SERVICIO DE NOTICIAS en favor de la democracia participativa, el desarrollo humano, la paz, el medio ambiente y la cultura.- Santo Domingo, República Dominicana / Luis ORLANDO DIAZ Vólquez - OPINIÓN, NOTICIAS Y COMENTARIOS. Haciendo de la lucha contra la pobreza un apostolado templario./ email: guasabara.editor@gmail.com - http://www.facebook.com/GuasabaraLUISorlandoDIAZ - @GUASABARAeditor
Ministro de Salud destaca importancia de la nutrición para lograr el bienestar de la población
lunes 21 octubre , 2024 / Redacción Z Digital
Víctor Atallah, ministro de Salud Pública | Foto: Kelvin de la Cruz
El ministro de Salud, Víctor Atallah, destacó que trabajan para lograr cambios en los hábitos alimenticios de la población, prevenir enfermedades y mejorar el bienestar de los dominicanos, lo cual incluye la realización de 18 investigaciones sobre comportamiento alimenticios y salud a distintos segmentos de la población.
Al pronunciar unas palabras en el acto de celebración del Día Mundial de la Alimentación, el funcionario habló sobre la importancia de las investigaciones médicas y la buena nutrición para tener una población más sana.
“Todo lo relativo a la investigación, a la nutrición y a la prevención es esencial. La investigación nos despeja y nos eleva, porque cuando investigamos motivamos a muchas personas a pensar diferente uno y a buscar causas, razones motivos y soluciones al mismo tiempo”, agregó.
Durante la celebración del Día Mundial de la Alimentación, realizado con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto de Nutrición de Centro América, Panamá y República Dominicana (INCAP), el Programa de Nutrición del Ministerio de Salud presentó la Primera Jornada de Investigación en Nutrición para la salud (NutriExplora 2024), mediante el cual fueron presentadas 18 investigaciones sobre nutrición a distintos segmentos de la población a través de las Direcciones Provinciales de Salud (DPS).
En ese escenario, Mariela Ortega Rabassa, de la oficina de la FAO en República, resaltó que la prevalencia de la subalimentación en este país ha disminuido de 6.3 a 4.6% en los últimos años, “acercándose a nuestra meta de eliminar el hambre”.
“También, hemos visto una reducción de la inseguridad alimentaria severa de 24 a 22%, lo que refleja el impacto positivo de las políticas que promueven la seguridad alimentaria”, añadió.
Dijo que, sin embargo, la República Dominicana enfrenta el desafío de reducir la obesidad y el sobrepeso, que afectan al 31% de la población escolar y al 70% de los adultos.
“Aunque los retos son muchos, los avances también son notables. Gracias a un esfuerzo conjunto entre el Gobierno, las organizaciones internacionales y actores del sector, hemos logrado mejoras que nos impulsan hacia un futuro más prometedor”, expresó.
Mientras que las directoras del Programa de Nutrición del Ministerio de Salud, Patricia Grullón, y de Enfermedades no Transmisibles, Andelys de la Rosa, así como la coordinadora de Cooperación Técnica en República Dominicana del INCAP, Ninette López Bravo, resaltaron la importancia de las realizaciones de las investigaciones y evaluaciones sobre nutrición para el bienestar de los ciudadanos.
Evaluaciones de nutrición
Las evaluaciones de nutrición y salud fueron realizadas por los focales de nutrición de las DPS/ DAS, a estudiantes de secundaria de centros educativos públicos y privados de Santiago, a colaboradores del Ministerio de Salud de Santo Domingo Este, a adultos mayores del Hogar de Ancianos San Antonio de Padua de San José de Ocoa y a estudiantes del recinto de Utesa de Moca.
Igualmente, a adultos mayores del Hogar de Ancianos de la ciudad de San Francisco de Macorís, a embarazadas que recibieron asistencia en la unidad de Atención Primaria de Ranchito, La Vega, a adultos mayores que asisten al a Fundación Maná del Cielo, a embarazadas consultadas en el Hospital de Nizao, a estudiantes de escuelas de Valverde Mao, a niños vacunados en puestos fijos de Azua, a adultos mayores del hogar del día de Conape de Barahona, a colaboradores de la Dirección Provincial Hermana Mirabal, a pacientes del Centro Sanitario de Puerto Plata, colaboradores de la Dirección Regional de Salud II de Santiago, así como en lugares de expendio de alimentos de los alrededores de centros educativos de El Seibo.
