viernes, 24 de abril de 2026

Impulsaran ciudadanos usen transporte público para acudir a Juegos Centro Americanos y del Caribe

Impulsaran ciudadanos usen transporte público para acudir a Juegos Centro Americanos y del Caribe

25 rutas diseñadas para fluidez del tránsito

Santo Domingo, R.D., 24 de abril de 2026. - El Gabinete de Transporte y el Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, iniciaron este jueves la fase de implementación del sistema estratégico de transporte y movilidad que garantizará el traslado seguro y oportuno de los atletas y para mitigar el impacto que provocará este evento en el tránsito.

Durante un encuentro, representantes de las instituciones que conforman el Gabinete, que coordina, el ministro Deligne Ascención y del Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, presidido por el periodista José Monegro, dieron por concluida, luego de varios meses de trabajo, la fase de planificación de un sistema estratégico para la viabilidad del tránsito y el traslado de las más de 10 mil personas que estarán participando en este evento. Entre ellos 6 mil 200 atletas de 37 países.

Para el traslado de los atletas, el gobierno ha dispuesto el uso de los autobuses de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y los del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) que maneja el Ministerio de Educación.

El ingeniero Deligne Ascención, resaltó que este es un compromiso país, por lo que se ha realizado un esfuerzo integrado para que este evento se desarrolle en las mejores condiciones, tal como lo ha instruido el presidente Luis Abinader.

Los directores de la OMSA, Ing. Onéximo Antonio González, el general Pascual Cruz Méndez,  de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) el ing. Milton Morrison, presentes en el encuentro, trabajaron en el diseño de rutas y entornos específicos en el Gran Santo Domingo, Santiago y las cuidades donde tendrán presencia los juegos, para lograr mayor fluides del tránsito.

El presidente del Comité organizador, José Monegro, resaltó que el gobierno ha dispuesto los recursos necesarios para llevar a cabo estos juegos, cuya inauguración será el 24 de julio a las 8:00 de la noche en el Estadio Olímpico.

Comentario

Transporte público y orgullo país: la otra medalla de Santo Domingo 2026

Cuando una ciudad se convierte en sede de un evento deportivo de escala regional, no solo compite en canchas y pistas: también se evalúa su capacidad de moverse con orden, seguridad y puntualidad. Por eso resulta acertado que el Gabinete de Transporte y el Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 hayan pasado de la planificación a la implementación de un sistema estratégico de movilidad, concebido para trasladar a más de 10 mil participantes —incluidos 6,200 atletas de 37 países— y, al mismo tiempo, mitigar el impacto sobre el tránsito en el Gran Santo Domingo, Santiago y otras ciudades con presencia de los juegos.

En el fondo, este plan no es un asunto logístico menor: es un “compromiso país”. Lo dijo el ministro Deligne Ascención al enfatizar el esfuerzo integrado para garantizar que el evento se desarrolle en las mejores condiciones, en línea con la instrucción del presidente Luis Abinader. En una nación donde la movilidad urbana suele ser sinónimo de estrés, retrasos y pérdidas económicas, la organización de los juegos ofrece una oportunidad única: convertir la presión del calendario en un impulso para ordenar la ciudad, coordinar instituciones y promover hábitos que nos benefician a todos.

La decisión de utilizar autobuses de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE), administrado por el Ministerio de Educación, es una señal de enfoque práctico: aprovechar capacidades existentes, escalar el servicio y garantizar una flota robusta para el traslado de atletas y personal acreditado. El reto, sin embargo, no se limita a tener autobuses disponibles; exige disciplina operativa, rutas claras, control de intersecciones, vigilancia y un mensaje coherente para el ciudadano común: durante los juegos, el transporte público no será una alternativa más, será la opción más inteligente.

Aquí entra el valor de las “25 rutas diseñadas para la fluidez del tránsito” y el trabajo coordinado entre OMSA, Digesett e Intrant. Si estas rutas están bien definidas y se gestionan con rigor, la ciudad puede ganar tiempo, reducir embotellamientos y mejorar la seguridad vial. Pero para que el plan funcione, debe romper un patrón cultural: la idea de que la solución individual (salir en vehículo propio) es siempre más conveniente. En días de alta demanda, esa “conveniencia” se convierte en un problema colectivo.

Impulsar que los ciudadanos usen transporte público para acudir a los juegos no debe interpretarse como una restricción, sino como un acto de cooperación nacional. Cada persona que deja el carro en casa, reduce presión sobre las vías; cada viaje compartido mejora la fluidez; cada ruta que se respeta disminuye el riesgo de incidentes. En términos simples: la movilidad también es patriotismo. No se trata de sacrificio, sino de eficiencia: llegar a tiempo, con menos estrés, con menos gasto y con menor huella ambiental.

Ahora bien, el éxito dependerá de un componente que a veces se subestima: la comunicación. El ciudadano necesita saber con anticipación qué rutas priorizadas existirán, qué zonas tendrán gestión especial, cuáles serán los horarios recomendados, dónde habrá puntos de embarque, y cómo se integrará la movilidad con el Metro, el Teleférico y las conexiones de “última milla”. Si el plan se comunica tarde o de forma confusa, se convierte en fricción. Si se comunica bien —claro, simple y repetido— se convierte en cultura temporal que, idealmente, deja aprendizaje permanente.

También conviene pensar en incentivos y facilidades: estacionamientos disuasorios, señalización visible, presencia efectiva de agentes, carriles gestionados con transparencia y respeto, y un sistema de información en tiempo real que permita a la gente planificar. La ciudadanía no se “empuja” solo con llamados; se convence cuando el servicio es confiable. En movilidad, la confianza se construye con puntualidad, limpieza, seguridad y trato digno.

La inauguración de los juegos, pautada para el 24 de julio a las 8:00 p. m. en el Estadio Olímpico, será un termómetro. No solo por el espectáculo, sino por la capacidad de mover a miles de personas sin colapsar la ciudad. Si se logra, Santo Domingo no solo quedará en la memoria por sus medallas, sino por haber demostrado que la coordinación institucional puede traducirse en calidad de vida.

Estos Juegos Centroamericanos y del Caribe pueden ser una vitrina para el país. Pero, sobre todo, pueden convertirse en el ensayo general de la ciudad que aspiramos a ser: una donde moverse no sea una batalla diaria, sino un servicio eficiente y humano. El deporte une; la movilidad ordenada también. Y cuando ambos se encuentran, ganamos todos.

Luis Orlando Díaz Vólquez

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