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domingo, 29 de diciembre de 2024

BCRD reduce su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, disminuyendo de 6.00 % a 5.75 % anual

BCRD reduce su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, disminuyendo de 6.00 % a 5.75 % anual

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de diciembre de 2024, decidió reducir su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, disminuyendo de 6.00 % a 5.75 % anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) se reduce de 6.50 % a 6.25 % anual. Por otro lado, se decidió mantener invariable la tasa de depósitos remunerados (Overnight) en 4.50 % anual.

Para esta medida se tomó en consideración la evolución reciente del entorno internacional, particularmente las reducciones recientes en las tasas de interés en las economías avanzadas y la incertidumbre global. Adicionalmente, se ponderó el buen desempeño de la economía dominicana y los espacios monetarios ante una inflación que se ha mantenido en el tramo inferior del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % durante el presente año y la moderación reciente del crédito privado.

En efecto, la inflación interanual se ubica en 3.18 % en noviembre, mientras que la inflación subyacente, que excluye los precios de los componentes más volátiles de la canasta y que se asocia más directamente a las condiciones monetarias, se mantiene en torno al centro de la meta, al ubicarse en 3.93 % en noviembre de 2024. Los modelos de pronósticos del BCRD señalan que tanto la inflación general como la subyacente se mantendrían dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % para el cierre del presente año y durante el año 2025, en un escenario activo de política monetaria.

Con esta decisión de reducir la TPM, la tasa de interés de referencia acumula una disminución de 275 puntos básicos desde mayo de 2023. Adicionalmente, el BCRD ha estado implementando medidas complementarias para incrementar la liquidez en el sistema financiero, entre las que se encuentran: la ampliación de las facilidades de reportos hasta un plazo de 28 días y la eliminación de las provisiones para las operaciones interbancarias que utilicen como subyacentes títulos del BCRD o del Ministerio de Hacienda.

Asimismo, la Junta Monetaria aprobó la liberación de recursos de encaje legal por un monto de RD$35,355 millones para la canalización de préstamos para la adquisición de viviendas, construcción e interinos; que unido a la redención a su vencimiento de títulos del Banco Central por unos RD$140 mil millones durante el último trimestre de 2024, representan medidas de provisión de liquidez al sistema financiero por unos RD$175 mil millones. Además, se aprobó la extensión por un año de unos RD$68 mil millones de la facilidad de liquidez rápida (FLR), con el fin de neutralizar el efecto contractivo del retorno de estos pagos al Banco Central.

El programa de disminuciones en la TPM, junto con estas medidas de flexibilización monetaria, deberán acelerar las reducciones en las tasas de interés bancarias en la medida en que opera el mecanismo de transmisión de la política monetaria; apoyando el crecimiento del crédito privado y propiciando condiciones favorables para mantener el dinamismo de la demanda interna.

En el entorno internacional, la economía de Estados Unidos de América (EUA) se mantiene resiliente, proyectándose un crecimiento de 2.7 % para el año 2024, de acuerdo con Consensus Forecasts. En tanto, la inflación ha disminuido paulatinamente hasta ubicarse en 2.7 % en noviembre de 2024, aunque ha presentado una mayor persistencia en los meses recientes. Ante este panorama, la Reserva Federal redujo la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos en el mes de diciembre, y se prevé que realice recortes adicionales en su tasa de referencia a un ritmo más gradual durante el próximo año.

En la Zona Euro, se espera que la actividad económica registre un crecimiento de 0.8 % en el año 2024, afectada por los conflictos geopolíticos. En tanto, la inflación interanual se ubicó en 2.2 % en noviembre, en torno a la meta del Banco Central Europeo (BCE). Ante este escenario, el BCE redujo su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos en diciembre y se espera que continúe el ciclo de reducciones en los próximos meses.

En América Latina, la inflación ha permanecido dentro o debajo del rango objetivo en gran parte de las economías, dando el espacio para disminuciones en las tasas de política monetaria de la mayoría de los países. Específicamente, las reducciones en las tasas de referencia desde el año 2023 son: Chile (625 puntos básicos acumulados), Costa Rica (500), Colombia (375), Perú (275), República Dominicana (275), Paraguay (250), México (125) y Guatemala (50). Por otro lado, el Banco Central de Brasil y el Banco Central de Uruguay han realizado incrementos en su tasa de política monetaria, registrando un aumento acumulado de 175 y 25 puntos básicos, respectivamente.

En cuanto a las materias primas, el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha permanecido moderado, ubicándose en torno a US$ 70 al cierre de diciembre. Mientras, el costo de transporte de fletes ha incrementado en las últimas semanas ante las expectativas de mayores aranceles en EUA, en adición a los conflictos geopolíticos en el Medio Oriente y los factores climáticos.

