El BCRD destaca también la recepción de remesas por canales formales desde otros países en el mes de abril, como España, por un valor de US$59.5 millones, con un 6.2 % del total, siendo este el segundo país en cuanto al total de residentes de la diáspora dominicana en el exterior se refiere, así como Italia con 1.2 %, Suiza y Haití con 1.1 % de los flujos recibidos cada uno. En el resto de la recepción de remesas se distinguen países como Francia, Canadá y Puerto Rico, entre otros.
Respecto a la distribución de las remesas recibidas por provincias, el BCRD señala que el Distrito Nacional recibió una proporción del 50.9 % durante abril, seguido por las provincias de Santiago y Santo Domingo, con un 10.0 % y 6.8 %, respectivamente. Esto indica que más de dos tercios (67.7 %) de las remesas se reciben en las zonas metropolitanas del país.
Estas entradas de divisas han favorecido la estabilidad relativa del tipo de cambio que se observa en la actualidad, de tal manera que, al 30 de abril de 2026, la moneda nacional se apreció 5.3 % frente al dólar estadounidense con respecto diciembre de 2025. Estos mayores flujos externos permiten también mantener un nivel adecuado de reservas internacionales, las cuales al cierre de abril se ubicaron en US$ 15,888.9 millones, representando un 11.8 % del PIB y cubriendo unos 5.8 meses de importaciones, indicadores por encima de los umbrales recomendados por el FMI.
Remesas y resiliencia: cuando la diáspora sostiene el pulso macroeconómico dominicano
Con US$4,079.9 millones recibidos entre enero y abril de 2026 y un salto de 11.1% en abril, las remesas confirman su rol como amortiguador externo y ancla social; el reto ahora es convertir ese flujo en productividad, inclusión financiera y mayor capacidad de resistencia ante un mundo más caro e incierto. [bancentral.gov.do], [worldbank.org]
Hay cifras que se leen como dato, y otras que se leen como señal. Que la República Dominicana haya recibido US$4,079.9 millones en remesas entre enero y abril de 2026, con un crecimiento interanual de 4.1%, pertenece a la segunda categoría: es una señal de confianza familiar y de tracción económica, pero también un recordatorio de cuán central se ha vuelto la diáspora en la arquitectura de estabilidad del país. Y que solo en abril hayan entrado US$1,060.2 millones, US$105.7 millones más que en abril de 2025, para un avance interanual de 11.1% (por encima del 3.5% observado en marzo), refuerza la lectura de resiliencia: los hogares dominicanos en el exterior están “cubriendo” riesgos que hoy se originan más allá de nuestras fronteras. [bancentral.gov.do], [federalreserve.gov] [bancentral.gov.do], [worldbank.org]
El Banco Central sitúa el telón de fondo con claridad: el repunte de abril ocurre pese a un entorno internacional complejo, marcado por conflictos en Medio Oriente que han presionado precios del petróleo y derivados, con efectos sobre inflación y poder adquisitivo. Esa combinación —energía más cara y costos financieros aún elevados— suele traducirse en consumo más prudente en economías emisoras de remesas y, por ende, en menor holgura para enviar dinero. Sin embargo, el comportamiento observado sugiere que las remesas dominicanas mantienen un rasgo ampliamente documentado a nivel global: tienden a ser más estables que otros flujos externos y, en momentos de tensión, funcionan como una red privada de protección social que se activa cuando el riesgo aumenta. [bancentral.gov.do], [federalreserve.gov] [worldbank.org], [federalreserve.gov]
La anatomía del flujo también importa. En abril, Estados Unidos originó 82.5% de las remesas formales (unos US$797.3 millones), confirmando una concentración geográfica que es fortaleza —por volumen—, pero también vulnerabilidad —por dependencia—. El propio BCRD vincula el desempeño a señales del mercado laboral y del sector servicios estadounidense: el ISM Services PMI marcó 53.6 en abril, nivel consistente con expansión del sector donde se emplea una parte importante de nuestra diáspora. Y el panorama laboral, aunque con desaceleración en creación de empleos, sostiene un dato crucial: desempleo de 4.3% en abril de 2026 y 115,000 nuevos puestos según el reporte oficial de empleo en EE. UU. Si la señal de expansión en servicios se mantiene, el “motor” principal de nuestras remesas seguiría encendido; si se apaga, el impacto sería rápido por la alta exposición a un solo mercado. [bancentral.gov.do], [bls.gov] [bancentral.gov.do], [ismworld.org] [ismworld.org], [bls.gov]
