SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
El ejército israelí eliminó al jefe de una unidad de Nukhba que asaltó el kibutz Nirim en la masacre del 7 de octubre de 2023
El comandante de Hamas fue señalado por las fuerzas armadas como responsable de la incursión para saquear y asesinar, planificar emboscadas y del reclutamiento
08 Jul, 2026 09:47 a. m. EST
https://t.co/NyEQMt1KlA ⚔️🇮🇱 Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron la eliminación de un comandante de la unidad Nukhba de Hamás, señalado como uno de los responsables del asalto al kibutz Nirim durante los ataques del 7 de octubre de 2023. 🎯 📌 Según el informe militar, el…
— Orlando Díaz, Luis (@LuisOrlandoDia1) July 8, 2026
El ejército israelí eliminó al jefe de una unidad de Nukhba que asaltó el kibutz Nirim en la masacre del 7 de octubre
El ejército israelí informó que eliminó a Mohammed Emad Al-Rahman Abu Taaima, jefe de una unidad de Nukhba del grupo terrorista Hamas, en un ataque aéreo en el sur de la Franja de Gaza. Abu Taaima fue identificado como uno de los responsables directos del asalto al kibutz Nirim durante la masacre del 7 de octubre de 2023. Según el comunicado militar, el objetivo dirigía emboscadas contra fuerzas israelíes y coordinaba la operatividad de nuevos ataques, así como la captación de reclutas para la organización.
“El terrorista representaba una amenaza inmediata para nuestras fuerzas que operan en el área y fue eliminado en un ataque preciso desde el aire”, señala el comunicado de las FDI publicado en la red social X.
El 7 de octubre de 2023, el grupo terrorista Hamas lanzó un ataque masivo y sorpresivo contra el sur de Israel desde la Franja de Gaza. Ese día se registró el mayor número de víctimas en la historia de Israel desde 1948, con alrededor de 1,200 muertos, en su mayoría civiles, y el secuestro de 251 personas que fueron llevadas a Gaza. La ofensiva incluyó el lanzamiento de miles de cohetes, incursiones por tierra y aire, y asaltos a comunidades y bases militares cercanas a la frontera. Uno de los episodios más graves ocurrió en el festival de música electrónica Supernova, donde cientos de asistentes fueron asesinados o capturados.
El ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 dejó alrededor de 1.200 muertos en Israel y 251 secuestrados trasladados a Gaza. (Infobae)
Durante la operación militar en la Franja de Gaza, Abu Taaima fue considerado una amenaza inmediata para las tropas israelíes desplegadas bajo el Comando Sur. Las fuerzas armadas mantienen su presencia en la zona con el objetivo de eliminar amenazas similares y evitar
En el plano político, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, declaró que la reciente disolución del Gobierno de emergencia instaurado por Hamas en Gaza busca evitar el desarme del grupo y mantener su control militar sobre el enclave. Saar advirtió que Hamas intenta replicar el modelo del grupo terrorista Hezbollah en el Líbano, permitiendo que un gobierno tecnócrata gestione los servicios públicos mientras conserva el control de las armas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuenta con el respaldo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para lograr el control de la franja de Gaza. (AP/ARCHIVO)
Este lunes, Ismail Al Thawabta, director de la Oficina de Medios del Gobierno gazatí, anunció la disolución del Ejecutivo de emergencia de Hamas. La declaración oficial no incluyó mención alguna al brazo armado del grupo. Tanto la Junta de Paz de Estados Unidos como medios israelíes han calificado la medida como simbólica, subrayando que cualquier evaluación dependerá de acciones concretas y no de anuncios formales.
El plan propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contempla la creación del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) y exige el desarme completo de Hamás y otras facciones palestinas. Saar reiteró la postura israelí de exigir la desmilitarización total de la Franja.
Según cifras oficiales, en los últimos tres años han muerto más de 73.100 personas en Gaza por fuego israelí. La Junta de Paz estadounidense sostuvo que la prioridad debe ser satisfacer las necesidades básicas de la población civil, remarcando que las acciones en curso serán el verdadero criterio para evaluar cualquier cambio en la administración del enclave.
