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lunes, 19 de noviembre de 2018

En RD 87% cree que el Estado está capturado

En RD 87% cree que el Estado está capturado
fachada del palacio nacional
fachada del palacio nacional
En la República Dominicana el 87% de la población considera se gobierna para unos cuantos grupos poderosos en su propio beneficio, porcentaje que sitúa este país por encima del 75% en promedio de la región latinoamericana.
“Cuando se gobierna para los poderosos, quiere decir que el Estado está capturado”, señala el informe de Oxfam bajo el título “Democracias capturadas”.
Por encima del país solo están Brasil, con 97% de sus ciudadanos que así piensan; seguido de México con 90% y Paraguay con 88%.
El informe analiza 11 mecanismos con los que las élites ejercen influencia sobre los Estados, tales como la puerta giratoria, el lobby feroz, el financiamiento partidario, el pago de sobornos y el uso de campañas mediáticas con información manipulada.
Con estos mecanismos “las élites políticas y económicas manipulan la toma de decisiones de los gobiernos, con el fin de maximizar sus privilegios fiscales por encima de los derechos y beneficios de las mayorías en América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo”, dice el informe que destaca el paradigmático caso de los sobornos de Odebrecht.
En el caso dominicano señala la creación de consejos para la toma decisiones sobre los incentivos tributarios a empresas que no abren espacio a la participación de la ciudadanía y en los que los intereses del sector privado están sobre representados”.
Refiere que el volumen de exoneraciones que reciben las empresas por incentivos fiscales asciende anualmente a 720 millones de dólares. http://hoy.com.do/en-rd-87-cree-que-el-estado-esta-capturado/

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Descentralización en países pequeños: ¡Sí se puede! El caso de República Dominicana

Descentralización en países pequeños: ¡Sí se puede! El caso de República Dominicana

Descentralización en países pequeños: ¡Sí se puede! El caso de República Dominicana
Países chicos tienden a descentralizar menos que países grandes. Es decir, el tamaño del sector público subnacional (medido como gasto de los gobiernos subnacionales como proporción del gasto total) tiende a estar correlacionado con el tamaño de los países (en términos de su superficie). Esto es coherente con los objetivos de la descentralización, que busca acercar el Estado al ciudadano: si el gobierno central está físicamente más cerca, como es el caso en los países pequeños, el rol de los gobiernos subnacionales debería reflejar esta realidad.
De hecho, esto es lo que ocurre en América Latina y el Caribe: como muestra el Marco Sectorial de Descentralización y Gobiernos Subnacionales, mientras que en Brasil, Argentina o México los gobiernos subnacionales representan más del 40% del gasto público total, en muchos de los países de Centroamérica y el Caribe esta proporción no llega al 10%. No obstante, aún en países pequeños, los municipios tienen un rol importante en la provisión de bienes y servicios cruciales para la calidad de vida de la población, tales como calles, transporte, provisión de servicios básicos, mejora del espacio público, recolección de residuos, proyectos de desarrollo municipal, entre muchos otros.
República Dominicana (RD) no se escapa a esta realidad: es uno de los países más centralizados, desde el punto de vista fiscal, respecto a países similares de Centroamérica. La diferencia más notoria se observa en las competencias tributarias de los gobiernos locales: éstas son limitadas al cobro de ciertos arbitrios y tasas y es el único país de la región cuya legislación establece prohibiciones explicitas de cobro de tasas por vigilancia, alumbrado y limpieza de la vía pública, que forman parte de los ingresos típicos municipales.
Por otro lado, si bien las funciones de gasto asignadas a los municipios en RD guardan similitud con el resto de los países de Centroamérica, el gasto municipal de RD es el más bajo de la región (0,8% del PIB en 2014), solo comparable a Panamá (previo a la reforma de 2016, que incrementó este porcentaje). Adicionalmente, son bajas las capacidades de los municipios de RD para cumplir con sus funciones. Con lo cual existe espacio para considerar mejoras tanto en las competencias fiscales a cargo de los municipios de RD como en su capacidad para ejecutarlas.

Descentralización y superficie, República Dominicana y Centroamérica

descentralizacion y superficie Republica Dominicana y Centroamerica
Fuente: ver Tabla 8 en Descentralización en República Dominicana: desempeño actual y perspectivas de reforma.

