ganancias y el poder monopólico por la competencia de mercado.

En su haber, Varoufakis se anticipó a las sorpresas que seguramente suscitará su argumento de que el capitalismo está muerto, y se esfuerza por convencer a los lectores escépticos. A mí no me convenció.

El intento de Varoufakis de demostrar que el tecnofeudalismo no es simplemente otra de las “muchas e impresionantes metamorfosis” del capitalismo comienza con un curso intensivo sobre materialismo histórico, tecnología y dinero a través de conversaciones con su padre. Estas conversaciones enmarcan el libro y, gracias tanto a la prosa cautivadora de Varoufakis como a la sólida sensibilidad teórica de su difunto padre, este recurso funciona bien a lo largo de todo el libro. El talento de Varoufakis para explicar los acontecimientos económicos en un lenguaje accesible brilla a lo largo de los dos primeros capítulos, que sirven como una introducción rápida a la historia capitalista reciente, tan eficaz como poco ortodoxa.

"Varoufakis ha anticipado las sorpresas que seguramente generará su argumento de que el capitalismo está muerto, y trabaja duro para convencer a los lectores escépticos."

El argumento más particular del tecnofeudalismo comienza en el tercer capítulo, que pretende distinguir el capital de la nube de su variante terrestre anterior. Lo que Varoufakis llama el “poder de mando” del capital se deriva de los primeros cercamientos de tierras de la era moderna, que destruyeron el uso común de la tierra y convirtieron tanto la tierra como el trabajo en mercancías de mercado. Varoufakis compara esto con la privatización de Internet: el paso de la era anárquica de las páginas personales y los foros a las propiedades estériles de Facebook. Esta comparación es acertada, pero plantea un problema lógico para su argumento.

Lo que hace el cercamiento es mercantilizar (sus divisiones son cercas cortas, no altos muros de castillo) y establece específicamente el poder de mercado . Por eso el cercamiento de tierras ayudó a introducir el capitalismo, y por eso esperaríamos que el cercamiento digital lo intensificara. Para que la privatización de Internet produzca en cambio un nuevo feudalismo, el capital de la nube tendría que ser estructuralmente distinto del capital ordinario.

Según Varoufakis, los “capitalistas de la nube” impulsados ​​por datos llevan el poder capitalista mucho más lejos que nunca gracias a algoritmos de refuerzo, que apuntan a manipular nuestro comportamiento y aprovechar los datos de los usuarios para optimizar esa manipulación: encontrar el contenido más compartible, la publicidad más efectiva, los videos más adictivos. Varoufakis advierte siniestramente que, a medida que entrenamos dispositivos como Alexa, ellos también nos entrenan a nosotros, y si bien podríamos resistirnos a los poderes meramente humanos de los publicistas del siglo XX, el “poder de mando de Alexa es sistémico, abrumador, galáctico”.

Pero ¿es así? El objetivo principal de gran parte de los datos del capital de la nube es la publicidad. El “control” del comportamiento de los consumidores por parte de Amazon es, en el mejor de los casos, un esfuerzo por hacernos comprar más cosas. Las suscripciones Prime, con su rápida renovación, sí fomentan más compras, y los datos publicitarios sin duda ayudan a Amazon a determinar qué productos vender. Pero Alexa, sin duda, no lo ha hecho. Lejos de ser un activo, Alexa ha sido una pérdida de miles de millones de dólares.

Contrariamente a los discursos motivadores que podrían atraer a los inversores (y que Varoufakis suele repetir en sus análisis de la tecnología, aunque con las conclusiones morales invertidas), Alexa ha demostrado ser imposible de monetizar. El diálogo prometido que se refuerza a sí mismo se ha convertido en su mayor parte en una cadena inútil de peticiones mundanas: “Alexa, pon a Taylor Swift! Alexa, dime el tiempo!”. Un poder galáctico, en efecto. A pesar de la saludable atención a la infraestructura física detrás de la nube, se toma demasiado en serio las promesas de los promotores tecnológicos de crecimiento exponencial. Una y otra vez, estos discursos de marketing han demostrado ser huecos. Gran parte del capital de la nube es simplemente vapor.

"Varoufakis se toma demasiado en serio las promesas de crecimiento exponencial de los promotores tecnológicos. Una y otra vez, estas narrativas de marketing han demostrado ser falsas. Gran parte del capital de la nube es simplemente vapor."

Varoufakis se explaya sobre el poder que tienen los “cloudalistas” ( cloudalismo habría sido un título y un argumento más adecuados) cuando analiza la reproducción del capital de la nube. Describe un sistema de “proletarios de la nube”, trabajadores explotados como los de las fábricas de Amazon, así como “siervos de la nube”, que producen libremente los valiosos datos del capital de la nube (pensemos en el contenido de las redes sociales o en la información de Google Maps). Como resultado, las empresas tecnológicas obtienen enormes ingresos del trabajo no remunerado y, en consecuencia, la proporción de sus ingresos correspondiente al trabajo es un orden de magnitud menor. Se trata de un nuevo desarrollo y un cambio económico significativo, pero no de una servidumbre.

Los usuarios de las plataformas sociales, si es que todavía podemos llamarlos así de manera creíble, existen en un espectro entre dos polos, y ambos están más cerca de ser proles que de servidumbres. En primer lugar, tenemos a los consumidores, que en su mayoría ven contenido y publican algo para una pequeña audiencia, y a los productores, como los influencers, cuya actividad principal es producir contenido y, a menudo, vender productos ellos mismos. Los consumidores-usuarios no son servidumbres: en realidad pueden abandonar las plataformas y hacerlo todo el tiempo.