La nutricionista Susana Raffalli viaja por el mundo entero intentando acabar con la malnutrición. Pero es en su país natal, Venezuela, donde más cercana se siente a sus pacientes: “Sería insoportable estar aquí y no hacer algo”, dice en #FuerzaLatinaDW: https://t.co/yJWPmpZymCpic.twitter.com/MBIWuAVICr
Los superalimentos alimentos cuyo potencial nutritivo o valor nutricional los hace muy interesantes desde el punto de vista de la salud por su alta concentración de antioxidantes, grasas saludables o vitaminas.
Olvídate del kale o la cúrcuma, el nuevo superalimento podrían ser las cucarachas. Concretamente, su leche, según un reciente estudio.
Leche de cucharacha
Aunque la mayoría de las cucarachas en realidad no producen leche, se ha demostrado que la Diploptera punctate, que es la única cucaracha conocida que da a luz a crías vivas, bombea un tipo de 'leche' que contiene cristales de proteínas para alimentar a sus crías.
El hecho de que un insecto produzca leche es fascinante, pero lo que más interesó a los investigadores es que uno de estos cristales de proteínas contiene más de tres veces la cantidad de energía que se encuentra en una cantidad equivalente de leche de búfala (que también es más alta en calorías que la leche de vaca).
Ordeñar cucarachas no parece una opción muy factible, de modo que un equipo internacional encabezado por investigadores del Instituto de Biología de Células Madre y Medicina Regenerativa en India decidió secuenciar los genes responsables de la producción de estos cristales de proteína de leche para comprobar si podían de alguna manera replicarlos en el laboratorio. Los resultados están siendo muy prometedores y quizá en breve se convierta en un alimento con muchas proteínas para alimentar a poblaciones donde hay déficit de las mismas.
Daniel Rivera, presidente del Consejo de la Administración de la Unión Médica del Norte.
Redacción
El presidente del Consejo de la Administración de la Unión Médica del Norte, doctor Daniel Rivera, aseguró este sábado que con una campaña de educación alimentaria, unida a tratamientos adecuados, se podría eliminar el 70% de patologías catastróficas.
Rivera consideró que el sedentarismo “está acabando” con la población, provocando enfermedades como diabetes, hipertensión, cáncer (de colon o próstata), aunque admitió que existen otros factores como el hereditario, que influye en un 15%.
En una intervención en el programa especial de la Z101, “ZSantiago”, el especialista sostuvo que la alimentación de la población está cargada de calorías y grasas, por lo que opinó que se debe invertir en educación primaria en todos los pacientes y cambiar el estilo de vida.
“La población de Santiago se parece a la típica de Estados Unidos, porque se repiten los mismos esquemas de alimentación, ingiriendo comida rápida y fuera de horario. En cuanto a patología que puede producir muertes en la zona, está el infarto agudo del miocardio y el evento cerebral (isquémico y hemorrágico)”, sentenció.
En cuanto al servicio que ofrece la Unión Médica de Santiago, el galeno manifestó que en la clínica se ofrecen facilidades a las personas para que tengan acceso, destacando que el 91% de personas que asisten al lugar son aseguradas.
“Tratamos la medicina critica. Pacientes por encima de 70 años que no disponen de seguro, aquí son atendidos, aunque la familia haga un poco de esfuerzo. Procedemos con patologías de la próstata y otras afecciones”, declaró.
Desde
que empezamos a disfrutar de un acceso relativamente fácil a la comida,
hemos estado tratando de entender qué impacto tiene en nuestro cuerpo y
forma.
Nuestros
ancestros solían abordar las dietas en ocasiones de manera irracional y
extraña, pero otras veces comían mejor que nosotros hoy en día.
Y,
a pesar de que ahora sabemos más que antes, muchos regímenes son tan
extremos y descabellados como los métodos más inusuales empleados en el
pasado.
Te invitamos a este paseo por la historia de las dietas.
A.C.: ¡A ponerse a diatia!