Impulso a la modernización de la administración municipal

RD está madurando un impulso a la modernización de la administración municipal, para lo cual ha constituido una Comisión Presidencial para la Reforma Municipal. La expectativa es que a partir de mejoras en la descentralización se ayude a promover el desarrollo, considerando la mayor proximidad de los gobiernos locales con las demandas y necesidades de los ciudadanos y que, por tanto, puedan invertir en proyectos y servicios públicos que fomenten el bienestar de la población.
Esa reforma parecería oportuna. La economía dominicana registra una de las tasas más altas de crecimiento económico de la región, con un crecimiento promedio del PIB de 5,1% entre 1990-2013. Esto ha contribuido a reducir la pobreza monetaria de 41,7% a 29,4% entre 2004 y 2014. Sin embargo, a nivel territorial los resultados son desiguales: en tres de las 10 regiones del país la pobreza superó el 40% en 2014, más del doble de lo registrado en el Distrito Nacional. En este marco, los gobiernos locales tienen un rol en contribuir a que el crecimiento económico mejore el bienestar de la población en todo el territorio.
Para aportar al debate, publicamos recientemente con Jorge Martínez-Vázquez el estudio Descentralización en República Dominicana: desempeño actual y perspectivas de reforma. Allí identificamos seis desafíos y seis recomendaciones de política pública para contribuir a una descentralización más efectiva en el país. A continuación, presentamos las principales conclusiones.

Seis desafíos relacionados al proceso de descentralización en República Dominicana

1. Alta atomización municipal: RD es, junto con El Salvador, el país más atomizado de Centroamérica, medido por número de habitantes por municipio, y el único de este grupo con dos niveles de gobierno municipal. El número de municipios se ha más que duplicado durante las últimas cinco décadas, y los distritos municipales se han casi quintuplicado en menos de 20 años. El crecimiento ha sido particularmente dramático entre 2001 y 2006: durante este lustro el número de entidades municipales se incrementó un 75%. Esta dinámica es inédita en América Latina.
Como resultado, casi el 60 % de los municipios y distritos municipales cuenta con baja población (menos de 10.000 habitantes), lo que dificulta el aprovechamiento de economías de escala y la provisión eficiente de bienes y servicios. La garantía de una transferencia de recursos mensual mínima, que establece la legislación actual, sigue generando incentivos a la creación de entidades pese a que la misma ley dispone que la población mínima para la creación de un municipio es de 15 mil habitantes y de 10 mil habitantes para un distrito municipal.

Evolución de la creación de municipios y distritos municipales en República Dominicana

Evolución de la creación de municipios y distritos municipales
2. Escasa transparencia presupuestaria y limitadas capacidades municipales. La información municipal disponible es incompleta porque se centra solo en datos presupuestados, poco confiable ya que hay discrepancias entre distintas bases de datos; y no es oportuna porque está disponible después de la ejecución presupuestal. Los gobiernos locales deben reportar a múltiples fuentes, con distintos formatos y hay escasa orientación de cómo hacerlo. La elevada heterogeneidad en materia de recursos humanos y remuneración de empleados sugiere deficiencias en las capacidades locales.
3. Funciones de gasto no definidas claramente. Las funciones de gasto de los municipios son similares a las del resto de países en Centroamérica, aunque RD es más limitado en relación a las competencias de provisión de servicios domiciliarios. Asimismo, las funciones de los distritos municipales no están definidas claramente.
4. Municipios presentan bajas competencias de ingresos propios. Los municipios apenas cobran arbitrios y tasas, junto a la contribución por mejoras. La ley municipal prohíbe explícitamente el cobro de tasas por vigilancia, alumbrado y limpieza de la vía pública, tributos municipales por excelencia. Esto reduce la rendición de cuentas a la población, por la alta dependencia de transferencias, que en la experiencia internacional también contribuye en la baja calidad del gasto y reduce los incentivos a la responsabilidad fiscal subnacional.
5. Debilidad del sistema de transferencias. Existe una única transferencia del gobierno central a los gobiernos locales cuyo porcentaje legal del 10% de los ingresos del Estado no se cumple. Además, hay complejas restricciones al uso de esos fondos y no se verifica su cumplimiento. La ley sobre ingresos municipales asegura una transferencia mensual a cada municipio de RD$500.000 (equivalente a poco más de US$10.000), y a RD$250.000 en el caso de los distritos municipales, lo que incentiva la atomización municipal.
6. Ausencia de un marco de responsabilidad fiscal subnacional. Actualmente el país tiene una norma que determina que el gasto municipal no debe “superar la capacidad de pago del municipio”. La norma no es lo suficientemente explícita porque no existen reglas fiscales, que sigan la buena práctica internacional, concernientes al servicio de la deuda y el total de la deuda como porcentaje de los ingresos de libre disposición del gobierno local.