En el ámbito nacional, la economía se expandió en 5.1 % durante enero-noviembre, cercano a su potencial, luego de un crecimiento de 3.9 % interanual durante el mes de noviembre de 2024. En este contexto, se espera que la economía dominicana sostenga un crecimiento en torno a 5 % en el año 2024, una de las expansiones más altas de la región, según organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

Por otro lado, el ritmo de expansión del crédito privado en moneda nacional ha continuado moderándose al ubicarse en torno a 11 % interanual en diciembre. En tanto, los agregados monetarios más amplios (M2 y M3) han mantenido una convergencia al crecimiento del PIB nominal, consistente con lo previsto en el Programa Monetario del BCRD.

En el sector externo, las actividades generadoras de divisas continúan registrando un comportamiento favorable, destacándose el turismo, las exportaciones, las remesas y la inversión extranjera directa. En ese orden, se ha mantenido la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una depreciación de apenas 4.6 % a diciembre de 2024, por debajo de las depreciaciones observadas en las principales economías de la región como Brasil, México, Colombia y Chile. Asimismo, las reservas internacionales se ubicaron en torno a US$ 13,100 millones en noviembre, superando las métricas recomendadas por el FMI.

Es importante resaltar que la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos macroeconómicos, que se reflejan en una mejor percepción de riesgo país en comparación con el promedio de América Latina y otras economías emergentes. El Banco Central de la República Dominicana seguirá monitoreando la evolución de la economía con el objetivo de continuar adoptando oportunamente las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica y que contribuyan a que la inflación se mantenga dentro del rango meta.

29 de diciembre de 2024

lunes, 12 de agosto de 2024

Perspectivas de política monetaria / El rol de las tasas de interés en la estabilidad económica. Por Jaime Aristy Escuder @AristyEscuder /

Perspectivas de política monetaria
El rol de las tasas de interés en la estabilidad económica
Por Jaime Aristy Escuder
@AristyEscuder 

La política monetaria es clave para el desempeño económico a corto plazo. Los bancos centrales diseñan y ejecutan medidas monetarias para alcanzar y mantener la estabilidad de precios y, en muchas ocasiones, evitar que las perturbaciones transitorias -económicas, políticas, sanitarias y ambientales- desvíen excesivamente el producto interno bruto (PIB) de su nivel potencial.

Es usual que los bancos centrales adopten regímenes de política monetaria que incluyen metas explícitas de inflación. Dichas instituciones determinan el nivel de tasa de interés compatible con la meta de inflación y con un nivel de PIB cercano al potencial. Para lograr ese nivel de tasa de interés a corto plazo, se mueve la cantidad de los agregados monetarios mediante operaciones de compra y venta de títulos de deuda. La tasa de interés que se obtiene es la referencia del mercado que influye sobre la curva de rendimiento de los títulos financieros.

Cuando la tasa de inflación se coloca por encima de la meta, las autoridades monetarias suben la tasa de interés de referencia. El ajuste monetario eleva la tasa de desocupación, presiona hacia abajo la tasa de crecimiento de los salarios y disminuye la demanda de bienes y servicios del sector privado. El resultado de esos movimientos económicos es una menor tasa de inflación y un menor ritmo de crecimiento del PIB.

El principal activo de un banco central es su credibilidad. Por ese motivo, adopta decisiones rigurosas, que tienen en cuenta la mayor cantidad de variables, controlables o no, para minimizar la probabilidad de que algo se rompa -como el anclaje de las expectativas de inflación o la solvencia bancaria- y sea necesario dar marcha atrás. Además, hay que recordar que "en economía no hay almuerzo gratis." Alcanzar un objetivo acarrea un costo que se ha de pagar, sea con mayor tasa de desocupación, menor ritmo de crecimiento del PIB o mayor depreciación de la moneda nacional.

En ese contexto, cabe remarcar la estrecha relación existente entre las decisiones de los bancos centrales y las variaciones cambiarias. Cuando el banco central de Estados Unidos aumenta su tasa de interés real -que es la nominal ajustada por la inflación- respecto a la del Banco Central Europeo, atrae recursos de los inversionistas internacionales hacia los títulos financieros emitidos en dólares y se aprecia la moneda estadounidense respecto al euro. La reducción del diferencial entre la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal y la de los países de América Latina, incluida la República Dominicana, explica la depreciación observada en lo que va de año de las monedas latinoamericanas con relación al dólar. Esa vinculación implica que los bancos centrales, en particular en los países en desarrollo, deben incluir en su función de reacción las medidas adoptadas por la Reserva Federal.

Uno de los mayores errores de un banco central es tomar decisiones en función de lo que en cada momento pueda interesar o convenir al mercado de valores. Este reacciona rápidamente a las informaciones de inflación, crecimiento económico, condiciones laborales y desempeño de las empresas que cotizan en bolsa. Además de fluctuar con el ciclo económico y los fundamentos del mercado, el precio de las acciones es sensible a las condiciones monetarias. Cuando el banco central aumenta la liquidez para estimular el crecimiento del PIB, una parte de ella desemboca en el mercado bursátil y eleva los precios de las acciones. Si el aumento de la liquidez ocurre en momentos en que existe una manía, como la del "dot-com" o la de la inteligencia artificial, se genera un incremento exponencial de los precios de las acciones y se crea una burbuja. La anomalía del mercado se desinfla o estalla cuando sale a la luz información que revela la irracionalidad e inconsistencia de las expectativas.