Más importante aún, los usuarios productores tampoco son siervos. Son trabajadores asalariados de forma aleatoria, a quienes se les paga con salarios inciertos y cambiantes o con la esperanza de recibirlos en el futuro. Los usuarios productores con el mayor poder de mercado se pasan a otras plataformas en busca de mejores condiciones con bastante regularidad, mientras que las masas con menos seguidores buscan lo que pueden obtener a medida que surgen diferentes plataformas. Todo esto es decididamente capitalista.

¿El fin de los mercados?

Apesar de estos errores, el relato de Varoufakis sobre la historia económica y financiera reciente es a menudo encomiable. En su opinión, la clave del auge del capital en la nube es la política de los bancos centrales. Con el dinero fluyendo libremente desde los bancos centrales, empresas como Amazon se centraron en acaparar el "dominio total del mercado" en lugar de las ganancias, creciendo mientras perdían dinero a raudales. La síntesis de Varoufakis de los acontecimientos monetarios y de Internet capta de manera accesible los defectos de nuestro mundo financiarizado y quebrado.

Por ejemplo, la anécdota inicial del cuarto capítulo menciona a los comerciantes de la City de Londres en el verano de 2022 celebrando las malas noticias económicas porque sabían que el Banco de Inglaterra respondería con medidas de estímulo económico de las que se beneficiarían. Este capitalismo invertido, en el que los beneficios son lo último, es realmente extraño y merece la consideración que le dedica Varoufakis. Pero la narrativa más amplia del cambio económico que intenta justificar a través de ella es decididamente poco convincente.

"Los productores-usuarios no son siervos, sino trabajadores asalariados de manera aleatoria, a quienes se les paga un salario incierto y cambiante o con la esperanza de recibirlo en el futuro."

Al no prestar atención al movimiento real del valor dentro de las empresas que analiza, Varoufakis tergiversa el cambio que encarnan en la economía en general. Sostiene que estamos entrando (de hecho, ya estamos) en un mundo feudal de feudos que buscan rentas impulsados ​​por un capital en la nube en evolución, y ya no en un mundo de mercados que buscan ganancias.

En su explicación, el “poder del capital de la nube sobre nuestra atención” le permite cobrar a los productores de mercancías una renta (que distingue de la ganancia al definir la renta como “no vulnerable a los mercados”). Pero el negocio central del capital de la nube, la publicidad, es completamente vulnerable a los mercados y, de hecho, constituye un mercado en sí mismo.

La defensa de Varoufakis contra la obvia objeción de que el capital de la nube sigue participando en la competencia de mercado es caracterizar esto como un conflicto feudal. Todos sus ejemplos sugieren lo contrario. Nos dice que “el éxito de TikTok a la hora de robar la atención de los usuarios a otros sitios de redes sociales no se debe a los precios más bajos que ofrece ni a la mayor calidad de las 'amistades' o asociaciones que permite”, sino que “creó un nuevo feudo en la nube para los siervos de la nube en busca de una experiencia en línea diferente a la que migrar”.

Pero la característica que define a los siervos es que no migran libremente, y la verdadera razón por la que los usuarios migraron a TikTok fue, como es sabido, su algoritmo inquietantemente eficaz; en otras palabras, porque competía eficazmente en el mercado. Varoufakis nos dice que Disney Plus ha competido con Netflix sólo ofreciendo películas diferentes y, por lo tanto, está enfrascado en un conflicto feudal en lugar de capitalista.

Sin embargo, competir en el ámbito del contenido no es menos competencia de mercado que competir en el ámbito del precio. Según este criterio, Coca-Cola y Pepsi serían feudales, simplemente porque también tienen el monopolio de su propia propiedad intelectual. Asimismo, Varoufakis se equivoca cuando dice que “los resultados de búsqueda no se producen para ser vendidos”; se venden, literalmente, a los anunciantes. Existen interesantes paralelismos históricos en el mundo del capital en la nube, pero, al igual que el cercamiento, no son feudales: Roblox Corporation, por ejemplo, ha resucitado el título de empresa de la ciudad minera del siglo XIX.

Competencia y mando

El  tecnofeudalismo refleja mejor las ambiciones de las élites que sus capacidades reales. Esto queda claro en el relato de Varoufakis sobre la compra de Twitter por parte de Elon Musk, que presenta como el mejor ejemplo posible de las ideas que nos ofrece el término. Varoufakis se toma en serio el interés de Musk en una “aplicación para todo” similar a WeChat y sostiene que la compra de Twitter con ese fin fue una elección obvia, desde una perspectiva tecnofeudal: Musk tenía un imperio empresarial terrenal, pero quería un feudo en la nube.

A pesar de las explicaciones encontradas sobre el ego de Musk o su adicción a su propia plataforma, esto bien podría explicar sus objetivos. Pero cada vez parece más probable que Twitter sea absorbido por los bancos o que dependa de una especie de situación de renta inversa, en la que Musk apuntale su fracaso tecnofeudal con sus éxitos capitalistas.

