| Estadísticas sobre depósitos en los bancos . |
Un informe de la ABA revela que los depósitos del público pasaron de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al mes de marzo de 2026.
Depósitos Bancos Multiples
Redacción Listín Diario | 08/05/2026 00:00 |
Los depósitos en los bancos múltiples aumentaron en RD$122.8 mil millones durante el primer trimestre del 2026, al pasar de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al cierre de marzo.
La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) afirmó que este resultado refleja la confianza de los clientes en las entidades bancarias del país y la capacidad del sector de continuar fortaleciendo sus niveles de captación.
En un informe elaborado por la dirección técnica, la ABA señaló que este crecimiento estuvo impulsado principalmente por los depósitos a la vista, cuyo saldo aumentó en RD$93.1 mil millones (20.7%), al pasar de RD$449.1 mil millones a RD$542.2 mil millones en el citado período.
Asimismo, indicó que los depósitos de ahorro registraron un incremento de RD$13.1 mil millones (1.2%), al situarse en RD$1,026.9 mil millones en marzo de 2026, frente a los RD$1,013.8 mil millones reflejados en diciembre de 2025. Mientras que, los depósitos a plazo pasaron de RD$1,034.3 mil millones a RD$1,050.6 mil millones, para un aumento de RD$16.5 mil millones (1.6%), agregó.
En línea con este comportamiento, la Asociación de Bancos precisó que, para el trimestre, el total de pasivos se incrementó en RD$112,800 millones, tras registrar RD$3.33 billones en marzo de 2026, en comparación con los RD$3.2 billones de diciembre 2025, para un crecimiento de 3.5%.
Resaltó, además, que la banca múltiple dominicana mantuvo indicadores financieros robustos al cierre del primer trimestre del año, reflejados en el crecimiento de sus activos, la cartera de crédito, así como en niveles de solvencia superiores a los establecidos por la regulación.
En ese sentido, informó que los activos de los bancos múltiples alcanzaron RD$3.7 billones al cierre de marzo, para un aumento de RD$120,300 millones, equivalente a 3.3%, crecimiento superior al 2.0% registrado en igual período de 2025.
La ABA indicó que el índice de solvencia alcanzó el 15.8%, superior en un 58% al establecido por la Ley Monetaria y Financiera, debido principalmente al aumento de reservas patrimoniales y a una adecuada distribución de sus activos.
“Estos resultados confirman a los bancos múltiples como un sector con fundamentos robustos, que continúa aportando al desarrollo de las actividades productivas del país, incluso en un contexto de tensión económica internacional asociado a conflictos bélicos y geopolíticos”, expresó.
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📊🏦 Depósitos bancarios siguen en ascenso en RD
Los depósitos en los bancos múltiples crecieron más de RD$122 mil millones entre enero y marzo de 2026, pasando de RD$2.49 billones a RD$2.62 billones, según un informe de la ABA ✅🇩🇴.
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COMENTARIO
Depósitos que hablan: confianza, liquidez y el reto de convertir ahorro en desarrollo
En solo tres meses, los depósitos en la banca múltiple aumentaron en más de RD$122 mil millones. La cifra confirma solidez y credibilidad del sistema, pero también abre una conversación más exigente: cómo transformar esa liquidez en crédito productivo, inclusión financiera y estabilidad macroeconómica en un contexto internacional cargado de incertidumbre.
Que los depósitos del público en los bancos múltiples hayan crecido de RD$2,499.6 mil millones en diciembre de 2025 a RD$2,622.4 mil millones al cierre de marzo de 2026 —un incremento de RD$122.8 mil millones— no es un dato menor. Es, ante todo, una señal de confianza. En economías donde la gente sospecha de su sistema financiero, el dinero busca refugio fuera del circuito formal: se dolariza, se inmoviliza o se disfraza en activos de baja productividad. En cambio, cuando los depósitos crecen, la ciudadanía está votando con su bolsillo: prefiere la formalidad, la seguridad institucional y la trazabilidad que ofrece la banca.
El informe de la Asociación de Bancos Múltiples (ABA) atribuye el avance a la capacidad de captación del sector y al fortalecimiento de la relación cliente–entidad. Pero la lectura va más allá del relato sectorial. Depósitos al alza significan, en la práctica, un sistema con mayor músculo para intermediar recursos, administrar riesgos y respaldar el dinamismo económico. No se trata únicamente de “dinero en cuentas”; se trata de un termómetro de expectativas: la gente deposita cuando percibe estabilidad, reglas relativamente predecibles y un horizonte de consumo e inversión que aún luce posible.
