jueves, 4 de junio de 2015

Radiografía al Acuerdo en el Comité Político del PLD / Por Francisco Alvarez Valdez

Por Francisco Alvarez Valdez. 3 de junio de 2015 - Radiografía al Acuerdo en el Comité Político del PLD
En otras palabras, el partido tiene que seguir garantizando impunidad parlamentaria a los seguidores de Leonel que se refugiaron en el Congreso Nacional.
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Francisco Alvarez Valdez

Socio fundador de Headrick Rizik Alvarez & Fernández. Su ejercicio profesional se ha desarrollado principalmente en las áreas de litigios judiciales y arbitrales, derecho bancario, negociaciones, derecho corporativo y proyectos relativos al ámbito de las telecomunicaciones. Fue coordinador de Participación Ciudadana. Es presidente de Profamilia.
El PLD ha seguido el camino de Peña Gómez y el PRD de resolver las diferencias internas a través de los cargos electivos o partidarios, si bien no repartiéndolos, sí manteniendo a los actuales incumbentes, olvidando el resultado negativo alcanzado con la experiencia perredeista, ya  que estas soluciones solo  postergan la crisis, que en este caso seguirá por lo bajo con su candelita, sobre todo ante el hecho de que la relación  entre Leonel y Danilo parece haberse hecho “añicos”.
No cabe duda de que este importante round lo ha ganado el presidente Medina, quien no solo obtendrá la candidatura presidencial por su partido, sino que ha dejado claro que desde hace algún tiempo es él quien controla los organismos de su partido y si logra prolongarse en la presidencia de la República por cuatro años más, terminará de consolidar este control.
El primer punto del acuerdo es el gran triunfo de Danilo pues permitirá su repostulación, pero además es un derrota doble para Leonel, quien no solo pierde la posibilidad de alcanzar la candidatura presidencial por su partido, sino que renunció a ser “guardián” de la Constitución, posición que se había auto asignado apenas tres días antes, y por el contrario pactó no solo su modificación sino su violación.
Mucha gente señala el punto 2 del acuerdo como una victoria de Leonel, al acordar que el Comité Político (CP) respalde iniciar “oportunamente” lo que sería una segunda modificación a la Constitución para aumentar la mayoría calificada que se requiere para su modificación, incluyendo el porcentaje de participación en el referendo aprobatorio. Se pretendió que ambas reformas, la de la reelección y ésta, fueran realizadas a través de un solo procedimiento, pero la gente de Danilo descubrió rápidamente dónde estaba la trampa, pues de haberse hecho así no cabría duda alguna de que se necesitaría un referendo, pues la forma de modificar la Constitución lo requiere sin posibilidad de interpretación.
Se habla de compromisos verbales de iniciar esta segunda reforma dos meses después de concluida la que permita la reelección, lo que sería una barbaridad, pues obligaría a la JCE a organizar un referendo para finales de año, a pocos meses de unas elecciones muy complejas. Es probable que la modificación, si se realiza, se lleve a cabo, en un tiempo que permita a la JCE celebrar el referendo simultáneamente con las elecciones de mayo próximo, sencillamente agregando una boleta con un sí y un no. Recordemos la disposición constitucional que señala que el referendo debe celebrarse dentro de los sesenta días a su recepción formal.