La caída brusca de los principales mercados de capitales ocurrida hace una semana presionó a los bancos centrales, entre ellos el japonés. En Estados Unidos, la noticia sobre la reducción del ritmo de creación de empleo y el incremento de la tasa de desocupación generó una turbulencia bursátil que elevó a más de 70% la probabilidad de que en septiembre la Reserva Federal realice un recorte de 50 puntos básicos a la tasa de interés de referencia. El recorte estimularía la economía a través de la inversión y del consumo, resultado que aumentaría el precio de las acciones. Además, a menor tasa de interés, mayor es el valor presente del flujo de efectivo de los negocios y, por tanto, más elevado es el valor de los títulos de renta variable.

Dado que la tasa de inflación interanual a junio fue de 2.5%, un nivel superior a la meta del 2%, no es recomendable que la Reserva Federal baje 50 puntos básicos a su tasa. Cabe recordar que el banco central actúa según el comportamiento de la tasa de inflación y del crecimiento económico, no de la evolución del precio de las acciones. Lo que demostró el premio Nobel de Economía, Ben Bernanke, es que la volatilidad del mercado de capitales es relevante para las autoridades monetarias solo si atenta contra la estabilidad del sistema financiero. En esa situación es necesario intervenir para minimizar la probabilidad de quiebra de bancos y evitar una depresión económica. El escenario descrito es poco probable en la actualidad; por tanto, es previsible que en septiembre el ajuste de la tasa de interés de la Reserva Federal sea de 25 puntos básicos.

Por último, es posible que el Banco Central de la República Dominicana, ante el inminente inicio del ciclo a la baja de la tasa de interés en Estados Unidos, reduzca en la reunión de agosto su tasa de interés en 25 puntos básicos. Al mismo tiempo, podría tomar algunas medidas monetarias para que las tasas de interés interbancaria, activa y pasiva, que han subido mucho en lo que va de año, comiencen a bajar para estimular el ritmo de crecimiento del PIB. El cambio de postura monetaria requiere de mucha experiencia, prudencia y credibilidad, pues hay que evitar que la depreciación cambiaria que se registraría ocasione la pérdida del anclaje de las expectativas de inflación.

Es posible que el Banco Central de la República Dominicana, ante el inminente inicio del ciclo a la baja de la tasa de interés en Estados Unidos, reduzca en la reunión de agosto su tasa de interés en 25 puntos básicos.


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viernes, 29 de diciembre de 2023

BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 7.00 % anual / @BancoCentralRD #tpmBCRD

BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 7.00 % anual

28 de diciembre de 2023. SANTO DOMINGO

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de diciembre de 2023, decidió mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 7.00 % anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) se mantiene en 7.50 % anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en 5.50 % anual.

Esta medida toma en consideración la evolución reciente del entorno internacional y el comportamiento de la economía dominicana, especialmente de la inflación. En ese orden, la inflación interanual se ha reducido significativamente durante el año y se encuentra en el centro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, como resultado de las políticas monetaria y fiscal implementadas, así como de las menores presiones de demanda interna.

En efecto, la inflación interanual ha disminuido en 564 puntos básicos desde un máximo de 9.64 % en abril de 2022 a 4.00 % en noviembre de 2023, proyectándose que cerraría el año 2023 por debajo del 4.00 %, valor central del rango meta. De igual forma, la inflación subyacente, que excluye los precios de los componentes más volátiles de la canasta como los combustibles y algunos alimentos, mantiene la tendencia a la baja, al disminuir de 7.29 % en mayo de 2022 a 4.48 % en noviembre de 2023.

En este contexto de bajas presiones inflacionarias, el Banco Central ha reducido su TPM en 150 puntos básicos de forma acumulada desde su reunión del mes de mayo. Estas medidas se han complementado con un programa de provisión de liquidez, que ha permitido la canalización de más de RD$170 mil millones a través de los intermediarios financieros, para facilitar préstamos a los sectores productivos y los hogares a tasas de interés de hasta 9 % anual. Estas medidas han contribuido a acelerar el mecanismo de transmisión de la política monetaria, dinamizando el crédito y facilitando la reactivación económica.

Hacia adelante, los modelos de pronósticos señalan que la inflación general y la subyacente continuarían dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % en el año 2024, en un escenario activo de política monetaria. En ese sentido, el Banco Central se mantendrá dando seguimiento al contexto macroeconómico, especialmente a la flexibilización prevista de las condiciones financieras internacionales, lo que otorgaría mayores espacios para continuar normalizando su postura de política monetaria.

En Estados Unidos de América (EUA) la actividad económica ha sido más resiliente de lo previsto, mientras la inflación continúa reduciéndose, al pasar de un máximo de 9.1 % en junio de 2022 a 3.1 % en noviembre de 2023, aunque sigue siendo superior a su objetivo de 2.0%. Ante este escenario, la Reserva Federal (Fed) mantuvo la tasa de fondos federales sin cambios en diciembre de 2023 y proyecta reducciones durante el año 2024.