La diversificación, aunque secundaria, ofrece matices útiles: España aportó US$59.5 millones (6.2%) en abril; Italia (1.2%), Suiza y Haití (1.1% cada uno), además de otros orígenes como Francia, Canadá y Puerto Rico. Esta canasta revela dos cosas: primero, la diáspora es más amplia que el corredor estadounidense; segundo, cualquier estrategia de política pública que busque estabilizar remesas en el tiempo debe considerar acuerdos y facilitación financiera con varios países emisores, no solo con uno. [bancentral.gov.do], [worldbank.org] [bancentral.gov.do], [federalreserve.gov]
Otro dato, a menudo subestimado, es la geografía interna del dinero: el Distrito Nacional concentró 50.9% de las remesas en abril; Santiago (10.0%) y Santo Domingo (6.8%). En total, 67.7% se recibe en zonas metropolitanas. Esta distribución sugiere que el flujo no solo sostiene consumo, sino que también puede estar reforzando brechas territoriales si no se canaliza hacia inversión y oportunidades fuera de los principales polos urbanos. Dicho de forma directa: donde el dinero llega más, también puede estar llegando más capacidad de resistir, emprender o educarse; y donde llega menos, la vulnerabilidad relativa tiende a persistir. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [openknowle...ldbank.org] [federalreserve.gov], [openknowle...ldbank.org]
En el plano macroeconómico, el BCRD vincula estas entradas con dos anclas: tipo de cambio y reservas. Afirma que los flujos han favorecido la estabilidad cambiaria y que, al 30 de abril de 2026, el peso se apreció 5.3% frente al dólar respecto a diciembre de 2025. Además, reporta reservas internacionales por US$15,888.9 millones al cierre de abril, equivalentes a 11.8% del PIB y 5.8 meses de importaciones, por encima de umbrales recomendados por el FMI. Aquí conviene subrayar la idea de “adecuación”: el FMI sostiene que las reservas son un seguro contra crisis de balanza de pagos, volatilidad cambiaria y dislocaciones de mercado, aunque con costos de oportunidad; por eso recomienda evaluar suficiencia con métricas tradicionales (como cobertura de importaciones) y marcos más amplios (como el ARA). En ese sentido, el dato de cobertura que ofrece el Banco Central no es un simple registro contable: es una señal de espacio para maniobrar en un mundo donde shocks de energía o de financiamiento pueden reaparecer sin aviso. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do] [bancentral.gov.do], [imf.org] [imf.org], [imf.org]
Ahora bien, ningún “seguro” reemplaza una estrategia. El mismo comunicado del Banco Central proyecta que en 2026 el país podría recibir más de US$48,900 millones en divisas, impulsadas por turismo (más de US$11,500 millones), remesas (por encima de US$12,200 millones), exportaciones (unos US$16,900 millones), IED (más de US$5,000 millones) y otros servicios exportados (unos US$3,000 millones). Este portafolio, en apariencia robusto, tiene un desafío de calidad: ¿cuánto de ese flujo termina como consumo inmediato y cuánto se traduce en productividad, ahorro, vivienda formal, educación, capital semilla y tejido empresarial? La literatura internacional insiste en que las remesas son cruciales para bienestar, y que su mayor potencia de desarrollo aparece cuando se conectan con inclusión financiera, reducción de costos de envío y acceso a instrumentos de inversión. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do] [worldbank.org], [federalreserve.gov]
Ahí entra el punto neurálgico: remesas no son política pública, pero sí pueden convertirse en palanca de política pública. El Banco Mundial advierte que, a escala global, enviar dinero sigue siendo costoso (promedio de 6.4% por enviar US$200 en 2023, lejos de la meta ODS de 3%), y que las remesas digitales tienden a abaratar el costo. En clave dominicana, esto sugiere una agenda concreta: formalidad y digitalización para abaratar comisiones; interoperabilidad entre bancos, fintech y operadores; y productos financieros simples para transformar transferencias mensuales en ahorro programado, microseguros y crédito productivo. Si el país reduce el costo de enviar y recibir, no solo “entra más”, sino que se captura más valor para el hogar receptor sin que el migrante tenga que enviar un dólar adicional. [worldbank.org], [worldbank.org] [worldbank.org], [federalreserve.gov]
