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viernes, 14 de enero de 2022

Brad Parscale: el gurú digital de Donald Trump

QUIÉN

Brad Parscale: el gurú digital de Donald Trump

De diseñar la página web de sus vinos, pasó a dirigir la estrategia digital de la campaña electoral de Trump. El candidato llegó a presidente

Vertical

Al margen.Parscale es una estrella dentro del universo de Trump, lo que mantiene a los republicanos irritados por la pérdida de control de estrategia electoral de las presidenciales

 Nicholas Hunt / Getty

La rapidez con que los estadounidenses se declaran self-made men , hombres hechos a sí mismos, llamó la atención de Julio Camba cuando, hace un siglo, pasó un año en el Nuevo Mundo: “No hace falta carecer de padre para hacerse a sí mismo. Hacerse, en la acepción americana, quiere decir hacerse de dinero”.

Brad Parscale, el jefe de la campaña de Donald Trump, ha hecho mucho desde que hace ocho años este le encargó diseñar la web de su tienda de vinos. Un gran logro, según su relato. De crear una compañía con sus “últimos 500 dólares” a poner en marcha la estrategia digital electoral más exitosa de los últimos años. De ser “un don nadie de San Antonio” a tener una mansión de 2,4 millones de dólares en Fort Lauderdale (Florida), dos apartamentos de lujo, un yate y un Ferrari.

El relato de hombre hecho a sí mismo con el que Parscale se define no se corresponde del todo con la realidad

Su historia personal es un elemento imprescindible de las charlas, pagadas, que da en círculos conservadores. Pero Parscale se ha hecho tanto a sí mismo que ha enfadado al Partido Republicano y a su jefe. Sus relaciones se han tensado en los últimos meses: las noticias que le trae el oráculo de Texas, ahora vecino suyo en Florida, no son buenas. Quedan cinco meses para las elecciones pero los trucos de magia de Parscale no tienen los mismos efectos que en el 2016.

En realidad, la historia de Brad Parscale (1976), también conocido como el vikingo por su barba y altura, no es tan dramática como él la presenta, según una extensa investigación de la oenegé periodística Pro Publica. “Como Trump, Parscale no siente ninguna responsabilidad por la falta de consistencia y precisión” de su narrativa. “Es, en esencia, un vendedor de su propia vida” que “dice cosas que simplemente no son ciertas”, escribieron Doris Burke y Peter Elkind.

Nacido en una familia de emprendedores de Kansas, Parscale pudo empezar su empresa de diseño de páginas webs con 500 dólares pero no eran desde luego los “últimos” que tenía en el 2005, como asegura. Sus anteriores trabajos le habían permitido comprarse tres casas. La publicidad que por aquel entonces hacía de su negocio tenía toques trumpistas: los premios a su trabajo concedidos por Forbes y revistas de Texas no eran, según Pro Publica, más que anuncios pagados. Las habilidades técnicas de su nueva socia, Jill Gilles, y sus capacidades de persuasión hicieron florecer la empresa. Se le comparaba con Don Draper, de Mad Men . En el 2012, gracias a una oferta a la baja, ganaron un contrato para desarrollar la web de vinos de la Organización Trump. Luego llegaron encargos para las páginas de las cremas faciales de Melania, la fundación Trump... En el 2015, le pidieron diseñar la web del comité exploratorio electoral de Trump. Poco después, la página de la campaña.

No pensaba que fuera a llegar lejos, confió a varias personas. Pero Trump tenía un público. Y Parscale, con sus conocimientos sobre geolocalización en Facebook, supo hacer llegar cada mensaje a su audiencia exacta. Mientras los jefes de campaña iban y venían, el gurú digital de Trump seguía trabajando tras la pantalla. La suma de los datos personales archivados por el partido y los conseguidos vía Cambridge Analytica le dieron la llave a decenas de millones de votantes.

Trump ganó. Parscale se forró. Los 1.500 dólares que cobró por la web electoral se convirtieron “en 94 millones al final de la campaña”, dijo a la CBS. Él pudo llevarse entre 400.000 y 900.000 dólares. Aunque le molesta que dé tanta importancia al éxito de Facebook en su victoria y que gastara tanto en publicidad, en el 2018 Trump le nombró jefe de campaña.