En la zona euro (ZE), la guerra entre Rusia y Ucrania ha influido en condiciones recesivas en algunas de sus principales economías. En tanto, la inflación interanual de la ZE se ha moderado hasta 2.4 % en noviembre, aún por encima de su meta de 2.0 %. En esta coyuntura, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios su tasa de referencia en diciembre de 2023 y se prevé que inicie el ciclo de reducciones durante el próximo año.

En América Latina (AL), la inflación ha mantenido su tendencia a la baja, retornando al rango meta en la mayoría de los países de la región. Como resultado, casi todos los bancos centrales han reducido sus tasas de interés de política monetaria durante los últimos meses, incluyendo a Costa Rica (disminución acumulada de 300 puntos básicos), Chile (300), Uruguay (225), Brasil (200), Paraguay (175), República Dominicana (150), Perú (100) y Colombia (25).

En cuanto a las materias primas, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) se ha incrementado en las últimas semanas ubicándose cerca de US$75 dólares por barril, en un contexto de mayores tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. De igual forma, el costo de transporte de fletes ha aumentado recientemente, ante los conflictos geopolíticos y efectos climáticos, que están afectando rutas importantes para el comercio mundial de mercancías.

En el ámbito nacional, la economía dominicana continúa su proceso de recuperación, con una expansión de 4.2 % interanual en el mes de noviembre, superior al crecimiento interanual de 3.6 % en octubre y de 3.1 % en septiembre, así como al 2.6 % del tercer trimestre de 2023. El resultado del mes de noviembre reflejó el dinamismo del sector de hoteles, bares y restaurantes, así como el mejor desempeño de los sectores construcción, manufacturas, servicios financieros y comercio.

Hacia adelante, se espera que el estímulo monetario y la mayor inversión pública sigan contribuyendo a dinamizar la actividad económica hacia su crecimiento potencial de 5 % en el año 2024, que sería una de las expansiones más altas de AL según organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Consensus Forecast.

Las condiciones financieras han estado reaccionando favorablemente desde el inicio de las medidas monetarias, con menores niveles de tasas de interés; así como una aceleración en el crecimiento de los agregados monetarios que se expanden a tasas significativamente superiores a la del Producto Interno Bruto (PIB) nominal. En este contexto de mayor liquidez, el crédito privado en moneda nacional crece en torno al 20 % interanual, impulsado por la expansión de los préstamos a los sectores productivos, como construcción y comercio, además del financiamiento a los hogares.

Por otro lado, el buen desempeño de las actividades generadoras de divisas ha contribuido con la estabilidad del peso dominicano en el presente año. Adicionalmente, las reservas internacionales se ubican en niveles elevados, que superan los US$15,300 millones, equivalentes a 12.8 % del producto interno bruto (PIB) y cerca de seis meses de importaciones, por encima de las métricas recomendadas por el FMI.

Es importante resaltar que la economía dominicana se encuentra en una buena posición para continuar enfrentando el desafiante panorama, tomando en cuenta la fortaleza de sus fundamentos macroeconómicos y la resiliencia de los sectores productivos. El Banco Central de la República Dominicana seguirá monitoreando la evolución macroeconómica, tanto externa como nacional, con el objetivo de continuar adoptando oportunamente las medidas necesarias que preserven la estabilidad macroeconómica y contribuyan a que la inflación se mantenga dentro del rango meta.

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miércoles, 31 de mayo de 2023

BCRD reduce su tasa de política monetaria en 50 puntos básicos, al pasar de 3.50 % a 3.00 % anual


BCRD reduce su tasa de política monetaria en 50 puntos básicos, al pasar de 3.50 % a 3.00 % anual

Santo Domingo, 31 de agosto de 2020

En su reunión de política monetaria del mes de agosto de 2020, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) dispuso la reducción en 50 puntos básicos de su tasa de interés de política monetaria, pasando de 3.50 % a 3.00 % anual. En adición, decidió estrechar el corredor de tasas de interés, al disminuir la tasa de interés de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) de 4.50 % a 3.50 % anual, mientras que la tasa de interés de depósitos remunerados (Overnight) se mantiene en 2.50 % anual. De esta forma, el corredor de las facilidades permanentes de liquidez del Banco Central tendrá un rango de ± 50 puntos básicos con respecto a la tasa de política monetaria.

La decisión sobre la tasa de referencia se basa en el análisis exhaustivo del impacto de la pandemia del COVID-19 sobre la actividad económica y la evolución futura de la inflación. En particular, la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor en julio fue de 1.88 %, mientras que la inflación acumulada durante los primeros siete meses del año fue 2.32 %. Por otro lado, la inflación interanual, es decir, de julio de 2019 a julio de 2020, alcanzó 4.35 %, situándose dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, al tiempo que la inflación subyacente, que refleja las condiciones monetarias, alcanzó 4.14 %. En ese sentido, el sistema de pronósticos del BCRD y las expectativas de los agentes económicos señalan que las presiones inflacionarias recientes son de carácter transitorio, asociadas a la evolución de los precios de algunos alimentos y de la recuperación en el precio internacional del petróleo, por lo que se prevé que la inflación se mantendría dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % en el horizonte de política monetaria.