Debes comer para vivir, no vivir para comer"
Aforismo de la antigua Grecia
GETTY
Hemos estado conscientemente a dieta al menos desde la época de la antigua Grecia.
La palabra misma viene de la griega "diatia", que significa un régimen de salud de por vida.
Los
antiguos griegos entendían los principios de consumir cantidades
medidas de alimentos variados y sencillos y hacer ejercicio moderado, lo
cual ha sido la base de la buena dieta a lo largo de la historia.
Además
consideraban que mantenerse a régimen era una responsabilidad cívica
para asegurar una sociedad sana, y la glotonería era mal vista.
No obstante, también adoptaban métodos no comprobados para perder peso, como evitar las relaciones sexuales y caminar desnudo.
Medioevo: ¡A comer como pobre!
Los que tenían mucho, comían de más y de lo que no se debe.
Las dietas de los ricos y los pobres eran muy distintas.
Los
ricos podían darse el lujo de comer carne y otras delicias. Eso les
causaba enfermedades como la gota o problemas intestinales.
Los
métodos para bajar de peso incluían los ayunos, aunque éstos eran más
comunes como muestra de fervor religioso que como dietas.
El exceso de carne en el cuerpo era considerado una señal de prosperidad.
En
contraste, los campesinos tenían una dieta bien equilibrada, que
incluía potajes de cereales y frijoles, y no tenían acceso ni al azúcar
ni a la grasa con la que se deleitaban los ricos.
Los alimentos que consumían eran necesarios para tener energía y el exceso de calorías se quemaba con las labores físicas.
1558: ¡A seguir al gurú!
La medida y la sobriedad era el secreto de Cornaro.
En
1558, el mercader veneciano Luigi Cornaro se convirtió en el primer
gurú de la dieta cuando escribió "Seguro y veraz método para alcanzar
una vida larga y saludable".
El libro llegó durante el Renacimiento, lo que influyó profundamente en la forma de pensar en Europa.
En
él presentaba la edad avanzada como algo valioso. Además recomendaba
una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos, ingerida en cantidades
pequeñas y medidas.
"Me he acostumbrado a nunca satisfacer completamente mi apetito, ni al comer ni al tomar", escribió.
Su primera regla era recobrar el control de uno mismo al comer.
Vivió hasta cuando tenía unos 100 años. Su libro sigue siendo publicado.
1700: ¡A poner a dieta a las masas!
El pueblo empezó a disfrutar de una vida más dulce.
El
campesinado empezó a alejarse de la agricultura de subsistencia y se
fue a vivir a las ciudades. A medida que la infraestructura mejoraba, la
variedad de comida aumentó.
Poco
a poco, los pobres también empezaron a poder escoger. Tomar decisiones
sobre qué comer dejó de ser un lujo reservado sólo para la élite.
En el siglo XVIII el consumo de azúcar se multiplicó por 20 gracias al auge de la comercialización.
La
dieta de muchos se volvió menos sana. Los doctores aconsejaban cosas
que aún consideramos apropiadas: comer poco y a menudo, consumir poca
carne y muchos cereales y vegetales, hacer ejercicio moderado.
Pero también recomendaban leer en voz alta y salpicar el cuerpo con arena caliente para hacerlo sudar la grasa.
1800: ¡A imitar a la celebridad!
No, Jane Fonda no fue la primera celebridad que nos urgió a ser delgados.
Los
regímenes de las celebridades no son un fenómeno moderno. El poeta
romántico Lord Byron estaba obsesionado con mantenerse pálido e
interesante.
A principios del siglo XIX popularizó una dieta que se componía principalmente de soda, galletas y vinagre.
Perdió 32 kilos entre 1806 y 1811, según los registros de los comerciantes de vino Berry Bros & Rudd de Londres.
Los
doctores no estaban muy complacidos ni con la dieta de Byron ni con la
poderosa influencia que tenía en los hábitos de comida de otros, quienes
también deseaban estar a la moda, delgados y pálidos.
Un doctor escribió que las jóvenes estaban matándose de hambre pues temían ser criticadas por los discípulos de Lord Byron.
Era victoriana: ¡A ingerir parásitos y veneno!
Se dice que la cantante de opera María Callas tenía un "parásito mascota".