Seis recomendaciones para lograr una descentralización más efectiva

1. Contener la atomización municipal. A pesar de ser una tarea difícil dada la existencia de autoridades popularmente electas, se pueden considerar opciones de política como: (i) eliminar la participación mínima mensual de los municipios en el marco de una reforma al sistema de transferencias; (ii) crear incentivos para la fusión de distritos y municipios, en particular aquellos que estén por debajo del umbral mínimo de habitantes para la creación de nuevas entidades; y (iii) simplificar la normativa de creación de mancomunidades y proveer incentivos a municipios mancomunados (e.g. asignación de recursos para inversión pública).
2. Mejorar la transparencia fiscal y capacidades municipales mediante la coordinación entre los órganos rectores competentes para unificar los requerimientos de información fiscal, y la implementación gradual en los gobiernos locales de sistemas de gestión e información financiera, que permita la consulta en tiempo real de la ejecución presupuestaria. Asimismo, es necesario profundizar los esfuerzos de capacitación y asistencia técnica a los funcionarios municipales, particularmente en la gestión de proyectos de inversión pública para mejorar la eficiencia y la efectividad del gasto público, construyendo sobre las experiencias del Sistema Nacional de Inversión Pública y el Sistema de Monitoreo de la Administración Pública Municipal.
3. Definir las funciones de gasto mediante: (i) ampliación del rol de los municipios a la provisión de servicios públicos básicos de agua y saneamiento, transporte público local y la regulación de la actividad comercial; supeditada a la acreditación de la capacidad administrativa por parte de los municipios; (ii) mejora de la claridad y transparencia en las responsabilidades de gasto, tanto para los distritos municipales, para los cuales debe definirse una lista acotada de funciones a su cargo; como con el gobierno central, clarificando las funciones compartidas en función de tres “atributos” –regulación, financiación e implementación del servicio–; y (iii) simplificación de restricciones al gasto de la ley de municipios, permitiendo que los municipios utilicen sus ingresos propios con libre disponibilidad.
4. Ampliar las competencias de ingresos propios, expandiendo su capacidad de cobro de tasas y arbitrios, y considerando la descentralización del impuesto al patrimonio inmobiliario. Es fundamental mejorar la capacidad de recaudación, eliminando exenciones, actualizando catastros y auditando el cumplimiento de los contribuyentes. También puede considerarse la asignación de la recaudación del impuesto automotor a los municipios.
5. Mejorar el sistema de transferencias mediante: (i) estimación de la brecha fiscal –diferencia entre necesidades de gasto y capacidad fiscal– para mejorar la equidad distributiva de la asignación de las transferencias incorporando a la fórmula de distribución indicadores socio-económicos, como pobreza o necesidades básicas insatisfechas; (ii) evaluación del desbalance vertical[1], utilizando como insumo la brecha fiscal, para calibrar las necesidades de coparticipación de ingresos del gobierno central y reformar el marco legal, ya sea reduciendo el porcentaje de la ley, considerando la necesidad de mejorar el resultado fiscal del gobierno central; y/o incrementando las transferencias a los municipios en función de incentivos a la mejora de la gestión local; (iii) introducción de transferencias de capital, en lugar de restringir el uso de las transferencias para gasto de inversión, para incentivar el desarrollo territorial equilibrado; y (iv) eliminación gradual de transferencias mínimas por municipio.
6. Crear un marco de responsabilidad fiscal subnacional que regule el endeudamiento municipal bajo condiciones de transparencia, monitoreo y alerta temprana por parte del Ministerio de Hacienda. Deben establecerse reglas fiscales sencillas que abarquen el total de la deuda y el crecimiento del gasto, junto a la mejora de capacidades de seguimiento oportuno y detección temprana de incumplimientos, especialmente en los municipios de mayor capacidad de acceso al crédito. Esto es condición necesaria para convertir el crédito sano y responsable en una fuente de financiamiento de infraestructura municipal.
Como muestra nuestro estudio, República Dominicana es un país unitario y altamente centralizado. La Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y la creación de la Comisión Presidencial para la Reforma Municipal crean la oportunidad de dar un nuevo impulso a una descentralización más efectiva en el país, gradual y que posibilite que los gobiernos locales contribuyan al desarrollo económico y social, mejorando la calidad de vida de sus ciudadanos. Esperamos que nuestro estudio contribuya a este debate y sirva como base para la discusión de políticas públicas que fortalezcan el proceso de descentralización en el país.