Twitter tampoco es una excepción: los esfuerzos mejor capitalizados para aprovechar el capital de la nube en un mundo de “metaverso” infinitamente monetizable han demostrado ser fracasos estrepitosos. El metaverso de Mark Zuckerberg literalmente no tenía piernas hasta hace poco y todavía no tiene prácticamente usuarios, mientras que Epic Games ha despedido a cientos de empleados y actualmente está ganando dinero de una manera decididamente terrestre: haciendo propaganda para las grandes petroleras. Tenemos todas las razones para suponer que el esfuerzo decididamente peor administrado de Musk tendrá aún peores resultados.

Los capitalistas llevan mucho tiempo intentando alcanzar la velocidad de escape y volverse inmunes a la competencia del mercado; también han fracasado durante mucho tiempo. Las redes sociales siguen compitiendo por nuestra atención, y el “contenido” de la nube debe competir por nuestro tiempo. Sería fácil seguir enumerando ejemplos del relato de Varoufakis y explicar exactamente cómo dependen de los mercados y las ganancias en lugar de las rentas feudales. Lo que importa es esto: desde los anuncios hasta los precios de las acciones, el imperativo de competir es tan fundamental para el capital de la nube como para cualquier otro capital.

Por supuesto, los contornos de esta competencia y sus implicaciones para la sociedad han cambiado drásticamente y, en el mejor de los casos, el libro de Varoufakis ofrece una visión del cómo y el porqué de estos cambios. Es a la vez convincente y esclarecedor al demostrar que la economía de la década de 2020 no es la economía de la década de 1990, pero el capitalismo tiene una larga historia. Al insistir en que estamos viendo el fin del capitalismo, Varoufakis pasa por alto lo que, en última instancia, es otro cambio en el capitalismo, un cambio que su narrativa atractiva y a menudo convincente de otro modo podría habernos ayudado a abordar. Todo lo que explica tan bien, su término central y su marco lo oscurecen.

"Al insistir en que estamos viendo el fin del capitalismo, Varoufakis pasa por alto lo que, en última instancia, es otro cambio en el capitalismo, uno que su narrativa cautivadora y a menudo convincente de otro modo podría habernos ayudado a enfrentar."

El relato de Varoufakis sobre la disminución de la competencia, y el libro en general, están impregnados de una sensación de que la competencia de mercado es buena, tal vez una impresión destinada a ayudar a ganar lectores menos socialistas (¡un público importante y necesario!). Es evidente que se pretende que veamos el “tecnofeudalismo” como algo peor que el capitalismo, en parte debido a la pérdida de la competencia de mercado, que al menos puede producir nuevas tecnologías innovadoras y precios más bajos, permitiendo al mismo tiempo que surjan nuevos rivales.

Pero los mercados son la base misma de la dominación de clase capitalista. La competencia por los consumidores y los inversores, no la avaricia feudal ni la visión conquistadora, obliga a los capitalistas a extraer un valor cada vez mayor de los trabajadores, ya sea en la fábrica o en Internet.

Al presentar una (supuesta) salida de la competencia de mercado como una intensificación de la dominación de clase, Varoufakis caracteriza erróneamente al capitalismo pasado y presente. Cuando afirma que el capital tiene el poder de mandar, o que los tres grandes inversores institucionales (BlackRock, State Street y Vanguard) “son efectivamente dueños del capitalismo estadounidense”, está siendo impreciso. El capital y quienes lo poseen pueden mandar sólo en la medida en que puedan obtener mayores ganancias o al menos la percepción de ganancias futuras; como dijo Karl Marx: “El capitalista sólo tiene poder como personificación del capital”.

En este sentido, es ilustrativo el gesto en gran medida vacío de las Tres Grandes en relación con las preocupaciones “ambientales, sociales y de gobernanza” (ESG, por sus siglas en inglés). En el mejor de los casos, se trata simplemente de un esfuerzo por considerar cuestiones económicas de largo plazo y no solo los retornos inmediatos, lo que ha decepcionado a los inversores (las inversiones sostenibles aún tienen dificultades para competir con los combustibles fósiles) y ha provocado una reacción feroz de la derecha, en particular de los administradores de pensiones de los estados republicanos. El CEO de BlackRock abandonó el término este año, mientras que los administradores de activos estadounidenses han comenzado a restar importancia a las preocupaciones climáticas .

El mayor impacto de los criterios ESG hasta el momento probablemente haya sido obligar a muchos de nosotros a tomar conciencia de Vivek Ramaswamy . Frente a los imperativos de lucro del mercado, los capitalistas que administran riquezas imposiblemente grandes no pudieron lograr ni siquiera un cambio leve, razonable y rentable a largo plazo en el modo de pensar de las inversiones. La dinámica del mercado del capital —no los sueños de renta de los capitalistas— sigue impulsando la economía actual.

Política de la nube versus política de clases

Las  tecnologías del capital de la nube son inquietantes porque intensifican la competencia en el mercado, cerrando sistemáticamente espacios de tiempo y espacio que aún no han sido mercantilizados. Esto tiene importantes implicaciones para la manera en que enfrentamos los desafíos del presente. Sin embargo, el diagnóstico erróneo de Varoufakis sobre nuestra economía política conduce a una teoría confusa e inútil del cambio social.

Varoufakis sostiene que la política ya no se define por el conflicto entre el trabajo y el capital. En cambio, tenemos una política de identidades que, en su opinión, favorece al capital de la nube en todo el espectro político: la “alt-right” recibe una supremacía blanca magnificada por algoritmos, mientras que la izquierda recibe conferencias ciegas a la clase sobre Diversidad, Igualdad e Inclusión . Críticas útiles de la política de identidades, como la de Olúfẹ́mi O. Táíwò, han enfatizado las formas en que su potencial radical a menudo se ve socavado por el capitalismo. Dado que Varoufakis declara que el capitalismo está muerto, en cambio recibimos una caracterización errónea y confusa del panorama político contemporáneo, que incluye quejas sobre el “relativismo” de izquierda.

