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miércoles, 8 de junio de 2022

Cumbre de Las Américas, un buen escenario para tratar crisis de Haití

La República sábado, 04 de junio de 2022

Panorama político

Cumbre de Las Américas, un buen escenario para tratar crisis de Haití 

  • Cumbre de Las Américas, un buen escenario para tratar crisis de Haití
Guarionex Rosa
guarionexrosa@hotmail.com
Santo Domingo, RD

El presidente Luis Abinader adoptó una posición diplomáticamente sabia al decir que se sentiría “más contento” si Cuba asistiera a la Cumbre de las Américas que tendrá lugar en Los Ángeles, entre el 6 y 10 de junio, por iniciativa de los Estados Unidos.

?Con esa postura, Abinader no contraría al país anfitrión que de seguro ya lo invitó puesto que la Cumbre se celebrará la semana que viene, ni a México que aboga por la invitación de todos los países, y así también al CARICOM.

?Abinader también respetaría la posición de los Estados Unidos en el caso de que se les niegue la invitación a los tres países bajo la ojeriza del sector más duro del Departamento de Estado: Cuba, Venezuela y Nicaragua.

?Los asuntos domínico-americanos son de tanta importancia para Abinader en materia del intercambio comercial, las relaciones políticas, los problemas con Haití y el turismo, que no hay chance para que el gobernante dominicano se acoja a la posición mexicana.

?Vistos todos los elementos mencionados y el problema del tráfico de personas y drogas por la región caribeña, probablemente al presidente Biden le interese reunirse con el presidente Abinader, ya de manera bilateral o junto a otros países del Caribe.

?Esa sería una excelente oportunidad para que la parte dominicana lleve al conocimiento del presidente norteamericano el serio problema que representa para la RD la presencia de pandillas armadas en Haití que podrían influir en el ánimo de la delincuencia dominicana, ya bastante soliviantada.

?Para Abinader es importante tallar un liderazgo regional que los Estados Unidos respeten y utilicen como interlocutor de otros países de la región menos afortunados. El formidable atractivo del país para el turismo, que ha crecido pese a la pandemia, suma en su favor.

????México radical
?México está en un plano radical en cuanto a que a la Cumbre deben asistir todos los países incluso Cuba, Venezuela y Nicaragua, que hasta el momento de escribirse este trabajo no habían sido invitados y que, en el caso del segundo, existe una situación sutil.

?Estados Unidos, el anfitrión, no tiene relaciones con el presidente de Venezuela en plaza, Nicolás Maduro, pero sí con el gobierno “nonato” de Juan Guaidó, reconocido por todos los aliados del país norteamericano, y al parecer, República Dominicana.

?Si fuera invitado Guaidó, como se espera, la postura de México podría suavizarse, suponiendo que el presidente cubano Díaz Canel y el nicaragüense, Daniel Ortega, sean invitados. El cubano ya advirtió que de ningún modo asistiría. Nicaragua no ha dicho nada.

?En el caso cubano, se dejaría la misión en manos del canciller Bruno Rodríguez Parrilla. La asistencia o no del presidente Ortega quizás no sea relevante. Su régimen de modales represivos está bastante al margen de la comunidad internacional, una especie de paria.

?Al parecer un lado anticomunista del Departamento dirigido por el subsecretario para América Latina y el Caribe, Bryan Nichols dice que “Cuba, Nicaragua y el régimen de Nicolás Maduro no respetan la Carta Democrática de las Américas”.

?Otro sector del Departamento de Estado teme que la Cumbre sería muy deslucida si un buen número de países, entre ellos México y los del CARICOM la boicotean, lo que sería algo muy deslucido para el presidente Biden en tiempos de crisis económica y baja popularidad.

?Que los Estados hubiese escogido Los Ángeles para la reunión de alto nivel, habla un tanto de la vecindad con México y también de la influencia que está teniendo la vicepresidenta Kamala Harris, quien se encargará de dirigir los trabajos después que Biden la inaugure.

?Harris es hija del profesor jamaiquino Donald Harris y como vicepresidenta visitó el muro fronterizo en Texas y Centroamérica. Su educación tiene la base del derecho y sus preocupaciones por los más pobres viene desde su niñez y adolescencia.

?Para la República Dominicana es importante que ningún país sea dejado fuera de la Cumbre de las Américas porque será anfitriona el año que viene de la Cumbre Iberoamericana que reunirá a todos los países de la región, además de España, Portugal y Andorra.

https://listindiario.com/la-republica/2022/06/04/724282/cumbre-de-las-americas-un-buen-escenario-para-tratar-crisis-de-haiti

lunes, 5 de noviembre de 2018

Opinion: What a Democratic wave will mean

Post Partisan
What a Democratic wave will mean

The Capitol dome in Washington in March. (Jabin Botsford/The Washington Post)
Contributing opinion writer
By any standard except that of unreasonably high expectations, Democrats are going to do well tomorrow. I expect they will gain about 35 seats in the House to take back control. They won’t regain the majority in the Senate, but they will keep it close and score a few surprises, with Phil Bredesen in Tennessee and Beto O’Rourke in Texas as the likeliest upsets. Democrats will end the night with about eight more governors, with signature wins likely in Florida and possible in Georgia.
After the election, there will also be two under-reported stories: First, Democrats showed strength in Pennsylvania, Michigan and Wisconsin, states crucial to tilting the electoral college to Donald Trump in 2016; and second, once again, millions more Americans will have cast their votes for Democrats than for Republicans, but due to gerrymandering and a Senate map that mostly featured red states, that margin will not translate into even more electoral gains.
If this prediction is correct, what to make of the results? First, Trump will have squandered his advantage on the economy by reprising his nativist, fear-and loathing approach to politics. Trump chose to nationalize the election around Brett Kavanaugh and the caravan, not record-high employment numbers and rising wages. There hasn’t been an economy this strong in most voters’ lives, and indeed exit polls will show that despite Trump often ignoring it, the economy remained the single most important bulwark of his support. In 2020, Trump will likely be running on an economy that is cooling or even entering recession, and Republicans will rue the lost opportunity to have built more of an electoral firewall in 2018.