Nota de pie:

[1] El desbalance vertical es la diferencia entre el gasto subnacional y los ingresos por fuentes propias.
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Axel Radics es Especialista Senior de la División de Gestión Fiscal del BID en Montevideo, Uruguay, donde contribuye con la agenda de trabajo del Banco en descentralización y reforma fiscal. En el BID, se desempeñó como Especialista en la Sede del Banco, en la Representación en Lima, Perú, y trabajó en la Oficina de Monitoreo y Evaluación. En el Gobierno Nacional de Argentina coordinó el programa de transparencia fiscal “Cristal” y la iniciativa de Gobierno Electrónico de la Jefatura de Gabinete de Ministros, y fue investigador en CIPPEC y CEDI. Axel es Economista por la Universidad de San Andrés de Argentina, MPP por la Escuela de Gobierno de Harvard y Doctor en Políticas Públicas por la Universidad de Maryland, College Park.
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Belinda Pérez Rincón es Especialista Senior en la División de la Gestión Fiscal del BID en República Dominicana. Antes de unirse al Banco en 2010, trabajó por 9 años como consultor internacional en temas de planificación, presupuesto y sistemas de gestión financiera pública con experiencia en diferentes países de la región. Además, trabajó por más de 14 años en diferentes instituciones del sector público de Venezuela desempeñando posiciones tales como: Directora Ejecutiva del Proyecto Sistema Integrado de Gestión y Control de las Finanzas Públicas, Gerente de Planificación y Tecnología del Servicio Nacional de Administración Tributaria, Directora General Sectorial de Política Económica del Ministerio de Planificación, Secretaria Técnica del Gabinete Económico, entre otras. Posee una licenciatura en Economía con una maestría en Desarrollo Económico y Economía Internacional de Yale University.

https://blogs.iadb.org/recaudandobienestar/es/2017/10/25/descentralizacion-en-republica-dominicana/

Puede la descentralización mejorar la calidad de la educación?

¿Puede la descentralización mejorar la calidad de la educación?

¿Puede la descentralización mejorar la calidad de la educación?
Desde el siglo XIX, hay una discusión sobre el impacto de la descentralización sobre el desarrollo.  Un antecedente de la mayor importancia sobre el particular, es el aporte  de Alexis Tocqueville (siglo XIX) en torno al funcionamiento de la democracia norteamericana y los beneficios del involucramiento ciudadano en las decisiones colectivas de la comunidad.
Desde entonces, el debate sobre el tema ha transitado por diversas etapas, y ha generado interesantes controversias en torno a los beneficios de la trasferencia de competencias administrativas, fiscales y políticas a los gobiernos sub nacionales. En este contexto cabe preguntarse qué dice la evidencia disponible en torno a los efectos de la descentralización, sea esta política, administrativa o fiscal.
En general, los resultados observados son  diversos y poco concluyentes, a lo cual se suma que la propia descentralización suele tener efectos no deseados en la equidad territorial y a veces también en la gestión  de ciertos servicios. Este es por ejemplo el caso de la salud, en que las economías de escala en la adquisición de  medicamentos e insumos pueden ocupar un papel central en el grado de eficiencia administrativa. Sin embargo, existe un ámbito en la cual la descentralización muestra un cúmulo significativo de evidencia favorable. Este es el precisamente el  caso de la educación, respecto del cual la evidencia sobre los beneficios de la descentralización es bastante concluyente.