Parscale es una estrella en el universo trumpista. Su altura y estilo, bolsa bandolera al hombro, le distinguen de lejos del resto de trajeados que pulula –pululaba– por el hotel Trump de Washington a la caza de oportunidades. “¡Mirad, es Brad!”, gritó alguien este invierno en plena reunión de un club de lectores conservadores. La mesa se quedó semivacía mientras este se prestaba, sonriente, a hacerse las fotos de rigor.

Su buena estrella, sin embargo, ha empezado a apagarse. Los republicanos están molestos porque el presidente desarrolle toda su estrategia al margen del partido. También con los ingresos de Parscale, que ha tenido que reducir sus tarifas. La noticia de que su empresa ha facturado este año más de 40 millones a diferentes comités electorales cayó como una bomba. Pese al dinero invertido (750 millones), la popularidad del presidente sigue siendo alarmantemente baja.

En abril, Parscale le presentó varias encuestas en las que va por detrás de Joe Biden en estados clave. Trump se puso furioso y le culpó de los malos datos. “No creo en los sondeos”, dijo después. Las noticias que le han dado esta semana no son mejores. Un grupo de republicanos anti-Trump ha lanzado un anuncio que se regodea en el súbito enriquecimiento del gurú tejano: “No se lo digas a Trump...”.

martes, 13 de marzo de 2018

En EE.UU. concluyen la investigación sobre injerencia rusa en las elecciones

En EE.UU. concluyen la investigación sobre injerencia rusa en las elecciones

Publicado: 12 mar 2018 22:13 GMT | Última actualización: 13 mar 2018 12:18 GMT
El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes no entrevistará a más testigos en el marco de la investigación, iniciada en enero de 2017.
 
Donald Trump, el 10 de marzo de 2018. / Joshua Roberts / Reuters
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El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. está dando por cerrada su polémica investigación sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones de 2016, anunció este lunes el principal republicano del Comité, Mike Conaway.
El Сomité no entrevistará a más testigos y los republicanos están en proceso de preparar su informe final, añadió Conaway ante los periodistas. Un borrador de ese informe, de aproximadamente 150 páginas, entregado a los demócratas del Comité para su revisión este martes.

No hay evidencias

El borrador del documento sostiene que no hay evidencia de colusión entre la campaña del entonces candidato a la presidencia de EE.UU., Donald Trump, y la parte rusa. "No encontramos evidencia de colusión", aseguró Conaway. "Hallamos tal vez algún mal juicio, reuniones inapropiadas, juicios inapropiados para concertar reuniones, pero solo [el escritor estadounidense] Tom Clancy podría tomar esa serie de contactos inadvertidos, reuniones o lo que fuere, y entretejer con eso una especie de 'thriller' de espías".
También contradice una evaluación oficial de la comunidad de inteligencia de EE.UU., según la cual el presidente ruso, Vladímir Putin, mostró "preferencias" por el candidato Donald Trump durante las elecciones de 2016. Así, el republicano del estado de Texas explicó: "No pudimos llegar a la misma conclusión que la CIA, de que ellos específicamente querían ayudar a Trump".
Asimismo, Conaway subrayó que prevé que los demócratas hagan "cambios extensos" al borrador del informe de los republicanos. Legisladores de ambos partidos han dicho, desde hace mucho tiempo, que los demócratas probablemente emitan su propio informe al respecto.
  • La investigación, iniciada en enero de 2017, se desarrolló en cuatro direcciones: el supuesto esfuerzo de Rusia de interferir en las elecciones presidenciales de 2016, la respuesta del Gobierno de EE.UU. a esa posible campaña, filtraciones de información clasificada y relacionada con este tema y cualquier vínculo entre Rusia e "individuos asociados con campañas políticas".
  • Durante la investigación, los legisladores estadounidenses revisaron más de 300.000 documentosy entrevistaron a 73 testigos, incluyendo al exestratega de la Casa Blanca, Stephen Bannon, a Donald Trump Jr. y al yerno y asesor principal del presidente Trump, Jared Kushner.