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lunes, 25 de septiembre de 2017

Revolución (cívica) permanente

Revolución (cívica) permanente

Guatemala emite un mensaje de esperanza, ético y democrático para toda la región

“Revolución permanente” es un concepto central en Karl Marx y Friederich Engels. Es la noción según la cual el proletariado debía mantenerse activo para llevar el proceso revolucionario más allá de su fase democrático-burguesa. Fue León Trotsky quien hizo del término el punto medular en su idea de internacionalismo revolucionario, contrapuesta a la concepción de Josef Stalin de limitar la revolución a la Unión Soviética.
Pero no se trata de la historia de la Revolución Rusa. Todo esto porqué si cualquiera de ellos hubiera conocido la Guatemala de los últimos años también habría hablado de una revolución permanente, aunque de naturaleza cívica. Es decir, en favor de la ciudadanía democrática, de los derechos de las personas, de las instituciones independientes del Estado y de la probidad del gobierno.
Se trata, en definitiva, de una revolución contra la corrupción que se prolonga en el tiempo. La misma comenzó en 2006 con un acuerdo de asistencia judicial entre Guatemala y las Naciones Unidas. Así se creó la CICIG (Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala), a cargo de la investigación de importantes casos de violación de derecho.
El caso más renombrado tal vez haya sido el de defraudación fiscal aduanera perpetrada por una organización—denominada “la línea”—que llegaba a lo más alto del poder político. La CICIG y el Ministerio Público demostraron la existencia de una amplia red de importadores-evasores dirigida desde desde la propia oficina de la Vicepresidencia. Ocurre que impunidad y corrupción van de la mano.
Ello produjo movilizaciones populares exigiendo la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti y del presidente Otto Pérez Molina. Las protestas fueron pacíficas y cívicas, tan cívicas que los manifestantes barrían la plaza de la Constitución al concluir la jornada…para volver a congregarse en el mismo lugar al día siguiente. Ello durante semanas hasta que Baldetti renunció en mayo de 2015 y Pérez Molina, en septiembre. Ambos están con prisión preventiva bajo cargos de corrupción.
Los eventos de 2015 ocurrieron en plena elección que llevó a Jimmy Morales a la presidencia. Comediante de televisión devenido en político, sus promesas de campaña prácticamente se redujeron a una: no ser corrupto. No fue poca cosa en una región en la cual el crimen captura el Estado con demasiada frecuencia, práctica que garantiza la impunidad.
Claro que la compulsión a la repetición también parece tener lugar en la política. Así es como en enero pasado el hermano y el hijo del presidente Morales fueron acusados de malversación de fondos públicos. Pero luego la CICIG decidió investigar el financiamiento electoral ilícito, incluyendo la campaña presidencial de Morales en 2015. En América Latina, el financiamiento irregular de campañas es un crimen ya casi tipificado con nombre propio: Odebrecht.
El presidente replicó ordenando la expulsión del país del comisionado Iván Velásquez, abogado colombiano a cargo de la CICIG. La medida lo asemeja a su predecesor, Pérez Molina, quien había intentado caducar el mandato de la CICIG. Como entonces, la lucha contra la corrupción volvió a sacar a la sociedad a la calle. Y esta vez además produjo renuncias en el gabinete y un amparo de la Corte de Constitucionalidad invalidando la expulsión de Velásquez.
En su afán de neutralizar a la CICIG, el presidente Morales avanza en la misma, equivocada, dirección que Pérez Molina. Logró aprobar en el Congreso una ley para limitar la imputabilidad en los casos de financiamiento ilegal de campañas y otra para la conmutación de penas asociadas a dicho crimen, un evidente traje a la medida.
El Constitucional también anuló esas leyes y la movilización ciudadana expresó su apoyo una vez más, reflejo ambos de la soledad del presidente y la crisis política en la que habita su gobierno. Y todo ello por no haber aprendido la lección de Pérez Molina y Baldatti, ni las lecciones que vienen de afuera: ante la creciente internacionalización de la corrupción, asimismo se internacionalizan los instrumentos para combatirla.
Guatemala emite un mensaje de esperanza, ético y democrático para toda la región. La sociedad civil señala un camino. Los guatemaltecos de a pie se resisten a ser súbditos, piezas desechables de la maquinaria de la corrupción. Son ciudadanos, reclaman sus derechos, demandan calidad institucional, tienen voz y capacidad de acción colectiva. Han iniciado una verdadera revolución cívica, una revolución que no abandonan, es permanente.
Lo que falta en América Latina es que las élites políticas comiencen a darse cuenta de la realidad. Desafortunadamente, van muy por detrás de las sociedades que supuestamente representan y deberían gobernar. Y ese quizás sea el problema más grave de la democracia. https://elpais.com/internacional/2017/09/24/actualidad/1506207668_395508.html

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domingo, 17 de septiembre de 2017

