La termoeléctrica de Manzanillo fortalece el sistema eléctrico y es de las más modernas del Caribe
Joel Santos también afirma que en gestión del presidente Abinader casi se ha cuadruplicado la generación de energía renovable. 31 de Marzo 2026 | Santo Domingo.– El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, resaltó la importancia de la nueva central termoeléctrica Manzanillo Power Land, la cual definió como la más moderna del Caribe, e incorpora 414 megavatios (MW) netos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Indicó que esta planta jugará un papel clave en la estabilidad del sistema eléctrico, al contar con tecnología de punta que permitirá responder de manera eficiente a las variaciones en la demanda energética. El ministro explicó que la infraestructura incorpora avanzados sistemas de control y monitoreo, incluyendo tecnologías que permiten regular la frecuencia, lo que facilita una operación más precisa, segura y adaptable a las necesidades del sistema eléctrico nacional. Santos destacó que durante la gestión del presidente Luis Abinader la generación de energía renovable en el país casi se ha cuadruplicado, como resultado de las políticas públicas orientadas a diversificar la matriz energética. Durante una entrevista radial, el funcionario precisó que la capacidad de generación renovable pasó de 554 megavatios en el año 2020 —sin incluir las hidroeléctricas— a unos 2,000 megavatios en la actualidad. “Se ha cuadruplicado casi la cantidad de energías renovables”, enfatizó. Asimismo, destacó que solo en el año 2025 la administración Abinader incorporó aproximadamente 1,150 megavatios de energía, lo que evidencia el ritmo acelerado de expansión del sector eléctrico y el impulso a proyectos de fuentes limpias en todo el territorio nacional. Santos subrayó que este crecimiento refleja el compromiso del Gobierno con la sostenibilidad, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles y la promoción de energías renovables como la solar y la eólica. En ese sentido, explicó que el incremento en la capacidad instalada ha permitido avanzar hacia un sistema eléctrico más eficiente, resiliente y amigable con el medio ambiente, fortaleciendo al mismo tiempo la seguridad energética nacional. El ministro reiteró que estos avances han sido posibles gracias a la atracción de inversiones, el establecimiento de un marco regulatorio favorable y la ejecución de proyectos estratégicos en distintas regiones del país. Finalmente, indicó que el objetivo es continuar ampliando la participación de las energías limpias en la matriz energética dominicana, consolidando un modelo energético moderno que garantice un suministro más estable, sostenible y accesible para toda la población. https://presidencia.gob.do/noticias/la-termoelectrica-de-manzanillo-fortalece-el-sistema-electrico-y-es-de-las-mas-modernas MEM Sistema Eléctrico
La termoeléctrica de Manzanillo: estabilidad para el SENI y puente hacia una matriz más limpia
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En la conversación pública sobre energía suele dominar una idea simplificada: o se apuesta por renovables o se apuesta por térmicas. Pero la realidad técnica de un sistema eléctrico moderno —sobre todo en economías que crecen y se electrifican— exige algo menos ideológico y más operativo: firmeza, flexibilidad y respaldo. En ese marco, la entrada de la central Manzanillo Power Land, con 414 MW netos añadidos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), no debe leerse como un hecho aislado ni como un simple hito de infraestructura: es una pieza de estabilidad sistémica con implicaciones directas en calidad del servicio, confiabilidad y seguridad energética. [presidencia.gob.do], [ensegundos.do]
De acuerdo con informaciones oficiales, Manzanillo Power Land incorpora tecnología avanzada de control y monitoreo y capacidades que permiten regular la frecuencia, un punto crítico para sostener la operación segura de la red ante variaciones de demanda y contingencias. En términos prácticos, esto significa que la planta no solo “genera megavatios”: también aporta atributos de servicio al sistema que ayudan a mantener la estabilidad eléctrica cuando la demanda sube, cuando hay interrupciones o cuando fuentes variables (como solar y eólica) cambian su producción por condiciones climáticas. [presidencia.gob.do], [ensegundos.do]
La discusión, entonces, no es “térmica versus renovable”, sino cómo se integra inteligentemente una matriz diversificada. En ese punto, el país viene evidenciando un crecimiento relevante de la capacidad renovable. Según datos citados por el Ministerio de Energía y Minas, la capacidad de generación renovable (sin incluir hidroeléctricas) pasó de 554 MW en 2020 a alrededor de 2,000 MW en la actualidad, y solo en 2025 se habrían incorporado aproximadamente 1,150 MW de nueva energía, reflejando un ritmo acelerado de expansión del sector. Si bien estas cifras se comunican en clave de logro, su lectura estratégica es todavía más relevante: a mayor penetración renovable, mayor necesidad de respaldo flexible, regulación y redes robustas. [presidencia.gob.do], [7dias.com.do] [presidencia.gob.do], [diariolibre.com]