En el entorno internacional prevalece una alta incertidumbre, asociada al ritmo de recuperación económica global y al hecho de que el número de nuevos contagios a nivel mundial aún permanece elevado. En efecto, Consensus Forecasts (CFC), estima en sus proyecciones del mes de agosto una contracción de la economía mundial de -4.7 % para el año 2020, similar a la estimación más reciente del FMI de una caída de -4.9 %. En respuesta a este debilitamiento de la actividad global, los bancos centrales alrededor del mundo continúan reduciendo sus tasas de interés de política monetaria y ampliando las medidas de flexibilización monetaria, con el objetivo de apoyar la demanda interna de sus países.

Para Estados Unidos de América (EUA), nuestro principal socio comercial, Consensus estima que la actividad económica se contraería durante el presente año, al pasar de una expansión de 2.2 % en 2019 a una disminución de -5.2 % en 2020. En este contexto, la Reserva Federal se mantiene aplicando un grupo de medidas monetarias expansivas, previéndose que su tasa de política monetaria (tasa de fondos federales) se mantendría en el rango de 0 % y 0.25 % hasta el año 2022, al tiempo que implementa programas de flexibilización cuantitativa basados en la provisión de liquidez a través de Repos, compras de títulos públicos y privados en el mercado secundario y programas de canalización de crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas, principalmente de los sectores salud y educación. Adicionalmente, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, anunció cambios en los objetivos de política monetaria, otorgando una mayor prioridad a la generación de empleos y permitiendo que la inflación se ubique en el mediano plazo por encima de la meta para compensar los periodos prolongados de baja inflación que se registraron previo a la pandemia.

En cuanto a la Zona Euro, se proyecta que la pandemia provocará una contracción aún mayor en este bloque de países, al pasar de un crecimiento de 1.3 % en 2019 a una disminución de -7.9 % para 2020, de acuerdo a Consensus. Como respuesta a este difícil panorama, el Banco Central Europeo (BCE) mantiene la tasa de depósitos de corto plazo (Overnight) en -0.50 % anual, mientras implementa un amplio programa de provisión de liquidez a través de la compra de títulos públicos y privados en el mercado secundario. Asimismo, flexibilizó las condiciones del programa de canalización de crédito privado por medio de las entidades financieras y disminuyó la tasa de interés para los créditos a Mipymes y hogares canalizados a través de estas facilidades. De igual forma, el Banco Central de Inglaterra se ha mantenido aplicando medidas de estímulo monetario y programas de provisión de liquidez, además anunció que están evaluando reducciones adicionales en su tasa de política monetaria, pudiendo llevar la tasa de referencia a terreno negativo.

En América Latina, las perspectivas económicas han sido afectadas significativamente, Ante este panorama, estimándose una reducción de -8.0 % en el crecimiento regional para 2020, de acuerdo a Consensus. En este contexto de una marcada ralentización económica, los bancos centrales latinoamericanos han continuado disminuyendo de forma importante sus tasas de política monetaria, destacándose las reducciones acumuladas durante este año de México (disminución de 275 puntos básicos), Brasil (250 puntos básicos), Colombia (225 puntos básicos), Perú (200 puntos básicos), Costa Rica (200 puntos básicos), Honduras (175 puntos básicos), Chile (125 puntos básicos), entre otros. Adicionalmente, los bancos centrales de la región se mantienen implementando de forma generalizada paquetes de estímulo monetario, a través de programas de provisión de liquidez y de canalización de crédito al sector privado.

En relación con las materias primas, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), utilizado como referencia para fines presupuestarios, se ha estabilizado en torno a los US$40 dólares por barril, proyectándose un precio promedio para 2020 en torno a los US$ 38.5 dólares el barril, por debajo del valor de unos US$ 60 por barril inicialmente previsto en el Presupuesto Nacional. Por otro lado, el precio del oro continúa en incremento, ubicándose en niveles históricos por encima de los US$ 1,900 dólares por onza troy al ser utilizado como refugio de valor en un contexto de alta incertidumbre en los mercados internacionales. En ese sentido, el comportamiento observado durante este año en los precios de los bienes primarios deberá beneficiar los términos de intercambio de la República Dominicana y contribuir a la balanza de pagos, a través de una menor factura petrolera y del incremento en el valor de las exportaciones de oro.

En el entorno doméstico, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), señala que, luego de tocar fondo en abril con una caída de 29.8%, la economía se encuentra en un proceso parcial de recuperación, registrando variaciones de -13.6 % en mayo y -7.1 % en junio. Asimismo, las proyecciones preliminares indican que el crecimiento económico durante el mes de julio se ubicaría en torno a la variación acumulada durante el primer semestre de -8.5 %. Hacia adelante, los modelos de pronósticos prevén que la economía se recuperaría gradualmente durante el resto del año y se acercaría a su crecimiento potencial en 2021, una vez superada las crisis sanitaria y económica derivadas del COVID-19.