El cerco al Congreso evidencia rechazo de guatemaltecos a la corrupción

LATINOAMÉRICA | 17 SEP 2017, 9:08 AM |EFE
El cerco al Congreso evidencia rechazo de guatemaltecos a la corrupción
Legisladores se vieron obligados a archivar en definitiva dos decretos que reformaban el Código Penal sobre delitos electorales ante la reacción airada de la gente
Manifestantes confrontan a integrantes de la policía antimotines por extraer a los diputados del Congreso de Guatemala, en la madrugada del sábado 16 de septiembre de 2017,
Manifestantes confrontan a integrantes de la policía antimotines por extraer a los diputados del Congreso de Guatemala, en la madrugada del sábado 16 de septiembre de 2017,
GUATEMALA. Dentro del estacionamiento del Parlamento de Guatemala varios diputados eran escépticos del alcance de una protesta que pedía la renuncia del pleno de 158 legisladores, aunque solo estaban 130 que habían participado en una sesión para anular la especie de “pacto” para procurar la impunidad aprobado un par de días antes para el hartazgo de la ciudadanía.
Pasaban las 15.00 hora local (21.00 GMT) del viernes cuando terminaron de votar para archivar en definitiva dos decretos que reformaban el Código Penal, sobre delitos electorales y conmutación de penas, a lo que se vieron obligados ante la reacción airada de la gente y de varias instituciones, incluidos los empresarios.
Aunque el presidente del país, Jimmy Morales, había anunciado que “podría” vetar las reformas al Código Penal y que la Corte de Constitucionalidad (máximo tribunal) había aceptado recursos de amparo para detenerlas, el Congreso hizo un espectáculo que caló aún más hondo en la población.
Una población que ya estaba frustrada porque una de las reformas, la que eximía de toda responsabilidad a los secretarios generales y candidatos de los partidos políticos por la financiación electoral ilícita, fue aprobada la misma semana en que los diputados impidieron que Morales fuera investigado por ese delito.
Antes de votar en consenso para archivar las polémicas modificaciones con 130 votos a favor y 28 ausentes, los diputados, en su mayoría quienes las habían aprobado, decidieron ofrecer discursos para tratar de rectificar ante las cámaras que apuntaban a ellos desde el palco de prensa.
De ahí que legisladores del gobernante Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) o de partidos conservadores como el bloque Todos, el Partido de Avanzada Nacional y hasta socialdemócratas como la Unidad Nacional de la Esperanza, se dijeran arrepentidos.
Los dimes y diretes abundaron. El diputado oficialista Estuardo Galdámez acusó de “terroristas” a los manifestantes que asediaban la sede del Parlamento pacíficamente.
“Debimos hacer todo rápido, pero al contrario, muchos querían figurar y hacer un ‘show’ siendo hipócritas”, mencionó un legislador del bloque Todos que se había desmarcado en ambas reformas.
Cuando los diputados quisieron salir, la gente cantaba afuera del Congreso con vigor: “que renuncien, que renuncien”, “el pueblo unido jamás será vencido”, “somos más”, “esto no es violencia, es pacífica resistencia”, entre un sinfín de consignas.
En su escepticismo, los diputados aguardaron hasta que anocheció en el estacionamiento descubierto, desde donde escuchaban atentos la fiesta ciudadana, iniciada a primeras horas del día por estudiantes de la universidad estatal de San Carlos.
En la oscuridad decidieron trasladarse al Hemiciclo y recrear una sesión ordinaria a oscuras. “Estamos secuestrados, sin agua ni alimentos”, decía la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Patricia Sandoval, quien tras hacer estas declaraciones bromeaba con otros diputados y se tomaba retratos y fotografías en grupo de la “aventura” nocturna.
Otros congresistas asumían el error y pedían escuchar el reclamo de la gente, como el bloque en conjunto de Encuentro por Guatemala, liderado por Nineth Montenegro.
La salida de algunos manifestantes habituales no minó la moral de otros cientos de personas que seguían tapando las entradas y salidas del Legislativo, custodiadas por 400 agentes a lo largo de la jornada.
Hasta que, entre las 22.30 hora local (05:30 GMT) y los primeros minutos de este sábado un operativo de 200 agentes antimotines disolvió la protesta en una de las avenidas, en la entrada principal del Palacio Legislativo.
Los uniformados lanzaron lacrimógenos a los manifestantes que, permanecían sentados en el suelo, esperando que los congresistas, en un arranque de conciencia, renunciaran de sus escaños y así lograr una limpieza del Estado. EFE/Emiliano Castro Sáenz

  • https://www.diariolibre.com/mundo/latinoamerica/el-cerco-al-congreso-evidencia-rechazo-de-guatemaltecos-a-la-corrupcion-BN8179641 Corrupción 
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miércoles, 13 de septiembre de 2017

El sombrío panorama que espera a Jimmy Morales

AMÉRICA LATINA

El sombrío panorama que espera a Jimmy Morales

Aunque el presidente de Guatemala mantendrá su inmunidad, su mandato está desgastado a menos de dos años de haber asumido. Organizaciones sociales piden su renuncia y la comunidad internacional lo critica abiertamente.
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Con una ronda de helados festejaron los diputados guatemaltecos la decisión de mantener la inmunidad del presidente Jimmy Morales. Se trató de una victoria contundente en términos de números (de los 105 votos necesarios para despojar al mandatario de ese privilegio solo hubo 25), pero que de cualquier modo deja en mal pie al jefe de Estado. La decisión adoptada la noche del lunes 11 de septiembre por el Parlamento va en contra del informe preparado por una comisión pesquisidora conformada precisamente por cinco diputados, que recomendaban permitir que la Justicia común pudiera investigar las denuncias contra Morales.