Para cuando llegó la era victoriana, la sociedad estaba más preocupada por la imagen que por la salud.
Había devotos de las dietas, influidos por las revistas y la moda.
Empezaron a aparecer anuncios de publicidad en los diarios y farmacias.
Las
drogas dietéticas se convirtieron en un buen negocio y muchas de las
llamadas "curas milagrosas", cuyos ingredientes no siempre eran
divulgados, contenían sustancias letales, como arsénico.
Había
también quienes se arriesgaban a tener problemas de los ojos, epilepsia
o demencia tragándose quistes de tenias, algo que se siguió practicando
incluso en el siglo XX.
1900: ¡A drogarse para perder peso!
"La cura científica para la obesidad", promete este anuncio.
Las drogas siguieron siendo buen negocio. Las curas milagrosas eran ofrecidas como reemplazo de una dieta sensata.
Tenían nombres llamativos, como "Las píldoras elegantes de Gordon", "Slim" (esbelto) o "Corpu-lean" (cuerpo delgado).
Muchas de estas drogas eran laxantes y la mayoría -aunque no todas- eran inofensivas.
Algunas efectivamente causaban una pérdida de peso, pero con efectos secundarios peligrosos.
Entre ellas estaba el químico industrial dinitrofenol, que hace que la temperatura del cuerpo suba y puede causar ceguera.
Drogas
con base de extracto de tiroide aumentan el ritmo al que el cuerpo
quema energía, pero puede causar problemas del corazón.
Se reportaron muertes a causa de ambas.
1920: ¡A contar calorías!
A los médicos no les gustaba pero eso no impedía que tuviera seguidores.
En
los años 20, el gobierno de Estados Unidos se empezó a preocupar por
una posible manía de adelgazar y la influencia que las celebridades
tenían sobre lo que los jóvenes escogían para alimentarse.
Bajo
la creciente fama de Hollywood, se animaba a las mujeres a emular a
estrellas como Greta Garbo, quien era seguidora del gurú de la dieta
Gayelord Hauser.
Hauser
era criticado por muchos médicos porque no estaba calificado para
recetar y se consideraba que no tenía ninguna prueba que respaldara sus
teorías, las cuales incluían un consumo excesivo de vitamina B.
Además, la noción de los grupos de alimentos emergió y empezó el conteo de calorías.
Los
régimenes incluían o excluían ciertos alimentos. Por ejemplo, sólo se
podía comer carbohidratos o proteínas en una comida, o se trataba de
equilibrar las comidas ácidas con las alcalinas.
1961: ¡A adelgazar en grupo!
Jean Nidetch invitó a sus amigas a perder peso juntas y desató toda una industria.
Modelos tan delgadas como palitos como Twiggy y Jean Shrimpton eran la sensación en los locos años 60.
En
1961, una ama de casa neoyorquina, Jean Nidetch, formó un grupo de
apoyo con sus amigas con sobrepeso. Dos años más tarde, fundó Weight
Watchers. Otros pronto siguieron su ejemplo.
Las dietas en grupo funcionan proporcionando una rutina y el apoyo de otros miembros.
Recomiendan alimentarse sanamente y hacer ejercicio moderado.
Las compañías que las ofrecen han visto un enorme crecimiento desde la década de los 60.
Un estudio delBritish Medical Journalencontró que los clubes de pérdida de peso consiguen buenos resultados.
1974: ¡A seguir la dieta de moda!
La dieta del repollo o col lleva años haciendo sufrir a muchos... en parte por el problema del olor.
En
los años 70, la industria de las dietas ya estaba firmemente
establecida y en busca de nuevas y diversas formas de prometer la
pérdida de peso.
Promovidas
por la industria editorial, que vendía libros con cada nueva tendencia,
la sucesión de dietas de moda pronto se hizo popular.
Más y más gente quería perder peso rápido.
Las
dietas de moda desafían las directrices convencionales de una dieta
equilibrada: algunas restringen severamente las opciones, como las
dietas de la toronja o el repollo o col.
Este tipo de regímenes a menudo ofrecen una pérdida de peso a corto plazo pero no un plan duradero para mantener el peso bajo.