De todas formas, esta segunda modificación constitucional debería limitarse solamente a la mayoría necesaria para modificar el tema de la reelección, pues si abarca cualquier modificación constitucional estaríamos cometiendo la barbaridad de petrificar la Constitución más conservadora que nos hemos dado en los últimos tiempos, además de perpetuar el entramado constitucional que ha ayudado al control de las Altas Cortes.
Con respecto al tercer punto, el de “reservar” las posiciones que ocupan los legisladores actuales, sin explicar cómo serían asignadas las candidaturas, se interpreta, partiendo del contexto en que se produjo el acuerdo, que es para garantizar las candidaturas a los actuales incumbentes, en lo que se ha denominado “reelección por reelección”.
También se piensa que este punto es una concesión a Leonel por el supuesto control congresual que se le atribuía, pero ocurre que ahora ese supuesto control ha quedado seriamente en dudas. No se trata solo de contar los legisladores que cambiaron de lado mientras transcurría la lucha abierta, sino aquellos que estaban ya listos para hacer lo  propio si no hubiese habido acuerdo. Por lo tanto, no creo que este punto sea necesariamente favorable a Leonel, pero si es perjudicial para el partido y  para la institucionalidad democrática pues cercena el derecho de los peledeistas a aspirar a estas candidaturas, impide el desarrollo de nuevo liderazgo, y demuestra que la misma fragilidad institucional que tenemos en el país, existe a lo interno de todos nuestros partidos.
El punto 4 tiene que ver con el control de las cámaras legislativas, y se decidió continuar con el equilibrio existente en la actualidad, en la que ambos líderes se reparten la presidencia de las cámaras y las demás posiciones de los bufetes directivos.
El punto 5 es igual al 3 pero con respecto a otorgar las candidaturas a los incumbentes de alcaldías y distrito municipales, con la diferencia en relación con los legisladores, que no se favorecerá a quienes no estén bien posicionados electoralmente. Este elemento, completamente lógico, no se utilizó para los legisladores posiblemente para evitar que personajes como Félix Bautista se sintieran amenazados. En otras palabras, el partido tiene que seguir garantizando impunidad parlamentaria a los seguidores de Leonel que se refugiaron en el Congreso Nacional.
El punto 6 se une a los puntos 3, 4 y 5 en el esfuerzo por solucionar la crisis repartiendo posiciones, públicas o en el partido. Congelar los órganos del partido hasta el último trimestre del 2020 no es defendible desde un punto de vista institucional, al margen de que se alegue que el único compromiso fue el de “impulsar” una decisión partidaria en ese sentido, pues sabemos que esa será la decisión que se impondrá, sacrificando sobre todo al liderazgo joven del partido. Pregúntenle a José Laluz, por ejemplo.
El punto 7, sobre que las decisiones en el CP solo se adopten por consenso o con las tres cuartas partes de los votos, es una confesión de la debilidad de Leonel a lo interno, que solo le servirá si se porta bien, pues en caso contrario serán los estatutos del partido los que primarán sobre cuál es la mayoría necesaria para adoptar decisiones.
El punto 8, que señala que las vacantes en el Comité Político se repartirán entre los seguidores de Danilo y Leonel, oficializa la división dentro del partido: existen dos bandos. Esta es una victoria pírrica de Leonel pues se comenta que ya Danilo tiene una mayoría, aunque estrecha, en el Comité Central, que seguirá agrandando no llenando vacantes sino atrayendo a simpatizantes de Leonel, que desde ya miran en el horizonte que faltan cinco largos años para que Leonel pueda ser opción de poder y aún entonces se ciernen serias dudas al respecto, mientras Danilo marcha a una reelección con buenas probabilidades de acuerdo con las encuestas.