También recibimos un ataque de despedida innecesario (y, hablando como una persona no binaria, perturbador) a la “guerra civil” de la izquierda sobre la definición de “mujer”, que parece inconsistente con las claras defensas que Varoufakis hace de los derechos trans en otros lugares. Afortunadamente, Varoufakis no lleva este tipo de análisis a su conclusión rojimarista más típica al estilo de la revista Compact , ni su certificado de defunción para el capitalismo motiva un abandono de la política de izquierda.

En lugar de eso, propone que la “reconfiguremos fundamentalmente”. Como los mercados están muertos y las políticas de identidad son divisivas, Varoufakis alienta una nueva coalición basada en experiencias compartidas de explotación tecnofeudal que conecte a los “proletarios de la nube”, los “siervos de la nube” y “al menos algunos capitalistas vasallos”. Juntos podrían participar en una “movilización de la nube” por la democracia y la igualdad económica.

Como ejemplo de acción antitecnofeudal, Varoufakis sugiere una filtración al estilo de los Papeles de Panamá que exponga “las conexiones digitales ocultas entre los cloudalistas, las agencias gubernamentales y los malos actores como las compañías de combustibles fósiles”. Sospecho que está sobrestimando la cantidad, la magnitud y la importancia de las conexiones ocultas aquí, nuevamente debido a su desdén por el capitalismo. Los “cloudalistas” y los capitalistas en general son una clase que explota principalmente a través del poder de mercado, no individuos que gobiernan mediante conspiraciones, sin importar cuánta corrupción y malicia estén involucradas en la dominación de clase.

"Varoufakis alienta una nueva coalición basada en experiencias compartidas de explotación tecnofeudal que conecte a los “proletarios de la nube”, a los “siervos de la nube” y a “al menos algunos capitalistas vasallos”."

Más importante aún, los trabajadores no están a un viaje a Bohemian Grove de distancia del socialismo. Mucha gente reconoce que las élites son corruptas y crueles. La razón por la que muchos estadounidenses respondieron al desastre del tren de Palestina Oriental con teorías conspirativas en lugar de llamamientos a la nacionalización de los ferrocarriles es la forma en que se dirige esta animosidad. La política de clase anticapitalista puede ayudarnos a comprender y desafiar el poder de la clase dominante. La política de la nube antitecnofeudal, en cambio, lo mistifica. La solidaridad de clase y la política de clase funcionan porque conectan a las personas a través de intereses y experiencias reales compartidos. La solidaridad de la nube no.

De hecho, la coalición propuesta por Varoufakis con los “capitalistas vasallos” amenaza con algo peor que un callejón sin salida político. Consideremos otro ejemplo de capital en la nube en la industria de los videojuegos: Valve Corporation, irónicamente el antiguo empleador de Varoufakis, utiliza el dominio del mercado de su plataforma de juegos para PC Steam para llevarse un enorme 30 por ciento de todas las ventas de las empresas de juegos capitalistas vasallos. Las más grandes de estas empresas siguen ganando miles de millones, al tiempo que obligan a muchos de sus trabajadores mal pagados a realizar horas extras obligatorias. Un análisis tradicional de izquierda del capitalismo sugiere una alianza con estos trabajadores, empezando por ayudarlos a sindicalizarse. Un análisis tecnofeudal, en cambio, apuntaría a una alianza con sus jefes.

Esto es condenatorio, en particular debido a los mercados y las ganancias que Varoufakis minimiza. Los trabajadores explotados producen bienes más baratos, de los que se benefician los consumidores; esta es una de las razones por las que las empresas que preocupan a Varoufakis pueden evadir la ley antimonopolio estadounidense, ya que el poder judicial actualmente se centra estrictamente en los efectos de los monopolios sobre los precios, a menudo beneficiosos.

Si una formación política que conecte a los consumidores-usuarios siervos de la nube con los capitalistas vasallos es viable, probablemente enfatizaría estos intereses de mercado compartidos, en detrimento de la solidaridad de clase. Una política de este tipo basada en los intereses y la identidad de los consumidores-usuarios probablemente se parecería más a un boicot a la cerveza Bud Light o a un bombardeo de críticas de películas y videojuegos que a una revolución socialista.

"Los mercados alientan todo lo que la peor persona del mundo esté dispuesta a hacer y pueda hacer sin sufrir daños. Las estrategias de boicot basadas en cambiar a quién le decimos que sí no pueden liberarnos."

Las pocas sugerencias concretas que Varoufakis ofrece para la “movilización en la nube” indican aún más los límites de la acción de los consumidores. Fuera de la superfuga mencionada anteriormente, todas ellas son acciones basadas en el mercado. Propone un boicot hipotético de un día a Amazon que “haría bajar el precio de las acciones de Amazon de maneras que ninguna acción laboral tradicional podría lograr”.