La descentralización de la educación en Chile

Un caso de estudio de particular interés en la región es la experiencia de Chile, país en el cual la administración de los colegios públicos fue trasferida al nivel municipal en la década de los 80s. Un primer aspecto singular de dicha reforma fue su financiamiento mediante un voucher por alumno,  el cual es complementado con el aporte voluntario de los municipios,  siendo este último muy heterogéneo según las capacidades de los mismos. Un segundo elemento destacable  ha sido la coexistencia colegios privados cofinanciados por el gobierno central,  en los cuales las familias debían aportar.
Luego de más de 30 años de funcionamiento, un diagnóstico general desfavorable [1] de dicho modelo motivó al gobierno en ejercicio a proponer un cambio radical. Ello se expresa, entre otros factores,  en un bajo nivel de desempeño promedio en pruebas estandarizadas de conocimientoy gran heterogeneidad de resultados entre colegios municipales. Un proyecto de Ley próximo a ser aprobado propone retirar los colegios públicos del ámbito municipal,  y transferir su administración a 67 jurisdicciones desconcentradas del gobierno nacional denominadas Servicios Locales de Educación (SLE).   Un trabajo de investigación reciente desarrollado por Leonardo Letelier y Héctor Ormeño C. (2017) [2] muestra que los municipios fiscalmente descentralizados en Chile, tienen mayor capacidad para administrar la educación pública, vis a vis el caso de los municipios con bajo nivel de descentralización fiscal.

La importancia de la autonomía fiscal para una buena gestión de la educación

Los autores del estudio argumentan que en el caso de Chile, el grado de autonomía fiscal varía significativamente entre municipios, lo cual se manifiesta en diferencias en las capacidades de gestión del personal docente. Aquellos municipios en los cuales la base gravable bajo control local es importante, y/o en que la proporción de recursos propios de libre disponibilidad es significativa, pueden pagar indemnizaciones por despido de docentes con desempeño  deficiente y/o pueden  mejorar las condiciones salariales de aquellos con buen desempeño, lo que brinda un mayor margen de libertad para  una buena gestión de la educación.
Por el contrario, municipios desprovistos de base gravable y/o sin capacidad de control sobre el gasto realizado, tienden a mostrar una gestión deficiente de los colegios. De lo anterior se sigue que una reforma que no admite diferencias entre municipios, puede desaprovechar los beneficios de la descentralización en el caso de aquellas autoridades locales que si pueden ejercer una buena gestión, y/o puede inducir resultados insatisfactorios para el caso de jurisdicciones que no tengan las capacidades requeridas para tal efecto.

Descentralización selectiva

Una conclusión central del estudio es que la mejor opción para mejorar la calidad de los servicios públicos sin comprometer la equidad entre jurisdicciones es la “descentralización selectiva”, en virtud de la cual la trasferencia de competencias admite grados diferentes de capacidades entre municipios.
En dicho contexto, la principal recomendación de política a partir de los resultados de Letelier y Ormeño (2017) es que los colegios con buen desempeño puedan mantener la dependencia municipal, sin perjuicio de que los colegios mal evaluados pasen a ser administrados por los nuevos distritos de servicios educacionales. No obstante dicha conclusión, una pregunta central subyace tras dicha propuesta: ¿cómo decidimos cuáles colegios seguirían siendo municipales?
Aunque el estudio citado no indaga sobre este tema, las buenas prácticas indican que el proceso de decisión sobre cuáles colegios deben continuar siendo municipales debe estar debidamente protocolizado, e idealmente en manos de un comité técnico del más alto nivel cuyas competencias sean ampliamente reconocidas, dando garantías de ecuanimidad a todos los agentes involucrados.

Notas de pie:

1. La nota técnica ¨La Educación en Chile: El desafío está en la Calidad¨ publicada por el BID en 2010 ofrece un resumen de los principales avances y desafíos del sistema educativo chileno.
2. Este artículo resume las conclusiones del estudio que, con título “Education and Fiscal DecentralizationThe Case of Municipal Education in Chile”, fue presentado en las VI Jornadas Ibero-Americanas de Finanzas Locales, que se llevaron a cabo en Córdoba-Argentina el pasado mes de Septiembre con auspicio del BID (División de Gestión Fiscal), CEPAL y la Universidad Autónoma de Córdoba.
https://blogs.iadb.org/recaudandobienestar/es/2017/10/09/descentralizacion-y-calidad-de-la-educacion/
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viernes, 2 de diciembre de 2016