Second, Democrats shouldn’t interpret Tuesday’s gains as any kind of lasting shift in sentiment toward the party. Democrats will do well because they have some extraordinary candidates; Trump has high and intense negative ratings that are fueling an expanded (not necessarily permanent) Democratic turnout; and Trump has wasted his advantage on the economy, limiting Republican upside.
Third, Democrats don’t have an economic message. In 2018, that may be forgiven; it’s hard to argue with 3.7 percent unemployment. But for Democrats to build on 2018 gains, they must come up with a much more cogent argument about how they can revitalize the economy in those areas of the country that have been left behind.
Finally, and this is a plea: Democrats must not waste their majority in the House on the folly of impeachment. They should instead use their subpoena powers to focus on the highest-profile and most egregious examples of Trump’s corruption and his administration’s sacrifice of the health and safety of Americans to corporate interests. They should also spend some time thinking about how they want to govern if they win back the presidency and the Senate in 2020 so that they can make this outcome even more probable.
Gerrymandering is here to stay. And that's not necessarily a bad thing, says Post opinion writer Robert Gebelhoff. 
Read more:
E.J. Dionne Jr.: We are more united than we imagine 
https://www.washingtonpost.com/blogs/post-partisan/wp/2018/11/05/what-a-democratic-wave-will-mean/?utm_term=.9284719e32a3&tid=sm_tw
Publicar opinión partidista
Lo que significará una ola demócrata
La cúpula del Capitolio en Washington en marzo. (Jabin Botsford / The Washington Post)
Por Carter Eskew
Escritor colaborador de opinión.
5 de noviembre a las 11:24 am
Según cualquier norma, excepto la de expectativas excesivamente altas, los demócratas lo harán bien mañana. Espero que ganen unos 35 escaños en la Cámara para recuperar el control. No recuperarán la mayoría en el Senado, pero lo mantendrán cerca y anotarán algunas sorpresas, con Phil Bredesen en Tennessee y Beto O'Rourke en Texas como las sorpresas más probables. Los demócratas terminarán la noche con otros ocho gobernadores, con posibles triunfos en Florida y posiblemente en Georgia.
Después de la elección, también habrá dos historias de las que no se informa: primero, los demócratas demostraron fortaleza en Pennsylvania, Michigan y Wisconsin, estados cruciales para inclinar el colegio electoral a Donald Trump en 2016; y segundo, una vez más, millones más de estadounidenses habrán emitido sus votos para los demócratas que para los republicanos, pero debido al gerrymandering y un mapa del Senado que se caracteriza principalmente por los estados rojos, ese margen no se traducirá en aún más ganancias electorales.
Si esta predicción es correcta, ¿qué hacer con los resultados? Primero, Trump habrá desperdiciado su ventaja en la economía al repetir su enfoque nativista, temeroso y aborrecible de la política. Trump optó por nacionalizar la elección en torno a Brett Kavanaugh y la caravana, no en cifras de empleo récord y salarios crecientes. No ha habido una economía tan fuerte en la vida de la mayoría de los votantes, y de hecho, las encuestas de salida mostrarán que, a pesar de que Trump a menudo la ignora, la economía sigue siendo el baluarte más importante de su apoyo. En 2020, es probable que Trump funcione con una economía que se está enfriando o incluso entrando en recesión, y los republicanos lamentarán la oportunidad perdida de haber construido más firewalls electorales en 2018.
En segundo lugar, los demócratas no deben interpretar las ganancias del martes como cualquier tipo de cambio duradero en el sentimiento hacia el partido. Los demócratas lo harán bien porque tienen algunos candidatos extraordinarios; Trump tiene calificaciones negativas altas e intensas que están alimentando una participación demócrata ampliada (no necesariamente permanente); y Trump ha desperdiciado su ventaja en la economía, limitando el alza republicana.
Tercero, los demócratas no tienen un mensaje económico. En 2018, eso puede ser perdonado; Es difícil discutir con un 3,7 por ciento de desempleo. Pero para que los demócratas aprovechen las ganancias de 2018, deben presentar un argumento mucho más convincente sobre cómo pueden revitalizar la economía en aquellas áreas del país que han quedado atrás.
Finalmente, y esto es un motivo: los demócratas no deben desperdiciar su mayoría en la Cámara por la locura del juicio político. En su lugar, deberían usar sus poderes de citación para enfocarse en los ejemplos más notorios y más notorios de la corrupción de Trump y el sacrificio de la administración y salud de los estadounidenses a los intereses corporativos. También deberían pasar algún tiempo pensando en cómo quieren gobernar si recuperan la presidencia y el Senado en 2020 para que puedan hacer este resultado aún más probable.
Gerrymandering está aquí para quedarse. Y eso no es necesariamente algo malo, dice el escritor de opinión de Post Robert Gebelhoff. (Adriana Usero, Danielle Kunitz, Robert Gebelhoff / The Washington Post)