Esto fracasaría invariablemente debido a la misma competencia de mercado que Varoufakis nos dice que está muerta: el dominio del mercado de Amazon depende de su explotación de los trabajadores de almacén y de reparto, lo que reduce los costos y los tiempos de entrega. Cualquier competidor utilizaría un aumento en su propia participación de mercado e inversión para alcanzar, y luego superar, el nivel actual de explotación de los trabajadores de Amazon. Este es el terror del capitalismo: todo lo que la peor persona del mundo esté dispuesta a hacer y pueda hacer sin problemas, los mercados lo alientan. Siempre que alguien, ejecutivo o trabajador, dice no a cualquier tipo de explotación, el imperativo de las ganancias empodera a alguien más que dirá sí. Las estrategias de boicot basadas en cambiar a quién le decimos que sí no pueden liberarnos.

En teoría, una combinación increíblemente bien coordinada de muchas acciones de mercado podría lograr un cambio, y Varoufakis sugiere boicots más específicos y, por lo tanto, potencialmente más viables, contra injusticias ambientales o laborales específicas. Pero, en el mejor de los casos, se trata de acciones de mitigación, no de un medio para cambiar el mundo, como sugiere. Lo mismo se aplica a sus otras propuestas: boicots a las contribuciones a los fondos de pensiones (si los gerentes de los Tres Grandes no pudieron hacer que se aplicaran los criterios ambientales, sociales y de gobernanza, ¿cómo lo haríamos nosotros?) y huelgas de pagos de servicios públicos. Lo que Varoufakis no entiende es esto: los mercados no son un ámbito para disputar la dominación. Bajo el capitalismo, son dominación .

Rechazar el capitalismo nos obligará a rechazar el poder del mercado e imaginar un mundo sin él. El futuro preferido de Varoufakis, presentado aquí a través de una adaptación de su libro de 2020, Another Now, en cambio los acepta y aboga por una economía de “empresas democratizadas” que permitan “mercados de productos verdaderamente competitivos”.

Si bien los socialistas pueden y deben discrepar sobre el papel adecuado de los mercados en la organización de la actividad económica, ese debate es inútil si comienza con una idealización equivocada de la competencia “real”. Varoufakis quiere un bien común, donde los seres humanos tomen decisiones en lugar de algoritmos, un mundo donde decisiones como el rechazo del pueblo griego en 2015 a la austeridad impuesta por la UE puedan tener importancia. Todos deberíamos y podemos estar agradecidos de tener un camarada como él. Pero lo opuesto a un bien común sigue siendo un mercado.

https://jacobin.com/2023/10/cloud-capitalism-technofeudalism-serfs-cloud-big-data-yanis-varoufakis

Sindicatos proponen aumento salarial del 30% ante el alza de precios

Sindicatos proponen aumento salarial del 30% ante el alza de precios

Sindicatos proponen aumento salarial del 30% ante el alza de precios

Rafael-Pepe- Abreu junto a otros dirigentes de agrupaciones sindicales.

La propuesta de aumento salarial que realizarán  los sindicatos de trabajadores en el Comité Nacional de Salarios sería superior al 30 por ciento debido al incremento de los costos de la canasta familiar y de los servicios, aunque resulta positivo el aumento de 20 por ciento que propondrá el presidente Luis Abinader, afirmó esta mañana el presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael Abreu (Pepe).

Adelantó que el estudio económico que tienen a mano indica que el 20 por ciento que sugiere el gobernante es insuficiente en estos momentos para los trabajadores poder compensar el costo de los alimentos y otros bienes.

“El aumento debe rondar más del 30 por ciento, nuestra propuesta será superior a la que el Presidente informó que llevaría porque nuestro estudio nos dicen que lo mínimo el aumento debe rondar más del 30 por ciento, eso lo puedo adelantar”, sostuvo.

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Añadió que esta propuesta “abarcará grandes empresas, medianas empresas, pequeñas,  pymes  y los empleados de empresas de guardianes”.

Sindicatos ven insuficiente la propuesta

Explicó que los empleados no sectorizados que abarcaría el posible aumento salarial es el mayor de todos porque abarca las grandes empresas, medianas, pequeñas, pymes y las empresas de guardianes privados. Dijo que la mejoría salarial no beneficiaría todo el sector privado como pudiera pensarse.

Pepe Abreu destacó que la propuesta que haría el presidente de la República no incluiría los sectores zona franca, turismo, construcción y el sector agrícola.

Consideró el anuncio del mandatario debe ser un mensaje para los empresarios, de que no deben venir a proponer una suma pírrica a los trabajadores como acostumbran hacer en las discusiones salariales.

Añadió que “el hecho que el tercer integrante del Comité Nacional de Salarios, que es el miembro permanente,  le lleve una propuesta al sector empresarial de un aumento de 20 por ciento, comienza con 20, le lleva un mensaje al sector empresarial para que no vaya en marzo cuando comencemos con ese comportamiento tradicional que ha tenido de una llevar una propuesta pírrica y a un ‘regateo’ que nos lleva a durar tres y cuatro meses en las discusiones”.

“La propuesta del presidente Abinader llama la atención, es llamativa,  porque no es costumbre de los mandatarios nuestros hacer ese tipo de intervención, por lo general no hablan del tema. Ese debate se da y de una manera sórdida, discreta, quizás  te manden a buscar para preguntarte cómo van las cosas, pero  nunca irrumpen en el escenario”, sostuvo.

Abinader hizo el anuncio de que presentará su propuesta de aumento salarial ayer durante su rueda de prensa semanal.

El presidente Luis Abinader propuso ayer a los sindicatos un aumento salarial de un 20% para los trabajadores no sectorizados
El presidente Luis Abinader propuso ayer a los sindicatos un aumento salarial de un 20% para los trabajadores no sectorizados

Destacó que la propuesta del presidente Abinader abarcará los sectores donde se concentran la mayoría de los trabajadores del sector privado.