Los puntos 9, 10 y 11 procuran reencauzar la campaña electoral del partido de cara a las próximas elecciones con la escogencia de los miembros de la Comisión Organizadora que escogerá las candidaturas congresuales y municipales, ratificar los acuerdos con los partidos que integran el bloque progresista y sobre todo, el punto más relevante, el 11, otorgarle poder a Danilo para alcanzar pactos de alianzas con otros partidos. Este último punto solo tiene un nombre: Miguel Vargas Maldonado y su PRD, lo que ha quedado confirmado en el día de ayer con la votación de los diputados perredeistas a favor de la modificación a la Constitución para permitir la reelección, probablemente bajo el mismo acuerdo de reelección por reelección.
La desconfianza entre estos dos líderes es tal que quedó marcada en el acuerdo en los puntos 12, 13 y 15. Leonel no confía que Danilo realmente impulsaría en la campaña a los candidatos congresuales y municipales leonelistas y por eso se reservó personalmente la dirección de la campaña en estos planos, dejando a Danilo solo la dirección de la campaña presidencial. De todas formas es inevitable que Danilo apoye a su gente que aspire a posiciones congresuales y municipales, pues tampoco confiará en Leonel. Lo mismo ocurre con los equipos de campaña a nivel nacional, donde se acordó una repartición equilibrada.
El punto 15 merece un comentario aparte. Aquí la desconfianza es de Danilo hacia Leonel y su control de las Altas Cortes. “Asumir el compromiso de no accionar ni entablar instancias de apoderamiento a las denominadas Altas Cortes del País” ha sido un punto llevado al acuerdo por la gente de Danilo debido al reciente esfuerzo de Leonel de judicializar la modificación constitucional y su conocimiento pleno de que ese es territorio de Leonel.
El acuerdo firmado vulnera las disposiciones del artículo  216 de la Constitución que se refiere a los partidos políticos y en el cual se establecen conceptos como el de “democracia interna”, “participación de ciudadanos y ciudadanas en los procesos políticos”, “igualdad de condiciones…mediante la propuesta de candidaturas a los cargos de elección popular”, que chocan con el congelamiento de todas las posiciones partidarias y las congresuales y municipales que pretende el acuerdo.
El PLD ha salido transitoriamente de su crisis a través de un acuerdo que no es un modelo a seguir pues es altamente cuestionable desde el punto de vista institucional, que no refleja lo que debe ser la democracia a lo interno de los partidos, y que no es más que la continuidad del criterio de que nadie aspire mientras el líder respire, tal vez cambiado ahora a que aquel que aspire, que espere.
Algunas personas bien intencionadas están confiando en que Danilo necesita esta oportunidad para cambiar los patrones que nos han regido por años, para realizar cambios estructurales que nos lleven a una sociedad más justa  y eficiente,  menos corrupta, y que lo podría hacer pues podría tomar decisiones sin tener que cuidar su popularidad ya que no podría volver a la presidencia jamás. Esperamos que realmente esa sea su intención, pero, como me recordó un amigo, de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno y ojalá que después de pagar el alto precio institucional de todo este proceso, no se parezca a aquella excusa de Balaguer para justificar su retorno al poder, de realizar el gobierno que soñó de niño. http://acento.com.do/2015/opinion/8254308-radiografia-al-acuerdo-en-el-comite-politico-del-pld/