El avance en Gaza podría abrir una nueva vía hacia la paz
Por The Economist | 09 Oct, 2025 12:05 p.m. EST
Una fotografía de Oriente Medio desde un globo terráqueo. (Adobe RGB)
Muchos presidentes estadounidenses han buscado un avance en el amargo conflicto entre Israel y los palestinos. Ahora, dos años después de las atrocidades del 7 de octubre y tras interminables rondas de matanzas en Gaza, Donald Trump se ha sumado a la reducida lista de quienes lo han logrado. El acuerdo provisional entre Israel y Hamas para detener los disparos y liberar a los rehenes abre una nueva perspectiva para Oriente Medio. El camino es estrecho, pero es la mejor oportunidad de crear una paz duradera desde los acuerdos de Oslo de 1993 y 1995.
Esta nueva perspectiva es radicalmente diferente del enfoque moribundo de Oslo. Ofrece un cambio con respecto a las interminables y abstractas negociaciones sobre mapas y los hipotéticos acuerdos constitucionales de dos Estados. En su lugar, promete un enfoque práctico en el que, a medida que Gaza se gobierna y se reconstruye, libre de los terroristas que antes la dominaban, israelíes y palestinos llegan a creer que tienen más que ganar con la coexistencia que con la destrucción mutua. El éxito se parece menos a una ceremonia en la Casa Blanca y más a una década de hormigoneras girando en Gaza, a medida que se frena a los violentos colonos de Cisjordania, se desvanece la amenaza de los misiles y la gente común abraza una creencia cada vez mayor en un futuro más seguro y próspero.
El acuerdo de paz es un triunfo para el estilo de diplomacia transaccional e intimidatorio de Trump. Se produjo después de que ambas partes se encerraran en Sharm el-Sheikh, en Egipto, con negociadores de Estados Unidos, Egipto, Qatar y Turquía disponibles para ejercer presión. Los detalles aún no se han hecho públicos, pero Hamas liberará a los 20 rehenes israelíes que siguen con vida, junto con la liberación paralela de prisioneros palestinos por parte de Israel, una avalancha de ayuda y una retirada parcial del ejército israelí de las principales ciudades de Gaza, hasta lo que Trump denominó “una línea acordada”. En Israel y en lo que queda de Gaza se vivió una euforia. Trump podría viajar a la región para celebrar el acuerdo.
La gente celebra en la "Plaza de los Rehenes", después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Israel y Hamas acordaron la primera fase de un alto el fuego en Gaza, en Tel Aviv, Israel, el 9 de octubre de 2025. (REUTERS/Shir Torem)
Según el plan de 20 puntos de Trump, la siguiente fase consistiría en crear un gobierno tecnocrático que reconstruyera Gaza, excluyendo a Hamas del poder. Hamas sería desarmado y la seguridad correría a cargo de una fuerza internacional. Trump presidiría una junta de supervisión hasta que los palestinos asumieran la responsabilidad, posiblemente bajo una Autoridad Palestina reformada. El objetivo final más ambicioso es lo que Trump denomina “paz duradera” entre Israel y todos los territorios palestinos.
Por supuesto, los obstáculos para seguir avanzando son inmensos, ¿cómo no iban a serlo? Los negociadores de ambas partes aún tienen que limar sus diferencias sobre, por ejemplo, el desarme de Hamas. Podrían firmar, con la cínica intención de sabotear el progreso más adelante. Con un 78 % de los edificios de Gaza dañados y poca industria restante, la reconstrucción podría atascarse. Y lo que es más importante, los israelíes y palestinos de a pie han perdido la fe en la posibilidad de la paz.
Treinta años después de Oslo, y tras el trauma del 7 de octubre, la mayoría de los judíos israelíes ven los territorios palestinos como un cuasi-Estado fallido con un historial de corrupción, terrorismo y odio hacia los judíos. En 2012, el 61 % de los israelíes apoyaba la solución de dos Estados. Ahora, tal vez lo haga una cuarta parte, y muchos muestran una escalofriante indiferencia ante la pérdida de vidas palestinas. Por su parte, los palestinos ven a Israel como un Estado canalla comprometido con la ocupación de su tierra y que desata la violencia de forma habitual. En una encuesta realizada en mayo, el 50 % de ellos apoyaba los ataques del 7 de octubre, el 87 % negaba que Hamas hubiera cometido atrocidades y el 41 % apoyaba la resistencia armada.