En este contexto, el Banco Central continúa implementando un conjunto de medidas monetarias orientadas a mitigar los efectos del coronavirus, a través de un incremento en el financiamiento para los sectores productivos y los hogares. En particular, del total de RD$ 120 mil millones puestos a disposición de las entidades de intermediación en una primera fase, se han canalizado unos RD$ 100 mil millones a través de las distintas facilidades. En una segunda etapa, se están poniendo a disposición de los agentes económicos RD$ 70 mil millones adicionales, a través del incremento en RD$ 10,000 millones de la disponibilidad de Repos de corto plazo y de la creación de la Facilidad de Liquidez Rápida (FLR) por RD$60 mil millones a una tasa de interés de 3.0 % para las entidades de intermediación financiera, con el propósito de apoyar la canalización de recursos hacia sectores productivos claves, en particular a los sectores salud y educación, y de proveer un alivio financiero a los hogares y las Mipymes.

Como resultado de las medidas monetarias, las condiciones financieras se han mantenido favorables, registrándose una reducción en las tasas de interés de los préstamos otorgados por la banca múltiple. Por otro lado, el crédito privado en moneda nacional se expande a una tasa interanual cercana al 10 % al cierre de agosto, observándose una moderación con respecto al ritmo de expansión observado en los últimos meses.

En ese sentido, la nueva reducción de la tasa de política monetaria (que llevaría la disminución en la tasa de referencia a 150 puntos básicos desde inicios de la pandemia) y la flexibilización de los criterios de aplicación de la Facilidad de Liquidez Rápida anunciada recientemente, deberán contribuir a sostener el dinamismo del crédito y proporcionar un alivio financiero a empresas y hogares. La implementación del amplio paquete de estímulo monetario continuará sirviendo de apoyo para la recuperación gradual de los sectores económicos, facilitar la preservación y generación de empleos y permitir la convergencia del crecimiento hacia su potencial en el horizonte de política.

Por otro lado, la pandemia ha afectado significativamente a las finanzas públicas, debido a una caída de los ingresos fiscales por la ralentización económica y por las facilidades de alivio tributario, así como al incremento del gasto público asociado a programas sociales orientados a preservar el empleo y a la implementación de medidas sanitarias. En días recientes, el Poder Ejecutivo sometió al Congreso Nacional una reformulación al Presupuesto General del Estado, con el objetivo de asegurar la disponibilidad de fondos para incrementar los recursos asignados a los sectores de salud y educación, así como mantener los programas de apoyo social y de protección del empleo durante el resto del año. En ese sentido, la ejecución de esta modificación presupuestaria y la posibilidad de acceder a financiamiento externo por unos US$3 mil millones, junto al plan de estímulo monetario adoptado por el Banco Central, contribuirán a combatir los enormes retos derivados de la crisis sanitaria y a facilitar la reactivación gradual de la economía dominicana.

En el sector externo, se debe destacar que en los meses recientes se observa una recuperación progresiva del flujo de divisas, asociada al alto dinamismo que mantienen las remesas familiares, al expandirse de forma interanual en 29.3 % en julio, y a la recuperación en las exportaciones de zonas francas, que crecieron en 2.9 % de forma interanual en el mes de julio, compensando parcialmente el impacto negativo que ha tenido la pandemia sobre el turismo. Asimismo, los altos niveles de Reservas Internacionales del Banco Central, que se ubican en torno los US$7 mil millones (equivalentes a aproximadamente 9.0 % del PIB), y los fuertes fundamentos macroeconómicos permitirán que la institución pueda seguir apoyando al mercado cambiario, contribuyendo a mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio ante un convulso entorno internacional.

El Banco Central de la República Dominicana reafirma su compromiso de conducir la política monetaria hacia el logro de su meta de inflación y el buen funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos, preservando bajos niveles de inflación y manteniendo la estabilidad relativa del tipo de cambio. En ese sentido, la institución continuará dando especial seguimiento al impacto del COVID-19 sobre la economía dominicana, encontrándose preparada para continuar reaccionando de forma oportuna ante factores que puedan poner en riesgo el objetivo de inflación y afectar la estabilidad macroeconómica.


viernes, 17 de junio de 2022

ECONOMIA | La Reserva Federal | EDITORIAL El Día junio 17, 2022

El Día  junio 17, 2022

EDITORIAL

La Reserva Federal

La Reserva Federal de Estados Unidos, una especie de Banco Central, desde marzo viene aumentando su tasa de referencia como forma de contener una inflación que ha sorprendido todas las proyecciones previas.

Esta semana se produjo un aumento que iguala la suma de los aumentos de los dos meses anteriores y los expertos no descartan otras subidas, pues las causas de la actual tendencia inflacionaria permanecen iguales, con la perspectiva de que se prolonguen en el tiempo mucho más de lo esperado.

El Banco Central dominicano viene aplicando desde diciembre del año pasado las medidas que la Reserva Federal de Estados Unidos empezó a implementar en marzo y los efectos han sido los esperados.