“Saludamos la propuesta del Presidente la saludamos, pero la que llevaremos a la reunión del Comité Nacional de Salarios estará por encima de esa”, explicó el dirigente sindical.

Agregó que “ya le hicimos llegar una carta al Comité de Salarios, ellos la recibieron, y ahora entregaremos un estudio económico actualizado y  nuestra propuesta salarial”.

Propuesta de Abinader

El presidente Luis Abinader anunció que el Gobierno presentará ante el Comité Nacional de Salarios una propuesta para incrementar en no menos de un 20% el salario de esos trabajadores que integran el grupo de los no sectorizados en la economía.  Recordó que en la primera reunión que sostuvo con los sindicalistas el dijo que “es  una tarea de ustedes y nuestra aumentar el salario real de los trabajadores”. https://elnacional.com.do/sindicatos-reclamaran-alza-sueldos-de-30/

La economía dominicana se expandió en 5.0 % en el año 2024 | @BancoCentralRD #NotaBCRD

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La economía dominicana se expandió en 5.0 % en el año 2024

• El PIB real registró una expansión interanual de 5.0 % en 2024, en línea con las proyecciones oficiales del Banco Central y el Gobierno.
• El resultado del PIB consolida a la República Dominicana como líder en términos de crecimiento en América Latina en la comparación tradicional de las 17 economías más grandes.
• La inflación interanual permaneció dentro del límite inferior y el centro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % durante todo el 2024, cerrando el año en 3.35 %, la menor en los últimos seis años.
• El total de pasajeros no residentes que arribó al país en el pasado año alcanzó la cifra histórica de 11.2 millones de visitantes, de los cuales 8.5 millones de turistas llegaron por vía aérea y unos 2.6 millones corresponden a los cruceristas.
• El BCRD disminuyó la TPM, acumulando una reducción de 275 puntos básicos desde mayo de 2023 hasta ubicarse en 5.75 % a la fecha.
• La JM aprobó la liberación de unos RD$35 mil millones de recursos de encaje legal facilitando, en conjunto con la redención de los valores en circulación del BCRD por RD$140 mil millones, unos RD$175 mil millones en liquidez para el sistema financiero.
• El crédito al sector privado total (en moneda nacional y extranjera) exhibió un crecimiento de 13.4 % durante el año 2024.

• Las remesas registraron la cifra histórica de US$10,756.0 millones en el 2024, para una variación interanual de 5.9 %.
• La IED sumó unos US$4,512.0 millones, superando los US$4,000 millones por tercer año consecutivo, financiando con holgura el déficit en cuenta corriente del año 2024.
• De manera preliminar, se estima que los ingresos de divisas alcanzaron unos US$43,500 millones en el año 2024.
• La depreciación del peso dominicano durante el año 2024 fue de 5.0 %, inferior a la observada en las principales economías de la región.
• Las reservas internacionales alcanzaron unos US$13,388 millones al cierre del año 2024, por encima de las métricas convencionales del FMI.

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) en el interés de mantener debidamente informados a los agentes económicos y a la opinión pública en general, y como parte del compromiso institucional con la transparencia y la divulgación oportuna de datos bajo su responsabilidad, informa los resultados preliminares de la economía dominicana para el año 2024.

Sector real

El producto interno bruto (PIB) real registró un crecimiento de 5.0 % en 2024 con respecto al año 2023, en línea con las proyecciones oficiales del Banco Central y el Gobierno, así como de los organismos internacionales y analistas privados locales y extranjeros del desempeño promedio para el recién transcurrido año que se ubicaría en torno al ritmo potencial.

Este comportamiento fue logrado en un contexto caracterizado por elevadas tensiones geopolíticas, condiciones financieras y de liquidez internacionales relativamente restrictivas, incertidumbre asociada al ciclo electoral interno a principios del año 2024 y en los Estados Unidos de América hacia finales del mismo, así como por el alcance y contenido de eventuales reformas económicas, lo que refleja y evidencia los fuertes fundamentos macroeconómicos y la resiliencia de la economía dominicana.

En efecto, cabe destacar que la expansión del PIB real en el año 2024 consolida a la República Dominicana como líder en términos de crecimiento en América Latina en la comparación tradicional de las 17 economías más grandes de la región, en consonancia con las estimaciones de los diferentes organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).


Asimismo, el crecimiento económico del país tuvo lugar en un ambiente de estabilidad de precios, con una inflación interanual que permaneció dentro del límite inferior y el centro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % durante todo el año, cerrando el 2024 en 3.35 %, la menor variación anual del índice de precios al consumidor (IPC) en los últimos seis años. En lo que respecta al indicador de inflación subyacente interanual, que guarda una relación más estrecha con la política monetaria al excluir bienes y servicios con precios volátiles o regulados, este se ubicó en 4.01 %, manteniéndose en torno al centro del objetivo establecido por el Banco Central.
Al analizar la evolución de la actividad económica durante el transcurso de 2024 se observa que el PIB trimestral real se expandió a tasas interanuales de 4.5 %, 6.1 %, 5.1 % y 4.1 % respectivamente, en los cuatro trimestres del recién transcurrido año. Esta trayectoria resulta consistente con los rezagos en el mecanismo de transmisión de la política monetaria en un contexto de apreciación del dólar en los mercados internacionales, especialmente en la segunda mitad de 2024. En ese sentido, la gestión activa de la liquidez a nivel doméstico estuvo condicionada por el comportamiento de las tasas de interés externas, particularmente en los Estados Unidos, donde las condiciones monetarias permanecen en terreno restrictivo.