Ahora bien, el componente del crecimiento es tan importante como el crecimiento mismo. La expansión estuvo impulsada principalmente por los depósitos a la vista, que aumentaron en RD$93.1 mil millones (20.7%), pasando de RD$449.1 mil millones a RD$542.2 mil millones en el período. Esta composición sugiere una preferencia por liquidez inmediata. Dicho de otro modo: las familias y empresas están acumulando recursos, pero quieren tenerlos disponibles, sin amarrarlos a plazos largos. Eso puede interpretarse como prudencia ante un entorno internacional tenso —conflictos, volatilidad en energía y logística, y señales mixtas en las tasas globales—, pero también como una oportunidad para la banca: captar recursos de bajo costo financiero que, bien gestionados, pueden traducirse en crédito competitivo.
Los depósitos de ahorro, por su parte, crecieron RD$13.1 mil millones (1.2%) hasta RD$1,026.9 mil millones, y los depósitos a plazo subieron RD$16.5 mil millones (1.6%) hasta RD$1,050.6 mil millones. Aquí hay una pista útil: el ahorro tradicional y el plazo fijo también avanzan, pero a un ritmo más moderado que la liquidez a la vista. Si la economía estuviera dominada por una visión de largo aliento, lo esperable sería un empuje más fuerte del plazo. Si, en cambio, prevalece la cautela, la gente prefiere cuentas transaccionales. Este matiz es clave para entender el estado de ánimo económico: hay confianza en el sistema, sí, pero también deseo de flexibilidad.
La discusión no puede quedarse en la foto del trimestre. El país debe preguntarse qué está haciendo con esa masa de recursos. La intermediación financiera es valiosa cuando transforma ahorro en inversión productiva, cuando reduce costos de transacción, cuando amplía el acceso al crédito formal y cuando asigna capital a actividades con mayor productividad. Una expansión de depósitos, por sí sola, puede convivir con una realidad incómoda: que el crédito no llegue con la misma intensidad a las mipymes, a los sectores emergentes o a los territorios que más lo necesitan. El reto, entonces, es de calidad, no solo de cantidad: ¿está fluyendo el dinero hacia la economía real o se está quedando en circuitos de bajo impacto?
El informe también destaca que, en línea con este comportamiento, el total de pasivos del sistema aumentó en RD$112,800 millones, ubicándose en RD$3.33 billones en marzo de 2026, frente a RD$3.2 billones en diciembre de 2025, para un crecimiento de 3.5%. Los activos alcanzaron RD$3.7 billones, con un aumento de RD$120,300 millones (3.3%). Estas cifras sostienen una narrativa de robustez: el sistema crece, se expande y mantiene ritmo superior al observado en igual período del año anterior. Pero la robustez no debe conducir a complacencia. En un mundo donde el riesgo se reconfigura —cadenas de suministro, shocks de precios, tensiones geopolíticas— la estabilidad se protege con gestión prudente, transparencia, supervisión efectiva y una cultura de cumplimiento que haga del sistema financiero un aliado del desarrollo, no un fin en sí mismo.
Un indicador resulta particularmente revelador: el índice de solvencia de 15.8%, por encima del mínimo regulatorio, atribuido al aumento de reservas patrimoniales y a una adecuada distribución de activos. La solvencia es el cinturón de seguridad del sistema. En tiempos de turbulencia, es lo que permite resistir, absorber pérdidas, mantener la confianza y evitar que una crisis de liquidez se convierta en una crisis sistémica. Pero la solvencia debe convivir con eficiencia: capital fuerte, sí, pero también innovación, digitalización responsable y productos financieros que respondan a la vida real del ciudadano.
Y aquí emerge otra conversación: depósitos creciendo no significa automáticamente bienestar creciendo. Puede ser, en parte, una consecuencia de la formalización de pagos, de mayores flujos transaccionales y del incremento del uso de canales digitales. También puede reflejar una preferencia por ahorrar más ante incertidumbre, o un comportamiento empresarial de “caja” para cubrir contingencias. Por eso, el dato debe interpretarse con equilibrio: como evidencia de estabilidad del sistema, pero también como invitación a políticas que conviertan esa estabilidad en progreso tangible: más crédito a la producción, mejores condiciones para emprender, mayor inclusión financiera, y mecanismos de educación financiera que permitan a más dominicanos aprovechar productos de ahorro e inversión.
La banca múltiple, en efecto, es un pilar del desempeño económico. Pero los pilares se evalúan por lo que sostienen. El crecimiento de depósitos debe verse como una responsabilidad compartida: de los bancos, que deben competir en mejores servicios, transparencia de costos y ampliación del acceso; del regulador, que debe anticiparse a riesgos y asegurar reglas claras; y del Estado, que debe consolidar un entorno macroeconómico estable y un marco de confianza institucional que premie el ahorro y la inversión productiva.
En última instancia, RD$122.8 mil millones más en depósitos en un trimestre es una noticia que inspira, pero también exige. Inspira porque confirma que el ciudadano confía en su sistema financiero. Exige porque el país necesita que esa confianza se traduzca en desarrollo: en productividad, empleo, innovación y oportunidades. En tiempos de tensiones globales, la mejor defensa económica no es el triunfalismo, sino la capacidad de convertir fortaleza financiera en bienestar sostenible.
Luis Orlando Díaz Vólquez
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