Ese respaldo no se improvisa. Requiere inversiones en generación firme, sí, pero también en transmisión, interconexión y normativa. Y aquí Manzanillo aparece como un proyecto con “ecosistema” completo. Reportes sobre su puesta en marcha destacan elementos como la obtención del Certificado de Cumplimiento del Código de Conexión del SENI, así como infraestructura asociada: línea de transmisión de 345 kV, subestación, gasoducto y facilidades de regasificación y logística marítima para el combustible. En otras palabras, no se trata solo de una planta: es una apuesta por integración física y operativa del sistema. [ensegundos.do], [mem.gob.do]
La relevancia de estos atributos se entiende mejor si observamos el “mapa” de la transición energética real. El propio Ministerio de Energía y Minas ha informado que la matriz cerró 2024 con 1,396 MW de capacidad renovable (solar, eólica y biomasa), equivalente a 23.32% de la capacidad nacional, con un incremento superior al 137% respecto a 2020; además, el país cuenta con más de 460 MW instalados en techos para autoconsumo. Esa descentralización es positiva, pero también plantea desafíos: la red debe ser capaz de absorber inyecciones distribuidas, manejar variabilidad y sostener estándares de calidad (voltaje y frecuencia) de extremo a extremo. [mem.gob.do], [diariolibre.com]
En este contexto, una central moderna a gas natural en ciclo combinado —según se describe en reportes técnicos divulgados— opera como combustible de transición que puede convivir con una agenda de descarbonización gradual, mientras las renovables escalan y el almacenamiento se consolida. Y aquí conviene subrayar un punto esencial: la transición energética no es un salto, es una secuencia. Un país puede acelerar renovables, pero si no acompaña con transmisión, regulación de almacenamiento y capacidad firme, el resultado puede ser fragilidad operativa y costos indirectos que terminan afectando al consumidor. [ensegundos.do], [mem.gob.do]
De hecho, el propio Ministerio ha identificado como desafíos el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión, la expansión del gas natural como combustible de transición y la necesidad de crear o fortalecer el marco regulatorio para almacenamiento de energía renovable para su incorporación efectiva al SENI. Esta agenda “silenciosa” —transmisión, regulación, almacenamiento— es la que determina si los megavatios anunciados se traducen en servicio estable, competitivo y sostenible. [mem.gob.do], [diariolibre.com]
Por eso, más que celebrar números, el país debe enfocarse en lo que sigue. Primero, convertir capacidad instalada en energía entregada con calidad, lo cual depende de mantenimiento, despacho eficiente y disciplina regulatoria. Segundo, profundizar la modernización de redes: la expansión renovable y la incorporación de grandes proyectos requieren líneas, subestaciones y tecnologías de control que acompañen la nueva complejidad del sistema. Tercero, acelerar el almacenamiento —no como moda, sino como herramienta de estabilidad— y diseñar reglas claras para su remuneración y su papel en servicios complementarios del sistema. [ensegundos.do], [mem.gob.do] [mem.gob.do], [diariolibre.com]
Cuarto, consolidar un marco de atracción de inversión que reduzca incertidumbres y acelere plazos sin sacrificar estándares. En comunicados recientes se insiste en que el crecimiento del sector se ha apoyado en inversiones, condiciones regulatorias favorables y proyectos estratégicos en distintas regiones, lo que implica que la continuidad institucional y la coherencia de reglas son tan importantes como la tecnología. Quinto, asegurar que la expansión sea socialmente sostenible: una matriz más diversificada y robusta debe reflejarse en mayor competitividad y mejor calidad del servicio, sin que el costo de la transición recaiga de manera desproporcionada sobre hogares y mipymes. [presidencia.gob.do], [mem.gob.do]
Mirado así, Manzanillo cumple un rol que trasciende su potencia: reduce vulnerabilidad, aporta confiabilidad y refuerza la arquitectura de un sistema que está cambiando. Su incorporación de 414 MW netos y sus capacidades de regulación y control apuntan a un objetivo mayor: que la transición energética no sea solo un “crecimiento de capacidad”, sino una transformación ordenada, estable y medible en resultados. [presidencia.gob.do], [ensegundos.do]
En definitiva, la República Dominicana está ante una oportunidad: convertir su expansión energética en una ventaja competitiva nacional. Para lograrlo, el debate público debe madurar: menos consignas, más sistema; menos polarización, más planificación; menos promesas aisladas, más redes, regulación y almacenamiento. Con proyectos como Manzanillo y el incremento sostenido de renovables, el país tiene piezas importantes sobre la mesa. El reto ahora es ensamblarlas con visión de largo plazo, para que la energía deje de ser un cuello de botella y se convierta en un habilitador del desarrollo.
Fuentes consultadas:
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