En adición, las autoridades dominicanas han implementado un subsidio directo a los combustibles, que si bien es cierto ha costado un sacrificio fiscal de 20 mil millones en lo que va del año, ha significado contener tres puntos porcentuales a la inflación acumulada.

El aumento de la tasa de referencia en la economía interna de Estados Unidos deberá tener un esfuerzo por fortalecer el valor del dólar, lo cual puede tener un efecto inflacionario en economías que mantienen la primacía del dólar como moneda fuerte para transacciones internacionales, incluyendo naciones como República Dominicana.

También puede impactar en el volumen de las remesas que salen desde Estados Unidos.

Pero el efecto global hace que la balanza se incline al lado positivo porque el principal problema que confrontan las economías mundiales es la inflación sistémica al nivel global.

El Banco Central dominicano ha tenido un buen manejo de su política monetaria, mientras que el Ministerio de Hacienda viene haciendo lo propio con la política fiscal del Gobierno.

Esto, sin lugar a dudas, ha hecho que el impacto tremendo de la crisis inflacionaria mundial haya sido menor, pero no podemos perder de vista que aun así el impacto negativo ha sido muy elevado. https://eldia.com.do/la-reserva-federal/


miércoles, 1 de junio de 2022

BCRD incrementa su tasa de política monetaria de 5.50 % a 6.50% anual | @BancoCentralRD #tpmBCRD

BCRD incrementa su tasa de política monetaria de 5.50 % a 6.50% anual

@BancoCentralRD) May 31, 2022 . SANTO DOMINGO

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria del mes de mayo de 2022, decidió incrementar su tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, de 5.50 % anual a 6.50 % anual. De este modo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) aumenta de 6.00 % a 7.00 % anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) de 5.00 % a 6.00 % anual.

Esta decisión se basa en una evaluación exhaustiva del comportamiento reciente de la economía mundial y su impacto sobre la inflación, influenciada por los recientes conflictos geopolíticos y el choque de costos global. En ese orden, la dinámica de los precios ha estado afectada por factores externos más persistentes de lo previsto, asociado al notable incremento de los precios del petróleo y de otras materias primas importantes para la producción local, así como los elevados costos del transporte internacional de contenedores y otras disrupciones en las cadenas de suministros. En adición a estos componentes externos, los ajustes en las tarifas de servicios privados y públicos domésticos han estado incidiendo en la tendencia al alza de la inflación durante los últimos meses.

En particular, la variación mensual del índice de precios al consumidor (IPC) en abril de 2022 fue de 0.96 %; mientras que la inflación interanual, es decir en los últimos 12 meses, se ubicó en 9.64 %. Por otro lado, la inflación subyacente interanual, que excluye los componentes más volátiles de la canasta, se situó en 7.25 % en abril, reflejando efectos de segunda vuelta en la producción asociados a choques de oferta de origen externo.

Para contrarrestar los factores exógenos sobre los precios, el Banco Central ha estado implementando desde finales del año pasado un plan de normalización monetaria a través de incrementos de tasas de interés y medidas de control de la liquidez, con el propósito de facilitar la convergencia de la inflación al rango meta. En este sentido, con la decisión del mes de mayo, el BCRD ha aumentado de forma gradual y prudente su tasa de política monetaria en cinco ocasiones desde noviembre de 2021, hasta situarla en su nivel actual de 6.50 % anual, en consonancia con el ciclo de aumentos en las tasas de interés a nivel internacional.

De forma complementaria, el BCRD ha reducido durante el presente año el excedente de liquidez del sistema financiero en unos RD$80 mil millones, a través de operaciones de mercado abierto y del retorno gradual de los recursos que habían sido otorgados durante la pandemia. Estas medidas han logrado acelerar el mecanismo de transmisión de la política monetaria, contribuyendo al ajuste en las tasas de interés domésticas y a una moderación significativa en el crecimiento de los agregados monetarios.

Este proceso de normalización monetaria procura evitar riesgos de sobrecalentamiento de la economía que profundicen las presiones inflacionarias de origen exógeno, así como un deterioro del diferencial con respecto a las tasas de interés externas que pueda provocar volatilidad en el flujo de capitales. En este escenario activo de política monetaria, el BCRD estará dando seguimiento continuo a las condiciones financieras internacionales y a las expectativas de los agentes económicos, para tomar las medidas necesarias para una convergencia gradual de la inflación al rango meta de 4 % ± 1 % durante el horizonte de política monetaria.

En el entorno internacional, la incertidumbre se mantiene elevada debido al conflicto entre Rusia y Ucrania, que ha provocado un deterioro de las perspectivas económicas globales. En ese sentido, los pronósticos para el crecimiento mundial se mantienen revisándose a la baja hasta 3.1 % en 2022 según Consensus Forecasts, mientras que siguen incrementándose las proyecciones de inflación internacional.