El MINERD, Charlie Charlie y sus juegos diabólicos

Por Guido Riggio. 2 de junio de 2015 - El MINERD, Charlie Charlie y sus juegos diabólicos
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Guido Riggio

Escritor y economista, ha publicado poesías y ensayos como "La Historia al revés": excomunión de Duarte y su enfrentamiento con la Iglesia antidominicanista. Es activista del Foro por un Estado Laico EMH.
(“Y conoceréis la superstición y la superstición os hará esclavos”)
La Iglesia de Roma se ha encargado de difundir el pensamiento mágico, la superstición que hoy les permite a nuestros jóvenes creer en Charlie Charlie y rechazar la Ciencia.
¿Qué se les enseña en las aulas que no pueden distinguir entre lo real de lo falso? ¿Por qué no pueden distinguir que al lápiz lo mueve la brisa natural, el soplo o la vibración de la voz y que el demonio no existe?
¡Qué vergüenza! Todo nos indica que nos invade Harry Potter, que usamos el 4% del PIB para educar en la magia.
Si al Ministerio de Educación de verdad le interesara sacar al Diablo de las aulas, de las mentes de los niños, hace tiempo que hubiese exorcizado el Concordato trujillista, el que somete el Sistema Educativo Nacional a la superstición y a la magia.
Y en especial se dedicara a exorcizar el artículo XXII de dicho acuerdo, el que le entrega la educación pública al dominio ideológico supersticioso de la Iglesia de Roma, el que reza, citamos:                                                    
                                              Artículo XXII
  1. La enseñanza suministrada por el Estado en las escuelas públicas estará orientada por los principios de la doctrina y de la moral católicas.
  1. En todas las escuelas públicas primarias y secundarias se dará enseñanza de la religión y moral católicas —según programas fijados de común acuerdo con la competente Autoridad eclesiástica— a los alumnos cuyos padres, o quienes hagan sus veces, no pidan por escrito que sean exentos.
  1. Para dicha enseñanza sólo se utilizarán textos previamente aprobados por la Autoridad eclesiástica, y el Estado nombrará maestros y profesores que tengan un certificado de idoneidad expedido por el Ordinario competente. La revocación de tal certificado les priva, sin más, de la capacidad para la enseñanza religiosa.
De aquí es que sale el verdadero demonio, el demonio de la superstición y de la magia que los niños y jóvenes hoy aceptan, acreditan y comparten en juegos como Charlie Charlie.
El Charlie Charlie es un producto de la ignorancia, laque por siglos le viene insuflando la Iglesia de Roma a nuestra sociedad, desde la colonia nos atrasan; pero ahora más que nunca, haciendo que el Estado Dominicano le incluya en su nómina de educación a los catequistas dogmatizados por el pensamiento mágico con el que cada día rellenan las cabezas de nuestros estudiantes de supersticiones e ignorancias; y en especial a nuestras clases pobres, a las que cargan de pensamientos mágicos que van en contra de la objetivad científica que debe enseñarse en las escuelas.
Este artículo del Concordato a dado al traste con el progreso que una vez le imprimió a la República la Escuela Hostosiana, la que los curas odian y maldicen porque les enseñaba a nuestros jóvenes a no a creer en estas tonterías manipuladoras.
Miles de catequistas pagos por el Estado se dedican cada día a llenarles de supercherías las cabezas de los niños; niños hijos de padres que en su niñez fueron víctimas también de estos curas desalmados que hoy se regocijan de su diabólica obra de ignorancia. En vez de dedicar su tiempo a revelarles cómo pensar correctamente para rechazar inexistentes milagros.
Está bueno ya de que el Estado Dominicano se preste a difundir el pensamiento mágico entre los jóvenes dominicanos, el pensamiento mágico que hoy ha hecho posible que nuestros estudiantes se dediquen a jugar con el diablo Charlie Charlie, en vez de dedicarse a la ciencia objetiva que los libera de la miseria espiritual en que lo tiene sumidos esta Iglesia de Roma que se ha apoderado del sistema Educativo público de los dominicanos.
Pero no nos quejemos, pues, en el Escudo Nacional exhibimos un libro que esta llenó de magia y de supersticiones, un libro que parece decir “Conocerás la superstición y la superstición os hará libres?
Señor Ministro de Educación, señores dirigentes de la ADP, ustedes saben de qué estamos hablando, saquemos de una vez y por toda de las aulas la maléfica superstición que le enseña la Iglesia de Roma a nuestros estudiantes y a sus padres, los que también han sido engañados, ancestralmente, desde niños, por estos curas supersticiosos manipuladores que solo buscan mantenerse chupando de las tetas del Estado, como demonios infernales, chupando del MINERD, del Sistema Educativo Dominicano donde siembran su mala semilla, la semilla de la superstición que le da vida a Charlie Charlie y al Concordato.
Pero no nos quejemos, en nuestro Escudo Nacional exhibimos un libro que esta llenó de magia, un libro que nos dice a voces “Y conoceréis la superstición y la superstición os hará esclavos”.
Dejémonos de pendejadas:
O educamos con verdades y ciencias o propagamos magias y creencias.
http://acento.com.do/2015/opinion/8254015-el-minerd-charlie-charlie-y-sus-juegos-diabolicos/

Celebración de la maternidad, ¿comercio o símbolo cultural?