Y, sin embargo, hay motivos para la esperanza. El fin de la guerra podría provocar un cambio de liderazgo en ambos bandos, con los restos de Hamas persuadidos u obligados a renunciar a cualquier papel formal en el Gobierno de Gaza. Israel debe celebrar elecciones en un plazo de 12 meses, lo que, según las encuestas, podría dar lugar a la salida del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y al fin de su coalición con los partidos extremistas de extrema derecha.
En el extranjero, las perspectivas también han mejorado. En todo el mundo, la atención pública se centra en la paz, después de años de mirar hacia otro lado. Con Trump, Estados Unidos tiene un presidente que no teme presionar a Israel. El humillante revés sufrido por el régimen iraní y sus violentos representantes ha reducido en gran medida su amenaza para la región. La disposición de los Estados árabes del Golfo no solo a pagar la reconstrucción de Gaza, sino también a respaldar un proceso de paz y, potencialmente, a ayudar a proporcionar seguridad, supone un gran paso adelante.
El personal de emergencias palestino celebra, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que Israel y Hamás habían acordado la primera fase de un alto el fuego en Gaza, en la ciudad de Gaza, el 9 de octubre de 2025. (REUTERS/Ebrahim Hajjaj)
Eso está bien, porque los extranjeros tendrán que frenar los impulsos destructivos de ambas partes. Después de presionar a Israel para que ponga fin a la guerra contra Irán, reprenderlo por atacar a Qatar y empujarlo a un acuerdo sobre los rehenes, Trump debe esforzarse por conseguir que Netanyahu o su sucesor frenen la expansión de los asentamientos judíos. Debe reforzar las instituciones palestinas impidiendo que Israel les prive de los ingresos aduaneros y facilite la violencia de los colonos y los soldados. Los Estados árabes deben utilizar toda su influencia para insistir a los palestinos en que rechacen la violencia y para conseguir que la Autoridad Palestina se reforme y le ayude a encontrar nuevos líderes.
También deben vender una visión más amplia. Para los israelíes, se trata de la perspectiva de un nuevo orden de seguridad regional que les haga más seguros al profundizar la cooperación con los Estados árabes, basándose en los acuerdos de Abraham alcanzados en 2020. Esto también podría forjar nuevos vínculos con Siria, y quizás con el Líbano, que han escapado al maligno control de Irán. Para los palestinos, se trata de la perspectiva de la reconstrucción de su país y de nuevos vínculos económicos con el Golfo, lo que crearía una vía para el comercio y el empleo.
Gaza es la clave. Los palestinos de todo el mundo querrán ver si Israel puede comprometerse a permitir que surja un gobierno tecnocrático en la franja con respaldo internacional. Por su parte, los israelíes estarán atentos a si los palestinos de Gaza pueden gobernarse mejor, desmantelando la infraestructura terrorista y reformando las instituciones que Hamas se ha apoderado.
Nadie debe imaginar que nada de esto será fácil. Las cualidades que permitieron a Trump conseguir un alto el fuego —su disposición a intimidar, intensificar y crear un sentido de urgencia apremiante— son diferentes del compromiso sostenido durante muchos años que se requerirá en su papel de presidente de la autoridad de reconstrucción. No obstante, en una región que no ha conocido más que décadas de conflicto, este es un momento extraordinario: una oportunidad pequeña pero real de un nuevo comienzo.
Discurso completo de Benjamin Netanyahu en la Asamblea de la ONU
https://youtu.be/ZqlElt-RL7k?si=8irquZDto0w6t_Ba a través de @YouTube CNN en Español
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, habló ante la ONU este viernes, donde decenas de delegados aplaudieron, mientras otros abandonaron la Asamblea mientras el mandatario subía al escenario antes de su discurso. Netanyahu comenzó su discurso elogiando las operaciones de Israel contra Irán y sus aliados en Medio Oriente. Aquí, su discurso completo. #netanyahu #gaza #onu
Benjamin Netanyahu en la ONU
Benjamin Netanyahu: “Quienes reconocen un estado palestino envían un mensaje, asesinar a los judíos se recompensa”
El primer ministro de Israel habló ante la Asamblea de la ONU con la determinación de reafirmar su oposición a la creación de Palestina y en medio de la ofensiva final de las Fuerzas de Defensa contra Hamas en la Franja de Gaza
Por Gastón Calvo | 26 Sep, 2025 08:44 a.m.