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¿Y cuáles son las denuncias? Que cuando Morales era secretario general del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación) y candidato a la presidencia, ese partido recibió aportes electorales ilícitos por un monto de 920 mil dólares. Para el Tribunal Supremo Electoral (TSE), Morales es responsable de ese hecho por haber sido el líder del partido. Las primeras denuncias contra el jefe de Estado las presentó el TSE el 30 de noviembre de 2016. Y allí comenzó una espiral que terminó este lunes con la decisión del Parlamento.
Esto significa que, aunque el TSE tiene esas sospechas y la comisión pesquisidora consideró "probable” la participación de Morales en los hechos denunciados (no presentar informes y no proporcionar datos al Tribunal Supremo Electoral), al final primaron otros intereses, como muchos ciudadanos en Guatemala temían. Valga destacar que hay también una investigación en curso contra numerosos diputados, quienes habrían recibido sobornos de Odebrecht. Esto puede explicar que, en sus discursos de este lunes, varios parlamentarios criticaran también a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un órgano auspiciado por la ONU que busca cortar de raíz la corrupción en el país.
Morales y el comisionado de la CICG, Iván Velásquez, en otros tiempos.
Morales y el comisionado de la CICG, Iván Velásquez, en otros tiempos.
Mal escenario
Al juicio del analista político español y miembro del panel del programa de TV Sin Filtro, de Guatevisión, Daniel Haering, el solo hecho de haber sido cuestionado supone un desgaste para Morales. Y si bien es cierto que algunos en Guatemala creen que se trata de un ataque político, distan de ser una mayoría. "A Morales le quedan pocos partidarios. Hay gente que considera que tiene que salir en su defensa, pero no tanto porque crean en él, sino que por distintos motivos consideran que la alternativa es peor”, dice a DW el experto. "De cualquier modo, el hecho de que él no es el adecuado para el puesto, por inexperiencia, es algo que tiene bastante consenso”, añade.
El desgaste de Morales es evidente. En una visita a Quiché el pasado 7 de septiembre, dijo –quizás sin darse cuenta– que espera, "Dios mediante”, retirarse "el último día, que Dios me permita será el 14 de enero de 2020”. También ha roto toda relación con la prensa, con la que no habla. Y para terminar de complicar el escenario, su fallido intento de expulsión del país del jefe de la CICIG, Iván Velásquez (frustrado por la Justicia), le granjeó enemigos y críticas tanto en su país como en el extranjero.
"Esto último afecta muchísimo. La reacción de la comunidad internacional que importa ha sido unánime y en la misma dirección: desconfianza hacia lo que está haciendo Morales”, dice Haering a DW. Distintos medios internacionales, como New York Times y The Economist, afirman que en Guatemala se consiente y no se combate la corrupción, mientras que las dudas sobre las instituciones se refuerzan. "Quienes votaron a favor de mantener la inmunidad del presidente son parte del sistema. No cabía esperar que fueran a hacerse un haraquiri político", dijo al diario español El País Edgar Celada, director del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos.
Las protestas dan muestra de la pérdida de respaldo popular al presidente.
Las protestas dan muestra de la pérdida de respaldo popular al presidente.
¿Debe renunciar?
Todo esto ha generado un escenario sombrío, que se ve empeorado por la petición de renuncia presentada por 35 organizaciones sociales. "Exigimos la renuncia de Jimmy Morales y exigimos que se reforme profundamente el sistema político porque no queremos volver a ver otras elecciones sin opciones”, dijo José Cruz, del Colectivo Madre Selva. Para estos grupos, el intento de expulsión de Velásquez y las denuncias contra el mandatario presentan un panorama poco alentador.
"Desde mi perspectiva, eso sería un exceso. La renuncia es el último recurso y deberían agotarse otras vías, por ejemplo, que explique las dudas sobre el financiamiento de su partido. Además la población en general no parece estar a favor de que renuncie”, estima Haering. A menos de dos años de que asumiera Morales, y con su antecesor, Otto Pérez Molina, en prisión preventiva por su relación con el escándalo de sobornos y evasión tributaria conocido como "La Línea", difícilmente la política guatemaltca esté en condiciones de resistir otro remezón grande.
De cualquier modo, la situación no mejorará para la ciudadanía en Guatemala. Numerosas empresas anunciaron que retirarán proyectos de inversiones en el país tras los hechos recientes, y un parlamentario citado por el diario Prensa Libre aseguró que hubo negociaciones bajo cuerda para mantener la inmunidad de Jimmy Morales, porque así también se salvarían varios parlamentarios oficialistas que están en la mira de la Justicia. No sería raro que, tras conocerse la decisión del Parlamento, las protestas arrecien y el piso bajo Morales se siga moviendo.
Autor: Diego Zúñiga

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