Por Tahira Vargas. 2 de junio de 2015 - Celebración de la maternidad, ¿comercio o símbolo cultural?
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Tahira Vargas

Doctorado en Antropología Social y Profesora Especializada en Educación Musical. Investigadora en estudios etnográficos y cualitativos en temas como: pobreza- marginación social, movimientos sociales, género, violencia, migración, juventud y parentesco. Ha realizado un total de 66 estudios y evaluaciones en diversos temas en República Dominicana, Africa, México y Cuba.
El mes de mayo está denominado comercialmente como el “mes de las madres” lo que tiene conexión con el incremento del flujo de remesas al país (Vargas-Petree 2008) (INSTRAW/PNUD/Vargas/Lopez 2010). La población migrante dominicana en Europa, Estados Unidos y otros países dedica todo el año a ahorrar para enviar partidas mayores de remesas en esta fecha para que sus madres, abuelas, tias, se abastezcan de los electrodomésticos, muebles o reparaciones de viviendas necesarias para mejorar su calidad de vida.
La maternidad es un símbolo cultural en nuestra sociedad.La trascendencia del rol de la madre tiene raíces identitarias en nuestra cultura afrocaribeña y su sincretismo mágico-religioso. El culto a la maternidad de origen africano se mezcla con símbolos hispánicos. Esta representación se plasma en la Virgen de la Altagracia, figura sincrética que pertenece al panteón del vudú dominicano (su misterio es “Alailá”) e integrada también al vudú haitiano.
Nuestra sociedad desde su naturalezaafrocaribeña mantiene el símbolo africano de la maternidad que se expresa también en la presencia de la madre como eje principal de la familia y de la vida cotidiana.Esta alta valoración de la madre en nuestro país convive ambiguamente con su satanización.
La familia monoparental matrifocales de origen afrocaribeño. Esta es la denominada familia con jefatura femenina en hogares monoparentales o familias dirigidas por madres solteras. Está formada por madres-hijos/as. Este modelo familiar está excluido de nuestra constitución y de muchas políticas sociales sostenidas la visión de la familia como modelo y no como realidad.
Erróneamente encontramos a líderes de opinión promoviendo el estigma hacia este modelo familiar calificándolo como las unidades familiares que generan problemas sociales (delincuencia juvenil, consumo de drogas, entre otros) lo que se invalida con estudios cualitativos y cuantitativos que muestran la ausencia de relación causal entre ambos fenómenos.
La exaltación y satanización de la figura de la madre- jefa de hogar en nuestra cultura se sustenta en la cultura patriarcal-machista que educa hombres “no-padres” ausentes del hogar y de su rol paterno.
El hecho de que las mujeres asuman un rol predominante en los hogares en: crianza, educación, salud, alimentación, higiene, y sobre todo cuidado de la niñez y adolescencia es el efecto de la promoción de una masculinidad desprovista de paternidad y responsabilidad de hogar sustentada en el patriarcado-machismo presente en nuestra cultura.
En esta culpabilización de la madre se tiende a excluir e invisibilizar la responsabilidad paterna. La ausencia de la figura masculina debe ser el punto de partida del análisis social y de la intervención hacia cambios socio-culturales en los que se promueve la equidad de género en nuestra sociedad. http://acento.com.do/2015/opinion/8254013-celebracion-de-la-maternidad-comercio-o-simbolo-cultural/
Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Danza de la falsedad / Por Rosario Espina

Por Rosario Espinal. 3 de junio de 2015 -  
Recién ahora comienza de verdad el gobierno de Medina.
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Rosario Espinal

