lunes, 30 de marzo de 2026

Manzanillo: energía para un país que no puede detenerse

Manzanillo: energía para un país que no puede detenerse

_ Por Luis Orlando Díaz Vólquez

En una época en que la incertidumbre internacional se ha convertido en norma —y no en excepción—, la seguridad energética deja de ser un tema técnico para convertirse en un imperativo nacional. La inauguración de la Central de Generación Termoeléctrica Manzanillo Power Land, en Pepillo Salcedo, Montecristi, encabezada por el presidente Luis Abinader, debe leerse precisamente en esa clave: la de un Estado que fortalece su capacidad de respuesta ante un mundo convulso y una economía que exige electricidad estable para crecer, competir e incluir. La planta incorpora 414 MW netos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), con el objetivo de reforzar la estabilidad y confiabilidad del servicio, dentro de una apuesta mayor para convertir el Noroeste en un eje estratégico energético y logístico del país. [mem.gob.do][noticiasgu...ogspot.com]

No es casual que, al contextualizar el acontecimiento, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, haya aludido al panorama internacional marcado por tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel (declaraciones difundidas por Faia Radio / El Avance Media). Ese encuadre conecta con una realidad concreta: los conflictos y las fricciones geopolíticas suelen traducirse en volatilidad de precios, alteraciones de suministro y presiones inflacionarias que golpean, en primer lugar, a las economías importadoras de combustibles. En ese escenario, ampliar capacidad de generación firme y modernizar infraestructura no es lujo, es previsión. Y por eso la narrativa institucional ha subrayado que “esto será un antes y un después”, no como consigna, sino como aspiración legítima de resiliencia: menos vulnerabilidad, más continuidad y mejor capacidad para sostener la actividad productiva. [mem.gob.do][noticiasgu...ogspot.com]

La obra se inserta en una visión de desarrollo que trasciende el megavatio. Desde el acto inaugural se insistió en que Manzanillo no representa solo una central, sino un conjunto de iniciativas complementarias: transmisión, facilidades logísticas y una plataforma regional con proyección económica. En la presentación oficial se destacó que el proyecto se articula con infraestructura crítica —incluida la Línea de Transmisión 345 kV y componentes energéticos asociados— y que su impacto busca ser estructural, no coyuntural. Esa integralidad importa: una planta vale en la medida en que su energía pueda evacuarse, gestionarse y sostenerse con confiabilidad dentro del sistema. En otras palabras, el país no gana solo “capacidad instalada”; gana margen de maniobra. [mem.gob.do], [noticiasgu...ogspot.com]

El propio presidente Abinader planteó un argumento que merece atención estratégica: con Manzanillo, la geografía de la generación eléctrica se reequilibra. Se recordó que históricamente una porción mayoritaria de la generación se concentraba en el Sur, y que este complejo contribuye a una distribución más equilibrada, lo cual fortalece la resiliencia sistémica. Además, se informó que el Gobierno ha contratado aproximadamente 130 MW de almacenamiento en baterías disponibles desde el verano, junto con nuevas licitaciones, como parte de medidas para incrementar la confiabilidad en el corto y mediano plazo. Esa combinación —nueva generación firme más almacenamiento— apunta a un sistema menos frágil frente a picos de demanda y contingencias. [mem.gob.do], [noticiasgu...ogspot.com]

También es relevante la dimensión socioeconómica del proyecto. La información divulgada sobre Manzanillo Power Land reseña que durante su fase de desarrollo la central generó entre 1,500 y 5,700 empleos directos y que la inversión total asociada, junto con infraestructuras complementarias, asciende aproximadamente a US$950 millones. Son cifras que, más allá del titular, revelan dos cosas: primero, la capacidad de movilizar capital intensivo con impacto territorial; y segundo, la posibilidad real de encadenamientos productivos si se conectan energía confiable, logística y atracción de industrias. En un Noroeste que por décadas reclamó oportunidades, la promesa de “empleos de calidad” y dinamización regional deja de ser abstracta cuando se acompaña de infraestructura dura y planificación. [mem.gob.do], [noticiasgu...ogspot.com]

Ahí es donde la obra se armoniza de manera natural con Meta RD 2036, el plan-país que busca duplicar el PIB en el horizonte 2036 y que identifica la seguridad energética como factor transversal para habilitar sectores de mayor valor agregado. Desde el Ministerio de Energía y Minas se ha subrayado que “sin energía confiable y abundante, no habrá crecimiento”, y se ha explicado que el Gobierno, junto al sector privado, impulsa proyectos a gas por más de 2,179 MW, con la expectativa de incrementar significativamente la capacidad térmica instalada y, en paralelo, duplicar renovables hacia 2028. La lectura es clara: para crecer sostenidamente, atraer inversión sofisticada (como semiconductores, centros de datos o minería de alto estándar) y elevar productividad, la electricidad debe ser estable, suficiente y moderna. Manzanillo, en ese marco, no es un evento aislado; es un peldaño de la arquitectura que Meta RD 2036 necesita para materializarse. [mem.gob.do], [mem.gob.do]

Ahora bien, la inauguración también abre un compromiso: convertir el hito en resultados medibles para la gente. Una central moderna ayuda, pero el servicio eléctrico mejora de forma integral cuando se fortalece la red, se reduce la pérdida, se ordena el mercado y se sostiene una regulación que promueva eficiencia y transparencia. En el discurso oficial se habló de modernización regulatoria y de un sistema más competitivo; esa promesa debe aterrizar en continuidad del servicio, calidad del voltaje y costos que no asfixien al hogar ni a la industria. Porque el éxito de una política energética se verifica en lo cotidiano: en la escuela que no suspende clases por falta de luz, en el colmado que no pierde mercancía, en la zona franca que no se detiene, en el hospital que no titubea. [mem.gob.do], [mem.gob.do]

Y aquí conviene volver a la idea humana que se coló en las declaraciones recogidas en medios: “dar gracias por tener luz”, en un mundo “de mucho cuidado”. Esa frase, sencilla y poderosa, resume lo que está en juego. Mientras afuera el tablero global se sacude —pandemias, guerras, crisis regionales—, adentro la nación necesita anclas de estabilidad. Manzanillo puede ser una de esas anclas si se administra con visión de futuro: energía como base de desarrollo, energía como condición de inversión, energía como garantía de bienestar. Que el “antes y después” no se quede en el acto inaugural, sino que se vuelva rutina: la rutina de un país que enciende su progreso sin miedo a la oscuridad, y que camina hacia Meta RD 2036 con la convicción de que el crecimiento solo es verdadero cuando llega, con luz y oportunidades, hasta el último rincón. [noticiasgu...ogspot.com], [mem.gob.do]

.....


Sobre el autor, Luis Orlando Díaz Vólquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliográfico y productor de medios de comunicación. Autor de artículos de opinión y análisis sobre geopolítica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado mínimo funcional y la apertura económica con compliance como pilares para la normalización y el desarrollo sostenible.

NOTICIAS RELACIONADAS

No hay comentarios.:

Publicar un comentario