La segunda línea es más estratégica: canalizar parte del flujo hacia inversión privada con reglas claras. Experiencias comparadas —y análisis sobre el ciclo global de remesas— muestran que estas transferencias pueden apoyar emprendimiento y creación de empleo, especialmente cuando existen vehículos de inversión accesibles y un entorno de confianza. En términos prácticos, esto puede significar desde cuentas de ahorro e inversión ligadas a objetivos (educación, vivienda, capital de trabajo), hasta instrumentos más sofisticados de mercado de capitales orientados a la diáspora, siempre con transparencia, protección al consumidor y supervisión robusta. [federalreserve.gov], [worldbank.org] [worldbank.org], [imf.org]
La tercera línea es la gestión de riesgos: una economía que recibe remesas masivas puede enfrentar presiones de apreciación que afectan competitividad si el ajuste recae solo en el tipo de cambio, o si el aumento de consumo importado domina el efecto multiplicador. El BCRD ya señala que los flujos han apoyado una apreciación del peso en lo que va de 2026. Por eso, la estabilidad debe complementarse con políticas que eleven productividad y exportaciones, para que el país no dependa únicamente de ingresos externos de naturaleza familiar y, por definición, no planificables por el Estado. [bancentral.gov.do], [bancentral.gov.do] [openknowle...ldbank.org], [imf.org]
En suma, el reporte del Banco Central confirma que las remesas están cumpliendo tres funciones simultáneas: sostienen el consumo y la cohesión social; estabilizan el mercado cambiario; y refuerzan la posición de reservas en un entorno global volátil. El siguiente paso —el verdaderamente transformador— consiste en diseñar un puente entre ese flujo y una economía más productiva: menos costo de envío, más inclusión financiera, más instrumentos de ahorro e inversión, y una estrategia nacional que trate a la diáspora no solo como “emisor de remesas”, sino como actor económico con capacidad de invertir, innovar y abrir mercados. Porque si el mundo seguirá incierto, lo inteligente no es solo celebrar el flujo: es convertirlo en futuro. [bancentral.gov.do], [imf.org] [worldbank.org], [federalreserve.gov]
Luis Orlando Díaz Vólquez
Notas
- Banco Central de la República Dominicana (BCRD), “BCRD informa que los flujos de remesas alcanzaron los US$4,079.9 millones entre enero y abril de 2026,” 11 de mayo de 2026, https://www.bancentral.gov.do/a/d/6566-bcrd-informa-que-los-flujos-de-remesas-alcanzaron-los-us40799-millones-entre-enero-y-abril-de-2026. [bancentral.gov.do]
- World Bank, “Remittances Slowed in 2023, Expected to Grow Faster in 2024 (Migration and Development Brief),” Press Release, June 26, 2024, https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2024/06/26/remittances-slowed-in-2023-expected-to-grow-faster-in-2024. [worldbank.org]
- Institute for Supply Management, ISM® Services PMI® Report, April 2026 (Services PMI 53.6), May 5, 2026, https://www.ismworld.org/globalassets/pub/research-and-surveys/rob/nmi/capdrob202604svcs.pdf. [ismworld.org]
- U.S. Bureau of Labor Statistics, “The Employment Situation — April 2026,” USDL-26-0687, May 8, 2026, https://www.bls.gov/news.release/archives/empsit_05082026.htm. [bls.gov]
- International Monetary Fund (IMF), “Assessing Reserve Adequacy,” (marco y guía de evaluación), consultado el 13 de mayo de 2026, https://www.imf.org/external/np/spr/ara/. [imf.org]
- International Monetary Fund (IMF), “Assessing Reserve Adequacy (ARA) dataset,” (herramienta y métricas), consultado el 13 de mayo de 2026, https://www.imf.org/external/datamapper/datasets/ARA. [imf.org]
- Oscar Monterroso y Diego Vilán, “Global Remittances Cycle,” FEDS Notes, Board of Governors of the Federal Reserve System, February 27, 2025, https://www.federalreserve.gov/econres/notes/feds-notes/global-remittances-cycle-20250227.html. [federalreserve.gov]
- World Bank, Latin America & the Caribbean Economic Update: Revisiting Industrial Policy—Strategic Options for Today (April 2026), (contexto regional de incertidumbre y restricciones), https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/c9f0b7a8-197c-428d-b903-e1bfd61fca68/content. [openknowle...ldbank.org]
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