Autora de los libros “Autoritarismo y Democracia en la Política Dominicana” y “Democracia Epiléptica en la Sociedad del Clic”, y de numerosos artículos sobre política dominicana publicados en revistas académicas en América Latina, Estados Unidos y Europa. Doctora en sociología y profesora en Temple University en Filadelfia, donde también ha sido directora del Departamento de Sociología y del Centro de Estudios Latinoamericanos.
Lo sé, los escrúpulos brillan por su ausencia en muchos políticos dominicanos; buscan escalar, acumular, allantar. Pero los peledeístas debieron guardar mejor las apariencias en el match Danilo-Leonel. Los menores de edad no merecen un espectáculo de tanta falsedad. Una cosa es estudiar las perversidades políticas en libros de historia, y otra es constatarlas en el mismo presente.
Danilo Medina no debió embarcarse en la reelección para beneficio propio cuando en varias ocasiones, mientras era candidato, la criticó públicamente. El apoyo concitado en su gestión gubernamental no es razón para contravenir las ideas que expuso. La honorabilidad de la palabra debería tener algún valor (y que conste, estoy a favor del sistema de una repostulación inmediata y nunca jamás).
Leonel Fernández hizo el ridículo en los últimos meses. Sólo sus ciegos seguidores pueden verlo como un ferviente garante de la institucionalidad democrática. Elevó a teoría política el reparto de puestos y sobrecitos, y desde que fue candidato presidencial en el 1996, nunca abandonó el cuadrilátero electoral, aunque en dos ocasiones se vio obligado a tomar receso. Volver al poder ha sido su mayor danza.
Los legisladores leonelistas son exponentes patéticos de la danza de la falsedad. De firmes pasaron a blandengues
Modificó la Constitución en 2010 precisamente para eso, y desde que salió de la presidencia en el 2012 no cesó en sus afanes de obtener la candidatura presidencial del PLD. Pero el 19 de abril, la mayoría del poderoso Comité Político lo tiró al precipicio. Luego, al pronunciar su discurso del 25 de mayo, tuvo que tragarse palabra por palabra cuando el danilismo ignoró el referendo aprobatorio.
Los legisladores leonelistas son exponentes patéticos de la danza de la falsedad. De firmes pasaron a blandengues. Con el líder en el precipicio, decidieron súbitamente apoyar la reelección a cambio de sus repostulaciones. Por eso Leonel es devoto de la doctrina de los puestos y el sobrecito. Sus “firmes” seguidores lo abandonaron en el hedor del vómito discursivo de aquella noche del 25. El rugido del león ya no asustaba ni animaba, y ante el hecho consumado del rodillo danilista, las cuchilladas peledeístas fueron elevadas a pacto político con la firma de los 35.
Leonel Fernández pasará ahora al limbo político hasta que en unos años soplen quizás mejores vientos. Danilo Medina dominará el corral político con muchos puestos y sobrecitos. Con un levantón de mano, Félix Bautista pasará a mejor vida. El PRD y el PRSC acogerán los planes gobiernistas porque no tienen fuerza ni para ganar distritos. El PRM jugará a ser firme en los “principios” para conquistar un grupo de votantes abatidos con el espectáculo peledeísta.
Todo camino a la reelección manufacturada ha sido siempre obsceno. No hay principios éticos ni controles eficientes para moderar los abusos de poder cuando hay objetivos continuistas. La corrupción aumenta y se hace más vulgar y abominable.
Con “Leonel el malo” fuera del cuadrilátero, “Danilo el bueno” se convierte ahora en el máximo exponente del poder y en sujeto de su dialéctica. Ya no será la víctima sino el victimario.
El país seguirá con muchos problemas y Medina llevará la carga de una sociedad que en cada etapa histórica, incluida la de ahora, ha sido testigo de la falta de institucionalidad, la escasez de transparencia, la corrupción, la impunidad, el pactismo de conveniencias y la falta de honorabilidad política. Recién ahora comienza de verdad el gobierno de Medina.
El espectáculo que ha dado el PLD en los últimos meses refleja un mal añejo: el excesivo aprecio al poder y el ultraje de la democracia. Esta es la historia del PRSC, del PRD y también del PLD. http://acento.com.do/2015/opinion/8254020-danza-de-la-falsedad/
Artículo publicado en el periódico HOY

Leonel: guachimán de tres noches / Por José Luis Taveras

Por José Luis Taveras. 2 de junio de 2015 - 12:12 am -  José Luis Taveras
Leonel termina como un desecho de la decadencia moral de su dinastía.
José Luis Taveras