En Estados Unidos de América, nuestro principal socio comercial, el crecimiento se ha moderado a 3.5 % interanual en el primer trimestre de 2022, equivalente a una contracción intertrimestral anualizada de -1.5 %. Por otro lado, la inflación interanual en ese país alcanzó 8.3 % en abril, más de cuatro veces superior a la meta de 2.0 % para la inflación promedio. En este contexto, la Reserva Federal (Fed) ha incrementado la tasa de fondos federales en 75 puntos básicos en el presente año, ubicándola en el rango entre 0.75 % y 1.00 % anual. Para el resto de 2022, los analistas del mercado financiero esperan aumentos adicionales en la tasa de referencia de aproximadamente 200 puntos básicos. Por igual, otras economías avanzadas como el Reino Unido y Canadá acumulan incrementos en sus tasas de política monetaria de 90 puntos básicos y 75 puntos básicos, respectivamente.

En cuanto a la zona euro, las previsiones de crecimiento también se han revisado a la baja, con una expansión esperada de 2.7 % en 2022 según Consensus; mientras que la inflación interanual se situó en 8.1 % en mayo, la más alta en la historia de este bloque de países. Si bien la tasa de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) permanece en 0 %, las declaraciones más recientes de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, apuntan a que esa institución está preparada para incrementar la tasa de referencia a partir de julio del presente año, a la vez que anunció la finalización del programa expansión monetaria puesto marcha durante la pandemia.

En América Latina, casi todos los bancos centrales de la región han continuado incrementando sus tasas de referencia desde el año 2021 para contrarrestar las elevadas presiones inflacionarias,, como es el caso de Argentina (1,100 puntos básicos), Brasil (1,075 puntos básicos), Chile (775 puntos básicos), Paraguay (650 puntos básicos), Perú (475 puntos básicos), Uruguay (475 puntos básicos), Colombia (425 puntos básicos), Costa Rica (325 puntos básicos), México (275 puntos básicos), Nicaragua (100 puntos básicos) y Guatemala (25 puntos básicos).

Con relación a las materias primas, el precio del barril de petróleo intermedio de Texas (WTI) ha registrado incrementos importantes en los últimos meses, al pasar de un promedio de US$83 durante enero de 2022 a US$110 por barril en promedio durante mayo, cotizándose al cierre del mes en torno a US$118 por barril. De igual forma, los precios internacionales de bienes primarios alimenticios, como maíz, trigo, sorgo y soya, así como los fertilizantes, se mantienen elevados debido al conflicto bélico.

En el entorno doméstico, la economía dominicana ha mantenido el buen desempeño durante el presente año, al registrarse un crecimiento acumulado del índice mensual de la actividad económica (IMAE) de 5.8 % durante los primeros cuatro meses del año 2022, luego de una expansión interanual de 4.7 % durante abril. La evolución positiva de la actividad económica durante el presente año ha estado impulsada por la recuperación del turismo, así como por el dinamismo de construcción, comercio, transporte y zonas francas.

Hacia adelante, las perspectivas de crecimiento de la economía dominicana se han tornado más conservadoras debido a la alta incertidumbre prevaleciente en el entorno internacional. En ese sentido, se prevé que el crecimiento económico se ubicaría en torno a 5.0 %, para el presente año, cercano a su potencial y superior a la expansión prevista para América Latina de 2.1 %.

Por otro lado, el crédito al sector privado en moneda nacional mantiene su dinamismo al expandirse de forma interanual cercano a 12 % en el mes de mayo. En cuanto a la política fiscal, se destacan las mayores recaudaciones con relación a lo estimado, que han otorgado el espacio necesario para aplicar medidas orientadas a mitigar el impacto de los mayores precios internacionales de las materias primas sobre la producción nacional y los hogares, especialmente los más vulnerables.

En el sector externo, continúa el dinamismo de las exportaciones y del turismo; así como de las remesas, que alcanzaron unos US$3,200 millones durante los primeros cuatro meses del año. Las proyecciones actualizadas apuntan a un déficit de cuenta corriente entre 3.0 % y 3.5 % del producto interno bruto (PIB) para este año, que sería cubierto con holgura por la inversión extranjera directa (IED) prevista para el cierre de 2022, que superaría los US$3,400 millones. En ese sentido, el desempeño favorable de las actividades generadoras de divisas, compensarían parcialmente el impacto de los mayores precios del petróleo y de otras materias primas importadas.

Asimismo, las reservas internacionales se mantienen en niveles históricamente altos, en torno a los US$ 14,250 millones, equivalentes a 13.3 % del PIB y unos seis meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estos factores han favorecido la estabilidad relativa del tipo de cambio, reflejada en una apreciación acumulada de la moneda local de aproximadamente 4.0 % al cierre de mayo, que contribuiría a contrarrestar las presiones inflacionarias importadas.

Es importante resaltar que la economía dominicana se encuentra en una buena posición para mitigar este choque adverso, tomando en cuenta la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos, el buen desempeño de la demanda interna y los altos niveles de reservas internacionales. El Banco Central de la República Dominicana reafirma su compromiso de conducir la política monetaria hacia el logro de su meta de inflación y el buen funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos, por lo que se mantendrá monitoreando la coyuntura internacional y las presiones inflacionarias, con el propósito de adoptar medidas adicionales ante factores que puedan poner en riesgo la estabilidad de precios.

31 de mayo de 2022

Banco Central RD
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