Descentralización y sistemas de control - ADRIANO MIGUEL TEJADA

AM - 02 DIC 2016, 12:00 AM
Descentralización y sistemas de control
ADRIANO MIGUEL TEJADA
El diseño de un sistema político debe hacerse como si fuera una obra de ingeniería, es decir, sabiéndose que existen leyes que deben ser aplicadas para evitar que el edificio institucional se caiga o resulte inoperante.
La separación de los poderes, promovida por Montesquieu, o el sistema de pesos y contrapesos, establecido en la constitución de los Estados Unidos, son leyes de diseño que contribuyen a la solidez del edificio institucional.
La República Dominicana es un país de gobierno unitario, es decir, un sistema en el cual la soberanía no está dividida como ocurre en los sistemas federales en los cuales existen dos niveles de soberanía interna: la federal o nacional y la estatal o local. Por eso, en los Estados Unidos por ejemplo, hay una policía estatal, una del condado, de acuerdo a las diferentes soberanías.
Ahora que se habla de descentralización en la República Dominicana se debe pensar muy bien cuáles serán los mecanismos que se utilizarán para evitar que las fuerzas centrífugas hagan colapsar el sistema, pues es sabido que a mayor independencia administrativa deben imponerse mayores controles y sistemas de consecuencias para evitar que la corrupción o el mal uso de los recursos destruyan el experimento.
Con unas instituciones de control que no funcionan o lo hacen mal, como la Cámara de Cuentas, y con un sistema judicial que ha sido incapaz hasta ahora de juzgar y penalizar los delitos administrativos, el esfuerzo descentralizador tiene pocas posibilidades de éxito.
Para descentralizar eficientemente, hay que crear los sistemas de control y de consecuencias cónsonos con la libertad que se otorga, o el resultado será el caos.
http://www.diariolibre.com/opinion/am/descentralizacion-y-sistemas-de-control-EX5624024
atejada@diariolibre.com

domingo, 1 de noviembre de 2015

Descentralización y desconcentración: Santo Domingo no es Santiago… / Por Tirso Mejía Ricart

Por 
t.mejia[@]hoy.com.do 
Descentralización y desconcentración: Santo Domingo no es Santiago…
En octubre apareció un artículo del municipalista Reynaldo Peguero, director del Plan Estratégico de Santiago, en el que protesta contra del Proyecto de fragmentar el municipio de a partir de un sector urbano populoso.
Creo que su protesta es por demás justificada; pero sus razones y visión histórica responden a un enfoque que podría limitar el desarrollo de Santiago. . Veamos:
1. Santo Domingo no es Santiago. En el primero concurren un gobierno nacional muy centralizador y otro municipal, el más poblado del país, que en el viejo Distrito Nacional le daba una preeminencia injusta. 2. El Distrito Nacional es ahora una metrópolis con dirigentes nacionales y municipales, que provienen de todas partes del país, mientras los capitaleños son una pequeña minoría.
3. Un país pequeño no justifica más que dos niveles de gobierno autónomos: el nacional y el municipal. Las provincias tenían sentido cuando estas eran pocas y no había carreteras. Hoy día, con 31, son solo instrumentos que limitan los municipios.
4. El crecimiento acelerado de Santo Domingo y sus alrededores, comenzó desde 1916, con el gobierno de ocupación norteamericana y no se ha detenido. Además, la urbanización es un fenómeno social universal, al que no escapa Santiago, cuya población supera ya los 750 mil habitantes.
5. No se puede impedir que conforme se desarrollan nuevos núcleos urbanos apartados de los existentes, estos adquieran identidad propia y se constituyan en municipios, sin ser parte de ciudades mayores. Hacerlo sería otra forma de centralismo contraproducente.
6. El sacar un sector populoso como Cienfuegos y sus alrededores para convertirlo en municipio, es una aberración, porque crea una mayor arrabalización de ese sector y degradación de la institucionalidad municipal. En eso estamos de acuerdo, como también me he opuesto a la creación de más provincias, porque para nada sirven. 
7. Lo que sí es necesario para preservar la diversidad y la racionalidad en la administración territorial, a nivel nacional y en los grandes municipios, es la desconcentración administrativa; en el primer caso con las macroregiones y regiones de desarrollo establecidas en el Decreto 710-04. 
8. En esas tareas estuve en Santiago, siendo Director del Consejo de Reforma del Estado (CONARE); donde encontré poco apoyo. También Santiago es la única provincia grande donde no hay circunscripciones electorales diferentes. 
9. En lugar de mantener una visión meramente provincial, Santiago debía encaminar esfuerzos a fortalecerse como centro de la macroregión Norte, que tiene 14 provincias, y también de la región Cibao Norte, que incluye a Puerto Plata y Espaillat: con lo que potenciaría su liderazgo bien merecido. 
10. ¡Ojalá Santiago comprenda que su trabajo no debe limitarse a su provincia.
 http://hoy.com.do/descentralizacion-y-desconcentracion-santo-domingo-no-es-santiago/