Tienen la atracción de la novedad y quienes las practican muchas veces terminan abandonándolas por otra más nueva.
2000: ¡A hacer de la dieta una industria!
No importa cómo estés, ya nunca parece que estás suficientemente delgado.
La industria de la dieta ha venido creciendo durante los últimos 200 años, constantemente adaptándose y diversificándose.
En EE.UU. solamente, el negocio reporta US$90.000 millones y sigue en alza.
Los productos van desde los editoriales, pasando por los farmacéuticos hasta los alimenticios y demás.
Las dietas altas en proteínas, como la de Atkins y Dukan, y la del ayuno 5:2 cuentan con millones de seguidores.
Las celebridades venden dietas como parte de una industria productora de dinero.
A pesar de ello, según un estudio publicado enLanceten 2014, alrededor de un tercio de la población del mundo es obesa o tiene sobrepeso.
Mientras sigamos buscando una solución rápida para perder peso, el comercio y la ciencia seguirán produciendo nuevas ideas para satisfacer ese deseo.
La Habana (PL) 2014 fue un intenso año para la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ocupada en aspectos a veces descuidados como la malnutrición, las carencias de micronutrientes, la obesidad y la constante lucha contra el hambre.
Durante esos 12 meses laboró arduamente en lo que llamó el Año Internacional de la Agricultura Familiar para mantener la atención en ese elemento fundamental dentro del panorama mundial de la alimentación, la nutrición y la agricultura. Según la edición de 2014 del informe anual El estado mundial de la agricultura y la alimentación, nueve de cada 10 de los 570 millones de explotaciones agrícolas del planeta están gestionadas por familias, y producen cerca del 80 por ciento de los alimentos. De ahí que la FAO promocionó políticas para aprovechar su verdadero potencial y que unos dos mil millones de personas -el 30 por ciento de la población del planeta- sufren carencias de micro nutrientes y otros efectos de una dieta inadecuada. Mientras tanto, muchos países pobres soportan una doble carga de obesidad combinada con hambre y una nutrición inadecuada. En tal sentido dicha institución, junto con la Organización Mundial de la Salud, convocó al evento mundial más importante en los últimos 20 años, la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, celebrada en Roma a finales de noviembre. Allí se convocó a los líderes mundiales a mayores esfuerzos y concluyó con un compromiso político respaldado por más de 172 gobiernos para ir hacia una nutrición adecuada y más allá en el 2015. Otra importante labor de la FAO en el año que recién terminó fue contribuir al progreso mundial en la lucha contra el hambre y al avance de un futuro con hambre cero. Al respecto, 2014 comenzó un compromiso histórico de los jefes de Estado africanos para acabar con ese flagelo crónico en su continente en 2025, al tiempo América Latina tuvo notables progresos. La región está cerca de alcanzar su meta: el análisis regional anual de la FAO, publicado el 10 de diciembre, concluyó que en su conjunto, Latinoamérica y el Caribe redujeron el hambre del 15,3 por ciento de su población total en 1990-1991 al 6,1 por ciento en 2012-14. A ello se sumó que 14 países alcanzaron la meta del hambre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes de la fecha límite de 2015, en tanto otros cuatro están cerca de lograrlo. La FAO también reconoció a China, Etiopía, Gabón, Gambia, Irán, Kiribati, Malasia, Mauritania, Mauricio, México, Marruecos y Filipinas por lograr ese reto. Brasil, Camerún, Chile y Uruguay engrosaron la lista de las naciones que cumplieron el más ambicioso objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996: reducir a la mitad el número de hambrientos en 2015. En tal sentido la FAO confirmó una tendencia positiva en la reducción del hambre, al disminuir el número de personas que la padecen a nivel mundial en más de 100 millones durante la última década, y en 209 millones desde 1992. Aún así, 805 millones permanecían crónicamente subalimentadas en 2014, algo en lo que queda mucho por hacer dada la aparición de conflictos, las adversidades climatológicas y la epidemia de ébola en África, factores que aumentaron la inseguridad alimentaria en varios países y regiones durante 2014.