Estos elementos se tradujeron en una mayor gradualidad en el traspaso de las señales de la tasa de política monetaria a las tasas de mercado, lo que a su vez contribuyó a mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio y las expectativas de inflación ancladas en torno a la meta de inflación en el horizonte de política.

En cuanto a los sectores que más aportaron a la expansión promedio de 5.0 % del PIB real en el año 2024, se destaca el sector servicios en su conjunto con un crecimiento de 5.5 %, dentro del cual se destacan por su notable desempeño las actividades hoteles, bares y restaurantes (9.6 %), servicios financieros (8.3 %), energía y agua (7.0 %), transporte y almacenamiento (5.7 %) y el comercio (5.5 %).
De manera particular, el valor agregado de la actividad hoteles, bares y restaurantes presentó una variación interanual de 9.6 % al cierre del año 2024. El comportamiento de este sector estuvo impulsado en gran medida por la llegada sin precedentes de 8.5 millones de turistas por vía aérea. Asimismo, contribuyó el arribo de 2.6 millones de cruceristas por los distintos puertos del país. De esta manera, al sumar los turistas vía aérea y los cruceristas, en el pasado año se alcanzó la cifra histórica de 11.2 millones de visitantes no residentes al país.
Respecto a la actividad de intermediación financiera, esta experimentó un crecimiento interanual de 8.3 %, incidiendo en este resultado la expansión de 13.5 % del crédito otorgado al sector privado en moneda nacional y extranjera, equivalente a RD$272 mil millones adicionales con respecto a diciembre del año 2023.

En cuanto al desempeño del sector industrial, la manufactura local registró un aumento promedio de 4.3 % en 2024, sustentado principalmente en la producción de productos alimenticios y la fabricación de metales comunes. Asimismo, el valor agregado real de la manufactura de zonas francas también registró un incremento interanual de 4.3 %, el cual se ve reflejado en las exportaciones realizadas bajo este régimen, las cuales ascendieron a US$8,417.2 millones durante el transcurso de 2024.

Por otro lado, las exportaciones nacionales ascendieron a US$5,435.6 millones, registrando un crecimiento de 8.9 % al compararlas con el año 2023, explicado principalmente por el incremento de las exportaciones de oro y cacao.

En el caso de la actividad construcción, con un crecimiento real de 2.1 % en su valor agregado real en 2024, menor a su tasa de expansión promedio de largo plazo, se explica por la combinación de tasas de interés reales que aún permanecen relativamente elevadas en la coyuntura, una ejecución del gasto de capital del gobierno con respecto al PIB por debajo del promedio histórico y el impacto sobre las expectativas que en su momento tuvieron las discusiones de la reforma fiscal, que finalmente se dejó sin efecto. No obstante, el crédito a la construcción y a la adquisición de vivienda continúa fluyendo a un ritmo interanual de 14.5% en el mes de diciembre, lo que representa una tasa de expansión adecuada y cónsona con la proyección del crecimiento del PIB nominal.

En cuanto a la minería, si bien mostró una variación promedio de -5.2 % en el año 2024, durante el semestre julio-diciembre se observó un resultado más favorable que el verificado en el período enero-junio del referido año. En este sentido, se espera que la actividad minera continúe recuperándose gradualmente, conforme se normalicen los niveles de producción de oro en el principal yacimiento del país, los cuales se han visto afectados por las inversiones realizadas para extender el horizonte de producción por unos veinte años adicionales.

En otro orden, la agropecuaria registró un crecimiento interanual de 4.9 % durante el año 2024, destacándose aumentos en la producción de plátano, guineo, aguacate, huevos, pollo, entre otros rubros. En ese tenor, ha contribuido de manera importante el apoyo técnico y financiero dirigido a los productores agropecuarios a nivel nacional brindado por el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura.

Política monetaria

Durante el primer semestre del 2024, ante el entorno internacional descrito precedentemente, el Banco Central pausó el ciclo de reducciones en su tasa de política monetaria (TPM) iniciado en el año 2023 y gestionó activamente la liquidez financiera, logrando estabilidad macroeconómica y del tipo de cambio en un contexto de apreciación del dólar estadounidense. A partir de agosto, las bajas presiones inflacionarias observadas en el transcurso del pasado año otorgaron el espacio para que, a partir de la segunda mitad del 2024, el Banco Central retomara las reducciones de su TPM, acumulando 275 puntos básicos desde mayo de 2023.

Adicionalmente, lo anterior se complementó con medidas destinadas a incrementar la liquidez, con el objetivo de acelerar el mecanismo de transmisión de la política monetaria y contribuir al crecimiento de la demanda interna. Se destaca entre estas la ampliación de facilidades de reportos, la eliminación de provisiones para operaciones interbancarias y la redención de títulos por RD$140 mil millones en el último trimestre de 2024. Además, la Junta Monetaria liberó RD$35,355 millones de encaje legal para préstamos destinados a viviendas de bajo costo, construcción y MIPYMES, facilitando en conjunto RD$175 mil millones en liquidez para el sistema financiero, mientras que se extendió por un año el vencimiento de RD$68 mil millones de la facilidad de liquidez rápida (FLR).