Benjamin Netanyahu en la ONU
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, brindó un discurso de 42 minutos en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Apenas apareció en el estrado, se produjo revuelo en la sala, dado que distintas delegaciones se retiraron entre silbidos y aplausos.
En una intervención marcada por la rotunda crítica a los gobiernos que reconocieron a Palestina como Estado, el mandatario israelí sostuvo que ellos “envían un mensaje: asesinar a los judíos se recompensa”.
Netanyahu advirtió que ese tipo de reconocimientos incentivan la violencia y refuerzan la impunidad, al tiempo que afirmó que “cerca del 90% de la población palestina celebró el ataque del 7 de octubre. También celebraron el 11 de septiembre. El mensaje es claro”, puntualizó.
El primer ministro negó la validez de una solución de dos Estados al argumentar que “los palestinos nunca han creído en esa opción. Quieren un Estado palestino en lugar del Estado de Israel. Cada vez que se les da territorio, lo utilizan para atacarnos. Tenían Gaza y la convirtieron en campo de batalla”, expresó.
El jefe de gobierno luego subrayó: “Deben saber que las autoridades palestinas pagan a los terroristas para matar a los judíos. Darle a los palestinos territorio cerca de Israel es como darle estado a Al Qaeda a Estados Unidos después del 11 de septiembre. No lo vamos a hacer”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Asamblea General de la ONU (REUTERS/Jeenah Moon)
A lo largo de su discurso, Netanyahu reiteró la amenaza que representa el régimen iraní en la región. Agradeció al presidente norteamericano, Donald Trump, “por actuar de manera tan valiente contra Irán” y pidió a la comunidad internacional que “las sanciones tienen que volver a situarse”. Calificó como “fundamental” evitar que Irán vuelva a desarrollar capacidades militares y nucleares.
El primer ministro destacó la reciente campaña militar en Gaza y la lucha en múltiples frentes. “Gracias a la determinación de nuestro pueblo y la valentía de nuestros soldados, Israel consiguió una de las victorias más importantes de su historia. Pero no hemos terminado. Los restos de Hamas están en la ciudad de Gaza. Israel tiene que terminar la tarea y hacerlo lo más rápido que se pueda”, indicó.
Netanyahu dedicó palabras directas a los rehenes israelíes capturados por Hamas, tras comentar que el Ejército logró poner altavoces para que sigan su discurso en la ONU: “Héroes, les habla el primer ministro desde las Naciones Unidas. El pueblo de Israel está con ustedes. No vamos a descansar hasta que los traigamos a todos a casa”. Y lanzó un ultimátum al liderazgo de la organización: “Dejen las armas y liberen a los rehenes ahora. Si lo hacen, vivirán. Si no, Israel los encontrará”.
Frente a los señalamientos sobre la ofensiva en Gaza y las denuncias de ataques a civiles, Netanyahu aseguró: “Adoptamos más medidas para minimizar las bajas civiles que cualquier otro ejército en la historia”. Detalló el empleo de folletos y llamadas para evacuar la ciudad antes del avance militar y acusó a Hamas de utilizar a los civiles como “escudos humanos”.
El momento en que abandonan la Asamblea de la ONU al llegar Netanyahu
En respuesta a cuestionamientos sobre la hambruna en el encalve, aseguró: “Estamos alimentando a Gaza. Si no hay alimento suficiente es porque Hamas roba ese alimento y lo vende a precios exorbitantes para financiarse. Incluso la ONU admitió que Hamas robó el 80% de los alimentos de los convoyes”.
Netanyahu mencionó la persistencia global del antisemitismo y denunció ataques recientes a judíos en Canadá, Francia, Países Bajos y Estados Unidos. Sostuvo que la gestión de Trump “está luchando contra esa lacra” y criticó a líderes de otros países por, según sus palabras, “ceder ante la presión de grupos antisemitas y medios de comunicación”.
“Israel hace el trabajo sucio. Muchos de los líderes que nos condenan públicamente, en privado nos agradecen y valoran nuestro trabajo para prevenir ataques terroristas. Israel va a seguir adelante y va a eliminar toda amenaza”, concluyó.
El discurso completo de Benjamin Netanyahu en la ONU