ADVERSIDADES Y CONTRA TIEMPOS La aparición de la epidemia de ébola atrajo la atención mundial más allá de los costos humanos inmediatos, pues la situación en los países afectados ha tenido graves consecuencias para la seguridad alimentaria. En Guinea, Liberia y Sierra Leona podría sobrepasar del millón el número de personas para marzo de 2015 en situación de hambre, a menos que mejore drásticamente el acceso a los alimentos y se adopten medidas para proteger la producción agropecuaria, advirtieron a finales del pasado año dos organismos de las Naciones Unidas. Las repercusiones de esa enfermedad pueden ser devastadoras en los tres países, que ya se enfrentan a un escenario de inseguridad alimentaria crónica, señalaron la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Ambas instituciones coincidieron en que el cierre de fronteras, cuarentenas, prohibiciones de caza y otras restricciones obstaculizan seriamente el acceso de la población a los alimentos, lo que pone en peligro sus medios de subsistencia, trastorna los mercados de alimentos y las cadenas de procesamiento y agrava la escasez derivada de las pérdidas agrícolas en las zonas con mayores índices de infección del virus.. En diciembre se estimaba que medio millón de personas padecían inseguridad alimentaria en los tres países de África occidental más golpeados, por la pérdida de productividad y de ingresos de las familias a causa de las muertes, además del ausentismo laboral por temor al contagio y la consecuente desaceleración económica. "El brote ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los actuales sistemas de producción de alimentos y las cadenas de valor en las naciones afectadas", indicó el subdirector general de la FAO y representante regional para África, Bukar Tijani. En su opinión es necesario que la FAO y sus asociados intervengan con urgencia para superar los trastornos en la agricultura y el mercado y sus repercusiones en los medios de subsistencia, que podrían producir una crisis de seguridad alimentaria. "Con un apoyo oportuno es posible prevenir que el brote tenga consecuencias graves y duraderas en las comunidades rurales", añadió Tijani. Al llamado internacional de la FA y el PMA Guinea, Liberia y Sierra Leona recibirán cada uno 500 mil dólares por un período de 12 meses para ayudar a siete mil 500 familias, para frenar el impacto potencialmente devastador del ébola en la seguridad alimentaria y los medios de vida de los agricultores y la población de las zonas rurales. Pero durante 2014 aparecieron otros focos de hambre: en la región del Sahel en África occidental, sequías y conflictos recurrentes agravaron la producción y suministro de alimentos. Para atenuar tal situación la ONU y sus agencias pusieron en marcha allí un ambicioso plan de tres años para apoyar la resiliencia a largo plazo encaminado a disminuir las causas profundas del hambre. En Somalia las precipitaciones irregulares y tardías durante la primavera y el verano pusieron en peligro las perspectivas de las cosechas, lo que agudizó el estado de más de un millón de personas amenazadas de inseguridad alimentaria aguda. También los conflictos armados en Sudán del Sur y la República Centroafricana tuvieron graves consecuencias para el sustento alimentario de la población por las cuantiosas pérdidas en los cultivos, la cría de animales y la pesca. La recuperación tras la devastación provocada por el tifón Haiyan a su paso por Filipinas fue una de las historias a destacar en 2014, pues hubo que trabajar fuerte para reponer las cerca de 1,1 millones de toneladas destruidas de cultivos en pie, principalmente de coco, arroz y maíz.
COOPERACION PARA EL DESARROLLO A pesar de las adversidades en el 2014 la cooperación Sur Sur fue un eficaz instrumento de trabajo al convertirla en motor de programas como el nuevo Fondo Fiduciario de Solidaridad con África -una iniciativa de desarrollo de África para África destinada a erradicar el hambre y reducir la desnutrición y la pobreza. Ese mecanismo, administrado por la FAO, dio luz verde a varios proyectos que beneficiarán a 24 países africanos, entre ellos a los golpeados por el ébola. Adicionalmente, China aprovechó la celebración del Día Mundial de la Alimentación, 16 de octubre, para anunciar una donación de 50 millones de dólares en apoyo del programa de Cooperación Sur-Sur de la FAO en el continente. Tal gesto fue repetido por Marruecos al ofrecer recursos financieros y conocimientos técnicos para apoyar el desarrollo agrícola en África subsahariana. * Jefa de la Redacción de Economía de Prensa Latina. em/crc http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=3435131&Itemid=17