José Luis Taveras

Abogado corporativo y comercial, escritor y editor.
El lunes antepasado Leonel Fernández rescató el habla. Las calamidades políticas lo habían arrimado. El expresidente se rindió al silencio desde que don Félix Bautista fue redimido de sospecha por mandato de un fallo “prestado”. Sabía que cualquier palabra sobraba. Su leal vasallo salió airoso y blandiendo la “L” en los pasillos del tribunal que desechó su acusación. El descaro era más provocador que soberbio. A partir de ese escarnio público, la suerte del líder comenzó a desmoronarse como tierra arcillosa, como por designio divino. La caída fue aparatosamente estridente; su último estacazo lo recibió en el sacro altar del partido, el Comité Político, donde tropezó con su verdadera talla, sin espumas ni atavíos.
Con esa decisión Leonel cava su sarcófago, sobretodo cuando se conoce la identidad de uno de los artífices del siniestro pacto: don Félix Bautista.
Leonel Fernández aparece en televisión en una comparecencia montada y editada en varios cortes. Por primera vez deja salir la sinceridad de su drama interior: un hombre desolado, reducido y opaco. Con episódicos asomos de lucidez, se erige en “guardián de la Constitución”, la que defiende con la dignidad negada por los agravios a su honra, cuya venganza dejó en manos de “Jehová”, “su Pastor”. Todos los argumentos fueron válidos y certeros, pero quien hablaba era Leonel Fernández, condición más que probada para poner bajo sospecha hasta las comas del discurso. Sólo había que esperar el tiempo y… pasó.
Las palabras de Leonel animaron a algunos ilusos. En circunstancias verosímiles hubieran sido un fuerte muro de contención al despropósito de la reforma. Leonel, ataviado con la armadura de un caballero medieval, cortaba el viento con su filosa espada, mientras, en la sombra, alentaba un acuerdo político con su rival. No se había consumado la semana que abrió su expectante discurso cuando sus leales levantaban dócilmente su cerebro (quise decir la mano) para aprobar la ley que declara la necesidad de la reforma. Los motivos dados por algunos desvestía la componenda: les garantizaron la repostulación a sus cargos, nada nuevo en la cultura fenicia del peledeísmo pragmático. Otra vez Leonel se defeca sobre sus palabras, de forma soberbia y colosal. Su intención no era otra que legitimarse, y así “el perro vuelve a su vómito y la puerca lavada a revocarse en el cieno” 2 Pedro 2: 22.
El expresidente se anota otra caída en sus bandazos. En el discurso rescata la noble historia de sus “desprendimientos” para avalar la sinceridad de sus posiciones; se declara militante y defensor de la seguridad constitucional, amenazada por el desatino de la reforma y deja en manos de Dios las detracciones de sus enemigos. Una alocución armada con el pulso más esmerado de la conveniencia propia, totalmente ajena al corazón, con un vahillo a treta mal guisada.  Es el propio Leonel que desprecia el valor de su mensaje. Esa ha sido la sombra genética de su carácter político: no tiene capacidad para conciliar éticamente la retórica con los hechos, una honda carencia de su sofismo amoral. Con esa decisión Leonel cava su sarcófago, sobretodo cuando se conoce la identidad de uno de los artífices del siniestro pacto: don Félix Bautista. Como la palabra no lo ata a nada ajeno, no dudo que haya impartido una orden de acuartelamiento a la escuadrilla de los Castillo para, según progresen los acontecimientos, prepare la ofensiva en contra de la ley en el Tribunal Constitucional, contando, en ese alto fuero, con las retribuciones a favores pasados; pueda que allí se encuentre con nuevas sorpresas, porque, en su ensimismamiento, quizás ignore la endeble firmeza de las lealtades cuando a quien se le profesa cae en desventura. Leonel termina como un desecho de la decadencia moral de su dinastía. Su discurso fue como uno de esos arrebatos de luminosidad del moribundo antes del ver el túnel de la eternidad o como el tardío estampido de un barato petardo. El  Cid Campeador del lunes, revestido de gloria constitucionalista, se reduce a un guachimán desertor, apenas el miércoles.  ¡Qué final! A la talla de su enanismo.
El camino a la reelección queda así despejado; habrá nuevos escollos, pero el peledeísmo ha demostrado que dinero y poder son factores de una misma ecuación, cuestión de precio. Ahora Danilo sabrá lo que es sudar. Tuvo tres años gobernando sobre el acolchado rechazo a Leonel. Distrajo a la población con una pugna política artificiosa que le prestó simpatías momentáneas. Todos los ojos estarán sobre él. Para su infortunio, las comparaciones con Leonel se acabarán, tendrá que sostenerse con sus propias fuerzas y aprender a hablar para defenderse en las adversidades. Ahora se sabrá si la popularidad era de él o por causa de Leonel. Los brinquitos de charcos y los chelitos a los agricultores perderán encanto, la población pensante descubrirá que el balance de sus años de gobierno nunca debió justificar la impúdica reforma que hoy festina, sobre todo cuando vea a Leonel salir a la calle a respaldar su reelección con la cuadrilla de sus rufianes impunes y cuando el Estado, que una vez venció a Danilo, vuelque sus arcas a las candidaturas oficialistas. Entonces veremos a Danilo montado en la misma comparsa del león. Un sabor a trampa y componenda quedará en el paladar electoral. Al final, los encantados con el hombre de lo “que nunca se ha hecho” se darán cuenta realmente lo que hizo: cambiar de etiqueta; adentro, el mismo ron para que siga la borrachera hasta el bicentenario de la República. ¡Que viva el PLD! http://acento.com.do/2015/opinion/8254006-leonel-guachiman-de-tres-noches/