En línea con el rezago con que opera el mecanismo de transmisión de la política monetaria, las tasas de interés bancarias han comenzado a evidenciar una reducción de unos 100 puntos básicos y de 40 puntos básicos en las tasas de interés activa y pasiva, respectivamente, entre noviembre y diciembre de 2024.


En tanto, el crédito canalizado al sector privado en moneda nacional se expandió en torno a 10.6 % en el 2024, equivalente a un incremento neto de unos RD$173 mil millones en el referido año.

Adicionalmente, respecto a los agregados monetarios, el medio circulante (M1) se expandió en 5.6 % durante el año 2024 (un incremento interanual de unos RD$46 mil millones), destacándose que los billetes y monedas en poder del público crecieron en 9.1 % interanual. A la vez, los agregados monetarios más amplios han registrado una convergencia gradual al crecimiento del PIB nominal, expandiéndose la oferta monetaria ampliada (M2) en 10.5 % y el dinero en sentido amplio (M3) en 11.3 % durante 2024.

Sector externo

Durante el año 2024, el sector externo exhibió un excelente desempeño, evidenciado por el importante flujo de divisas recibido, debido al dinamismo del sector turismo, las remesas y las exportaciones, sumado a la captación de mayor inversión extranjera directa (IED).

En cuanto a las exportaciones totales de bienes del año 2024, estas presentaron un crecimiento interanual de 7.0 %, es decir US$903.0 millones adicionales respecto al año 2023. Entre las mismas, las nacionales aumentaron en 8.9 % al compararlas con el año anterior, explicado principalmente por el incremento de las exportaciones de oro y cacao. En tanto que, las exportaciones de zonas francas se expandieron en 5.8 %, impulsadas por las de equipos médicos y las manufacturas de tabaco.

Por otro lado, las remesas registraron la cifra histórica de US$10,756.0 millones en el 2024, para una variación interanual de 5.9 %, explicadas por las positivas condiciones económicas de los Estados Unidos, de donde proviene más del 80.0 % de estos flujos.

Para el año 2024, los ingresos de turismo totalizaron unos US$10,974.4 millones, equivalente a un crecimiento interanual de 12.6 %, evidenciando la consolidación del turismo dominicano. Adicionalmente, las exportaciones de los otros servicios distintos del turismo sumaron alrededor de US$3,600 millones.

Asimismo, la inversión extranjera directa alcanzó los US$4,512.0 millones, superando los US$4,000 millones por tercer año consecutivo y permitiendo compensar con holgura el déficit en cuenta corriente del año 2024. Este valor representa un incremento de 2.8 % respecto a las cifras registradas en 2023, destacándose las mayores inversiones en los sectores de transporte, bienes raíces, energía y turismo. Este comportamiento refleja la confianza de los inversionistas internacionales en la República Dominicana y su potencial.

Cónsono con el buen desempeño de los sectores generadores de divisas durante el año 2024, de manera preliminar, se estima que los ingresos de divisas alcanzaron unos US$43,500 millones, más de US$3,000 millones por encima de los recibidos en 2023. De esta forma se estima también un saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos de 2024 en torno al 3.0 % del PIB.

Este importante flujo de divisas contribuyó a la estabilidad cambiaria, de tal manera que la depreciación del peso dominicano durante el año 2024 fue de 5.0 %, inferior a la observada en las principales economías de la región como Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay y Uruguay.


Asimismo, el incremento en el flujo de divisas favoreció la acumulación de Reservas Internacionales, las cuales alcanzaron un US$13,388 millones al cierre del año, por encima de las métricas convencionales del Fondo Monetario Internacional (FMI).



Sistema financiero

Por otro lado, el sistema financiero continúa reflejando adecuados niveles de solvencia, liquidez y rentabilidad, así como un bajo nivel de riesgo de su cartera crediticia. En efecto, los últimos datos disponibles de la Superintendencia de Bancos al cierre del mes de diciembre de 2024 registran una rentabilidad anualizada sobre el patrimonio (ROE) de 22.8 % para el sistema financiero consolidado, mientras que la rentabilidad sobre los activos (ROA) del mismo fue de 2.7 %. De igual forma, la morosidad de la cartera de créditos se ubica en 1.4 % y la solvencia se mantiene elevada en 17.3 % (noviembre 2024), superior al 10.0 % mínimo requerido de conformidad con la Ley Monetaria y Financiera.


En lo referente a la banca múltiple, la rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) al cierre de diciembre fue de 25.5 % y sobre los activos (ROA) de 2.8 %, con un coeficiente de solvencia de 15.8 %, según las últimas informaciones disponibles, y la morosidad fue de 1.4 %, lo que refleja que la banca múltiple continúa estable y patrimonialmente fuerte.

Finalmente, estos resultados evidencian la resiliencia de los sectores productivos y la fortaleza de sus fundamentos macroeconómicos, por lo que la economía dominicana se encuentra en una buena posición para continuar sorteando de manera adecuada los desafíos externos e internos que pudiesen impactar su evolución. En efecto, se proyecta que el país se mantenga como una de las economías de mayor incremento en el 2025, coadyuvado por el programa de flexibilización monetaria impulsado a finales de 2024 con el propósito de propiciar condiciones favorables que sostengan el dinamismo de la actividad económica en un clima de paz social y de transparencia que se traduce en nuevas inversiones de capital tanto extranjero como doméstico en beneficio del país.
https://www.bancentral.gov.do/a/d/6153-la-economia-dominicana-se-expandio-en-50--en-el-ano-2024