Gran alianza por la voluntad popular / LEILA MEJÍA

ACUERDO

Gran alianza por la voluntad popular

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El acuerdo entre PLD, PRD, PRSC y La Estructura es un hecho histórico sin precedentes en República Dominicana. Por vez primera varias parcelas tradicionalmente antagónicas deciden pactar con un fin y por la razón correcta: complacer los deseos del pueblo soberano. La mayoría abrumadora ha aplaudido esta alianza, con excepción esencialmente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus seguidores. 

Sobre la posición del PRM, expresada en el marco de los debates de la Cámara de Diputados, sobre el tema de la reelección y externada por su vocero, llama particularmente la atención la forma en que contrasta el discurso con la práctica que han tenido en la historia reciente algunos de sus principales miembros.

Por ejemplo, el presidente de esa organización política, Andrés Bautista, no sólo presidía la Asamblea Revisora que pasó la reelección de Hipólito Mejía abiertamente en contra de la voluntad popular sino que además fue el proponente y promotor del proyecto. Por ello, cuesta trabajo entender las citas de Peña Gómez y el rechazo por presuntos principios a la reelección de Danilo Medina, cuya popularidad evidencia los deseos del pueblo y cuya cifra de más de un 85 por ciento de aprobación dista mucho del 17 por ciento que otorgaban las encuestas a Hipólito Mejía, ya que los actuales dirigentes principales del PRM fueron los protagonistas de imponer en el 2002 una reforma que a diferencia de ahora la gente no quería.

El concepto de oposición se ha desnaturalizado de forma tal que hoy se entiende como criticar por criticar y oponerse sin mucho análisis a todo lo que emana del partido de gobierno. Algunos miembros del PRM decían con orgullo “somos la única fuerza opositora”. Sin embargo, si se toman en consideración los números arrojados por decenas de instrumentos de medición que sin dudas no pondrían en juego su prestigio internacional por acomodar a un sector en esta media isla, el completivo de esa oración sería “somos la única fuerza opositora a los deseos de la colectividad”.

A fin de cuentas, el “jefe” del país no es el Gobierno sino el pueblo que otorga mandatos a los servidores públicos para que actúen en su nombre, y como ese pueblo ha manifestado en todas las encuestas que quiere darle al presidente Danilo Medina cuatro años más, el acuerdo que se llevó a cabo para la reforma constitucional debería ampliarse y convertirse en una gran alianza por la unidad y la voluntad popular.
http://www.elcaribe.com.do/2015/06/04/gran-alianza-por-voluntad-popular#sthash.Cxrgjz8Y.dpuf